<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>interior | Revista RE Castellano</title>
	<atom:link href="https://www.revistare.com/tag/interior/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.revistare.com</link>
	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
	<lastBuildDate>Tue, 07 May 2024 00:17:36 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/02/cropped-Base_logo_web_2-32x32.jpg</url>
	<title>interior | Revista RE Castellano</title>
	<link>https://www.revistare.com</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>La vida te empuja</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/05/la-vida-te-empuja/</link>
					<comments>https://www.revistare.com/2024/05/la-vida-te-empuja/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Josep Alegre]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 May 2024 04:57:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pedagogía]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[alianzas]]></category>
		<category><![CDATA[conexiones]]></category>
		<category><![CDATA[disposición]]></category>
		<category><![CDATA[educador.]]></category>
		<category><![CDATA[engrandecimiento]]></category>
		<category><![CDATA[escuela]]></category>
		<category><![CDATA[interacción]]></category>
		<category><![CDATA[interior]]></category>
		<category><![CDATA[Josep Alegre]]></category>
		<category><![CDATA[La vida te empuja]]></category>
		<category><![CDATA[oportunidades]]></category>
		<category><![CDATA[reinventar]]></category>
		<category><![CDATA[universos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=16197</guid>

					<description><![CDATA[<p>Josep ALEGRE</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/05/la-vida-te-empuja/">La vida te empuja</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_16200" aria-describedby="caption-attachment-16200" style="width: 325px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/0.-La-vida-te-empuja-scaled.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-16200" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/0.-La-vida-te-empuja-300x201.jpg" alt="" width="325" height="218" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/0.-La-vida-te-empuja-300x201.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/0.-La-vida-te-empuja-1024x685.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/0.-La-vida-te-empuja-1536x1028.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/0.-La-vida-te-empuja-2048x1371.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/0.-La-vida-te-empuja-1320x884.jpg 1320w" sizes="(max-width: 325px) 100vw, 325px" /></a><figcaption id="caption-attachment-16200" class="wp-caption-text">Fotografía: Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Tras el impulso materno amanecemos a la vida. Desde ese momento coexistimos alimentados por un flujo dinámico que nos acompañará en la aventura de vivir. Coincidimos, pero necesitamos conectarnos a ese latido compartido de gran impacto para todos. Nuestro cerebro se ilumina al asociarse de manera transparente, integra y confiada. Una sinfonía profunda comienza a tararearse con la interacción y el trato. Con esas conexiones significativas nos sentimos a salvo y dejamos la puerta y la mente abiertas y libres para nuevas posibilidades de acoplamiento. Sentirnos conectados nos da tranquilidad y nos fortalece porque nos sentimos acompañados en nuestra necesidad innata de pertenencia. Con estas vitaminas nos sentimos con fuerzas para salir de zonas cómodas que nos llevan a la apatía y acometer nuevos territorios de aprendizaje que nos ponen a prueba. Es aquí donde empieza el desarrollo creativo personal al afrontar nuevas situaciones aparentemente imposibles. Este romper con lo rutinario te pone en contacto con gente nueva y con experiencias gratificantes. <strong>Eliminar la zona de confort te empuja a vivir</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">En este nuevo escenario todo está en danza, en movimiento, y nosotros con ello incapaces de imaginar el futuro que viene. Es un co crear empoderante en el juego infinito de la vida donde no hay tiempo, reglas, ganadores o perdedores…, porque lo importante es participar, seguir jugando y viviendo al máximo los juegos finitos parciales. Esta perspectiva nos ensanchada y nos mejora como los seres libres y completos que somos desde el origen. Pero para llegar a esto hay que mirar en perspectiva más allá de la repetición inconsciente de los patrones o programas establecidos que frecuentemente sacrifican nuestras ilusiones y la conexión con la vida que siempre nos vivifica. No podemos perder esa disposición humana común de engrandecimiento y por eso hemos de proveer de savia a todo nuestro ser integral. La vida de cada uno ha empezado por iniciativa de otros, pero llega el momento de pasar de ser activado a ser activador que toma iniciativas. <strong>Ser tú quien empuja hace realidad tú ser vital</strong> que te enlaza, te comunica, te extiende y te hace genuinamente libre.</p>
