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	<title>Metaverso | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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	<title>Metaverso | Revista RE Castellano</title>
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		<title>El acceso a redes y la vulneración de los derechos digitales</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Sep 2024 16:58:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Brecha digital]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>David MARTÍNEZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/09/el-acceso-a-redes-y-la-vulneracion-de-los-derechos-digitales/">El acceso a redes y la vulneración de los derechos digitales</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Este proceso de transformación digital tan acelerado que estamos viviendo, nos ha cogido desprevenidos y está generando un gran debate que tiene que ver con la posibilidad que tienen los individuos de acceso a las redes y la vulneración de sus derechos digitales de los individuos.</p>
<p style="text-align: justify;">Para que un país se desarrolle económicamente necesita disponer de una red de carreteras, trenes, aeropuertos, infraestructura de energía, etc. De la misma forma, en un mundo cada vez más digital, la posibilidad de tener un acceso a internet y poder hacer uso de las redes sociales como elemento de intercomunicación se ha convertido en algo fundamental, y esto no es posible si no se dispone de una infraestructura tecnológica suficientemente evolucionada. Además, este problema se multiplica cuando incorporamos a la ecuación el desarrollo de la inteligencia artificial.</p>
<p style="text-align: justify;">Ante esta realdad, muchas veces nos preguntamos si la brecha digital va a reducirse o tiende a aumentar. Pues la realidad es que la previsión es que la brecha digital se amplíe, ya no entre las distintas generaciones, sino también entre aquellos países poderosos y aquellos que no disponen de los recursos financieros necesarios para invertir en infraestructuras digitales y en tecnología.</p>
<p style="text-align: justify;">Por otra parte, cuando hablamos de una sociedad digital, es indispensable hablar de los derechos digitales. Estos no son más que una extensión de los derechos recogidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aplicados al mundo online. Los ciberderechos reconocen el derecho de las personas a disfrutar de dos aspectos clave en un mundo digital:</p>
<ol style="text-align: justify;">
<li>Por una parte, está el derecho de acceso a los ordenadores, dispositivos electrónicos y redes de telecomunicaciones.</li>
<li>Por otra parte, cuando se dispone de los primeros, los otros derechos se refieren a la capacidad para acceder, usar, crear y publicar medios digitales.</li>
</ol>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, aunque recogidos en la Carta Magna, los derechos digitales son constantemente burlados o pisoteados por los gobiernos que en muchas ocasiones coartan la libertad de expresión y persiguen dominar a la opinión pública, por las grandes corporaciones que buscan hacerse con el control de los datos y la información, y de esa forma, obtener importantes beneficios económicos, o por los ciberdelincuentes.</p>
<p style="text-align: justify;"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/06/earth-2254769-scaled.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="aligncenter wp-image-16718 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/06/earth-2254769-1024x630.jpg" alt="" width="660" height="406" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/06/earth-2254769-1024x630.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/06/earth-2254769-300x185.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/06/earth-2254769-1536x945.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/06/earth-2254769-2048x1260.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/06/earth-2254769-1320x812.jpg 1320w" sizes="(max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a>En esta carrera de poder y de control sobre la información, los datos y los individuos, que es absolutamente desequilibrada y desigual, el individuo debería poder disfrutar y tener derecho a disponer de un acceso universal e igualitario a la tecnología, a poder expresar libremente su opinión, a no ser manipulado, a recibir una información fiable y sin sesgos, a la privacidad de sus datos, al anonimato (poder comunicarme con quien quiera sin ser espiado) y a poder ser olvidado de las redes (poder desaparecer digitalmente cuando uno quiera).</p>
