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	<title>Mercé Conangla Marín | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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	<title>Mercé Conangla Marín | Revista RE Castellano</title>
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	<item>
		<title>La salud emocional en el siglo XXI</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Elena Giménez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Jun 2023 04:57:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[adicciones]]></category>
		<category><![CDATA[Anticipar a pesar de lo imprevisible: el cuidado]]></category>
		<category><![CDATA[confianza]]></category>
		<category><![CDATA[enfermedades mentales]]></category>
		<category><![CDATA[Jordi Gol]]></category>
		<category><![CDATA[Mercé Conangla Marín]]></category>
		<category><![CDATA[salud emocional]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Maria Mercè CONANGLA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/06/la-salud-emocional-en-el-siglo-xxi/">La salud emocional en el siglo XXI</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Una mirada desde la Ecología Emocional</strong></p>
<p style="padding-left: 40px;">«Tenemos que aprender a soportar aquello que no podemos evitar. Nuestra vida está compuesta, como la armonía del mundo, de cosas contrarias, así también de diferentes tonos, suaves y duros, agudos y sordos, blandos y graves. ¿Qué querría decir el músico que sólo estimara algunos de ellos? Es necesario que sepa utilizarlos en común y mezclarlos.» <em>Montaigne. Ensayos</em></p>
<p><strong><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/04/CONANGLA-trees-g3a4cc9edb_1280.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignnone size-large wp-image-10088" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/04/CONANGLA-trees-g3a4cc9edb_1280-1024x644.jpg" alt="" width="660" height="415" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/04/CONANGLA-trees-g3a4cc9edb_1280-1024x644.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/04/CONANGLA-trees-g3a4cc9edb_1280-300x189.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/04/CONANGLA-trees-g3a4cc9edb_1280.jpg 1280w" sizes="(max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a>Algunos retos de la salud emocional en el siglo XXI </strong></p>
<p style="text-align: justify;">Además de todos los escenarios que ya conocemos que afectan a la salud de las personas, permítanme que haga inciso en cuatro temas que pienso que tendremos que ser capaces de dar mejores respuestas, dado que, aunque no tienen nada que ver con microbios, empiezan a hacerse pandemias emocionales globales.</p>
<p><strong>La soledad</strong></p>
<p>Que no sólo se da, debido al alargamiento de vida, en las personas mayores. Tenemos niños y adolescentes que la sufren y cada vez más familias unipersonales. Nos falta la red del <em>«intersomos»</em>, sabernos y sentirnos unos a otros.</p>
<p><strong>Las enfermedades mentales</strong></p>
<p>Porque la adaptación a una sociedad enferma supone enfermar uno mismo. Hay que generar entornos sociales más aptos para una vida humana diversa.</p>
<p><strong>Las adicciones derivadas de las nuevas tecnologías</strong></p>
<p style="padding-left: 40px;">El problema no son las bioneurotecnologías, sino el mal uso y abuso que hacemos. Esto provoca absentismo emocional (gente metida en sí misma y aislada de lo que pasa a su alrededor y en el mundo). Hay que actuar urgentemente.</p>
<p><strong>El compromiso gaseoso</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Cada vez cuesta más que la gente se comprometa en un proyecto a medio o a largo plazo. No digamos si se trata de algo gratuito y solidario. Esto hace que todo acontezca cada vez más incierto. Sin compromiso, aflora la inseguridad, los miedos, la ansiedad. La solidaridad se hace difícil.</p>
<p style="text-align: justify;">Estos cuatro retos están provocando mucho sufrimiento y desequilibrio emocional en las personas y, también, en la sociedad. Las respuestas que estamos dando son respuestas reactivas, es decir, actuamos cuando ya ha estallado el problema. Es clave dar respuestas preventivas que, a pesar de no ser rápidas, son las más efectivas.</p>
<p style="text-align: justify;">En todos los retos expuestos, la mejor respuesta preventiva es la de educar para que las nuevas generaciones conozcan mejor sus capacidades, habilidades, competencias y potencialidades y aprendan a ponerlas en juego en las situaciones críticas que deberán encarar. Esto quiere decir una educación emocionalmente ecológica y ética que trabaje no sólo el aspecto afectivo, sino también la vertiente ética y la cognitiva, facilitando un trabajo de equipo entre razón-emoción y acción.</p>
