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	<title>emoción | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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	<title>emoción | Revista RE Castellano</title>
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		<title>Los colores y las emociones en la pintura</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/10/los-colores-y-las-emociones-en-la-pintura/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Oct 2024 05:00:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[color]]></category>
		<category><![CDATA[emoción]]></category>
		<category><![CDATA[Josep M. Forcada]]></category>
		<category><![CDATA[Los colores y las emociones en la pintura]]></category>
		<category><![CDATA[paisajismo]]></category>
		<category><![CDATA[pintura]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Josep M. FORCADA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/10/los-colores-y-las-emociones-en-la-pintura/">Los colores y las emociones en la pintura</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_19061" aria-describedby="caption-attachment-19061" style="width: 798px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/Foto-Forcada-AIGUAFREDA-scaled.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class=" wp-image-19061" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/Foto-Forcada-AIGUAFREDA-1024x810.jpg" alt="" width="798" height="589" /></a><figcaption id="caption-attachment-19061" class="wp-caption-text">«Aiguafreda», óleo sobre tela. Fotografía: Josep M Forcada</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Las artes &#8216;hablan&#8217; de belleza y son capaces de emocionar, incluso el más sencillo trazo, pero es necesario que despierten unos sentidos en el observador. En el caso de la pintura debe predisponer a dejarse interpelar. La belleza está ahí, pero quien la observa debe tener la capacidad de dialogar con ella desde el silencio. Y, si puede, el pintor debe expresar lo que siente.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Cómo me interpela a mí? Puedo decir a mi favor que, desde pequeño, mi abuelo, buen aficionado a la pintura, hacía unos magníficos cuadros al estilo de la escuela de Olot, me los hacía mirar con pasión y me contaba las sombras, las luces, la distancia, los valores de los contrastes&#8230; Yo, de niño explicaba lo que veía, no sé si sentía las pinceladas, pero a medida que logré una destreza con los pinceles y los colores intenté explicar lo que mi abuelo intentaba hacerme ver.</p>
<p style="text-align: justify;">En la pintura del paisaje cada vez veo más momentos y sensaciones, pero al mismo tiempo abstraigo y limpio elementos de la naturaleza y de su ambiente que me sobran y me entretengo más en dar a conocer la fuerza de la luz y del color. Quizás me han arrebatado los valores del impresionismo que huye de unos planteamientos fotográficos para ofrecer la libertad de plasmar, según cómo, un rojo potente porque siento que me falta, o un azul en vez de un verde o cómo, diríamos a veces, un color y un dibujo estrafalarios como los que ponía Van Gogh. Algunos no lo entienden y otros disfrutamos plenamente de este tipo de absurdo de modificar los colores y las composiciones artísticas.</p>
<p style="text-align: justify;">Curiosamente, la historia del paisaje en la pintura era poco reconocida. En las cuevas prehistóricas encontramos la figura humana, la caza, los animales&#8230;, en el románico interesa más la figura religiosa esquemática, pero el paisaje no lo encontramos plenamente si no es adornando escenas humanas o históricas como un añadido de segundo plano. En los grabados monocolores es más frecuente la aparición de paisajes.</p>
<figure id="attachment_19062" aria-describedby="caption-attachment-19062" style="width: 416px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/Foto-Forcada-DEIA.jpg"><img decoding="async" class=" wp-image-19062" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/Foto-Forcada-DEIA-850x1024.jpg" alt="" width="416" height="460" /></a><figcaption id="caption-attachment-19062" class="wp-caption-text">«Deià», óleo sobre tela. Fotografía: Josep M Forcada</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Suelo explicar que puede que la naturaleza &#8216;desde siempre está allí&#8217; y los que viven cerca están cansados ​​de verla. La mentalidad ecológica y la conservación de la naturaleza ha hecho abrir los ojos clamando para que se recupere su belleza. Siempre recordaré una conversación que tuve con un pastor de rebaño de corderos, era un hombre de mediana edad. Estábamos sentados en una roca que él la tenía por un magnífico asiento, y me decía: «no ve que es hermoso este paisaje, mire aquí, más allá&#8230;», sentí un susto de emoción. Él vivía la belleza, hacía poesía sin pinceles.</p>
