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	<title>activismo | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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	<title>activismo | Revista RE Castellano</title>
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		<title>Sosegarse en un mundo sin sosiego</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Mar 2020 05:58:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Paz]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
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		<category><![CDATA[espíritu]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Francesc TORRALBA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/03/sosegarse-en-un-mundo-sin-sosiego/">Sosegarse en un mundo sin sosiego</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/03/Re-paz-marzo-2020.jpeg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-5283" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/03/Re-paz-marzo-2020.jpeg" alt="" width="480" height="640" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/03/Re-paz-marzo-2020.jpeg 480w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/03/Re-paz-marzo-2020-225x300.jpeg 225w" sizes="(max-width: 480px) 100vw, 480px" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">El sosiego nunca es una casualidad. Es el resultado de un esfuerzo, el fruto de una ascética espiritual y física. Sosegarse es el primer movimiento, pues, sin sosiego, no hay posible acto contemplativo. La contemplación requiere, como condición de posibilidad, la paz interior, lo que los estoicos latinos llamaron la <i>tranquillitas animae</i>.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify;">Cuando la mente está alterada por un pensamiento o por un sentimiento muy intenso, cuando un núcleo problemático atrae su interés, la atención se focaliza en un punto y no se da la receptividad necesaria para dejarse sorprender por la realidad. La filosofía nace de la admiración, pero la admiración requiere sosiego. Por este motivo, en un mundo acelerado y sin sosiego como el nuestro, la tranquilidad tiene pocas posibilidades de sobrevivir.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify;">El gran obstáculo al sosiego es la dispersión del alma, ya sea de orden mental u emocional. El sosiego exige la renuncia a desear estar en todos los sitios; la renuncia a ocupar todos los lugares, a leerlo todo, a conocerlo todo. El afán por saberlo todo, por estar en todos los lugares, por desempeñar el máximo nivel de poder hace imposible albergar el sosiego.</p>
<p style="text-align: justify;">Pasear por el mismo camino una y otra vez. Releer el mismo poema una y otra vez. Contemplar el cielo estrellado en invierno y en verano. Contemplar como fluye el rio ahora y mañana. La repetición es el único modo de penetrar en la estructura de la realidad, de apropiarse de ella. Sólo la reiteración del mismo acto hace posible que el paseante logre <i>escuchar</i> el camino, la llamada interior. La multiplicación de movimientos, el deslizamiento por la superficie calma la curiosidad primaria, pero no permite comprender lo que son las cosas.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify;">Cuando la necesidad aprieta, cuando cuece el dolor, cuando preocupa el futuro o cuando sangra alguna herida del pasado, el sosiego del alma se desvanece. Entonces, la receptividad plena, la atención pura a la realidad, deviene imposible. Los sufrimientos del yo pesan en exceso como para abrirse a la realidad, como para olvidarse de uno mismo y entregarse a la meditación filosófica. Sólo si uno es capaz de desasirse de sí mismo, de desprenderse de las necesidades del yo, puede abrirse a la realidad.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify;">La paz interior es tan extraña como insólita en la vida cotidiana, pues en la existencia humana, menesterosa por esencia, raramente se dan situaciones de total sosiego. Trabajo y lucha, como decía Sigmund Freud, son el sino de la existencia humana. Muy frecuentemente, en los escasos momentos de sosiego que uno degusta, el espíritu está como embotado, agotado por causa de la actividad laboral y es incapaz de asombrarse y de interrogarse por el ser de las cosas.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify;">Existen sosiegos parciales, breves paréntesis temporales, pequeñas pausas de tranquilidad que abren la senda al filosofar, pero de un modo discontinuo. El que se toma en serio la actividad de filosofar, sea o no un profesional de la filosofía, debe tomarse tiempo para tal actividad, para sosegarse y dejarse asombrar por la realidad. Como dice atinadamente Ludwig Wittgenstein, el saludo entre los filósofos debería ser: “¡Tómate tiempo!”.</p>
<p style="text-align: justify;">El verdadero obstáculo al sosiego es el activismo, la obsesión por hacer cuantas más operaciones sea posible en el mínimo intervalo de tiempo. Esta pasión por actuar, nos hace insensibles al ser; sordos a su llamada. El sosiego mental, emocional y espiritual es la cuna de la contemplación y la contemplación es la fuente de interrogación, lo que activa la voluntad de conocer y el anhelo de comprensión.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify;">Darse tiempo para uno mismo, vaciar de actividades la vida personal es velar para que el sosiego tenga lugar. El activismo es, frecuentemente, una mera operación de ocultación, un mecanismo para rehusar la pregunta inherente al acto contemplativo; es decir, un acto de cobardía.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify;"><i>Francesc TORRALBA<br />
