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	<title>calidad de vida | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
	<lastBuildDate>Sun, 06 Sep 2020 23:56:40 +0000</lastBuildDate>
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	<title>calidad de vida | Revista RE Castellano</title>
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		<title>Recorridos vitales</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Sep 2020 05:00:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[calidad de vida]]></category>
		<category><![CDATA[crisis]]></category>
		<category><![CDATA[duelo]]></category>
		<category><![CDATA[evolución personal]]></category>
		<category><![CDATA[existencia]]></category>
		<category><![CDATA[fortaleza]]></category>
		<category><![CDATA[Gemma Cánovas Saus]]></category>
		<category><![CDATA[psicología]]></category>
		<category><![CDATA[Recorridos vitales]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Gemma CÁNOVAS</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/09/recorridos-vitales/">Recorridos vitales</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Los recorridos vitales de las personas son intransferibles. A lo largo de la vida hay que afrontar inevitablemente muchos acontecimientos que tienen que ver con pérdidas, circunstancias adversas, contrariedades&#8230; que ponen a prueba los recursos internos de cada persona.</p>
<p style="text-align: justify;">Quiero diferenciar primero -como persona que me dedico a la atención psicológica- que una cosa son las problemáticas que vienen solas en relación con el mismo hecho de vivir. Y la otra son las derivadas de un enfoque desequilibrado de la existencia, que podrían evitarse a pesar de formar parte de un <em>plus añadido</em> innecesario que tiende a la repetición, y que son posibles de solucionar modificando el tipo de percepción de la realidad y la posición en relación con la interacción con los demás y con el entorno.</p>
<figure id="attachment_5697" aria-describedby="caption-attachment-5697" style="width: 355px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/07/recorrido.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-5697 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/07/recorrido-331x219.jpg" alt="" width="355" height="235" /></a><figcaption id="caption-attachment-5697" class="wp-caption-text">«Si se ha hecho un recorrido con la linterna de la reflexión &#8230; <br />al final nos puede esperar la claridad.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Con relación a las circunstancias adversas frecuentes que casi todo el mundo sufre en algunas etapas de su vida, también las podemos denominar etapas de crisis. Generalmente conllevan pérdidas como: la muerte de seres queridos, rotura de relaciones sentimentales, pérdida del puesto de trabajo o dificultades para encontrar uno, determinadas enfermedades propias o de personas cercanas afectivamente&#8230; o contrariedades o dificultades inesperadas que pueden surgir. Todo ello pone a prueba inevitablemente los recursos internos, que son una especie de caja de herramientas que permiten seguir apostando por la confianza del sentido de la propia existencia.</p>
<p style="text-align: justify;">Atravesar las crisis que conllevan sufrimiento no tendría ningún sentido si no fuera para adquirir más fortaleza interna y más sabiduría. Este es un principio esencial a tener en cuenta a la hora de no permitir caer en una pendiente cronificada de malestar emocional. Es lo que llamo el proceso de la alquimia emocional. No se trata de admitir el sufrir por sufrir, sino sentir el dolor inevitable para poder dar posteriormente paso a la transformación y evolución personal.</p>
<p style="text-align: justify;">Con cierta frecuencia escucho la preocupación de los pacientes que tienen la sensación de no conducir su vida sino de ser conducidos por otros. A menudo esta vivencia es una consecuencia de una actitud de adaptación y de dificultades para poner límites. Esto, a su vez, produce más un vivir como espectadores que no como actores y actrices de la gran obra del hecho de existir.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Qué debemos tener en la caja de las herramientas?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Aceptar que habrá que atravesar necesariamente duelos y caminos de oscuridad llenos de tristeza, rabia, frustraciones, decepciones&#8230; con el tiempo subjetivo necesario para cada uno. Esto pide elaborar progresivamente estos sentimientos en que posteriormente se dará paso a una reconstrucción perceptiva simbólica y se podrá seguir escribiendo la novela personal de cada uno, que tal como decía Freud en definitiva es historia. No se puede pasar directamente de la pérdida o de una vivencia traumática al falso positivismo inmediato, tan nombrado en la actualidad, que puede llegar a hacernos sentir culpables porque a muchas personas se les hace responsables absolutamente de todo lo que viven, cuando sabemos que hay también circunstancias externas que condicionan los estados de ánimo.</p>