<figure id="attachment_16201" aria-describedby="caption-attachment-16201" style="width: 325px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/1.-Encuentros-en-la-realidad-scaled.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-16201" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/1.-Encuentros-en-la-realidad-300x225.jpg" alt="" width="325" height="244" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/1.-Encuentros-en-la-realidad-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/1.-Encuentros-en-la-realidad-1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/1.-Encuentros-en-la-realidad-1536x1152.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/1.-Encuentros-en-la-realidad-2048x1536.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/1.-Encuentros-en-la-realidad-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/1.-Encuentros-en-la-realidad-1320x990.jpg 1320w" sizes="(max-width: 325px) 100vw, 325px" /></a><figcaption id="caption-attachment-16201" class="wp-caption-text">Fotografía: Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>1.- <u>Encuentros en la realidad</u></em></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Al abrirse a nuevos paradigmas y horizontes, la escuela toma el relevo de la familia como lugar de encuentro en el camino donde todos estamos en transformación. Una metamorfosis que se centra de manera prioritaria en favorecer que esos espacios y tiempos se llenen de vida, a través de un ambiente cálido que ayude a <strong>desplegar el corazón de la institución educativa</strong>. Ese es el cimiento solido que ofrece unidad, referencia  y dirección, para un itinerario que hemos de corroborar dirigentes, docentes, alumnos y familias. Esa identidad colectiva descansa en hábitos, actitudes, valores… que se retroalimentan en el día a día con una reflexión personal sobre lo que hay que dejar de hacer, comenzar a hacer o continuar haciendo, según nos disperse o vincule al proyecto común de oportunidades compartidas.</p>
<p style="text-align: justify;">El coexistir diversidad de personas, ideas, anhelos…, comporta ideas entremezcladas que pueden ser motivo de discordia: competitividad y colaboración, desinterés y empeño, conflicto y convivencia… Todo son realidades y oportunidades que hay que tener presentes intentando <strong>combinar la individualidad de cada ser</strong> (profesorado y alumnado) <strong>y la cordialidad que impone la vida en común</strong>. Ese es el lugar de encuentro en el que la igualdad de oportunidades ha de concretarse con la máxima satisfacción posible para todos. Logro que se consigue con una formación integral del alumno en contenidos, habilidades, actitudes y valores, y que se concreta en el desarrollo concreto de las distintas actividades. Es un intercambio de vida que sale del interior y es vital porque ha de empujar al crecimiento y la autorrealización, es decir a vivir en plenitud.</p>
<p style="text-align: justify;">El entorno del aula puede convertirse en el trato cotidiano, en una experiencia de encuentro basada en la relación educativa que se desarrolla entre docente y alumno: con el vínculo que se crea en busca de la verdad, las relaciones que se viven de inclusión y respeto de la diversidad, el permanente diálogo, psicológico y vital que se establece… Ese ambiente acogedor en el que se prioriza el ser humano, en el que cada uno (profesores y alumnos) puede aprender, en el que se promueve lo mejor que a cada persona ha de encaminarle a conseguir su propósito en la vida… En ese buscar la verdad juntos iluminado por los valores, <strong>se construye la vida de cada uno integrando las diferencias y potenciando lo común que nos transciende</strong> en el proyecto educativo que compartimos. Repensar la escuela como lugar de encuentro es una responsabilidad compartida y los diversos actores han de asumir los compromisos que les corresponden en el quehacer educativo, apoyando y acompañando, generando alianzas y modelos compartidos.</p>
<figure id="attachment_16198" aria-describedby="caption-attachment-16198" style="width: 325px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/2.-La-savia-eficiente-scaled.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-16198" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/2.-La-savia-eficiente-300x201.jpg" alt="" width="325" height="218" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/2.-La-savia-eficiente-300x201.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/2.-La-savia-eficiente-1024x685.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/2.-La-savia-eficiente-1536x1028.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/2.-La-savia-eficiente-2048x1371.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/2.-La-savia-eficiente-1320x884.jpg 1320w" sizes="(max-width: 325px) 100vw, 325px" /></a><figcaption id="caption-attachment-16198" class="wp-caption-text">Fotografía: Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>2.- <u>La savia eficiente</u></em></strong></p>
