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	<title>Convivencia | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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	<title>Convivencia | Revista RE Castellano</title>
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		<title>Motivos para la esperanza</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Elena Giménez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Apr 2026 05:00:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>
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		<category><![CDATA[Convivencia]]></category>
		<category><![CDATA[esperanza]]></category>
		<category><![CDATA[Guerra]]></category>
		<category><![CDATA[Leticia Soberón]]></category>
		<category><![CDATA[Motivos para la esperanza]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En este momento tan convulso</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/04/motivos-para-la-esperanza/">Motivos para la esperanza</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_34551" aria-describedby="caption-attachment-34551" style="width: 660px" class="wp-caption alignnone"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/04/pexels-eray-7520336-2026-04-06-23_50_27-scaled.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-34551 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/04/pexels-eray-7520336-2026-04-06-23_50_27-1024x683.jpg" alt="" width="660" height="440" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/04/pexels-eray-7520336-2026-04-06-23_50_27-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/04/pexels-eray-7520336-2026-04-06-23_50_27-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/04/pexels-eray-7520336-2026-04-06-23_50_27-768x512.jpg 768w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/04/pexels-eray-7520336-2026-04-06-23_50_27-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/04/pexels-eray-7520336-2026-04-06-23_50_27-2048x1365.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/04/pexels-eray-7520336-2026-04-06-23_50_27-1320x880.jpg 1320w" sizes="(max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-34551" class="wp-caption-text">Los últimos 70 años han sido ejemplo de una laboriosa construcción de acuerdos, equilibrios de intereses, marcos legales e instituciones mundiales. Y muchas sociedades han alcanzado un bienestar sin precedentes en la historia. Imagen de Eray en Pexels.</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Nuestro planeta, visto desde la luna por los astronautas, les produce una combinación de asombro y estremecimiento por su belleza. Esa perspectiva les hace evidente que es la casa de todos los seres vivos, y que los humanos están ligados por un vínculo de hermanos, sin distinción.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero en este momento tan convulso, la humanidad tropieza con la misma piedra de siempre, en la que lleva milenios tropezando: ambición, envidia, ansias de dominio, resentimientos antiguos. Y así, la guerra vuelve a marcar la vida cotidiana de todos. Muertes inútiles e injustas, gasto desmesurado, tiempo y esfuerzos perdidos, sufrimiento, miedo al futuro. Además de la verdad, primera víctima de las guerras, flaquea también en la población mundial la esperanza, esa íntima convicción de que el ser humano es capaz de mejores actitudes.</p>
<p style="text-align: justify;">Y hay que decir que la esperanza tiene fundamento. La historia nos muestra innumerables ejemplos de guerras de todo tipo y escala, pero también han existido y existen ejemplos reales en que los pueblos y sus líderes han mostrado su capacidad de dialogar y negociar para mantener un marco estable de convivencia. Ningún tratado es perfecto, todos han roto costuras por algún sitio, pero es indudable que la humanidad ha caminado en su conjunto hacia modelos más inteligentes de convivir y gestionar sus diferencias a escala planetaria.</p>
<p style="text-align: justify;">Los últimos 70 años han sido ejemplo de una laboriosa construcción de acuerdos, equilibrios de intereses, marcos legales e instituciones mundiales orientadas a defender a los débiles y poner contrapesos a los poderosos.</p>
<p style="text-align: justify;">Ha sido real, aunque frágil. Y muchas sociedades han alcanzado, en ese período de estabilidad, un bienestar sin precedentes en la historia. Aunque con mucho menos equidad, también en los países menos desarrollados algunos logros importantes en educación y reducción de la pobreza.</p>
<p style="text-align: justify;">Todo eso está ahora mismo en peligro. Lo que llaman «el viejo orden internacional» parece ya inservible, se le presenta como superado u obsoleto.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero no está superado de ninguna manera. Está siendo vulnerado e ignorado por parte de sectores sociales y líderes primitivos y sin escrúpulos que pretenden ejercer un predominio de la fuerza bruta para acaparar los bienes de la Tierra.</p>