<p style="text-align: justify;">Es necesario entender que hay un camino intermedio que se tendrá que recorrer a sabiendas que el túnel que habrá de atravesar puede ser oscuro y duro. Pero, si se ha hecho un recorrido con la linterna de la reflexión para entender el sentido de la propia vida como objetivo constante, al final nos puede esperar la claridad, el triunfo de la existencia como actitud creativa básica no destructiva y ganar la fortaleza interna que es la única inversión que nunca nos defraudará.</p>
<p style="text-align: justify;">Hay que ser conscientes de que las influencias que recibimos van desde la infancia-adolescencia vivida con unas relaciones determinadas con las figuras parentales, hasta el entorno social y el contexto sociohistórico que nos ha tocado vivir. Por ejemplo, en la actualidad hay factores que inciden en la vida de las personas y que producen estados de confusión o sensaciones de desamparo: caída de valores, referentes inestables, dificultades en el trabajo, en el hogar, en los vínculos…  Negarlo sería una falacia, pero también es cierto que las personas disponen de un margen de maniobra a varios niveles para tratar de modificar positivamente la realidad social que las rodea y mejorar, incidiendo y aportando sus granos de arena, por ejemplo, participar en asociaciones, movimientos políticos, colectivos humanitarios, etc. desde su posición activa individual en diversas áreas. Es importante en la época actual configurar y sostener unos criterios éticos personales que, aunque pueda parecer que van contra corriente de ciertas modas o tendencias, aporten estabilidad y firmeza en nuestras actitudes, sin que ello sea incompatible con una disposición abierta a seguir aprendiendo, mejorando y evolucionando.</p>
<p style="text-align: justify;">La confianza en un apoyo profesional es una forma sana de enfrentarse a determinadas crisis. Las consultas preventivas a psicoterapeutas de solvencia pueden evitar mucho desgaste posterior antes de que se pueda cronificar el malestar emocional. Cada persona es diferente y también cada circunstancia, así que habrá que valorar las posibilidades individuales para remontar las etapas críticas, con o sin acompañamiento profesional especializado y acreditado.</p>
<figure id="attachment_5702" aria-describedby="caption-attachment-5702" style="width: 390px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/07/recorrido-vital.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-5702 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/07/recorrido-vital-331x219.jpg" alt="" width="390" height="258" /></a><figcaption id="caption-attachment-5702" class="wp-caption-text">«La confianza en un apoyo profesional<br />es una forma sana de enfrentarse a determinadas crisis.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Cada pérdida remite a las vividas anteriormente. Es frecuente en una sociedad que prioriza como valores supremos el éxito rápido y la eficacia-productividad a costa de lo que sea, el consumo por delante del respeto al valor de la persona, la sexualidad desvinculada de la afectividad, etc. Entonces la tendencia es tapar inmediatamente las angustias y la ansiedad con fármacos como los ansiolíticos y antidepresivos para aplacar malestares y emociones que buscan en el fondo ser traducidas en palabras en el marco de un espacio de respeto y escucha sin prejuicios previos. Estas condiciones las puede aportar un contexto psicoterapéutico o psicosocial adecuado a las necesidades de cada individuo. Por otra parte, la tristeza se confunde con la depresión y no es lo mismo. No se puede acceder a la auténtica alegría si se ha puesto un tapón a la tristeza cuando es producto de determinadas vivencias. Por ejemplo, una mujer con una cierta edad me planteaba si valía la pena luchar por conseguir una vida mejor, ya que, desde que era pequeña, siempre había sido exigida por los demás sin poder vivir normalmente su infancia y juventud, abocada a una madurez precoz. Más tarde, con un matrimonio tóxico, se reprodujeron estos esquemas. El agotamiento le pasó factura al cuerpo con una serie de enfermedades de origen psicosomático. El hablar de este recorrido vital nos llevó a considerar seriamente desde la ética existencial, que nunca era tarde para encontrarse y cuidarse en el pleno sentido de la palabra.