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	<title>SCROLLER | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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	<title>SCROLLER | Revista RE Castellano</title>
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		<title>Encuentros</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Oct 2026 05:00:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[creatividad]]></category>
		<category><![CDATA[Cuando todo encaja]]></category>
		<category><![CDATA[encuentros]]></category>
		<category><![CDATA[Raül Refree]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Javier BUSTAMANTE</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/10/encuentros/">Encuentros</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_34896" aria-describedby="caption-attachment-34896" style="width: 974px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/10/encuentros_foto-scaled.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class=" wp-image-34896" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/10/encuentros_foto-1024x680.jpg" alt="" width="974" height="733" /></a><figcaption id="caption-attachment-34896" class="wp-caption-text">Foto: Javier Bustamante</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Hace días, mi amigo Martí colgó en su perfil de Instagram una frase del músico catalán Raül Refree, extraída de su libro <em>Cuando todo encaja</em> (Editorial Debate: Barcelona, 2025). Esta dice: “En una concepción abierta y valiente del arte y nuestro papel en el mundo, podemos convertir nuestra fragilidad en un valor y nuestra cojera en un baile. Las limitaciones no son defectos, sino características que nos definen, puntos de partida para proyectos futuros. Cada uno debe encontrar los mecanismos que le permitan expresarse con la mayor libertad y sinceridad, porque solo desde ahí cobra sentido el ejercicio creativo”.</p>
<p style="text-align: justify;">Este breve párrafo sobre el hecho creativo me sugiere un sinfín de apuntes. Comienza el párrafo con dos características que Raül ve en el arte, como son: apertura y valentía. Que casi al final del texto crean un paralelismo con libertad y sinceridad. La apertura va de la mano con la libertad. Un corazón abierto es un corazón libre, que extiende su vuelo sobre aquello que le llama la atención, que le cautiva, que le despierta la imaginación. El horizonte, llámese paisaje, hoja en blanco, respiración honda, siempre es abriente y, por lo mismo, invita al espíritu y a los sentidos a expandirse, a buscar, a dejarse encontrar.</p>
<p style="text-align: justify;">De igual manera, valentía y sinceridad también se encuentran para hacer el camino juntas. Porque se requiere mucha valentía para ser sincero. Y, ¿qué es ser sincero? Es afirmar: sí, yo soy. Soy lo que hago, soy lo que digo, soy lo que siento y pienso. Soy. ¡Cuánta valentía se requiere para ser! Ser en lo visible y ser en lo invisible.</p>
<p style="text-align: justify;">Estos paralelismos nos remiten a un ámbito indispensable en el ejercicio creativo: la coherencia. Aquellas personas creadoras, es decir, artistas, intelectuales, cualquier persona que cree en lo que crea, si no lo hacen desde la coherencia, están imitando o están haciendo cosas para sentirse valorados o contemplados. La coherencia no se trata de crear un personaje o un sello o un producto vendible. La coherencia hace visible lo invisible: se deja el alma en la piel porque sí, a cambio de nada, porque no puede vivir sin hacerlo.</p>
<p style="text-align: justify;">Por eso sigue apuntando Refree que podemos convertir nuestra fragilidad en un valor y nuestra cojera en un baile. No se trata de disimular o esconder la fragilidad o la cojera, sino de habitarlos, darles valor y transformarlos en un espacio lúdico, creativo, celebrativo de la vida. Esta tarea confiere al quehacer artístico un papel conciliador ante falsas ilusiones y expectativas. Soy quien soy y como soy o no sería. Soy frágil, como tantos seres, y cojeo porque esto me hace interdependiente, por tanto, poroso ante la realidad que me rodea. Una manera de sentir así el arte nos aleja del individualismo y de tendencias fascistas.</p>
<p style="text-align: justify;">Qué belleza destaca Raül al conceibir las “limitaciones” como características que definen. Y es que, justamente, el límite cumple la función de definir, demarcar, perfilar. Me limita la piel y gracias a ella no se me desparraman los órganos, además de que define los rasgos que me hacen único como persona. Las limitaciones confieren carácter, moldean el espíritu, conforman la biografía de cada persona. Esta unicidad de los límites se traduce en experiencia estética, diferenciación, singularidad. El riesgo es cuando se adoptan cánones de “limitaciones” excluyentes y jerarquizantes. No hay singularidades superiores, hay manipulación y mercantilización de determinadas formas.</p>
<p style="text-align: justify;">Por último, en este pensar en voz alta, retomo lo que el músico dice: “Cada uno debe encontrar los mecanismos que le permitan expresarse…”. La búsqueda es un camino personal, íntimo, curioso, que acaba recalando en un encuentro. Un encuentro que implica dejarse encontrar. Uno se encuentra con la realidad, pero también la realidad se encuentra con uno. De nuevo confluyen aquí apertura y valentía, libertad y sinceridad. Dejarse encontrar, conlleva humildad. Ser agente de un proceso creativo quiere decir también ser parte de este. Cuando creo, me recreo. Soy creador y creatura.</p>
<p style="text-align: justify;">El título de la obra de Raül Refree, <em>Cuando todo encaja</em>, sugiere que llega un punto del proceso creativo en que todo encuentra su lugar para expresar aquello que se está llamado a expresar. Eso nos lleva a la etimología de la palabra <em>vocación</em>: ser aquello que uno está llamado a ser. Escucharse para escuchar la realidad.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Javier BUSTAMANTE ENRIQUEZ<br />
</em><em>Poeta<br />
Ciudad de México, México<br />
</em><em>Octubre de 2026</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/10/encuentros/">Encuentros</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Divulgación y recreación histórica</title>
		<link>https://www.revistare.com/2026/09/divulgacion-y-recreacion-historica/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Sep 2026 05:00:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Divulgación histórica]]></category>
		<category><![CDATA[Patrimonio histórico]]></category>
		<category><![CDATA[Teatralización]]></category>
		<category><![CDATA[teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Visitas teatralizadas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Albert LÓPEZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/09/divulgacion-y-recreacion-historica/">Divulgación y recreación histórica</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_34858" aria-describedby="caption-attachment-34858" style="width: 932px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-1.jpg"><img decoding="async" class=" wp-image-34858" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-1-1024x1018.jpg" alt="" width="932" height="926" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-1-1024x1018.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-1-300x298.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-1-150x150.jpg 150w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-1-768x764.jpg 768w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-1.jpg 1220w" sizes="(max-width: 932px) 100vw, 932px" /></a><figcaption id="caption-attachment-34858" class="wp-caption-text">Teatralización histórica en el Yacimiento Iesso Guissona. Magister Fabvlarvm Divulgació</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-2.jpg"><br />
</a> <a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-3.jpg"><br />
</a> <strong>Herramientas didácticas para transmitir el patrimonio cultural</strong></p>
<p style="text-align: justify;">El objetivo de la didáctica del patrimonio cultural no es memorizar datos históricos, sino utilizar los bienes culturales como instrumentos educativos para conectar el pasado con el presente. Para alcanzar este objetivo, es necesario diseñar métodos, técnicas y estrategias para enseñar a comprender, interpretar y valorar el patrimonio. No se trata sólo de hablar de historia, de arqueología, de arte, de ciencia&#8230; Se trata de conectar a las personas con sus raíces históricas y sociales, conectarlas con el respeto hacia lo que nos han legado las generaciones que nos han precedido, con la consciencia de conservar estos bienes, con la democratización de la cultura para que sea accesible a todas las personas.</p>
<p style="text-align: justify;">El reto al que nos enfrentamos es conseguir que los valores del patrimonio no desaparezcan. Por mucho que este patrimonio haya pasado de generación en generación, que quienes nos lo han legado fueran conscientes de su gran valor, si la generación actual no lo comprende, está condenado a ser olvidado. Por tanto, el reto es doble: mantenerlo y conseguir que sea valorado y querido como merece para poder traspasarlo a la siguiente generación.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Pero cómo hacer que estos objetivos se conviertan en algo tangible? La era digital en la que estamos inmersos nos ha proporcionado muchas herramientas que pueden ser muy útiles. Pero una «máquina» no transmite sentimientos y sensaciones como podemos hacer las personas. Y en este sentido, utilizar la divulgación y la recreación histórica se convierte en una herramienta muy valiosa para conseguir el objetivo.</p>