<p style="text-align: justify;">También quiere decir fomentar la responsabilidad personal en el cuidado de nuestra salud global y, especialmente, emocional. No tenemos que esperar que las iniciativas de salud emocional y mental vengan sólo de quienes gobiernan ni, tampoco, dejar de cuidarnos pensando que cuando aflore la enfermedad «ya nos curarán».</p>
<p style="text-align: justify;">De lo contrario, en los nuevos tiempos que vivimos queda patente, cada vez más, la necesidad de crear una red solidaria social de apoyo mutuo que nos permita transitar la incertidumbre confiando en que no estaremos solos sea cual sea el escenario que tengamos que vivir.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Salud emocional </strong></p>
<p style="text-align: justify;">«Los sentimientos que hacen más daño, las emociones que más nos afligen, son las que son absurdas – el ansia de las cosas imposibles, precisamente porque son imposibles, la añoranza de lo que nunca ha existido, el deseo de lo que podría haber sido, la pena de no ser otro, la insatisfacción de la existencia del mundo; todas estas medias tonalidades de la conciencia del alma crean en nosotros un paisaje dolorido, una eterna puesta de sol de lo que somos. Sentirnos es entonces un campo desierto al hacerse oscuro, triste de cañas al pie de un río sin barcos, negro claramente entre las orillas lejanas.»<br />
Fernando Pessoa<sup>1</sup></p>
<p style="text-align: justify;">Cuando no vivimos centrados en el presente y cargamos con la mochila del pasado o la del futuro entramos en el desequilibrio. Estos son filtros que hacen que nos fijemos en aquello que no está en nuestras manos poder cambiar y nos llevan a dedicarle tiempo y energías. De manera ilusa querríamos echar atrás el tiempo, cambiar lo que ha acontecido, cambiar a otra persona, o anticipar lo que vendrá.</p>
<p style="text-align: justify;">A veces también nos alimentamos de sueños de futuro. Aunque soñar es bueno para el alma, deja de serlo cuando nos perdemos el presente y nos limitamos a desear algo sin trabajar para que ocurra. Tanto en un caso como en el otro, perderemos mucha energía y podemos acabar rodeados de paisajes emocionales doloridos y tristes.</p>
<p style="text-align: justify;">Vivir en el presente –no para el «presente»– con atención plena y sentido es clave para una buena salud emocional.</p>
<p style="text-align: justify;">Al mismo tiempo la salud emocional no se alcanza si dejamos de cuidar los otros cuerpos que también nos componen: cuerpo físico, cuerpo psíquico, cuerpo relacional y cuerpo espiritual. Todos ellos están en contacto estrecho y se afectan mutuamente.</p>
<p style="text-align: justify;">La salud emocional se consigue a base de abrirnos a nosotros mismos, a los demás y al entorno, y buscando el equilibrio entre estos tres aspectos que deberían alimentarse a la vez. Porque somos sistemas abiertos de energía, seres espirituales que necesitamos intercambiar, no sólo ideas y conceptos, sino también sentimientos, emociones y vivencias.</p>
<p style="text-align: justify;">Debemos dar salida a lo que tenemos dentro, pasar a la acción y aprender a confiar en la vida. Es importante que nos permitamos abrirnos, fluir y entregarnos generosamente a los demás.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>La salud según Ecología Emocional y el doctor Jordi Gol </strong></p>
<p style="text-align: justify;">Desde el modelo Ecología Emocional hemos elegido la definición de salud dada por el doctor Jordi Gol. Pensamos que es una definición muy actual y que abarca de una forma muy clara los elementos que debemos cultivar para cuidar la salud emocional. Dice así: «Salud es una forma de vida autónoma, solidaria y gozosa.»</p>
<p style="text-align: justify;">Los tres rasgos corresponden a tres de los ejes necesarios que cultivar para convertirse en una persona CAPA<sup>2</sup>: Creativa – Amorosa – Pacífica – Autónoma.</p>
<p style="text-align: justify;">Para estar sanos debemos trabajar la autonomía personal. Autonomía que no quiere decir individualismo, ni egoísmo. Quiere decir aprender a crecer con la vida, ganando territorios, tanto a nivel intelectual, como emocional, relacional, físico y funcional. La persona emocionalmente sana es una persona que, a pesar de la incertidumbre del vivir, es capaz de seguir avanzando; aunque miedos, no permite que éstos dirijan su vida y trabaja para construir <em>confianza</em>.</p>