<p style="text-align: justify;">Cierto que la pintura sufrió un fuerte bache emocional al aparecer la cámara fotográfica, pero también sirvió para que con los pinceles nos espabiláramos en decir más cosas a los que tenemos la suerte de ver más allá. Hoy debemos seguir los avances tecnológicos que permiten obtener imágenes digitales, incluso con el apoyo de unas lentes trasladan al espectador dentro de una escena, como puede ser la pintura de un bosque, que hacen impregnarte de las emociones, de forma encantadora.</p>
<p style="text-align: justify;">Es posible que algún paisaje esconda cierta belleza y pueda hacerte caer en desencanto, pero por eso el paisajista pide que se remueven las emociones y se desplacen a un punto o a un centro de la escena que puede ser, incluso, la cepa de un árbol viejo y seco y se pueda sacar partido de una cierta claridad que seguro hará hablar a esta cepa. Quién no recuerda a Joaquim Mir y a Santiago Rusiñol pintando en el torrente de Pareis de Mallorca. Dos personajes con unos caracteres muy especiales, que cuando el sol se ponía con esos colores tan bonitos lo celebraban con cierta locura, daban saltos, cantaban, se revolcaban por el suelo expresando su satisfacción. Desgraciadamente, Mir al caer al suelo se partió la cabeza, que le dejó debilitado para pintar durante una larga temporada. Quiero recordar que yo pintando en ese mismo sitio, sentí una emoción parecida, quizá menos exagerada. También recuerdo otro momento que me conmovió mientras estaba pintando en la Isla de Santorini (Grecia) una tarde cuando se ponía el sol. Me rodearon una muchedumbre de turistas que se sentaron a mi alrededor y cuando la luz del sol bajó aplaudieron largamente y en silencio iban marchando. La naturaleza convoca a entenderla, respetarla y quererla. El pintor se compromete por encima de posibles fines comerciales.</p>
<p style="text-align: justify;">La emoción ante un paisaje puede despertar sentimientos de paz, de serenidad, de alegría&#8230;, pero también, a veces, desde esta sensibilidad puede causar enfado con la misma naturaleza y, a menudo, hace sufrir cuando vuelves a ver ese paisaje y lo han cambiado. Seguro que si el pintor ha alcanzado este nivel de emoción al volver a ver el cuadro seguirá mostrando emociones porque ya lo has hecho tuyo, lo llevas dentro. El impacto de todo arte hace que lo lleves en tu cerebro para recordarlo y recrearlo. Lo significativo de la belleza es que es capaz de extasiarte y remover lo más profundo de tu ser. No dudamos de que tu bienestar te lleva al bien existir y verdaderamente este necesita del camino de la belleza para llegar. Por eso, podemos decir que la pintura es belleza y &#8216;habla&#8217;.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Josep M. FORCADA CASANOVAS<br />
</em><em>Pintor paisajista<br />
</em><em>Barcelona, España<br />
Octubre de 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/10/los-colores-y-las-emociones-en-la-pintura/">Los colores y las emociones en la pintura</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>¿Desde qué emoción nos relacionamos?</title>
		<link>https://www.revistare.com/2021/03/desde-que-emocion-nos-relacionamos/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Mar 2021 05:56:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[acción]]></category>
		<category><![CDATA[alegría]]></category>
		<category><![CDATA[Amor]]></category>
		<category><![CDATA[comportamiento]]></category>
		<category><![CDATA[emoción]]></category>
		<category><![CDATA[escucha]]></category>
		<category><![CDATA[ira]]></category>
		<category><![CDATA[miedo]]></category>
		<category><![CDATA[Pensamiento]]></category>
		<category><![CDATA[pérdida]]></category>
		<category><![CDATA[Rafael Bisquerra]]></category>
		<category><![CDATA[relación]]></category>
		<category><![CDATA[tristeza]]></category>
