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	<title>imperfecto | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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	<title>imperfecto | Revista RE Castellano</title>
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		<title>No somos perfectos ni lo seremos nunca</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Jun 2021 05:00:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[aceptación]]></category>
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		<category><![CDATA[María Martínez Vendrell]]></category>
		<category><![CDATA[No somos perfectos ni lo seremos nunca]]></category>
		<category><![CDATA[perfección]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>María MARTÍNEZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/06/no-somos-perfectos-ni-lo-seremos-nunca/">No somos perfectos ni lo seremos nunca</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><em>«Placer: lo que queda por conocer.»<br />
</em><em>                                <span style="font-size: 10pt;">Feliu Formosa</span></em></p>
<p style="text-align: justify;">Estamos en el siglo XXI. Los retos de todo tipo se multiplican a nuestro alrededor. Los hay muy estimulantes. Otros son tan rutinarios que nos abruman. Nos falta tiempo para llegar a cumplir, satisfactoriamente, con las obligaciones cotidianas y guardar una cantidad razonable, para ocio.</p>
<p style="text-align: justify;">También hemos de buscar, donde sea, para estar al día de las nuevas tecnologías que ya nos son imprescindibles y nos permiten aprender muchas cosas, comunicarnos, seguir formaciones a distancia … En fin, a sentirnos, tal vez, parte activa, integrante de nuestro tiempo y de las circunstancias que contribuyen a forjar nuestra identidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero&#8230; sí, claro, hay un pero, incluso más de uno. De vez en cuando en medio de tantos estímulos, aunque sean buscados y aporten satisfacciones, podemos sentir una fatiga profunda que nos rodea. Es como la niebla que nos hace difícil disfrutar de la paz interior que nos permite cuidar y conocer a fondo el mismo mundo interno. Allí guardamos nuestra historia que nos ha hecho como somos. ¡Hay que hacerle caso y pasear de vez en cuando para aprender a amar esta historia y reconocerla para comprender el gran valor que tiene el trayecto vital que nos ha conducido hasta aquí y ahora!</p>
<figure id="attachment_6598" aria-describedby="caption-attachment-6598" style="width: 361px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/no-somos-perfectos.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-6598 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/no-somos-perfectos-300x201.jpg" alt="" width="361" height="242" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/no-somos-perfectos-300x201.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/no-somos-perfectos-1024x685.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/no-somos-perfectos-600x401.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/no-somos-perfectos-1536x1027.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/no-somos-perfectos.jpg 1884w" sizes="(max-width: 361px) 100vw, 361px" /></a><figcaption id="caption-attachment-6598" class="wp-caption-text">«De vez en cuando en medio de tantos estímulos,<br />aunque sean buscados y aporten satisfacciones,<br />podemos sentir una fatiga profunda que nos rodea.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Podemos pensar: «No quiero mirar atrás, encontraré recuerdos de momentos difíciles que ya han pasado». Cierto, pero también encontraremos experiencia, superación de conflictos, aprendizajes importantes, alegrías, tristezas, y sobre todo comprensión de lo que todo esto representa de positivo.</p>
<p style="text-align: justify;">Este camino no lo hemos hecho solos. Desde el primer respiro, el primer llanto, la primera experiencia de contacto con el mundo, hemos tenido compañía y hemos convivido con el amor, con estímulos de los que por el solo contacto hemos recibido aprendizajes ricos en la diversidad. ¡Somos como somos, por todo eso!</p>
<p style="text-align: justify;">Crecemos y, mientras tanto, aprendemos a utilizar «el equipaje» personal del que disponemos. Por el camino seguimos aprendiendo y mejorando o estropeando este precioso tesoro. En esta peregrinación hacia el crecimiento y el conocimiento, vamos haciendo descubrimientos como, por ejemplo, las exigencias que llegan de los diferentes escenarios por los que transitamos. En algún momento aparece la desagradable certeza de que en el equipaje hay espacio, también para las dudas y las carencias.</p>
<p style="text-align: justify;">¡No somos perfectos ni lo seremos nunca! Ni tampoco es necesario. Perfección significa sin ningún defecto, sin ningún error, tener seguridad absoluta.</p>
<p style="text-align: justify;">Una figura geométrica puede ser perfecta, porque tiene las medidas exactas, y como no se mueve sigue siempre así, sólo la destrucción la puede hacer ser imperfecta. Las personas somos dinámicas, física y emocionalmente, por lo tanto, no podemos ser perfectas como una figura, pero podemos y sabemos encontrar un buen equilibrio, tanto en las emociones como en los conocimientos y en las capacidades intelectuales y físicas.</p>
<p style="text-align: justify;">Esto lo podemos conseguir si nos queremos conocer de verdad, si no hacemos trampas, si aprendemos a escuchar y a escucharnos, si no nos da miedo tomar un riesgo para lograr un objetivo, si trabajamos para comprender nuestro entorno, personas, circunstancias y retos. También si aprendemos a aceptar los fracasos y podemos convertirlos en estímulos para nuevos retos. Rivalizar no es una actitud positiva, competir lealmente es un estímulo compartido. Amar hace buena pareja con ser amado. Tener amigos de los de verdad suele ser una experiencia correspondida. Utilizar el razonamiento es una experiencia imprescindible para comprender y acoger las diferencias sobre la diversidad de criterios con los que necesariamente ¡tendremos que convivir!</p>
