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	<title>dominio | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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	<title>dominio | Revista RE Castellano</title>
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		<title>Sanar nuestras relaciones humanas</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Mar 2021 05:57:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Leticia SOBERÓN</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/03/sanar-nuestras-relaciones-humanas/">Sanar nuestras relaciones humanas</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_6311" aria-describedby="caption-attachment-6311" style="width: 411px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/sanar-relaciones.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-6311 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/sanar-relaciones-331x219.jpg" alt="" width="411" height="272" /></a><figcaption id="caption-attachment-6311" class="wp-caption-text">«Todo ser humano tiene en su interior el profundo deseo <br />de dar y recibir afecto auténtico; ser valorado y acogido <br />con sinceridad por parte de otro ser humano.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Las relaciones entre las personas suelen ser la fuente más profunda de su vivencia de plenitud o desgracia. Son el baremo con el que en el fondo del corazón se mide la satisfacción interior sobre la propia vida. Nos lo confesamos o no a nosotros mismos, casi todos los demás bienes que se buscan ardientemente: dinero, belleza, ropa y objetos, incluso el poder, tienen por meta convencerse de que uno vale algo y puede conquistar la estima y la consideración de alguien. Todos deseamos sentirnos «alguien» ante alguien. Aunque en el terreno de la realidad, estos bienes a veces nos alejan precisamente de estos vínculos que anhelamos.</p>
<p style="text-align: justify;">Y es que no se nos enseña cómo establecer relaciones satisfactorias, sanas, constructivas, que llenen. Es un aspecto educativo que suele dejarse abandonado a la improvisación. Los niños no aprenden a ser amigos/as, no se les enseña a gestionar sus sentimientos básicos de afecto, rechazo, miedo, celos, envidia &#8230; Y simplemente imitan lo que ven hacer a las personas mayores cercanas o lo que les presentan las historias de ficción.</p>
<p style="text-align: justify;">Todo ser humano tiene en su interior el profundo deseo de dar y recibir afecto auténtico; ser valorado y acogido con sinceridad por parte de otro ser humano. No todos aprenden que esto supone y requiere reciprocidad, es decir, acoger, valorar y apreciar también al otro. Este aprendizaje se basa en la llamada «construcción de la alteridad», que normalmente se da entre los cuatro y ocho años, y consiste en pasar del egocentrismo de la primera infancia a la conciencia de que los que tenemos alrededor, son «otros yos», son personas que sienten, necesitan y reaccionan de manera similar a uno mismo.</p>
<p style="text-align: justify;">Si la educación ha facilitado este proceso, si niños y niñas han sido respetados y han visto en su entorno unas relaciones de respeto entre los adultos, es más probable que desarrollen este sentido de comprensión y empatía hacia quienes los rodean. Pero, se debería ir más allá: enseñarles activamente cómo relacionarse, cómo gestionar los conflictos, cómo mantener el respeto de sí mismos, cómo gestionar el deseo de ser aceptados al momento crudo de la adolescencia&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Cómo evaluar nuestras relaciones con otros</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Hay que decir que el aprendizaje infantil es lo que nos da la medida de lo que consideramos «normal». Por lo tanto, a veces se establecen relaciones destructivas en las que se encuentra una relativa satisfacción porque no se conoce otra modalidad. Incluso pueden llegar a ser muy estables.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero si consideramos que las personas son libres, inteligentes y capaces de amar, vemos que están llamadas a establecer relaciones que mantengan estas notas, y que las mantengan de manera recíproca.</p>
<p style="text-align: justify;">Por lo tanto, hay que preguntarnos: ¿Nuestras relaciones con los demás, están establecidas y mantenidas libremente? ¿Son relaciones en las que hay respeto por las ideas y modos de vida de cada uno? ¿El amor se da y se recibe de manera recíproca o es sólo unilateral?</p>
<p style="text-align: justify;">Propongo unos síntomas que deberíamos detectar desde los inicios para evitar males mayores.</p>
<p style="text-align: justify;">El primero es el <strong>dominio/sumisión</strong>: uno manda y el otro obedece. Son relaciones de mutua dependencia que pueden llegar a ser muy estables, pero que infantilizan a ambos: el dominador porque no puede prescindir de su dominado, y éste porque sin el dominador está perdido. La humillación del otro se vuelve un hábito terrible que marca estas relaciones. La terapia —o tratamiento preventivo— es la de la autonomía: ser personas capaces de mantenernos en pie y caminar por nosotros mismos, sin depender de otra persona que nos haga sentir dignos de vivir.</p>
<p style="text-align: justify;">Otro es la <strong>imitación del otro</strong>: cuando uno se siente tan poca cosa, que imita al otro para darse algún valor, olvidando la propia dignidad y la importancia de ser uno mismo. La terapia o prevención consiste en «caminar en la verdad», siendo lo que se es, ni más ni menos. Ir encontrando en nuestro ser su valor propio tal como somos.</p>