<p style="text-align: justify;">La contribución del educador en el proceso de aprendizaje-enseñanza  para la vida se apoya en una relación de confianza y seguridad por ambas partes, que se va consolidando al adoptar una actitud de empatía y flexibilidad. Las habilidades para afrontar la vida real que va aportando tienen un sentido que ayuda a conocer, imaginar y transformar desde la realidad emocional en que viven y desde el vínculo que favorece el desarrollo. El docente ha de ser noble y llano en la interacción con sus alumnos y asumir la responsabilidad de <strong>conectar y ser referente en la vida</strong> de los alumnos como guías de razonamiento y de creación de su proyecto personal. La comunicación, cooperación y colaboración entre ambos, potenciará las habilidades sociales y ayudará a fijar los aprendizajes dentro de un entorno diverso e incluyente.</p>
<p style="text-align: justify;">Este aprendizaje empieza desde casa educando en la parte emocional, adjudicando responsabilidades y rutinas vitales que pueden asumir, implicándolos en aquello que le haga sentir participe del micro universo de la familia. El niño desde el principio ha de entender que todo este quehacer también es suyo. También los adultos hemos de hacer el esfuerzo de ponernos en el lugar del niño para entenderlo mejor y favorecer aquello que le permita ser libre y feliz. Sólo <strong>cuidando y potenciando su talento interior</strong> emergerán sus fortalezas personales y se pondrán en movimiento las grandezas importantes que atesora. En ocasiones los mayores repetimos patrones de despreocupación, que generan hijos miedosos, transgresores, déspotas, o de sobreprotección, que dan como resultado hijos despreocupados, indefensos y torpes.</p>
<p style="text-align: justify;">Un educador eficiente en el día a día transmite confianza, genera seguridad, alivia la tristeza, reconoce el esfuerzo… Sus habilidades cognitivas y su capacidad de comunicación verbal y no verbal, su observación sensitiva e inteligente, su talante entusiasta y optimista, su saber estar informado y paciente…, son rasgos facilitadores y refuerzos en la relación educativa. Elogiar sus progresos le ayudará también al alumno a darse cuenta de sus habilidades y hacer frente a los retos y contrariedades que vendrán. Ofrecerle una visión valiosa, grande y sincera de sí mismo le ayudará también a no estar tan pendiente del reconocimiento externo para sentirse bien. El propio educador al abrirse a esa vida y conectarse, descubre <strong>un encuentro maravilloso en el que es posible la verdadera educación</strong> que nos hace a todos más grandes y mejores.</p>
<figure id="attachment_16199" aria-describedby="caption-attachment-16199" style="width: 325px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/3.-Nuestra-mente-nos-modela-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-16199" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/3.-Nuestra-mente-nos-modela-300x225.jpg" alt="" width="325" height="244" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/3.-Nuestra-mente-nos-modela-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/3.-Nuestra-mente-nos-modela-1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/3.-Nuestra-mente-nos-modela-1536x1152.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/3.-Nuestra-mente-nos-modela-2048x1536.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/3.-Nuestra-mente-nos-modela-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/3.-Nuestra-mente-nos-modela-1320x990.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 325px) 100vw, 325px" /></a><figcaption id="caption-attachment-16199" class="wp-caption-text">Fotografía: Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>3.- <u>Nuestra mente nos modela</u></em></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Frecuentemente admitimos limitaciones en nuestra manera de ser que no favorecen nuestros deseos profundos, nos vamos desanimando y nuestra autoestima decrece. Pero esta manifestación, aparentemente superficial, se enraíza en la realidad más profunda de cómo nos vemos y nuestra forma de vivir. El trinomio ser, ver y valorar afectan y determinan nuestra vida material y mental hasta convertirnos en aquello que pensamos. Podemos activar y mantener emociones aflictivas u optimistas que marcaran caminos diferenciados hacia la desesperanza y la frustración o hacia la grandeza que anida en nuestro ser. Tenemos que reinventar nuestra forma de mirarnos y, desde un trabajo consciente, <strong>llegar a lo profundo de nuestro ser</strong> donde está lo auténticamente importante que gesta el sentido de nuestra vida.</p>
<p style="text-align: justify;">La primera experiencia de nuestro ser es la oscuridad, no es agradable pero es parte de lo que somos. Admitir y responsabilizarse también de esa verdad que envuelve nuestra existencia, aceptar y asumir nuestro lado de sombra, nos sitúa en <strong>la mejor disposición posible para experimentar el ser</strong>. De lo contrario esa negrura saldrá de la manera más inoportuna e indeseada que puedas pensar y la proyectarás en los demás, viendo en ellos lo que tú rechazas y eres en realidad. No tengas miedo a la luz que ilumina todo tu ser y que te une a la bondad, verdad y belleza que coexisten contigo. Elige la alegría, el compartir, el valorar, la calma, la verdad, la confianza, la conexión… y libérate de tus miedos, de la necesidad de ganar, tener razón, sentirse superior, poseer sin límite… Tú eres mucho más que tus resultados.</p>