<p style="text-align: justify;">La capacidad de respetar a los adversarios, de dialogar, negociar y concordar equilibrios que moderen los poderes políticos, no es una ficción. Es posible recuperar este modelo de convivencia. Quienes viven con esperanza se esfuerzan en promover con realismo esas dinámicas de diálogo inteligente, aunque el viento por ahora esté soplando en contra.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Abril de 2026</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/04/motivos-para-la-esperanza/">Motivos para la esperanza</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Ajardinar la sociedad desde el silencio y la soledad</title>
		<link>https://www.revistare.com/2026/04/ajardinar-la-sociedad-desde-el-silencio-y-la-soledad/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Apr 2026 04:56:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad y silencio]]></category>
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		<category><![CDATA[Convivencia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Javier BUSTAMANTE</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/04/ajardinar-la-sociedad-desde-el-silencio-y-la-soledad/">Ajardinar la sociedad desde el silencio y la soledad</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_34516" aria-describedby="caption-attachment-34516" style="width: 934px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/04/IMG20260319134713-scaled.jpg"><img decoding="async" class=" wp-image-34516" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/04/IMG20260319134713-771x1024.jpg" alt="" width="934" height="942" /></a><figcaption id="caption-attachment-34516" class="wp-caption-text">Fotografía: Javier Bustamante</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Ajardinar es una acción que requiere de la intervención del ser humano sobre la naturaleza. Los jardines suelen ser creaciones humanas que toman elementos naturales y los ordenan de una determinada manera, emiten un mensaje.</p>
<p style="text-align: justify;">El hábitat humano, las casas, los pueblos, las ciudades, son una respuesta de la vulnerabilidad de nuestra especie. Construimos una casa para guarecernos del frío, del calor, para crear intimidad, para sentirnos seguros ante otros seres de nuestra especie y de otras especies. Estos hábitats, de los cuales se desprenden relaciones interpersonales que pueden desembocar en distanciamiento de la naturaleza, relaciones de poder y desigualdad, necesitan ser ajardinados, es decir, repoblados de naturaleza para impedir que la vulnerabilidad natural se convierta en una vulnerabilidad instrumentalizada.</p>
<p style="text-align: justify;">En este sentido, ajardinar la sociedad tiene que ver con propiciar condiciones de reconocimiento a la diversidad como un valor que aporta sinergia y nutrientes al crecimiento colectivo.</p>
<p style="text-align: justify;">Para llegar a la consciencia de unicidad propia y diversidad necesaria y reconocer que nacemos en la vulnerabilidad, el silencio es un medio propicio. Silencio no como mutismo o inactividad, sino como apertura y escucha desde todo el ser. Silencio como actitud de permeabilidad con la realidad de la cual formo parte.</p>
<p style="text-align: justify;">El silencio, junto con la soledad, nos ayudan a <strong>descalzarnos</strong>, apoyando nuestros pies sobre la tierra y palpando la conexión que existe con el planeta. Se trata de un descalzarse que puede ser físico, pero sobretodo, se trata de un descalzarse ontológico o existencial. El calzado nos separa de la realidad, impidiéndonos saber cómo es el terreno donde estamos, su textura, su temperatura. De manera simbólica, cuando nos calzamos, nos aislamos de las demás personas, de lo que sucede a nuestro alrededor o, incluso, de nosotros mismos; como decía Panikkar, nos perjudicamos. Al descalzarnos, entramos en contacto, palpamos.</p>
<p style="text-align: justify;">El calzado también nos hace estar por encima, como si nos situáramos un peldaño más arriba de lo que nos rodea. Es una especie de soberbia. Soy más alto de lo que en realidad soy, me autoengaño. Cuando nos descalzamos, nos situamos al mismo nivel de la realidad, de las personas con las que convivo, de los demás seres del planeta. Puedo adquirir consciencia de hasta dónde llego, cuáles son mis límites.</p>
<p style="text-align: justify;">También es cierto que el calzado nos protege de esos molestos golpes en los dedos de los pies cuando chocan con las cosas. Pero esto nos hace ir por la vida sin cuidado hacia lo que nos rodea y con la posibilidad de pisar a los demás. Cuando me descalzo voy con tiento, pues me puedo hacer daño y esto me ayuda a ser consciente de que puedo hacer daño a otros. Mi vulnerabilidad también es la vulnerabilidad de los demás.</p>
