<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>actitud | Revista RE Castellano</title>
	<atom:link href="https://www.revistare.com/tag/actitud/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.revistare.com</link>
	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
	<lastBuildDate>Wed, 07 Dec 2022 01:10:27 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/02/cropped-Base_logo_web_2-32x32.jpg</url>
	<title>actitud | Revista RE Castellano</title>
	<link>https://www.revistare.com</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>La interioridad como jardín</title>
		<link>https://www.revistare.com/2022/12/la-interioridad-como-jardin/</link>
					<comments>https://www.revistare.com/2022/12/la-interioridad-como-jardin/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Dec 2022 05:59:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[actitud]]></category>
		<category><![CDATA[cuido]]></category>
		<category><![CDATA[interioridad]]></category>
		<category><![CDATA[introspección]]></category>
		<category><![CDATA[La interioridad como jardín]]></category>
		<category><![CDATA[Leticia Soberón Mainero]]></category>
		<category><![CDATA[psicología]]></category>
		<category><![CDATA[sanación]]></category>
		<category><![CDATA[soledad y silencio]]></category>
		<category><![CDATA[vida]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=8638</guid>

					<description><![CDATA[<p>Leticia SOBERÓN</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/12/la-interioridad-como-jardin/">La interioridad como jardín</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Estar con uno mismo es inevitable, aunque a veces quisiéramos huir o aturdirnos por no entrar en este microclima que llamamos interioridad cuando lo encontramos oscuro, desordenado, confuso, dominado por la tristeza, el mal humor, la agresividad, la indiferencia. En estas ocasiones los demás suelen darse cuenta y huyen para no contagiarse de esta negatividad.</p>
<figure id="attachment_8640" aria-describedby="caption-attachment-8640" style="width: 350px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad1.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-8640" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad1-300x200.jpg" alt="" width="350" height="233" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad1-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad1-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad1-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad1-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad1-1320x880.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad1.jpg 1920w" sizes="(max-width: 350px) 100vw, 350px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8640" class="wp-caption-text">«Hay que cultivar en uno mismo actitudes sanadoras<br />como la benevolencia, la paz y el perdón.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">¿Cómo evitar estas caídas, esta negrura a veces intensa, que nos tiñe por dentro y se trasluce hacia afuera?</p>
<p style="text-align: justify;">La imagen que me viene a la mente es la de un jardín interior. Un espacio que debemos cuidar y mantener bonito, limpio, acogedor. Aireado y libre, pero a la vez bastante cultivado. Aunque no está a la vista de los demás, ellos perciben de algún modo su estado.</p>
<p style="text-align: justify;">Para cultivarlo y embellecerlo, es necesario en primer lugar detectar su situación actual. Si hay preocupaciones e inquietudes, preguntarse por qué; en otras palabras, realizar un tipo de diagnóstico básico para poder orientarse sobre qué hacer. La inquietud, la tristeza, el desencanto y la frustración suelen ser compañeros de camino en la vida cotidiana, pero no conviene instalarse en ellas como estado permanente porque son muy destructivas. De ahí el estrés, el desgaste, las enfermedades psicosomáticas. Y porque en realidad, ante las mismas circunstancias, podemos situarnos de otra forma para modificar precisamente este clima interior. Cambiar la mirada y las claves de lectura, bajar unas líneas en la exigencia con nosotros mismos y en la expectativa hacia los demás, son actitudes que actúan como luz matizada y agua para el jardín reseco por el sol del perfeccionismo.</p>
<p style="text-align: justify;">Seamos sinceros con nosotros mismos para detectar las fuentes de este desencanto y afrontarlas, buscando posibles salidas, enfoques diferentes que nos ayuden a soportar de otro modo una situación, solicitando a alguna persona de confianza el diálogo que nos enfoque de nuevo la situación buscando oportunidades de crecimiento.</p>
<p style="text-align: justify;">En segundo lugar, pienso que hay que cultivar en uno mismo actitudes sanadoras como la benevolencia, la paz y el perdón, indispensables para cambiar este clima interior. Cuando uno sobrecarga su mente y su corazón con resentimientos, odios, deseos de venganza, va marchitando la vida por dentro. Es necesario curar. No porque cambien las circunstancias, sino porque uno las asume de una forma nueva y decide sacar de su interior las malas hierbas que ahogan las flores y hortalizas.</p>