<p style="text-align: justify;">Cada nueva vida invita a retomar y hacer crecer las creencias y valores que mueven la nuestra. El ser humanos conscientes comienza en la atención de nuestro motor interior para así poder invitar a hacer lo propio a los hijos o alumnos. Posicionarse en la vida es una manera de extender y fortalecer nuestra humanidad desde dentro y para todos. De lo contrario iremos perdiendo nuestra originalidad, nuestro compromiso en la vida y nuestro ser en un universo de universos. Nuestra relación con la vida nace en nosotros, se guarda en nosotros y se proyecta desde nosotros en un proceso que ha de ser de crecimiento y de fiesta. Es necesario estar atentos para fortalecer las bases, ser nosotros mismos, afianzar  y empujar <strong>entre todos, esa vida que te empuja a vivir</strong>.</p>
<p><em>Josep ALEGRE<br />
</em><em>Profesor, filólogo y educador socio-cultural<br />
</em><em>Barcelona, España<br />
</em><em>Mayo de 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/05/la-vida-te-empuja/">La vida te empuja</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.revistare.com/2024/05/la-vida-te-empuja/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La cultura del cuidarnos</title>
		<link>https://www.revistare.com/2021/12/la-cultura-del-cuidarnos/</link>
					<comments>https://www.revistare.com/2021/12/la-cultura-del-cuidarnos/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Josep Alegre]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Dec 2021 05:57:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pedagogía]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[aprendizaje]]></category>
		<category><![CDATA[cocrear]]></category>
		<category><![CDATA[comunión]]></category>
		<category><![CDATA[cosmovisón]]></category>
		<category><![CDATA[cuidados]]></category>
		<category><![CDATA[ecodependientes]]></category>
		<category><![CDATA[humanizante]]></category>
		<category><![CDATA[interdependientes]]></category>
		<category><![CDATA[interior]]></category>
		<category><![CDATA[Josep Alegre]]></category>
		<category><![CDATA[La cultura del cuidarnos]]></category>
		<category><![CDATA[vulnerabilidad]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=7353</guid>

					<description><![CDATA[<p>Josep ALEGRE</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/12/la-cultura-del-cuidarnos/">La cultura del cuidarnos</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_7355" aria-describedby="caption-attachment-7355" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/1.-La-cultura-del-cuidarnos.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-7355" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/1.-La-cultura-del-cuidarnos-300x211.jpg" alt="" width="300" height="211" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/1.-La-cultura-del-cuidarnos-300x211.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/1.-La-cultura-del-cuidarnos-600x422.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/1.-La-cultura-del-cuidarnos.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7355" class="wp-caption-text">Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Zarandeados, con resaca e indefensión colectiva en algunas dimensiones esenciales que creíamos controlar, la vida nos deja asuntos pendientes. Esta pandemia ha sacado a la luz problemas existentes y ha acelerado los procesos: ahora necesitamos un espacio de sensatez. Y surge una pregunta, ¿dónde está aquí la oportunidad de crecer que siempre aparece? El ser humano es un inmenso espacio de posibilidad y un reflejo de lo que la sociedad le presenta. Más allá de su dimensión superficial tiene raíces profundas que empapan la auténtica identidad. Su poder interior es capaz de transformarlo todo, si es soberano de su pensamiento y todo su ser queda fortalecido en las dimensiones que integran su vida. Lo que mira y piensa se convierte en lo que siente, dice y hace, y eso le ayuda a crecer y mejorar de forma solidaria. Nuestra existencia solo es posible como parte de un todo, ya que nuestra vida afecta a la realidad en la que vivimos. Si el ser humano se alimenta y cuida  desde su centro influye en lo que pasa, provocando una transformación expansiva que le impulsa a cocrear el futuro desde la confianza del presente.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Un nuevo nosotros inclusivo</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Salir del estado de desidia en que vivimos y construir un nuevo nosotros inclusivo, exige un proceso de revelación e incubación. Cada uno tiene el cómo en su interior, queriéndose, creyendo, valorando, desafiando, apoyando y acompañando. Es necesario redescubrirse y reconocerse, parando, pensando, escuchando…, poniendo el foco y abrazando todo el legado profundo de la existencia. Hay que encender la luz del amor capaz de diluir el egoísmo que nos separa, de descontaminar el materialismo, de hermanarnos con la historia, de dejar vivir en libertad, de considerar las esperanzas propias y las de los demás… Ese AMOR con mayúsculas sin condiciones que activa la conexión con lo que nos rodea, que cuida la vida integral, que esta presente con todo el ser… Se hace urgente generar esta cultura del corazón, de amar por lo que se es, de reconocer mucho más que la conducta, de darse integralmente… Porque ese bien común contiene al todo y a las partes. Somos cuidado y, si no nos cuidamos todos,  moriremos sin cumplir nuestra función en la comunidad de la vida de la que formamos parte. Esta tarea central es compromiso común, solidario y participativo, es sustancia para nuestro corazón y revolución al desvivirse en todo ser humano complejo, sensible, solidario, amable y conectado con todo y con todos en el universo.</p>