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando las personas ponen palabras a lo que sienten y lo hacen de manera más consciente, los síntomas que producen malestar disminuyen. Hay períodos o situaciones de la vida de una persona en que quizá sea necesaria la prescripción médica de unos fármacos determinados, pero hay que estar alerta con la dependencia que pueden generar o con creer que pueden -por aplacar sintomatología- ser sustitutivos de un trabajo psicológico que puede ser indispensable para ganar calidad de vida.</p>
<p style="text-align: justify;">No hay fórmulas mágicas ni rápidas para superar las crisis vitales de tipo reactivo, producidas por circunstancias externas o bien por procesos totalmente subjetivos, pero habrá que tener en consideración lo siguiente:</p>
<ul style="text-align: justify;">
<li>&#8211; Admitir los sentimientos que van apareciendo y hacerlos conscientes.</li>
<li>&#8211; Dar tiempo para la elaboración (las heridas abiertas no cicatrizan de un día para otro) habrá que seguir adelante con cicatrices, ya que cada persona tiene su tiempo interno, que no siempre va en paralelo al tiempo de calendario o a criterios estándar.</li>
<li>&#8211; Tomar perspectiva de las situaciones.</li>
<li>&#8211; Aprender de las crisis para ganar autoestima, fortaleza interna y sabiduría (hacer un aprendizaje de lo vivido).</li>
<li>&#8211; Dar sentido y valor a la propia existencia, sean cuales sean las dificultades que se han encontrado por el camino desde el nacimiento.</li>
<li>&#8211; Invertir en el propio potencial interno, ya que el exterior siempre puede ser mutable.</li>
<li>&#8211; Buscar ayuda profesional si es necesario antes de que se cronifique el malestar.</li>
<li>&#8211; Nunca es tarde para ganar calidad de vida. Durante la vida puede haber lágrimas, pero el objetivo no es venir a llorar sino a evolucionar.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;"><em>Gemma CÁNOVAS SAU<br />
</em><em>Psicóloga clínica y psicoterapeuta<br />
</em><em>Publicado originalmente en RE catalán núm. 88</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/09/recorridos-vitales/">Recorridos vitales</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title></title>
		<link>https://www.revistare.com/2017/04/1915/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Natàlia Plá]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Apr 2017 05:00:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[calidad de vida]]></category>
		<category><![CDATA[libertad]]></category>
		<category><![CDATA[limitación humana]]></category>
		<category><![CDATA[peregrinar]]></category>
		<category><![CDATA[prisa]]></category>
		<category><![CDATA[Resituarnos]]></category>
		<category><![CDATA[Tiempos y espacios reales]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Tiempos y espacios reales, en que paladear, decantar, reposar, madurar, orientar la vida.</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2017/04/1915/"></a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_1958" aria-describedby="caption-attachment-1958" style="width: 300px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/04/resituarnos4.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-1958 size-medium" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/04/resituarnos4-300x290.jpg" alt="resituarnos" width="300" height="290" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/04/resituarnos4-300x290.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/04/resituarnos4-1024x990.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/04/resituarnos4-600x580.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/04/resituarnos4.jpg 1648w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-1958" class="wp-caption-text">Diseño: Luis Felipe Rivera Lezama</figcaption></figure>
