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	<title>comportamiento | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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	<title>comportamiento | Revista RE Castellano</title>
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		<title>¿Desde qué emoción nos relacionamos?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Mar 2021 05:56:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[acción]]></category>
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		<category><![CDATA[pérdida]]></category>
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		<category><![CDATA[¿Desde qué emoción nos relacionamos?]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Rafael BISQUERRA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/03/desde-que-emocion-nos-relacionamos/">¿Desde qué emoción nos relacionamos?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Las personas somos seres sociales y necesitamos relacionarnos. Las relaciones sociales e interpersonales son uno de los motivos de satisfacción en la vida, cuando son satisfactorias. Pero al mismo tiempo son la principal causa de malestar y de conflicto. De ahí la importancia de gestionar de forma apropiada las relaciones, ya que de ello depende, en gran medida, el bienestar y la felicidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Al formularnos la pregunta sobre ¿cómo nos relacionamos?, conviene tener presente que la forma de relacionarnos es una acción, que depende del pensamiento, pero en último término también depende de la emoción.</p>
<figure id="attachment_6318" aria-describedby="caption-attachment-6318" style="width: 356px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/emocion-relacion.png"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-6318 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/emocion-relacion-331x219.png" alt="" width="356" height="236" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/emocion-relacion-331x219.png 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/emocion-relacion-300x199.png 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/emocion-relacion-600x399.png 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/emocion-relacion.png 614w" sizes="(max-width: 356px) 100vw, 356px" /></a><figcaption id="caption-attachment-6318" class="wp-caption-text">«Una competencia se caracteriza por ser algo que se aprende.<br />Nadie nace con competencias. Nadie nace sabiendo escuchar,<br />hay que aprender y hay que estar en silencio y poner atención.<br />Valorar que lo que dice el otro es importante.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">A lo largo de la vida, las personas hacemos básicamente: acción (comportamiento), pensamiento y emoción. A veces pensamos ingenuamente que lo que hacemos depende de lo que pensamos y decidimos. Pero en el fondo, lo que pensamos y decidimos dependen de nuestras emociones.</p>
<p style="text-align: justify;">Por ello, la pregunta sobre ¿cómo me relaciono?, se convierte en una pregunta sobre ¿desde qué emoción nos relacionamos?</p>
<p style="text-align: justify;">A continuación comento algunas de las emociones desde las que nos relacionamos con los demás, aunque a menudo no somos conscientes.</p>
<p style="text-align: justify;">El miedo es la respuesta ante un peligro real e inminente. Si nos relacionamos desde el miedo, es porque vemos un peligro en el otro. En estos casos, el comportamiento tiende a ser pasivo. No diré o haré nada que pueda provocar consecuencias negativas para mí. No se trata del comportamiento de respeto basándose en unos principios éticos o morales, sino desde el miedo a ser víctima de las reacciones airadas del otro. Lógicamente, desde el miedo, nuestro comportamiento no puede ser libre para favorecer una relación abierta y satisfactoria.</p>
<p style="text-align: justify;">En la situación opuesta al miedo está la relación que se establece desde la ira. La ira constituye una familia de emociones que incluye la rabia, enojo, cólera, furia, indignación, hostilidad, odio, etc. La ira es la emoción que experimentamos cuando nos sentimos tratados de forma diferente a como consideramos que deberíamos ser tratados. Cuando nos relacionamos desde las emociones de la familia de la ira, el tono de voz tiende a ser más alto; así como desde el miedo tiende a ser más bajo. A veces se pueden decir palabras ofensivas. En la ira nos ponemos en una situación de superioridad; así como en el miedo nos ponemos en una situación de inferioridad. Las relaciones que se establecen desde la ira se caracterizan por el comportamiento agresivo, con tendencia a la ofensa y la violencia.</p>