<figure id="attachment_7356" aria-describedby="caption-attachment-7356" style="width: 300px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/2.-Un-nuevo-nostros-inclusivo-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-7356" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/2.-Un-nuevo-nostros-inclusivo-300x201.jpg" alt="" width="300" height="201" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/2.-Un-nuevo-nostros-inclusivo-300x201.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/2.-Un-nuevo-nostros-inclusivo-1024x685.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/2.-Un-nuevo-nostros-inclusivo-600x402.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/2.-Un-nuevo-nostros-inclusivo-1536x1028.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/2.-Un-nuevo-nostros-inclusivo-2048x1371.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7356" class="wp-caption-text">Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Las personas tenemos en el núcleo bondad, belleza…, pero nuestra mente nos limita y perdemos oportunidades. Urge reducir tóxicos emocionales, reparar relaciones, descubrir la verdad acerca de nosotros, reutilizar cualidades dormidas y activarlas superando el ego separador. Nuestro lenguaje ha de aprovechar su doble capacidad descriptiva y generativa para orientarse hacia la plenitud. Nuestro compromiso en el aquí y ahora, movilizará nuestro ser favoreciendo el desarrollo. Somos unidad, vamos juntos y caminamos en la misma dirección, pero cada uno recorre su propio camino y necesita sentirse habitado, amado y aceptado. Necesita tener claro quién es, confiar en si mismo y desde aquí relacionarse con el resto de existentes. La belleza también esta en descubrir lo que nos condiciona y lo que queremos cambiar en nosotros mismos. Ese movilización lenta hacia la transformación, fortalece nuestro interior y nos sitúa en el único y real sentido de la vida: ayudarnos y ayudar a los demás a expandir la capacidad de amar y ser amado. Comenzar es hermoso pero hay que hacerlo de acuerdo a nuestro ser más profundo, yendo a lo fundamental, desaprendiendo y trabajando el propio amor: quererse, conocerse, aceptarse, validarse, autocuidarse y perseverar en este camino pese a todo.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Un profundo sentido de comunión</strong></p>
<p style="text-align: justify;">No es bueno jugar al escondite con uno mismo. Empieza por tomar todo tu ser y descubrirte por dentro para conocerte, para empezar a entender el resto del mundo y llegar a ser aquello que quieres entregar a los demás. Pon atención para conectarte a la vida, al conocimiento y al amor. Busca el profundo sentido de comunión que brota del estar solo y con los demás. La esencia se manifiesta en lo escondido, en ese silencio que descentra y permite escuchar el sonido del mundo, creer en la autonomía del otro, acoger su situación y darle oportunidad de trabajarla. Al quedar quietos descubrimos que estamos inquietos y aparecen nuestras sombras y el inconsciente. Ese silencio es hermoso por lo que provoca: receptividad, descubrimiento, iluminación, disfrute&#8230; Meditar nos ayuda a ver que los problemas no están con los demás, sino en los miedos, debilidades y límites que hemos construido nosotros. Al liberarnos de las preocupaciones, sufrimiento, dolor, estrés, miedo…, somos conscientes de las maravillas que nos ofrece la vida y todo se va sosegando. Con la mente lucida y el corazón compasivo, el silencio y la luz se vinculan, actuamos con sosiego y mesura satisfechos porque todo está bien. Esa paz personal engendra energía y sensación de bienestar que favorecen la buena focalización en lo que sucede a nuestro alrededor.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo importante del volver a casa con la meditación es saber estar con uno mismo, metido dentro de la vida, tomándote tiempo para respetarte a ti mismo y establecer tu línea de acción. Cuando nos volvemos hacia nuestro interior descubrimos sentimientos positivos como la serenidad, la paz, la alegría, la bondad, la fortaleza, la solidaridad, el amor&#8230;, y negativos como la ansiedad, la impulsividad, el rencor, el odio, la ira… Que la realidad te toque significa que permites la autentica comunicación, que dejas espacio al otro, que estas dando algo de ti mismo, que te estas trabajando por dentro, que buscas el encuentro… Con todo ello el interior adquiere la fuerza poderosa imprescindible para asumir con responsabilidad lo que te va a suceder en la vida. El cambio real empieza por ti mismo, desde tu mundo interior, que es el motor que impulsa y gobierna nuestras acciones. El mundo interior y exterior son dos vertientes del mismo ser: si estas bien dentro estarás bien fuera. Los seres humanos podemos estar en ambos mundos y decidir en cual de ellos permanecer más tiempo. Bien equilibrado, orientado y aceptado todo lo que pasa en nosotros puede sernos favorable. El mundo exterior actúa como un espejo que refleja nuestro interior, que si esta sanado transforma también el exterior. Nuestro cuerpo inspira y expira, recibe y entrega.