		<category><![CDATA[¿Desde qué emoción nos relacionamos?]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Rafael BISQUERRA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/03/desde-que-emocion-nos-relacionamos/">¿Desde qué emoción nos relacionamos?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Las personas somos seres sociales y necesitamos relacionarnos. Las relaciones sociales e interpersonales son uno de los motivos de satisfacción en la vida, cuando son satisfactorias. Pero al mismo tiempo son la principal causa de malestar y de conflicto. De ahí la importancia de gestionar de forma apropiada las relaciones, ya que de ello depende, en gran medida, el bienestar y la felicidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Al formularnos la pregunta sobre ¿cómo nos relacionamos?, conviene tener presente que la forma de relacionarnos es una acción, que depende del pensamiento, pero en último término también depende de la emoción.</p>
<figure id="attachment_6318" aria-describedby="caption-attachment-6318" style="width: 356px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/emocion-relacion.png"><img decoding="async" class="wp-image-6318 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/emocion-relacion-331x219.png" alt="" width="356" height="236" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/emocion-relacion-331x219.png 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/emocion-relacion-300x199.png 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/emocion-relacion-600x399.png 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/emocion-relacion.png 614w" sizes="(max-width: 356px) 100vw, 356px" /></a><figcaption id="caption-attachment-6318" class="wp-caption-text">«Una competencia se caracteriza por ser algo que se aprende.<br />Nadie nace con competencias. Nadie nace sabiendo escuchar,<br />hay que aprender y hay que estar en silencio y poner atención.<br />Valorar que lo que dice el otro es importante.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">A lo largo de la vida, las personas hacemos básicamente: acción (comportamiento), pensamiento y emoción. A veces pensamos ingenuamente que lo que hacemos depende de lo que pensamos y decidimos. Pero en el fondo, lo que pensamos y decidimos dependen de nuestras emociones.</p>
<p style="text-align: justify;">Por ello, la pregunta sobre ¿cómo me relaciono?, se convierte en una pregunta sobre ¿desde qué emoción nos relacionamos?</p>
<p style="text-align: justify;">A continuación comento algunas de las emociones desde las que nos relacionamos con los demás, aunque a menudo no somos conscientes.</p>
<p style="text-align: justify;">El miedo es la respuesta ante un peligro real e inminente. Si nos relacionamos desde el miedo, es porque vemos un peligro en el otro. En estos casos, el comportamiento tiende a ser pasivo. No diré o haré nada que pueda provocar consecuencias negativas para mí. No se trata del comportamiento de respeto basándose en unos principios éticos o morales, sino desde el miedo a ser víctima de las reacciones airadas del otro. Lógicamente, desde el miedo, nuestro comportamiento no puede ser libre para favorecer una relación abierta y satisfactoria.</p>
<p style="text-align: justify;">En la situación opuesta al miedo está la relación que se establece desde la ira. La ira constituye una familia de emociones que incluye la rabia, enojo, cólera, furia, indignación, hostilidad, odio, etc. La ira es la emoción que experimentamos cuando nos sentimos tratados de forma diferente a como consideramos que deberíamos ser tratados. Cuando nos relacionamos desde las emociones de la familia de la ira, el tono de voz tiende a ser más alto; así como desde el miedo tiende a ser más bajo. A veces se pueden decir palabras ofensivas. En la ira nos ponemos en una situación de superioridad; así como en el miedo nos ponemos en una situación de inferioridad. Las relaciones que se establecen desde la ira se caracterizan por el comportamiento agresivo, con tendencia a la ofensa y la violencia.</p>
<p style="text-align: justify;">La tristeza es la emoción que se experimenta ante la pérdida. Puede ser la pérdida de objetos de valor, y sobre todo de personas queridas. Ante la pérdida sentimos la necesidad de conservar lo que nos queda. Por ello, la tristeza predispone a un comportamiento de no malgastar energías innecesariamente. Cuando estamos imbuidos por la tristeza, tendemos a replegarnos en nosotros mismos y reducir al mínimo los esfuerzos. Cuando estamos tristes, preferimos estar solos, o acompañados tan sólo de personas de mucha confianza. En estas situaciones es cuando necesitamos a alguien dispuesto a escucharnos. Sólo esto: que nos escuche. No es necesario que nos consuele, ni que nos solucione el problema, ni que le reste importancia a lo ocurrido. Simplemente necesitamos ser escuchados por alguien que pueda contener y canalizar nuestro dolor. Las penas compartidas, no son tanta pena.</p>
