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	<title>disponibilidad | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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	<title>disponibilidad | Revista RE Castellano</title>
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		<title>La fábula del colibrí</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Jun 2025 04:58:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Social / Solidaridad]]></category>
		<category><![CDATA[disponibilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Elisabet Juanola Sória]]></category>
		<category><![CDATA[La fábula del colibrí]]></category>
		<category><![CDATA[solidaridad]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Elisabet JUANOLA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/06/la-fabula-del-colibri/">La fábula del colibrí</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_26611" aria-describedby="caption-attachment-26611" style="width: 400px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/05/ArtTower-Pixabay-1.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-26611" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/05/ArtTower-Pixabay-1-300x234.jpg" alt="" width="400" height="312" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/05/ArtTower-Pixabay-1-300x234.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/05/ArtTower-Pixabay-1.jpg 512w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a><figcaption id="caption-attachment-26611" class="wp-caption-text">Imagen: ArtTower en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Un día hubo un incendio en la selva y los animales huían del fuego despavoridos. De repente, un colibrí, que volaba con energía, echaba agua de su pico sobre el fuego. Otro animal al darse cuenta le gritó: «¿No ves que no apagarás el fuego con tu pico?», y el colibrí le respondió: «Yo estoy haciendo mi parte».</p>
<p style="text-align: justify;">Como todas las fábulas, nos hace reflexionar y hoy, la reflexión no debe ser blanco o negro, sino que nos enfrenta al reto de ver distintos matices.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Qué significa hacer mi parte?</p>
<p style="text-align: justify;">Seguro que cada circunstancia es diferente e incluso es discutible qué es más acertado, pero al «hacer la parte que nos corresponde» existe una actitud de vida, la de quien no se detiene, la de quien se siente parte de la solución. Hacer nuestra parte es estar disponible, es ponernos en camino, no quedarse quieto, ser parte de la solución, reconocer las ideas de los demás y entre todos hacer una voluntad.</p>
<p style="text-align: justify;">La situación de cambio de vida en la que estamos sumergidos es una oportunidad para «hacer nuestra parte», muchas veces tan aparentemente insignificante como el agua del pico del colibrí. Pero el tema va en la convicción de estar donde se necesita, de saber que solo podemos hacer una parte y creer que otros también harán su parte. Pero no es suficiente, porque hacer nuestra parte, aunque sea necesaria, puede cerrarnos. Puede ocurrir que yo piense o sienta que mi parte es la única o la que todos deberían hacer, que yo tenga una mirada de la realidad y no considere que hay otras.</p>
<p style="text-align: justify;">Otra pista para una sana manera de situarnos es no juzgar a los demás y buscar la comunidad, hacer red.</p>
<p style="text-align: justify;">No juzgar es un trabajo muy intenso, porque requiere creer positivamente en los demás, confiar en que cada uno tiene una voluntad que debemos considerar. Pero es necesario entenderlos y hacer un plan, ya que nadie puede hacer nada solo.</p>
<p style="text-align: justify;">Todo es incierto y nadie tiene toda la información y los liderazgos se diversifican, yo mismo puedo ser el líder que no era o ayudar en una buena idea de otro. Hay que poner nuestra parte y crear red para hacer vínculos que ayuden a la construcción del bien ser. La palabra «red» es potente, debemos entender y aprender que es una forma de funcionar que requiere iniciativa, para hacer o para sumar. La iniciativa no se improvisa.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero todavía hay un tema más: escuchar y estar disponibles para avanzar y retroceder tantas veces como sea necesario, porque ahora sí, lo importante es el camino.</p>
<p style="text-align: justify;">Vivimos un maravilloso momento nuevo, incierto, pero que entusiasma mucho, donde hay mucho que empezar y la disponibilidad que salga bien está en el interior de cada uno. ¡Adelante pues!</p>
<p><em>Elisabet JUANOLA SORIA<br />
</em><em>Periodista<br />
</em><em>Santiago (Chile)<br />
Este artículo fue publicado en la revista</em> <em>RE nº 104, edición en catalán, en octubre de 2020</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/06/la-fabula-del-colibri/">La fábula del colibrí</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Disponibilidad</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/10/disponibilidad/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Oct 2024 04:56:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad y silencio]]></category>
