¡Gracias!

¡Gracias!

«Es de bien nacido ser agradecido», ¿quién no ha escuchado alguna vez este refrán? ¿Tiene actualmente algún sentido? Probablemente, sí.

El bien nacido es la persona de comportamiento noble y generoso y, según la RAE, agradecer es mostrar gratitud o dar gracias, siendo la gratitud el sentimiento que obliga a una persona a estimar el beneficio o favor que otra le ha hecho o ha querido hacer, y a corresponderle de alguna manera.

Contemplar el mundo, la vida, las personas, las cosas que nos rodean, los detalles,
lo que hacemos, lo que damos y lo que recibimos…

El esfuerzo de agradecer diariamente aquellas cosas que sentimos como positivas en la vida, influye en la actitud personal ante las cosas, es como ponerse un cristal para ver la vida. Teniendo en cuenta que fácilmente se hace referencia al texto del famoso poema de Ramón de Campoamor que dice: «Y es que en el mundo traidor / nada hay verdad ni mentira: / todo es según el color / del cristal con que se mira», se trata de mirar el mundo a través del cristal de la gratitud.

Sin embargo, hacen más ruido los que se instalan en la queja y no precisamente porque de la razón al dicho El que se queja sus males aleja. Más bien el instalarse en la constante crítica o queja puede llevar a lo que el proverbio dice que vemos la paja en el ojo ajeno y no vemos la viga en el nuestro. Con mucha facilidad nos damos cuenta de los defectos ajenos, cuando los nuestros pueden ser mayores. Y, en ocasiones, en el fondo del quejarse hay una cierta soberbia.

En la convivencia, a todos los niveles, la actitud o disposición en que la persona se sitúa marca la calidad de la relación con los otros.

Según Alejandra Alabarce, coach, en su artículo El agradecimiento como Filosofía de Vida (31 julio 2018), «Vivir desde el agradecimiento es vivir en plena libertad. … Dar las gracias es una palabra imprescindible en una conversación amable y educada… En cambio, la gratitud en sí es un sentimiento. Ambas se parecen aun así, no son exactamente iguales.»

El filósofo Francesc Torralba en el documento Necesidades espirituales del ser humano, plantea otro aspecto de la gratitud. Torralba señala que «Existe la necesidad de gratitud que puede describirse como la necesidad de sentirse agradecido por lo que uno ha hecho. Es la necesidad de reconocimiento. El ser humano como es frágil tiene necesidad de gratitud, de agradecimiento. Necesitamos que nos digan gracias por lo que hemos dicho, por lo que hemos hecho, por nuestra labor en este mundo. Esta es una necesidad muy humana que afecta al plano espiritual, pero también al plano interpersonal.»

«Cuando uno vive expresando gratitud es capaz de valorar todo lo que tiene a su alrededor.» afirma la psicóloga Haizea Gómez en su artículo La importancia de ser agradecidos: un antídoto para el cerebro, (El Correo, 5 de mayo del 2020). También señala que «con el Covid-19 se está dando valor a muchas cosas que se tenían y que con la situación de pandemia no se pueden disfrutar.» E intenta dar respuesta a la pregunta: ¿Qué podemos hacer para que el confinamiento nos ayude a ser unas personas más agradecidas y lo mantengamos cuando éste termine?

La gratitud se ejercita y supone un entrenamiento personal que se ha de practicar diariamente. En todos ámbitos en los que la persona convive. También en el entorno laboral. En artículo Ser agradecido te convertirá en mejor líder: seis claves para convertir el ‘gracias’ en un nuevo lema (13 abril 2020, GQ), Agustín Velasco señala que «Ser agradecido debería ser una ‘política’ de empresa y formar parte de la ‘cultura’ organizacional. El reconocimiento social es una herramienta potente para la creación de equipos comprometidos.»

Ser agradecido también se educada y, en ese sentido, Estefanía Grijota en su artículo Por qué fomentar la gratitud en los niños contribuye a su felicidad (14 agosto 2020, El País) comenta que «Ser más optimistas, tener un mejor apoyo social, o encontrarse más satisfechos en el colegio, la familia y con ellos mismo, es solo uno de grandes beneficios de dar las gracias.»

Y acabamos con una referencia a Alfredo Rubio que, tratando el tema: Agradecimiento y ser justo, manifestaba que: «… ahora con decir “gracias”, que es una palabra, ya uno cree que con eso ya ha mostrado su agradecimiento, y no. Obras son amores y no buenas razones, y obra por obra, o sea que el agradecimiento se demuestra no sólo con palabras sino con palabras llenas de sentido, con obras, hay que mostrar agradecimiento.»

Febrero de 2021

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