<p style="text-align: justify;">Llegados a este punto, sería necesario reivindicar también un derecho importante, el derecho a saber lo que es real y lo que no lo es. Porque cada día es más difícil discernir entre lo que es real y lo irreal, entre lo verdadero y lo falso. Este proceso ha ido in crescendo y se ha acentúa claramente cuando hablamos de un mundo digital. Hablamos de medias verdades expresadas oralmente, información manipulada en la prensa, información trasgiversada en las redes, creación de noticias falsas, creación de imágenes falsas, etc.</p>
<p style="text-align: justify;">A principios de 2024, Open AI ha creado SORA <a href="https://openai.com/index/sora/" target="_blank" rel="noopener">https://openai.com/index/sora/</a>, un software capaz de generar videos al alcance de cualquier individuo simplemente escribiendo una frase. Imaginemos que se puede hacer con esta herramienta, utilizando nuestra imagen, nuestra voz, en distintos idiomas y en lugares inventados.</p>
<p style="text-align: justify;">Y el siguiente paso quizás pueda ser incluso más preocupante. La posibilidad de abandonar temporalmente nuestra vida cotidiana para entrar en una realidad virtual a través del Metaverso. Podríamos llegar a tener vidas reales insatisfechas, versus vidas virtuales satisfactorias. Imaginemos las consecuencias que puede tener esto en la aceptación de la propia realidad y de la propia existencia.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Qué puede aportar el realismo existencial ante estas nuevas realidades?</p>
<p style="text-align: justify;">El realismo existencial nos propone situar al individuo en el centro. La tecnología y la digitalización se han convertido en un nuevo ídolo. Deberíamos poner la tecnología al servicio del individuo y no el individuo al servicio de la tecnología. Hemos perdido el norte endiosando a la tecnología y esto nos ha llevado a desplazar a la persona del centro, cuando debería ser al revés.</p>
<p style="text-align: justify;">En lo digital, parece que el fin justifique los medios. Parece que el progreso justifique la existencia de individuos olvidados como un mal menor. Y nos preguntamos: ¿Es justo tener una humanidad más desigual en pro de un mundo más digitalizado e inteligente? La historia se repite, parece que sea lícito sacrificar inocentes y vulnerables y olvidar a los no digitalizados para conseguir un mayor progreso.</p>
<p style="text-align: justify;">Necesitamos rescatar nuestra libertad. La manipulación de la información, la influencia que generan las redes en nuestro comportamiento y la vulneración sistemática de los derechos digitales, están creado un nuevo modelo de esclavitud. Es la esclavitud digital. Todos somos esclavos, pasamos horas cada día aportando datos o rellenando información, sin saber para quien trabajamos, pero no podemos dejar de hacerlo.</p>
<p style="text-align: justify;">Es necesario encontrar el camino de la libertad. La transformación digital de nuestra sociedad ha potenciado la comunicación a través de la imagen, ampliando la creatividad y la manera de interrelacionarse las personas trasladándola al lenguaje visual. Como si de un péndulo se tratara, el nuevo entorno digital, ha reducido el lenguaje, la expresión oral y escrita, y ha potenciado el uso de los signos y los símbolos, ha ensalzado la inmediatez y ha reducido la expresión oral y escrita, cuando el lenguaje es lo que nos hace humanos.</p>
<p style="text-align: justify;">Habrá muchos caminos para encontrar la libertad digital, pero quizás uno de ellos sería rescatando y fomentando tres grandes atributos que tiene el ser humano y que son: 1) la capacidad de reflexión, el uso pensamiento crítico para discernir lo que es real, de lo que no lo es y, por último, rescatar la riqueza y el cromatismo que aporta el lenguaje en la comunicación y el diálogo.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>David MARTÍNEZ<br />
</em><em>Economista<br />
</em><em>Barcelona, España<br />
</em><em>Junio de 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/09/el-acceso-a-redes-y-la-vulneracion-de-los-derechos-digitales/">El acceso a redes y la vulneración de los derechos digitales</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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			</item>
