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	<title>justicia social | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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	<title>justicia social | Revista RE Castellano</title>
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		<title>Impulsar decididamente la paz</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Elena Giménez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 May 2026 05:00:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Impulsar decididamente la paz]]></category>
		<category><![CDATA[justicia social]]></category>
		<category><![CDATA[Leticia Soberón]]></category>
		<category><![CDATA[paz]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La paz es un bien frágil</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/05/impulsar-decididamente-la-paz/">Impulsar decididamente la paz</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_34649" aria-describedby="caption-attachment-34649" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/05/marboon-rafting-2224487-2026-05-06-22_57_12-scaled.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-34649 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/05/marboon-rafting-2224487-2026-05-06-22_57_12-1024x577.jpg" alt="" width="660" height="372" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/05/marboon-rafting-2224487-2026-05-06-22_57_12-1024x577.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/05/marboon-rafting-2224487-2026-05-06-22_57_12-300x169.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/05/marboon-rafting-2224487-2026-05-06-22_57_12-768x433.jpg 768w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/05/marboon-rafting-2224487-2026-05-06-22_57_12-1536x865.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/05/marboon-rafting-2224487-2026-05-06-22_57_12-2048x1154.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/05/marboon-rafting-2224487-2026-05-06-22_57_12-1320x744.jpg 1320w" sizes="(max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-34649" class="wp-caption-text">Conservar y cultivar la Paz, actualmente, parece un deporte de aventura. <br />Es una tarea que requiere el esfuerzo constante de toda la sociedad. <br />Fotografía de Marboon-rafting de Pixabay</figcaption></figure>
<p>La paz es un bien frágil, y mantenerla requiere un esfuerzo decidido de todos. Pero hacerlo es imprescindible porque es el entorno en el que puede florecer el desarrollo individual, familiar y comunitario.</p>
<p>La paz es el estado de convivencia humana en el que las personas <strong>pueden ejercer la libertad </strong>y se cultiva el respeto a los demás. Sólo en un clima de paz pueden surgir oportunidades y vida digna para todos.</p>
<p>Pero como decimos, es un bien frágil. Conservarla y cultivarla es una tarea que requiere el esfuerzo constante de toda la sociedad.</p>
<p>El primer paso es l<strong>a paz interior</strong>. La paz auténtica comienza en el interior del corazón humano, y debe cultiva desarmando los pensamientos, cultivando la interioridad en el silencio, contrarrestando la «globalización del ruido».</p>
<p>El segundo es <strong>desarmar el lenguaje</strong>. Evitar los calificativos agresivos e hirientes. Escapar a la construcción de enemigos que realizan los líderes ansiosos de fieles seguidores y súbditos. Nada hay más cohesionante que un enemigo común, aunque éste no lo sea en realidad.</p>
<p>Para evitar caer en manipulaciones es necesario pensamiento crítico y una comunicación <strong>desarmada y desarmante </strong>que reconoce al otro como ser humano digno de respeto. Una comunicación respetuosa que restablece poco a poco la confianza entre grupos alejados en sus opiniones y preferencias. <strong> </strong>Se deja de recurrir a la violencia y se renuncia a la «carrera armamentística». Es «desarmante» porque pone de manifiesto que el camino más corto a la convivencia armónica es la aceptación del otro.</p>
<p>Y tercero, no hay paz sin justicia. <strong>La justicia social y la equidad </strong>sostienen<strong> los vínculos familiares y amicales, que son cimientos de la convivencia</strong>. La verdadera paz exige la práctica de la justicia, el respeto a la dignidad de cada persona y el florecimiento de oportunidades para todos.</p>
<p>Tarea imprescindible y que nos interpela, más que nunca, en este final de la segunda década del siglo XXI.</p>
<p><em>Mayo de 2026</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/05/impulsar-decididamente-la-paz/">Impulsar decididamente la paz</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Responsables del propio dolor</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/04/responsables-del-propio-dolor/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Apr 2023 04:58:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Social / Solidaridad]]></category>
		<category><![CDATA[cruz]]></category>
		<category><![CDATA[dignidad]]></category>
		<category><![CDATA[Esther Borrego]]></category>
		<category><![CDATA[honestidad]]></category>
		<category><![CDATA[justicia social]]></category>
		<category><![CDATA[profesionalidad]]></category>
		<category><![CDATA[Responsables del propio dolor]]></category>
		<category><![CDATA[Social]]></category>
		<category><![CDATA[solidaridad]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>ESTHER BORREGO</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/04/responsables-del-propio-dolor/">Responsables del propio dolor</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Curiosamente esta vez escribí pensando que el artículo vería la luz el día de viernes santo, ese día en que históricamente recordamos uno de los grandes males de la humanidad, seamos creyentes a no, todas conocemos la historia de Jesús de Nazaret y como fue crucificado por elegir plantar cara a la injusticia que encontró en el mundo. Esta vez decidí no obviar esta casualidad, dado que para mí es esencial esta figura en mi caminar.</p>