<p style="text-align: justify;">Divulgar y recrear la historia, poniendo en valor el patrimonio, no es únicamente contar una historieta, hacer teatro, hacer comedia, como dirían algunos. La divulgación y recreación histórica se basa en las fuentes históricas de la época que se quiere dinamizar. Lo primero es buscar la información de lo que queremos explicar, contrastarla y después convertirla en un guion para transmitir de forma atractiva esta información. Es necesario ser rigurosos. Y, evidentemente, que en estos guiones existe una parte que no deja de ser pura ficción, pero esto es un vehículo para hacer que el verdadero contenido llegue a las personas. También es necesario implementarlo en el espacio patrimonial, conseguir que los destinatarios sientan que viven la historia en primera persona, dentro de los espacios donde tuvo lugar la misma historia, viendo a unos personajes que van vestidos de la época que se trata de manera rigurosa y que utilizan elementos que parecen llegados de aquellos tiempos pasados. Al igual que ocurre con un dibujo o una reproducción virtual que no puede sustituir la credibilidad de una fotografía de una persona, en la interpretación del patrimonio a través de la recreación histórica pasa exactamente igual.</p>
<p style="text-align: justify;">En este sentido, muchos espacios patrimoniales están incluyendo en sus propuestas las llamadas visitas teatralizadas o dinamizadas. La demanda cada vez es mayor. Pero los verdaderos escaparates de esta modalidad de didáctica del patrimonio son los festivales de recreación que buscan mostrar el pasado de nuestra sociedad. En Cataluña destacan el <em>Festival Tarraco Viva</em> de Tarragona, el <em>Festival Magna Celebratio</em>de Badalona o el <em>Festival Triunvirato Mediterráneo</em> de Empúries, que abordan el pasado romano. También la <em>Semana Medieval</em> de Montblanc o el <em>Mercado Medieval</em> de Guimerà, para explicar el patrimonio medieval de estas villas. Fuera de Cataluña, destacan el <em>Castra Legionis Festival de Historia Viva</em> <em>de Gilena</em> (Sevilla) y las <em>Jornadas Iberoromanas de Almedinilla</em> (Córdoba). Todos ellos ejemplo de las buenas prácticas relacionadas con nuestro patrimonio y nuestra historia.</p>
<figure id="attachment_34859" aria-describedby="caption-attachment-34859" style="width: 430px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-2.jpg"><img decoding="async" class=" wp-image-34859" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-2-576x1024.jpg" alt="" width="430" height="764" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-2-576x1024.jpg 576w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-2-169x300.jpg 169w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-2-768x1365.jpg 768w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-2-864x1536.jpg 864w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-2.jpg 998w" sizes="(max-width: 430px) 100vw, 430px" /></a><figcaption id="caption-attachment-34859" class="wp-caption-text">Visita teatralizada al MAC Ullastret. Empordà Caterva</figcaption></figure>
<figure id="attachment_34860" aria-describedby="caption-attachment-34860" style="width: 576px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-3.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-large wp-image-34860" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-3-576x1024.jpg" alt="" width="576" height="1024" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-3-576x1024.jpg 576w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-3-169x300.jpg 169w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-3-768x1365.jpg 768w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-3-864x1536.jpg 864w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-3-1152x2048.jpg 1152w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-3.jpg 1191w" sizes="auto, (max-width: 576px) 100vw, 576px" /></a><figcaption id="caption-attachment-34860" class="wp-caption-text">Visita teatralizada al MAC Ullastret. Empordà Caterva</figcaption></figure>
<figure id="attachment_34861" aria-describedby="caption-attachment-34861" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-4.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-large wp-image-34861" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-4-1024x1012.jpg" alt="" width="660" height="652" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-4-1024x1012.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-4-300x297.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-4-768x759.jpg 768w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/09/FOTOGRAFIA-4.jpg 1220w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-34861" class="wp-caption-text">Festival Castra Legionis 2024, de Gilena (Sevilla). Magister Fabvlarvm Divulgació</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;"><em>Albert LÓPEZ VIVANCOS<br />
</em><em>Divulgador y recreador histórico<br />
</em><em>Badalona, España<br />
</em><em>Septiembre de 2026. </em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/09/divulgacion-y-recreacion-historica/">Divulgación y recreación histórica</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Mujer: arte, refugio y resistencia</title>
		<link>https://www.revistare.com/2026/08/mujer-arte-refugio-y-resistencia/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Aug 2026 05:00:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
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		<category><![CDATA[esperanza]]></category>
		<category><![CDATA[mujer]]></category>
		<category><![CDATA[psicología]]></category>
		<category><![CDATA[refugio]]></category>
		<category><![CDATA[resistencia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Katherine REYES</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/08/mujer-arte-refugio-y-resistencia/">Mujer: arte, refugio y resistencia</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: justify;"></div>
<div style="text-align: justify;">
<p class="Standard"><b></b><b><br />
</b></p>
<figure id="attachment_34813" aria-describedby="caption-attachment-34813" style="width: 847px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/08/foto-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-34813" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/08/foto-1-1024x660.jpg" alt="" width="847" height="486" /></a><figcaption id="caption-attachment-34813" class="wp-caption-text">Petra Vlasman / Mujeres de Figueres</figcaption></figure>
<p class="Standard"><b> </b></p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p class="Standard">Durante siglos a muchas mujeres se les negó el acceso a la educación, a los espacios de decisión y, en ocasiones, incluso el reconocimiento de su talento. Sin embargo, hubo un lugar que nadie consiguió cerrar del todo: el arte. Allí donde la sociedad imponía silencio, muchas mujeres encontraron una forma de hablar. Allí donde había exclusión, descubrieron un refugio. Y donde parecía imposible cambiar la realidad, comenzaron a transformarla.<br />
Pintar, escribir, fotografiar, bailar o esculpir ha sido, para generaciones de mujeres, mucho más que una forma de expresión artística. Ha sido una manera de preservar la identidad, denunciar las injusticias y construir espacios de libertad. En muchos casos, crear significó sobrevivir.<br />
Esta realidad no pertenece solo al pasado. Hoy el arte continúa siendo una herramienta de transformación personal y social. Muchas artistas abordan en sus obras cuestiones como la violencia de género, la desigualdad, la migración o la discriminación, convirtiendo experiencias individuales en relatos capaces de generar empatía y conciencia colectiva.</p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p class="Standard">La historia del arte ofrece numerosos ejemplos de mujeres que encontraron en la creatividad una forma de resistencia.<br />
La pintora italiana Artemisia Gentileschi convirtió su obra en una afirmación de dignidad tras sufrir violencia. Frida Kahlo transformó el dolor físico y emocional en un lenguaje de arte puro. En España, Maruja Mallo, una de las grandes representantes de la Generación del 27, tuvo que esperar décadas para recibir el reconocimiento que merecía.<br />
Lejos de ser un fenómeno exclusivamente histórico, esa experiencia continúa viva.</p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p class="Standard"><span class="Lletraperdefectedelpargraf">En Figueras, municipio de la </span><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Provincia_de_Gerona"><span class="Lletraperdefectedelpargraf">provincia de Girona</span></a><span class="Lletraperdefectedelpargraf">, en <a name="mwIw"></a><a name="mwJA"></a>el Alt Empordà, la artista visual Petra Vlasman, nacida en Ámsterdam y afincada en Cataluña desde 2004, lleva años impulsando proyectos de arte participativo que unen creación, memoria y compromiso social. Historias que conectan e Historias Ocultas. Su trabajo combina fotografía, collage, instalación y procesos colaborativos para generar espacios donde las personas puedan encontrarse, compartir sus historias y fortalecer los vínculos con su comunidad.</span></p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p class="Standard">Uno de los aspectos más valiosos de su labor es el acompañamiento a mujeres de diferentes edades, culturas y trayectorias vitales. En sus talleres, el objetivo no es aprender una técnica ni realizar una obra perfecta. Lo importante es el proceso.</p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p class="Standard">Cada collage, cada fotografía o cada creación se convierte en una oportunidad para expresar emociones, recuperar la confianza y descubrir que la creatividad sigue formando parte de cada persona, aunque durante años haya permanecido dormida. El arte deja entonces de ser un resultado para convertirse en una experiencia compartida.</p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p class="Standard"><span class="Lletraperdefectedelpargraf">Esta forma de entender el arte conecta con la propuesta de la escritora estadounidense Julia Cameron, autora del libro <i>El Camino del Artista</i>. Desde hace más de tres décadas sostiene que la creatividad no es un don reservado a unos pocos, sino una capacidad humana que puede recuperarse cuando dejamos de lado el miedo, el perfeccionismo y la idea de que solo merece la pena crear si el resultado es extraordinario.<br />
