<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>adultez | Revista RE Castellano</title>
	<atom:link href="https://www.revistare.com/tag/adultez/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.revistare.com</link>
	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
	<lastBuildDate>Thu, 07 Dec 2023 01:03:16 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.0.3</generator>

<image>
	<url>https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/02/cropped-Base_logo_web_2-32x32.jpg</url>
	<title>adultez | Revista RE Castellano</title>
	<link>https://www.revistare.com</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>¿Diferencia o distinción?</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/12/diferencia-o-distincion/</link>
					<comments>https://www.revistare.com/2023/12/diferencia-o-distincion/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Dec 2023 06:00:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[adolescencia]]></category>
		<category><![CDATA[adultez]]></category>
		<category><![CDATA[Diferencia]]></category>
		<category><![CDATA[edadismo]]></category>
		<category><![CDATA[infancia]]></category>
		<category><![CDATA[juventud]]></category>
		<category><![CDATA[Maria Pàrraga Escolà]]></category>
		<category><![CDATA[niñez]]></category>
		<category><![CDATA[similitud]]></category>
		<category><![CDATA[vejez]]></category>
		<category><![CDATA[¿Diferencia o distinción?]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=12279</guid>

					<description><![CDATA[<p>Maria PÀRRAGA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/12/diferencia-o-distincion/">¿Diferencia o distinción?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right; padding-left: 80px;">«El edadismo nunca debe ser discriminatorio, todos y todas sumamos, formamos parte de la tribu, tan bien entendida en según qué civilizaciones y qué otra riqueza humana no tendríamos si nos lo creyéramos de verdad y se pusiera en práctica»</p>
<figure id="attachment_12283" aria-describedby="caption-attachment-12283" style="width: 360px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/abuela-nieta.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-12283" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/abuela-nieta-300x200.jpg" alt="" width="360" height="240" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/abuela-nieta-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/abuela-nieta-1024x682.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/abuela-nieta.jpg 1280w" sizes="(max-width: 360px) 100vw, 360px" /></a><figcaption id="caption-attachment-12283" class="wp-caption-text">«Con total respeto por el momento que cada uno vive,<br />es necesario crear una buena convivencia intergeneracional.»<br />Imagen de ds004t0042 en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Una persona se distingue de las otras por la cantidad de condicionantes que la hacen diferente del resto. Pueden ser distinciones ocasionales, intrínsecas, culturales, de procedencia o de época y etapas de la vida, entre otras.</p>
<p style="text-align: justify;">Dice el filósofo: «Toda persona es una minoría». Gran verdad y a la vez y en el fondo, tampoco somos tan diferentes, pero nos distinguimos perfectamente uno del otro. Nuestras distinciones a veces las llevamos con agrado y otras acompañadas del ¡no hay más remedio!</p>
<p style="text-align: justify;">Se ha hecho y todavía se hace una gran distinción por motivos de edad, de fases de la vida y constatamos que la eterna juventud es lo más apreciado por la mayoría. En gran parte, tanto por arriba como por abajo, lo más valorado y deseable es &#8216;ser o aparentar ser, todavía, joven&#8217;.</p>
<p style="text-align: justify;">La juventud es una etapa preciosa de la vida, la infancia es comparable, ahora que vivo mucho en campo, donde se prepara el terreno para hacer una buena plantación pretendiendo tener una buena cosecha más adelante, por lo tanto, es imprescindible tener una buena infancia. La edad madura es donde uno/a disfruta de la buena cosecha y de eso no se puede estar y cuando te haces grande estás orgulloso/a del proceso de tu vida y diariamente das gracias. Ir llorando por lo que hubieras podido hacer y no has hecho no te reporta nada, mientras que sentir que tu paso ha valido la pena y todavía tienes oportunidades, no tiene precio.</p>
<p style="text-align: justify;">Hasta el último día debes sentirte útil y necesario para participar de este mundo y, cada uno a su medida y posibilidades, poder mejorarlo. Es desafortunada la frase de&#8230; &#8216;en mi época&#8217;. Mientras vives, es tu época. ¡Siempre!</p>