<p style="text-align: justify;">La tercera sería establecer las relaciones en términos de competitividad, <strong>luchas de poder</strong> para ver quién manda. No son tan asimétricas como las primeras, pero aspiran a serlo. No conocen otro modo de relación que el vertical. ¡Cuántas parejas o amistades viven así!, en un círculo vicioso que no permite la confianza y el reposo en el otro.</p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>mutua utilización</strong> es una relación de iguales, pero instrumental. De hecho, no existe un vínculo. Es una relación funcional donde ambos se utilizan para el propio beneficio. Tienen aún que descubrir lo que significa el encuentro auténtico, reconocer en la otra persona a un interlocutor de igual dignidad y que sea un fin en sí mismo, no un instrumento al propio servicio.</p>
<p style="text-align: justify;">Y finalmente <strong>el miedo y la desconfianza</strong>: el temor de ser agredidos o de no ser aceptados, la duda sobre la lealtad del otro, que podría considerarse un común denominador de todas las anteriores. El síntoma más evidente que la relación no va por buen camino.</p>
<p style="text-align: justify;">Autonomía, autenticidad, humildad, generosidad y amor, serían los ingredientes de unas relaciones humanas que realmente nos hagan sentir dignos, llenos y felices. Con respeto de uno mismo y del otro; con el valor de ser uno mismo, en un mutuo servicio y estima, en un encuentro sincero, y confiando en la libertad del otro.</p>
<p style="text-align: justify;">Todo un maravilloso desafío.</p>
<table width="0">
<tbody>
<tr>
<td width="189">RELACIONES ENFERMAS</td>
<td width="95">TIPOS</td>
<td width="123">TERAPIA</td>
<td width="198">RELACIONES SANAS</td>
</tr>
<tr>
<td width="189">Dominio/sumisión</td>
<td width="95">Estable</td>
<td width="123">Autonomía</td>
<td width="198">Respeto de sí mismo y del otro</td>
</tr>
<tr>
<td width="189">Imitación del otro</td>
<td width="95">Inestable</td>
<td width="123">Autenticidad</td>
<td width="198">Valor de ser uno mismo</td>
</tr>
<tr>
<td width="189">Luchas de poder</td>
<td width="95">Inestable</td>
<td width="123">Humildad</td>
<td width="198">Mutuo servicio</td>
</tr>
<tr>
<td width="189">Mutua utilización</td>
<td width="95">Estable</td>
<td width="123">Generosidad</td>
<td width="198">Encuentro</td>
</tr>
<tr>
<td width="189">Miedo y desconfianza</td>
<td width="95">Inestable</td>
<td width="123">Amor</td>
<td width="198">Confianza en</p>
<p>la libertad del otro</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><em>Leticia SOBERÓN<br />
Cofundadora Innovation Center for Collaborative Intelligence<br />
</em><em>Publicado originalmente en RE catalán núm. 95</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/03/sanar-nuestras-relaciones-humanas/">Sanar nuestras relaciones humanas</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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			</item>
		<item>
		<title>El deseo de dominar</title>
		<link>https://www.revistare.com/2020/05/el-deseo-de-dominar/</link>
					<comments>https://www.revistare.com/2020/05/el-deseo-de-dominar/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 May 2020 04:56:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Realismo existencial]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[ambición]]></category>
		<category><![CDATA[dignidad]]></category>
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		<category><![CDATA[El deseo de dominar]]></category>
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		<category><![CDATA[fraternidad existencial]]></category>
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		<category><![CDATA[Josep M. Forcada Casanovas]]></category>
		<category><![CDATA[libertad]]></category>
		<category><![CDATA[poder]]></category>
		<category><![CDATA[respeto]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Josep M. FORCADA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/05/el-deseo-de-dominar/">El deseo de dominar</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Parece habitual dominar a los demás como una forma de poder, incluso se acepta como algo normal. En el deseo se produce un fenómeno que es el de creer que lo deseado ya es una realidad conquistada. Ya de pequeños se observa el afán posesivo de querer lo que tienen los otros, desde un caramelo a una bicicleta; y de mayores se consolida este propósito bajo diferentes formas, que van desde una espontaneidad inocente hasta cometer abusos, incluso criminales.</p>
<p style="text-align: justify;">Es fácil considerar que emocionalmente se pide algo que no es tuyo, pero si se elabora un proceso sofisticado se llega a creer que se tiene derecho a algo que poseen los demás. Se produce la paradoja de confundir un sueño con una realidad. En el fondo, hay un fuerte deseo de sentirse satisfecho ya sea por ambición o por envidia.</p>