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		<title>Nosotros y el Metaverso</title>
		<link>https://www.revistare.com/2022/02/cinco-claves-para-vivir-en-la-era-metaverso/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Feb 2022 05:59:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relaciones humanas]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[educación]]></category>
		<category><![CDATA[Leticia Soberón]]></category>
		<category><![CDATA[Metaverso]]></category>
		<category><![CDATA[Realidad virtual]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Leticia SOBERÓN</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/02/cinco-claves-para-vivir-en-la-era-metaverso/">Nosotros y el Metaverso</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Estamos a punto de entrar en una <strong>fase nueva</strong> de lo que llamamos “<strong>sociedad digital</strong>”, que inició con la creación de Internet y se popularizó a finales del siglo XX, y que ha avanzado a toda velocidad en el XXI ampliando su alcance y sofisticación. Las redes sociales, los satélites, la geolocalización, las compras digitales&#8230; todo ello y mucho más revoluciona la vida de más de medio planeta.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero dentro de esta sociedad digital existen ámbitos en <strong>particular desarrollo</strong>, como el de los<strong> videojuegos</strong>, cada vez más sofisticados y con cientos de millones de usuarios. O las <strong>criptomonedas</strong>, que generan un creciente movimiento de dinero de manera completamente no-física, sino únicamente digital. O el “<strong>internet de las cosas</strong>”, un entramado de dispositivos personales que interactúan entre sí, como relojes, zapatillas, camisetas, cámaras ciudadanas, puertas, televisores, frigoríficos, lavadoras, automóviles, etc. Un verdadero tejido digital que configura la vida física de cada uno de nosotros. Más allá de la cuestión sobre los algoritmos y quién gestiona nuestros datos -un tema crucial de nuestro tiempo-, vemos que se está intensificando una línea de gigantescas inversiones sobre lo que empezó como “realidad virtual». Mark Zuckerberg, creador de Facebook, ha cambiado el nombre de su empresa y la ha llamado Meta. De Metaverso.</p>
<p style="text-align: justify;">El llamado “<strong>metaverso</strong>” (de “meta” o “más allá” y “universo”), permitirá a millones de personas <strong>sumergirse en realidades paralelas en tres dimensiones e interactivas</strong>, creadas digitalmente. Entraremos en entornos imaginarios o reales creados con gran detalle, a través de un sistema informático al que se accede no mirando una pantalla, sino <strong>interactuando por medio de unas gafas y otros dispositivos corporales</strong>, como guantes, zapatos, cinturones, que <strong>incorporan el movimiento</strong> de la persona y ésta se “mueve” en ese entorno, a través de un avatar o personaje, viviendo una experiencia totalmente inmersiva y <strong>envolvente</strong>. Podremos ser otras personas. O ser personajes imaginarios creados por nosotros mismos. Podremos visitar nuestra futura casa que aún no se ha construido, entrar en el sistema digestivo de un paciente, pasear por la antigua Roma y ver a Julio César, o conocer personalmente a Tutankamen, volar por el espacio sideral o ser aplaudidos por miles de personas en un estadio&#8230; Cualquier escenario real o ficticio estará al alcance de un clic. Cualquier personalidad y apariencia nos ocultará o expresará.</p>
<p style="text-align: justify;"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/vr-6770800_1280.png"><img decoding="async" class="wp-image-7705 aligncenter" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/vr-6770800_1280.png" alt="" width="613" height="391" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/vr-6770800_1280.png 1280w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/vr-6770800_1280-300x191.png 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/vr-6770800_1280-1024x653.png 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/vr-6770800_1280-600x383.png 600w" sizes="(max-width: 613px) 100vw, 613px" /></a></p>
<p style="text-align: justify;"><b>¿Cómo entender, qué priorizar, cómo educar en este contexto? </b></p>