<figure id="attachment_9913" aria-describedby="caption-attachment-9913" style="width: 350px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/03/creus-2.jpeg"><img decoding="async" class="wp-image-9913" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/03/creus-2-300x224.jpeg" alt="" width="350" height="261" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/03/creus-2-300x224.jpeg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/03/creus-2-1024x764.jpeg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/03/creus-2-1536x1146.jpeg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/03/creus-2-90x68.jpeg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/03/creus-2-1320x985.jpeg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/03/creus-2.jpeg 2016w" sizes="(max-width: 350px) 100vw, 350px" /></a><figcaption id="caption-attachment-9913" class="wp-caption-text">Fotografía: Esther Borrego</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">De repente me vi dándole vueltas a esta causa, sí, a porque alguien que siguiendo su vocación de defender a aquellos que no tienen voz, de estar al lado de los más vulnerables, de decir aquello que tantas personas no pueden decir, &#8230; de hablar alto y claro de los males del mundo y poner nombre a los que los causan, esa persona al que podríamos idealizar muere y lo hace de una manera terrible, clavado en una cruz.</p>
<p style="text-align: justify;">Hoy, son muchas las personas que intentan ser voz de los que no tienen voz, otras que intentan ofrecer soporte y acompañamiento a aquellas que, por diversas circunstancias han pasado a una situación de vulnerabilidad real, en otras ocasiones se ofrecen herramientas para poder mejorar la situación, todo ello en colaboración con las propias personas, porque siempre es esencial ese ¿quieres cambiar? Son muchas las personas voluntarias que ofrecen su tiempo para mejorar la vida de otras que lo tienen más difícil, tarea esencial para que el mundo sea un lugar algo menos oscuro para muchas.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando en esta reflexión me plante en ¿qué colaboro yo al mal del mundo? Porque está claro que ninguna somos tan inocentes como para pensar que en nada, está claro que intentamos que sea mínima nuestra responsabilidad, pero a la vez, honestamente, hemos de parar a reflexionar sobre ello. ¿Cuántas veces pido algo que no necesito? O quizás simplemente lo acepto cuando me lo ofrecen, o ¿cuántas veces desperdicio agua en estos momentos de tanta sequía? ¿Cuántas veces exagero mi situación para obtener un beneficio? … ¿Miento o simplemente no digo toda la verdad?</p>
<p style="text-align: justify;">Para algunas personas esa cruz, esa posibilidad de dolor viene de la mano, como en el caso de Jesús de un estricto cumplimiento de la vocación, de la misión a la que una se siente llamada, porque la solidaridad no significa dar aquello que alguien me pide, sino trabajar para que la sociedad sea más justa, más equitativa, más humana, … y para ello muchas veces hay que decir aquello que el que pide no está dispuesto a escuchar, y esa seguramente es la cruz de muchas profesionales que han de poner límites e intentar resituar a las personas en su verdadera necesidad y en sus verdaderos derechos, cosa que mayoritariamente no estamos dispuestas a aceptar.</p>
<p style="text-align: justify;">Siento que si cada persona nos hiciéramos responsables y corresponsables de nuestra vida a la vez que de, al menos, no colaborar a empeorar la situación social, viviríamos en un mundo más humano, más amable, más justo y más solidario, pero actualmente vivimos pensando en como mejorar nuestra propia vida, sin pararnos a pensar en cómo esto afecta a nuestro entorno más cercano, a nuestra comunidad, a nuestro barrio, a nuestra ciudad, … a la sociedad en la que vivimos cosa que, al final, nos afecta también negativamente a todas y todos. Convirtiéndose en nuestra propia cruz.</p>
<p style="text-align: justify;">Si entendiéramos que la solidaridad es un valor esencial para vivir realmente reconociendo que somos dignas por el mero hecho de existir y todas tenemos la misma dignidad, seguramente nuestra sociedad sería más justa y la solidaridad seria espontánea y natural sin tener que definirla y justificarla en cada acto.</p>
<p><em>ESTHER BORREGO<br />
</em><em>Trabajadora social<br />
</em><em>Barcelona, España<br />
</em><em>Abril del 2023</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/04/responsables-del-propio-dolor/">Responsables del propio dolor</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Pandemia y postpandemia en América Latina</title>
		<link>https://www.revistare.com/2021/09/pandemia-y-postpandemia-en-america-latina/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Sep 2021 04:58:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Paz]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[David Álvarez Martín]]></category>
		<category><![CDATA[Democracia]]></category>
		<category><![CDATA[inequidad]]></category>
		<category><![CDATA[justicia social]]></category>
		<category><![CDATA[pandemia]]></category>