<p style="text-align: justify;">El edadismo nunca debe ser discriminatorio, todos y todas sumamos, formamos parte de la tribu, tan bien entendida en según qué civilizaciones y qué otra riqueza humana tendríamos si nos lo creyéramos de verdad y se pusiera en práctica.</p>
<p style="text-align: justify;">En octubre pasado en la revista <em>Sapiens</em> había un reportaje sobre el esclavismo. Me ha escalonado los niños y niñas que, con menos de diez años, en plena vulnerabilidad e indefensión, en pleno siglo XXI, en según qué países que todos sabemos, están realizando trabajos en condiciones infrahumanas. Su edad no tiene fuerza moral para defender sus derechos ni hay nadie que lo haga por ellos, al contrario, nos aprovechamos de esta circunstancia para abaratar costes, para tener más poder adquisitivo y hacernos cómplices de la explotación a la que están sometidos adquiriendo alegremente los productos que ellos hacen o manipulan y otros los comercializan.</p>
<figure id="attachment_12287" aria-describedby="caption-attachment-12287" style="width: 360px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/arrugas.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-12287" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/arrugas-300x200.jpg" alt="" width="360" height="240" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/arrugas-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/arrugas-1024x682.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/arrugas.jpg 1280w" sizes="(max-width: 360px) 100vw, 360px" /></a><figcaption id="caption-attachment-12287" class="wp-caption-text">«Esconder años transcurridos, arrugas o carencias es<br />recortar momentos y etapas que son parte de nuestra vida<br />y nos han hecho tal y como somos.»<br />Imagen de Pexels en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Se habla mucho, sobre todo en nombre de la pandemia, de las personas mayores. Se han hecho importantes y visibles como nunca y la seguridad que ofrecían en algunos hogares al tener la pensión mensual segura, aún los ha hecho más necesarios. El maltrato que algunos han recibido al ser discriminados a tener una atención médica por motivo de la epidemia la hemos pasado de puntillas, hemos mirado hacia el otro lado y, quizás sí era obvio, aunque no estoy muy convencida y hemos intentado justificarlo, o decían se podía justificar, como en tiempos de guerra.</p>
<p style="text-align: justify;">Es verdad que por circunstancias de la actualidad se está hablando mucho de la vejez, tanto para bien como para mal y creo es valioso que se haga.</p>
<p style="text-align: justify;">A veces también hay ganas de hacer una buena pedagogía con los más pequeños, aunque hay temas que nadie se plantea y podrían cambiar las cosas desde la raíz si se pensara más seriamente tanto en unos como en los otros, facilitando herramientas que de verdad den calidad de vida como, crear ciudades o espacios donde esté cómodo y seguro todo el mundo, dar más relieve a la naturaleza incorporándola a nuestro hacer diario mermando contaminación, facilitar el uso de los utensilios ordinarios para todas las circunstancias y edades (hay envases imposibles de abrir sin ayuda y lugares inaccesibles para movilidades limitadas) y sobre todo sensibilizar y dar relieve a todos los momentos que nos toca vivir, sin menospreciar ninguno.</p>
<p style="text-align: justify;">Niños prodigio, con voz, reclaman a dirigentes del mundo que su influencia sirva para conseguir objetivos y no quedarse sólo en promesas.</p>
<figure id="attachment_12282" aria-describedby="caption-attachment-12282" style="width: 400px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/generaciones.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-12282" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/generaciones-300x142.jpg" alt="" width="400" height="189" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/generaciones-300x142.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/generaciones-1024x483.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/generaciones.jpg 1280w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a><figcaption id="caption-attachment-12282" class="wp-caption-text">«El edadismo nunca debe ser discriminatorio,<br />todos y todas sumamos.» Imagen de hannahpirnie en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">El uso de frases peyorativas o actitudes ante según qué situaciones o distinciones, marcadas por la edad o etapa, deben estar totalmente abolidas y todo esto no es nada fácil pues la rutina nos lleva a incorporarlas a nuestro hacer diario sin darnos cuenta, dando más expresividad a situaciones que nos pasarían totalmente desapercibidas.</p>