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Cultivar la calidad del pensar y el sentir</strong></p>
<figure id="attachment_7357" aria-describedby="caption-attachment-7357" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/3.-Cultivar-la-calidad-del-pensar-y-del-sentir-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-7357" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/3.-Cultivar-la-calidad-del-pensar-y-del-sentir-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/3.-Cultivar-la-calidad-del-pensar-y-del-sentir-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/3.-Cultivar-la-calidad-del-pensar-y-del-sentir-1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/3.-Cultivar-la-calidad-del-pensar-y-del-sentir-600x450.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/3.-Cultivar-la-calidad-del-pensar-y-del-sentir-1536x1152.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/3.-Cultivar-la-calidad-del-pensar-y-del-sentir-2048x1536.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/3.-Cultivar-la-calidad-del-pensar-y-del-sentir-90x68.jpg 90w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7357" class="wp-caption-text">Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Todo empieza en ti cuando tomas conciencia y te comprometes con la luz que tienes dentro. Tu atención es selectiva y eso activa o no tus opciones. Has de mirar tu realidad de manera tierna y benevolente porque en ti está lo bueno y lo malo. Puedes reconciliarte con lo que tienes, trabajarlo, integrarlo para que te construya. En esta gestación tu actitud perseverante de permanente aprendizaje de todo y todos será tu éxito. Este refugio interior que cultiva la calidad del pensar y el sentir es capaz de devolvernos calma, tranquilidad, equilibrio y confianza. Si la voz interior es la referencia, nuestra vida se convierte en milagrosa ya que responde a la verdad original de nuestro ser y va unida inseparablemente a nuestro proceso de crecimiento. Has de desarrollar tu identidad positiva, y no es tarea fácil pero, al reconocerte descubres que todo se conjura para que seas lo que estas llamado a ser. Esto te va dando confianza y coherencia para vivir, entregar tu tiempo y seguir el estilo de vida que tú eliges. Cuando vives lo que eres vas desplegando tu autentica vida y te entregas a ella con entusiasmo y pasión, amando y sintiéndote amado, conviviendo con el ser más importante de tu vida: tú. Te sientes libre desde dentro y liberado para seguir el camino de la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">En nuestra vulnerabilidad asumida somos poderosos y podemos vivir en la plenitud del amor que se despliega en nuestro ser. Contemplando y dando somos felices y cada momento es una oportunidad para vivir la fiesta que es existir entre las cosas concretas que se visten de luz y de belleza por el amor que las envuelve. Esta opción libre por esta belleza y el compromiso de extenderla a todo y todos es expansiva y llena todo de armonía. Encontrarte a ti mismo y desarrollar también los talentos del otro es una predisposición que se enraíza y nos define como seres humanos en interrelación permanente. Esta obra de cuidado mutuo nos permite ser y gestarnos desde el único manantial que brota en la interioridad de todo ser humano. Cuidarse se convierte en la máxima expresión de comunicación por ser una presencia significativa, empática e interpersonal. Es la actitud hacia ese ser cercano al que te dedicas dejando tus cosas, sintiéndote útil y creativo ante ti y frente a todos. Ese valor colectivo nos hace fraternos, solidarios, personas de bien en esta familia universal. Esta experiencia amorosa, fruto de una decisión personal, es el camino de la felicidad que responde a tu sentir, a tu voluntad y a tu habilidad para manejar tus cualidades y límites.</p>
<p style="text-align: justify;"><b>Cosmovisión</b><strong> sanadora</strong></p>