Su propuesta ha inspirado a miles de personas en todo el mundo y coincide con una idea sencilla: crear también es una manera de conocerse.</span></p>
<figure id="attachment_34814" aria-describedby="caption-attachment-34814" style="width: 761px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/08/foto-2.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-34814" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/08/foto-2.jpg" alt="" width="761" height="1014" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/08/foto-2.jpg 761w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/08/foto-2-225x300.jpg 225w" sizes="auto, (max-width: 761px) 100vw, 761px" /></a><figcaption id="caption-attachment-34814" class="wp-caption-text">Foto: Katherine Reyes</figcaption></figure>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p class="Standard"><span class="Lletraperdefectedelpargraf"><b>Psicología y Arte</b></span></p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p class="Standard">La psicología ha demostrado que las actividades artísticas favorecen la regulación emocional, ayudan a reducir el estrés y fortalecen la resiliencia, es decir, la capacidad de afrontar situaciones difíciles y salir de ellas con nuevos recursos personales. Por ello, la arteterapia forma parte de programas de apoyo en hospitales, centros de salud mental y proyectos dirigidos a personas que han vivido experiencias traumáticas o situaciones de vulnerabilidad.</p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p class="Standard"><span class="Lletraperdefectedelpargraf">La UNESCO también ha destacado el papel del arte como herramienta para fortalecer la resiliencia individual y colectiva, especialmente en tiempos de crisis. Crear no elimina el sufrimiento, pero puede ofrecer nuevas formas de comprenderlo, compartirlo y transformarlo.</span></p>
<figure id="attachment_34815" aria-describedby="caption-attachment-34815" style="width: 768px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/08/foto-3.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-34815" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/08/foto-3.jpg" alt="" width="768" height="1024" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/08/foto-3.jpg 768w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/08/foto-3-225x300.jpg 225w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></a><figcaption id="caption-attachment-34815" class="wp-caption-text">Foto: Katherine Reyes</figcaption></figure>
<p class="Standard">
<p><b>Esperanza</b><br />
Desde la tradición cristiana, el acto de crear posee además un significado profundamente humano. La Biblia presenta al ser humano como imagen de un Dios creador. Bajo esta mirada, la creatividad no consiste únicamente en producir algo bello; significa participar en esa capacidad de transformar la realidad, descubrir sentido en medio de la dificultad y abrir caminos de esperanza donde parecía imponerse el silencio.<br />
Quizá por eso el arte sigue conmoviendo tanto. Porque no nace de la perfección, sino de la experiencia humana.</p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p class="Standard">Las mujeres que hoy participan en proyectos como los impulsados por Petra Vlasmann probablemente no piensen que están cambiando el mundo mientras recortan fotografías, mezclan colores o construyen un collage. Sin embargo, en cada encuentro ocurre algo que va mucho más allá del resultado artístico.<br />
Se fortalecen la autoestima, la confianza y el sentido de pertenencia. Se crean vínculos. Se escuchan historias. Se recuperan voces que durante mucho tiempo permanecieron en silencio.<br />
Tal vez esa sea la mayor fuerza del arte: recordar que toda persona tiene algo valioso que expresar.</p>
<figure id="attachment_34816" aria-describedby="caption-attachment-34816" style="width: 768px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/08/foto-4.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-34816" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/08/foto-4.jpg" alt="" width="768" height="1024" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/08/foto-4.jpg 768w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/08/foto-4-225x300.jpg 225w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></a><figcaption id="caption-attachment-34816" class="wp-caption-text">Foto: Katherine Reyes</figcaption></figure>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p>&nbsp;</p>
<p class="Standard"><i>Katherine REYES<br />
</i><i>Fotógrafa<br />
</i><i>Barcelona (España)<br />
Agosto de 2026</i></p>
</div>
<div style="text-align: justify;">
<p class="Standard"><i> </i></p>
</div>
<div>
<p class="Standard" style="text-align: justify;"><i> </i></p>
</div><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/08/mujer-arte-refugio-y-resistencia/">Mujer: arte, refugio y resistencia</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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			</item>
		<item>
		<title>Documentos fugaces</title>
		<link>https://www.revistare.com/2026/08/documentos-fugaces/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Aug 2026 04:58:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Documentos históricos]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[Realidad virtual]]></category>
		<category><![CDATA[Tecnología]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Javier BUSTAMANTE</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/08/documentos-fugaces/">Documentos fugaces</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_34822" aria-describedby="caption-attachment-34822" style="width: 854px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/08/IMG20260804160147-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-34822" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/08/IMG20260804160147-1024x771.jpg" alt="" width="854" height="669" /></a><figcaption id="caption-attachment-34822" class="wp-caption-text">Foto: Javier Bustamante</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Para la persona historiadora hay muchas fuentes desde las cuales construir o reconstruir relatos. Los relatos son para la Historia hilos argumentales, guiones, escenas… que describen cómo fueron algunos hechos. Dichas fuentes nos acercan al origen y al proceso de muchos acontecimientos que se han convertido en fundacionales de los actuales colectivos humanos.</p>
<p style="text-align: justify;">Las fuentes tradicionales de la Historia son documentos como vestigios arqueológicos, edificaciones, trazos urbanos, soportes de papel, obras de arte, objetos de uso cotidiano, modificaciones en el medio natural, herramientas de trabajo y todo aquel elemento que represente una huella “del pasado”. Junto a estos documentos de tipo material, también coexisten los de tipo inmaterial, que algunos han llegado a nuestros días porque en algún momento fueron trasladados a soportes materiales. En esta categoría encontramos la religión, la tradición oral, los mitos y leyendas, la música, las costumbres, los códigos morales, los códigos de comportamiento familiares, los roles sociales, las tradiciones, actividades lúdicas, entre muchas otras manifestaciones que recogen la riqueza cultural de los pueblos y los grupos humanos.</p>
<p style="text-align: justify;">El final del siglo XX y comienzo XXI están fuertemente marcados por la experiencia digital. Por medio de los avances tecnológicos se ha conseguido, de alguna forma, traspasar las barreras del tiempo y del espacio. Ahora podemos “virtualmente” ver cosas que están a miles de kilómetros de distancia y escuchar, simultáneamente, a personas o acontecimientos que se encuentran del otro lado del mundo. También registrar en soporte digital hechos que podemos reproducir con una fidelidad muy alta. Y ya más recientemente crear “realidades”, es decir: con elementos que emulan la realidad, ficcionar con tal apariencia de verdad que cuesta diferenciar lo que ha sido real y se ha registrado, de lo que se ha creado como si hubiera sucedido, pero que nunca llegó a suceder.</p>
<p style="text-align: justify;">Para la historiografía y, en buena parte, para la construcción de relatos biográficos, un soporte indispensable lo han sido las cartas, los diarios y todas aquellas vivencias que quedaban registradas en soporte de papel. Con el surgimiento de la tecnología digital, la comunicación a distancia se ha visto reemplazada por llamadas y videollamadas, cuyo contenido desaparece al colgar el teléfono. O con la comunicación a través de plataformas como el whatsapp y similares, donde se dan “conversaciones” bidireccionales o en grupo, las cuales también pueden disolverse con solo dar una orden de vaciar el chat porque ocupa mucho “espacio” en la memoria del teléfono.</p>
<p style="text-align: justify;">Un poco antes del uso o sobre-uso del Smartphone, los correos electrónicos eran los sucesores naturales de la correspondencia sobre papel. Ahora, como respuesta a la cultura de la inmediatez, el correo electrónico queda arrinconado a ciertos usos.</p>
<p style="text-align: justify;">Con todo lo anterior, quiero destacar que han aparecido nuevas fuentes documentales de tipo digital, sobretodo valiosas para la elaboración de relatos como las biografías y otras narraciones de tipo histórico, que se vuelven inaccesibles por su grado de protección a la privacidad –como los correos electrónicos y las conversaciones de whatsapp–. O que desaparecen con instrucciones tan fáciles como: borrar, vaciar, tirar a la papelera. Se genera tal cantidad de discurso, muchas veces banal por lo sencillo de su elaboración, que se hace descartable. Y en el camino se pierde información valiosa de tipo histórico, biográfico, antropológico, sociológico.</p>
