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	<title>neurociencia | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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	<title>neurociencia | Revista RE Castellano</title>
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		<title>Meditar, una atalaya interior</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Oct 2023 04:58:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medicina global]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[atención]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Remedios ORTIZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/10/meditar-una-atalaya-interior/">Meditar, una atalaya interior</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Más al fondo de la <strong>marea de pensamientos</strong> y emociones que atraviesan nuestra mente, podemos constatar la realidad de <strong>la conciencia</strong>, esa que nos posibilita y fundamenta <strong>la percepción</strong> de lo que sucede dentro y fuera de nosotros mismos.</p>
<p style="text-align: justify;">La conciencia es como la <strong>linterna que pone su foco</strong> sobre aquello a lo que <strong>prestamos atención </strong>en medio de un conglomerado de estímulos externos e internos; puede iluminar una sonrisa o una expresión de tristeza, puede iluminar la <strong>belleza de un paisaje</strong>, o el desorden y la <strong>suciedad de una estancia</strong>. Ese foco de luz que <strong>selecciona los objetos</strong> o temas que centran nuestra atención, nos permite también observar<strong> nuestros propios acontecimientos mentales.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Cuando <strong>nos damos cuenta</strong> de que estamos pensando en algo, sintiendo algo, es cuando podemos <strong>afrontar nuestra realidad interior</strong>. Pero el primer paso es <strong>simplemente percibir</strong> lo que acontece en nuestro interior <strong>sin juzgarlo</strong>; sin atribuirle el valor de reprobable, bueno, aceptable. Simplemente <strong>vemos lo que sucede</strong>, creando las condiciones que nos permitirán, a partir de entonces, transformar aquello que pensemos deba ser transformado.</p>
<figure id="attachment_12278" aria-describedby="caption-attachment-12278" style="width: 317px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/man-1350599_1280.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class=" wp-image-12278" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/man-1350599_1280-200x300.jpg" alt="" width="317" height="476" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/man-1350599_1280-200x300.jpg 200w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/man-1350599_1280-682x1024.jpg 682w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/man-1350599_1280.jpg 853w" sizes="(max-width: 317px) 100vw, 317px" /></a><figcaption id="caption-attachment-12278" class="wp-caption-text"><em>Encontramos una nueva calma interior</em></figcaption></figure>
<h4 style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><strong>Una nueva calma interior</strong></span></h4>
<p style="text-align: justify;">A través de la<strong> práctica de la meditación</strong> se puede <strong>entrenar la mente para calmarla</strong> y transformar el modo de percibir los acontecimientos de la vida; su práctica repetida cultiva y desarrolla cualidades humanas fundamentales que favorecen el bien ser y el bienestar global: sosiego interior, mejor conocimiento y gestión de las emociones, etc.</p>
<p style="text-align: justify;">Las <strong>investigaciones</strong> realizadas en las últimas décadas en laboratorios especializados en<strong> neurociencia</strong> demuestran que entrenar la mente <strong>meditando con regularidad</strong>, ayuda a <strong>reorganizar el cerebro</strong> tanto en su anatomía como en sus funciones.</p>
<p style="text-align: justify;">Son muchas las universidades que investigan sobre los <strong>efectos de la meditación</strong> a corto y medio plazo y han podido constatar mediante <strong>técnicas de neuroimagen</strong> que, en el caso de meditadores experimentados con muchas horas de práctica meditativa, <strong>la capacidad para conservar alta la atención</strong> era mayor que en principiantes, con el consiguiente <strong>cambio en los circuitos cerebrales</strong>. Además, señalan que las áreas del <strong>cerebro en relación con las emociones estaban más activadas</strong> y mejor conectadas con la corteza pre-frontal (razonamiento) en las personas más entrenadas. Se concluye que a través del entrenamiento mental se pueden <strong>cultivar emociones</strong> y sentimientos que favorezcan <strong>efectos beneficiosos para la salud</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Estrés, ansiedad</strong>, tendencia a la cólera, cuadros depresivos recurrentes, <strong>se reducen</strong> con el entrenamiento meditativo, que puede realizarse de diversos modos: desde una meditación guiada a una meditación con mantra, la atención plena, qi gong, taichi o el yoga, entre otras.</p>
