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	<title>polarización | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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	<title>polarización | Revista RE Castellano</title>
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		<title>Lo que está en juego</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Elena Giménez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Mar 2025 06:00:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Democracia]]></category>
		<category><![CDATA[Donald Trump]]></category>
		<category><![CDATA[Leticia Soberón]]></category>
		<category><![CDATA[Lo que está en juego]]></category>
		<category><![CDATA[polarización]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>... se está rompiendo la antigua alianza ...</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/03/lo-que-esta-en-juego/">Lo que está en juego</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia, Palatino;">En este momento de inflexión en la historia vemos cómo está rompiéndose la antigua alianza entre los Estados Unidos y Europa, y con ella más de 70 años de una cierta estabilidad política. Era un vínculo que provenía de unas raíces históricas comunes, una visión compartida sobre el ser humano, sobre los parámetros de la convivencia social democrática y el diálogo internacional, y por supuesto fundamentado en unos flujos comerciales intensos en ambas direcciones.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia, Palatino;">Hasta ahora estaba vigente la configuración del mundo después de la Segunda Guerra Mundial que vio el nacimiento de la Organización de las Naciones Unidas con el deseo de un tiempo de paz duradera.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia, Palatino;">La Unión Soviética y Occidente se habían repartido el mundo, sin ningún tipo de duda ética, en dos bloques contrapuestos ideológicamente y en constante pugna por consolidar sus áreas de influencia. En el bloque del Este predominaba la concepción marxista-stalinista de la sociedad, con férreo control del Estado sobre todos los ámbitos de la vida. La dictadura del proletariado derivó en la dictadura de unas élites políticas ligadas a la Unión Soviética en todos los países de ese bloque, que también se extendía a algunos de Asia y de América Latina.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia, Palatino;">En el bloque occidental, capitaneado por los Estados Unidos y Europa, una visión liberal capitalista y democrática generó un espacio social de intenso desarrollo industrial y económico sin precedentes. Eso sí, con una decisión de varios países europeos de no rearmarse otra vez, confiando en que los Estados Unidos vendrían al rescate si Europa se veía atacada por algún flanco. Así transcurrieron los años de la Guerra Fría, en el paradigma cultural de dos extremos políticos, derecha-izquierda, que orientaron gran parte de la pugna democrática en amplias zonas del globo.</span></p>
<figure id="attachment_24106" aria-describedby="caption-attachment-24106" style="width: 412px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/03/europe-3483539_1280.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class=" wp-image-24106" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/03/europe-3483539_1280-300x199.jpg" alt="" width="412" height="273" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/03/europe-3483539_1280-300x199.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/03/europe-3483539_1280-1024x680.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/03/europe-3483539_1280-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/03/europe-3483539_1280.jpg 1280w" sizes="(max-width: 412px) 100vw, 412px" /></a><figcaption id="caption-attachment-24106" class="wp-caption-text"><em>Ya no hay derechas e izquierdas         Foto Mabel Amber Pixabay</em></figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia, Palatino;">El bloque soviético se derrumbó a partir de 1989, y el modelo neoliberal tomó mayor impulso y predominancia. Pero las bondades ligadas a este modelo ideológico -generaron mucha riqueza y avances científicos y tecnológicos- estaban acompañadas de enormes contradicciones, desigualdades y depredación del planeta.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia, Palatino;">A pesar de todo las relaciones internacionales, cada vez más estrechas en todas direcciones, y marcadas por la globalización, tenían unos códigos de diplomacia, unos ritmos de trato, un esfuerzo constante de multilateralidad, aunque siempre se buscara primar los intereses económicos subyacentes.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia, Palatino;">Se daba por evidente el valor del esfuerzo por el diálogo, la búsqueda de consensos, la necesidad de escuchar a los distintos interlocutores sobre un problema.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia, Palatino;">¿Qué ha cambiado en estos últimos meses?