<p style="text-align: justify;">Las personas historiadoras del futuro, ¿a qué fuentes accederán para leer el presente? Sin duda habrá muchas, pero hay elementos tan ricos que vemos desaparecer ante nuestros ojos. Esto me lleva a pensar que la comunicación digital equivale a esas conversaciones orales del pasado, muchas de ellas interesantes y que eran el sustrato de acontecimientos históricos, que seguramente se disolvían en el aire y cuyos ecos nunca nos llegaron. O todos esos documentos materiales que, por intereses varios, fueron destruidos, quemados, desaparecidos… y que ahora solo habitan en nuestra imaginación.</p>
<p style="text-align: justify;">Al escribir estas líneas pienso en la riqueza que tienen los actuales grupos de whatsapp, que son como el espejo que refleja la dinámica grupal de sus integrantes, sus intereses, sus filias y sus fobias, la realidad social a la que pertenecen, sus discursos… Todo esto es un material valioso para disciplinas como la historia, la antropología, la sociología, la psicología social. La mayoría de su contenido quedará en el limbo digital.</p>
<p style="text-align: justify;">A los habitantes del siglo XXI, esta es la versión de la realidad que nos está tocando vivir. Que no es la única y que corremos el riesgo de asumir como la que vale para todo y para todas y todos. Hay mucho más y es importante no quedarnos con pocos canales para leer y registrar los acontecimientos vitales de la existencia. Es crucial considerar que, las capacidades creativas y los lenguajes diversos, son la principal riqueza de la especie humana.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Javier BUSTAMANTE ENRIQUEZ</em><br />
<em>Psicólogo social</em><br />
<em>Ciudad de México, México</em><br />
<em>Agosto de 2026</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/08/documentos-fugaces/">Documentos fugaces</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>La experiencia de enseñar la Sagrada Familia</title>
		<link>https://www.revistare.com/2026/07/la-experiencia-de-ensenar-la-sagrada-familia/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Jul 2026 05:00:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Barcelona]]></category>
		<category><![CDATA[Centenario Gaudí]]></category>
		<category><![CDATA[Didáctica de patrimonio]]></category>
		<category><![CDATA[Mercè Costa]]></category>
		<category><![CDATA[Sagrada Familia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Assumpció RODÀ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/07/la-experiencia-de-ensenar-la-sagrada-familia/">La experiencia de enseñar la Sagrada Familia</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_34776" aria-describedby="caption-attachment-34776" style="width: 829px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/07/foto-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-34776" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/07/foto-1-1024x712.jpg" alt="" width="829" height="607" /></a><figcaption id="caption-attachment-34776" class="wp-caption-text">Foto: Imma Sánchez</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;"><em> </em></p>
<p style="text-align: justify;"><em>El pasado día 6 de junio tuvo lugar la tertulia Marina de Castarlenas en la que <strong>Mercè Costa,</strong> guía oficial del templo de la Sagrada Familia de Barcelona, nos habló de su experiencia como guía y nos ofreció una visión amplia del templo y su proceso histórico, llena de detalles y anécdotas. Se celebró en la sede del Àrea Cultural Oriol en Santa Coloma de Gramenet.</em></p>
<p style="text-align: justify;"><strong> </strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Reseña de la Tertulia: La Experiencia de Enseñar la Sagrada Familia</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Un momento histórico: la culminación de la gran cruz central</strong></p>
<p style="text-align: justify;">El año 2026 marca un hito absolutamente histórico para la Sagrada Familia. En febrero de ese año se finalizó la Torre de Jesucristo. Con la colocación del brazo superior de la gran cruz el 20 de febrero, el templo ha alcanzado su altura máxima de 173,5 metros. Esta estructura monumental, que pesa 100 toneladas y mide 17 metros de altura por 13 de ancho, está completamente limpia de andamios y lista para su bendición y encendido oficial, programada para el día 10 de junio. El evento coincide de lleno con el centenario de la muerte de Antoni Gaudí. Vivir la construcción de una iglesia de estas dimensiones en pleno siglo XXI nos conecta directamente con el espíritu de las catedrales medievales europeas, algo insólito en el mundo contemporáneo.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Los orígenes del templo y el giro genial de Gaudí</strong></p>
<p style="text-align: justify;">El origen de la Sagrada Familia se remonta al año 1860, cuando se aprueba el Plan Cerdà y nace la Asociación de Devotos de Sant Josep. Esta entidad privada, liderada por el promotor Josep María Bocabella, compró una manzana del Eixample para construir un templo parroquial. El proyecto arrancó el 19 de marzo de 1882 bajo la dirección del arquitecto diocesano Francisco de Paula del Villar, quien planteó una iglesia neogótica convencional.</p>
<p style="text-align: justify;">Debido a discrepancias económicas y de materiales, Villar dimitió año y medio después, momento en el que un joven Antoni Gaudí tomó las riendas. Gaudí redefinió por completo el proyecto para convertirlo en una catedral monumental. Terminó la cripta de una forma muy innovadora, abriendo ventanas al exterior para recibir luz natural, y finalizó la fachada del ábside a finales del siglo XIX. Consciente de que no viviría para ver la obra terminada, decidió priorizar y dejar terminada una sola fachada completa que sirviera de modelo para las generaciones futuras: la fachada del Nacimiento. De esta, Gaudí solo vio completada la primera de las cuatro torres, en diciembre de 1925, antes de morir al año siguiente.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Ingeniería de la naturaleza: arcos catenarios y columnas de doble giro</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La arquitectura interior de la Sagrada Familia prescinde totalmente de los elementos clásicos del gótico como los contrafuertes, los arbotantes o las claves de bóveda. Gaudí encontró en la naturaleza la inspiración para crear una estructura puramente autoportante basada en el uso de arcos parabólicos y catenarios. Mediante maquetas tridimensionales y complejos sistemas de cuerdas y pesos (banco de pruebas que ya había ensayado con éxito en la Colonia Güell), calculó exactamente cómo canalizar el peso directamente hacia el suelo. Por ese motivo, en el interior del templo todas las columnas están inclinadas.</p>
<p style="text-align: justify;">Dado que las columnas tradicionales habrían sido demasiado gruesas y antiestéticas, Gaudí inventó la &#8216;columna de doble giro&#8217;. Esta estructura nace de una doble hélice que genera ondulaciones y aristas que se multiplican de forma exponencial (de 8 a 16, 32 y 64). El efecto visual es extraordinario: las columnas parecen afinarse y aliviarse a medida que suben, evolucionando desde una base poligonal hacia la perfección geométrica del círculo. El espacio interior emula un bosque protector donde las columnas funcionan como troncos, los capiteles como nudos y las bóvedas como la copa del árbol llena de lucernarios.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Un mosaico de artistas y el reto de la modernidad</strong></p>
<p style="text-align: justify;">El templo ha recibido el legado de múltiples generaciones de artistas que han aportado su visión estética respetando la simbología original. El salvamento de 8.000 fragmentos de las maquetas de Gaudí tras los incendios de la Guerra Civil (gracias a la rápida intervención del arquitecto Lluís Bonet) ha permitido a los profesionales actuales traducir estas ideas tridimensionales a ordenadores y diseños en 3D.</p>
<p style="text-align: justify;">A nivel escultórico, la fachada del Nacimiento cuenta con obras de Busquets en los años cincuenta, de Ros a los setenta, y una intervención muy destacada del escultor japonés Etsuro Sotoo. Establecido en Barcelona desde 1978, Sotoo ha dedicado más de cuarenta y tres años al templo, siendo el autor de los ángeles músicos, los frutos de colores de las cubiertas y las impresionantes puertas de bronce (2014-2015), que recrean con hiperrealismo caracoles, insectos y hojas.</p>
<p style="text-align: justify;">Por su parte, la fachada de la Pasión (orientada al oeste, donde termina el sol y la vida) fue encargada en 1985 a Josep M. Subirachs. Pese a la fuerte polémica y las protestas iniciales de los años ochenta por la ruptura estética, sus figuras angulosas y de gran fuerza expresiva, han quedado perfectamente integradas en el carácter dramático que Gaudí proyectó para este portal.</p>
<figure id="attachment_34775" aria-describedby="caption-attachment-34775" style="width: 330px" class="wp-caption alignnone"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/07/foto-2.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-34775" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/07/foto-2-797x1024.jpg" alt="" width="330" height="464" /></a><figcaption id="caption-attachment-34775" class="wp-caption-text">Foto: Ceremonia de Bendición de la torre de Jesucristo y Centenario de la muerte de Gaudí. TV3</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;"><strong>Luz, música, financiación y el alma de Gaudí</strong></p>