<p style="text-align: justify;">Sinceramente no soy partidaria de lo que se ha banalizado como «psicología positiva» cuando se reduce a repetir infantilmente frases que nos ilusionen con situaciones irreales: «yo lo puedo todo», «no tengo límites». No suele ser así. Está claro que tenemos límites. Pero lo que puedo, eso sí que debo hacerlo. Lo que está en mi mano es mi responsabilidad. ¡Adelante entonces! Me parece que el auténtico cultivo de una interioridad sana debe basarse en lo que realmente somos y vivimos, sin infantilismos ni vanas ilusiones que serían como flores de plástico en un jardín vivo. Para cultivar vegetación auténtica, debemos buscar y aprovechar, en toda circunstancia, las oportunidades reales que siempre existen.</p>
<figure id="attachment_8639" aria-describedby="caption-attachment-8639" style="width: 350px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-8639" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad-300x199.jpg" alt="" width="350" height="232" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad-300x199.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad-1024x680.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad-1536x1020.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad-1320x877.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad.jpg 1920w" sizes="(max-width: 350px) 100vw, 350px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8639" class="wp-caption-text">«Un espacio que debemos cuidar y mantener bonito, limpio,<br />acogedor. Aireado y libre, pero a la vez bastante cultivado.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Recurrir por supuesto a la espiritualidad personal, a lo que creemos, es un recurso vital aunque no todas las personas lo tienen. La ayuda del elevado, o la vivencia que se tiene de no estar solos, son elementos muy importantes para recrear un ecosistema vivo dentro de uno mismo; al fin y al cabo no nos dimos nosotros la vida, y abrirse a ese «alguien» que nos la sigue dando, puede ser clave para ajardinar nuestro interior. La gratitud hacia este Ser, o hacia el universo y la materia, por la vida recibida, es un elemento básico de este proceso de saneamiento interior. Es como hundir las raíces en una tierra rica en minerales y nutrientes para que las plantas crezcan sanas y fuertes.</p>
<p style="text-align: justify;">Por último, paladeemos el momento presente. Con lo poco o mucho que se tenga, estar vivos es fuente de una gran alegría. Saborear la vida en sí misma produce entusiasmo y facilita la empatía. Como el abono, la plena conciencia de presente transforma nuestra interioridad, que poco a poco será un remanso de paz donde descansar por las noches, o dónde entrar cuando estamos en soledad y silencio. ¡E incluso podremos ofrecer a los demás los frutos de la paz y el sosiego!</p>
<p><em>Leticia SOBERÓN MAINERO<br />
</em><em>Psicóloga. Doctora en comunicación<br />
</em><em>España<br />
Publicado originalmente en RE catalán núm. 108</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/12/la-interioridad-como-jardin/">La interioridad como jardín</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.revistare.com/2022/12/la-interioridad-como-jardin/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El psicovirus</title>
		<link>https://www.revistare.com/2022/02/el-psicovirus/</link>
					<comments>https://www.revistare.com/2022/02/el-psicovirus/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Josep Alegre]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Feb 2022 05:57:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pedagogía]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[actitud]]></category>
		<category><![CDATA[adaptación]]></category>
		<category><![CDATA[aprendizaje]]></category>
		<category><![CDATA[autoeficiencia]]></category>
		<category><![CDATA[bienestar]]></category>
		<category><![CDATA[educador.]]></category>
		<category><![CDATA[El psicovirus]]></category>
		<category><![CDATA[emociones]]></category>
		<category><![CDATA[Josep Alegre]]></category>
		<category><![CDATA[motivaciones]]></category>
		<category><![CDATA[neuronas]]></category>
		<category><![CDATA[pararse]]></category>
		<category><![CDATA[prioritario]]></category>
		<category><![CDATA[vacuna]]></category>
		<category><![CDATA[vincularnos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=7644</guid>

					<description><![CDATA[<p>Josep ALEGRE</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/02/el-psicovirus/">El psicovirus</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_7649" aria-describedby="caption-attachment-7649" style="width: 318px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/1.-Descubrir-la-primera-maravilla--scaled.jpg"><img decoding="async" class=" wp-image-7649" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/1.-Descubrir-la-primera-maravilla--300x225.jpg" alt="" width="318" height="239" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/1.-Descubrir-la-primera-maravilla--300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/1.-Descubrir-la-primera-maravilla--1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/1.-Descubrir-la-primera-maravilla--600x450.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/1.-Descubrir-la-primera-maravilla--1536x1152.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/1.-Descubrir-la-primera-maravilla--2048x1536.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/1.