<p style="text-align: justify;">Un desarrollo tan veloz como novedoso pone en cuestión todo nuestro modelo educativo, nuestro modo de entender a las personas y sus relaciones. El aprendizaje a través de transmisión oral interminable a personas pasivas queda totalmente desfasado. Y se requerirán en el futuro no sólo conocimientos, sino también y sobre todo habilidades y competencias humanas muy bien cimentadas. Por eso propongo ver todo este entramado con una mirada centrada en la persona, la familia y la comunidad físicas, y por supuesto la espiritualidad, además de la tecnología. A partir de ahí, entendiendo lo más posible al ser humano y sus características más propias, localizar los valores más importantes que debemos cultivar, siendo capaces al mismo tiempo de participar en la sociedad de nuestra época y más aún, darle sentido y crear ámbitos de convivencia.</p>
<ol style="text-align: justify;">
<li><b><span style="font-size: 14pt;">El ancla es el cuerpo y la vida física natural</span>.</b> Es necesario comprender que todo ser humano está enraizado ónticamente en su cuerpo. Lo más importante y definitivo de nuestra existencia tiene raíz corporal, siendo quienes somos y como somos. Nacimos como fruto de un encuentro físico que dio como resultado nuestro irrepetible código genético. <strong>Nacer, ser acogidos, alimentados, cuidados… todo esto es físico</strong>. Respirar, comer, digerir, dormir, amar… en un entorno interpersonal y también natural (urbano o rural) que nos configura. Todo esto es físico, aunque en el ser humano todo tiene además una dimensión psíquica, simbólica, de significado, de sentido. <strong>Y es clave cultivar la aceptación de uno(a) mismo(a) tal cual es</strong>.  Todo lo que vivamos en cualquiera de las dimensiones simbólicas, aspira a tener su aterrizaje y concreción en ese yo corporal irrepetible. El hambre y la satisfacción alimentaria son físicas. El sueño es físico. La proximidad y la caricia, el abrazo, son físicos. La vida y la muerte, son físicas. Las necesidades básicas de todo ser humano se desarrollan en su cuerpo (por eso la solidaridad empiezan por lo físico). Las relaciones humanas auténticas reclaman presencia física. No lo olvidemos. Pero, al mismo tiempo:</li>
<li><span style="font-size: 14pt;"><b>El ser humano siempre ha creado experiencias mentales que le dan sentido</b></span>. Pensemos en los <strong>mitos</strong>, las <strong>leyendas</strong>, las narraciones (orales o escritas) que han transportado a nuestros antepasados <strong>mundos imaginarios que explicaban su situación</strong>, les proponían un sentido, les daban <strong>claves de comprensión</strong> que finalmente se traducían en acciones en la vida física, individual y social. La imaginación es propia del ser humano, y ha sido tanto posibilitadora de nuevas realidades, como riesgosa cuando le hace perderse en ensoñaciones. Esas narraciones siguen existiendo y se transmiten en todo tipo de formato. Pueden ser<strong> tan atractivas y fantasiosas que de algún modo hagan “escapar” a los individuos hacia mundos inexistentes</strong>, tanto a través de los libros como de la radio, la televisión y el cine, y hoy día los videojuegos. Todos ellos cumplen esa múltiple función: entretener, explicarnos el presente, abstraernos de la realidad personal de nuestro yo corriente, hacernos protagonistas de mundos y situaciones creadas por nosotros mismos. El riesgo de todas estas maneras de sumergirnos en esas historias, es que nos gusten tanto que no queramos ya volver a lo que llamamos “realidad física”, a nuestra personalidad real, a nuestro entorno concreto de espacio y relaciones. Ese riesgo ha existido siempre y de diversas maneras. Lo que sucede ahora es que la <strong>realidad virtual es mucho más envolvente</strong>. Engaña nuestros sentidos al hacernos partícipes también con nuestro cuerpo, de lo que estamos viendo y nos rodea. De ahí su mayor capacidad de absorbernos y perdernos.</li>
<li><b><span style="font-size: 14pt;">Es necesario educarnos en la gestión del deseo</span>.</b> Ante el indudable atractivo de estas tecnologías envolventes, parece una obviedad pero se menciona muy poco: es imprescindible que desde los primeros años de vida enseñemos a los menores a conocer y gestionar sus deseos. Éste ha sido, probablemente, uno de los grandes huecos que ha tenido la educación de los niños crecidos en los últimos 20 años, pues se ha evitado al máximo “contrariarlos” -¡son niños!, se dice- y les hemos dejado abandonados a los vaivenes de sus caprichos y deseos, que no tienen brújula. <strong>Todo ser humano tiene que aprender a gestionar sus deseos</strong>, tanto por su propio bien, como para facilitar una convivencia sana y gratificante con los demás. Gestionar el atractivo de los dulces, del ocio, de las sustancias adictivas, del atractivo sexual… Buscar y adherirse a todo este conjunto de satisfactores, es un riesgo a todas las edades, pero si los menores han sido educados sin acotarles límites y enseñarles a discernir, serán arrastrados por sus propios deseos sin saber hacia dónde van. La realidad virtual será sin duda un satisfactor de gran alcance ante el cual se pondrá a prueba la capacidad de la persona de gestionar sus deseos sin aplastarlos ni ignorarlos.</li>