		<category><![CDATA[Pandemia y postpandemia en América Latina]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>David ÁLVAREZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/09/pandemia-y-postpandemia-en-america-latina/">Pandemia y postpandemia en América Latina</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_7171" aria-describedby="caption-attachment-7171" style="width: 640px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/Re-paz-sept-21.jpeg"><img decoding="async" class="size-full wp-image-7171" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/Re-paz-sept-21.jpeg" alt="" width="640" height="426" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/Re-paz-sept-21.jpeg 640w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/Re-paz-sept-21-300x200.jpeg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/Re-paz-sept-21-600x399.jpeg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/Re-paz-sept-21-331x219.jpeg 331w" sizes="(max-width: 640px) 100vw, 640px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7171" class="wp-caption-text"><em>Foto: dreamstime</em></figcaption></figure>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Las primeras semanas del 2020 no dieron señales de lo que venía. Pocos, sobre todo expertos en virus, nos alertaban del riesgo de una pandemia por las noticias que llegaban desde China. Sin una experiencia histórica reciente, nadie era experto para indicar lo que se debía hacer. De alguna nos sorprendió a todos en Latinoamérica. En el mes de marzo del año pasado fueron cerrando instituciones, ciudades, regiones y al final países. La primera solución a escala planetaria era que nos aisláramos en nuestros hogares hasta que “pasara la tormenta”.</p>
<p style="text-align: justify;">En países como los nuestros, donde la mayor parte de la población tiene ingresos irregulares relacionados con la venta de productos y servicios hechos de manera informal, el enclaustramiento generó en menos de una semana una gran presión social al terminarse los pocos ahorros que tenían las familias y los individuos. Los sectores de clase media y los asalariados privados pudieron tolerar el encierro por más tiempo, hasta dos y tres meses, porque recibían sus pagos regulares, pero muchas de las pequeñas empresas comenzaron a quebrar y por tanto ascendió a segmentos de clase media el descontento. El dilema era hambre o enfermedad.</p>
<p style="text-align: justify;">A mediados de ese año los gobiernos latinoamericanos comenzaron a crear programas de asistencia social, sobre todo en alimentos o pagos especiales, para paliar el estrés social que generaba la única medida que se aplicaba de manera generalizada para contener la enfermedad: el aislamiento. Como los ingresos fiscales cayeron por la inactividad comercial y productiva, las respuestas de los gobiernos a estos macro problemas fue el endeudamiento. Se le sumó a esta situación la demanda de camas de hospital, sobre todo de Cuidados Intensivos, y el incremento de fallecimientos. La crisis sanitaria ascendió a niveles nunca antes visto en la región, a pesar de la gran cantidad de enfermedades vectoriales que anualmente nos afectan.</p>
<p style="text-align: justify;">De diversos modos no se pudo mantener el aislamiento y se comenzó a permitir diversas actividades productivas con el énfasis de usar mascarillas y limpieza de manos, además de horarios restringidos para la movilidad. En todos los casos la escolaridad fue suspendida. Muchas de las medidas que hemos comentado se aplicaban también en Europa, África y Asia.</p>
<p style="text-align: justify;">Al iniciarse el 2021, con macabros conteos de muertos cada día, comenzó el anuncio de vacunas. Si el primer año desnudó el grado tan alto de inequidad social y económica en el seno de nuestros pueblos, el segundo, con el tema de las vacunas, mostró de manera grosera la inequidad entre los pocos Estados más ricos y la mayoría más pobre. Todavía en la segunda mitad del presente año la mayor parte de los países con menos desarrollo carecen de vacunas o tienen muy pocas, algunos los han conseguido gracias a maniobras geopolíticas. Los países más ricos acumulan cantidades de vacunas que exceden varias veces sus necesidades.</p>
<p style="text-align: justify;">Afrontando una etapa postpandemia seguimos con la agenda de lograr mayor justicia en el seno de nuestras sociedades y en las relaciones internacionales. El COVID transparentó lo que ya existía. La deuda acumulada a escala planetaria podría frenar el despegue de la economía mundial si no se encuentran soluciones creativas. El mundo financiero siguió generando grandes ganancias para los más ricos sin que la producción lo respaldara. Luce misterioso, pero es en el fondo la naturaleza especulativa del capitalismo globalizado de las últimas décadas que se asemeja más a un casino que a una unidad de producción de bienes o servicios.</p>
<p style="text-align: justify;">Tenemos tareas urgentes como comunidad global. La producción de bienes y servicios, sobre todo los relacionados con la alimentación, deben incrementarse; las estructuras de salud preventiva y las facilidades hospitalarias deben obligatoriamente expandirse; la solidaridad, ese bien tan escaso, ha de promoverse intensamente en el seno de las comunidades y a escala mundial si queremos prevenir futuras pandemias; el desarrollo de capacidades humanas y técnicas para la investigación en biología debe ser una tarea de todo Estado si queremos estar listos para fenómenos sanitarios como los que estamos lentamente superando y por último, y más grave todavía, la democracia ha sido vulnerada gravemente bajo el alegato de que se necesitaban medidas dramáticas sin participación de los afectados.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>David ÁLVAREZ MARTÍN</em><br />
<em>Filósofo</em><br />
<em>Sto. Domingo (Rep. Dominicana)</em><br />
<em>Septiembre de 2021</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/09/pandemia-y-postpandemia-en-america-latina/">Pandemia y postpandemia en América Latina</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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