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	<title>minduflness | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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		<title>El tesoro del tiempo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Aug 2024 16:59:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relaciones humanas]]></category>
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		<category><![CDATA[Leticia Soberón Mainero]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Letícia SOBERÓN</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/08/el-tesoro-del-tiempo/">El tesoro del tiempo</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Increíble, pero cierto: el único tesoro auténtico de que disponemos -el <strong>tiempo</strong>, que es <strong>vida</strong>-, nos pasa <strong>inadvertido</strong> la mayoría de nuestros días. ¡Parece tan normal vivir!, incluso hablamos de «<strong>matar el tiempo</strong>» cuando afrontamos una tarde sin quehaceres&#8230; ¡Qué despropósito!</p>
<p style="text-align: justify;">Porque el tiempo es el <strong>recurso</strong> <strong>escaso e imprescindible</strong> que nos es dado como regalo el día de nuestro nacimiento. No sabemos cuánto tendremos. Cada día es un milagro; el tiempo es el don más maravilloso del que disponemos. Un bien que además es decreciente. Es por definición, <strong>limitado para nosotros.</strong> Nuestra vida transcurre entre nacimiento y muerte, y sin embargo pasamos por la vida <strong>como si nunca</strong> <strong>fuera a terminarse.</strong> Como personas que disponen de un lote limitado de dinero, pero lo despilfarran en tonterías, sin aquilatar su valor.</p>
<p style="text-align: justify;">En el <strong>extremo contrario</strong> de esta banalización del tiempo, estaría la angustia del «instante fugaz», que vería con desasosiego el vivir como un flujo de instantes que se nos <strong>escapan entre los dedos</strong> sin lograr retenerlos. El «<strong>Carpe diem</strong>» que conduce a una avidez de vivir experiencias, aturdiéndose y llenándose de acontecimientos y estímulos para <strong>escapar</strong> a la toma de conciencia de ser limitados.</p>
<figure id="attachment_17727" aria-describedby="caption-attachment-17727" style="width: 462px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/08/hourglass-1875812_1280.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class=" wp-image-17727" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/08/hourglass-1875812_1280-300x226.jpg" alt="" width="462" height="348" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/08/hourglass-1875812_1280-300x226.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/08/hourglass-1875812_1280-1024x772.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/08/hourglass-1875812_1280-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/08/hourglass-1875812_1280.jpg 1280w" sizes="(max-width: 462px) 100vw, 462px" /></a><figcaption id="caption-attachment-17727" class="wp-caption-text"><em>Es un recurso escaso y decreciente                        Foto FunkyFocus Pixabay</em></figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;"><strong>Ni una ni otra nos conducen a la paz,</strong> ni nos hacen sentir la plenitud de vivir.</p>
<p style="text-align: justify;">Es necesario tomar conciencia de que <strong>somos nosotros</strong> quienes <strong>damos sentido al tiempo</strong>. Nuestro tiempo. Nuestra vida. Sólo nosotros llenamos de contenido o vaciamos de sentido los minutos que en el reloj parecen siempre iguales.</p>
<p style="text-align: justify;">No es así. El tiempo es <strong>más flexible de lo que pensamos</strong>. No todas las horas son idénticas; la medida del tiempo varía según nuestro modo de vivirlo. Los años corren más lentos en la infancia y son mucho más veloces en la edad adulta. <strong>Un minuto puede durar años</strong>; y <strong>varios años </strong>pueden pasar en <strong>unos minutos</strong>. Depende del <strong>contenido</strong> que le demos, depende de la<strong> importancia</strong> de lo vivido; depende de que nos <strong>percatemos de su valor</strong>. Puede ser en soledad o en compañía. Pero es importante aprender a valorar y <strong>paladear el tiempo</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Usualmente nos sucede que empezamos a valorar el tiempo cuando<strong> lo vemos amenazado</strong>: por<strong> una enfermedad</strong>, por la muerte de algún ser querido, por el <strong>riesgo de morir en un accidente</strong>&#8230; Sólo entonces tomamos conciencia de cuánto lo hemos menospreciado e incluso desperdiciado.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero podemos <strong>entrenarnos</strong>. Contemplar y sorprendernos del milagro que significa estar, vivir, ser tiempo.</p>
<p style="text-align: justify;">Así nos «bajamos de la aceleración» tomando conciencia de él. Compartiéndolo amorosamente. Degustando y permaneciendo en las cosas sencillas de la vida. <strong>Un beso</strong>, una caricia, pueden hacernos <strong>gustar la eternidad</strong>.</p>
<p><em>Leticia SOBERÓN MAINERO<br />
</em><em>Psicóloga y doctora en comunicación<br />
</em><em>Madrid, agosto 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/08/el-tesoro-del-tiempo/">El tesoro del tiempo</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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