<p style="text-align: justify;">La meditación <strong>conlleva práctica</strong>, ya que la tendencia normal del cerebro es a <strong>generar mucho diálogo interior</strong>, recordando o imaginando, <strong>escapando continuamente del presente</strong>. Los registros de la actividad cerebral que se observa en los voluntarios que participan en los laboratorios de neuroimagen concluyen que <strong>casi la mitad del tiempo</strong> que pasamos despiertos <strong>hacemos una cosa y nuestra mente está en otra</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Hay que aceptar con naturalidad que la mente divague, por ello durante el tiempo que dedicamos a meditar, cada vez que esto ocurre, lentamente y con amabilidad debemos volver <strong>al objeto de la meditación, es decir, el presente.</strong> En definitiva, el objetivo es que ayude a reducir el estrés y a sentirse mejor, sin obsesionarse con hacerlo perfecto.</p>
<p style="text-align: justify;">Los requisitos básicos para iniciar la práctica meditativa son: contar con un<strong> lugar tranquilo</strong>, una <strong>posición cómoda</strong>, favorecer una <strong>respiración relajada</strong> y procurar <strong>concentrar la atención</strong>. Además,<strong> la constancia</strong> es clave. Puede iniciarse con lapsos cortos, y poco a poco irlos ampliando. Es recomendable <strong>dedicar cada día un tiempo</strong> para estar en soledad y silencio, atendiendo el modo en que respiramos, observando el cuerpo, o repitiendo un mantra. Paladear el presente.</p>
<p style="text-align: justify;">Al entrenar para traer la atención al presente <strong>el cerebro va cambiando</strong>, y tras ocho semanas de práctica meditativa estos cambios se <strong>objetivables</strong>.</p>
<h4 style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><strong>Escucharnos, comprendernos</strong></span></h4>
<p style="text-align: justify;">La experiencia meditativa nos enseña a<strong> escuchar nuestro cuerpo</strong> a través de todas las ventanas sensoriales, que incluyen la <strong>propiocepción</strong> —capacidad del cerebro de conocer la posición del cuerpo en el espacio a través de la información que llega de músculos y articulaciones—; la<strong> interocepción</strong> —que ayuda a percibir el estado interno de vísceras y órganos—, además de los cinco sentidos más conocidos.</p>
<p style="text-align: justify;">La<strong> falta de atención</strong> o la percepción equivocada son el <strong>origen de gran parte de los malestares</strong> y enfermedades, por ello una atención y <strong>escucha atenta</strong> a lo que<strong> nos sucede internamente</strong> nos permitirá <strong>restablecer una conexión</strong> serena con nuestro cuerpo y con nuestra psique, favoreciendo el bienestar y la salud global.</p>
<p><em>Remedios ORTIZ<br />
</em><em>Médico de familia.<br />
</em><em>Madrid, octubre 2023</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/10/meditar-una-atalaya-interior/">Meditar, una atalaya interior</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Escuchar el cuerpo</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/07/escuchar-el-cuerpo/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Jul 2023 04:57:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medicina global]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Escuchar el cuerpo]]></category>
		<category><![CDATA[medicina global]]></category>
		<category><![CDATA[neurociencia]]></category>
		<category><![CDATA[neuroimagen]]></category>
		<category><![CDATA[psicología]]></category>
		<category><![CDATA[Remedios Ortiz]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Remedios ORTIZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/07/escuchar-el-cuerpo/">Escuchar el cuerpo</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Nuestro tiempo ha intensificado la <strong>investigación en neurociencia</strong>. Cientos de estudios han favorecido hallazgos importantes que permiten comprender con mayor detalle la <strong>interrelación existente</strong> entre los <strong>órganos y sistemas de nuestro cuerpo</strong> <strong>con el cerebro</strong>, que por supuesto integra a todo el sistema nervioso.</p>
<p style="text-align: justify;">El gran desarrollo en las <strong>técnicas de neuroimagen</strong> ha permitido a los laboratorios que investigan los procesos cerebrales localizar las diferentes <strong>áreas del cerebro</strong>, comprender las <strong>funciones que realizan</strong> y las <strong>conexiones que hay entre ellas y con el resto del cuerpo</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">La interrelación existente entre algunas <strong>alteraciones funcionales de nuestro cuerpo</strong> y <strong>trastornos mentales</strong> ya se evidenciaba en la práctica clínica, y ha sido justamente a través de los estudios de <strong>neuroimagen</strong> que se ha podido demostrar esta relación con una base científica.</p>