<p style="text-align: justify;">Podría seguir aportando reflexiones en esta línea, pero la intención es ofrecer un marco de reflexión útil para poder concluir con que estamos de acuerdo en que la perfección es imposible, pero sí lo es la búsqueda con éxito del equilibrio personal. Es aquí donde debemos verter todas nuestras energías.</p>
<p style="text-align: justify;">Avancemos pues en la búsqueda del placer: ¡lo que queda por conocer!</p>
<p><em>María MARTÍNEZ VENDRELL<br />
</em><em>Psicóloga clínica<br />
</em><em>Publicado originalmente en Revista Re Catalán núm. 92 «Humans, tanmateix imperfectes»</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/06/no-somos-perfectos-ni-lo-seremos-nunca/">No somos perfectos ni lo seremos nunca</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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			</item>
		<item>
		<title>El perfeccionismo utópico</title>
		<link>https://www.revistare.com/2021/06/el-perfeccionismo-utopico-2/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Jun 2021 04:59:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[aceptación]]></category>
		<category><![CDATA[benevolente]]></category>
		<category><![CDATA[efímero]]></category>
		<category><![CDATA[El perfeccionismo utópico]]></category>
		<category><![CDATA[imperfecto]]></category>
		<category><![CDATA[Mercé Conangla Marín]]></category>
		<category><![CDATA[perfección]]></category>
		<category><![CDATA[perfectible]]></category>
		<category><![CDATA[único]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Mercé CONANGLA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/06/el-perfeccionismo-utopico-2/">El perfeccionismo utópico</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;">«<em>No seas más virtuoso de lo que tus fuerzas te permitan.<br />
</em><em>No te exijas nada que sea inverosímil. »<br />
</em><span style="font-size: 10pt;"><em>PROVERBIO CHINO</em></span></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Un relato para empezar</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><em>Se cuenta que Dios estaba el sexto día de la creación amasando barro para dar forma al hombre. Este tenía tanta prisa por «ser» que se escapó de sus manos a medias y cayó en la Tierra.</em></p>
<p style="text-align: justify;"><em>— Esta será pues la tarea de tu vida: —le dijo Dios— acabarte de construir y así colaborar conmigo en la Creación.</em></p>
<p style="text-align: justify;">Terminar de definirnos puede ser parte del sentido de nuestro viaje vital. Nuestra tarea más importante es ser y hacernos con los otros compartiendo la aventura más formidable: colaborar en el tapiz de la humanidad dando a luz una obra única y singular que haga más rico el conjunto.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Perfectos o perfectibles</strong></p>
<p style="text-align: left;"><em>Perfección: que tiene todas las cualidades requeridas, que no tiene el más mínimo defecto.</em></p>
<figure id="attachment_6654" aria-describedby="caption-attachment-6654" style="width: 323px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/malabares.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-6654 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/malabares-300x198.jpg" alt="" width="323" height="213" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/malabares-300x198.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/malabares-1024x676.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/malabares-600x396.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/malabares-1536x1014.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/malabares-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/malabares.jpg 1711w" sizes="(max-width: 323px) 100vw, 323px" /></a><figcaption id="caption-attachment-6654" class="wp-caption-text">«Ahora debe hacer rodar tres, luego cuatro y luego cinco.<br />Llegará un momento en que le caerán todas al suelo.<br />Hay que aceptar que tenemos límites.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Hay que ser muy iluso para pretender este objetivo. ¿Cuántas personas se han roto por el camino intentando conseguir esta utopía? ¿Cuántos desengaños se han llevado? ¿Cuántas energías dañadas? ¿Por qué nadie nos lo advirtió? «Nadie puede ser perfecto».</p>
<p style="text-align: justify;">Quizá no hubiéramos hecho caso. En nuestra educación hemos recibido consignas y mensajes sobre este tema que hemos ido incorporando sin filtrar. Ya es hora de tomar conciencia de que la imperfección forma parte de nuestra vida y que intentar ser perfectos está totalmente condenado al fracaso.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Cuál es la fuerza que reside en el fondo de todos estos intentos de búsqueda de perfección? La necesidad que sentimos de ser queridos. ¿Y quién no quiere amor? ¡Va tan buscado! Aun así, hay que plantearse si éste es el mejor camino para conseguirlo.</p>