<p style="text-align: justify;">De forma paralela, las alegrías compartidas son más alegría. La alegría es la emoción que se experimenta cuando se producen evidencias de que las cosas van bien, que hacemos progresos, que pueden ser en el ámbito profesional, económico, familiar, de pareja, en relación a los hijos, etc. Las alegrías facilitan relaciones positivas y satisfactorias con los demás. Todo el mundo tiene ganas de compartir momentos de alegría. Pero muchas alegrías pueden ser superficiales y momentáneas.</p>
<p style="text-align: justify;">Es interesante observar que muchas personas consideran que las alegrías más grandes están relacionadas con progresos profesionales o familiares. Después de haber preguntado a cientos de personas cuál es la mayor alegría de su vida, la respuesta más frecuente ha sido «el nacimiento de un hijo» (o una hija). La experiencia del nacimiento de un hijo nos remite a otra emoción. ¿Desde qué emoción nos relacionamos con el recién llegado? Supongo que estaremos de acuerdo que es el amor. Así pasamos de la alegría al amor. Y las alegrías más grandes están relacionadas con el amor.</p>
<p style="text-align: justify;">El amor es la emoción más compleja que existe. Como todas las emociones, el amor constituye una familia de emociones entre ellas están: enamoramiento, atracción, simpatía, empatía, solidaridad, altruismo, compasión, generosidad, etc. ¿Qué es el amor? Esta es la gran pregunta. Los niños saben bien que es el miedo, la rabia, la tristeza y la alegría. Pero no saben expresar qué es el amor. Tampoco lo saben a menudo los adultos.</p>
<p style="text-align: justify;">Una forma de aproximarnos al amor puede ser considerarlo como un sentimiento que nos predispone a un compromiso activo en favor del bienestar de los seres queridos. En esta forma de entender el amor, no sólo hay emoción, sino también acción comprometida para hacer algo en favor del bienestar de los demás. Cuando hablamos de los seres queridos, pueden ser la pareja, los hijos, los padres, la familia, los amigos, compañeros, vecinos, barrio, pueblo, ciudad, país, humanidad, e incluso las mascotas, animales, plantas y otros elementos que nos lleven a una conciencia ecológica que activa un compromiso en favor de la conservación del planeta.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando nos relacionamos desde el amor, estamos dispuestos a hacer todo lo posible por el bienestar de los demás. Estamos dispuestos a escuchar. Conviene tener presente que escuchar es la primera de las competencias sociales, ya que es la que hace posible todas las demás. Una competencia se caracteriza por ser algo que se aprende. Nadie nace con competencias. Nadie nace sabiendo escuchar, hay que aprender y hay que estar en silencio y poner atención. Valorar que lo que dice el otro es importante. Además, hay que observar e identificar desde qué emoción se relaciona con nosotros. Según sea la emoción en que se relacione con nosotros, tendremos que adoptar el comportamiento apropiado para hacer posible una relación favorable y satisfactoria.</p>
<p style="text-align: justify;">La relación apropiada, satisfactoria y productiva con las otras personas, deberíamos procurar que lo sea desde el amor. Desde esta emoción, las relaciones no son posesivas, manipuladoras o destructivas. Sino que son relaciones que se orientan al bienestar del otro, que por extensión contribuye a la convivencia, la paz interior y el bienestar personal y social.</p>
<p><em>Rafael BISQUERRA<br />
Director </em><em>del</em><em> Postgrado en Educación Emocional y Bienestar de la UB<br />
Publicado originalmente en RE catalán núm. 95</em></p>
<p><strong>Bibliografía (para saber más)</strong><br />
Bisquerra, R. (2009). Psicopedagogía de las emociones. Madrid: Síntesis.<br />
Bisquerra, R. (2013). Cuestiones sobre bienestar. Madrid: Síntesis.<br />
Bisquerra, R. (2015). Universo de emociones. Valencia: PalauGea.<br />
Bisquerra, R. (2017). Política y emoción. Madrid: Pirámide.<br />
Conangla, M., Bisquerra, R., y Soler, J. (2016). La fuerza de la gravitación emocional. Barcelona: Ediciones B.<br />
Conangla, M., Bisquerra, R., y Soler, J. (2016). La força de la gravitació emocional. Barcelona: UOC.</p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/03/desde-que-emocion-nos-relacionamos/">¿Desde qué emoción nos relacionamos?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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