<p style="text-align: justify;">Procesos mentales del tipo de la <strong>ansiedad, depresión,</strong> estrés son <strong>somatizados</strong> o expresados en el cuerpo mediante síntomas y signos digestivos, respiratorios, cardiovasculares u osteomusculares, entre otros.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>El cerebro y el resto del cuerpo</strong> están <strong>íntimamente conectados</strong>, de manera que el cerebro interactúa e integra la información que llega de los sistemas del cuerpo (cardiovascular, respiratorio, digestivo, osteomuscular) y la que es recogida a través de los sentidos. Pensamos, sentimos y procesamos la información con todo el cuerpo y éste modula la respuesta cerebral. <strong>Se supera</strong> el paradigma basado en “<strong>pienso, luego existo</strong>” del filósofo Descartes, por el que se consideraba que el cerebro era el sistema de respuesta al mundo, y se pasa a reconocer la <strong>relevancia de la interconexión de todo cuerpo</strong> en la vivencia de los <strong>sentimientos y las emociones</strong>.</p>
<figure id="attachment_11211" aria-describedby="caption-attachment-11211" style="width: 457px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/brain-951874_1280.png"><img decoding="async" class=" wp-image-11211" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/brain-951874_1280-300x212.png" alt="Cerebro agua conexiones" width="457" height="323" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/brain-951874_1280-300x212.png 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/brain-951874_1280-1024x724.png 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/brain-951874_1280.png 1280w" sizes="(max-width: 457px) 100vw, 457px" /></a><figcaption id="caption-attachment-11211" class="wp-caption-text">El cerebro y el cuerpo están íntimamente conectados</figcaption></figure>
<h3 style="text-align: justify;">Los sentidos corporales</h3>
<p style="text-align: justify;">Junto a los sentidos clásicamente conocidos: vista, oído, olfato, gusto y tacto, actualmente se aceptan dos vías más, que aportan información importante al cerebro y modulan su actividad.</p>
<p style="text-align: justify;"> El <em><strong>sentido de la propiocepción</strong>,</em> encargado de notificar la postura, la posición de nuestro cuerpo en el espacio; y <em>el sentido de la interocepción, </em>encargado de transmitir información sobre el estado de las vísceras.</p>
<p style="text-align: justify;">La información de la postura corporal es recogida por los receptores propioceptivos que están localizados en huesos, articulaciones y sistema musculoesquelético, y a través de las vías nerviosas se transmite al cerebro. Los receptores están especializados en recoger información sobre el movimiento de las articulaciones.</p>
<p style="text-align: justify;">Posición corporal y movimiento influyen radicalmente en el cerebro, que a su vez regula el equilibrio, la coordinación motora y mantiene el nivel de alerta. Se han realizado experimentos con personas, en los cuales la percepción de un mismo hecho variaba en función de la actitud corporal.</p>
<p style="text-align: justify;">El <strong><em>sentido de la interocepción</em></strong>, por su parte, notifica al cerebro -a través del nervio vago principalmente- sobre el <strong>estado interno del cuerpo</strong>, la actividad de las vísceras, sus ritmos. En el cerebro se integra esta información en un mismo circuito neuronal, la red neuronal de la interocepción.</p>
<p style="text-align: justify;">Interpretar con precisión la información de nuestras vísceras contribuye al estado emocional. Si bien la interocepción es inconsciente, hay estudios que demuestran que este sentido puede ser entrenado para tomar consciencia de algunos aspectos de la actividad visceral como es el ritmo de la respiración, del corazón, del tubo digestivo.</p>
<h3 style="text-align: justify;">Qué nos dice el cuerpo</h3>
<p style="text-align: justify;">El cuerpo es el campo donde se juega la vida, las emociones, los pensamientos. Rita Hari, investigadora en la Universidad de Helsinki, describe los mapas corporales de las emociones, de modo que toda emoción (enfado, sorpresa, tristeza, amor, felicidad, miedo) conlleva sensaciones corporales; éstas son difíciles de identificar, a causa de una preponderancia del pensamiento sobre la consciencia corporal.</p>
<p style="text-align: justify;">Cultivar el arte de mirarse por dentro y reconocer sus señales, favorece la modulación de las respuestas de nuestro organismo, puede mejorar la profundidad de las emociones, vincularnos emocionalmente con los demás y guiar las intuiciones a la hora de tomar decisiones más acertadas.</p>
<p><em>Remedios ORTIZ JURADO<br />
</em><em>Médico de familia<br />
</em><em>Madrid, Julio 2023</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/07/escuchar-el-cuerpo/">Escuchar el cuerpo</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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