<p style="text-align: justify;">La tristeza es la emoción que se experimenta ante la pérdida. Puede ser la pérdida de objetos de valor, y sobre todo de personas queridas. Ante la pérdida sentimos la necesidad de conservar lo que nos queda. Por ello, la tristeza predispone a un comportamiento de no malgastar energías innecesariamente. Cuando estamos imbuidos por la tristeza, tendemos a replegarnos en nosotros mismos y reducir al mínimo los esfuerzos. Cuando estamos tristes, preferimos estar solos, o acompañados tan sólo de personas de mucha confianza. En estas situaciones es cuando necesitamos a alguien dispuesto a escucharnos. Sólo esto: que nos escuche. No es necesario que nos consuele, ni que nos solucione el problema, ni que le reste importancia a lo ocurrido. Simplemente necesitamos ser escuchados por alguien que pueda contener y canalizar nuestro dolor. Las penas compartidas, no son tanta pena.</p>
<p style="text-align: justify;">De forma paralela, las alegrías compartidas son más alegría. La alegría es la emoción que se experimenta cuando se producen evidencias de que las cosas van bien, que hacemos progresos, que pueden ser en el ámbito profesional, económico, familiar, de pareja, en relación a los hijos, etc. Las alegrías facilitan relaciones positivas y satisfactorias con los demás. Todo el mundo tiene ganas de compartir momentos de alegría. Pero muchas alegrías pueden ser superficiales y momentáneas.</p>
<p style="text-align: justify;">Es interesante observar que muchas personas consideran que las alegrías más grandes están relacionadas con progresos profesionales o familiares. Después de haber preguntado a cientos de personas cuál es la mayor alegría de su vida, la respuesta más frecuente ha sido «el nacimiento de un hijo» (o una hija). La experiencia del nacimiento de un hijo nos remite a otra emoción. ¿Desde qué emoción nos relacionamos con el recién llegado? Supongo que estaremos de acuerdo que es el amor. Así pasamos de la alegría al amor. Y las alegrías más grandes están relacionadas con el amor.</p>
<p style="text-align: justify;">El amor es la emoción más compleja que existe. Como todas las emociones, el amor constituye una familia de emociones entre ellas están: enamoramiento, atracción, simpatía, empatía, solidaridad, altruismo, compasión, generosidad, etc. ¿Qué es el amor? Esta es la gran pregunta. Los niños saben bien que es el miedo, la rabia, la tristeza y la alegría. Pero no saben expresar qué es el amor. Tampoco lo saben a menudo los adultos.</p>
<p style="text-align: justify;">Una forma de aproximarnos al amor puede ser considerarlo como un sentimiento que nos predispone a un compromiso activo en favor del bienestar de los seres queridos. En esta forma de entender el amor, no sólo hay emoción, sino también acción comprometida para hacer algo en favor del bienestar de los demás. Cuando hablamos de los seres queridos, pueden ser la pareja, los hijos, los padres, la familia, los amigos, compañeros, vecinos, barrio, pueblo, ciudad, país, humanidad, e incluso las mascotas, animales, plantas y otros elementos que nos lleven a una conciencia ecológica que activa un compromiso en favor de la conservación del planeta.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando nos relacionamos desde el amor, estamos dispuestos a hacer todo lo posible por el bienestar de los demás. Estamos dispuestos a escuchar. Conviene tener presente que escuchar es la primera de las competencias sociales, ya que es la que hace posible todas las demás. Una competencia se caracteriza por ser algo que se aprende. Nadie nace con competencias. Nadie nace sabiendo escuchar, hay que aprender y hay que estar en silencio y poner atención. Valorar que lo que dice el otro es importante. Además, hay que observar e identificar desde qué emoción se relaciona con nosotros. Según sea la emoción en que se relacione con nosotros, tendremos que adoptar el comportamiento apropiado para hacer posible una relación favorable y satisfactoria.</p>
<p style="text-align: justify;">La relación apropiada, satisfactoria y productiva con las otras personas, deberíamos procurar que lo sea desde el amor. Desde esta emoción, las relaciones no son posesivas, manipuladoras o destructivas. Sino que son relaciones que se orientan al bienestar del otro, que por extensión contribuye a la convivencia, la paz interior y el bienestar personal y social.</p>
