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	<title>ADN | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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	<title>ADN | Revista RE Castellano</title>
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		<title>Hermanos en el ADN mitocondrial</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Dec 2020 05:59:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relaciones humanas]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[ADN]]></category>
		<category><![CDATA[fraternidad existencial]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Leticia SOBERÓN</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/12/hermanos-en-el-adn-mitocondrial/">Hermanos en el ADN mitocondrial</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Las fiestas en este final del año 2020 serán muy distintas de los otros años. Estaremos más distantes de nuestras familias, o por lo menos los festejos se realizarán en grupos más reducidos. Y sin embargo tenemos una mayor conciencia de que <strong>todos vamos en el mismo barco</strong>. Los acontecimientos de este año nos muestra -más aún quizá que en otros momentos históricos- que <strong>todo está conectado</strong>. Lo que sucede en un lugar del planeta nos afecta a todos. Los vaivenes de la ciencia en un sitio repercuten en el resto de la comunidad científica. Estamos enlazados de un modo inextricable.</p>
<p style="text-align: justify;">En este espacio hemos dicho muchas veces que <strong>somos hermanos en la existencia</strong>, pues la misma ola histórica dio lugar a que todos los contemporáneos compartamos este lapso de tiempo que llamamos vida. Todos, fruto de acontecimientos más o menos felices o dolorosos. <strong>Todos con el privilegio de estar existiendo</strong> sin haber hecho nada para lograrlo, y <strong>con millones de posibilidades en contra</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Pues bien: cada vez tenemos más datos que lo confirman. Para comprobarlo, basta escupir en un contenedor y enviarlo a la empresa de análisis genético. Pagando una cantidad cada vez más reducida, a vuelta de correo electrónico nos llegará el análisis de nuestro ADN con interesante información sobre el origen geográfico de nuestros ancestros y datos sobre nuestra predisposición a algunas enfermedades, como cáncer o Alzheimer, y nuestra reactividad a algunos medicamentos o sustancias, como la lactosa. Si así lo deseamos, podemos compartir en red esa información, y descubrir a parientes más o menos cercanos, e hijos que ya no será posible negar.</p>
<h3 style="text-align: justify;">El genoma nos hermana</h3>
<p style="text-align: justify;">Estos análisis detectan, entre otros aspectos, el “ADN mitocondrial”, que se transmite por línea materna y mantiene la información originaria de la primera mujer humana, con levísimas variaciones que se fueron dando con el tiempo, asociadas a las primeras emigraciones. Así, es posible rastrear esas variaciones en las distintas poblaciones de hoy, como huellas que dejaron nuestros ancestros conforme se extendían por el planeta. Empezaron desde África, donde los científicos coinciden en situar a la primera mujer (homo sapiens-sapiens) que dio lugar a la población actual del mundo, por lo cual es llamada “<i>Eva mitocondrial”</i>. Se calcula que vivió hace más o menos 150,000 años en la zona de Kenia. A partir de ahí hubo diferentes desplazamientos hacia el norte, y el ADN de los pobladores fue sufriendo sutiles mutaciones naturales, clasificadas por “haplogrupos”, lo cual permite a los científicos detectar dónde se asentaron y quiénes son sus descendientes.</p>
<p style="text-align: justify;">Por ejemplo: hace 60,000 años, los primeros que se desplazaron al norte de África formaron los haplogrupos M y N. 30,000 años después, durante la Edad de Hielo, sus descendientes se fueron a Asia (haplogrupos A, B, C, D, E, F, G, M e Y),Papúa Nueva Guinea (P y Q); Australia (otros grupos M y N), y Europa (H, I, J, K, T U, V, W y X), y hace 25,000 años inició el desplazamiento que luego pobló las Américas por descendientes de asiáticos (A, B, C, D y X). Todas las personas del mundo pertenecen a alguno de estos haplogrupos o líneas de ascendencia materna.</p>
<figure id="attachment_6212" aria-describedby="caption-attachment-6212" style="width: 640px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/12/dna-163466_640.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="size-full wp-image-6212" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/12/dna-163466_640.jpg" alt="ADN" width="640" height="360" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/12/dna-163466_640.jpg 640w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/12/dna-163466_640-300x169.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/12/dna-163466_640-600x338.jpg 600w" sizes="(max-width: 640px) 100vw, 640px" /></a><figcaption id="caption-attachment-6212" class="wp-caption-text"><em>El ADN nos hermana</em></figcaption></figure>