		<category><![CDATA[consciencia]]></category>
		<category><![CDATA[disponibilidad]]></category>
		<category><![CDATA[dolor]]></category>
		<category><![CDATA[realidad]]></category>
		<category><![CDATA[Silencio]]></category>
		<category><![CDATA[voluntad]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Javier BUSTAMANTE</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/10/disponibilidad/">Disponibilidad</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_19069" aria-describedby="caption-attachment-19069" style="width: 903px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/flor-disponible.jpg"><img decoding="async" class=" wp-image-19069" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/flor-disponible-1024x771.jpg" alt="" width="903" height="679" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/flor-disponible-1024x771.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/flor-disponible-300x226.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/flor-disponible-1536x1157.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/flor-disponible-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/flor-disponible-1320x994.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/flor-disponible.jpg 2040w" sizes="(max-width: 903px) 100vw, 903px" /></a><figcaption id="caption-attachment-19069" class="wp-caption-text">Fotografía: Javier Bustamante</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">El silencio es disponibilidad. Cuando la planta ha llegado a un punto tal de madurez y es el momento propicio del año, entonces se encuentra disponible para florecer. De manera semejante, la persona, cuando ha llegado a un punto tal de consciencia de sí misma y de su condición, y se encuentra en un lugar y tiempo propicio, entonces se abre al silencio. Está dispuesta al intercambio de sentido con la Vida, desde quien es y donde se encuentra.</p>
<p style="text-align: justify;">En este estado de conexión con la realidad, el cuerpo, la mente y el alma de la persona se disponen lugar para el silencio. Y no sólo lugar, también tiempo para el silencio. El silencio se torna experiencia de vida y, desde él, se puede comprender la vida con más empatía. Descubro, entonces, que mi lugar del Universo soy yo y, desde mí, comprendo lo que soy y lo que es el resto de la realidad. Pero también he de ser capaz de permanecer en este estado de asombro y percatarme que el centro del Universo no soy yo: soy una manifestación entre millones de manifestaciones de la realidad. Todas estas manifestaciones interactuamos haciéndonos posible la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">El silencio, si le doy tiempo y espacio, me enseña a salir de la auto-referencialidad para llegar a la inter-referencialidad. Todo está en referencia con todo. Todo está disponible para que suceda todo. Percatarme de ello me acerca cada día a vivir momentos felices, destellos de consciencia de que las cosas suceden porque suceden. Y algo más que es importante: soy libre de hacer que las cosas sucedan, incidir en la realidad desde la voluntad.</p>
<p style="text-align: justify;">“Voluntad” proviene del latín <em>voluntas</em>, que significa querer. Si acciono mi “querer”, me convierto en parte activa de la realidad, soy un motor de ella, un centro de vida. El silencio, en tanto nos conecta con la vida, despierta en nosotros la voluntad. Nos hace seres que quieren, que aman lo que está sucediendo. O, incluso, seres que no quieren lo que está sucediendo. Porque ser conscientes de quiénes somos o de cuál es lugar donde estamos, también nos lleva a no desearlo. El dolor también es un “dato” de la realidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Y el dolor también puede ser motor de vida, de cambio, de procesos que nos des-ubiquen para –ojalá– re-ubicarnos en otra tesitura dentro de la vida. El dolor se asocia al duelo, a la pérdida, a la renuncia. Muchas veces nos dolemos cuando el ideal que tenemos no coincide con lo real. Quisiéramos ser de una forma y no podemos. Quisiéramos que una persona estuviera a nuestro lado y no lo está. Quisiéramos… y resulta que eso en concreto no es o no será nunca. Pero hay otras cosas que sí somos, otras cosas que sí podemos hacer, otras personas que sí están a nuestro lado. Lo posible, porque es real, siempre es mejor que lo imposible.</p>
<p style="text-align: justify;">¡El dolor es tan humano!  Nos da cuenta de nuestra fragilidad y nos recuerda que las personas no estamos diseñadas para estar solas. Cuando el dolor es más grande que la voluntad (que el querer) y no podemos conectarnos de manera feliz con la vida, sólo la misma vida, a través de otras personas, del contacto con la naturaleza, de experiencias diferentes, puede crear nuevas conexiones que sanen lo dolido.</p>
<p style="text-align: justify;">La realidad siempre está disponible para mí, al igual que el silencio. Es necesario detenerse a contemplarlo. Contemplar sin pedir nada a cambio, simplemente disponerse a estar. Después, las cosas se dan por sí mismas, si vamos aprendiendo a estar disponibles también. La vida nos regala flores si estamos ahí para apreciarlas.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Javier BUSTAMANTE ENRIQUEZ<br />