-Descubrir-la-primera-maravilla--90x68.jpg 90w" sizes="(max-width: 318px) 100vw, 318px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7649" class="wp-caption-text">Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">El largo periodo que estamos viviendo tras el trance del Covid ha generado malestar, pero también ha evidenciado importantes lecciones. Todos nos hemos visto obligados a realizar cambios en nuestra vida y en nuestro comportamiento. Esta encrucijada, unos la han gestionado mejor que otros y en algunos casos nos ha dejado secuelas en forma de psicovirus que han de ser reconducidas. Las emociones, como también ha quedado patente en el transcurso de la pandemia, juegan un papel fundamental en nuestra vida. Las vacunas han bajado los efectos en el cuerpo y quizá nos hacen falta otras para potenciar las defensas del alma. La vacuna del alma está en nosotros y se llama autocontrol de las emociones.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>Latir emocional</em></strong></p>
<p style="text-align: justify;">En la sociedad de la prontitud hemos de aprender nuevas formas de convivencia que sintonicen con el latir emocional. Descubrir la primera maravilla que está en ese latir interno, nos permite sentir de verdad y captar la esencia. Intuimos el milagro que se esconde en el corazón y que al desvelarse nos muestra las emociones que nos laten y aquello que vivimos de forma prioritaria. Sintonizar con esos adentros milagrosos es fundamental para uno mismo y, también, para cualquier intervención educativa. Es en esa escucha emocional donde podremos sentir la mejor versión de las personas.</p>
<p style="text-align: justify;">La emoción es un sentimiento que genera en nosotros: alegría, tristeza, rabia, enfado, miedo… Las emociones desestabilizan, pero pueden utilizarse para que no perjudiquen. Saber relativizar y avanzar, siendo realistas, hacia la mejor versión de uno mismo, depende de cada uno. Ilusionarse con lo que se vive es comenzar a hacerlo. Autogobernarse eligiendo los caminos que más me convienen, relacionarme bien con mi entorno, poner orden en la cabeza, tener objetivos ilusionantes…, nos dispone para que todo nuestro ser se alinee para lograrlos. Esta actitud ilusionante genera optimismo y busca las oportunidades por encima de las limitaciones.</p>
<p style="text-align: justify;">La vida, en sus subidas y bajadas, exige una continua adaptación al poner en juego los recursos de nuestra existencia. Reducir la velocidad, permite conectar con las emociones que mueven  nuestra vida y recolocar como prioritario, si es necesario, aquello que es vital: cuidar y cuidarse de uno mismo, de la familia, amigos, entorno… No se trata solo de resistir sino de proyectar, transformar, crear redes de confianza hacia el futuro cada vez más generosas. Las emociones están en nuestra vida y generan aprendizaje.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>El color del aprendizaje</em></strong></p>
<figure id="attachment_7645" aria-describedby="caption-attachment-7645" style="width: 311px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/2.-Busca-las-oportunidades-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-7645" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/2.-Busca-las-oportunidades-300x225.jpg" alt="" width="311" height="233" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/2.-Busca-las-oportunidades-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/2.-Busca-las-oportunidades-1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/2.-Busca-las-oportunidades-600x450.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/2.-Busca-las-oportunidades-1536x1152.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/2.-Busca-las-oportunidades-2048x1536.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/2.-Busca-las-oportunidades-90x68.jpg 90w" sizes="auto, (max-width: 311px) 100vw, 311px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7645" class="wp-caption-text">Fotografía: Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Emoción y conocimientos van juntos y son indisolubles. Los seres humanos somos primero emocionales, luego racionales y sociales. Lo que emocionalmente llevamos dentro, es lo que enciende el aprendizaje en sus formas diversas de curiosidad, atención… La educación puede cambiar el cerebro, para bien, si además de los contenidos aprendemos las habilidades necesarias para la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">Nuestro cerebro tiene una gran capacidad de adaptación durante toda la vida. La base del aprendizaje se realiza  a través de las neuronas espejo, que revelan en nuestro interior lo que vemos fuera. Esas neuronas se activan, tanto al realizar una acción como al observarla en otro. Eso mismo pasa con las emociones, podemos manejarlas a nuestro favor siendo conscientes de ellas y tomando control de nuestros sentimientos y conductas. Los adentros milagrosos generan vida si incluyen aspectos de motivación, de emoción y de placer.</p>