</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia, Palatino;">La llegada de Trump a la presidencia de los Estados Unidos ha marcado una regresión a los modos más primitivos de gestionar diferencias: por la imposición del más fuerte. La lógica de la prepotencia como único criterio, ha sustituido al diálogo y los valores compartidos. En muchos países la sociedad civil está votando a personas autoritarias. En parte se explica por la inseguridad, la confusión y un ecosistema comunicativo polarizado. Los algoritmos hacen prevalecer lo agresivo y extremo como máximo atractivo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia, Palatino;">Pero lo que está en juego es el modo de gestionar las diferencias y los intereses encontrados. Los dos bloques que están naciendo de este nuevo paradigma no tienen nada que ver con la “derecha” y la “izquierda”. Ahora están en pugna un modelo democrático-liberal contra un modelo autoritario que va desarticulando progresivamente los equilibrios democráticos de compensación de poderes. La lógica de los hechos está siendo sustituida por las consignas emitidas por líderes que se preocupan bien poco por el valor de verdad de sus afirmaciones. La mentira campa a sus anchas sin que nadie sepa cómo detenerla.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 12pt; font-family: Georgia, Palatino;">Está en juego la construcción de un espacio social compartido de diálogo y respeto, acosado por la imposición del más poderoso. No derecha-izquierda, sino autoritarismo-democracia. Ésta, aunque sea mucho más laboriosa y siempre ha tenido muchas limitaciones, ha mostrado su valor en la historia social humana. Merece ser defendida.</span></p>
<p><em>Marzo de 2025</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/03/lo-que-esta-en-juego/">Lo que está en juego</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>No seamos haters</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/03/no-juzgueis/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Mar 2024 05:58:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencias religiosas]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[imission.world]]></category>
		<category><![CDATA[Jordi Cussó]]></category>
		<category><![CDATA[polarización]]></category>
		<category><![CDATA[redes sociales]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Jordi CUSSÓ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/03/no-juzgueis/">No seamos haters</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">«No juzguéis». Esta frase,<strong> atribuida a Jesús de Nazaret</strong>, tiene una validez que va mucho más allá de los <strong>entornos cristianos</strong> e incluso de los <strong>entornos creyentes</strong>. Se entiende «juzgar» como expresar afirmaciones descalificatorias, condenatorias sobre otras personas, convirtiéndonos en jueces sobre su culpabilidad.</p>
<p style="text-align: justify;">La invitación a «no juzgar» es <strong>simplemente realista</strong>: <strong>nadie tiene nunca</strong> los <strong>datos suficientes</strong> sobre los motivos y la <strong>conciencia de otro</strong> ser humano. Nadie sabe todo sobre otro; y aunque lo supiera, no podría valorar todos los elementos de su conducta. <strong>No somos Dios</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Por qué viene esto ahora a colación?</p>
<p style="text-align: justify;">Porque en la <strong>cultura de las redes sociales</strong>, se ha expandido y agravado algo que los seres humanos suelen hacer desde hace milenios: <strong>convertirse en jueces de los demás</strong>. La viralización de las frases negativas, difamatorias o de las calumnias sobre personas conocidas o desconocidas,<strong> causa daños a veces irreversibles</strong> sobre los demás; no se puede reparar el buen nombre de alguien a quien se ha calumniado o difamado ante miles o millones de personas. Incluso se ha acuñado la palabra «<strong>hater</strong>«, «<strong>odiador</strong>» o persona dedicada a poner <strong>calificativos negativos</strong> en los perfiles de personajes conocidos o famosos. ¡Y es tan fácil para los lectores compartir y viralizar las críticas!</p>
<p style="text-align: justify;">Y el hábito de hablar mal sobre otros <strong>destruye</strong> no sólo a quien lo sufre, sino también a los propios «<strong>haters</strong>«. Los denigra tanto como ellos denigran a otros. Expresan una mirada triste y desencantada sobre el mundo.</p>
<p style="text-align: justify;">Descalificar a las personas <strong>no construye la sociedad</strong>, no aporta luz sobre los hechos. Simplemente genera crispación, disgrega a las personas y <strong>empobrece el discurso social.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Por supuesto hemos de recordar varias cosas:</p>
<ul style="text-align: justify;">
<li><strong>Discernir</strong> es una <strong>capacidad humana crucial</strong>. No podemos <strong>ni debemos evitar</strong> tener <strong>opiniones valorativas</strong> sobre todo lo que forma parte de nuestra vida.</li>
<li>Por ello se puede y debe <strong>tener una opinión</strong>; se puede disentir con las de otros, y expresarlo. Incluso podemos sentir rechazo hacia alguien y alejarnos de algunas personas.</li>
<li>Pero <strong>disentir no supone juzga</strong>r ni condenar ni odiar, que es desear el mal del otro. Si se odia, fácilmente se pasa a la palabra que daña o a la acción que destruye.</li>
<li>Cuando se habla de “juicio” a alguien, es necesario distinguir entre calumnia y difamación.<br />
o <strong>Calumnia</strong> es una acusación falsa, hecha maliciosamente para causar daño.<br />
o <strong>Difamación</strong> es desacreditar a alguien, de palabra o por escrito, publicando algo contra su buen nombre, su fama y su honor,          incluso aunque sea verdad.</p>