<p style="text-align: justify;">El interior de la Sagrada Familia está pensado para crear una atmósfera espiritual diáfana, sin retablos que tapen el espacio, sino con un baldaquino suspendido y ligero inspirado en lo que Gaudí hizo en la Catedral de Mallorca. Pero si un elemento define el espacio interior es la luz: las vidrieras diseñadas por el pintor Joan Vila Grau hacen que el sol pinte las piedras con colores fríos (azules y verdes) en el lado del Nacimiento y colores cálidos (naranjas y rojos) en el lado de la Pasión, un espectáculo visual que se completó entre 2011 y 2017.</p>
<p style="text-align: justify;">La acústica del templo es otro reto gigantesco. Las cantorías de las naves están diseñadas para acoger un corazón de seiscientas personas distribuidas por el ábside. Dada la distancia de noventa metros respecto al director de la orquesta, hoy en día los cantores deben seguir la dirección de forma técnica a través de cámaras y pantallas de vídeo. También la alta ingeniería actual ha hecho posible las torres actuales colaborando con un equipo de Londres, mediante el sistema innovador de paneles de piedra tensada (bloques unidos a gran presión por barras de hierro internas) resistentes al viento, cuyas piezas se montan previamente en los terrenos exteriores de la Galera.</p>
<p style="text-align: justify;">Finalmente, Mercè Costa revela anécdotas sobre la fuerte identidad catalana de Gaudí, visible incluso en la puerta principal de la Gloria (diseñada por Subirachs), donde el texto del Padre Nuestro aparece en catalán a lo grande y en cincuenta lenguas de fondo, conteniendo las letras «A» y «G» de las iniciales del arquitecto en la cerradura de la puesta. En un sentido histórico, se recuerda cómo la tumba de Gaudí en la cripta fue la única respetada expresamente por orden de los revolucionarios anarquistas en 1936.</p>
<p style="text-align: justify;">Hoy en día, el monumento sigue adelante gracias a una gestión propia donde el 90% de los ingresos anuales (unos 134 millones de euros en 2024) provienen de las entradas de los turistas, garantizando que sean los propios visitantes del mundo quienes financien el sueño final de Gaudí.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Assumpció RODÀ CORTEY<br />
</em><em>Profesora<br />
</em><em>Barcelona, España<br />
Julio de 2026</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/07/la-experiencia-de-ensenar-la-sagrada-familia/">La experiencia de enseñar la Sagrada Familia</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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			</item>
		<item>
		<title>De la incertidumbre al lenguaje de la vida</title>
		<link>https://www.revistare.com/2026/07/de-la-incertidumbre-al-lenguaje-de-la-vida/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Jul 2026 04:56:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[lenguaje de la vida]]></category>
		<category><![CDATA[Modelo OSAR]]></category>
		<category><![CDATA[ontologia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Claudio VISTOSO</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/07/de-la-incertidumbre-al-lenguaje-de-la-vida/">De la incertidumbre al lenguaje de la vida</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_34783" aria-describedby="caption-attachment-34783" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/07/vida-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-large wp-image-34783" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/07/vida-1024x768.jpg" alt="" width="660" height="495" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/07/vida-1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/07/vida-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/07/vida-768x576.jpg 768w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/07/vida-1536x1152.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/07/vida-2048x1536.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/07/vida-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/07/vida-1320x990.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-34783" class="wp-caption-text">Foto: Javier Bustamante</figcaption></figure>
<p>&nbsp;</p>
<h4 style="text-align: justify;">De la incertidumbre al lenguaje de la vida: Algunas pistas para el aprendizaje transformacional</h4>
<p style="text-align: justify;">Hace algunos días, un querido amigo publicó su libro <em>El lenguaje de la vida</em>, de Ricardo Vincens. Su lectura despertó en mí una pregunta tan sencilla como profunda: ¿cuál es, realmente, el lenguaje de la vida? Y junto a ella surgieron otras interrogantes: ¿estamos, como humanidad, habitando ese lenguaje? ¿Qué necesitamos reaprender? ¿Qué debemos desaprender para recuperar nuestra condición más esencial?</p>
<p style="text-align: justify;">Estas preguntas nacen en la intimidad de cada persona, pero inevitablemente trascienden hacia la humanidad en su conjunto. Si pensamos el planeta como Gaia, un organismo vivo, comprendemos que cada uno de nosotros constituye una célula de ese gran sistema. Cuando nuestras formas de vivir, relacionarnos y comprender el mundo se enferman, también lo hace el tejido que sostiene la vida. La crisis que observamos no es únicamente ambiental, económica o política; es, sobre todo, una crisis de sentido.</p>
<p style="text-align: justify;">La sensación de encontrarnos en un callejón sin salida parece instalarse cada vez con mayor fuerza. Desde la ontología del lenguaje, esta es una afirmación: un acto lingüístico que describe el mundo tal como hoy lo observamos. Vivimos tiempos marcados por la desconexión. El ritmo acelerado de la productividad, la exigencia permanente y la lógica del rendimiento nos alejan de aquello que sostiene nuestra existencia. La red de la vida parece haberse debilitado y, con ella, nuestra capacidad de reconocernos como seres profundamente vinculados.</p>
<p style="text-align: justify;">Las relaciones humanas se han vuelto frágiles y transitorias. El miedo ocupa espacios que antes pertenecían a la confianza, debilitando nuestros vínculos y erosionando valores esenciales como la solidaridad, la cooperación y el cuidado mutuo. La esperanza se difumina cuando el miedo se convierte en la emoción predominante, pues ambas difícilmente pueden coexistir.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, esta crisis también representa una oportunidad. Es una invitación a recuperar aquello que siempre ha habitado en nosotros: nuestra naturaleza biológica, emocional y relacional. Recuperar la capacidad de cooperar, de cuidar y de habitar el mundo desde una conciencia regenerativa constituye uno de los desafíos más relevantes de nuestro tiempo.</p>
<p style="text-align: justify;">Una posibilidad concreta para ello es vivir procesos de transformación del ser. Cuando el observador que somos comienza a transformarse, emergen nuevas maneras de interpretar la realidad y nuevas formas de actuar. Esto dialoga con el concepto de <em>autopoiesis</em> desarrollado por Humberto Maturana: la capacidad que tienen los seres vivos de recrearse continuamente. Desde el coaching ontológico, este proceso recibe el nombre de Aprendizaje Transformacional.</p>
<p style="text-align: justify;">Transformarse implica hacerse consciente del observador que estamos siendo; reconocer que la realidad no es un hecho objetivo, sino una interpretación construida a partir de nuestra historia, nuestros aprendizajes, nuestras emociones y nuestra corporalidad. Significa mirar nuestras creencias heredadas, nuestros dolores, nuestras formas habituales de relacionarnos y aceptar la incomodidad que produce cuestionarlas. El cerebro suele resistirse a estos procesos porque interpreta el cambio como una amenaza para la supervivencia. Sin embargo, precisamente en ese territorio de incertidumbre es donde comienza la posibilidad de una nueva manera de habitar el mundo.</p>
<p style="text-align: justify;">Este recorrido puede comprenderse a través del Modelo OSAR (Observador, Sistema, Acción y Resultados), desarrollado por Rafael Echeverría. Nuestra historia configura un determinado observador, quien interpreta la realidad desde experiencias, emociones y aprendizajes incorporados a lo largo de la vida. Ese observador genera acciones y, como consecuencia, obtiene determinados resultados. Cuando estos resultados dejan de ser satisfactorios, aparece la posibilidad del aprendizaje.</p>
<p style="text-align: justify;">El aprendizaje de primer orden consiste en modificar acciones para alcanzar resultados diferentes. El aprendizaje de segundo orden invita a detenerse y preguntarse qué aspectos del observador requieren ser transformados. Es el momento del <em>insight</em>, cuando comprendemos que no basta con cambiar lo que hacemos; también necesitamos revisar quiénes estamos siendo al hacerlo. Como señaló Albert Einstein: «Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.»</p>
<p style="text-align: justify;">El aprendizaje transformacional, o de tercer orden, va aún más allá. No modifica únicamente las acciones, sino la identidad del observador. Integra cuerpo, emoción y lenguaje en un proceso coherente que permite desafiar juicios, ampliar posibilidades y construir nuevas prácticas. Es allí donde el ser humano comienza a habitar un lenguaje diferente: un lenguaje que no nace del miedo, sino de la conciencia; no de la competencia, sino de la colaboración; no de la fragmentación, sino del vínculo.</p>
<p style="text-align: justify;">Tal vez ese sea, finalmente, el verdadero lenguaje de la vida: un lenguaje que se nutre de la presencia, del cuidado, de la cooperación y de la capacidad humana de transformarse continuamente. En un tiempo marcado por la incertidumbre, recuperar ese lenguaje constituye una de las tareas más urgentes y esperanzadoras de nuestra época.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Claudio VISTOSO ALCORTA </em><br />
<em>Profesor de Historia y Geografía</em><br />