<p style="text-align: justify;">Estar en silencio y soledad me ayudan a descalzarme, a ser yo mismo y gozar de mi condición exacta. Conforme voy entrando en la dinámica del silencio, en su ritmo vital, descubro mi propio pulso y el de la Naturaleza, porque soy Naturaleza. Desde esta consonancia puedo ir alcanzando mayores cotas de armonía con mi propia realidad, con mi percepción restringida de la Vida, pero que al fin y al cabo es la mía.</p>
<p style="text-align: justify;">Hacer silencio en soledad no es callar y aislarse. Es conjugar de manera consciente el verbo ser y estar: ser, estando en el presente, y estar, siendo donde estoy. Aceptación pura, a veces dolorosa, pero curativa.</p>
<p><em>Javier BUSTAMANTE ENRÍQUEZ</em><br />
<em>Poeta</em><br />
<em>Ciudad de México, México</em><br />
<em>Abril de 2026</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/04/ajardinar-la-sociedad-desde-el-silencio-y-la-soledad/">Ajardinar la sociedad desde el silencio y la soledad</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Soledades acompañadas</title>
		<link>https://www.revistare.com/2026/01/soledades-acompanadas/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Jan 2026 05:56:15 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Javier BUSTAMANTE</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/01/soledades-acompanadas/">Soledades acompañadas</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_34274" aria-describedby="caption-attachment-34274" style="width: 908px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/01/soledades-scaled.png"><img decoding="async" class=" wp-image-34274" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/01/soledades-1024x768.png" alt="" width="908" height="826" /></a><figcaption id="caption-attachment-34274" class="wp-caption-text">Foto: Javier Bustamante</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Acudir a la soledad para después saborear la compañía. Disfrutar de la compañía sabiendo que también podré colmarme de soledad. Ninguna me atemoriza ni tampoco me secuestra. Ambas van encontrando su ritmo en mí o, mejor dicho, yo voy encontrando el ritmo de vivir en ellas.</p>
<p style="text-align: justify;">Luis Barragán, arquitecto mexicano, creía y trabajaba creando espacios para la soledad. Valoraba mucho el que las casas proporcionaran armonía, belleza y soledad a sus moradores. Sobretodo en grandes urbes, donde la convivencia humana se intensifica, la soledad ofrece refugio a las personas y les permite encontrarse consigo mismas, tomar distancia del bullicio y de la prisa. Para Barragán era más importante el muro con pequeñas aberturas para que entre la luz o enmarcar el exterior, que aquellos grandes ventanales o muros completamente de cristal que exponen la intimidad de las personas.</p>
<p style="text-align: justify;">La soledad trae consigo intimidad y, por consiguiente, libertad. Libertad de pensamiento, de percepción, de sentimiento, de expresión. Grandes creaciones artísticas e intelectuales se han parido en soledad. Porque la soledad no aísla, sino que permite una comunicación más honda con la realidad. Da perspectiva y esta permite valorar, encontrar relaciones, distinguir.</p>
<p style="text-align: justify;">Para Barragán también eran importantes los jardines privados, esos que crecen al interior de las casas y que se convierten en una estancia más. Para él, estos jardines incorporaban la naturaleza a la casa y viceversa. Valoraba el que fueran privados porque se convertían también en lugares para la soledad. Igualmente desarrolló importantes jardines públicos, pero estos ya constituían espacios para la convivencia.</p>
<p style="text-align: justify;">Alternar entre la soledad y la compañía va conformando la propia personalidad y las relaciones con las demás personas. Cuando estoy solo resuena en mí todo aquello que vivo en compañía, no sólo de personas, sino acompañado de la realidad que me rodea. Resuena hasta que el eco se va apagando, dejando emerger lo esencial. Cuando me encuentro acompañado, las capacidades que he desarrollado en soledad me ayudan a comunicarme más honestamente, desde lo más esencial de mí, con lo que me va aconteciendo.</p>
<p style="text-align: justify;">A medida que voy haciendo conscientemente la alternancia entre soledad y compañía, voy sintiendo cómo una no interrumpe a la otra, sino que son continuidad. La soledad impregna la compañía, la atiende, la entiende. La compañía nutre a la soledad, le da contenido, la sostiene. Una a la otra se son. La soledad es para la compañía y la compañía es para la soledad. Encuentran en su complementariedad razón para ser.</p>