<p style="text-align: justify;">Para estar sanos debemos vivir solidariamente. Esto quiere decir cultivar los vínculos y hacer presente el amor a nuestra vida. Y hacerlo presente quiere decir actuar en la dirección que nos marca la bondad, quiere decir interesarnos activamente por los demás, es decir ser solidarios. Es la solidaridad la mejor práctica de la generosidad. Solidaridad no sólo a nivel de compartir los recursos de forma equitativa, sino también solidaridad acompañando momentos de sufrimiento y finitud. Esto supone activar nuestra capacidad de empatía, de ternura y de compasión.</p>
<p style="text-align: justify;">Para estar sanos debemos hacer presente el gozo y la alegría en nuestra vida. La alegría y toda su familia emocional nos llevan el mensaje de que vivimos de acuerdo con nuestro ser y sentido de vida, conectados a nuestra creatividad y desplegando nuestras capacidades latentes. Una persona alegre está emocionalmente sana. Y el gozo, es un sentimiento que surge cuando se toma conciencia del don que supone la vida. De este gozo íntimo brota la gratitud.</p>
<p style="text-align: justify;">Nos quedaría fuera de la definición del doctor Jordi Gol el practicar la cultura de la paz. Aun así, si se practica los tres caminos mencionados anteriormente, muy seguro que ya está cultivando la paz en su vida y, además, generando paz por allí donde va.</p>
<p style="text-align: justify;">La paz, como todo clima emocional, es la consecuencia de cómo se gestiona sus territorios interiores y exteriores, de en qué tipo de energías emocionales se conecta y cómo les da salida, de cómo cuida de sus vínculos.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Que no se oxide nuestro corazón </strong></p>
<p style="padding-left: 40px; text-align: right;">«Si adoptamos la perspectiva creativa y proactiva, sabremos y haremos lo que tenemos que hacer.»<br />
<em>Marylin Ferguson </em></p>
<p style="text-align: justify;"><em>Estamos invadidos de máquinas.<br />
</em><em>Apretamos un botón y tenemos el mundo a nuestro alcance.<br />
</em><em>Pero seguimos más tristes y solos que nunca y no se calma la sed de nuestro corazón.<br />
</em><em>Procuramos que no se oxide como hierros sin destino.<br />
</em><em>Procuramos que no lo endurezca el trabajo o el egoísmo, la soledad o el odio.<br />
</em><em>Procuramos que siga batiendo siempre, al lado de otro corazón.<br />
</em><em>La vida es como ir en bicicleta, se cae si deja de pedalear<sup>3</sup>. </em></p>
<p style="text-align: justify;">Si la función hace el órgano, dicen en medicina, el buen cuidado de nuestra salud <em>psicoecoafectiva</em> será posible si aprendemos a entender el valor de nuestras emociones y sentimientos, y a darles salida pasando a la acción. amorosa, generosa y solidaria hacia nosotros mismos, los demás y el mundo.</p>
<p style="text-align: justify;">Nunca es demasiado tarde para frenar la oxidación de nuestro corazón.</p>
<p style="text-align: justify;">Nunca es demasiado tarde para reforestarlo y oxigenarlo, para cuidar esa salud que, nunca es tan preciada, como cuando la perdemos.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo que está en movimiento no se oxida. Hay que hacer un buen mantenimiento de nuestro mundo afectivo, y no hay mejor mantenimiento, que hacerlo funcionar.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Maria Mercè CONANGLA </em><br />
<em>Psicóloga</em></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt;">Webgrafía y bibliografía<br />
</span><span style="font-size: 12pt;">Ecología Emocional. Jaume Soler y Mercè Conangla. Editorial Amat</span></p>
<ul style="text-align: justify;">
<li><span style="font-size: 12pt;">Ecología Emocional para el nuevo milenio. Jaume Soler y Mercè Conangla. Editorial Amat</span></li>
<li><span style="font-size: 12pt;">Crisis Emocionales. Mercè Conangla. Editorial Amat</span></li>
<li><span style="font-size: 12pt;"><a href="http://www.fundacioecologiaemocional.org">www.fundacioecologiaemocional.org</a></span></li>
<li><span style="font-size: 12pt;"><a href="http://www.ecologiaemocional.org">www.ecologiaemocional.org</a></span></li>
<li><span style="font-size: 12pt;">@EcoEmocional</span></li>
</ul>
<p><span style="font-size: 12pt;"><sup>1</sup> Libro del desasosiego</span><br />
<span style="font-size: 12pt;"><sup>2</sup> Modelo de persona que se trabaja en Ecología Emocional “Ecología Emocional en el nuevo milenio”</span><br />
<span style="font-size: 12pt;"><sup>3</sup> Claude Pepper</span></p>