<p style="text-align: justify;">Una persona muy cercana me hacía resaltar que cuando hablábamos de soledad inmediatamente la asociábamos a la etapa de la vejez y añadía que demostramos ignorancia al no hacer evidente la soledad de muchas otras etapas, a pesar de estar rodeado, físicamente, de personas. Actualmente más que nunca deberíamos mencionar la soledad de muchos adolescentes y prestar atención a la falsa solución que se adopta con los suicidios cada vez más frecuentes.</p>
<p style="text-align: justify;">Creo que todo el proceso vital de cualquier ser vivo que puede decidir, que es y se siente libre, forma parte de un engranaje en el que una cadena va condicionando la otra y no podemos “perder sábanas” en ningún momento, todos son importantes.</p>
<p style="text-align: justify;">La gran crisis de la adolescencia, he podido constatar, que se vive según ha fluido el diálogo y buen entendimiento en la etapa anterior con padres y otros adultos. No puedes pretender que un adolescente se abra, dialogue y se manifieste, justamente en esta etapa que bastante trabajo tiene para descubrirse él mismo, pero si los vínculos ya están hechos y consolidados y hay un buen entendimiento de la etapa anterior con sus mayores, todo es más fácil. Esto también ocurre en todos los demás momentos de la vida. La última etapa de la vida tiene mucho que ver a cómo la has vivido día a día anteriormente. Una vez más constatamos que toda edad es importante, ninguna es más o menos relevante que la otra, al contrario. Esconder años transcurridos, arrugas o carencias es recortar momentos y etapas que son parte de nuestra vida y nos han hecho tal y como somos.</p>
<p style="text-align: justify;">Por tanto, etiquetar, juzgar y discriminar al otro, es muy peligroso. Se puede ser muy injusto pues eres ignorante de los procesos que lo han diferenciado y lo han distinguido quizás ya desde muy pequeño/a, la etapa más determinante donde tu poca visibilidad te pone en manos totalmente del otro, padres, tutores y/o maestros&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">En la barca no todo el mundo puede remar igual, ni al mismo ritmo, ni con semejante estado de ánimo, aunque es imprescindible &#8216;remar&#8217; y hacerlo todos y todas a la vez.</p>
<p style="text-align: justify;">Con total respeto por el momento que cada uno vive, es necesario crear una buena convivencia intergeneracional, imprescindible hoy más que nunca, donde la individualidad y la ausencia física del otro es terriblemente vigente y aceptada como vemos en los teletrabajos, dentro del círculo de amistades que queda suplido, la mayoría de las veces, por el grupo de WhatsApp o la vídeo conferencia los días de fiestas señaladas entre los familiares, entre otros.</p>
<figure id="attachment_12300" aria-describedby="caption-attachment-12300" style="width: 370px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/adolescente.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-12300" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/adolescente-300x200.jpg" alt="" width="370" height="247" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/adolescente-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/adolescente-1024x684.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/adolescente-1536x1026.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/adolescente-1320x881.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/adolescente.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 370px) 100vw, 370px" /></a><figcaption id="caption-attachment-12300" class="wp-caption-text">«No puedes pretender que un adolescente se abra,<br />dialogue y se manifieste, justamente en esta etapa<br />que bastante trabajo tiene para descubrirse él mismo.» <br />Imagen de Ana Krach en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Vamos muy deprisa y el deseo de inmediatez prevalece por encima de todo. Nos cuesta ser pacientes, escuchar y mucho más perder el tiempo en según qué. Todo esto se hace evidente en los más jóvenes, pero a mí, personalmente me preocupan mucho estas generaciones comprendidas entre los 45 y 60 años que a menudo quedan al margen de muchas cosas que suceden a su alrededor, son esclavos de su propio bucle y se hacen casi invisibles. Trabajan, suben hijos o cuidan padres, subsisten, no se cuidan demasiado, están muy preocupados por los pagos, pendientes del tiempo laboral que todavía les queda y&#8230; les han pasado los años sin disfrutar demasiado. Me da la sensación de que viven unos momentos mediocres a nivel social y por el contrario de gran estrés para llegar a todo. Claro que no se puede generalizar y por suerte las excepciones rompen las reglas. En esta etapa pienso es donde quedan más patentes las desigualdades, por tanto, se pierden muchas oportunidades.</p>