<p style="text-align: justify;">Cada uno tenemos unas características únicas e irrepetibles: unas necesidades, unos procesos, unos ritmos…, y las emociones dan color propio al aprendizaje. Somos personas en un grupo y por eso cada ser ha de ser tratado y abordado de forma particular e individualizada. A cada uno las emociones le llevan por campos insospechados y es necesaria la brújula que marque el buen camino. Y dado que el ser humano es sobre todo social, las habilidades socioemocionales: empatía, asertividad, escucha activa, se convierten en componentes imprescindibles en la integración grupal.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>Ordenar nuestro puzzle</em></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Lo que nos impulsa, desde el nacimiento, es producto de la emoción por el placer de encontrarnos bien o para evitar dolor. Son motivaciones extrínsecas o intrínsecas que movilizan hacia la autonomía, la competencia, la conexión… Ambas motivaciones coexisten, pero es la intrínseca la que nos hace más competentes, y más si hemos de elegir. Al intervenir factores de interacción social, solo si la motivación extrínseca proviene de nuestro interior compartirá las cualidades de la intrínseca.</p>
<figure id="attachment_7646" aria-describedby="caption-attachment-7646" style="width: 330px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/3.-Por-campos-insospechados--scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-7646" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/3.-Por-campos-insospechados--300x201.jpg" alt="" width="330" height="221" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/3.-Por-campos-insospechados--300x201.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/3.-Por-campos-insospechados--1024x685.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/3.-Por-campos-insospechados--600x402.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/3.-Por-campos-insospechados--1536x1028.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/3.-Por-campos-insospechados--2048x1371.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 330px) 100vw, 330px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7646" class="wp-caption-text">Fotografía: Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Los éxitos a corto plazo preparan y motivan para la autoeficiencia en el largo plazo. Promover climas emocionales beneficiosos, con mentalidad de crecimiento, positivismo y realismo, es la estrategia mejor ante los retos. Priorizar el proceso mejora la motivación en situaciones difíciles, ir potenciando una autonomía valiente permite actuar de manera responsable, estimular la curiosidad y la creatividad para abrir nuevas puertas al conocimiento, fomentar las relaciones cooperativas, involucrar a los estudiantes… Ciertamente, el profesorado es el instrumento didáctico más potente para generar entornos de aprendizaje positivos.</p>
<p style="text-align: justify;">Las emociones no son ni buenas ni malas y todas tienen una razón de ser que hay que interpretar y gestionar. La educación emocional interviene para ayudar a desarrollar las competencias necesarias para saber dialogar con el corazón. Vivir nuestra emocionalidad, sintiéndonos cómodos en la incomodidad, supone ordenar nuestro puzzle. La conexión emocional en el aula de unos y otros no es estática, y por eso los educadores son de gran ayuda en el aprendizaje emotivo.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>Aprendizajes positivos</em></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Al validar una emoción en el alumno, el adulto ha de diferenciar en el emisor, cómo lo dice, lo que dice, lo que siente y lo que lo provoca. Esta actitud es básica para empezar a comprender y situarse empáticamente en su perspectiva afectiva, y desde allí acompañarlo en el proceso de autodescubrimiento. Los virus de este tiempo son bastante comunes a todos: la incertidumbre, la frustración, el miedo… y cada uno de ellos tiene su vacuna. La incertidumbre agrupa malestares, provoca inestabilidad y dudas…, y hemos de permitirnos no saber lo que pasará,  para comenzar a imaginar y construir con creatividad un futuro alternativo. La frustración se afronta aceptándola, tolerándola como algo presente pero transitorio: hay que convivir con la alegría y con el dolor. A veces, solo hacer pausa, relativizar, distanciarnos, darnos tiempo…, es suficiente.</p>
<figure id="attachment_7647" aria-describedby="caption-attachment-7647" style="width: 323px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/4.-la-educacion-emocional-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-7647" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/4.-la-educacion-emocional-300x201.jpg" alt="" width="323" height="217" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/4.-la-educacion-emocional-300x201.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/4.-la-educacion-emocional-1024x685.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/4.-la-educacion-emocional-600x402.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/4.-la-educacion-emocional-1536x1028.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/4.-la-educacion-emocional-2048x1371.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 323px) 100vw, 323px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7647" class="wp-caption-text">Fotografía: Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Las emociones son respuesta de inmunidad psicológica con capacidad de hacernos resistentes y fuertes ante cualquier ataque. La puerta de los corazones se abre desde dentro y para dentro. Esto no es automático sino que exige pararse previamente, abrir los ojos para mirar esas emociones y decidir qué hacer con ellas. Tu esencia que se convierte en tu mejor y único presente. Frente a las dudas y desconcierto de este otro virus, podemos adaptarnos con una vacuna muy eficiente: la educación emocional que nos permita pararnos sobre nosotros mismos. Seguimos siendo frágiles y vulnerables, necesitamos aprender competencias emocionales que nos ayuden a salir reforzados de estas situaciones traumáticas.</p>