<p><strong>Resituarnos: tiempos y espacios reales</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Son frecuentes las voces que se lamentan por cuestiones relacionadas con el espacio y el tiempo. Seguramente, en ciertas ocasiones, también las nuestras —colaboradores y lectores de RE— se cuentan entre ellas. Aun a riesgo de generalizar en demasía, las relativas al tiempo, qué duda cabe que se centran en la angustia por sentir que nos faltan horas, la premura, el trabajo pendiente, el caos de nuestras agendas, el final de la vida… Por su parte, las relativas al espacio oscilan entre la dificultad de acceder a un espacio propio por la carestía de la vivienda y el sentimiento personal de necesidad de un espacio personal de privacidad, preservado de la injerencia de otros, o de espacios apropiados para experiencias y vivencias humanas concretas.</p>
<p style="text-align: justify;">Vivimos en espacio y tiempo, pero no debemos confundirnos: no son iguales. El espacio es algo que «está ahí», es el mismo; lo tenemos todo a la vez y nos queda irlo administrando, distribuyendo, etc. En cambio, hablando de una misma dimensión de tiempo, distintas personas se refieren a diversas cantidades de tiempo; además, el tiempo no lo tenemos todo a la vez, sino que se va dando. Hay palabras que pueden llevarnos a engaño. Por ejemplo, utilizamos «d-espacio» para hablar de algo temporal. Es inadecuado transponer los criterios del espacio al tiempo, y viceversa.</p>
<p style="text-align: justify;">El manejo con holgura de tiempos y espacios, es una —casi— paradójica respuesta efectiva a tantos quebraderos de cabeza provocados por la supuesta escasez. Se trata de señorear ambas cosas, es decir, de manejarlas con elegancia, de vivirlas con libertad. No necesitamos la absolutez ni del uno ni del otro. Con un tiempo limitado y un espacio concreto podemos, en realidad, actuar mucho más congruentemente. La mayor parte de nuestros problemas derivan de la disociación entre nuestro ser limitado y nuestro comportamiento como si no lo fuéramos. Ahí se produce el cortocircuito.</p>
<p style="text-align: justify;">Es urgente que hagamos una inversión que, sin ninguna duda, nos aportará valiosos beneficios. En lo primero que tenemos que invertir es en tiempos y espacios en los que paladear, decantar, reposar, madurar, orientar nuestra vida. Cuando un caballo va desbocado, galopando a toda prisa en una dirección, en realidad no sabe adónde va. Su jinete no puede hacer otra cosa que intentar mantenerse en la silla sin caerse. ¡Qué diferente del trote placentero que permite disfrutar el camino, alternando los distintos andares según convenga y se desee! Quien quiere vivir el futuro, pasa la vida galopando. Y no. Hay que saber vivir la alegría de vivir la vida. Entonces el tiempo dura todo su tiempo; es como si este pasara por el alma, deslizándose, dejándose saborear y convirtiéndose en base de felicidad. Quien así sabe vivir, detecta cuándo es realmente preciso actuar deprisa.</p>
<p style="text-align: justify;">Algo así es lo que experimentan tantos caminantes que recorren sendas por todo el mundo. Esos peregrinos saben que ese no es un trozo de vida más, un segmento de tiempo igual que los otros, no. Es un tiempo, una vida, unas acciones, relaciones, incluso unos espacios que son significativos. Quien decide salir a <em>hacer camino</em>, separa un tiempo y elige un espacio para ese menester. Este ámbito personal es tan fundamental para la construcción y armonía del propio ser que verse privado de ello es como si nos faltara el aire para respirar o el agua para nuestra sed. Su falta provoca un resentimiento más o menos consciente o explícito contra quienes nos privan de algo tan vital. Los hogares, así como las escuelas, universidades y los mismos lugares de trabajo, deberían contemplar en sus instalaciones la existencia de lugares apropiados para esos momentos de soledad y silencio personales. Unos deben respetar a otros ese tiempo y ese espacio cuyos beneficios redundarán en bien de todos.</p>
<p style="text-align: justify;">Por eso fracasan tantos matrimonios. Por eso se corrompen tanto las relaciones de padres y de hijos, así como entre hermanos, o amigos cuando conviven: no se respetan mutuamente en este punto. La maduración de un ser humano es lenta, por eso conviene proveer de espacios para su crecimiento cuanto antes. Son los ámbitos apropiados para la creatividad y el desarrollo de la libertad.</p>
<p style="text-align: justify;">La segunda inversión, tan o más atrevida, si cabe, es la dirigida a fomentar los tiempos y espacios de fiesta, de fiesta de verdad. Tenemos derecho —y hasta deber— a tener un espacio-tiempo diario para el goce en su expresión más pura, para el afecto. Como reza aquella canción, «para la ternura siempre hay tiempo». Hay que ofrecer y dedicar espacios y tiempos para que la gente prepare a su gusto cada fiesta pues en la preparación comienza ya la fiesta si se quiere que esta resulte viva y auténtica. Si de la inversión anterior ganamos madurez y orientación, de esta obtenemos energía a mansalva.</p>