<p style="text-align: justify;">El cuidado de las personas, de sí y del otro, es la tarea más plenificante de la vida. El bienestar que prestamos ayuda a mejorar a otros y nos vuelve multiplicado. Necesitamos conocer, escuchar, prestar atención…, porque eso implicará cuidar de todo lo que la persona puede llamar suyo. Para desarrollar actitudes favorables en esta línea primero uno ha de reflexionar y conocerse, orientando su vida en valores como: la paz interior, la autoestima, el respeto, la alegría, la solidaridad, el amor … que, además de llevarte a sentirte bien contigo mismo, ayudan a vivir en la armonía de comportamiento saludable para ti y los otros. Cuidar de sí supone hacerte cargo de ti, y elegir como y porque actuamos de una determinada manera. En este camino necesitamos del amor compasivo y tolerante que nos permita sentirnos bien en nuestra propia piel. Solo desde el amor a ti, puedes amar de verdad a los demás y potenciar la inteligencia interpersonal en valores como: la consideración,  el respeto, la tolerancia, la empatía, la compasión, la solidaridad… Todos somos seres frágiles con virtudes y defectos y hay que aceptarlo y comprenderlo así para que el acercamiento sea pacificador y sereno.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuidar es compartir nuestros miedos y eso rompe las máscaras y conecta con vínculos afectivos y efectivos. Aquí todos somos únicos y protagonistas y podemos ayudarnos en los problemas que nos afectan a todos. Puedo plantearme qué puedo hacer por esa persona para que su vida sea más plena y pueda desplegar mejor sus propios recursos. El dominio total de la vulnerabilidad es imposible pero podemos vivir desde ella si tenemos estructuras de acogida y orientación que nos ayuden en el desarrollo pleno. La familia es una estructura de acogida fundamental y después la escuela. Ambas instituciones se centran en el otro y tratan de ayudar en el desarrollo de sus dimensiones personales. Pero no hay que olvidar el carácter bidireccional de la educación por lo que en algunas ocasiones intercambiamos los roles en esta pedagogía de la vida y para la vida llena de referentes personales que afectan a todas y cada una de las dimensiones del ser. Por eso el encuentro físico, el contacto, el compartir tiempo y espacio son tan importantes.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Una humanidad humana y humanizante</strong></p>
<figure id="attachment_7358" aria-describedby="caption-attachment-7358" style="width: 301px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/4.-La-humanidad-humana-y-humanizante-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-7358" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/4.-La-humanidad-humana-y-humanizante-300x201.jpg" alt="" width="301" height="202" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/4.-La-humanidad-humana-y-humanizante-300x201.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/4.-La-humanidad-humana-y-humanizante-1024x685.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/4.-La-humanidad-humana-y-humanizante-600x402.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/4.-La-humanidad-humana-y-humanizante-1536x1028.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/4.-La-humanidad-humana-y-humanizante-2048x1371.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 301px) 100vw, 301px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7358" class="wp-caption-text">Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Cuidar es reconocer la situación y compartir la carga. La raíz del cuidar es la compasión que interioriza el sufrimiento de otro ser humano, lo vive solidariamente como propio, haciendo todo lo posible en el desarrollo de esa persona. El cuidador se convierte en confidente: preserva la vida íntima, establece una relación de confianza, construye un vínculo de fidelidad&#8230; El cuidado de lo débil es de justicia. Todos somos frágiles por naturaleza pero solo quien asume su vulnerabilidad es capaz de comprender la del otro. En el cuidado se produce un encuentro de dos realidades personales singulares que se miran frente a frente dispuestas a no abandonar a su suerte al que sufre. Es un cuidar–curar unidos en el acompañamiento del que sufre y la respuesta activa que procura por el otro sin sustituirlo. También la madre tierra debe ser cuidada–curada, con una mirada que vaya más allá de lo inmediato.</p>
<p style="text-align: justify;">La escuela es un lugar de experiencia del bien común y nos ayuda a avanzar en la construcción de un mundo mejor para todos. La comunidad educativa como comunidad de cuido, explora el bienestar cotidiano e impulsa el desarrollo de las facultades de sus integrantes no olvidando sus limitaciones y dificultades personales y sociales. Fomenta un modo de ser y estar en el mundo en relación con uno mismo, el otro y lo que le rodea, e incluye cuidados físicos, emocionales y sociales. Enseña a construir, reconstruir y afianzar vínculos que generen seguridad y confianza entre todos. El clima y las condiciones de convivencia se apoyan en relaciones de participación, valoración, respeto, confianza, ayuda mutua, solidaridad… Todos son responsables en el bienestar de todos. La presencia pedagógica está atenta a las condiciones y características individuales, a las necesidades específicas y dificultades… El destinatario exige gran cantidad de cuidos al mismo tiempo que aprenden a practicarlos en interrelación e interdependencia con los demás.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Cadenas globales de cuidados</strong></p>