<p style="text-align: justify;">Las emociones son patrones predeterminados de reacción rápida para la supervivencia que se activan automáticamente. Las emociones básicas son miedo, ira, asco, tristeza, alegría y sorpresa. Las transmitimos por imitación, con las miradas y las actitudes. El aprendizaje emocional el cerebro lo asocia a la supervivencia. Al sentirnos observados, reacciona instintivamente nuestro ser social y se activa todo nuestro cerebro. Las emociones son armas de doble filo y por eso hay que potenciar los aprendizajes desde las emociones positivas como la alegría, la sorpresa…, que no son tan intensas como el miedo. Hay que aprender a gestionar, entender, comunicarse con las emociones.</p>
<p style="text-align: justify;">La arquitectura del cerebro sigue un itinerario de ida y vuelta (ojos, cerebro que está detrás e interpreta y vuelve adelante para hacerse consciente). Es al pasar de vuelta por las amígdalas cuando se activan las emociones, que han llegado a nosotros a través de nuestra mirada. Nuestro cerebro, que es previsor, se avanza al futuro. Pero a través de la motivación podemos insuflar energía extra para poder hacer frente a situaciones que no sabemos cómo afrontar. La sorpresa y la alegría, pueden ayudarnos a generar redes donde integrar mejor los aprendizajes. El cerebro nos obliga a aprender a través de la imitación, de las emociones, del trabajo cooperativo, de la actividad manual…, y también del descanso, porque también en ese momento se activa  todo nuestro cerebro.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>El efecto mariposa</em></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Ejercitar la compasión con nosotros mismos en la escucha emocional, dialogar con nuestros miedos para encontrar un punto de encuentro razonable, nos hace fuertes en el corazón. Desde ahí, responsabilizándonos de todo lo que conlleva la emoción, podremos desviarlo y liberar nuestra atención para que no nos dañe. La competencia emocional implica además conductas reparadoras, si es necesario, y toma de decisiones sobre qué hacer con la emoción. Las emociones se comunican y así: si aumenta la calma merma el estrés, si aumenta la confianza disminuye el miedo, si aumento la curiosidad decrece el aburrimiento, el aprendizaje competitivo genera tensión, la envidia bloquea la educación… Si nos consideramos capaces, nuestra auto exigencia es mayor. Lo que hay que cambiar es cómo nos sentimos para orientarnos y enfocarnos en el progreso, la expansión y el crecimiento.</p>
<p style="text-align: justify;">Las emociones negativas, enfado, desesperación, ira…, se contagian con mucha facilidad. Las vemos en gestos del lenguaje corporal, en la mirada, en la expresión de la cara… A veces las vemos sin pronunciar una palabra. Contagiar energía positiva es igual de fácil, pero tenemos que tomar conciencia de que queremos hacerlo y de la manera que lo haremos (gestos, movimientos, comportamientos…). Esta energía ayuda a otras personas a sentirse mejor: valorado, consolado, feliz… Mostrarse abierto a los demás normalmente provoca correspondencia y es más fácil entrar en relación porque no hay barreras. Con mi comportamiento, estoy mostrando que veo al otro, que lo valoro positivamente y que es importante para mí. Si además sonrió y puedo tocarlo, acariciarlo, besarlo, darle apoyo, calidez…, se produce un efecto mariposa según el cual se van extendiendo los buenos efectos que tienen.</p>
<figure id="attachment_7648" aria-describedby="caption-attachment-7648" style="width: 315px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/5.-Centrarnos-en-lo-realmente-importante--scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-7648" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/5.-Centrarnos-en-lo-realmente-importante--300x225.jpg" alt="" width="315" height="236" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/5.-Centrarnos-en-lo-realmente-importante--300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/5.-Centrarnos-en-lo-realmente-importante--1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/5.-Centrarnos-en-lo-realmente-importante--600x450.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/5.-Centrarnos-en-lo-realmente-importante--1536x1152.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/5.-Centrarnos-en-lo-realmente-importante--2048x1536.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/5.-Centrarnos-en-lo-realmente-importante--90x68.jpg 90w" sizes="auto, (max-width: 315px) 100vw, 315px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7648" class="wp-caption-text">Fotografía: Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Solo juntos como humanidad completa seremos capaces de superar esta situación. Podemos enlazar nuestras emociones e influir. Podemos hacer sentir y generar la transformación emocional: abrazar con el lenguaje, tener miradas amables, transmitir alegría&#8230; Entonces el presente se transforma en solidario. Nuestra presencia ayuda al otro a tomar conciencia de su esencia, y a transmitirle al mismo tiempo el sentimiento de reciprocidad. Todo educador desencadena una presencia solidaria si se implica de forma significativa. Lo que hemos construido mentalmente, se puede cambiar si desciframos lo que lo mueve y nos responsabilizamos de ello colocándolo en la perspectiva del presente. Al pasar por el corazón, al acoger de forma segura y curativa, al situarse y actuar en lo relevante de sus vida, ayudamos a seguir creciendo.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>Lo realmente importante</em></strong></p>