</i><i>Catedrático de ética URL<br />
Barcelona (España)<br />
Marzo de 2020</i></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/03/sosegarse-en-un-mundo-sin-sosiego/">Sosegarse en un mundo sin sosiego</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Dormir, dormir, dormir&#8230;</title>
		<link>https://www.revistare.com/2018/01/dormir-dormir-dormir/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Jan 2018 06:57:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medicina global]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[activismo]]></category>
		<category><![CDATA[descansar]]></category>
		<category><![CDATA[Dormir]]></category>
		<category><![CDATA[entusiasmo]]></category>
		<category><![CDATA[Remedios Ortiz]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Remedios ORTIZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/01/dormir-dormir-dormir/">Dormir, dormir, dormir…</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><em>“Dormir, dormir hasta caer rendido”</em>, esta frase la leí escrita con letras de molde en la pared de la habitación de un Colegio Mayor hace unos años. Me dijo el estudiante que la original la había tomado de un escudo medieval: “Luchar, luchar hasta caer rendido”.</p>
<p style="text-align: justify;">El exceso de trabajo, el activismo, en muchas ocasiones viene unido con el mal hábito de recortar horas de sueño. Por otro lado, dormir muchas horas se asocia con personas desocupadas, desmotivadas, sin responsabilidades importantes, o bien con los bebés y niños pequeños. Es bien cierto que la vida laboral, en muchas ocasiones, obliga a  horarios nocturnos que alteran el ritmo del sueño y provocan patologías difíciles de corregir.</p>
<p style="text-align: justify;">Pensemos ¿cuántas veces no hemos dormido lo suficiente por hacer cosas buenas y necesarias? Y en ocasiones incluso usando sustancias estimulantes para seguir despiertos: café, tabaco, drogas. El resultado es que, a la larga, el activismo se torna en cansancio que nos impide realizar las tareas con lucidez y eficacia.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando no escuchamos el lenguaje de nuestro cuerpo, que nos informa de necesidades básicas y necesarias, como por ejemplo comer, defecar o dormir, se genera un desajuste debido a la alteración de los ritmos normales de esas actividades fisiológicas. Esto conlleva por ejemplo trastornos de hipoglucemia cuando evitamos tomar alimento, el estreñimiento si reprimimos de modo prolongado el deseo de defecar, o el insomnio cuando continuamente recortamos horas al sueño.</p>
<p style="text-align: justify;">Por tanto, es muy recomendable dedicar tiempos a lo largo del día para escuchar nuestro cuerpo, atender las señales que nos envía y vencer la tendencia a no dormir o maldormir. Evitar que se nos acumule un “pantano de sueño” que pesa, lastra y quita la clarividencia de pensamiento y decisiones.</p>
<figure id="attachment_2956" aria-describedby="caption-attachment-2956" style="width: 1920px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/01/sleep-1209288_1920.jpg"><img decoding="async" class="size-full wp-image-2956" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/01/sleep-1209288_1920.jpg" alt="Rescatemos las horas perdidas de sueño" width="1920" height="1281" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/01/sleep-1209288_1920.jpg 1920w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/01/sleep-1209288_1920-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/01/sleep-1209288_1920-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/01/sleep-1209288_1920-600x400.jpg 600w" sizes="(max-width: 1920px) 100vw, 1920px" /></a><figcaption id="caption-attachment-2956" class="wp-caption-text">Saquemos el pantano de sueño atrasado</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Un amigo, médico y formador de personas, Alfredo Rubio de Castarlenas, repetía a menudo que era muy recomendable, por ejemplo una vez al mes, “vaciar el pantano de sueño” acumulado, pero no durmiendo hasta bien entrado el día, sino acostándose más temprano. Si comparamos el día con el ciclo vital de una persona, el despertarse a una hora fija es como nacer: no elegimos el momento, pero conviene decir “sí” a la vida que está por venir ese día. En cambio el dormirse, el acostarse, es como morir: hay una hora límite para ello (no se puede vivir más de 100 años) aunque puede uno morirse antes o después, depende en parte de sus decisiones y estilo de vida.</p>
<p style="text-align: justify;">No se puede andar con sueño durante el día. Es decisión nuestra no tener sueño, sencillamente dormir todo lo necesario; además es barato.</p>
<p style="text-align: justify;">Rescatemos las horas debidas de sueño, que según los expertos deberían ser ocho horas para las personas adultas.</p>
<p style="text-align: justify;">Un propósito en este nuevo año puede consistir en habituarse a ir cerrando actividades para poder descansar a partir de las once de la noche, y así despertar a las siete de la mañana, tras ocho horas de sueño.</p>
<p style="text-align: justify;">Este bien dormir será energía para el entusiasmo, la creatividad y la alegría de vivir.</p>
<p><em>Remedios ORTIZ<br />
Médico de familia<br />
Madrid<br />
Enero de 2018</em></p>
<p>&nbsp;</p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/01/dormir-dormir-dormir/">Dormir, dormir, dormir…</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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