<p><span style="font-family: southern;"><em>Publicado originalmente en RE catalán núm. 110</em></span></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/06/la-salud-emocional-en-el-siglo-xxi/">La salud emocional en el siglo XXI</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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			</item>
		<item>
		<title>El perfeccionismo utópico</title>
		<link>https://www.revistare.com/2021/06/el-perfeccionismo-utopico-2/</link>
					<comments>https://www.revistare.com/2021/06/el-perfeccionismo-utopico-2/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Jun 2021 04:59:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[aceptación]]></category>
		<category><![CDATA[benevolente]]></category>
		<category><![CDATA[efímero]]></category>
		<category><![CDATA[El perfeccionismo utópico]]></category>
		<category><![CDATA[imperfecto]]></category>
		<category><![CDATA[Mercé Conangla Marín]]></category>
		<category><![CDATA[perfección]]></category>
		<category><![CDATA[perfectible]]></category>
		<category><![CDATA[único]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=6635</guid>

					<description><![CDATA[<p>Mercé CONANGLA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/06/el-perfeccionismo-utopico-2/">El perfeccionismo utópico</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;">«<em>No seas más virtuoso de lo que tus fuerzas te permitan.<br />
</em><em>No te exijas nada que sea inverosímil. »<br />
</em><span style="font-size: 10pt;"><em>PROVERBIO CHINO</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Un relato para empezar</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><em>Se cuenta que Dios estaba el sexto día de la creación amasando barro para dar forma al hombre. Este tenía tanta prisa por «ser» que se escapó de sus manos a medias y cayó en la Tierra.</em></p>
<p style="text-align: justify;"><em>— Esta será pues la tarea de tu vida: —le dijo Dios— acabarte de construir y así colaborar conmigo en la Creación.</em></p>
<p style="text-align: justify;">Terminar de definirnos puede ser parte del sentido de nuestro viaje vital. Nuestra tarea más importante es ser y hacernos con los otros compartiendo la aventura más formidable: colaborar en el tapiz de la humanidad dando a luz una obra única y singular que haga más rico el conjunto.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Perfectos o perfectibles</strong></p>
<p style="text-align: left;"><em>Perfección: que tiene todas las cualidades requeridas, que no tiene el más mínimo defecto.</em></p>
<figure id="attachment_6654" aria-describedby="caption-attachment-6654" style="width: 323px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/malabares.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-6654 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/malabares-300x198.jpg" alt="" width="323" height="213" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/malabares-300x198.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/malabares-1024x676.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/malabares-600x396.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/malabares-1536x1014.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/malabares-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/malabares.jpg 1711w" sizes="(max-width: 323px) 100vw, 323px" /></a><figcaption id="caption-attachment-6654" class="wp-caption-text">«Ahora debe hacer rodar tres, luego cuatro y luego cinco.<br />Llegará un momento en que le caerán todas al suelo.<br />Hay que aceptar que tenemos límites.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Hay que ser muy iluso para pretender este objetivo. ¿Cuántas personas se han roto por el camino intentando conseguir esta utopía? ¿Cuántos desengaños se han llevado? ¿Cuántas energías dañadas? ¿Por qué nadie nos lo advirtió? «Nadie puede ser perfecto».</p>
<p style="text-align: justify;">Quizá no hubiéramos hecho caso. En nuestra educación hemos recibido consignas y mensajes sobre este tema que hemos ido incorporando sin filtrar. Ya es hora de tomar conciencia de que la imperfección forma parte de nuestra vida y que intentar ser perfectos está totalmente condenado al fracaso.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Cuál es la fuerza que reside en el fondo de todos estos intentos de búsqueda de perfección? La necesidad que sentimos de ser queridos. ¿Y quién no quiere amor? ¡Va tan buscado! Aun así, hay que plantearse si éste es el mejor camino para conseguirlo.</p>