<p style="text-align: justify;">La moderación es la base del ritmo cerebral. El camino de la calma tiene efectos ventajosos y propicia una perspectiva más consciente y reflexiva sobre el quién, el qué y el cómo que moviliza nuestra vida. Consumir nuestra existencia rápidamente provoca estrés y estados emocionales negativos, que hay que alejar enfocándose en la alegría y la risa, que son factores que ayudan a fortalecer la interacción. Este proceder continuado, contagia y relaja la tensión individual y grupal, y contribuye a hacer cotidiano lo esencial. Centrarse en lo realmente importante y actuar con sentido, es más importante que hacer muchas cosas prescindibles.</p>
<p style="text-align: justify;">Movilizarse por la propia vida, implica también comprometerse en construir una sociedad más amable y justa. Lo que nos define como humanos es el vínculo afectivo que nos une a los demás. La cercanía,  el contacto, la mirada…, han de seguir siendo emocionales y, si ahora no es posible plenamente su aplicación, hay que buscar alternativas subsidiarias. La vista y el oído son los dos sentidos más desarrollados que tenemos en la interacción con el mundo y hemos de aprovecharlos. Tener más consciencia de nuestra presencia, utilizar la sonrisa sincera de los ojos, valorar lo próximo, movilizar la alegría, potenciar los cuidados mutuos…, es vincularnos solidariamente.</p>
<p style="text-align: justify;">Está en nuestras manos activar o apagar las hormonas que regulan nuestro estado de ánimo. El primer paso es reducir el estrés que nos provoca desánimo, desolación… En su lugar han de desplegarse el silencio, la serenidad, la sonrisa…, que atraen al ánimo, el aprecio, la alegría y el amor. En el proceso de cambio, hay pasos secuenciales que tener en cuenta, sobre el porqué y para qué. Este acompañamiento y crecimiento emocional requiere tiempo y activación de las hormonas que están ligadas a la felicidad y la alegría: la serotonina, las endorfinas, y la oxitocina. Todo ello contribuirá a que nuestro virus individual o colectivo no contagie su malestar, sino que gracias a esta excelente vacuna contra el psicovirus quien prevalezca sea el bienestar.</p>
<p><em>Josep ALEGRE<br />
</em><em>Profesor, filólogo y educador socio-cultural<br />
</em><em>Barcelona, España<br />
</em><em>Febrero de 2022</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/02/el-psicovirus/">El psicovirus</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.revistare.com/2022/02/el-psicovirus/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Silencios</title>
		<link>https://www.revistare.com/2021/04/silencios/</link>
					<comments>https://www.revistare.com/2021/04/silencios/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Apr 2021 04:56:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad y silencio]]></category>
		<category><![CDATA[actitud]]></category>
		<category><![CDATA[continuidad]]></category>
		<category><![CDATA[Javier Bustamante]]></category>
		<category><![CDATA[posibilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Silencios]]></category>
		<category><![CDATA[soledad y silencio]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=6677</guid>

					<description><![CDATA[<p>Javier BUSTAMANTE</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/04/silencios/">Silencios</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">No existe la división tajante entre silencio y sonido o silencio y ruido o silencio y no silencio. De hecho, el silencio subyace cuando hay sonido o ruido o cuando, aparentemente, no se le percibe. Y es que, el silencio no es ausencia de información sonora que llegue a nuestros oídos. El silencio es una disposición interior que posibilita estar en la realidad con los poros abiertos para captar lo que en ella sucede.</p>
<p style="text-align: justify;">El primer emplazamiento de dicha realidad soy yo. El primer lugar donde puedo experimentar el silencio es en mí mismo. Y con frecuencia, para hacerlo mejor, es necesario refugiarse en espacios donde los estímulos sonoros y visuales sean los mínimos. Ahí puedo emprender ese viaje hacia la realidad que soy, desde una escucha paciente, gratuita, reconectora.</p>