<p style="text-align: justify;">Los seres humanos somos soledades acompañadas, a lo largo de la vida nos vamos constituyendo así. El aprendizaje es ir armonizando ambas capacidades para ir encontrando cada persona su propio equilibrio. No todos necesitamos la misma cantidad ni cualidad de soledad o compañía. Hasta en eso somos diferentes.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Javier BUSTAMANTE ENRIQUEZ<br />
</em><em>Poeta<br />
</em><em>Ciudad de México, México<br />
</em><em>Enero de 2026</em></p>
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		<title>Fundamentos para la convivencia</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/03/fundamentos-para-la-convivencia/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Elena Giménez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Mar 2024 05:58:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[antivalores]]></category>
		<category><![CDATA[civismo]]></category>
		<category><![CDATA[Convivencia]]></category>
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		<category><![CDATA[Francesc Xavier Altarriba]]></category>
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		<category><![CDATA[valores]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Francesc Xavier ALTARRIBA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/03/fundamentos-para-la-convivencia/">Fundamentos para la convivencia</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Entendemos por valores aquellos principios que, si son individuales y personales, rigen la vida de una persona y, si son colectivos, definen, identifican y cohesionan una sociedad. No obstante, cuando hablamos de valores, hacemos referencia a un concepto polisémico; es decir, pueden referirse a conceptos sinónimos e, incluso, antitéticos, variando, al mismo tiempo, en intensidad, amplitud y preferencia. La escala de valores de una persona o comunidad implica priorización teórica, que se hace práctica con la implicación.</p>
<p style="text-align: justify;">Fundamentalmente, los &#8216;guardianes&#8217; de los valores han sido: religiones, políticos, filósofos, pedagogos y militares. Actualmente, religiones y militares ceden protagonismo a <span style="font-style: normal !msorm;"><em>influencers</em></span>, &#8216;famosos&#8217; y medios de comunicación.</p>
<figure id="attachment_13390" aria-describedby="caption-attachment-13390" style="width: 354px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/redes-sociales.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-13390" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/redes-sociales-300x200.jpg" alt="" width="354" height="236" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/redes-sociales-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/redes-sociales-1024x682.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/redes-sociales.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 354px) 100vw, 354px" /></a><figcaption id="caption-attachment-13390" class="wp-caption-text">«A modo de resumen: vivimos con iguales<br />(las redes sociales lo confirmen), muchos de ellos, <br />desconocidos, que desearíamos conocer pero<br />no sabemos cómo (aislamiento estructural).» <br />Fotografía: Gerd Altmann en pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">La socialización adolescente, que se vertebraba en la familia, ahora lo hace entre y mediante, las &#8216;redes sociales&#8217;. El mundo físico convive con el virtual. La tentación de compensar las frustraciones reales en el mundo virtual es muy fuerte. La convivencia entre los jóvenes es fundamentalmente entre ellos y los avatares tecnológicos. El código comunicacional y la identificación como referentes es entre ellos. Con la familia existe a menudo la distancia tecnológica y la percepción de un futuro muy diferente al de sus progenitores. La tecnología expulsa constantemente profesiones y puestos de trabajo que no serán necesarios y serán sustituidos por I.A. y robótica.</p>
<p style="text-align: justify;">Se incide con la tendencia social actual hacia el individualismo, por desencanto político y el escepticismo, frente a una solidaridad a menudo expresada como vector publicitario, como producto de marketing con valores, o sencillamente, como pornografía sentimental. La proliferación de algunas ONG poco transparentes, que se hacen la competencia entre ellas y que –al contrario de las grandes corporaciones, producto de fusiones para ser más eficientes y competitivas– difícilmente se fusionan, con el fin de conservar una estructura más económica que identitaria, como <span style="font-style: normal !msorm;"><em>modus vivendi</em></span> de sus miembros.</p>
