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	<title>El mejor regalo para el bebé | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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	<title>El mejor regalo para el bebé | Revista RE Castellano</title>
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		<title>El mejor regalo para el bebé</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Dec 2023 05:59:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relaciones humanas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Leticia SOBERÓN</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/12/el-mejor-regalo-para-los-bebes/">El mejor regalo para el bebé</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Estamos en<strong> período navideño</strong>. Todo el mundo busca regalos para la familia. Los encuentros festivos merecen dedicación.</p>
<p style="text-align: justify;">Y a los bebés, ¿qué les damos? ¿Ropita, juguetes, dulces?</p>
<p style="text-align: justify;">Quizá. Pero el mejor regalo, el de más largo alcance, es ofrecerles a los pequeños <strong>las condiciones</strong> para que experimenten la<strong> confianza básica</strong> de que están en un <strong>entorno seguro</strong> y<strong> ellos son dignos de amor</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">¿En qué consiste esa «confianza básica» que les ayudará a lo largo de sus vidas?</p>
<p style="text-align: justify;">Todos conocemos personas con <strong>seguridad en sí mismas</strong>, que confían en sus propias capacidades, <strong>se arriesgan</strong> a explorar experiencias e iniciativas nuevas; se sienten confortables en el entorno social, <strong>establecen vínculos</strong> con quienes les rodean y están convencidos de que <strong>superarán las adversidades</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">En el otro extremo estarían aquellos que viven su vida en un<strong> tono de inseguridad</strong> y desconfianza general, <strong>temen a ser engañados</strong>, generan tendencia al aislamiento y en ocasiones dificultad para emprender cambios y superar obstáculos.</p>
<p style="text-align: justify;">Entre estos dos extremos podemos situarnos la mayoría de las personas.</p>
<p style="text-align: justify;">Estas actitudes de <strong>confianza/desconfianza</strong> se desarrollan a base de las<strong> experiencias previas</strong>, que condicionan el modo como desplegamos nuestra vida. Y las experiencias más originarias se sitúan en la primerísima infancia.</p>
<p style="text-align: justify;">En la jerga psicológica -siguiendo la escuela de Erik Erikson- se habla de la “<strong>confianza básica</strong>” como origen de esas actitudes. Esa confianza o seguridad básica se genera <strong>entre los 0 y los 3 años</strong>; se empieza a desarrollar desde el momento mismo del nacimiento en que la supervivencia del bebé depende por completo de los cuidados que reciba de quienes lo rodean.</p>
<figure id="attachment_12973" aria-describedby="caption-attachment-12973" style="width: 524px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/12/bed-1839564_1280.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class=" wp-image-12973" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/12/bed-1839564_1280-300x200.jpg" alt="El mejor regalo es la confianza" width="524" height="349" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/12/bed-1839564_1280-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/12/bed-1839564_1280-1024x682.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/12/bed-1839564_1280-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/12/bed-1839564_1280.jpg 1280w" sizes="(max-width: 524px) 100vw, 524px" /></a><figcaption id="caption-attachment-12973" class="wp-caption-text"><em>Lo mejor es dar amor incondicional y límites                                 Imagen de Pexels </em></figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Del parto en adelante, las <strong>relaciones del neonato con su entorno</strong> dejan de ser<strong> sólo biológicas</strong> (como sucedía en el vientre materno), y empiezan a ser, además, <strong>simbólicas</strong> (gestos, tono de voz, lenguaje). El recién nacido se encuentra en situaciones que pueden ir desde la <strong>aceptación y la acogida</strong>, o la relativa <strong>indiferencia</strong>, hasta el <strong>rechazo</strong>, con todos los matices intermedios.</p>