<figure id="attachment_6678" aria-describedby="caption-attachment-6678" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/silencio-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-6678 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/silencio-1024x680.jpg" alt="" width="660" height="438" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/silencio-1024x680.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/silencio-300x199.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/silencio-600x398.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/silencio-1536x1019.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/silencio-2048x1359.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/silencio-331x219.jpg 331w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-6678" class="wp-caption-text">Fotografía: Javier Bustamante</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Es un arte, sí. Pero un arte para el cual no hay escogidas ni escogidos. Cada persona es capaz de experimentar silencio, crearlo en su persona, vestirse de él para llevarlo adonde quiera que vaya, acercarse a la realidad desde el silencio.</p>
<p style="text-align: justify;">Como todo arte requiere de práctica, de entrenamiento, de tiempo. Cada artista es diferente, sus obras hablan de él y de cómo se relaciona con la vida, cómo la comprende. Igualmente, el silencio no es uno e igual para todos y todas. El silencio se encarna en cada persona y su manera de hacer silencio nos habla de cómo es y cómo se desenvuelve en la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">No hay un silencio absoluto: hay pluralidad de silencios o maneras diversas de estar en silencio.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando comenzamos diciendo que no hay una división tajante entre silencio y no silencio, es porque existen grados de silencio, así como hay gamas del mismo color o transiciones de un color a otro. De la misma manera que no pasamos de una temperatura a otra durante un mismo día de golpe, sino que se va graduando. O, incluso, dentro de una misma habitación, la temperatura cambia de un rincón a otro, en su parte central, en su proximidad a las entradas de luz. De igual manera, el silencio tiene gradaciones que se corresponden con nuestros estados de ánimo, pensamientos, estados de consciencia, zonas del cuerpo…</p>
<p style="text-align: justify;">Como la materia, el silencio tiene densidad, y esta densidad varía.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero uno de los atributos más importantes del silencio es que “permite”. Es un <em>permisor</em>. Se configura como medio para que sucedan cosas, para que la vida pueda leerse, para que uno pueda comprenderse. Ya que va depurando la información que tenemos de nosotros mismos para quedarnos con lo esencial, con la esencia de lo que somos. Y, muchas veces, en este despojarse de lo no esencial, confronta.</p>
<p style="text-align: justify;">El silencio me permite salir de mí mismo y contemplarme, ya que diluye la barrera de lo que creo que soy y de lo que creo que no soy. Así, me percibo no como un ser aislado, sino como un ser que es fruto de una realidad: mis átomos son materia de esa misma realidad, mis pensamientos provienen de un momento cultural determinado, mi ADN proviene de seres que le han transmitido la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">Soy continuidad de la realidad, no hay disrupción entre lo que considero mi yo y entre lo que interpreto que no soy yo. La realidad que percibo continúa en mí, yo soy su continuación. Esta consciencia es uno de los principales frutos del silencio.</p>
<p style="text-align: justify;">El silencio es un estado, una cualidad del estar que es porosa. Que puedo percibirla nítidamente en mí y que se prolonga más allá de mí porque soy continuidad de la realidad y, en toda la realidad, también late ese mismo silencio. Aunque, esto no quita que ese silencio pueda conformarse de forma diferente en cada persona y derive en silencios singulares.</p>
<p>#Reddemurtras, #Soledadysilencio, #Contemplacion</p>
<p><em>Javier BUSTAMANTE ENRIQUEZ<br />
</em><em>Poeta<br />
</em><em>Ciudad de México, México<br />
</em><em>Abril de 2021</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/04/silencios/">Silencios</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.revistare.com/2021/04/silencios/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¡Gracias!</title>
		<link>https://www.revistare.com/2021/02/gracias-2/</link>
					<comments>https://www.revistare.com/2021/02/gracias-2/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Elena Giménez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Feb 2021 06:00:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[actitud]]></category>
		<category><![CDATA[Elena Giménez]]></category>
		<category><![CDATA[gracias]]></category>
		<category><![CDATA[gratitud]]></category>
		<category><![CDATA[valores]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=6470</guid>

					<description><![CDATA[<p>Es importante saber dar las gracias.</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/02/gracias-2/">¡Gracias!</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">«Es de bien nacido ser agradecido», ¿quién no ha escuchado alguna vez este refrán? ¿Tiene actualmente algún sentido? Probablemente, sí.</p>
<p style="text-align: justify;">El <em>bien nacido</em> es la persona de comportamiento noble y generoso y, según la RAE, agradecer es mostrar gratitud o dar gracias, siendo la gratitud el sentimiento que obliga a una persona a estimar el beneficio o favor que otra le ha hecho o ha querido hacer, y a corresponderle de alguna manera.</p>