<p><em>Rafael BISQUERRA<br />
Director </em><em>del</em><em> Postgrado en Educación Emocional y Bienestar de la UB<br />
Publicado originalmente en RE catalán núm. 95</em></p>
<p><strong>Bibliografía (para saber más)</strong><br />
Bisquerra, R. (2009). Psicopedagogía de las emociones. Madrid: Síntesis.<br />
Bisquerra, R. (2013). Cuestiones sobre bienestar. Madrid: Síntesis.<br />
Bisquerra, R. (2015). Universo de emociones. Valencia: PalauGea.<br />
Bisquerra, R. (2017). Política y emoción. Madrid: Pirámide.<br />
Conangla, M., Bisquerra, R., y Soler, J. (2016). La fuerza de la gravitación emocional. Barcelona: Ediciones B.<br />
Conangla, M., Bisquerra, R., y Soler, J. (2016). La força de la gravitació emocional. Barcelona: UOC.</p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/03/desde-que-emocion-nos-relacionamos/">¿Desde qué emoción nos relacionamos?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>La genómica social</title>
		<link>https://www.revistare.com/2018/12/la-genomica-social/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Dec 2018 05:58:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
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		<category><![CDATA[herencia genética]]></category>
		<category><![CDATA[La genómica social]]></category>
		<category><![CDATA[libertad]]></category>
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		<category><![CDATA[segregar]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>David MARTÍNEZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/12/la-genomica-social/">La genómica social</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><em>Una manera de pronosticar el comportamiento de los individuos</em></p>
<figure id="attachment_3858" aria-describedby="caption-attachment-3858" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/12/louis-reed-747388-unsplash.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-3858 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/12/louis-reed-747388-unsplash-1024x683.jpg" alt="" width="660" height="440" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/12/louis-reed-747388-unsplash-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/12/louis-reed-747388-unsplash-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/12/louis-reed-747388-unsplash-600x400.jpg 600w" sizes="(max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-3858" class="wp-caption-text">Fotografía: Louis Reed</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Este año se cumplen 15 años desde la finalización del Proyecto Genoma Humano, cuyo objetivo ha sido descifrar el código de nuestro ADN. Este hecho ha permitido avanzar mucho en el conocimiento de las enfermedades hereditarias, en la farmacogenómica que es uno de los pilares de lo que se conoce como medicina personalizada, en la mejora de las semillas para hacerlas más resistentes a las plagas y cómo no, ha servido también para profundizar en el origen de la especie humana.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero a veces, el avance de la ciencia genera controversias en cuanto que puede romper el equilibro de lo que consideramos ética o moralmente aceptable. En este sentido, cabe destacar los últimos avances del investigador He Jiankui, quien afirma haber creado los primeros bebés del mundo con genes editados. El objetivo del proyecto de este investigador chino de la Universidad de Ciencia y Tecnología del Sur (SUST) en Shenzhen (China) es crear bebés resistentes al VIH, la viruela y el cólera.</p>
<p style="text-align: justify;">Si esta referencia científica puede ser objeto de un amplio debate, no lo son menos los avances que se están produciendo en el campo de la genómica social o sociogenómica. Si la genética se centra en las características o rasgos que se transmiten de padres a hijos de forma intergeneracional, la genómica es mucho más interdisciplinar, ya que se dedica al estudio de la información hereditaria de uno o múltiples organismos de forma integral y simultánea, es decir, a gran escala.</p>
<p style="text-align: justify;">Actualmente es una de las áreas más vanguardistas de la biología. La genómica usa conocimientos derivados de distintas ciencias como son: biología molecular, bioquímica, informática, estadística, matemáticas, la física y la bioinformática.</p>