<li><span style="font-size: 14pt;"><b>Educar en la programación digital</b></span>. Hace ya tiempo que se dice que la nueva alfabetización es la programación. No podemos dejar a las nuevas generaciones totalmente indefensas ante los pocos “magos de la tribu” capaces de programar en lenguajes digitales. Las asignaturas de informática, robótica, programación, deberían ser habituales en todas las escuelas. Eso permitirá de algún modo conocer cómo se crean y desarrollan esos mundos paralelos, y poder <strong>“gestionarlos” de manera más activa</strong> en vez de totalmente pasiva.</li>
<li><span style="font-size: 14pt;"><b>Usar la realidad virtual como herramienta educativa</b>.</span> Imagínense que podamos hacer pasear a los niños por la ciudad precolombina de Tenochtitlán. O que acompañen a Ghandi en sus viajes por la India promoviendo la concordia y la no-violencia. O vean a Luis Pasteur experimentar con las primeras vacunas, o interactuar con Platón en la Academia de Atenas. Como siempre, <strong>las instituciones educativas tendrán que acelerar el paso</strong>, desanclarse de sus antiguas formas y zonas de confort, y ponerse al día para no perder el tren de la educación. Nuestros jóvenes  ya están muchas horas en los videojuegos, y son pocas las entidades que se han atrevido o han tenido los recursos para crear espacios educativos realmente interactivos.</li>
</ol>
<p style="text-align: justify;">¿Nos pasará lo mismo con la realidad virtual? Estamos a tiempo, en este naciente mundo llamado Metaverso. Por lo menos sigamos la pista y mantengámonos <strong>informados y alertas</strong> para entrar en esta nueva fase, para humanizarla y facilitar su mejor expresión educativa, con creatividad y valentía.</p>
<p><em>Leticia SOBERÓN MAINERO<br />
</em><em>Psicóloga y doctora en comunicación<br />
</em><em>Madrid, 7 de febrero 2022</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/02/cinco-claves-para-vivir-en-la-era-metaverso/">Nosotros y el Metaverso</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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			</item>
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		<title>El Metaverso</title>
		<link>https://www.revistare.com/2021/12/el-metaverso/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Dec 2021 05:58:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
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		<category><![CDATA[Brecha digital]]></category>
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		<category><![CDATA[Realidad virtual]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>David MARTÍNEZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/12/el-metaverso/">El Metaverso</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_7475" aria-describedby="caption-attachment-7475" style="width: 660px" class="wp-caption alignnone"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/12/metaverso.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-7475 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/12/metaverso-1024x576.jpg" alt="" width="660" height="371" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/12/metaverso-1024x576.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/12/metaverso-300x169.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/12/metaverso-600x338.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/12/metaverso-1536x864.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/12/metaverso.jpg 1920w" sizes="(max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7475" class="wp-caption-text">Imagen Pixbay (cesión gratuita)</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">El desarrollo de internet ha supuesto un cambio en la evolución de la humanidad. Han cambiado aspectos tan fundamentales como lo es la forma en la que los individuos se relacionan, la manera de comunicarse, en cómo se difunde la información y ha abierto nuevas maneras de entablar relaciones sentimentales, entre otras muchas cosas.