<em>Coach Ontológico</em><br />
<em>Santiago de Chile, Chile</em><br />
<em>Julio de 2026</em></p>
<p style="text-align: justify;"><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/07/de-la-incertidumbre-al-lenguaje-de-la-vida/">De la incertidumbre al lenguaje de la vida</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>El arte de la fiesta</title>
		<link>https://www.revistare.com/2026/06/el-arte-de-la-fiesta-2/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Jun 2026 05:00:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[celebración]]></category>
		<category><![CDATA[El arte de la fiesta]]></category>
		<category><![CDATA[encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[fiesta]]></category>
		<category><![CDATA[Montserrat Español]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Montserrat ESPAÑOL</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/06/el-arte-de-la-fiesta-2/">El arte de la fiesta</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_18143" aria-describedby="caption-attachment-18143" style="width: 880px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/09/abrazo-e1725658071843.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-18143 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/09/abrazo-e1725658071843-1024x806.jpg" alt="" width="880" height="714" /></a><figcaption id="caption-attachment-18143" class="wp-caption-text">Fotografía: Javier Bustamante</figcaption></figure>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Quizás, debido a que estoy todavía muy impregnada por la celebración de las fiestas patronales de la ciudad donde vivo, Barcelona (España), me surge escribir sobre la Fiesta. Esta no es propiamente un arte, como se suele hablar en este apartado de la Revista RE, sino <em><strong>un arte menor o efímero</strong></em>, con lo cual cabe reflexionar sobre este hecho que nos hace bien y nos nutre.</p>
<p style="text-align: justify;">En la Fiesta suelen intervenir, como en una miscelánea, tantos elementos distintos como la música, el baile,  la decoración del lugar,  colores, texturas, olores distintos y la comida con la variedad de sabores. Estos son exponentes claros de la diversidad de elementos que la tierra nos puede ofrecer.</p>
<p style="text-align: justify;">Por lo tanto, lo principal es <em>el encuentro</em><em> </em>de las personas, que se suelen <em>unir con un mismo fin</em>, tanto si es familiar o como social. Pero en la <strong>Buena Fiesta</strong>, todo el mundo ha de caber: ancianos, jóvenes, niños, de un país o de otro, de cualquier color, de un habla o de otra, pobres o ricos, con una manera de pensar o de otra. Solo el respeto a la dignidad de la persona, el deseo de concordia y las ganas de tener un tiempo de esparcimiento son necesarios.</p>
<p style="text-align: justify;">Qué duda cabe que la fiesta está en el centro de nuestras culturas. Desde la antigüedad tenemos vestigios de la celebración en los distintos pueblos. Por lo general, surge de los momentos de vida que las personas valoran como importantes. El nacimiento de un hijo, el que haya un encuentro de amor, el paso de los años, etcétera.</p>
<p style="text-align: justify;">El deseo del encuentro relacional con personas que sentimos o pensamos lo mismo es innato y de alguna forma imprescindible, ya que el ser humano se reconoce en el otro.</p>
<p style="text-align: justify;">Es interesante observar que el pueblo judío, desde su antigüedad ha presentado múltiples fiestas solemnes (siete) a lo largo de todo el año. Todas arraigadas en el origen dogmático, lo cual implicaría que a Dios le agrada las celebraciones y con las cuales se generan múltiples beneficios.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuánto aprenderíamos si fuéramos capaces de vivir en nuestra cotidianidad los valores de la Fiesta auténtica. Y se requiere tan poco para vivirla… no necesitamos lujos, ni gastos extraordinarios, a veces, muchas veces, te encuentras personas que dicen no me puedo casar, ¡porque es muy caro! ¿Caro? ¡Cuando lo único necesario es que las personas se quieran! Desnudemos nuestras fiestas de tanta «apariencia», de tanto despilfarro innecesario, de tantas competitividades entre unos y otros, de tanto orgullo que no lleva a nada.</p>
<p style="text-align: justify;">La celebración en una Fiesta al expresarse como arte, implica crecimiento interno y mutuo, fuerza, contenido y sostén en tantos momentos en que la vida nos talla o nos demanda evolucionar y desarrollarnos como personas.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Montserrat ESPAÑOL DOTRAS</em><br />
<em>Cantante</em><br />
<em>Barcelona, España</em><br />
<em>Junio de 2026</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/06/el-arte-de-la-fiesta-2/">El arte de la fiesta</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Compitiendo con ChatGPt</title>
		<link>https://www.revistare.com/2026/06/compitiendo-con-la-ia/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Jun 2026 04:59:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relaciones humanas]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[ChatGPT]]></category>
		<category><![CDATA[Claude]]></category>
		<category><![CDATA[Gemini]]></category>
		<category><![CDATA[humanismo]]></category>
		<category><![CDATA[Inteligencia Artificial]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Leticia SOBERÓN</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/06/compitiendo-con-la-ia/">Compitiendo con ChatGPt</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">En las olas informativas que nos invaden, surgen con insistencia noticias sobre las capacidades de la inteligencia artificial. Con ellas vienen las incómodas preguntas que no podemos esquivar. ¿Qué queda de los humanos en la era de la inteligencia artificial? ¿Es ya más lista que nosotros? ¿Nos arrinconará y quedaremos como un residuo biológico molesto, destinados a obedecer a los listísimos robots que alguien haya dotado de un «agente de inteligencia artificial»? De momento no hay respuestas concluyentes.</p>
<p style="text-align: justify;">Por una parte, quién más, quién menos, usa ChatGPT, Gemini o Claude para sus trabajos habituales. Los más diestros logran sacarles a las versiones de pago el máximo rendimiento sin delegar en ellas su rol directivo. Quizá la mayoría nos relajamos y dejamos que la IA haga el trabajo pesado, no sólo de recogida y organización de información, sino también de síntesis de documentos, propuestas de organización de eventos, redacción de informes y creación de presentaciones. Y más aún, se les llega a asignar un papel orientador. Cada vez más personas prefieren a estos entes de IA como confidentes, consejeros amorosos, financieros o de salud y les siguen en sus decisiones importantes.</p>
<p style="text-align: justify;">Somos nosotros mismos quienes asumimos, con frecuencia sin pensarlo demasiado, las novedades tecnoculturales que nos facilitan la vida. Lo mismo pasó con los teléfonos  «inteligentes». Los hemos incorporado de modo completamente inextricable en nuestro día a día. Cuando nos damos cuenta estamos ya inmersos en una relación estrecha con dispositivos digitales a los que le hemos regalado nuestra intimidad, nuestras capacidades, nuestra vida. Eso está pasando con la IA. No podemos culpar a nadie de ello. Por ello mismo es necesario levantar la cabeza y plantearnos cuál es el valor de lo que damos y cómo vamos a gestionar las crecientes capacidades de los gentes de inteligencia artificial.</p>
<figure id="attachment_34699" aria-describedby="caption-attachment-34699" style="width: 502px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/06/kalhh-robot-2740075.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-34699" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/06/kalhh-robot-2740075-300x300.jpg" alt="" width="502" height="502" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/06/kalhh-robot-2740075-300x300.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/06/kalhh-robot-2740075-1024x1024.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/06/kalhh-robot-2740075-150x150.jpg 150w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/06/kalhh-robot-2740075-768x768.jpg 768w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/06/kalhh-robot-2740075-1536x1536.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/06/kalhh-robot-2740075-2048x2048.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/06/kalhh-robot-2740075-1320x1320.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 502px) 100vw, 502px" /></a><figcaption id="caption-attachment-34699" class="wp-caption-text"><em>La IA puede tener información pero no ser sabia                   Foto Kalhh Pixabay</em></figcaption></figure>
<ol style="text-align: justify;">
<li>En primer lugar recordemos que<strong> ningún agente de IA tiene un «yo»</strong>. Por muy sofisticados que sean, esos seres tecnológicos no poseen un auténtico “tú”, y por lo tanto no hay auténtica comunicación por su parte. Hay automatismos. Son algoritmos y redes neuronales complejas que adaptan sus respuestas a las reacciones de cada sujeto humano con quien interactúan. Y hay millones de ellos. Lo que pasa es que cada “yo” humano tiene una innata necesidad de comunicación y de comprensión. Por eso al interactuar con esos agentes puede quedar prendado de ellos. Proyecta su “yo” sobre la imagen del personaje virtual y le atribuye un «tú» inexistente. Se genera una ilusoria relación, que por naturaleza es insatisfactoria. No hay reciprocidad auténtica.</li>