<p style="text-align: justify;">Algunos de los rasgos de las personas perfeccionistas son la inseguridad en sí mismas y en sus propios méritos, el afán exagerado de control y también la percepción de no ser suficientemente dignos de recibir amor. Esta autovaloración negativa los mueve al disgusto constante: nunca serán suficientemente inteligentes, sabios, atractivos, cultos&#8230; siempre habrá alguien que los superará. Y esto lleva al sufrimiento entrando en un inútil combate donde no hay vencedores: todos son vencidos; una batalla donde uno ya está derrotado antes de iniciar la acometida. El objetivo de ser perfectos lleva a la insatisfacción crónica, al desencanto, a la auto-fustigación y la frustración. Hace sufrir porque nunca tendremos suficiente.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, si bien el logro de la perfección es una utopía, sí podemos recorrer un camino de perfeccionamiento de la persona que somos. Se trata de llegar a ser la mejor versión de nosotros mismos más que de encajar en un molde de lo que alguien ha decidido que era perfecto.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Efímeros, únicos y singulares</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><em>En uno de sus viajes por los pequeños planetas, el Principito se encontró con un geógrafo que anotaba en un gran libro de registro montañas, ríos y estrellas.<br />
</em><em>El Principito quiso registrar su flor, pero el geógrafo le dijo:<br />
</em><em>— No registramos flores, porque no se puede tomar como referencia las cosas efímeras.<br />
</em><em>— ¿Qué significa efímero? —preguntó el Principito.<br />
</em><em>— Efímero significa amenazado de desaparición rápida.<br />
</em><em>Cuando el Principito oyó esto, se entristeció mucho. Se había dado cuenta de que su rosa era efímera.</em></p>
<p style="text-align: justify;">Otra mirada sobre el tema es la que parte de la afirmación de que ya somos perfectos en lo que somos, en nuestra humanidad.</p>
<figure id="attachment_6653" aria-describedby="caption-attachment-6653" style="width: 321px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/perfeccionismo-utopico.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-6653 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/perfeccionismo-utopico-300x212.jpg" alt="" width="321" height="227" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/perfeccionismo-utopico-300x212.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/perfeccionismo-utopico-1024x722.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/perfeccionismo-utopico-600x423.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/perfeccionismo-utopico-1536x1083.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/perfeccionismo-utopico.jpg 1920w" sizes="(max-width: 321px) 100vw, 321px" /></a><figcaption id="caption-attachment-6653" class="wp-caption-text">«¿Dónde está la medida de la perfección? <br />¿Hasta qué punto intentamos que los demás<br />encajen en nuestro «molde»?»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Somos seres únicos en peligro de extinción, por tanto, efímeros. Dado que somos únicos y que además vamos a morir, podríamos considerarnos especies valiosas en peligro de extinción. Especies humanas que vale la pena proteger y cuidar porque somos admirables de origen.</p>
<p style="text-align: justify;">Basta mirar con atención un recién nacido. Yo he dicho a menudo: «Es perfecto». Y lo es porque es único, singular, no ha habido nadie como él ni nunca volverá a haber otro igual. Y esto lo hace valioso. Compararlo con otro sería injusto. ¿Por qué pues lo hacemos más adelante? ¿Acaso comparamos una puesta de sol con otra? ¿Verdad que sería absurdo decir: Iría bien poner más rojo aquí y naranja hacia abajo o apartamos un poco la nube a la derecha? Sencillamente nos quedamos boquiabiertos admirándola.</p>
<p style="text-align: justify;">Hablo de la aceptación de lo que somos como premisa esencial para conseguir mejorarlo.</p>
<p style="text-align: justify;">Los cánones estéticos que la sociedad de consumo nos propone hacen que muchas personas renieguen de su cuerpo, entren en espirales de conductas destructivas y rechazo de ellas mismas al no conseguir parecerse ni un poco a los modelos propuestos. Comparación, juicio de valor, reconocimiento y aprobación de la mirada de los otros&#8230; objetivos que pueden llevarnos al camino del sufrimiento.</p>
<p style="text-align: justify;">Hay que ser críticos y darnos cuenta de que un cuerpo perfecto es cuestionable. Quizá «perfecto» es todo cuerpo en lo que ya es. Lo mismo sirve para los otros aspectos que nos constituyen.</p>
