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	<title>Abrazar la historia | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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		<title>Abrazar la vida y la muerte</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Feb 2020 05:58:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Javier BUSTAMANTE</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/02/abrazar-la-vida-y-la-muerte/">Abrazar la vida y la muerte</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Continuamos con nuestra serie dedicada a leer en «clave de Historia» el libro <em>22 Historias clínicas –progresivas– de realismo existencial</em>, del doctor Alfredo Rubio (Edimurtra: Barcelona, 1985). Este libro contiene narraciones reales de personas que van reflexionando sobre su existencia y sacando conclusiones acompañadas de su autor.</p>
<p style="text-align: justify;">Del estudio de dichas historias clínicas, es decir, didácticas, podemos dilucidar evidencias que son también leíbles en lo que llamamos Historia. En esta entrega nos abocaremos a la historia número seis. Esta trata de un matrimonio: Concha y Nacho. Ellos son padres de cuatro hijos. Ya antes de casarse soñaban con ser madre y padre, pero se cuestionaban si al igual que ellos serían felices engendrando vidas, sus hijos serían felices habiendo sido engendrados sin ser consultados.</p>
<p style="text-align: justify;">Concha y Nacho, libre y responsablemente darían vida a otros seres, pero, junto con la vida también les darían la muerte. Es decir, los concebirían como seres mortales. Con todo lo que esto conlleva a nivel físico y emocional.</p>
<p style="text-align: justify;">Tomando como marco este planteamiento existencial, ¿cómo podemos extrapolarlo a la Historia?</p>
<p style="text-align: justify;">El estudio de la Historia puede aportarnos luces al respecto, baste con pensar que los seres presentes somos fruto de seres pasados: generaciones de seres humanos son co-engendradores (directa e indirectamente) de las personas que existimos ahora mismo. Muchas de estas personas, ya fallecidas, nos han otorgado la vida&#8230; ¡y al mismo tiempo la muerte!</p>
<p style="text-align: justify;">Ninguno de los actuales hemos pedido nacer, mucho menos en las condiciones concretas en que hemos nacido. No hemos elegido color de piel, nacionalidad, condición socio-económica, género&#8230; Nuestras circunstancias nos condicionan, pero no son elecciones libres ni de nuestros progenitores ni nuestras. De pronto, cuando adquirimos consciencia de ello, nos encontramos existiendo. Y lo que es más trascendental: nuestra vida contiene su muerte en germen. Es como si estuviésemos programados para la caducidad.</p>
<figure id="attachment_5244" aria-describedby="caption-attachment-5244" style="width: 420px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/02/epigmenio-gonzalez.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class=" wp-image-5244" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/02/epigmenio-gonzalez.jpg" alt="" width="420" height="357" /></a><figcaption id="caption-attachment-5244" class="wp-caption-text">Epigmenio González</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Brevemente quisiera hacer referencia a un personaje poco conocido del México del siglo XVIII-XIX que tuvo un papel «histórico» en los comienzos del movimiento de independencia. Se trata de Epigmenio González (1781-1858). Epigmenio, junto con su hermano, quedaron huérfanos desde niños, después estuvieron a cargo de su abuelo, el cual también murió. Una mujer buena se encargó de darles trabajo y les hizo herederos de su negocio. Siendo joven, Epigmenio se casó y engendró con su esposa tres hijos, los cuales murieron prematuramente. Al poco tiempo su joven esposa también murió. ¡Vaya vida tan acompañada de muertes significativas!</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, Epigmenio continuó adelante. Se introdujo en el mundo de la cultura, a través de tertulias literarias, las cuales resultaron ser los espacios donde las ideas liberales crecían y donde se fue fraguando el movimiento insurgente que en el 1810 daría inicio a la Independencia de lo que hoy conocemos como México.</p>
<p style="text-align: justify;">Epigmenio era el encargado de esconder el armamento y la pólvora en su comercio. Días antes de estallar la Independencia fue descubierto y hecho prisionero. Durante seis años fue trasladado de una cárcel a otra del país. Después fue condenado a las terribles cárceles que el reino de España tenía en las Filipinas. Fue el primer hombre en ser apresado por la causa y también el último en ser liberado casi treinta años después. La suya fue una lucha por sobrevivir contra toda esperanza.</p>
<p style="text-align: justify;">Años después de haber sido reconocida la independencia, por fin fue liberado. Aún tuvo que esperar un año en Filipinas buscando la manera de volver a México, ya que no tenía los medios económicos para hacerlo. Años antes de volver ya era considerado un héroe. A su regreso aún vivió bastantes años trabajando casi hasta los 70 en que la epidemia del cólera le arrancó la existencia.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Y cómo sabemos todo esto? Gracias a que Epigmenio siempre mantuvo correspondencia con distintas personas. Cartas, muchas de las cuales no llegaron a sus destinatarios, pero que se salvaron en Filipinas y en las otras prisiones y que el mismo Epigmenio se encargó de recuperar. Eran la prueba de su lucha por sobrevivir y ellas se encuentran cargadas de resiliencia, esa gran capacidad humana de transpolar las experiencias difíciles en aprendizaje y en motor de vida. Su biografía es un «sí a la existencia», a pesar de las circunstancias que le tocó cruzar.</p>
<p style="text-align: justify;">A pesar de las muertes que acompañaron a Epigmenio, él supo abrazar la vida tal y como se fue presentando.</p>
<p><em>Javier BUSTAMANTE ENRIQUEZ</em><br />
<em>Área de Historia de la Universitas Albertiana</em><br />
<em>Ciudad de México (México)</em><br />
<em>Febrero de 2020</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/02/abrazar-la-vida-y-la-muerte/">Abrazar la vida y la muerte</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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