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando hablamos de metaverso, estamos hablando de un universo virtual y paralelo donde se podrá conversar, compartir, comprar, trabajar e intercambiar información e incluso vivir experiencias en primera persona. Es como si nos teletransportáramos a otra realidad distinta a la que estamos viviendo en nuestra cotidianeidad. Un ciberespacio distinto al que conocemos hoy en día como digital en dos dimensiones. La realidad virtual nos transporta a un mundo en tres dimensiones en el que las sensaciones son actualmente cuasi reales y, a corto plazo, serán absolutamente reales.</p>
<p style="text-align: justify;">No estamos hablando de ciencia ficción, es algo muy real que se está construyendo a una velocidad que difícilmente podríamos imaginar. Un informe de Bloomberg Intelligence cifra ya en 500.000 millones de dólares el valor del metaverso, este universo paralelo al mundo físico formado por distintos mundos virtuales interconectados donde los seres humanos podremos vivir una existencia alternativa. Alrededor del año 2025 se considera que dicho valor habrá alcanzado los 800.000 millones y al final de la década podría haber alcanzado los 2,5 billones de dólares.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo que soporta estas previsiones es la consideración de que el metaverso es el futuro de internet y de un cambio de paradigma de cómo se va a interrelacionar el individuo con el mundo. Las perspectivas económicas son tan enormes que las grandes tecnológicas —como Apple, Facebook, Nvidia, Sony o los gigantes chinos Tencent y Alibaba— están invirtiendo miles de millones para posicionarse como portales de entrada a esta dimensión alternativa. <a href="https://cincodias.elpais.com/cincodias/2021/09/10/companias/1631256674_481434.html" target="_blank" rel="noopener">https://cincodias.elpais.com/cincodias/2021/09/10/companias/1631256674_481434.html</a></p>
<p style="text-align: justify;">La evolución de esta nueva manera dual de entender la realidad, una física y otra virtual, va a aportar con seguridad muchas ventajas y beneficios a la humanidad, pero también podemos afirmar con rotundidad que rasgará las entrañas de un modelo de sociedad que, para bien o para mal, conforma nuestra manera de entender el mundo. Podremos vivir a caballo entre dos mundos y no sólo en nuestro espacio de ocio, sino que supondrá también un cambio en las metodologías de trabajo.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta vida en mundos paralelos abre enormes interrogantes respecto a ¿cómo puede mejorar nuestras vidas?, ¿cuántas cosas impensables podremos llevar a cabo?, ¿qué ventajas aportará en cuanto a incrementos de productividad?, ¿cómo podrá mejorar la calidad de vida de los individuos?, ¿cómo afectará esta nueva realidad a las relaciones familiares?, ¿cómo va a responder la escuela o la universidad a los retos que esta nueva realidad va a plantear?, ¿cómo va a afectar a la problemática que genera la brecha digital y la desigualdad social?&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Pero además de estas preguntas, hay una que podría considerarse más óntica. ¿Qué ocurriría si existo en un mundo físico en el que no estoy contento de mi existencia ni acepto mis limitaciones? Y, sin embargo, puedo entrar en un mundo virtual creando un avatar de mi ser, donde sí puedo cambiar lo que de mí no me gusta y eliminar las limitaciones que me impiden gozar de mi existencia.</p>
<p style="text-align: justify;">Muchas son las preguntas que se plantean y pocas las respuestas que tenemos al avance vertiginoso de una tecnología que, aunque emergente, va a convertirse en una realidad en menos tiempo del que podemos pensar.</p>
<p style="text-align: justify;">Después de leer este artículo, os recomiendo ver la película “Ready Player One”, seguro que os hará reflexionar  <a href="https://www.youtube.com/watch?v=xTHPN0XeoMc" target="_blank" rel="noopener">https://www.youtube.com/watch?v=xTHPN0XeoMc</a></p>
<p><em>David MARTÍNEZ<br />
</em><em>Economista<br />
</em><em>Barcelona (España)<br />
</em><em>Diciembre de 2021</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/12/el-metaverso/">El Metaverso</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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