<h3>Más hermanados de lo que pensábamos</h3>
<p style="text-align: justify;">Obviamente esta línea de conocimiento no ha hecho más que empezar. Pero sin entrar en la posible validez de lo que estos análisis dicen descubrir sobre nosotros como individuos, en materia de salud por ejemplo, resulta fascinante prever lo que esto supone. Nos da una perspectiva histórica mucho más amplia, aplacando nuestro egocentrismo; reduce un tanto la orgullosa pretensión de algunas estirpes y purezas de sangre, poniendo de manifiesto los flujos migratorios; y queda clarísima la profunda hermandad entre los seres humanos, todos con un ancestro común.</p>
<p style="text-align: justify;">Este descubrimiento se da en la era digital, y por tanto en una curiosa combinación de ciencia y redes sociales, que suscita, como no podía ser menos, numerosas controversias. Muchas películas de ciencia ficción han tocado el tema de la clasificación humana por los genes, anticipando que esta información pueda ser usada para el control de las personas. Ahora es ya posible, y lo será cada vez más. ¿Para el bien de la sociedad o para su control?</p>
<p style="text-align: justify;">En este tiempo de fiestas navideñas que medio mundo celebrará de un modo más distante, recordemos que estamos hermanados con todos los seres humanos, muchos de los cuales necesitan de nosotros, quizá más que nunca.</p>
<p><em>Leticia SOBERÓN MAINERO<br />
</em><em>Psicóloga y doctora en comunicación<br />
</em><em>Madrid, diciembre 2020</em></p>
<p>&nbsp;</p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/12/hermanos-en-el-adn-mitocondrial/">Hermanos en el ADN mitocondrial</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>La genómica social</title>
		<link>https://www.revistare.com/2018/12/la-genomica-social/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Dec 2018 05:58:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
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		<category><![CDATA[algoritmo]]></category>
		<category><![CDATA[comportamiento]]></category>
		<category><![CDATA[David Martínez García]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>David MARTÍNEZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/12/la-genomica-social/">La genómica social</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><em>Una manera de pronosticar el comportamiento de los individuos</em></p>
<figure id="attachment_3858" aria-describedby="caption-attachment-3858" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/12/louis-reed-747388-unsplash.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-3858 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/12/louis-reed-747388-unsplash-1024x683.jpg" alt="" width="660" height="440" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/12/louis-reed-747388-unsplash-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/12/louis-reed-747388-unsplash-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/12/louis-reed-747388-unsplash-600x400.jpg 600w" sizes="(max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-3858" class="wp-caption-text">Fotografía: Louis Reed</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Este año se cumplen 15 años desde la finalización del Proyecto Genoma Humano, cuyo objetivo ha sido descifrar el código de nuestro ADN. Este hecho ha permitido avanzar mucho en el conocimiento de las enfermedades hereditarias, en la farmacogenómica que es uno de los pilares de lo que se conoce como medicina personalizada, en la mejora de las semillas para hacerlas más resistentes a las plagas y cómo no, ha servido también para profundizar en el origen de la especie humana.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero a veces, el avance de la ciencia genera controversias en cuanto que puede romper el equilibro de lo que consideramos ética o moralmente aceptable. En este sentido, cabe destacar los últimos avances del investigador He Jiankui, quien afirma haber creado los primeros bebés del mundo con genes editados. El objetivo del proyecto de este investigador chino de la Universidad de Ciencia y Tecnología del Sur (SUST) en Shenzhen (China) es crear bebés resistentes al VIH, la viruela y el cólera.</p>
<p style="text-align: justify;">Si esta referencia científica puede ser objeto de un amplio debate, no lo son menos los avances que se están produciendo en el campo de la genómica social o sociogenómica. Si la genética se centra en las características o rasgos que se transmiten de padres a hijos de forma intergeneracional, la genómica es mucho más interdisciplinar, ya que se dedica al estudio de la información hereditaria de uno o múltiples organismos de forma integral y simultánea, es decir, a gran escala.</p>