<p style="text-align: justify;">El deseo espontáneo, sin el tamiz de la serena reflexión, habitualmente se convierte en una grave locura de consecuencias impensables. Prever y valorar el bien y el mal que puede producir en uno mismo y en la sociedad, requiere grandes dosis de sensatez, o mejor dicho de madurez humana. Podemos pensar en la realidad que lleva a graves consecuencias, como por ejemplo la relación afectivo-sexual, en la que a menudo se produce un deseo de poseer al otro o a la otra, que de manera rápida no posibilita una reflexión sobre el bien que ha de producir el contar con la libertad entre ellos. Muchas personas, sin ser conscientes de sus deseos impulsivos, dominan a otras hasta llegar a desvirtuar la amistad y ahogar la libertad de los demás.</p>
<p style="text-align: justify;">Da escalofríos reconocer en algunas relaciones humanas el creerse que uno tiene derecho a los otros por costumbres tradicionales, por ideologías filosóficas o creencias religiosas y no tomar en cuenta el valor de la dignidad, propio de toda persona que tiene el derecho a existir y por la cual debe ser respetada su libertad.</p>
<figure id="attachment_5525" aria-describedby="caption-attachment-5525" style="width: 400px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/05/dominar02.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-5525" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/05/dominar02-300x205.jpg" alt="" width="400" height="273" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/05/dominar02-300x205.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/05/dominar02-1024x699.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/05/dominar02-600x410.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/05/dominar02.jpg 1280w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a><figcaption id="caption-attachment-5525" class="wp-caption-text">«Los seres existentes somos merecedores de la confianza fraterna<br />y del más profundo respeto a la libertad de los demás y de la propia.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Cuántas veces se recurre a aspectos como el honor, el prestigio o ciertas conductas llamadas ejemplares a fin de reducir la personalidad del otro y debilitarla. Ningún ser humano puede ser dueño de nadie ni esclavo de nadie, todo lo contrario.</p>
<p style="text-align: justify;">Es fácil encajar el <em>deseo</em> en un rincón del cerebro para tildarlo de: «como se trata de un proceso emocional…» y así justificar unas acciones violentas. Este elemento emocional se puede aplicar como se ha hecho tantas veces, a lo largo de la historia, en muchos líderes capaces de planear acciones bélicas para poseer otros países, terrenos, haciendas, etc. De esta manera pueden dominar con la fuerza del poder y conseguir ser vencedores y así convencerse de que han hecho algo bueno y justo.</p>
<p style="text-align: justify;">El doctor Alfredo Rubio escribió artículos y pronunció conferencias sobre el tema de la <em>fraternidad existencial </em>que considera que las personas, por el mero hecho de existir, somos <em>hermanos en la existencia</em>. Por supuesto, hay la hermandad genética de llevar un mismo apellido, o también sentirse hermano por pertenecer a un grupo espiritual. Pero es necesario dar un paso más por encima de muchas realidades coyunturales que conlleva a tomar conciencia de que todos estamos implicados en confraternizar por el solo hecho de existir. Los seres existentes somos merecedores de la confianza fraterna y del más profundo respeto a la libertad de los demás y de la propia. Ciertamente esta fraternidad alcanza a todos los seres humanos.</p>
<p style="text-align: justify;">A veces, se confunde el sentido de la fraternidad bajo argumentos que utilizan una serie de parámetros sociales que van desde las clases humanas a grupos dirigentes o a grupos de poder y, en otro orden, a asociaciones, castas o familias. La lucha de clases que se desmoronó por el hecho de ser una <u>lucha</u> y no ser un objetivo noble a alcanzar y se confundió la autoridad con el poder en que el débil está en bajas condiciones y cae en desgracia frente al fuerte. Ser verdaderos amigos es más difícil que ser luchadores, pero es más eficaz y duradero porque no hay ambición de dominar al otro.</p>
<p style="text-align: justify;">El lenguaje social de nuestro tiempo pide un replanteamiento ético del concepto de persona como ser existente, de tal manera que en el ser humano, hombre o mujer, por encima de todo hay que reconocer la <em>igualdad en dignidad</em>. Las diferencias biológicas o de razas o las que producen ciertas capacidades físicas o psíquicas o incluso las diferencias de etnias, de países… no tienen que ser obstáculo para que se pueda negar el respeto y afecto a nadie. Todos se merecen el derecho a ser existentes. Si no hay este vínculo humano en el momento de desear «algo» bueno de los demás se caerá en una absurda posesión que limitará el bien.</p>
<p style="text-align: justify;">Así como la civilización ha empezado a pensar de forma profunda desde una dimensión ética en el bien de la conservación de la naturaleza, es hora ya que nuestra civilización haga lo mismo en el respeto a las personas. ¡Hay tantos tipos de violencia…! Por ejemplo, la de género que tanto acucia.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Josep M. FORCADA CASANOVAS<br />
</em><em>Médico<br />
</em><em>Barcelona, España<br />
</em><em>Publicado originalmente en <a href="https://www.universitasalbertiana.org/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Universitas Albertiana</a><br />
</em><em>Mayo de 2020</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/05/el-deseo-de-dominar/">El deseo de dominar</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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