<p style="text-align: justify;">Esto significa que hay que conformarse diciendo: <em>Esto es lo que hay. Yo soy así. ¿Qué vamos a hacer?</em></p>
<p style="text-align: justify;">En absoluto. Sencillamente afirmo que sólo aceptando nuestro punto de partida con humildad y valentía podremos recorrer el camino del perfeccionamiento, esta tarea de co-creación de un mundo del que somos responsables: el nuestro.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Fugas de energía vital</strong></p>
<p style="text-align: left;"><em>Si quieres disfrutar de paz mental, dimite de director general del mundo.</em></p>
<figure id="attachment_6659" aria-describedby="caption-attachment-6659" style="width: 340px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/imperfeccion-artistica.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-6659 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/imperfeccion-artistica-300x236.jpg" alt="" width="340" height="266" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/imperfeccion-artistica-300x236.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/imperfeccion-artistica-1024x805.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/imperfeccion-artistica-600x472.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/imperfeccion-artistica-1536x1207.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/imperfeccion-artistica.jpg 1888w" sizes="auto, (max-width: 340px) 100vw, 340px" /></a><figcaption id="caption-attachment-6659" class="wp-caption-text">«Aprender a convivir con la imperfección,<br />sin hacer apología, sin conformarse y viéndola <br />como una gran oportunidad para crecer, es un elemento<br />para lograr una vida más serena.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Si nuestro objetivo es ser perfectos en todo, tenemos muchas posibilidades de sufrir fugas de energía emocional. No está a nuestras manos controlarlo todo.</p>
<p style="text-align: justify;">Que todo esté en su sitio, que sea la madre, amante, amiga, compañera perfecta. Ser la mejor en todo.</p>
<p style="text-align: justify;">El perfeccionismo se da la mano con el deseo de control.</p>
<p style="text-align: justify;">Es como aquella persona que mira de mantener al aire dos bolas y le colocan otra. Ahora debe hacer rodar tres, luego cuatro y luego cinco. Llegará un momento en que le caerán todas al suelo. Hay que aceptar que tenemos límites. Hay que encontrar la propia medida en la autoexigencia, aquel punto que nos permita salir de la zona del acomodo y seguir creciendo como personas, mejorando, limando aristas, puliendo aspectos de nuestra personalidad, adquiriendo nuevas herramientas, aportar más ecología emocional todo.</p>
<p style="text-align: justify;">Perdemos energía emocional cuando:</p>
<ul style="text-align: justify;">
<li>Queremos cambiar a los demás.</li>
<li>Ponemos nuestro foco en los demás en lugar de en nosotros mismos.</li>
<li>Hacemos algo para contentar a los demás, aunque no esté alineado con nuestros valores.</li>
<li>Nos maltratamos, no nos damos reposo, nos hablamos con poco amor.</li>
<li>Nos movemos por energías emocionales contaminadas de origen: desconfianza, soberbia, exigencia, resentimiento.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">El impacto ecosistémico es elevado. En los trabajos las personas que quieren perfección tienen problemas para delegar, suelen ser duros en el trato con los compañeros, castigan errores, implantan la cultura del miedo a la equivocación y, por tanto, reducen los niveles de creatividad y de motivación. Lo mismo se podría transportar a las familias, escuelas y sociedad en general.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Más benévolos con nosotros mismos</strong></p>
<p style="text-align: left;"><em>Bene = Bueno; Volo = Querer</em></p>
<p style="text-align: justify;">No hablamos mucho de ser más benévolos con nosotros mismos, de querernos bien. A menudo nos fustigamos. Podemos pasar de la desidia a la hiper-exigencia con nosotros mismos. Y ninguno de estos dos extremos nos es adaptativo.</p>
<p style="text-align: justify;">Ser benevolente supone ser comprensivo y tolerante con nosotros mismos para poderlo ser con los otros. Se trata de hacernos bien para poder hacer el bien. ¿Y qué tiene que ver este valor con el tema que nos ocupa? Pues que se trata de un elemento que puede apaciguar las consecuencias de lo que hacemos para llegar a la perfección.</p>