<p style="text-align: justify;">Algunos de los rasgos de las personas perfeccionistas son la inseguridad en sí mismas y en sus propios méritos, el afán exagerado de control y también la percepción de no ser suficientemente dignos de recibir amor. Esta autovaloración negativa los mueve al disgusto constante: nunca serán suficientemente inteligentes, sabios, atractivos, cultos&#8230; siempre habrá alguien que los superará. Y esto lleva al sufrimiento entrando en un inútil combate donde no hay vencedores: todos son vencidos; una batalla donde uno ya está derrotado antes de iniciar la acometida. El objetivo de ser perfectos lleva a la insatisfacción crónica, al desencanto, a la auto-fustigación y la frustración. Hace sufrir porque nunca tendremos suficiente.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, si bien el logro de la perfección es una utopía, sí podemos recorrer un camino de perfeccionamiento de la persona que somos. Se trata de llegar a ser la mejor versión de nosotros mismos más que de encajar en un molde de lo que alguien ha decidido que era perfecto.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Efímeros, únicos y singulares</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><em>En uno de sus viajes por los pequeños planetas, el Principito se encontró con un geógrafo que anotaba en un gran libro de registro montañas, ríos y estrellas.<br />
</em><em>El Principito quiso registrar su flor, pero el geógrafo le dijo:<br />
</em><em>— No registramos flores, porque no se puede tomar como referencia las cosas efímeras.<br />
</em><em>— ¿Qué significa efímero? —preguntó el Principito.<br />
</em><em>— Efímero significa amenazado de desaparición rápida.<br />
</em><em>Cuando el Principito oyó esto, se entristeció mucho. Se había dado cuenta de que su rosa era efímera.</em></p>
<p style="text-align: justify;">Otra mirada sobre el tema es la que parte de la afirmación de que ya somos perfectos en lo que somos, en nuestra humanidad.</p>
<figure id="attachment_6653" aria-describedby="caption-attachment-6653" style="width: 321px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/perfeccionismo-utopico.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-6653 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/perfeccionismo-utopico-300x212.jpg" alt="" width="321" height="227" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/perfeccionismo-utopico-300x212.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/perfeccionismo-utopico-1024x722.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/perfeccionismo-utopico-600x423.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/perfeccionismo-utopico-1536x1083.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/perfeccionismo-utopico.jpg 1920w" sizes="(max-width: 321px) 100vw, 321px" /></a><figcaption id="caption-attachment-6653" class="wp-caption-text">«¿Dónde está la medida de la perfección? <br />¿Hasta qué punto intentamos que los demás<br />encajen en nuestro «molde»?»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Somos seres únicos en peligro de extinción, por tanto, efímeros. Dado que somos únicos y que además vamos a morir, podríamos considerarnos especies valiosas en peligro de extinción. Especies humanas que vale la pena proteger y cuidar porque somos admirables de origen.</p>
<p style="text-align: justify;">Basta mirar con atención un recién nacido. Yo he dicho a menudo: «Es perfecto». Y lo es porque es único, singular, no ha habido nadie como él ni nunca volverá a haber otro igual. Y esto lo hace valioso. Compararlo con otro sería injusto. ¿Por qué pues lo hacemos más adelante? ¿Acaso comparamos una puesta de sol con otra? ¿Verdad que sería absurdo decir: Iría bien poner más rojo aquí y naranja hacia abajo o apartamos un poco la nube a la derecha? Sencillamente nos quedamos boquiabiertos admirándola.</p>
<p style="text-align: justify;">Hablo de la aceptación de lo que somos como premisa esencial para conseguir mejorarlo.</p>
<p style="text-align: justify;">Los cánones estéticos que la sociedad de consumo nos propone hacen que muchas personas renieguen de su cuerpo, entren en espirales de conductas destructivas y rechazo de ellas mismas al no conseguir parecerse ni un poco a los modelos propuestos. Comparación, juicio de valor, reconocimiento y aprobación de la mirada de los otros&#8230; objetivos que pueden llevarnos al camino del sufrimiento.</p>
<p style="text-align: justify;">Hay que ser críticos y darnos cuenta de que un cuerpo perfecto es cuestionable. Quizá «perfecto» es todo cuerpo en lo que ya es. Lo mismo sirve para los otros aspectos que nos constituyen.</p>
<p style="text-align: justify;">Esto significa que hay que conformarse diciendo: <em>Esto es lo que hay. Yo soy así. ¿Qué vamos a hacer?</em></p>
<p style="text-align: justify;">En absoluto. Sencillamente afirmo que sólo aceptando nuestro punto de partida con humildad y valentía podremos recorrer el camino del perfeccionamiento, esta tarea de co-creación de un mundo del que somos responsables: el nuestro.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Fugas de energía vital</strong></p>
<p style="text-align: left;"><em>Si quieres disfrutar de paz mental, dimite de director general del mundo.</em></p>
<figure id="attachment_6659" aria-describedby="caption-attachment-6659" style="width: 340px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/imperfeccion-artistica.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-6659 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/imperfeccion-artistica-300x236.jpg" alt="" width="340" height="266" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/imperfeccion-artistica-300x236.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/imperfeccion-artistica-1024x805.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/imperfeccion-artistica-600x472.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/imperfeccion-artistica-1536x1207.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/imperfeccion-artistica.jpg 1888w" sizes="auto, (max-width: 340px) 100vw, 340px" /></a><figcaption id="caption-attachment-6659" class="wp-caption-text">«Aprender a convivir con la imperfección,<br />sin hacer apología, sin conformarse y viéndola <br />como una gran oportunidad para crecer, es un elemento<br />para lograr una vida más serena.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Si nuestro objetivo es ser perfectos en todo, tenemos muchas posibilidades de sufrir fugas de energía emocional. No está a nuestras manos controlarlo todo.</p>
<p style="text-align: justify;">Que todo esté en su sitio, que sea la madre, amante, amiga, compañera perfecta. Ser la mejor en todo.</p>
<p style="text-align: justify;">El perfeccionismo se da la mano con el deseo de control.</p>
<p style="text-align: justify;">Es como aquella persona que mira de mantener al aire dos bolas y le colocan otra. Ahora debe hacer rodar tres, luego cuatro y luego cinco. Llegará un momento en que le caerán todas al suelo. Hay que aceptar que tenemos límites. Hay que encontrar la propia medida en la autoexigencia, aquel punto que nos permita salir de la zona del acomodo y seguir creciendo como personas, mejorando, limando aristas, puliendo aspectos de nuestra personalidad, adquiriendo nuevas herramientas, aportar más ecología emocional todo.</p>
<p style="text-align: justify;">Perdemos energía emocional cuando:</p>
<ul style="text-align: justify;">
<li>Queremos cambiar a los demás.</li>
<li>Ponemos nuestro foco en los demás en lugar de en nosotros mismos.</li>
<li>Hacemos algo para contentar a los demás, aunque no esté alineado con nuestros valores.</li>
<li>Nos maltratamos, no nos damos reposo, nos hablamos con poco amor.</li>
<li>Nos movemos por energías emocionales contaminadas de origen: desconfianza, soberbia, exigencia, resentimiento.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">El impacto ecosistémico es elevado. En los trabajos las personas que quieren perfección tienen problemas para delegar, suelen ser duros en el trato con los compañeros, castigan errores, implantan la cultura del miedo a la equivocación y, por tanto, reducen los niveles de creatividad y de motivación. Lo mismo se podría transportar a las familias, escuelas y sociedad en general.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Más benévolos con nosotros mismos</strong></p>
<p style="text-align: left;"><em>Bene = Bueno; Volo = Querer</em></p>
<p style="text-align: justify;">No hablamos mucho de ser más benévolos con nosotros mismos, de querernos bien. A menudo nos fustigamos. Podemos pasar de la desidia a la hiper-exigencia con nosotros mismos. Y ninguno de estos dos extremos nos es adaptativo.</p>
<p style="text-align: justify;">Ser benevolente supone ser comprensivo y tolerante con nosotros mismos para poderlo ser con los otros. Se trata de hacernos bien para poder hacer el bien. ¿Y qué tiene que ver este valor con el tema que nos ocupa? Pues que se trata de un elemento que puede apaciguar las consecuencias de lo que hacemos para llegar a la perfección.</p>
<figure id="attachment_6661" aria-describedby="caption-attachment-6661" style="width: 389px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/rosa.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-6661 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/rosa-300x169.jpg" alt="" width="389" height="219" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/rosa-300x169.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/rosa-1024x576.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/rosa-600x338.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/rosa-1536x864.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/rosa.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 389px) 100vw, 389px" /></a><figcaption id="caption-attachment-6661" class="wp-caption-text">«Dado que somos únicos y que además<br />vamos a morir, podríamos considerarnos especies<br />valiosas en peligro de extinción.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Durante muchos años hemos hablado de «cualidades» y «defectos». Después se cambió la palabra «defectos» por «puntos débiles». Siempre me ha parecido que cuando hablábamos de defectos referidos a una persona era como si fuera una obra de arte con un tipo de «tara» que le reduce el valor. Quizás es por eso por lo que muchas personas se activan emocionalmente cuando se les habla de este tema y hacen defensas.</p>
<p style="text-align: justify;">Propongo hablar de «puntos de mejora». Cambiando la palabra cambiamos también la conexión emocional. En el primer caso uno se conecta al rechazo, al desánimo; en el segundo caso, a la confianza de poderse superar y mejorar. Benevolencia pues, también en el uso de la palabra dirigida a nosotros mismos y a los demás.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>La compasión y la ternura autoaplicada</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><em>Nasrudin conversaba con un amigo:<br />
</em><em>— Así pues, ¿nunca pensaste en casarte?<br />
</em><em>— Sí, que lo llegué a pensar. -respondió Nasrudin- De joven decidí encontrar la mujer perfecta. Crucé el desierto y llegué a Damasco donde conocí una mujer muy espiritual y bonita, pero ella no sabía nada de la realidad de este mundo. Continué viajando y fui a Isfahan; allí encontré una mujer consciente del reino de la materia y del espíritu, pero no era bonita y decidí ir hasta El Cairo, donde cené en casa de una mujer muy religiosa, bonita y conocedora de la realidad material.<br />
</em><em>— Entonces, ¿por qué no te casaste?<br />
</em><em>— ¡Ah, amigo mío! Lamentablemente ella también quería un compañero perfecto.</em></p>
<p style="text-align: justify;">Ya veis la ironía. ¿Dónde está la medida de la perfección? ¿Hasta qué punto intentamos que los demás encajen en nuestro «molde»? ¿Cuáles son las consecuencias en nuestras relaciones?</p>
<p style="text-align: justify;">Hay que aplicar urgentemente más compasión y ternura a nuestra vida, ambas son antídotos contra la ansiedad y la violencia. Desde estas emociones podemos acompañar a un niño, un joven, un adulto o a nosotros mismos en el apasionante viaje de «hacerse»<em>&#8211;</em>«hacernos» mejores personas.</p>
<p style="text-align: justify;">La compasión abraza a la mutua finitud, acompaña sin exigir, hace de almohada cuando se cae, elimina el sentimiento de soledad ante la adversidad.</p>
<p style="text-align: justify;">La ternura cura heridas, es benevolencia aplicada, reduce el sufrimiento, anima a seguir trabajando para mejorar, acoge, elimina la violencia&#8230; ama.</p>
<p style="text-align: justify;">Aprender a convivir con la imperfección, sin hacer apología, sin conformarse y viéndola como una gran oportunidad para crecer es un elemento para lograr una vida más serena.</p>
<p style="text-align: justify;">Termino con un fragmento de Pico della Mirandola que quiere mover a la reflexión-acción:</p>
<p style="text-align: right;"><em>«¡Oh, Adam! Te coloqué en medio del mundo<br />
para que pudieras contemplar mejor todo lo que el mundo contiene.<br />
No te he hecho ni celeste ni mortal ni inmortal, para que tú mismo, libremente<br />
a la manera de un buen pintor o de un hábil escultor, remates tu propia forma.»</em></p>
<p><em>Mercé CONANGLA MARÍN<br />
</em><em>Presidenta de Fundación Ámbito Ecología Emocional<br />
</em><em>www.fundacioambit.org<br />
</em><em>www.ecologiaemocional.org<br />
</em><em>Publicado originalmente en Revista Re Catalán núm. 92 «Humans, tanmateix imperfectes»</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/06/el-perfeccionismo-utopico-2/">El perfeccionismo utópico</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>La imperfección artística</title>
		<link>https://www.revistare.com/2021/06/la-imperfeccion-artistica/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Jun 2021 04:58:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[aceptación]]></category>
		<category><![CDATA[fealdad]]></category>
		<category><![CDATA[imperfecto]]></category>
		<category><![CDATA[La imperfección artística]]></category>
		<category><![CDATA[Mar Forcada Nogués]]></category>
		<category><![CDATA[perfección]]></category>
		<category><![CDATA[único]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Mar FORCADA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/06/la-imperfeccion-artistica/">La imperfección artística</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Si nos ceñimos a las definiciones que encontramos en varios diccionarios de lengua sobre la palabra imperfecto, siempre encontramos la misma definición: «Cosa que tiene algunos errores o defectos». ¿Esto realmente se cumple siempre? ¿Estamos seguros de que con una mirada tan simple ya lo tenemos todo resuelto?</p>
<figure id="attachment_6616" aria-describedby="caption-attachment-6616" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/no-somos-perfectos-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-6616 size-medium" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/no-somos-perfectos-1-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/no-somos-perfectos-1-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/no-somos-perfectos-1-1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/no-somos-perfectos-1-600x450.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/no-somos-perfectos-1-1536x1152.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/no-somos-perfectos-1-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/no-somos-perfectos-1.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-6616" class="wp-caption-text">«La belleza de la imperfección… la aceptación <br />de la diferencia, de la fealdad, de lo que está roto <br />y se puede rehacer dándole otra mirada.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Como siempre, el arte viene al rescate. Es el mejor ejemplo de vida para demostrarnos que no hay que quedarse nunca en la superficie. Como decía el escritor Carles Hac Mor: «La imperfección no significa que no se busque la excelencia. Quiere decir saber ver lo que hay detrás de lo que se representa o se quiere decir.»</p>
<p style="text-align: justify;">Esta aseveración es así. Y es que la imperfección y el arte han ido siempre juntos. En muchas ocasiones, esta ha ayudado a llegar a la máxima corrección y belleza deseadas. Es la que ha ayudado, y aún lo hace, a dotar de vida la obra. La que la hace única y que te provoca cuando te encuentras delante de ella. Es lo que muchas veces esconde el gesto artístico. No puedes evitar sentir un hormigueo, y nada vuelve a ser lo mismo.</p>
<p style="text-align: justify;">Un caso muy paradigmático y que lo ejemplifica a la «imperfección», es el Panteón de Atenas. Los antiguos griegos han sido siempre considerados los máximos exponentes en la búsqueda de la perfección en todo lo que emprendían, incluso, en el arte de la guerra. Para llegar a esta precisión, utilizaban las matemáticas, concretamente la geometría, como base de su creación. Por poner un ejemplo, en el siglo V, los arquitectos Ictino y Calícrates incorporaron a las columnas rectas del Partenón, lo que ellos llamaban «correcciones matemáticas». Estas correcciones eran fórmulas matemáticas calculadas con precisión para engañar el ojo humano, creando una ligera convexidad llamada éntasis. Engañándolo de las ilusiones ópticas que se producían por el uso de muchas líneas paralelas y horizontales combinadas a la vez que vistas desde lejos creaban un efecto no deseado.</p>
<p style="text-align: justify;">¡Ya lo tenemos! La imperfección como correctora para poder dar el efecto deseado de belleza. Y, sobre todo, que no parezca que el templo se te echa encima, que es el efecto no deseado que nos daría esta maravilla si no lo hubieran hecho. Y cuando estáis justo en frente, es cuando podéis ver la imperfección: las grandes columnatas son más anchas hacia el medio y no tienen una perfecta proporción. Parece que estas correcciones las hicieron en algunos edificios más, pero nunca de forma tan exagerada.</p>
<p style="text-align: justify;">Nuestros antepasados ​​nos dan muchos ejemplos de que no hay que quedarse con la primera impresión. Los otros grandes buscadores de perfección a imagen de los griegos y romanos, fueron los renacentistas. Sin entrar en grandes detalles, sólo como ejemplo, os pediría que si tenéis ocasión de ir por Florencia, os miréis la escultura del David de Miguel Ángel, y veréis cómo sus proporciones no son canónicas, también precisamente para engañar el ojo humano. El David, que tantos suspiros levanta, si el florentino hubiera hecho la escultura con las proporciones adecuadas, no lo veríamos tan esbelto, y parecería bastante monstruoso. Una vez más la imperfección al servicio de lo bello.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Buscar la perfección</strong></p>
<p style="text-align: justify;">¿Por qué este reiterado interés en engañar el ojo humano, si precisamente lo que estas culturas buscaban era la perfección? ¿Lo que ellos creían que era la representación de la naturaleza? Si teóricamente huían de la imperfección, ¿por qué encontraban desorden y mala praxis? Pues porque ellos sabían que la naturaleza era imperfección, que precisaba desorden para crear el ideal de orden.</p>
<figure id="attachment_6614" aria-describedby="caption-attachment-6614" style="width: 374px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/imperfeccion-artistica-david.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-6614 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/imperfeccion-artistica-david-300x225.jpg" alt="" width="374" height="281" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/imperfeccion-artistica-david-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/imperfeccion-artistica-david-1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/imperfeccion-artistica-david-600x450.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/imperfeccion-artistica-david-1536x1152.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/imperfeccion-artistica-david-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/imperfeccion-artistica-david.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 374px) 100vw, 374px" /></a><figcaption id="caption-attachment-6614" class="wp-caption-text">«El David, que tantos suspiros levanta, si se hubiera hecho con las<br />proporciones adecuadas, no lo veríamos tan esbelto, y parecería<br />bastante monstruoso… la imperfección al servicio de lo bello.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Lo que hace que las personas y las cosas sean únicas, es precisamente el no uniformizarlas, el no buscar que respondan a los mismos cánones artísticos e incluso matemáticos. Ya desde los inicios del siglo XV, el artista se preocupa de no ser un transmisor neutral, sino de imprimir en la obra su propia huella. Huyendo así, la mayoría de las veces, de la idealización que suele acompañar la búsqueda de la perfección.</p>
<p style="text-align: justify;">La imperfección, muchas veces ligada a la fealdad, se hizo protagonista a partir de este preciso momento en que el artista decide tener un mundo propio y se siente libre.</p>
<p style="text-align: justify;">En el siglo XVII, el filósofo Baumgarten, fue quien de forma explícita, identificó el concepto de belleza con el de perfección. Pero Rosenkranz, un siglo más tarde, le contradice apostando por la relatividad del concepto de imperfección, poniendo como ejemplo la naturaleza tan apelada por los buscadores de perfección: «La hoja es imperfecta respecto a la flor y ésta lo es respecto al fruto». Por lo tanto, él venía a decir que nunca imperfecto puede ser igual a bello, ya que el primero contribuye a caracterizar las cosas. Es el alma que encontramos en las cosas, «el ángel» que llaman los andaluces, el «je ne sais quoi» de los franceses. Es esto, la imperfección que nos hace únicos. Y este es el hilo que los estéticos contemporáneos han ido siguiendo.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando se va en busca de la perfección, se puede incurrir en el error de llegar a un vacío insoportable, porque nos damos cuenta de que ésta no tiene alma y que lo que hace es uniformizarnos como robots perfectos. Autoengañarnos, obligándonos a taparnos bajo capas y capas de maquillaje, ropa y perfumes. Y cuando nos los tenemos que sacar, porque tarde o temprano esto ocurre, nos encontramos como los señores de la corte de Luis XIV, que cuando se sacaban las pelucas o el maquillaje se les caía por exceso, salían los piojos y los parásitos que vivían debajo. ¡Y esto no es una metáfora!</p>
<p style="text-align: justify;">Y no es sólo la tradición occidental la que rompe con el sentido negativo de la palabra. Hay una premisa filosófica zen llamada <em>Wabi-sabi</em> que habla de la belleza de la imperfección. Es un término estético japonés que reconoce tres premisas básicas: 1) Nada dura para siempre; 2) Nada está completo, y 3) Nada es perfecto. Es la aceptación de la diferencia, de la fealdad, de lo que está roto y se puede rehacer dándole otra mirada.</p>
<p style="text-align: justify;">Es una de las grandes lecciones que muchos necesitamos aprender. La imperfección es una herramienta que tenemos para llegar a mundos que de otra manera ni conoceríamos. Y nos pone a todos al mismo nivel. Sólo por eso la necesitamos en nuestras vidas. También por eso tenemos que hablarles a nuestros descendientes. No se ha de evitar porque es lo que nos hace ser personas y lo que nos define como individuos.</p>
<p style="text-align: justify;">El arte, como hemos visto, la ha convertido en una aliada a la hora de construir su discurso y de dotarse de sentido, como tenemos que hacer nosotros.</p>
<p><em>Mar FORCADA NOGUÉS<br />
</em><em>Licenciada en historia del arte<br />
</em><em>Publicado originalmente en Revista Re Catalán num 92 «Humans, tanmateix imperfectes»</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/06/la-imperfeccion-artistica/">La imperfección artística</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>El alfarero</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Jun 2021 04:57:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[aceptación]]></category>
		<category><![CDATA[Anna-Bel Carbonell Ríos]]></category>
		<category><![CDATA[crecimiento]]></category>
		<category><![CDATA[educar]]></category>
		<category><![CDATA[El alfarero]]></category>
		<category><![CDATA[imperfecto]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Anna-Bel CARBONELL</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/06/el-alfarero/">El alfarero</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_6604" aria-describedby="caption-attachment-6604" style="width: 405px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/alfarero.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-6604 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/alfarero-300x200.jpg" alt="" width="405" height="270" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/alfarero-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/alfarero-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/alfarero-600x400.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/alfarero-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/alfarero.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 405px) 100vw, 405px" /></a><figcaption id="caption-attachment-6604" class="wp-caption-text">«El alfarero moldea amorosamente el barro<br />blando y húmedo, le da forma, dedica un tiempo.<br />Cada pieza será única, como cada ser humano&#8230;»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">J. Tolentino, en su libro <em>Pequeña historia de la lentitud</em>, nos dice que la vida es completamente artesanal y requiere de la paciencia del alfarero. Este oficio, ahora casi desaparecido, es un buen ejemplo de lo que muchos de nosotros experimentamos en el día a día. Hacer y deshacer. Moldear, retocar, aceptar que no somos perfectos&#8230; y descubrir que justamente eso es lo que nos hace únicos y estimables cada uno por cómo es.</p>
<p style="text-align: justify;">El educador lo tiene claro: no hay ninguna receta mágica para acompañar en la aceptación de uno mismo al educando -sea niño o joven- en su proceso de crecimiento y descubrimiento personal. Transmitirle que no hay nada más difícil que aprender a convivir con uno mismo y darse ante los tropiezos una segunda oportunidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Como educadores se nos entrega una vida, un proyecto de persona que será el que quiera ser con la suma de lo que todos sus referentes adultos le faciliten. Se nos confía el acompañamiento de aquel futuro que ya es presente y que busca, en sí mismo, cómo ser quien ya es con todo lo que conlleva.</p>
<p style="text-align: justify;">El alfarero moldea amorosamente el barro blando y húmedo, le da forma, dedica un tiempo. Cada pieza será única, como cada ser humano, seguro que imperfecto a los ojos de unos y perfecto a los otros, y eso es lo que lo hará único y reconocible, con un aspecto propio e irrepetible, con un carácter y una manera de hacer concretos.</p>
<p style="text-align: justify;">Ser imperfecto no es sinónimo de ser un fracasado o una mala persona, ni de «soy así y no voy a cambiar nunca». Ser imperfecto es darnos cuenta que somos humanos, cometemos errores, nos equivocamos, caemos&#8230; Ser imperfectos nos hace topar con la realidad, marcarnos retos y objetivos de superación, levantarnos siempre. Nos hace diferentes unos de otros y por lo tanto nos lleva a tener que aprender a convivir, a valorar la diversidad. Nos hace pacientes con nosotros mismos, y nos lleva a un trabajo personal para limar aristas, pero no para igualar y construir personas perfectas y clonadas, sino para descubrir positivamente nuestras capacidades y singularidades, nuestra personalidad con todos sus pormenores.</p>
<p style="text-align: justify;">El alfarero mira satisfecho su obra. Hecha a mano, una por una, buscando la originalidad. Ni perfecta ni imperfecta, sino única.</p>
<p style="text-align: justify;">Cada uno de nosotros nos hacemos en nuestro proceso de crecimiento, con la ayuda de los demás y de la sociedad. Nos encontramos a nosotros mismos.</p>
<p style="text-align: justify;">El educador, como el alfarero, conduce con estima y suavidad el crecer de los niños y jóvenes para que aprendan a gestionar ellos mismos sus límites, su vida y se acepten tal como son, con la humildad de quien se sabe frágil y vulnerable, después de todo, simplemente humano.</p>
<p><em>Anna-Bel CARBONELL RÍOS<br />
</em><em>Educadora<br />
</em><em>Publicado originalmente en Revista Re Catalán num 92 «Humans, tanmateix imperfectes»</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/06/el-alfarero/">El alfarero</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Las ideologías como perfección obligatoria</title>
		<link>https://www.revistare.com/2021/06/las-ideologias-como-perfeccion-obligatoria/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Jun 2021 04:56:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[aceptación]]></category>
		<category><![CDATA[deshumanización]]></category>
		<category><![CDATA[fanatismo]]></category>
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		<category><![CDATA[Las ideologías como perfección obligatoria]]></category>
		<category><![CDATA[Leticia Soberón]]></category>
		<category><![CDATA[mental]]></category>
		<category><![CDATA[perfección]]></category>
		<category><![CDATA[único]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Leticia SOBERÓN</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/06/las-ideologias-como-perfeccion-obligatoria/">Las ideologías como perfección obligatoria</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">El ser humano tiene muchas maneras de construirse ideas sobre la perfección y de luchar por adecuarse en lo posible a esta construcción mental. De hecho, no hay casi nadie que no tenga una imagen de la perfección a la que aspirar, tanto individual como colectivamente.</p>
<p style="text-align: justify;">El riesgo que siempre podemos correr es el «de enamorarnos» de estas ideas y convertirlas en el único criterio al que todo el mundo debería aspirar. Podemos llegar a estar tan convencidos de que todo debería ser como pensamos, que sufrimos una disconformidad creciente con la propia realidad y la de los demás.</p>
<p style="text-align: justify;">Esto todavía puede considerarse, a pesar de sus riesgos, una situación frecuente que lleva a la persona a una fricción interminable con la realidad, y a un descontento profundo que no acaba de desaparecer hasta que es capaz de cuestionar -al menos un poco- las propias ideas e incorporar nuevos elementos a su pensamiento. Pero no es fácil hacerlo. Nuestra manera de ver el mundo nos permite afrontar el día a día y actuar de manera coherente. Por eso, cuanto más simplista y «en blanco y negro» sea nuestro sistema ideológico y de creencias, más fácil será asumirlo y más difícil será ser críticos con él.</p>
<figure id="attachment_6608" aria-describedby="caption-attachment-6608" style="width: 359px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/serie-humana.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-6608 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/serie-humana-300x161.png" alt="" width="359" height="193" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/serie-humana-300x161.png 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/serie-humana-1024x549.png 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/serie-humana-600x322.png 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/serie-humana.png 1280w" sizes="auto, (max-width: 359px) 100vw, 359px" /></a><figcaption id="caption-attachment-6608" class="wp-caption-text">«No todos los seres humanos están obligados a buscar<br />la perfección de la misma manera y es cruel imponer<br />un solo paradigma, fuera del cual se dice<br />que no hay vida digna de ser llamada humana.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Las creencias y las ideologías pueden radicalizarse tanto en la cabeza y el corazón de las personas, que se convierten en fanatismo. Es una manera apasionada, acrítica y primaria de adherirse a unas afirmaciones que nos permitan colocarnos en situación de juzgar como inadecuados a todos aquellos que no las comparten.</p>
<p style="text-align: justify;">Dice José Lázaro en su libro <em>La violencia de los fanáticos</em> (Triacastela 2014) que no hay actos más mortíferos que los cometidos por personas que tienen unas creencias fanatizadas, porque convierten sus propias ideas en un paradigma que debe ser seguido por todo el mundo. Así pues, no se asesina unas pocas personas -como en los crímenes pasionales- sino se aniquila a todo aquel que no piense como el fanático. Hay innumerables ejemplos históricos dramáticos en el siglo XX, pero presentes en toda la historia, que nos alertan de su peligro.</p>
<p style="text-align: justify;">Los fanatismos son una manera de escapar a los límites propios y de la propia «tribu», sea cual sea. También se convierten en una fuente de perfección obligatoria: «o eres como yo y piensas lo que yo, o no mereces vivir».</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Cómo se instala esta perfección obligatoria en la mente de las personas?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Simplificando el mundo. Poniendo las cosas en términos de buenos y malos. Construyendo sistemáticamente el enemigo, dice el psiquiatra Enrique Baca. Según él, los pasos de la construcción del enemigo suelen ser:</p>
<p style="text-align: justify;">&#8211; Los líderes políticos o los líderes de opinión en una identidad colectiva, señalan e insisten sobre las grandes diferencias entre el propio grupo y el del adversario.<br />
&#8211; Se describe al adversario como una amenaza para la propia familia, manera de vivir, hijos, patria, etc. Esta amenaza está personificada en cualquier miembro de este grupo, por lo que, se apoya sobre el prejuicio, la generalización y la etiqueta.<br />
&#8211; Se hace ver al propio grupo como víctima de esta amenaza.<br />
&#8211; Se generalizan los calificativos hacia el otro grupo, se deshumaniza progresivamente el adversario y se convierte en enemigo; cada vez tiene menos rango de persona y más de caricatura, le etiqueta de bestia salvaje.<br />
&#8211; Entonces ya no es sujeto de diálogo: debe ser destruido.</p>
<p style="text-align: justify;">El núcleo de la construcción del enemigo es la deshumanización: el otro es un ser anónimo, sin rostro y sin individualidad. Sólo una amenaza. En su forma más extrema, ésta es la lógica terrorista.</p>
<p style="text-align: justify;">La lógica de la perfección obligatoria para todos acaba siendo obviamente una fuente de sufrimiento, violencia y disgregación social. No todos los seres humanos están obligados a buscar la perfección de la misma manera y es cruel imponer un solo paradigma, fuera del cual se dice que no hay vida digna de ser llamada humana.</p>
<p><em>Leticia SOBERÓN<br />
</em><em>Cofundadora Innovation Center for Collaborative Intelligence<br />
</em><em>Publicado originalmente en Revista Re Catalán num 92 «Humans, tanmateix imperfectes»</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/06/las-ideologias-como-perfeccion-obligatoria/">Las ideologías como perfección obligatoria</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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