<figure id="attachment_14749" aria-describedby="caption-attachment-14749" style="width: 343px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/touch-screen-1023966_1280.jpg"><img decoding="async" class=" wp-image-14749" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/touch-screen-1023966_1280-300x214.jpg" alt="" width="343" height="245" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/touch-screen-1023966_1280-300x214.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/touch-screen-1023966_1280-1024x730.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/touch-screen-1023966_1280.jpg 1280w" sizes="(max-width: 343px) 100vw, 343px" /></a><figcaption id="caption-attachment-14749" class="wp-caption-text"><em>Es muy fácil viralizar las críticas</em></figcaption></figure></li>
</ul>
<h3 style="text-align: justify;">¿Es lo mismo juicio condenatorio que palabra profética?</h3>
<p style="text-align: justify;">Jesús mismo fue en ocasiones<strong> muy severo</strong> -con palabras proféticas- hacia los <strong>escribas, fariseos</strong> y jefes del pueblo de Dios, que ponían fardos pesados en los hombros de los demás (“Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas…”. Mt23, 23-39) y hacia los mercaderes del Templo (Jn2, 13-22).</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando Jesús dice “no juzguéis”, <strong>no se refiere a la palabra profética</strong>, que<strong> él mismo aplica</strong> a veces, sino a la <strong>expresión condenatoria sobre el prójimo</strong> que lo descalifica y excluye, que hace daño. Se refiere al juicio del que se coloca en el lugar de Dios, distorsiona la realidad y muchas veces lo fundamenta en el prejuicio.</p>
<p style="text-align: justify;">Exteriormente, juicio condenatorio y palabra profética se pueden parecer. Pero son distintos en su motivación y en su objetivo.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Motivación:</strong></p>
<p style="text-align: justify;">No todo el que critica es profeta. Los profetas hablan porque <strong>antes han escuchado a Dios</strong>. Se basan en la experiencia mística. Su punto de partida es la escucha y el silencio; se ha dejado cuestionar por Dios. Puede decir palabras duras, pero <strong>su vida es profética</strong> (coherente con lo que proclama). La motivación última <strong>es el amor de Dios</strong>. No habla desde ideologías, ni por intereses personales, resentimientos, envidia ni deseo de dañar. Asimismo, habla desde la humildad, no desde la prepotencia del que se arrog la visión del justo.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Objetivo: </strong></p>
<p style="text-align: justify;">Quien se expresa con palabras proféticas desea inspirar a la reflexión, <strong>provocar el cambio</strong>. Hacer que la persona pueda abrirse a la verdad de Dios. Sin ingenuidades, <strong>se orienta por la esperanza</strong>, el deseo de salvación. Las palabras duras, en el caso del juicio condenatorio, encierran a la persona en una situación negativa. En el caso de la profecía, son un<strong> llamado amoroso a la conversión</strong>. Siempre han de estar justificadas por la necesidad de despertar la conciencia de aquel a quien se dirigen y nunca expresan menosprecio o deseo de humillar al otro.</p>
<p style="text-align: justify;">En síntesis, en este ambiente de redes sociales, en el que podemos realmente participar activamente, es necesario tener conciencia de qué ponemos y qué compartimos.</p>
<p style="text-align: justify;">a.<strong> Abandonar la frivolidad</strong> y asumir la propia responsabilidad sobre nuestras palabras en todos los ámbitos.<br />
b. Promover activamente el <strong>respeto y la crítica constructiva</strong>.<br />
c. <strong>Valorar seriamente</strong>,<strong> antes de expresarlas</strong>, las críticas negativas que hacemos sobre las personas y las instituciones.<br />
d. Podemos hacer <strong>mucho más daño de lo que pensamos</strong>, incluso irreversible, cuando de modo frívolo descalificamos o cuando insultamos, actuamos en contra de personas, sobre todo si lo hacemos a través de redes sociales.<br />
e. Esto no quita que podamos disentir y expresar nuestra opinión sobre temas importantes para la convivencia social como son planteamientos políticos, deportivos, económicos, religiosos. ¡De hecho, debemos! Pero siempre intentando entender el contexto, respetando sobre todo a las personas, aunque tengan puntos de vista diferentes.<br />
f. Esto no quita nuestra <strong>obligación de denunciar la injusticia</strong>, aunque siempre con la cautela y la debida presunción de inocencia.<br />
g. No digamos sobre alguien nada que no podamos decir delante de esa persona.<br />
h. Mejor preguntar que afirmar.<br />
i. Defender públicamente a quien está siendo injustamente atacado, especialmente en las redes sociales.</p>
<p style="text-align: justify;">Y así, más allá de nuestras creencias, contribuiremos a un ambiente de respeto y diálogo en la sociedad de nuestro tiempo.</p>
<p style="text-align: justify;">[Fragmento del iBooklet No Juzgar. <a href="https://imission.world/booklet-no-juzgar/">https://imission.world</a>]. En ese mismo sitio se puede firmar la adhesión a No Juzgar.</p>
<p><em>Jordi CUSSÓ PORREDÓN y varios autores<br />
</em><em>Sacerdote y economista<br />
</em><em>Santo Domingo, marzo 2022</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/03/no-juzgueis/">No seamos haters</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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