<p style="text-align: justify;">Esa acogida o el rechazo de los adultos hacia el niño se manifiestan en la <strong>calidad de la relación</strong> que establece con ellos, y en los <strong>cuidados</strong> que le otorgan. Éstos pueden ser <strong>satisfactorios</strong> (limpieza, alimentación, cuidados, estímulos, cariño) y ofrecidos de manera rítmica y <strong>sostenida</strong>, o<strong> insatisfactorios</strong> en el sentido de escasos,<strong> arrítmicos</strong> o aleatorios, imprevisibles e incluso hostiles.</p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>acogida</strong> al bebé genera un<strong> vínculo fuerte</strong> con quien lo cuida. La aceptación incondicional de esa nueva persona fundamenta la <strong>experiencia</strong> -por supuesto <strong>previa al pensamiento</strong> y las palabras- de seguridad y confianza. Entonces el bebé <strong>percibe el entorno</strong> como un lugar amable en el que se puede vivir, y él o ella como <strong>alguien digno de ser amado</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">El<strong> rechazo</strong>, por el contrario, genera la aparición de vivencias de precariedad e inseguridad. El entorno se vive como hostil y peligroso, y él o ella como indigno de recibir amor.</p>
<h4 style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><strong>Amor incondicional y límites</strong></span></h4>
<p style="text-align: justify;">A lo largo de los primeros tres años, estas experiencias se van consolidando, desde los <strong>modos más elementales</strong> a unos más elaborados, configurando la <strong>experiencia individual de seguridad ante el mundo</strong> y confianza ante la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">Por supuesto que este proceso está modulado, además, por el <strong>temperamento</strong> innato del niño: activo/pasivo, explorador/desinteresado, alegre/melancólico. Y en las progresivas interacciones con el ambiente, desde su estilo propio, irá <strong>construyendo su personalidad</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Para gestionar estas vivencias, el pequeño desarrolla <strong>mecanismos de defensa</strong> e integración cada vez más conscientes, y se van asociando progresivamente algunas palabras que describen lo que siente.<a href="#_edn1" name="_ednref1">[i]</a></p>
<p style="text-align: justify;">A este proceso fundamental siguen <strong>otros desafíos</strong> (autonomía vs. vergüenza y duda, industriosidad vs. pasividad…) que irán configurando a la persona como alguien más o menos capaz de <strong>gestionar la vida</strong>, crear vínculos con quienes le rodean y lograr unos objetivos.</p>
<p style="text-align: justify;">Todas estas consideraciones hacen ver lo vital -y en cierto modo, no tan difícil- que es hacerle a los recién nacidos este regalo de largo alcance: las <strong>condiciones de atención, de cuidados y de acogida</strong> para que crezcan con una vivencia de confianza básica.</p>
<p style="text-align: justify;">Estas condiciones <strong>no implican</strong> que el adulto que cuida al pequeño deba <strong>estar atado a él</strong>, ni que satisfaga <strong>instantáneamente</strong> todas sus necesidades; la acogida sincera y <strong>la aceptación incondicional</strong> pueden convivir con <strong>momentos de ausencia</strong> o de postergación de la atención, y también progresivamente con el establecimiento de límites. Cuando el pequeño empieza a moverse y deambular, tendrá que saber hasta dónde y en qué condiciones hacerlo, dónde están los límites que le aportan seguridad y una vivencia de estar protegido.</p>
<p style="text-align: justify;">Los límites deben ponerse <strong>sin ira</strong> y <strong>sin complejos de culpa</strong>, pues siempre encontrarán resistencia. Pero está visto que los pequeños que han vivido sin haber sido confrontados con límites desarrollan actitudes tiránicas e incapacidad para posponer la satisfacción de sus deseos.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo importante es que la tónica general sea de<strong> afecto, regularidad y estabilidad</strong> en los ritmos de alimentación, limpieza, juego, sueño. Y los mensajes verbales, el tono de voz, las interacciones entre los adultos alrededor del niño, cuanto más serenidad y armonía transmitan, mejor.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>El mundo ideal no existe</strong>, y siempre habrá<strong> roces</strong>, diferencias, <strong>situaciones incómodas</strong> que el bebé de algún modo percibirá. Pero como digo, si la tónica general es de acogida y de serenidad, le estaremos dando a esa nueva persona <strong>el regalo más importante</strong> y fundamental: las condiciones para que viva con seguridad y confianza básica.</p>
<p style="text-align: justify;">Éste es el <strong>primer cimiento</strong> de una vida vivida con experiencia de plenitud.</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;"><a href="#_ednref1" name="_edn1">[i]</a> Cfr. E. Baca: <em>Breviario del animal humano</em>. Triacastela, 2019. ISBN 978-84-17252-08-3</span></p>
<p><em>Leticia SOBERÓN  MAINERO<br />
</em><em>Psicóloga y doctora en comunicación<br />
</em><em>Madrid, diciembre 2023</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/12/el-mejor-regalo-para-los-bebes/">El mejor regalo para el bebé</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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