<figure id="attachment_6661" aria-describedby="caption-attachment-6661" style="width: 389px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/rosa.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-6661 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/rosa-300x169.jpg" alt="" width="389" height="219" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/rosa-300x169.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/rosa-1024x576.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/rosa-600x338.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/rosa-1536x864.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/rosa.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 389px) 100vw, 389px" /></a><figcaption id="caption-attachment-6661" class="wp-caption-text">«Dado que somos únicos y que además<br />vamos a morir, podríamos considerarnos especies<br />valiosas en peligro de extinción.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Durante muchos años hemos hablado de «cualidades» y «defectos». Después se cambió la palabra «defectos» por «puntos débiles». Siempre me ha parecido que cuando hablábamos de defectos referidos a una persona era como si fuera una obra de arte con un tipo de «tara» que le reduce el valor. Quizás es por eso por lo que muchas personas se activan emocionalmente cuando se les habla de este tema y hacen defensas.</p>
<p style="text-align: justify;">Propongo hablar de «puntos de mejora». Cambiando la palabra cambiamos también la conexión emocional. En el primer caso uno se conecta al rechazo, al desánimo; en el segundo caso, a la confianza de poderse superar y mejorar. Benevolencia pues, también en el uso de la palabra dirigida a nosotros mismos y a los demás.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>La compasión y la ternura autoaplicada</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><em>Nasrudin conversaba con un amigo:<br />
</em><em>— Así pues, ¿nunca pensaste en casarte?<br />
</em><em>— Sí, que lo llegué a pensar. -respondió Nasrudin- De joven decidí encontrar la mujer perfecta. Crucé el desierto y llegué a Damasco donde conocí una mujer muy espiritual y bonita, pero ella no sabía nada de la realidad de este mundo. Continué viajando y fui a Isfahan; allí encontré una mujer consciente del reino de la materia y del espíritu, pero no era bonita y decidí ir hasta El Cairo, donde cené en casa de una mujer muy religiosa, bonita y conocedora de la realidad material.<br />
</em><em>— Entonces, ¿por qué no te casaste?<br />
</em><em>— ¡Ah, amigo mío! Lamentablemente ella también quería un compañero perfecto.</em></p>
<p style="text-align: justify;">Ya veis la ironía. ¿Dónde está la medida de la perfección? ¿Hasta qué punto intentamos que los demás encajen en nuestro «molde»? ¿Cuáles son las consecuencias en nuestras relaciones?</p>
<p style="text-align: justify;">Hay que aplicar urgentemente más compasión y ternura a nuestra vida, ambas son antídotos contra la ansiedad y la violencia. Desde estas emociones podemos acompañar a un niño, un joven, un adulto o a nosotros mismos en el apasionante viaje de «hacerse»<em>&#8211;</em>«hacernos» mejores personas.</p>
<p style="text-align: justify;">La compasión abraza a la mutua finitud, acompaña sin exigir, hace de almohada cuando se cae, elimina el sentimiento de soledad ante la adversidad.</p>
<p style="text-align: justify;">La ternura cura heridas, es benevolencia aplicada, reduce el sufrimiento, anima a seguir trabajando para mejorar, acoge, elimina la violencia&#8230; ama.</p>
<p style="text-align: justify;">Aprender a convivir con la imperfección, sin hacer apología, sin conformarse y viéndola como una gran oportunidad para crecer es un elemento para lograr una vida más serena.</p>
<p style="text-align: justify;">Termino con un fragmento de Pico della Mirandola que quiere mover a la reflexión-acción:</p>
<p style="text-align: right;"><em>«¡Oh, Adam! Te coloqué en medio del mundo<br />
para que pudieras contemplar mejor todo lo que el mundo contiene.<br />
No te he hecho ni celeste ni mortal ni inmortal, para que tú mismo, libremente<br />
a la manera de un buen pintor o de un hábil escultor, remates tu propia forma.»</em></p>
<p><em>Mercé CONANGLA MARÍN<br />
</em><em>Presidenta de Fundación Ámbito Ecología Emocional<br />
</em><em>www.fundacioambit.org<br />
</em><em>www.ecologiaemocional.org<br />
</em><em>Publicado originalmente en Revista Re Catalán núm. 92 «Humans, tanmateix imperfectes»</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/06/el-perfeccionismo-utopico-2/">El perfeccionismo utópico</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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