<p style="text-align: justify;">El tema no es fácil, tiene un gran debate porque además nos va bien no hacer demasiada mención, a nadie le gusta hacerse mayor, se dice, y he aquí el gran error. Deberíamos estar orgullosos de haber podido llegar a mayores y valorarlo. Eso lo sabemos muy bien los que hemos perdido gente, que, también se dice, no tocaba que se fueran a medio camino de su vida. ¡Quedaba todavía tanto por hacer! O no&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Hace poco, una amiga, intentando que la consolara o entendiera que en estos momentos tiene que dejar cosas, por el ritmo tan acelerado que lleva, me decía: «Ya lo veo, me estoy haciendo mayor» y le contesté muy convencida: «¡qué suerte!». Me envió un emoticono de extrañeza total y la cara hacia abajo. Le contesté con otra, de cabeza hacia arriba y con mucha satisfacción en la cara. ¡Cómo debe ser!</p>
<p><em>Maria PÀRRAGA ESCOLÀ<br />
Maestra y pedagoga<br />
Presidenta de AEPI (Asociación Europea de Programas Intergeneracionales)<br />
</em><em>Publicado originalmente en revista RE catalán núm. 113</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/12/diferencia-o-distincion/">¿Diferencia o distinción?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.revistare.com/2023/12/diferencia-o-distincion/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Cómo nos relacionamos a lo largo de la vida?</title>
		<link>https://www.revistare.com/2021/03/como-nos-relacionamos-a-lo-largo-de-la-vida/</link>
					<comments>https://www.revistare.com/2021/03/como-nos-relacionamos-a-lo-largo-de-la-vida/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Mar 2021 05:59:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[adolescencia]]></category>
		<category><![CDATA[adultez]]></category>
		<category><![CDATA[confianza]]></category>
		<category><![CDATA[diálogo]]></category>
		<category><![CDATA[dignidad]]></category>
		<category><![CDATA[Empatía]]></category>
		<category><![CDATA[escucha]]></category>
		<category><![CDATA[escuela]]></category>
		<category><![CDATA[familia]]></category>
		<category><![CDATA[infancia]]></category>
		<category><![CDATA[paciencia]]></category>
		<category><![CDATA[pubertad]]></category>
		<category><![CDATA[Roser Vendrell Maños]]></category>
		<category><![CDATA[serenidad]]></category>
		<category><![CDATA[tolerancia]]></category>
		<category><![CDATA[vejez]]></category>
		<category><![CDATA[¿Cómo nos relacionamos a lo largo de la vida?]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=6292</guid>

					<description><![CDATA[<p>Roser VENDRELL</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/03/como-nos-relacionamos-a-lo-largo-de-la-vida/">¿Cómo nos relacionamos a lo largo de la vida?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Inicio el artículo con una afirmación: todas las personas tenemos la necesidad de querer y sentirnos queridos; valorados como seres únicos y también importantes. De hecho, nuestras relaciones se apoyan más o menos en esta premisa, pero ¿cómo lo hacemos? Mi aportación se desarrollará teniendo en cuenta el ciclo vital de las personas y desde una perspectiva formativa, en el seno de la familia, la escuela y en nuestros círculos relacionales: los amigos y los compañeros de trabajo.</p>
<p style="text-align: justify;">A pesar de constatar que durante el ciclo vital de las personas se suceden rasgos diferenciales importantes que condicionan la relación con el otro, hay unas actitudes que para mí son básicas y se han de encontrar en cualquier relación, se tenga la edad que se tenga. Haré un breve resumen. En primer lugar, una actitud de escucha, estar atento al otro, darle tiempo. Es una actitud que se acompaña siempre de la observación, sabemos que la cantidad de información que nos llega a través de la comunicación no verbal supera con creces la que nos llega oralmente. Si esta actitud se acompaña de la falta de prejuicios y unas expectativas discretas estaremos favoreciendo, sin duda, una relación fundamentada en la confianza en el otro. Y la confianza es la base de cualquier relación positiva.</p>