<p style="text-align: justify;">En la escuela está el fomento de las buenas relaciones interpersonales y el sentido de identidad de acuerdo a unos valores que dirigen a cuidar, cuidarnos y cuidarse. El cuidado de la convivencia fortalece a los individuos y al grupo en el proceso de aprendizaje y orienta a los maestros en el descubrimiento de la forma particular de aprender de cada alumno para ayudarle mejor en el desarrollo de sus fortalezas, identificando sus ritmos y estimulando su crecimiento. Ayudando a los alumnos a conocerse a sí mismos y valorando sus propias habilidades se propicia el desarrollo colectivo basado en las diferencias. Se fortalece la participación, la red de relaciones sociales y de trabajo colectivo. Se aprender a no ser indiferente a las personas y al entorno. Los cuidados llegan a toda la persona: el conocimiento anatómico y biológico, las actitudes y practicas saludables, el autocuidado, la expresión y manifestación externa… Todo ha de llevarles a tener una visión positiva de la vida, a aprender a trabajar juntos y a ser profundamente solidarios.</p>
<p style="text-align: justify;">Los valores y capacidades centrales son: la autonomía, la autoestima, el empoderamiento, la participación,  las relaciones afectivas, la empatía, el cuidado, la comunidad, la solidaridad… Este cuidado tiene doble vía porque también ellos pueden y deben cuidar y esta asociado al curar que conduce al bienestar. Su responsabilidad hacia los otros es también ayuda y obligación de ayudar a resolver la necesidad asumiendo por ejemplo responsabilidades de cuido con los más pequeños. Esta manera de intervenir va contribuyendo a la corresponsabilidad y al desarrollo del sentido de solidaridad como primer paso de un buen ciudadano: el cuidado como vínculo de respeto, confianza, ternura y amorosidad, que generan también libertad responsable. No solo los hechos sino también el lenguaje deben ser inclusivos para hacer visible que todo y todos somos iguales en el cuido a la hora de consolar, limpiar, explicar, participar…</p>
<figure id="attachment_7359" aria-describedby="caption-attachment-7359" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/5.-Interdependientes-y-ecodependientes-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-7359" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/5.-Interdependientes-y-ecodependientes-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/5.-Interdependientes-y-ecodependientes-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/5.-Interdependientes-y-ecodependientes-1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/5.-Interdependientes-y-ecodependientes-600x450.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/5.-Interdependientes-y-ecodependientes-1536x1152.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/5.-Interdependientes-y-ecodependientes-2048x1536.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/11/5.-Interdependientes-y-ecodependientes-90x68.jpg 90w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7359" class="wp-caption-text">Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;"><strong>Interdependientes y ecodependientes</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Cuidar es poner atención y brindar esperanza en algo o alguien en quien previamente he pensado. En la educación cada actividad educativa implica una acción que cuida y acompaña: la apertura y flexibilidad para ponerse en lugar de otro esta en el inicio del cuido; el escuchar y escucharnos respetuoso y atento nos oxigena y tiende puentes de cooperación; el desarrollar la atención hacia las necesidades del otro crea vínculos de cuidado realistas y respetuosos. Esta ampliación de perspectivas y ensanchamiento del punto de vista personal esta en la base de cuidar y recibir cuidados. La elasticidad es especialmente importante en contextos de vulnerabilidad que provoca alteración de planes y  adaptación frecuente. El ser humano es interdependiente y ecodependiente y por eso el cuidado de las personas y de la naturaleza son imprescindibles en la sostenibilidad de la vida y en el avance de la humanidad de manera justa.</p>
<p style="text-align: justify;">Cualquier intervención de la comunidad humana se basa en una metodología con los objetivos comunes. Necesitamos tiempo para conversar, para estar juntos, para compartir espacios comunes entre grupos distinto. El mundo es una red de relaciones que se retroalimentan. Nuestra condición social tiene efectos en sus acciones y omisiones. La cultura del cuidado debe incluir a todas las personas, atravesar todas las etapas y ámbitos de la vida. Ser creativos en este campo pasa por descubrir situaciones, fortalecer lazos, inventar acciones, que nos lleven a encontrar nuevamente lo esencial que nos ha de permitir encontrar soluciones colectivas a situaciones de descuido cada vez más urgentes.</p>
<p><em>Josep ALEGRE<br />
</em><em>Profesor, filólogo y educador socio-cultural<br />
</em><em>Barcelona, España<br />
</em><em>Noviembre de 2021</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/12/la-cultura-del-cuidarnos/">La cultura del cuidarnos</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.revistare.com/2021/12/la-cultura-del-cuidarnos/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