<p style="text-align: justify;">La prudencia, aunque parezca sorprendente, es la que nos aconseja que aumentemos nuestros fondos de inversión en estos aspectos. Por lo pronto, porque parece que nuestro capital se está quedando en número rojos&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;"><em>RE n. 65, Julio 2007</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2017/04/1915/"></a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>¿Bien-estar o bien-ser?</title>
		<link>https://www.revistare.com/2017/04/bien-estar-o-bien-ser/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Josep Alegre]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Apr 2017 04:57:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medicina global]]></category>
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		<category><![CDATA[agentes de salud]]></category>
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		<category><![CDATA[sano]]></category>
		<category><![CDATA[¿Bien-estar o bien-ser?]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Remedios ORTIZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2017/04/bien-estar-o-bien-ser/">¿Bien-estar o bien-ser?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/04/BIEN-SER-O-BIENESTAR-FOTO.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft wp-image-1865" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/04/BIEN-SER-O-BIENESTAR-FOTO-300x300.jpg" alt="" width="247" height="247" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/04/BIEN-SER-O-BIENESTAR-FOTO-300x300.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/04/BIEN-SER-O-BIENESTAR-FOTO-150x150.jpg 150w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/04/BIEN-SER-O-BIENESTAR-FOTO-1024x1024.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/04/BIEN-SER-O-BIENESTAR-FOTO-600x600.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/04/BIEN-SER-O-BIENESTAR-FOTO.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 247px) 100vw, 247px" /></a>El gasto sanitario es cada vez mayor, en parte debido a un incremento de la demanda de bienes y servicios. Esto se explica, al menos parcialmente, por el aumento de la esperanza de vida que conlleva un mayor consumo de productos sanitarios por parte de una población más envejecida.  También es manifiesto el crecimiento progresivo  de patologías crónicas;  procesos que si hasta hace unas décadas eran incurables y abocados a un pronto final sin posibilidad de cronificarse en el tiempo, actualmente,  los avances médicos y farmacológicos permiten una mayor  supervivencia con una calidad de vida aceptable, si bien con un seguimiento y controles periódicos.</p>
<p style="text-align: justify;">Además, un porcentaje nada despreciable de esta demanda sanitaria proviene de la hiperfrecuentación de las visitas en atención primaria;  en gran número de ocasiones, el motivo de consulta, excede las competencias del profesional sanitario.</p>
<p style="text-align: justify;">La  incapacidad para afrontar las adversidades propias de toda vida humana, genera malestar,  desarmonía e insatisfacción que se expresan en síntomas fisiológicos más o menos objetivables.</p>
<p style="text-align: justify;">En estas circunstancias el profesional sanitario, en un primer momento, tratará de  aliviar los síntomas por los que se consulta, mediante la prescripción de un tratamiento farmacológico,  o bien la realización de pruebas complementarias que expliquen el origen orgánico de la dolencia.  Al mismo tiempo, hay que considerar,  que el malestar sea manifestación de un problema más hondo, en la raíz de la persona, y se expresa poliédricamente, siendo fuente de pluripatología como veremos más adelante.</p>
<p style="text-align: justify;">En la práctica clínica se detectan las señales que manifiestan una salud debilitada, y es en  la praxis médica donde, con más frecuencia,  se deciden propuestas que repercutan en  una mejora global; si bien lo deseable será contar con recursos que ofrezcan cuidados más  amplios que los ofrecidos por la competencia médica.</p>