<figure id="attachment_6345" aria-describedby="caption-attachment-6345" style="width: 331px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/relaciones-en-la-vida.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-6345 size-bd-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/relaciones-en-la-vida-331x219.jpg" alt="" width="331" height="219" /></a><figcaption id="caption-attachment-6345" class="wp-caption-text">«Tomar conciencia de la necesidad de cuidar<br />de uno mismo para sentirse a gusto con la vida, <br />y para cuidar del otro es fundamental.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">También hay otras actitudes importantes; me refiero a la empatía, la tolerancia y saber esperar. La empatía pide ponernos en el lugar del otro, lo que facilita la comprensión de su mundo y en consecuencia favorece la relación. Respecto de la tolerancia y la paciencia, saber esperar, hay que decir que es una actitud que no está de moda actualmente, pero que resulta imprescindible si queremos respetar al otro. La rapidez, la inmediatez, la velocidad no son factores que favorezcan la comunicación, las relaciones humanas. Y, finalmente, no dejar de ser nosotros mismos, y si en algún momento nos tenemos que posicionar en contra&#8230; hacerlo, por coherencia y dignidad. Esta forma de actuar puede otorgar una autoridad hacia nuestra persona que es básica cuando hablamos de relación educativa, del padre/madre hacia el niño o del maestro hacia el alumno/estudiante. En general yo diría que estas actitudes llevan implícitas, o como consecuencia, el respeto hacia uno mismo y hacia el otro. La aceptación de la libertad y de las opciones personales.</p>
<p style="text-align: justify;">Tras comentar esta previa incidiré en algunos rasgos diferenciales de las etapas por las que pasamos a lo largo de nuestra vida. Empezamos muy pronto, con las relaciones que se establecen incluso antes del nacimiento. Los padres, más intensamente las madres, establecemos una relación casi unilateral con el niño antes de nacer. En esta relación las respuestas del feto son tan sutiles que hasta ahora no se tenían en demasiada consideración. Es una relación, si se puede decir así, muy incipiente, donde domina la actitud de espera. La ilusión y las expectativas abiertas favorecen en el bebé el establecimiento de una relación afectiva basada en la acogida. Se elabora un vínculo que aportará la seguridad suficiente al niño para permitirle relacionarse con los demás, y explorar el entorno de manera tranquila.</p>
<p style="text-align: justify;">A lo largo de la primera infancia, hasta los 5/6 años este vínculo afectivo se consolida a partir del amor y de la autoridad del adulto, una autoridad que no tiene nada que ver con el autoritarismo. El amor da seguridad al niño. Sabe que, si lo necesita, hay un adulto que lo ama, le consolará y le ayudará; hay una total confianza. Por otro lado, la autoridad da unos referentes de conducta, unos límites que se asumen porque son necesarios para convivir con los demás. El niño necesita saber lo que está permitido y lo que no. Todo ello reafirma y consolida una relación afectiva que aporta seguridad y favorece el desarrollo y la autonomía del niño, la exploración del entorno y la comunicación con el otro, la confianza. Pero hay en estos años un momento más conflictivo que se da a menudo cuando se amplían las redes relacionales en la escuela infantil u otros ámbitos. Son conductas de autoafirmación personal, de manifestación de la propia personalidad y que pueden ser realmente difíciles de manejar; coloquialmente conocidas como rabietas infantiles. Es una relación donde los padres o adultos de referencia, poniendo límites, continúan dotando al niño de un marco relacional seguro y estable. Para el niño es duro asumir que hay frustraciones, no todo lo que se quiere es posible; y para los padres es difícil mantener unos criterios mínimos, hay que manifestar seguridad y mantenerse tranquilos.</p>
<p style="text-align: justify;"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/affection-1866868_1280.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-6401 alignright" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/affection-1866868_1280-300x200.jpg" alt="" width="351" height="234" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/affection-1866868_1280-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/affection-1866868_1280-1024x682.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/affection-1866868_1280-600x400.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/affection-1866868_1280.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 351px) 100vw, 351px" /></a>Sobre esta base relacional afectiva y segura, se establece durante unos años una relación serena con el otro, podríamos decir que casi durante toda la educación primaria (6-12 años). Una relación estable donde se pueden favorecer y consolidar las relaciones familiares y se amplía a otros ámbitos sociales. Es un periodo que puede ser muy rico y que favorece el desarrollo de la personalidad del niño. Es importante tener en cuenta que normalmente los niños quieren contentar a los padres y quieren sentirse valorados por los adultos del entorno, este hecho puede condicionar sus manifestaciones, sus decisiones, es evidente que a pesar de que los adultos situamos los niños en un contexto, son ellos los que eligen sus amigos, y también deberían elegir sus aficiones. Es un periodo donde hay que iniciar la dinámica de llegar a acuerdos, de mantenerse y/o ceder&#8230; a los padres y maestros nos corresponde escuchar, y dar la opción, acompañar, y a veces mantener una decisión.</p>