<p style="text-align: justify;">La genómica social busca correlaciones, mediante la creación de algoritmos, entre los genes y determinados rasgos del comportamiento de un grupo de individuos. ¿Nos gustaría predecir las agresiones, las neurosis, la aversión al riesgo, el autoritarismo o los logros académicos?, esto es precisamente lo que promete la genómica social.</p>
<p style="text-align: justify;">Se trata de un matrimonio entre las ciencias sociales y las naturales, en el que se podría diseñar un mundo en el que entregaríamos tarjetas sanitarias a los individuos cuando nacieran, basadas en el mapa genético del individuo, donde se estableciera una predicción sobre el riesgo a contraer diversas enfermedades y la tendencia a mostrar diferentes comportamientos. Podríamos predecir la influencia de los genes en el éxito educativo, o la predisposición del individuo al gasto o al ahorro; información nada desdeñable si estuviera en poder de las entidades financieras.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin un buen sistema que regulara todo esto, los resultados obtenidos por la genómica social podrían utilizarse para analizar las solicitudes de ingreso en las escuelas y empleos, para calcular el coste de distintos tipos de seguros, el tipo de interés a aplicar a un préstamo, el coste de la seguridad social a pagar por un individuo, etc&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Un mundo regido por estos principios podría resultar tan emocionante como aterrador (o ambas cosas a la vez). Aunque los profesionales que trabajan en esta disciplina están centrados en sus aspectos positivos, la realidad puede ser muy diferente, ya que sus resultados podrían servir para aumentar el control sobre la vida y el comportamiento de los individuos, seleccionar a las personas como buenas o malas, útiles o inútiles y eficientes o costosas. En definitiva, podríamos caer en la creencia de que existe un auténtico determinismo que empañara el valor de la libertad y la esperanza en la posibilidad de cambio de los individuos.</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque los algoritmos que permiten establecer las correlaciones entre la herencia genética y el comportamiento de los individuos puedan llegar a ser muy útiles, también es verdad que muchas veces los resultados no implican una relación de causa efecto. Un ejemplo es la sorpresa que se llevó el psicólogo francés Simon Binet que inventó la manera de medir el coeficiente intelectual cuando se dio cuenta de que, en base a dicho test de inteligencia, se habían llegado a esterilizar personas con un coeficiente reducido para evitar que nadie pudiera heredar su debilidad intelectual.</p>
<p style="text-align: justify;">Este ejemplo nos ha de servir para evitar endiosar a las ciencias como generadoras de respuestas automáticas. Los algoritmos que calculan las correlaciones dentro de un inmenso banco de datos han estado construidos por humanos; y como tales están sesgados por sus ideas, género, raza, ideología, etc. No podemos limitar la libertad y el espíritu de superación de un individuo por el hecho de sentirse predeterminado a actuar de una manera concreta. Es más, el hecho de tener un mapa de ruta de cómo va a ser nuestra vida es ya un factor determinante, desde el punto de vista psicológico, que nos puede conducir a actuar y comportarnos de acuerdo con lo escrito en ese mapa.</p>
<p style="text-align: justify;">A todos nos gustaría conocer nuestro futuro y en especial, saber qué debemos hacer para evitar algunas actuaciones que puedan poner en peligro nuestra vida o bienestar. Sin embargo, nunca podemos utilizar herramientas que sirvan para segregar a los individuos por tipologías, y mucho menos negar la posibilidad de luchar por progresar y cambiar nuestras propias vidas, aunque de forma hereditaria existan elementos que nos hagan más proclives a desarrollar unas u otras formas de comportamiento. Todos tenemos derecho a lidiar con el predeterminismo y demostrarnos a nosotros mismos que somos capaces de cambiar aquello que nos hace ser menos personas.</p>
<p><em>David MARTÍNEZ GARCÍA<br />
</em><em>Economista<br />
</em><em>Barcelona (España)<br />
</em><em>Diciembre de 2018</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/12/la-genomica-social/">La genómica social</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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