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	<title>tiempo libre | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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		<title>Tiempo de ocio</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Elena Giménez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Jul 2021 05:00:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[espacio y tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[José Luis Socías]]></category>
		<category><![CDATA[ocio]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempo de ocio]]></category>
		<category><![CDATA[tiempo libre]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En la vida cotidiana los tiempos se perciben diferentes.</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/07/tiempo-de-ocio/">Tiempo de ocio</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Nuestra vida transcurre entre dos coordenadas: la del espacio y la del tiempo. De estas dos dimensiones la más perceptible es el espacio, en el cual nos movemos. Es fácil contemplarlo con la mirada, medirlo físicamente o caminarlo, dando un paseo, al final de la tarde. El tiempo, el cual es evidente, presenta una dificultad mayor para medirlo, a pesar de que tenemos aparatos muy precisos, ya sean los relojes de pulsera o los incluidos en los móviles.</p>
<p style="text-align: justify;">De la manera que sea, ambas dimensiones de espacio y de tiempo, tienen una evidencia palpable. Si nos situamos en plena naturaleza, podremos afirmar sin miedo a equivocarnos que es de día o es de noche. Por encima de cualquier interés o de ideologías; son evidencias palpables.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero, a la vez, ambas coordenadas tienen valores distintos en el acontecer de la vida. El libro de la <em>Sabiduría, </em>aquel milenario de la Biblia<em>,</em> nos dice que “<em>todo tiene su momento; bajo el cielo hay un tiempo para cada cosa. Hay un tiempo de plantar y un tiempo de cosechar…”. </em>Son, sin embargo, tiempos diferentes aunque midan los mismos minutos o segundos.</p>
<figure id="attachment_7021" aria-describedby="caption-attachment-7021" style="width: 660px" class="wp-caption alignnone"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/Imagen-Editorial.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-7021 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/Imagen-Editorial-1024x683.jpg" alt="" width="660" height="440" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/Imagen-Editorial-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/Imagen-Editorial-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/Imagen-Editorial-600x400.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/Imagen-Editorial-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/Imagen-Editorial.jpg 1920w" sizes="(max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7021" class="wp-caption-text">Imagen de Jill Wellington en Pixabay.</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Es lo que sucede en la vida cotidiana: los tiempos son diferentes si dormimos o estamos en vela; si trabajamos o estamos distraídos en un tiempo de ocio. También son diferentes las horas del amanecer o del atardecer.</p>
<p style="text-align: justify;">Un tiempo deseado de ocio, en muchísimas personas es el de las vacaciones, o los fines de semana, incluso cuando no hay una obligación laboral (o de estudio, pensando también en los estudiantes). Frecuentemente, se le llama “tiempo libre”, e incluso parece que matiza el otro tiempo como obligado, incluso como tiempo de trabajo esclavo.</p>
<p style="text-align: justify;">Representa que cuando tenemos tiempo libre se tiene la posibilidad de realizar muchas de las actividades que se van acumulando en el cesto de “<em>pendientes</em>”. Pero no siempre se es consecuente de poner hilo a la aguja. A menudo, somos capaces de escribir una lista de “<em>cosas a realizar</em>”; pero a la vez, en muchas ocasiones somos incapaces de resolver todos los asuntos.</p>
<p style="text-align: justify;">Parece ser que, así como en el tiempo normal nos organizamos con un horario y con las cosas que hemos de resolver, quizás también en el tiempo libre deberíamos organizarnos con horarios y preferencias.</p>
<p style="text-align: justify;">Referente al tiempo libre, el sociólogo francés, Joffre Dumazedeir, dice «El ocio consiste en un conjunto de ocupaciones a las que el individuo puede entregarse de manera completamente voluntaria, ya sea para descansar, divertirse, aumentar sus conocimientos o mejorar sus habilidades de forma desinteresada o para aumentar su participación voluntaria en la vida de la comunidad, después de desempeñar sus funciones profesionales, familiares y sociales». Este sociólogo, se dedicó a investigar y promover un ocio que potencie el desarrollo personal.</p>
<p style="text-align: justify;">Podemos vivir este ocio activo, que es el tiempo libre que se dedica a realizar actividades que enriquecen a la persona (teatro, lectura, danza). Teniendo en cuenta que hay un ocio pasivo en el que se realizan actividades que no producen ningún tipo de enriquecimiento personal.</p>
<p style="text-align: justify;">Tengamos en cuenta, sin embargo, que, como telón de fondo tenemos la novedad de las últimas décadas de las redes sociales que, aunque nos favorezcan las comunicaciones con amigos, familiares y asuntos laborales, nos consumen mucho tiempo y crean dependencia.</p>
<p style="text-align: justify;">Bueno es alcanzar un equilibrio entre nuestra vida laboral y el ocio. Sacarle provecho al ocio resulta casi vital para el ser humano. Cuando hacemos algo porque queremos, y nos interesa, la diferencia es palpable. Aprender a tomar el tiempo libre por las riendas y usarlo a nuestro favor es una de las tareas más intensas y recompensantes en la que podremos embarcarnos.</p>
<p style="text-align: justify;">Si de las 24 horas del día destinamos unas ocho al descanso (bastante universal en todos los países y culturas), otras ocho de trabajo u obligaciones y el resto dedicadas generalmente, a desplazamientos, actos habituales para cubrir las necesidades básicas y… encuentro personal con uno mismo.</p>
<p style="text-align: justify;">El tiempo disponible en un día puede llegar hasta ocho horas; es menester tenerlo en cuenta y entender que en él tenemos una herramienta importantísima. Es, a fin de cuentas, el único momento que tenemos para nosotros, nuestra vida transcurre en estos momentos. Así que no los desaprovechemos mirando a una pantalla.</p>