<li>Eso sucede porque <strong>la IA no tiene cuerpo</strong>. El cuerpo es una maravillosa realidad viva, compleja, dinámica. Cada uno es irrepetible y nuevo, pero de algún modo contiene el rastro genético de su ancestría, los millones de personas que precedieron a cada uno. Es un ser social, vivo, que siente, experimenta, recuerda, se narra a sí mismo su propia vida y da sentido a su trayectoria. Sin el cuerpo no existiría la individualidad humana. Pues bien, la IA no tiene cuerpo aunque pueda ser implantada en un robot parecidísimo a un ser humano, incluso en su aparente sensibilidad -aunque respondan a estímulos visuales, auditivos o táctiles-. Sería como una flor de plástico o de tela muy bien lograda, pero que es inerte y sin vida. No sabe lo que es dormir, estremecerse con una caricia, tomar un sorbo de agua fresca en verano.</li>
<li>La IA <strong>no experimenta emociones</strong>: es pura información combinada; lee millones de textos y  nos devuelve muy bien sintetizado lo que la humanidad ha expresado por escrito, audio e imagen a lo largo de los siglos. Puede estar muy bien informada, ser rapidísima haciendo trabajos intelectuales pesados, pero nunca emocionarse ni elaborar sus sentimientos. No puede ser sabia. Puede elegir entre opciones, pero nunca será libre ni responsable. Estará muy conectada pero no establecerá vínculos ni podrá amar, darse generosamente, ser heroica.</li>
<li><strong>La IA no tiene interioridad</strong>. Toda persona, más allá de sus creencias, tiene una interioridad, un espacio propio en el que se conoce y trata consigo misma. También en ese fuero interno hay la posibilidad de abrirse a algo trascendente. Sin entrar en si ese algo existe o no, todas las culturas humanas se han preguntado por el sentido de vivir, se han preguntado por lo Absoluto y han intentado alcanzar al origen de todo lo que existe. Esa duda metafísica es totalmente humana, y sus respuestas, más o menos satisfactorias, también.</li>
</ol>
<p style="text-align: justify;">La encíclica <a href="https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/encyclicals/documents/20260515-magnifica-humanitas.html#La_cultura_del_poder">Magnifica Humanitas</a> del Papa León XIV pone sobre la mesa las disyuntivas más importantes que la humanidad -que somos nosotros- tiene delante. Cómo vamos a conservar nuestra dignidad evitando hacernos esclavos y esclavas de nadie. Ni de la IA ni de las personas y empresas que la han creado. Cómo vamos a conservar nuestras capacidades más humanas, que no sólo consisten en razonar y elegir entre opciones. Somos capaces de experimentar la vida misma, amar, ser libres.</p>
<p style="text-align: justify;">El político norteamericano <a href="https://youtu.be/VN4b4UCWMKI?si=6AxzylGKc31aTewk">Bernie Sanders</a>, crítico con la posesión totalmente privada y en pocas manos, de las empresas de inteligencia artificial, critica que se hayan apropiado del saber colectivo de la humanidad y está proponiendo una ley de Fondo Soberano para repartir los beneficios de la IA en la población de Estados Unidos.</p>
<p style="text-align: justify;">El sector educativo se está dando cuenta de lo esencial que resulta entrenar en los niños y niñas las capacidades básicas del ser humano: tener lenguaje para poder elaborar pensamiento propio, memoria ordenada para recordar cosas clave, capacidad de buscar y seleccionar información, capacidad de dialogar, de discernir con otros, capacidad de conocimiento de sí mismos, de contemplación y creación de belleza, de encuentro y amistad, gestión de emociones, desarrollo de habilidades motoras que potencian la salud, iniciativa y responsabilidad. Sin este desarrollo, somos pasto de las modas y de los populismos de uno u otro signo.</p>
<p style="text-align: justify;">Por favor, no compitamos con la IA. Desarrollemos lo que somos. Es una magnífica herramienta que debemos controlar y dirigir, aunque nos supere en rapidez, eficiencia y eficacia.</p>
<p style="text-align: justify;">Nosotros, solidariamente, somos los capitanes de la nave. O deberíamos de serlo.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Leticia SOBERÓN MAINERO<br />
</em><em>Psicóloga y Doctora en Comunicación<br />
</em><em>Madrid, Junio 2026</em></p>
<p style="text-align: justify;"><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/06/compitiendo-con-la-ia/">Compitiendo con ChatGPt</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Historias de la historia</title>
		<link>https://www.revistare.com/2026/06/historias-de-la-historia-2/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Jun 2026 04:58:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[historias]]></category>
		<category><![CDATA[Historias de la historia]]></category>
		<category><![CDATA[Javier Bustamante]]></category>
		<category><![CDATA[pluralidad]]></category>
		<category><![CDATA[realismo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Javier BUSTAMANTE</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/06/historias-de-la-historia-2/">Historias de la historia</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_25401" aria-describedby="caption-attachment-25401" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/DSC08924-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-large wp-image-25401" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/DSC08924-1024x680.jpg" alt="" width="660" height="438" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/DSC08924-1024x680.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/DSC08924-300x199.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/DSC08924-1536x1019.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/DSC08924-2048x1359.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/DSC08924-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/DSC08924-1320x876.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-25401" class="wp-caption-text">Fotografía: Javier Bustamante</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Ante un hecho histórico, cuando es vivido por varias personas, este se percibe de manera poliédrica. Es decir, puede ser captado desde distintos ángulos de vista, dependiendo de la implicación de los afectados. Estos agentes implicados después se convierten en fuentes históricas, de las cuales se desprenden datos. Con el tiempo estos datos sirven para “re-construir” la historia.</p>
<p style="text-align: justify;">En toda esta cadena que va desde la génesis del hecho histórico hasta su re-construcción pasado el tiempo, muchas veces, si no es que siempre, se van produciendo modificaciones que nos alejan de la “verdad” de lo acontecido.</p>
<p style="text-align: justify;">Recordemos el cuento aquel que habla de cinco personas ciegas, las cuales, a manera de experimento, son acercadas a palpar un elefante. Cada una toca una parte del elefante. Después son invitadas a hablar sobre qué es un elefante. Imaginemos la variedad de respuestas que dan conforme a la parte que les tocó apreciar. La experiencia del que tocó una pata habrá sido muy distinta del que tocó la oreja o la trompa… Cada uno tiene una percepción del elefante conforme a lo que sus sentidos le han dicho de aquella parte a la cual tuvo acceso.</p>
<p style="text-align: justify;">Ante un hecho, de la naturaleza que sea, cuando somos varios los testigos o actores de tal acontecimiento, cada uno podemos ofrecer una versión muy diferente. Los filtros con los que lo percibamos pueden ir desde nuestra edad, cultura, aptitudes físicas, manera de pensar, posición física desde donde lo percibamos, con un largo etcétera de condicionantes.</p>
<p style="text-align: justify;">Ante una “Historia” se desarrollan muchas historias, tantas como personas sean sus protagonistas o historiadores. E, incluso en ocasiones, con puntos de vista tan diferentes que podría pensarse que no han vivido el mismo acontecimiento.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta reflexión me la ha despertado la lectura del libro <em>De América a Europa. Cuando los indígenas descubrieron el Viejo Mundo (1493-1892)</em> (Fondo de Cultura Económica: Ciudad de México, 2017). Su autor, Éric Taladoire, se da la tarea de contar quiénes fueron esos amerindios que llegaron hasta Europa a partir de la primera expedición de Colón a las “Indias”. Numerosas travesías a lo largo de cuatro siglos transportaron habitantes nativos del Nuevo Mundo en calidad de caciques y nobles indígenas, testimonios del mundo encontrado, curiosidades e intérpretes, familias mixtas, esclavos y sirvientes…</p>
<p style="text-align: justify;">Muchas y muchos murieron en las travesías, otros no duraban más de un año en el Viejo Continente. Podemos imaginarnos del terror de encontrarse en un mundo extraño: enfermedades nuevas, otros climas y alimentos, una lógica de vida diferente. Todo esto, sin duda, producía una baja de defensas haciéndoles proclives a enfermarse de cualquier cosa y morir. Morir de tristeza, ¿por qué no?</p>
<p style="text-align: justify;">Cada una y cada uno, si se les concediera la palabra más de cinco siglos después, nos “hablaría de la feria, según le fue en ella”. ¡Cuántas historias alimentan la historia! Escuchar a todos los protagonistas nos da una versión más completa, más compleja y también más humilde. Cuando se habla de la “historia oficial” de algo, se tiende a excluir todo aquello que haga perder la coherencia e intereses de ese discurso oficial.</p>
<p style="text-align: justify;">La historia pertenece a todas y todos. Por lo mismo, escucharla y conocerla implica escucharnos y conocernos.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Javier BUSTAMANTE ENRIQUEZ</em><br />
<em>Psicólogo social</em><br />
<em>Querétaro (México)</em><br />
<em>Mayo de 2026</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/06/historias-de-la-historia-2/">Historias de la historia</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>¿Miedo a cambiar?</title>
		<link>https://www.revistare.com/2026/06/miedo-a-cambiar/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Jun 2026 04:57:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[coraje]]></category>
		<category><![CDATA[decisión]]></category>