<p style="text-align: justify;">Por ejemplo, al  trabajador que  ha perdido la actividad laboral que realizaba desde su juventud y ahora tiene que iniciar una nueva etapa y no sabe de qué modo, no se le resuelve el problema tomando ansiolíticos o antidepresivos; al adolescente desmotivado porque no le atrae el estudio y no sabe lo que quiere, no le curan  los complejos vitamínicos  para la astenia; la mujer que padece cefaleas desde que los hijos se marcharon de casa y la jubilación del esposo hace que tengan que compartir más horas del día,  con las dificultades de  convivencia más estrecha, cada vez necesitará más analgésicos que alivien esas cefaleas, y tras haber logrado que le realicen la deseada resonancia, que demuestre la ausencia de una lesión orgánica en el cerebro, precisará de un acompañamiento para modificar los hábitos de vida adquiridos durante largos años realizando las mismas tareas.</p>
<p style="text-align: justify;">Ante esta realidad, me parece interesante reflexionar sobre los términos  salud y  bienestar.</p>
<p style="text-align: justify;">En realidad el concepto de salud es una abstracción, difícilmente ponderable; ciertamente la <em>ciencia</em> médica puede contribuir y favorecer el bienestar individual y social, pero no lo agota; intervienen múltiples agentes subjetivos que condicionan este modo de sentirse bien que calificamos de buena salud.</p>
<p style="text-align: justify;">En 1946 la OMS aceptó la definición de salud propuesta por Stampar el año anterior, la salud como un “estado completo de bienestar físico, mental y social, y no tan sólo la ausencia de afecciones o de enfermedades”.</p>
<p style="text-align: justify;">Otras definiciones expresan en el término salud un contenido más dinamico, como una realidad progresiva, sin limitar la expresión a un estado. Henry E. Sigerist  afirmaba que <em>“la salud no es sólo la ausencia de la enfermedad, sino que es algo positivo, una actitud gozosa ante la vida y una aceptación alegre de las responsabilidades que la vida hace recaer sobre el individuo”</em>. Este médico, de origen suizo, señalaba cuatro ejes básicos del ejercicio de la medicina,  la promoción de la salud, la prevención, el tratamiento de las enfermedades y la rehabilitación.</p>
<p style="text-align: justify;">Igualmente es oportuno recordar el concepto de salud como <em>“plenitud armónica del individuo y de la comunidad de individuos”</em>, que el doctor Gol i Gurina expresó en el X Congreso de Médicos y Biólogos de Lengua Catalana.</p>
<p style="text-align: justify;">Todos ellos expresan aspectos de la salud que más allá de un estado de bienestar, apuntan a  estratos más profundos del ser, por lo que el término más adecuado sería <em>bien ser</em>; un bien ser armonizable con todo tipo de malestar, mientras el núcleo de la personalidad no esté dañado,  a pesar de un problema físico o social.</p>
<p style="text-align: justify;">Según esta visión, estar sano entraña ser consciente del valor de nuestra  existencia limitada,  como la única posibilidad de existir; gozar de salud significa disfrutar armónicamente de nuestra irrepetibilidad, aceptando libremente la propia condición humana. Cabe estar sano siendo muy diferente del ideal que nuestra sociedad propone.</p>
<p style="text-align: justify;">Como explica el doctor Juan Gervás en su libro <a href="https://www.amazon.es/salvo-libre-intervenciones-m%C3%A9dicas-innecesarias-ebook/dp/B00GOJ997Q">“Sano y salvo</a>”, salud es sentirnos vivos y disfrutar de las variaciones de la normalidad que a todos nos adornan; para disfrutar de la vida y de la salud hay que construir un armónico mundo interior en el que nos aceptemos con nuestras variaciones,  nuestros puntos débiles, y las dificultades naturales de la condición humana.</p>
<p style="text-align: justify;">Ciertamente,  los enormes avances  científicos  y  técnicos en salud permiten  atender con mayor eficacia innumerables  enfermedades, haciendo posible una mayor calidad de  vida.</p>
<p style="text-align: justify;">La medicina global, desde un enfoque integral y dinámico de la salud, promueve estudios interdisplinares que investigan y profundizan en los contenidos del bien ser, y tratan de descubrir  las causas que dificultan una existencia armónica, pacífica y gozosa.</p>
<p style="text-align: justify;">En este vasto proyecto, es fundamental el trabajo de los profesionales sanitarios,  y además exige  la participación imprescindible del conjunto de la sociedad en tanto que agentes de salud corresponsables  en el cuido del cuerpo y del entorno.</p>
<p><em>Remedios ORTIZ</em><br />
<em> Médico de familia</em><br />
<em> Madrid</em><br />
<em> Abril de 2017</em></p>
<p>&nbsp;</p>
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