</em><em>Poeta<br />
</em><em>Ciudad de México, México<br />
</em><em>Octubre de 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/10/disponibilidad/">Disponibilidad</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Acoger la presencia de Dios</title>
		<link>https://www.revistare.com/2021/01/acoger-la-presencia-de-dios/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Jan 2021 05:59:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencias religiosas]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Dios]]></category>
		<category><![CDATA[disponibilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Nacimiento de Jesús]]></category>
		<category><![CDATA[Navidad]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Jordi CUSSÓ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/01/acoger-la-presencia-de-dios/">Acoger la presencia de Dios</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">En tiempo de Navidad los cristianos nos acercamos al misterio de Dios, que quiso establecer su morada entre los hombres. Como creyente, me admira que Dios confíe tanto en la humanidad, <strong>que se ponga en sus manos</strong>: que no haya querido hacer <strong>nada sin nosotros</strong>. El inaccesible, el todopoderoso se hace un niño, y va a necesitar de un hombre (José) y de una mujer (María) para sobrevivir, para salir adelante.</p>
<p style="text-align: justify;">También me llama la atención que Dios naciera en un mundo lleno de injusticias, guerras, opresiones y de manifestaciones de desamor. Menos mal que Dios no esperó, para encarnarse, a que el mundo fuera un lugar de paz y alegría, porque seguramente la encarnación no hubiera acontecido nunca. Y aún es más sorprendente que hubiera escogido un pesebre, porque ninguno de nosotros hubiera elegido un lugar así para traer un hijo al mundo. A veces pienso que a José y María les debió costar más entender que Dios aceptara y permitiera todo lo que estaban viviendo, que la falta de acogida de la gente de su tiempo. No era fácil que pudieran entender que todo lo que acontecía era voluntad de Dios.</p>
<p><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/christmas-1863837_1280.png"><img decoding="async" class="alignleft size-full wp-image-6302" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/christmas-1863837_1280.png" alt="Navidad" width="1280" height="785" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/christmas-1863837_1280.png 1280w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/christmas-1863837_1280-300x184.png 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/christmas-1863837_1280-1024x628.png 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/christmas-1863837_1280-600x368.png 600w" sizes="(max-width: 1280px) 100vw, 1280px" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">A Dios no le importa mezclarse con la naturaleza humana; de hecho se hace hombre, para llevar a la humanidad a su plenitud. Dios, para estar, para manifestarse no necesita que seamos de una pureza tal que todo sea inmaculado. Su presencia es la que santifica todas las cosas, incluso el pesebre con todos los animales que en él habitan. Aquella cueva perdida de Belén tiene que ser un referente para todos nosotros, para que seamos menos puritanos y aceptemos con alegría toda la creación. Basta con el sí de un hombre y una mujer, para que Dios pueda hacer estancia entre nosotros. No pide nada más, pero a menudo nosotros nos perdemos en el envoltorio y gastamos el tiempo buscando un alojamiento que nos parezca adecuado a Dios, antes que darle un sí, pleno y sin condiciones.</p>
<p style="text-align: justify;">Tenemos mucho que aprender del Dios de Jesús; <strong>le queremos enmendar la tarea como</strong> si Él hubiera hecho mal las cosas. Somos demasiado perfeccionistas, y exigimos a Dios que se manifieste en aquellos lugares que nosotros hemos previsto o establecido, como si hubiera sitios indignos de su presencia. Pero Dios nace donde quiere y cualquier lugar le parece adecuado, porque Él conoce mejor que nadie la obra de sus manos. No nos toca a nosotros decidir lo que Dios tiene que hacer, sino acoger su presencia y disfrutar de su amistad. Y hay que ser osado para ir a encontrarlo a un establo, y aún más, para no caer en la tentación de recogerlo y llevarlo a otro lugar que consideramos más digno. Nos toca animar a los hombres y mujeres de nuestro tiempo para que vayan al “pesebre” a encontrarse con Dios, pues Él ama tanto la creación, que <strong>cualquier lugar y persona le parece adecuada para hacerse presente</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Jordi CUSSÓ PORREDÓN<br />
</em><em>Sacerdote y economista<br />
</em><em>Barcelona, enero 2021</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/01/acoger-la-presencia-de-dios/">Acoger la presencia de Dios</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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