<p style="text-align: justify;">Qué gozo poder valorar las 24 h del día distinguiendo las de dormir, las del laborar o las horas libres para podernos realizar plenamente, individual y colectivamente.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Julio de 2021</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/07/tiempo-de-ocio/">Tiempo de ocio</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Evasión o descanso</title>
		<link>https://www.revistare.com/2018/08/evasion-o-descanso/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Aug 2018 04:56:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad y silencio]]></category>
		<category><![CDATA[acompañamiento filosófico]]></category>
		<category><![CDATA[descanso reparador]]></category>
		<category><![CDATA[Evasión o descanso]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía de delantal]]></category>
		<category><![CDATA[Natàlia Plá]]></category>
		<category><![CDATA[reencontrarse con uno mismo]]></category>
		<category><![CDATA[sentido de la vida]]></category>
		<category><![CDATA[tiempo libre]]></category>
		<category><![CDATA[vacaciones]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Natàlia PLÁ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/08/evasion-o-descanso/">Evasión o descanso</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Llegada esta época del año, morimos por descansar. Al menos eso es lo que oímos por doquier. Las vacaciones se esperan con una carga de esperanza en sus posibilidades que amenaza con hacerlas fracasar antes de que comiencen.</p>
<figure id="attachment_3518" aria-describedby="caption-attachment-3518" style="width: 270px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/08/evasion-o-descanso1.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-3518 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/08/evasion-o-descanso1-575x1024.jpg" alt="" width="270" height="497" /></a><figcaption id="caption-attachment-3518" class="wp-caption-text">Fotografía: Natàlia Plá</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Entrar en “modo descanso” es menos sencillo de lo que aparenta. Desconectar del ritmo, la inercia, la preocupación, etc. pide más voluntad de la que creemos. A veces, hasta una carga de humildad para confiar que, en el tiempo que desaparezcamos de ciertas cosas, no habrá una debacle. Claro que esto va a talantes, y también hay quien es bendecido con el don de saber cambiar el chip con mayor rapidez.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, el descanso es mucho más que el desconectar o el evadirse. Siendo ambos, ingredientes que contribuyen al descanso, este —al igual que sucede con el sueño— aspira a ser reparador. Y eso, la mera evasión no lo puede.</p>
<p style="text-align: justify;">Propiciar las acciones (o inacciones), los ambientes, las condiciones que vehiculan un verdadero descanso a veces es más trabajoso que, simplemente, planificar algo que nos ayude a desconectar. La desconexión tiene sus virtudes, y es que nos ayuda a tomar distancia —física, mental y afectiva— de una realidad. Ganada esa distancia, procede acometer aquello que nos va a nutrir, que repondrá nuestros depósitos de alegría, de esperanza, de creatividad, de tenacidad, de fortaleza… Incluso el <em>dolce far niente</em> tiene mucho que ver con esta dinámica de descanso reparador cuando se da en su versión más contemplativa. Un regreso a percibir la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando nuestras vacaciones —o nuestros tiempos de ocio más cotidianos— solo se llenan a base de dinámicas de evasión, el efecto benéfico de ellas es de corto recorrido. No hará falta demasiado para que, reincorporados a la cotidianidad, volvamos a sentir que nos falta fuelle. El verdadero descanso, en cambio, pacifica, permite recobrar lucidez, genera fuerza y despierta creatividad.</p>
<p style="text-align: justify;">Las vacaciones son también un tiempo que favorece una flexibilidad a la hora de responder a las invitaciones que la vida nos regala. De vez en cuando aparecen lo que denomino “trapecios de descanso”: situaciones no programadas que hay que tomar al vuelo o se pierden. Es un gustoso reencuentro con la parte más espontánea de la vida que, a menudo, llega cargada de beneficios. A veces, hemos programado tanto el tiempo de descanso, que nos exigimos un ritmo equivalente al ordinario. Dejar que nos pase la vida, forma parte de las vacaciones. Escuchar lo que el cuerpo o el alma nos piden en un momento dado y dárselo, es parte de ese descanso regenerador.</p>
<figure id="attachment_3523" aria-describedby="caption-attachment-3523" style="width: 354px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/08/evasion-o-descanso.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-3523 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/08/evasion-o-descanso-300x168.jpg" alt="" width="354" height="206" /></a><figcaption id="caption-attachment-3523" class="wp-caption-text">Fotografía: Natàlia Plá</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">De ahí que estos momentos sean, de algún modo, tiempo de encuentro; o mejor aún, de re-encuentro. Reencuentro con nosotros mismos, con nuestro ser, con nuestros sentimientos, con nuestro cuerpo, con nuestro interior, con esperanzas y sueños, con aprendizajes… Reencuentro con el sentido o sinsentido de la vida, con los proyectos, con la realidad. Reencuentro también con otros, con quienes queremos o con quien echamos de menos, con quien hace mucho que no podemos compartir un rato sosegado, con quien recién llegó a nuestras vidas y cuya relación merece la pena explorar. Reencuentro también con las circunstancias que conforman nuestra vida cotidiana, nuestros quehaceres, nuestros hábitos.</p>
<p style="text-align: justify;">Si el inicio del descanso pasa por “no pensar en nada”, el efecto del descanso reparador es que podemos regresar al pensar sobre las cosas desde otra colocación, con otro tono y otra perspectiva. Desconectamos para, luego, ser capaces de re-conectarnos a fondo con la vida verdadera.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Natàlia PLÁ</em><br />
<em>Asesora y acompañante filosófica</em><br />
<em>BARCELONA</em><br />
<em>Publicado en <a href="http://www.ambitmariacorral.org" target="_blank" rel="noopener">www.ambitmariacorral.org</a> agosto de 2017</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/08/evasion-o-descanso/">Evasión o descanso</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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