<figure id="attachment_6473" aria-describedby="caption-attachment-6473" style="width: 660px" class="wp-caption alignnone"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/02/FOTO-EDITORIAL.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-6473 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/02/FOTO-EDITORIAL-1024x682.jpg" alt="" width="660" height="440" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/02/FOTO-EDITORIAL-1024x682.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/02/FOTO-EDITORIAL-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/02/FOTO-EDITORIAL-600x400.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/02/FOTO-EDITORIAL.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-6473" class="wp-caption-text">Contemplar el mundo, la vida, las personas, las cosas que nos rodean, los detalles,<br />lo que hacemos, lo que damos y lo que recibimos&#8230;</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">El esfuerzo de agradecer diariamente aquellas cosas que sentimos como positivas en la vida, influye en la actitud personal ante las cosas, es como ponerse un cristal para ver la vida. Teniendo en cuenta que fácilmente se hace referencia al texto del famoso poema de Ramón de Campoamor que dice: «<em>Y es que en el mundo traidor / nada hay verdad ni mentira: / todo es según el color / del cristal con que se mira</em>», se trata de mirar el mundo a través del cristal de la gratitud.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, hacen más ruido los que se instalan en la queja y no precisamente porque de la razón al dicho <em>El que se queja sus males aleja</em>. Más bien el instalarse en la constante crítica o queja puede llevar a lo que el proverbio dice que <em>vemos la paja en el ojo ajeno y no vemos la viga en el nuestro</em>. Con mucha facilidad nos damos cuenta de los defectos ajenos, cuando los nuestros pueden ser mayores. Y, en ocasiones, en el fondo del quejarse hay una cierta soberbia.</p>
<p style="text-align: justify;">En la convivencia, a todos los niveles, la actitud o disposición en que la persona se sitúa marca la calidad de la relación con los otros.</p>
<p style="text-align: justify;">Según Alejandra Alabarce, coach, en su artículo El agradecimiento como Filosofía de Vida (31 julio 2018), «Vivir desde el agradecimiento es vivir en plena libertad. … Dar las gracias es una palabra imprescindible en una conversación amable y educada… En cambio, la gratitud en sí es un sentimiento. Ambas se parecen aun así, no son exactamente iguales.»</p>
<p style="text-align: justify;">El filósofo Francesc Torralba en el documento Necesidades espirituales del ser humano, plantea otro aspecto de la gratitud. Torralba señala que «Existe la necesidad de gratitud que puede describirse como la necesidad de sentirse agradecido por lo que uno ha hecho. Es la necesidad de reconocimiento. El ser humano como es frágil tiene necesidad de gratitud, de agradecimiento. Necesitamos que nos digan gracias por lo que hemos dicho, por lo que hemos hecho, por nuestra labor en este mundo. Esta es una necesidad muy humana que afecta al plano espiritual, pero también al plano interpersonal.»</p>
<p style="text-align: justify;">«Cuando uno vive expresando gratitud es capaz de valorar todo lo que tiene a su alrededor.» afirma la psicóloga Haizea Gómez en su artículo La importancia de ser agradecidos: un antídoto para el cerebro, (<em>El Correo</em>, 5 de mayo del 2020). También señala que «con el Covid-19 se está dando valor a muchas cosas que se tenían y que con la situación de pandemia no se pueden disfrutar.» E intenta dar respuesta a la pregunta: ¿Qué podemos hacer para que el confinamiento nos ayude a ser unas personas más agradecidas y lo mantengamos cuando éste termine?</p>
<p style="text-align: justify;">La gratitud se ejercita y supone un entrenamiento personal que se ha de practicar diariamente. En todos ámbitos en los que la persona convive. También en el entorno laboral. En artículo Ser agradecido te convertirá en mejor líder: seis claves para convertir el ‘gracias’ en un nuevo lema (13 abril 2020, <em>GQ</em>)<strong>,</strong> Agustín Velasco señala que «Ser agradecido debería ser una ‘política’ de empresa y formar parte de la ‘cultura’ organizacional. El reconocimiento social es una herramienta potente para la creación de equipos comprometidos.»</p>
<p style="text-align: justify;">Ser agradecido también se educada y, en ese sentido, Estefanía Grijota en su artículo Por qué fomentar la gratitud en los niños contribuye a su felicidad (14 agosto 2020, <em>El País</em>) comenta que «Ser más optimistas, tener un mejor apoyo social, o encontrarse más satisfechos en el colegio, la familia y con ellos mismo, es solo uno de grandes beneficios de dar las gracias.»</p>
<p style="text-align: justify;">Y acabamos con una referencia a Alfredo Rubio que, tratando el tema: Agradecimiento y ser justo, manifestaba que: «&#8230; ahora con decir “gracias”, que es una palabra, ya uno cree que con eso ya ha mostrado su agradecimiento, y no. O<em>bras son amores y no buenas razones</em>, y obra por obra, o sea que el agradecimiento se demuestra no sólo con palabras sino con palabras llenas de sentido, con obras, hay que mostrar agradecimiento.»</p>
<p><em>Febrero de 2021</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/02/gracias-2/">¡Gracias!</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.revistare.com/2021/02/gracias-2/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
