La experiencia de enseñar la Sagrada Familia

La experiencia de enseñar la Sagrada Familia

Foto: Imma Sánchez

 

El pasado día 6 de junio tuvo lugar la tertulia Marina de Castarlenas en la que Mercè Costa, guía oficial del templo de la Sagrada Familia de Barcelona, nos habló de su experiencia como guía y nos ofreció una visión amplia del templo y su proceso histórico, llena de detalles y anécdotas. Se celebró en la sede del Àrea Cultural Oriol en Santa Coloma de Gramenet.

 

Reseña de la Tertulia: La Experiencia de Enseñar la Sagrada Familia

 

Un momento histórico: la culminación de la gran cruz central

El año 2026 marca un hito absolutamente histórico para la Sagrada Familia. En febrero de ese año se finalizó la Torre de Jesucristo. Con la colocación del brazo superior de la gran cruz el 20 de febrero, el templo ha alcanzado su altura máxima de 173,5 metros. Esta estructura monumental, que pesa 100 toneladas y mide 17 metros de altura por 13 de ancho, está completamente limpia de andamios y lista para su bendición y encendido oficial, programada para el día 10 de junio. El evento coincide de lleno con el centenario de la muerte de Antoni Gaudí. Vivir la construcción de una iglesia de estas dimensiones en pleno siglo XXI nos conecta directamente con el espíritu de las catedrales medievales europeas, algo insólito en el mundo contemporáneo.

Los orígenes del templo y el giro genial de Gaudí

El origen de la Sagrada Familia se remonta al año 1860, cuando se aprueba el Plan Cerdà y nace la Asociación de Devotos de Sant Josep. Esta entidad privada, liderada por el promotor Josep María Bocabella, compró una manzana del Eixample para construir un templo parroquial. El proyecto arrancó el 19 de marzo de 1882 bajo la dirección del arquitecto diocesano Francisco de Paula del Villar, quien planteó una iglesia neogótica convencional.

Debido a discrepancias económicas y de materiales, Villar dimitió año y medio después, momento en el que un joven Antoni Gaudí tomó las riendas. Gaudí redefinió por completo el proyecto para convertirlo en una catedral monumental. Terminó la cripta de una forma muy innovadora, abriendo ventanas al exterior para recibir luz natural, y finalizó la fachada del ábside a finales del siglo XIX. Consciente de que no viviría para ver la obra terminada, decidió priorizar y dejar terminada una sola fachada completa que sirviera de modelo para las generaciones futuras: la fachada del Nacimiento. De esta, Gaudí solo vio completada la primera de las cuatro torres, en diciembre de 1925, antes de morir al año siguiente.

Ingeniería de la naturaleza: arcos catenarios y columnas de doble giro

La arquitectura interior de la Sagrada Familia prescinde totalmente de los elementos clásicos del gótico como los contrafuertes, los arbotantes o las claves de bóveda. Gaudí encontró en la naturaleza la inspiración para crear una estructura puramente autoportante basada en el uso de arcos parabólicos y catenarios. Mediante maquetas tridimensionales y complejos sistemas de cuerdas y pesos (banco de pruebas que ya había ensayado con éxito en la Colonia Güell), calculó exactamente cómo canalizar el peso directamente hacia el suelo. Por ese motivo, en el interior del templo todas las columnas están inclinadas.

Dado que las columnas tradicionales habrían sido demasiado gruesas y antiestéticas, Gaudí inventó la ‘columna de doble giro’. Esta estructura nace de una doble hélice que genera ondulaciones y aristas que se multiplican de forma exponencial (de 8 a 16, 32 y 64). El efecto visual es extraordinario: las columnas parecen afinarse y aliviarse a medida que suben, evolucionando desde una base poligonal hacia la perfección geométrica del círculo. El espacio interior emula un bosque protector donde las columnas funcionan como troncos, los capiteles como nudos y las bóvedas como la copa del árbol llena de lucernarios.

Un mosaico de artistas y el reto de la modernidad

El templo ha recibido el legado de múltiples generaciones de artistas que han aportado su visión estética respetando la simbología original. El salvamento de 8.000 fragmentos de las maquetas de Gaudí tras los incendios de la Guerra Civil (gracias a la rápida intervención del arquitecto Lluís Bonet) ha permitido a los profesionales actuales traducir estas ideas tridimensionales a ordenadores y diseños en 3D.

A nivel escultórico, la fachada del Nacimiento cuenta con obras de Busquets en los años cincuenta, de Ros a los setenta, y una intervención muy destacada del escultor japonés Etsuro Sotoo. Establecido en Barcelona desde 1978, Sotoo ha dedicado más de cuarenta y tres años al templo, siendo el autor de los ángeles músicos, los frutos de colores de las cubiertas y las impresionantes puertas de bronce (2014-2015), que recrean con hiperrealismo caracoles, insectos y hojas.

Por su parte, la fachada de la Pasión (orientada al oeste, donde termina el sol y la vida) fue encargada en 1985 a Josep M. Subirachs. Pese a la fuerte polémica y las protestas iniciales de los años ochenta por la ruptura estética, sus figuras angulosas y de gran fuerza expresiva, han quedado perfectamente integradas en el carácter dramático que Gaudí proyectó para este portal.

Foto: Ceremonia de Bendición de la torre de Jesucristo y Centenario de la muerte de Gaudí. TV3

Luz, música, financiación y el alma de Gaudí

El interior de la Sagrada Familia está pensado para crear una atmósfera espiritual diáfana, sin retablos que tapen el espacio, sino con un baldaquino suspendido y ligero inspirado en lo que Gaudí hizo en la Catedral de Mallorca. Pero si un elemento define el espacio interior es la luz: las vidrieras diseñadas por el pintor Joan Vila Grau hacen que el sol pinte las piedras con colores fríos (azules y verdes) en el lado del Nacimiento y colores cálidos (naranjas y rojos) en el lado de la Pasión, un espectáculo visual que se completó entre 2011 y 2017.

La acústica del templo es otro reto gigantesco. Las cantorías de las naves están diseñadas para acoger un corazón de seiscientas personas distribuidas por el ábside. Dada la distancia de noventa metros respecto al director de la orquesta, hoy en día los cantores deben seguir la dirección de forma técnica a través de cámaras y pantallas de vídeo. También la alta ingeniería actual ha hecho posible las torres actuales colaborando con un equipo de Londres, mediante el sistema innovador de paneles de piedra tensada (bloques unidos a gran presión por barras de hierro internas) resistentes al viento, cuyas piezas se montan previamente en los terrenos exteriores de la Galera.

Finalmente, Mercè Costa revela anécdotas sobre la fuerte identidad catalana de Gaudí, visible incluso en la puerta principal de la Gloria (diseñada por Subirachs), donde el texto del Padre Nuestro aparece en catalán a lo grande y en cincuenta lenguas de fondo, conteniendo las letras «A» y «G» de las iniciales del arquitecto en la cerradura de la puesta. En un sentido histórico, se recuerda cómo la tumba de Gaudí en la cripta fue la única respetada expresamente por orden de los revolucionarios anarquistas en 1936.

Hoy en día, el monumento sigue adelante gracias a una gestión propia donde el 90% de los ingresos anuales (unos 134 millones de euros en 2024) provienen de las entradas de los turistas, garantizando que sean los propios visitantes del mundo quienes financien el sueño final de Gaudí.

 

Assumpció RODÀ CORTEY
Profesora
Barcelona, España
Julio de 2026

Publicaciones relacionadas

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *