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	<title>Anna-Bel Carbonell Ríos | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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	<title>Anna-Bel Carbonell Ríos | Revista RE Castellano</title>
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		<title>Vivir y aceptar</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Nov 2025 05:58:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Social / Solidaridad]]></category>
		<category><![CDATA[Anna-Bel Carbonell Ríos]]></category>
		<category><![CDATA[educación]]></category>
		<category><![CDATA[realismo existencial]]></category>
		<category><![CDATA[Vivir y aceptar]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Anna-Bel CARBONELL</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/11/vivir-y-aceptar/">Vivir y aceptar</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_34209" aria-describedby="caption-attachment-34209" style="width: 400px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/11/Foto-Pixabay.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-34209" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/11/Foto-Pixabay-300x200.jpg" alt="" width="400" height="267" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/11/Foto-Pixabay-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/11/Foto-Pixabay-1024x682.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/11/Foto-Pixabay.jpg 1280w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a><figcaption id="caption-attachment-34209" class="wp-caption-text">Fotografía: Jillwellington en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">La existencia humana aspira a menudo a ser significativa para alguien, pero en primera instancia debe ser significativa para uno mismo. Ahora y antes, y quizás hoy más urgentemente que nunca, necesitamos dar sentido a nuestra vida individual para poder encontrar su sentido colectivo. El psiquiatra Vícktor Frankl decía que «El hombre se autorrealiza en la misma medida en que se compromete con el cumplimiento del sentido de su vida». Quien mejor que él, superviviente del campo de concentración de Auschwitz, para hacer esa afirmación. Comprometerse con uno mismo, conocerse bien como para reconocer nuestras alegrías, nuestros miedos, nuestros anhelos, para ir tejiendo hacia dónde queremos y deseamos ir individualmente y de esta manera, después, contribuir a dibujar el sentido comunitario de la humanidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Me atrevo a decir que la vida es poliédrica y puede tener tantas caras como sentidos. A medida que crecemos, buscamos y encontramos el sentido de cada una de nuestras relaciones, nuestras acciones, las respuestas que damos ante los estímulos externos recibidos. No son necesarias propuestas espectaculares ni ruidosas respuestas para encontrar el sentido en nuestras vidas sencillas.</p>
<p style="text-align: justify;">Cada paso que hacemos, cada circunstancia, cada persona que se nos cruza en el camino&#8230; especialmente si somos capaces de abrirnos a lo desconocido y a la diversidad, deja huella en nosotros y nos empuja a detenernos para valorar, replantear y seguir adelante quizá reconduciendo de forma vaga o de forma radical nuestro sentido de la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">Así pues, podríamos decir que en parte o en su globalidad y en términos generales, el sentido de la propia vida lo vamos construyendo a medida que vivimos y tomamos decisiones, nos comprometemos, implicamos y socializamos. Cada instante nos reporta una nueva oportunidad de adentrarnos en la auténtica existencia interior en la que nace el sentido; a volvernos realmente presentes en un presente que se amolda y se descubre momento a momento.</p>
<p style="text-align: justify;">Ante situaciones de dolor y sufrimiento, de barbarie humana, de muerte o de enfermedad, de cariño o de desamor, situaciones en las que las emociones y circunstancias nos parecen de pura supervivencia, se puede cuestionar de nuevo qué sentido tiene vivir como individuo y como humanidad. En los últimos tiempos seguro que muchos de nosotros lo hemos hecho y no pasa nada. Esto significa, simplemente, que tenemos ganas de seguir avanzando personalmente mientras luchamos por un mundo mejor, contribuyendo con nuestra particular aportación, aquella que solo podemos hacer nosotros porque forma parte de nuestra individual idiosincrasia.</p>
<p style="text-align: justify;">Vivir es sencillo, aceptar la vida tal y como se nos presenta y encontrarle sentido, ¡ya no lo es tanto! En realidad, puede llevarnos toda una vida.</p>
<p><em>Anna-Bel CARBONELL RIOS<br />
</em><em>Educadora<br />
</em><em>Barcelona (España)<br />
</em><em>Este artículo fue publicado originalmente en la revista RE edición catalana nº 108, octubre de 2021</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/11/vivir-y-aceptar/">Vivir y aceptar</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Un puñado de gafas para ver el mundo</title>
		<link>https://www.revistare.com/2025/03/un-punado-de-gafas-para-ver-el-mundo/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Mar 2025 05:59:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[Anna-Bel Carbonell Ríos]]></category>
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		<category><![CDATA[cosmovisión]]></category>
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		<category><![CDATA[realidad]]></category>
		<category><![CDATA[Un puñado de gafas para ver el mundo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Anna-Bel CARBONELL</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/03/un-punado-de-gafas-para-ver-el-mundo/">Un puñado de gafas para ver el mundo</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_22379" aria-describedby="caption-attachment-22379" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/sunglasses-7165467_1920.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-22379" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/sunglasses-7165467_1920-300x300.jpg" alt="" width="300" height="300" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/sunglasses-7165467_1920-300x300.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/sunglasses-7165467_1920-1024x1024.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/sunglasses-7165467_1920-150x150.jpg 150w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/sunglasses-7165467_1920.jpg 1275w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-22379" class="wp-caption-text">«Quizás uno de los mejores regalos que nos <br />podríamos hacer es un puñado de gafas para ver<br />el mundo desde todas las ópticas.»<br />Imagen de Anke en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">A lo largo de mi etapa como educadora, a los alumnos y compañeros de trabajo, les proponía diferentes actividades para que se abrieran al mundo y ampliaran su mirada. El planteamiento del ejercicio partía de analizar, sin demasiados tropiezos ni influencias, lo que ocurría en torno a las personas que tendrían que acompañar. Los invitaba a que miraran, lo más nítidamente posible, con sus propios ojos y les preguntaba &#8216;metafóricamente&#8217; ¿qué gafas llevaban puestas: graduadas o no?, ¿limpias y transparentes?, ¿con filtro?, ¿oscurecidas por el sol?, ¿con cristales polarizados?&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Desde una humilde pedagogía de la realidad, intentaba transmitirles que, como futuros profesionales del mundo social, debían ser coherentes, practicar la escucha activa, no juzgar y, en cambio, sí estar al lado &#8216;de&#8217;. Además, tenían que ser buenos observadores en una sociedad donde el exceso de información y las redes sociales están tan presentes. A menudo, los empujaba a ampliar horizontes, a crear atmósferas acogedoras y de entornos seguros, a no dejarse influir por una invasión de emociones y sentimientos desbocados ante historias duras y cruentas; ni por histrionismos ni por la lástima hacia las personas más vulnerables. Los animaba a poner la &#8216;persona&#8217; -sin más adjetivo- en el centro, y detenerse antes de tomar decisiones que implican la vida de otros y que fueran ellos mismos quienes exploraran, se informaran, y fueran generadores de su propio criterio, aparte de lo que les transmitieran los informes.</p>
<p style="text-align: justify;">En la vida, entre el blanco y el negro, hay una graduación de grises en la paleta de colores que viene a ser la humanidad. Si reconocemos en cada ser humano, por diferente que sea a nosotros, una persona digna y de pleno derecho, el círculo cromático –como dicen los artistas– se amplía y es mucho más rico.</p>
<p style="text-align: justify;">Nos deberían educar desde la sorpresa de descubrir una visión sencilla y transparente de cómo es la vida, con su bondad y crudeza. Una vida donde tiene cabida la riqueza de la gran diversidad que es nuestra casa común: la Tierra.</p>
<p style="text-align: justify;">La visión del mundo está, innegablemente, asociada al lugar donde hemos nacido, la familia en la que nos ha tocado vivir, cómo nos han educado, qué amigos tenemos&#8230; y millones de realidades más. Al mismo tiempo, se vincula también a nuestros valores, ideas y creencias y, por este motivo, existen tantas visiones como habitantes hay en el planeta.</p>
<p style="text-align: justify;">Hoy en día, a consecuencia de esta diversidad de influencias que inciden en nuestra manera de ser y hacer, de pensar y hablar y, por supuesto de todo lo propio de la condición humana, se nos presenta la cuestión de cómo puede verse afectada nuestra cosmovisión por el llamado sesgo ideológico. Un sesgo que incluye el concepto de desinformación, aunque paradójicamente, la excesiva y constante información que nos llega, convirtiéndose en una herramienta para conseguir el poder y, en cambio, no siempre representa una buena opción para formarse un criterio propio, e interpretar adecuadamente la realidad.</p>
<figure id="attachment_22392" aria-describedby="caption-attachment-22392" style="width: 400px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/heart-5084900_1920.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-22392" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/heart-5084900_1920-300x200.jpg" alt="" width="400" height="267" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/heart-5084900_1920-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/heart-5084900_1920-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/heart-5084900_1920-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/heart-5084900_1920-1320x880.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/heart-5084900_1920.jpg 1920w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a><figcaption id="caption-attachment-22392" class="wp-caption-text">&#8216;Tal y como decía el Pequeño Príncipe:<br />«Es muy sencillo: sólo se ve bien con el corazón».<br />Antoine de Saint-Exupéry, El pequeño príncipe.&#8217; Imagen en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Y, es al topar con esta situación, cuando debemos saber mantener la calma y trabajar la paciencia para escuchar nuestro corazón, valorar cuidadosamente aquello que nos rodea, y a lo que podemos acceder a simple vista o buscando información fidedigna. Pero, a veces, las prisas, las falsas autoexigencias y las presiones sociales nos confunden, y nos hacen esclavos de una irrealidad real que promete una superficial felicidad que no ayuda y enmascara actitudes y emociones que se hacen pesadas de afrontar noblemente como son el dolor, la tristeza, la esperanza, la estimación, el esfuerzo, las ilusiones, la lealtad, la ternura, la amabilidad&#8230; al no tener suficientes herramientas para vivirlas desde la propia libertad. He aquí, pues que nuestro entorno cercano o globalizado y lejano puede verse falseado dependiendo de quién nos diga &#8216;qué&#8217; o manipule, al mostrarnos demasiado confiados.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo cierto es que la visión de cada uno, ya en estado puro, en esencia, es distinta por sí misma, y esta diferencia aún aumenta más si no somos capaces de detenernos y hacer una relectura pausada desde la contemplación y el silencio, desde nuestra visión interior. Porque, en definitiva, estamos hablando del mundo cambiante en el que vivimos, que no es sólo nuestro, sino de toda la humanidad, y que actualmente pide a gritos que modifiquemos nuestra actitud para poder salvaguardarlo y hacerlo perdurable en el tiempo.</p>
<p style="text-align: justify;">Quizás uno de los mejores regalos que nos podríamos hacer es un puñado de gafas para ver el mundo desde todas las ópticas. Así es como les compartía mi secreto como educadora, tal y como decía el Pequeño Príncipe: «Es muy sencillo: sólo se ve bien con el corazón». Antoine de Saint-Exupéry, <em>El pequeño príncipe.</em></p>
<p style="text-align: justify;"><em>Anna-Bel CARBONELL RIOS<br />
</em><em>Educadora<br />
</em><em>Barcelona<br />
Artículo publicado originalmente en la Revista RE num. 119, edición catalana</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/03/un-punado-de-gafas-para-ver-el-mundo/">Un puñado de gafas para ver el mundo</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>¿Dónde está tu hermano?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Dec 2024 05:59:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[Anna-Bel Carbonell Ríos]]></category>
		<category><![CDATA[humanismo]]></category>
		<category><![CDATA[¿Dónde está tu hermano?]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Anna-Bel CARBONELL</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/12/donde-esta-tu-hermano/">¿Dónde está tu hermano?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_19149" aria-describedby="caption-attachment-19149" style="width: 400px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/girls-6271857_1280.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-19149" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/girls-6271857_1280-300x225.jpg" alt="" width="400" height="300" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/girls-6271857_1280-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/girls-6271857_1280-1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/girls-6271857_1280-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/girls-6271857_1280.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a><figcaption id="caption-attachment-19149" class="wp-caption-text">«¿Nos queremos? ¿Nos reconocemos como seres queridos?»<br />Imagen de Silviu on the street en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">La conocida pregunta de <em>¿Dónde está tu hermano?</em>, que realizó Dios a Caín, sigue siendo de máxima actualidad, aunque, por desgracia, no la formulamos en estos términos tan claros. Una pregunta que aún hoy en día queda sin respuesta cuando intentamos justificar cualquier agresión física, verbal, psicológica&#8230; hacia otra persona, hacia un pueblo, una minoría étnica, un grupo religioso&#8230; hacia este &#8216;hermano&#8217;, ese igual al que no queremos reconocer como tal porque, desde un egoísmo salvaje, mostramos nulo interés por conocerlo, y así es como lo convertimos en no digno de nuestro respeto y lo &#8216;matamos&#8217; incluso antes de saber su nombre. Una pregunta que podemos transformar en un <em>¿Quién es tu hermano?</em></p>
<p style="text-align: justify;">Más allá de ideologías o creencias individuales que todos tenemos a consecuencia de la educación recibida, del país donde hemos nacido, la familia o de la influencia de la sociedad en que vivimos, podemos estar de acuerdo en que hay un principio básico que se da en cualquiera de las circunstancias, y es cómo los hechos afectan a cada uno de nosotros como individuo, como persona. Y, cuando hablo de persona, me refiero a la persona en el sentido más amplio y simple de la palabra, despojada de cualquier adjetivo, y por lo tanto refiriéndome a la humanidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Así, pues, ¿cuántas veces y cuántas personas nos planteamos si determinadas actitudes, situaciones o circunstancias son humanamente justas? ¿Qué ideas o conceptos nos permiten definir esta justicia que buscamos? Todos tenemos el derecho y la responsabilidad de dar forma y sentido a nuestra vida a partir de este sistema de valores basado en el Humanismo como herramienta primordial para poder llegar a prosperar, y que, como todo, se ve afectado por el paso del tiempo y la evolución de las sociedades.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, a menudo, la ambición y la envidia, las ganas de poder, el miedo a lo desconocido, la enfermedad, los enfrentamientos bélicos, la pobreza y el hambre&#8230; nos impiden dar sentido a nuestras vidas, y nos obligan a renunciar al derecho de vivir en plenitud. Para acabarlo de arreglar, la irrupción de la Inteligencia Artificial en nuestro día a día —sin haber profundizado ni analizado ampliamente en qué valores se basa y qué dudas o dilemas nos generará—, que nos permite reducir nuestro &#8216;nivel de conocimientos&#8217; reales, y dejar en manos de terceros (los programadores de la IA) muchos temas, no ayuda a recuperar estos derechos sino que nos lleva a delegarlos en algo que tiene un envoltorio muy atractivo pero de quien desconocemos las intenciones y los motivos.</p>
<p style="text-align: justify;">«Cuando nos queremos a nosotros mismos sabemos también querer a los demás», nos dice J. Tolentino en <em>La mística del instante</em>. ¿Nos queremos? ¿Nos reconocemos como seres queridos? Esta es otra pregunta que también debemos responder si deseamos que valores como el amor, la ternura, la sinceridad, la paciencia, la coherencia o la humildad nos definan como seres humanos, como seres para los demás, porque sin estos otros &#8216;no somos&#8217; plenamente personas ni desarrollamos unos valores universales que hablen de igualdad, de inclusión y de aceptación de toda persona independientemente de cómo sea sólo por ser quien es, un ser único e irrepetible.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Anna-Bel CARBONELL RÍOS<br />
</em><em>Educadora<br />
</em><em>España<br />
</em><em>Artículo publicado originalmente en la Revista RE num. 118, edición catalana, en abril 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/12/donde-esta-tu-hermano/">¿Dónde está tu hermano?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>La siembra</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/09/la-siembra/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Sep 2024 16:58:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[adolescencia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Anna-bel CARBONELL</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/09/la-siembra/">La siembra</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Años atrás un amigo, buen conocedor del continente africano, nos explicó que los campesinos africanos cuando siembran lo hacen tirando la semilla atrás para no pisarla. No miran donde cae, dejan que crezca y la acompañan, confían y cuidan su proceso de crecimiento, pero sin preocuparse en exceso porque, al fin y al cabo, no depende solo de ellos lo que pase.</p>
<figure id="attachment_17197" aria-describedby="caption-attachment-17197" style="width: 415px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/soil-8080788_1280.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-17197" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/soil-8080788_1280-300x200.jpg" alt="" width="415" height="277" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/soil-8080788_1280-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/soil-8080788_1280-1024x682.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/soil-8080788_1280.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 415px) 100vw, 415px" /></a><figcaption id="caption-attachment-17197" class="wp-caption-text">«La siembra la hemos ido haciendo de puntillas<br />sobre una tierra por descubrir, la hemos acompañado y protegido,<br />pero los hijos no son nosotros, no son nuestra réplica.»<br />Imagen de THỌ VƯƠNG HỒNG en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Para nosotros, como padres, la historia representó un punto de inflexión y nos ayudó a confiar y desconfiar a la vez. A desconfiar, a dudar y cuestionarnos cómo estábamos haciendo lo de educar, dado que no existe un manual de instrucciones de cómo ser padres y educar los hijos, y reproducimos o intentamos, supuestamente, mejorar desde nuestra perspectiva lo que hicieron con nosotros nuestros padres. Debemos pararnos y darnos cuenta de que quizás tardaremos en ver resultados, y nunca sabremos del todo si lo estamos haciendo correctamente, y esta incertidumbre es sana porque habla de la fragilidad humana y de que, por supuesto, no tenemos ninguna varita mágica para entrever el mañana, ni tampoco la respuesta a todas las preguntas.</p>
<p style="text-align: justify;">Al confiar en que todos aquellos valores que hemos transmitido a nuestra hija, porque creemos en ellos y para nosotros son válidos, posarán y arraigarán, como esta semilla sembrada desde un azar protector para no pisar su manera de sentir y pensar. Quizás en algunos momentos ha parecido, en especial durante la adolescencia, ese momento vital que nos pone a prueba a todos, principalmente a los adultos cuando todo parece oscurecerse y derrocharse, cuando todo se ningunea y transforma, cuando los referentes cambian y todo se cuestiona, que tantos esfuerzos por estimar y ofrecer lo mejor no han servido para nada. Pero, lo cierto es que la vida es una hoja en blanco que se va llenando con lo que cada uno vive, con cada error y acierto, con cada triunfo o fracaso, con la huella que dejan en nosotros todas las personas que se nos cruzan por el camino, con lo que sucede cerca nuestro o con los acontecimientos a nivel mundial, con cada abrazo, cada amistad, cada discusión, cada nacimiento y cada muerte.</p>
<p style="text-align: justify;">La siembra la hemos ido haciendo de puntillas sobre una tierra por descubrir, la hemos acompañado y protegido, pero los hijos no son nosotros, no son nuestra réplica. Un hijo es un ser independiente, único e irrepetible, un yo que crece y hace camino desde la libertad, con el calor, los referentes y las herramientas que les hemos ofrecido desde un amor incondicional. Lo que resulte en un futuro, sin embargo, no depende en absoluto sólo de nuestra bienintencionada intervención, sino de la suma de muchos factores, empezando por cómo son ellos.</p>
<p style="text-align: justify;">Bien cierto es que, además, la etapa de paso de niño a adulto, la tan temida adolescencia, nos pone a prueba y pide un extra de confianza. Confiar es no perder la esperanza pase lo que pase. Una esperanza que a veces es obscena —como dice uno de los protagonistas de la película The old oak— porque, yendo más allá de las crisis familiares adolescentes, hay que recordar que nos genera expectativas que no siempre llegan como las he soñado, pero de pronto nos ayudan a caminar y a mirar siempre adelante. A vueltas, confiar pide trabajar una seguridad y una templanza personales interiores no siempre fáciles de construir, una autoconfianza que se debe ir renovando y alimentando desde la esperanza.</p>
<p><em>Anna-bel CARBONELL RÍOS</em><br />
<em>Educadora</em><br />
<em>España</em><br />
<em>Artículo publicado originalmente en la Revista RE num. 117, edición catalana, en enero 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/09/la-siembra/">La siembra</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Simple y llanamente</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/03/simple-y-llanamente/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Elena Giménez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Mar 2024 06:00:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[Anna-Bel Carbonell Ríos]]></category>
		<category><![CDATA[asilo]]></category>
		<category><![CDATA[Diferencia]]></category>
		<category><![CDATA[extranjero]]></category>
		<category><![CDATA[igualdad]]></category>
		<category><![CDATA[migrante]]></category>
		<category><![CDATA[refugiado]]></category>
		<category><![CDATA[segregación]]></category>
		<category><![CDATA[separación]]></category>
		<category><![CDATA[Simple y llanamente]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Anna-Bel CARBONELL</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/03/simple-y-llanamente/">Simple y llanamente</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_13377" aria-describedby="caption-attachment-13377" style="width: 350px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/simple-y-llanamente.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-13377" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/simple-y-llanamente-300x200.jpg" alt="" width="350" height="234" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/simple-y-llanamente-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/simple-y-llanamente-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/simple-y-llanamente.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 350px) 100vw, 350px" /></a><figcaption id="caption-attachment-13377" class="wp-caption-text">«No nos damos cuenta de que la relación entre personas de<br />nacionalidades diversas, de culturas diferentes<br />enriquece la convivencia y nos hace más libres.»<br />Imagen: stokpic en pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">A veces para explicar conceptos sin liarse demasiado ni teorizarlos tanto que en el final no se entiendan, más vale convertirlos en historias de vida.</p>
<p style="text-align: justify;">Hawa me lo explica entre la desesperación y el orgullo. Hace muchos años que vive en Cataluña, aquí ha trabajado de valiente para dar una buena educación y una vida digna a sus tres hijos. Poco después de la pandemia, fue de las primeras en ser despedida de su trabajo. ¿Quizás no era una buena trabajadora?, ¿quizá sobraba personal y le tocó recibir a ella? No quiso darle muchas vueltas y desde entonces ha trampeado como ha podido. Desde hace unos meses está en un nuevo trabajo, pero son pocas horas y va complementando, limpiando algunos hogares, haciendo de canguro&#8230; Hace poco contactaron con ella para ir a limpiar a una tienda, alguien les había hablado de ella, que era cumplidora y trabajaba bien, y la llamaron para hablar con ella. Después de un rato de conversación el que habría sido su futuro empleador le preguntó:</p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 40px;"><em>– ¿De dónde eres? </em></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 40px;"><em>– ¿Qué quiere decir? ¿Dónde vivo? Pues en Rubí.</em></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 40px;"><em>– No, que ¿de dónde eres? </em></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 40px;"><em>– ¿Qué tiene que ver de dónde sea? Vivo a media hora de su establecimiento. </em></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 40px;"><em>– Quiero saber de dónde eres? </em></p>
<p style="text-align: justify;">En unos breves segundos, por la mente y el corazón de Hawa, reaparecieron viejos fantasmas, revivió situaciones pasadas. Sabía cómo terminaba aquella conversación y cuál era realmente la pregunta. Viendo que su interlocutor insistía le acabó diciendo:</p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 40px;"><em>– Hace veinte años que vivo en Cataluña, pero soy africana –le respondió. </em></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 40px;"><em>– Pues así no hace falta que vengas –le dijo de mala manera.</em></p>
<p style="text-align: justify;">¿Quién eres? ¿De dónde eres? Son preguntas que no tienen respuestas incorrectas.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Quién soy? Soy una persona, una madre/padre de familia, un/a joven, una persona mayor&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">¿De dónde soy? De aquí y de allá, del lugar donde nací y/o del lugar donde vivo &#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Nos llenamos la boca de muchas palabras, hacemos gestos de cara a la posible fotografía&#8230; pero a la hora de la verdad nos pueden los prejuicios y los falsos miedos. Continuamos mirando de reojo a todos aquellos que no son nuestra copia; todos aquellos que se han marchado de su lugar de origen para tener simplemente una vida; porque son perseguidos o huyen de la guerra, del hambre&#8230; Miramos de reojo al migrante, sí, lo miramos de reojo porque migrar, ser refugiado o demandante de asilo no es lo mismo que viajar a otro país para hacer turismo, ni ser un extranjero que trabaja para una multinacional&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Por más declaraciones públicas que hacemos política y socialmente seguimos haciendo distinciones y no nos damos cuenta de que la relación entre personas de nacionalidades diversas, de culturas diferentes enriquece la convivencia y nos hace más libres.</p>
<p><em>Anna-Bel CARBONELL RÍOS</em><br />
<em>Educadora<br />
Artículo publicado originalmente en la Revista RE num. 114, edición catalana</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/03/simple-y-llanamente/">Simple y llanamente</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Abrazar la realidad</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/09/abrazar-la-realidad/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Sep 2023 04:57:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Abrazar la realidad]]></category>
		<category><![CDATA[aceptación]]></category>
		<category><![CDATA[Anna-Bel Carbonell Ríos]]></category>
		<category><![CDATA[contemplación]]></category>
		<category><![CDATA[punto de vista]]></category>
		<category><![CDATA[realidad]]></category>
		<category><![CDATA[realista]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Anna-Bel CARBONELL</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/09/abrazar-la-realidad/">Abrazar la realidad</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">He subido a la colina más alta y me he sentado para contemplar, boquiabierta, el paisaje del valle y su río, como si se viera reflejada toda la humanidad. Subir a la colina me ha supuesto un esfuerzo de regularidad de mis pasos acompasados con la respiración en el largo ascenso. He subido con esfuerzo y he estado tentada de parar y retroceder, pero al fin y al cabo algo dentro de mí me ha hecho sacar fuerzas de donde yo creía que no había y he acabado llegando a la cima y, una vez arriba y con el corazón abierto y la mirada ancha, he observado la grandeza del paisaje y he constatado mi pequeñez. Un paisaje real para observar sin falsedades el mundo en el que vivimos y poder abrazarlo.</p>
<p style="text-align: justify;">El sol empieza a esconderse detrás del horizonte, y el cielo se tiñe de colores que se reflejan sobre el azul del mar, mientras tranquilamente sentada en el balcón me embeleso disfrutando del paisaje excelso que a la vez me hace empequeñecer.</p>
<p style="text-align: justify;">Y si os preguntáis que tienen en común las dos situaciones, aparte de provocar sentimientos en los protagonistas, es que, independientemente de la predisposición a disfrutar de ellas, los protagonistas de las imágenes están allí cada día, independientemente de si somos capaces de apreciarlo o no.</p>
<figure id="attachment_11173" aria-describedby="caption-attachment-11173" style="width: 350px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/hiker-918473_1280.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-11173" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/hiker-918473_1280-300x209.jpg" alt="" width="350" height="244" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/hiker-918473_1280-300x209.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/hiker-918473_1280-1024x713.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/hiker-918473_1280.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 350px) 100vw, 350px" /></a><figcaption id="caption-attachment-11173" class="wp-caption-text">«Con el corazón abierto y la mirada ancha, he observado<br />la grandeza del paisaje y he constatado mi pequeñez.» <br />Fotografía: Ales Krivec en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">En ambas escenas ha habido que hacer algo especial, como huir o aparcar nuestra cotidianidad, buscando un momento concreto y definido para poder disfrutar de ambos momentos, instantes reales del mundo en el que vivimos. En ambas escenas se ha mirado desde una altura suficiente y necesaria para generar distancia y silencio, para mirar desde una cierta perspectiva, dejando fluir sentimientos y emociones.</p>
<p style="text-align: justify;">Porque&#8230; ¿qué mejor que contemplar la realidad, tal y como es para disponernos a aceptarla y abrazarla?</p>
<p style="text-align: justify;">Para intervenir en la realidad que nos ha tocado vivir primero hay que mirar y dejarse envolver por ella. Somos quienes somos gracias a un cúmulo de circunstancias y vivir el presente nos pide conocer el pasado, aunque no siempre nos guste, y pisar con firmeza y a la vez suavidad un presente que, también, puede no ser el soñado pero es el nuestro. Mirar y ensanchar la mirada para poder reconocer la realidad y aceptarla. Eso, no quiere decir, ni mucho menos, justificarla, ni resignarse a ella, ni dejar de luchar por lo que es correcto y justo, pero sí nos puede ayudar a trabajar y encargarnos de ella con intención de mejorarla.</p>
<p style="text-align: justify;">Las miradas de cada uno de nosotros son diversas y personales, y todas ellas enfocan o desenfocan según la honestidad, la ética, las influencias de lo que haya vivido y los prejuicios de cada persona.</p>
<p style="text-align: justify;">Una mirada nítida y realista no siempre es fácil, pero sería la óptima; ni nos dará la visión del mundo que quizás deseamos, aunque, por supuesto, será una visión parcial porque no podemos pretender abarcar toda la realidad, sino que debemos tener claro que, miramos cómo miramos, más bien obtendremos una visión limitada o de conjunto de la realidad. Eso sí, una mirada transparente y serena, lo máximo de libre posible y con criterio, nos puede ofrecer una fotografía a color o en blanco y negro; viva y cambiante o estática; angustiada y desesperante o con un brillo de esperanza anclada en la bondad de las personas dispuestas a abrazar y amar lo suficiente la realidad humana como para poder avanzar en positivo.</p>
<p><em>Anna-Bel CARBONELL RIOS<br />
</em><em>Educadora<br />
</em><em>España<br />
</em><em>Publicado originalmente en revista RE catalán núm. 112</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/09/abrazar-la-realidad/">Abrazar la realidad</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>El alfarero</title>
		<link>https://www.revistare.com/2021/06/el-alfarero/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Jun 2021 04:57:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
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		<category><![CDATA[aceptación]]></category>
		<category><![CDATA[Anna-Bel Carbonell Ríos]]></category>
		<category><![CDATA[crecimiento]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Anna-Bel CARBONELL</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/06/el-alfarero/">El alfarero</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_6604" aria-describedby="caption-attachment-6604" style="width: 405px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/alfarero.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-6604 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/alfarero-300x200.jpg" alt="" width="405" height="270" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/alfarero-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/alfarero-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/alfarero-600x400.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/alfarero-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/alfarero.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 405px) 100vw, 405px" /></a><figcaption id="caption-attachment-6604" class="wp-caption-text">«El alfarero moldea amorosamente el barro<br />blando y húmedo, le da forma, dedica un tiempo.<br />Cada pieza será única, como cada ser humano&#8230;»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">J. Tolentino, en su libro <em>Pequeña historia de la lentitud</em>, nos dice que la vida es completamente artesanal y requiere de la paciencia del alfarero. Este oficio, ahora casi desaparecido, es un buen ejemplo de lo que muchos de nosotros experimentamos en el día a día. Hacer y deshacer. Moldear, retocar, aceptar que no somos perfectos&#8230; y descubrir que justamente eso es lo que nos hace únicos y estimables cada uno por cómo es.</p>
<p style="text-align: justify;">El educador lo tiene claro: no hay ninguna receta mágica para acompañar en la aceptación de uno mismo al educando -sea niño o joven- en su proceso de crecimiento y descubrimiento personal. Transmitirle que no hay nada más difícil que aprender a convivir con uno mismo y darse ante los tropiezos una segunda oportunidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Como educadores se nos entrega una vida, un proyecto de persona que será el que quiera ser con la suma de lo que todos sus referentes adultos le faciliten. Se nos confía el acompañamiento de aquel futuro que ya es presente y que busca, en sí mismo, cómo ser quien ya es con todo lo que conlleva.</p>
<p style="text-align: justify;">El alfarero moldea amorosamente el barro blando y húmedo, le da forma, dedica un tiempo. Cada pieza será única, como cada ser humano, seguro que imperfecto a los ojos de unos y perfecto a los otros, y eso es lo que lo hará único y reconocible, con un aspecto propio e irrepetible, con un carácter y una manera de hacer concretos.</p>
<p style="text-align: justify;">Ser imperfecto no es sinónimo de ser un fracasado o una mala persona, ni de «soy así y no voy a cambiar nunca». Ser imperfecto es darnos cuenta que somos humanos, cometemos errores, nos equivocamos, caemos&#8230; Ser imperfectos nos hace topar con la realidad, marcarnos retos y objetivos de superación, levantarnos siempre. Nos hace diferentes unos de otros y por lo tanto nos lleva a tener que aprender a convivir, a valorar la diversidad. Nos hace pacientes con nosotros mismos, y nos lleva a un trabajo personal para limar aristas, pero no para igualar y construir personas perfectas y clonadas, sino para descubrir positivamente nuestras capacidades y singularidades, nuestra personalidad con todos sus pormenores.</p>
<p style="text-align: justify;">El alfarero mira satisfecho su obra. Hecha a mano, una por una, buscando la originalidad. Ni perfecta ni imperfecta, sino única.</p>
<p style="text-align: justify;">Cada uno de nosotros nos hacemos en nuestro proceso de crecimiento, con la ayuda de los demás y de la sociedad. Nos encontramos a nosotros mismos.</p>
<p style="text-align: justify;">El educador, como el alfarero, conduce con estima y suavidad el crecer de los niños y jóvenes para que aprendan a gestionar ellos mismos sus límites, su vida y se acepten tal como son, con la humildad de quien se sabe frágil y vulnerable, después de todo, simplemente humano.</p>
<p><em>Anna-Bel CARBONELL RÍOS<br />
</em><em>Educadora<br />
</em><em>Publicado originalmente en Revista Re Catalán num 92 «Humans, tanmateix imperfectes»</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/06/el-alfarero/">El alfarero</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Libres para crear</title>
		<link>https://www.revistare.com/2020/12/libres-para-crear/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Dec 2020 05:56:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[Anna-Bel Carbonell Ríos]]></category>
		<category><![CDATA[creatividad]]></category>
		<category><![CDATA[error]]></category>
		<category><![CDATA[fracaso]]></category>
		<category><![CDATA[imaginación]]></category>
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		<category><![CDATA[Libres para crear]]></category>
		<category><![CDATA[proceso creativo]]></category>
		<category><![CDATA[respuesta]]></category>
		<category><![CDATA[vivencia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=5993</guid>

					<description><![CDATA[<p>Anna-Bel CARBONELL</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/12/libres-para-crear/">Libres para crear</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><em>«Todos tenemos talento si sabemos descubrirlo»<br />
</em><em>Ken Robinson</em></p>
<p style="text-align: justify;">Las líneas que están leyendo no son más que un ejemplo modesto, pero ejemplo al fin y al cabo, de creatividad. Y como tal, y aunque pueda parecer surrealista, intentaré explicar la gestación de este proceso de creatividad que es un acto de humildad y de libertad. De despojarse personalmente al exponer públicamente los propios pensamientos.</p>
<figure id="attachment_5994" aria-describedby="caption-attachment-5994" style="width: 431px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/10/NRThaele-en-Pixabay.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-5994 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/10/NRThaele-en-Pixabay-1024x768.jpg" alt="" width="431" height="323" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/10/NRThaele-en-Pixabay-1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/10/NRThaele-en-Pixabay-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/10/NRThaele-en-Pixabay-600x450.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/10/NRThaele-en-Pixabay-1536x1152.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/10/NRThaele-en-Pixabay-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/10/NRThaele-en-Pixabay.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 431px) 100vw, 431px" /></a><figcaption id="caption-attachment-5994" class="wp-caption-text">«El hecho de estar vivo es por sí solo un proceso creativo&#8230;»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">No piensen que soy una persona especialmente dotada de creatividad. ¡De ninguna manera! Pero, sí lo soy, en la misma medida que ustedes, y se preguntarán cómo puedo hacer una afirmación de este tipo y quedarme tan tranquila. La respuesta se encontrará a continuación.</p>
<p style="text-align: justify;">En primer lugar, habría que saber que el solo hecho de contestar una pregunta ya es en sí mismo un proceso creativo, y por tanto, como que todos somos capaces de responder una pregunta, podemos ver la creatividad como un don de cada uno de nosotros. Si profundizamos un poco más en el significado de la definición anterior, podemos ver que el hecho de plantear la pregunta, de interrogarnos, implica en sí mismo una conexión con nosotros mismos para imaginar la respuesta. Una respuesta fruto de la interrelación entre diferentes conocimientos que poseemos gracias a la educación, las vivencias, la experiencia&#8230; y que en la mayoría de ocasiones rompe de alguna manera con una parte de lo que somos nosotros mismos, y nos empuja a reinventarnos. Podríamos decir que representa una mini muerte de lo viejo, que se transforma en algo nuevo que es la respuesta. En el caso de este artículo la pregunta es obvia: ¿Qué es la creatividad? Y la respuesta aparece a partir de la búsqueda del propio cajón de sastre de conocimientos y vivencias que entrelazándolos nos permiten imaginar la respuesta y posteriormente darla. Nadie dice que sea sencillo, pero realmente es así.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero también es muy cierto que una vez obtenida esta respuesta, surge la duda sobre su precisión, su utilidad: ¿Estará bien explicado? ¿Lo entenderán? Qué vergüenza&#8230; Dicho en una palabra, aparece el miedo; el miedo a lo que imaginamos. Y puede parecer una broma, pero este miedo de la imaginación no debe preocuparnos, ya que si lo miramos desde una perspectiva no habitual, pero no por ello menos correcta, vivimos en un planeta imaginario, ya que la creatividad surge y es fruto de la imaginación de la mente de alguien (pensemos en inventores, científicos, etc.). Nuestro mundo es consecuencia de sus descubrimientos, de su capacidad de imaginar, de arriesgarse a expresar, a pronunciar en voz alta y dar a conocer sus visiones.</p>
<p style="text-align: justify;">Y si continuamos desarrollando este pensamiento, llegamos a concluir que el hecho de estar vivo es por sí solo un proceso creativo, y que en este proceso, el tantas veces temido error o equivocación, tantas veces amenazador, está mal clasificado, ya que en sí mismo no es más que una poderosa fuente de evolución. Mucha gente puede pensar que este razonamiento sobre el error no se corresponde con la realidad, pero a todos ellos les recomiendo pensar sobre la respuesta que oí decir a un científico cuando se le preguntó cuántos de sus proyectos habían fracasado, dijo: “Muchos, pero yo no los considero fracasos, sino descubrimientos de cómo no funcionan las cosas, que nos han de permitir algún día descubrir cómo funciona realmente lo que estamos investigando”.</p>
<p style="text-align: justify;">Espero que esta breve exposición de un pequeño proceso creativo, les aliente a utilizar las respuestas a las preguntas que les surjan en su vida como elemento creativo y de crecimiento.</p>
<p><em>Anna-Bel CARBONELL RIOS<br />
</em><em>Educadora<br />
</em><em>Publicado originalmente en RE catalán núm. 99</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/12/libres-para-crear/">Libres para crear</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Transformaciones</title>
		<link>https://www.revistare.com/2020/06/transformaciones/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Jun 2020 04:59:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[aceptación]]></category>
		<category><![CDATA[Anna-Bel Carbonell Ríos]]></category>
		<category><![CDATA[cuerpo]]></category>
		<category><![CDATA[edad]]></category>
		<category><![CDATA[imagen]]></category>
		<category><![CDATA[tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[Transformaciones]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Anna-Bel CARBONELL</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/06/transformaciones/">Transformaciones</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><em>“Todo hombre es cuerpo” Paracelso</em></p>
<p style="text-align: justify;">Clara se plantó una vez más delante del espejo. Prácticamente desnuda, como si no se hubiera visto nunca. Observaba su cuerpo cambiante con pudor y pena, con curiosidad y rabia, con admiración y sorpresa. Desde hacía meses estaba inquieta y nerviosa emocionalmente. Un malestar interior le empujaba a explotar sin más, sin una razón concreta. Y, por otro lado, su cuerpo estaba cambiando externamente, ya no tenía aquel cuerpo de niña de hacía unos meses. Su joven cuerpo de 15 años, casi sin darse cuenta, se estaba transformando y se había convertido en un desconocido…</p>
<figure id="attachment_5418" aria-describedby="caption-attachment-5418" style="width: 331px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/04/transformaciones.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-5418 size-bd-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/04/transformaciones-331x219.jpg" alt="" width="331" height="219" /></a><figcaption id="caption-attachment-5418" class="wp-caption-text">Un cuerpo que con el tiempo <br />acaba reflejando cuál ha sido su existencia,<br />sometida a vivencias y modelos sociales.</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Nil aún no fijaba la vista, tan solo hacía un mes que había nacido. Ya no se encontraba protegido y seguro dentro del útero materno, todo era nuevo y por descubrir. Lo que le rodeaba y su propio cuerpo. Dos manos, dos piernas, dos ojos, una boca… De momento se dedicaba a dormir y comer, y a descubrir su propio cuerpo, menudo, pequeño y frágil, totalmente dependiente de sus padres y de los estímulos externos. Con movimientos incontrolados, Nil se exploraba y exploraba su desconocido entorno.</p>
<p style="text-align: justify;">Rosa rozaba los ochenta. Su vida no había sido especialmente fácil pero siempre se había sabido desenvolver. Ahora, en el crepúsculo de su vida, casi no se reconocía. Canosa, con la piel arrugada y artrosis, había días que no se reconocía a ella misma. Las piernas le fallaban y a sus manos doloridas que no le permitían hacer casi nada; se le podían contar todas las venas, los huesos medio deformados, las articulaciones atrofiadas, la piel reseca… ¡unas manos que tanto habían acariciado! Que ahora le mostraban un cuerpo que se estaba transformando una vez más, totalmente hacia lo desconocido…</p>
<p style="text-align: justify;">Y, aun teniendo experiencias diferentes, los tres personajes comparten la conexión con el mundo y con los demás a partir de un cuerpo que es común en cuanto a origen, pero que no han podido escoger nunca. Un cuerpo que con el tiempo acaba reflejando cuál ha sido su existencia, sometida a vivencias y modelos sociales. Las diferentes tendencias culturales, en función de las propias inseguridades o seguridades, percepciones o intereses, pueden llevar a la modificación voluntaria de este cuerpo, para encajarlo en las pautas autogeneradas y/o impuestas por una sociedad que lo banaliza o lo exalta convirtiéndolo en pura imagen. Una imagen y uso mayormente vacío y simple, pero que a menudo acaba imponiéndose a nuestra propia visión. ¿Hasta dónde nos puede condicionar nuestro cuerpo, que no hemos podido elegir en el origen? ¿Hasta dónde es lícito modificarlo para conseguir el canon vigente? ¿Hasta dónde el ser humano, en su necesidad de ser aceptado y feliz, es capaz de sacrificar su cuerpo deconstruyéndolo?</p>
<p style="text-align: justify;">Si somos capaces de aceptar nuestra imagen corporal, y su transformación en el tiempo, sea cual sea, dado que nos representa, seremos seres con personalidad propia, seguros de nosotros mismos, sin complejos y felices.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Anna-Bel CARBONELL RÍOS<br />
</em><em>Educadora</em><em><br />
</em><em>Publicado originalmente en RE catalán núm. 98</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/06/transformaciones/">Transformaciones</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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