<p style="text-align: justify;">La relativa calma que se da durante estos años en la escuela finaliza habitualmente con la pubertad y la adolescencia. Los cambios hormonales son muy importantes y la red de amigos cada vez condiciona más la conducta, ya no son niños, tampoco adultos. Todo ello puede ocasionar crisis relacionales que se convierten, de nuevo, difíciles de gestionar. A los padres fundamentalmente y quizás también a algunos maestros, las conductas de los adolescentes pueden desorientar mucho. El sentimiento de no saber cómo actuar, el miedo a cometer errores puede ser un inconveniente si no se aborda con naturalidad. Se precisa diálogo, llegar a acuerdos, ceder y también mantenerse. Asumir los propios errores es una buena manera de acercarse al otro y establecer confianza, pero también son imprescindibles considerar el compromiso y la responsabilidad en hacer conjunto, tanto en el seno de la familia como en la escuela. A los padres y madres más que a los maestros nos es difícil esta actitud. Hay momentos de duda entre el ejercicio de la autoridad y dar autonomía, es complicado, y actualmente aún más, ya que la sobreprotección hacia los hijos se alarga de manera extraordinaria. Si no dejamos que los hijos asuman sus riesgos, no se les ayuda, de hecho, es de los errores que más se aprende. Por otra parte, es importante aceptar las decisiones que toman, no siempre son las que quisiéramos, pero hay que respetarlas, son sus opciones. A los padres y maestros nos corresponde mantener el diálogo y ofrecer el apoyo que se considere adecuado.</p>
<p style="text-align: justify;">Más adelante, a lo largo de la etapa adulta, las relaciones se vuelven más estables y fructíferas. El prójimo, la capacidad de dar, se convierte en una característica que se manifiesta en el ámbito familiar, atendiendo a los hijos y los abuelos; en el ámbito laboral, compartiendo y si es necesario gestionando con otros trabajadores, y también en el ámbito social si se colabora con alguna institución. A medida que pasan los años hay que priorizar lo que es más importante, no siempre se coincide y hay que ser tolerante. Las actitudes básicas que comentaba al inicio del artículo son también indispensables en esta etapa de la vida, ya que el ritmo acelerado de trabajo, tan habitual actualmente, no favorece la calidad de nuestras relaciones humanas. Tomar conciencia de la necesidad de cuidar de uno mismo para sentirse a gusto con la vida, y para cuidar del otro es fundamental. Conocer y aceptar las limitaciones de todo tipo que nos condicionan, favorece la serenidad y quizás el sentido del humor. Estos son rasgos que pueden definir la vejez, por mí, marcada de ternura y de aceptación del otro, lo más importante del otro: su humanidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta aportación ha sido una muestra, es evidente que siempre hay matices y que las personas, afortunadamente tan diversas, vamos creciendo y relacionándonos de acuerdo con nuestra personalidad y las circunstancias que nos ofrece la vida. No podemos generalizar y, de afirmaciones, muy pocas, las esenciales. Me remito pues a la necesidad, a lo largo de la vida, de velar por unas relaciones afectivas seguras y respetuosas, y que generen confianza, tanto en el otro como en un mismo.</p>
<p><em>Roser VENDRELL MAÑOS<br />
</em><em>Doctora en Psicología. Profesora en la Facultad de Psicología,<br />
</em><em>Ciencias de la Educación y del Deporte Blanquerna<br />
</em><a href="http://recerca.blanquerna.edu/estudi-infancia/inici/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>http://recerca.blanquerna.ed</em></a><em><a href="http://recerca.blanquerna.edu/estudi-infancia/inici/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">u/estudi-infancia/inici/</a><br />
</em><em>Publicado originalmente en RE catalán núm. 95</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/03/como-nos-relacionamos-a-lo-largo-de-la-vida/">¿Cómo nos relacionamos a lo largo de la vida?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.revistare.com/2021/03/como-nos-relacionamos-a-lo-largo-de-la-vida/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