<p style="text-align: justify;">Actualmente es una de las áreas más vanguardistas de la biología. La genómica usa conocimientos derivados de distintas ciencias como son: biología molecular, bioquímica, informática, estadística, matemáticas, la física y la bioinformática.</p>
<p style="text-align: justify;">La genómica social busca correlaciones, mediante la creación de algoritmos, entre los genes y determinados rasgos del comportamiento de un grupo de individuos. ¿Nos gustaría predecir las agresiones, las neurosis, la aversión al riesgo, el autoritarismo o los logros académicos?, esto es precisamente lo que promete la genómica social.</p>
<p style="text-align: justify;">Se trata de un matrimonio entre las ciencias sociales y las naturales, en el que se podría diseñar un mundo en el que entregaríamos tarjetas sanitarias a los individuos cuando nacieran, basadas en el mapa genético del individuo, donde se estableciera una predicción sobre el riesgo a contraer diversas enfermedades y la tendencia a mostrar diferentes comportamientos. Podríamos predecir la influencia de los genes en el éxito educativo, o la predisposición del individuo al gasto o al ahorro; información nada desdeñable si estuviera en poder de las entidades financieras.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin un buen sistema que regulara todo esto, los resultados obtenidos por la genómica social podrían utilizarse para analizar las solicitudes de ingreso en las escuelas y empleos, para calcular el coste de distintos tipos de seguros, el tipo de interés a aplicar a un préstamo, el coste de la seguridad social a pagar por un individuo, etc&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Un mundo regido por estos principios podría resultar tan emocionante como aterrador (o ambas cosas a la vez). Aunque los profesionales que trabajan en esta disciplina están centrados en sus aspectos positivos, la realidad puede ser muy diferente, ya que sus resultados podrían servir para aumentar el control sobre la vida y el comportamiento de los individuos, seleccionar a las personas como buenas o malas, útiles o inútiles y eficientes o costosas. En definitiva, podríamos caer en la creencia de que existe un auténtico determinismo que empañara el valor de la libertad y la esperanza en la posibilidad de cambio de los individuos.</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque los algoritmos que permiten establecer las correlaciones entre la herencia genética y el comportamiento de los individuos puedan llegar a ser muy útiles, también es verdad que muchas veces los resultados no implican una relación de causa efecto. Un ejemplo es la sorpresa que se llevó el psicólogo francés Simon Binet que inventó la manera de medir el coeficiente intelectual cuando se dio cuenta de que, en base a dicho test de inteligencia, se habían llegado a esterilizar personas con un coeficiente reducido para evitar que nadie pudiera heredar su debilidad intelectual.</p>
<p style="text-align: justify;">Este ejemplo nos ha de servir para evitar endiosar a las ciencias como generadoras de respuestas automáticas. Los algoritmos que calculan las correlaciones dentro de un inmenso banco de datos han estado construidos por humanos; y como tales están sesgados por sus ideas, género, raza, ideología, etc. No podemos limitar la libertad y el espíritu de superación de un individuo por el hecho de sentirse predeterminado a actuar de una manera concreta. Es más, el hecho de tener un mapa de ruta de cómo va a ser nuestra vida es ya un factor determinante, desde el punto de vista psicológico, que nos puede conducir a actuar y comportarnos de acuerdo con lo escrito en ese mapa.</p>
<p style="text-align: justify;">A todos nos gustaría conocer nuestro futuro y en especial, saber qué debemos hacer para evitar algunas actuaciones que puedan poner en peligro nuestra vida o bienestar. Sin embargo, nunca podemos utilizar herramientas que sirvan para segregar a los individuos por tipologías, y mucho menos negar la posibilidad de luchar por progresar y cambiar nuestras propias vidas, aunque de forma hereditaria existan elementos que nos hagan más proclives a desarrollar unas u otras formas de comportamiento. Todos tenemos derecho a lidiar con el predeterminismo y demostrarnos a nosotros mismos que somos capaces de cambiar aquello que nos hace ser menos personas.</p>
<p><em>David MARTÍNEZ GARCÍA<br />
</em><em>Economista<br />
</em><em>Barcelona (España)<br />
</em><em>Diciembre de 2018</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/12/la-genomica-social/">La genómica social</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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