		<category><![CDATA[miedo]]></category>
		<category><![CDATA[protección]]></category>
		<category><![CDATA[Sara Canca Repiso]]></category>
		<category><![CDATA[¿Miedo a cambiar?]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Sara CANCA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/06/miedo-a-cambiar/">¿Miedo a cambiar?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_34452" aria-describedby="caption-attachment-34452" style="width: 400px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/barbaramatthijs-people-1357850_1280.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-34452" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/barbaramatthijs-people-1357850_1280-300x199.jpg" alt="" width="400" height="266" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/barbaramatthijs-people-1357850_1280-300x199.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/barbaramatthijs-people-1357850_1280-1024x679.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/barbaramatthijs-people-1357850_1280-768x509.jpg 768w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/barbaramatthijs-people-1357850_1280-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/barbaramatthijs-people-1357850_1280.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a><figcaption id="caption-attachment-34452" class="wp-caption-text">«El verdadero coraje no es no tener miedo,<br />sino avanzar con él al lado, sin cederle el volante,<br />para que las emociones nos sirvan para la vida.»<br />Foto de barbaramatthijs en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Hay miedos que te rompen y otros que tú rompes. Miedos consentidos y miedos con sentido; otros, que no tienen. Los primeros, los que permitimos, pesan mucho al analizar nuestro pasado con la visión presente, descontextualizada. Nos recuerda la famosa frase del filósofo Ortega y Gasset «Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella, no me salvo yo». Hay miedos que te avisan, que te cuidan, que te salvan, y algunos que no te dejan vivir. Miedos de ida y vuelta y miedos que se quedan y parecen eternos. Se enquistan y te dejan anquilosado. Miedo al cambio, a lo desconocido, a lo nuevo, aunque la vida que lleves no esté en tu top de mejores versiones; saber el final de cada día, aunque sea triste y aburrido, te regala <em>seguridad</em> –no pondremos el atributo de falsa–. Miedo escénico y miedo a que monten una escena y, por ese miedo al conflicto, callamos y tragamos. Miedos que en aquel momento fueron necesarios y que ahora no deberíamos ni siquiera reciclar. Porque es en estas buhardillas de almacenamientos de &#8216;por si acaso&#8217;, en lo más recóndito de nuestra memoria, donde trazamos el pequeño camino de <em>seguridad</em> que nos recuerda lo que fuimos, quiénes somos y los que seremos. Si no nos determina ni roba confianza, avanza.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Miedo a enamorarse, miedo al fracaso, miedo de ser feliz. Miedo al miedo</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Hace unos días, una chica me consultaba cómo ir al inminente examen de oposición. No entendí la pregunta, no podía ser que me pidiera consejo de si tenía que ir en moto o en tren, si la llevaban sus padres o tenía que hacer el camino sola, si tenía que vestir con un vestido alado o tejanos reventados. Desarrolló la pregunta un poco más: «Me refiero a si voy pensando que voy a aprobar o es mejor no ir muy ilusionada, para no llevarme después la decepción». No respondo nunca tan rápido como en ese momento: «Por descontado, tienes que ir a por todas, lo conseguirás, ¡estás trabajando mucho! Y si no aprobaras, ya gestionaremos la sensación de fracaso. No puedes caminar hacia finales que ya han sido escritos. Ya sé que tenemos miedo de no cumplir las expectativas que pensamos que otros tienen de nosotros, pero nuestra vida debe desarrollarse desde el sentido más profundo del ser».</p>
<p style="text-align: justify;">El miedo es una emoción que surge ante lo que podría pasar o no en el futuro, basada en la expectativa. En general, el miedo implica imaginar o anticipar situaciones futuras, como un aviso interno que dice: &#8216;Ojo con lo que harás&#8217;, o: &#8216;Estés atento a quien tienes delante&#8217;. Y cuando sientes miedo, se produce una ausencia del flujo sanguíneo en la parte superior del cuerpo, porque la sangre se dirige a las extremidades inferiores para facilitar la huida rápida y salir corriendo. Está preparado. Es por ello por lo que el rostro se suele palidecer.</p>
<p style="text-align: justify;">A veces, sin embargo, nos anticipamos. ¿A quién no le ha pasado nunca que ha sentido miedo de hacer el ridículo al hablar en público? Empezamos a sentir este rubor antes, incluso, de que pase. Sea una situación real o imaginaria, nuestro organismo se prepara. Cierto o simbólico, se activa la misma respuesta en nuestro cuerpo. Y es ese mismo miedo el que también nos protege, nos da señales. No se trata de eliminarlo, sino de no dejar que conduzca nuestra vida. El verdadero coraje no es no tener miedo, sino avanzar con él al lado, sin cederle el volante, para que las emociones nos sirvan para la vida. Y todas las emociones, bien gestionadas, son funcionales y nos impulsan a actuar.</p>
<figure id="attachment_34451" aria-describedby="caption-attachment-34451" style="width: 400px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/geralt-path-4610699_1280.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-34451" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/geralt-path-4610699_1280-300x200.jpg" alt="" width="400" height="267" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/geralt-path-4610699_1280-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/geralt-path-4610699_1280-1024x682.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/geralt-path-4610699_1280-768x512.jpg 768w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/geralt-path-4610699_1280.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a><figcaption id="caption-attachment-34451" class="wp-caption-text">«Porque el miedo, siendo un mecanismo de protección,<br />nos ayuda a evaluar riesgos y tomar decisiones de manera reflexiva.»<br />Foto de Gerd Altmann en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">A veces, el miedo revela deseo. Cabe preguntarnos: ¿Qué harías si no tuvieras miedo? También es una manera de preguntarse: ¿Qué deseo estás reprimiendo? ¿Qué parte de ti está esperando permiso para salir? Detrás del miedo, muchas veces hay un anhelo: ¿Tienes miedo de hablar en público? Quizás desees ser escuchado. ¿Tienes miedo de cambiar de carrera? Quizá haya un llamamiento hacia alguna otra cosa más auténtica. ¿Te cuesta poner límites? Posiblemente hay una necesidad de ser respetado. Tenemos miedo al fracaso: «¿Y si no funciona?». Miedo al juicio: «¿Qué dirán los demás?». Miedo al éxito: «¿Y si resulta que sí funciona y no sé cómo sostenerlo?». Miedo a perder algo: «¿Qué tendré que dejar ir si hago este paso?». Miedo de descubrir quién eres realmente: «¿Y si no me gusta lo que encuentre?».</p>
<p style="text-align: justify;">Hay miedos que son esporádicos, que pasan de tanto en tanto, como invitados inesperados. Por ejemplo, imaginemos que nos hacen pánico los arácnidos, y un día nos encontramos con uno. Gritamos, perdemos el control, el miedo se apodera de nosotros. Después, cuando el susto pasa, nos queda el tiempo para calmar el corazón y dejar que la sangre vuelva a fluir tranquila, recuperando poco a poco la calma y la razón. Imaginemos que esta persona con aracnofobia viviera continuamente rodeada de arañas: no sólo se asustaría de tanto en tanto, sino que estaría siempre en tensión, con los sentidos alerta, sin descanso, esperando el momento en que aparezca otra.</p>
<p style="text-align: justify;">Les pasa a muchas personas. Y no sólo con las arañas. Experimentan este estado de alarma constante. Puede ser en la convivencia diaria con otra persona: su pareja, los progenitores, los hijos. Hay gente que vive en alerta continua. Y por miedo, sea a la soledad o al abandono, no se muestran tal y como son. Esta forma de expresión te está indicando que hay que modificar algo en ti y en tu entorno.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando nos frena algo, a veces utilizamos la expresión, ¿a qué tienes miedo?, ¿qué harías si no tuvieras miedo? Porque el miedo, mal gestionado, paraliza. ¿Anulamos el miedo, lo demonizamos o aprendemos a gestionarlo? Porque el miedo, siendo un mecanismo de protección, nos ayuda a evaluar riesgos y tomar decisiones de manera reflexiva. Es un equilibrio interesante entre atreverse a hacer cosas nuevas y ser conscientes de las repercusiones.</p>
<p style="text-align: justify;">Quizás, la pregunta correcta sería: ¿qué harías en tu vida si el miedo no te encarcelara? Si tuviera un miedo sano, me atrevería a ser más auténtica, incluso cuando eso significara decepcionar las expectativas de los demás. Me lanzaría sin tener todas las respuestas. Diría &#8216;sí&#8217; a lo incierto, y también &#8216;no&#8217; a lo que ya no vibra conmigo. Pediría ayuda sin vergüenza. Perseguiría lo que me apasiona, aunque no tenga garantías.</p>
<p style="text-align: justify;">Y quizás lo más importante: me permitiría errar, porque el miedo al error muchas veces es más paralizante que el error mismo.</p>
<p style="text-align: justify;">Todo ello, pide observar, valorar y analizar los propios recursos, trazar un plan y actuar.</p>
<p><em>Sara CANCA REPISO<br />
Psicóloga<br />
Cádiz (España)<br />
</em><em>Artículo publicado originalmente en la Revista RE num. 123, edición catalana</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/06/miedo-a-cambiar/">¿Miedo a cambiar?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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