<p style="text-align: justify;">El cambio brusco entre una educación primaria y secundaria, basada en conceptos que teóricamente cotizan al alza, tales como: cooperación, centros de interés, trabajo por competencias, reconocer el tiempo diferencial de aprendizaje por parte del alumnado, el &#8216;talismán político&#8217; de la escuela inclusiva&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">A pesar de todo, la <strong>disciplina</strong> no se contempla con buenos ojos. La cultura del esfuerzo pertenece al pasado; la motivación externa permanente, es el sustituto de la vocación, que tan poco se cultiva&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Por el contrario, cuando se produce el primer contacto con la Universidad, el escenario es el contrario. Se recibe al alumno con un &#8216;examen de selectividad&#8217;, tan poco útil (lo pasan el 97%, pero la nota de corte por facultades &#8216;faculta&#8217; sustituir la vocación por unos &#8216;dígitos&#8217;, obtenidos por un método artificioso&#8230;) como peligroso e instrumental. Todavía, en lo referente a la enseñanza primaria y secundaria, es muy preocupante el bullying y el elevado fracaso escolar, lo que cuestiona de arriba abajo el sistema educativo. Prevemos situaciones muy conflictivas y peligrosas fruto de la Ley &#8216;trans&#8217;, la identificación psicológica de género, la definición fisio-anatómica sexual y el rol social consecuente, no son temas políticos, sino científicos. Malo cuando los políticos hacen intrusismo científico, sorprendentemente legal, pero éticamente ilegítimo. Azar y necesidad son los dos motivos de la evolución humana, variables a las que se debe incluir el determinismo y los condicionantes.</p>
<p style="text-align: justify;">El <strong>azar</strong> se manifiesta en que nacemos en una determinada familia, en un determinado país y en una determinada época. No escogemos nacer, ni la familia &#8216;escogida&#8217;, ni el &#8216;país de acogida&#8217;, ni la época en que vivimos. Tampoco se nos consulta cuándo morir y cómo, aunque en estas dos últimas cuestiones, suicidio, eutanasia y ortotanasia pueden empoderar al sujeto.</p>
<p style="text-align: justify;">Las <strong>circunstancias</strong> de la vida, indiferentemente de las que hayamos provocado nosotros, o bien los demás, pero que nos afectan, ponen en tensión nuestras capacidades. Esta relación, a la vez dialéctica e interactiva, es el motor de la evolución: la función hace el órgano. Las necesidades exigen respuestas de nuestra unidad bio-psico-social, interactiva y sinérgica.</p>
<p style="text-align: justify;">El <strong>determinismo</strong> es severo o caprichoso. La genética y la epigenética se expresan en la capacidad intelectual, la belleza y funcionalidad física y los atributos innatos que formarán parte de un determinado estándar individual. Los condicionantes pueden actuar con mayor o menor intensidad y mayor o menor amplitud. Nacer noble te abre, en principio, muchas más posibilidades que si no lo eres, así como si la saga familiar es financieramente importante. Los condicionantes limitan la acción; ahora bien, debe tenerse en cuenta la importancia extraordinaria de la fuerza de voluntad. Es un &#8216;turbo&#8217; potentísimo si se está motivado y decidido suficientemente.</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><strong>Bases para una sana relación</strong></span></p>
<figure id="attachment_13391" aria-describedby="caption-attachment-13391" style="width: 350px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/convivencia.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-13391" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/convivencia-300x200.jpg" alt="" width="350" height="233" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/convivencia-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/convivencia-1024x682.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/convivencia-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/convivencia.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 350px) 100vw, 350px" /></a><figcaption id="caption-attachment-13391" class="wp-caption-text">«La buena convivencia, fraternal, colaboradora<br />y enriquecedora, sólo es posible si sus actores<br />son personas libres, realizadas y educadas,<br />en el pleno sentido del concepto.»<br />Fotografía: Omar Medina en pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Entendemos por <strong>valores</strong> las &#8216;unidades celulares&#8217; de los <strong>principios</strong> como ejes vectores del comportamiento humano. A nivel práctico, son criterios para la selección de la acción. Son explícitos, argumentados y argumentables. Deberíamos diferenciar los <strong>valores de especie</strong>, sintetizados en la no agresión necesaria, socializar el conocimiento, buscar el equilibrio individuo-grupo y no dañar la naturaleza; de los <strong>valores sociales</strong> propios y específicos de cada cultura, territorio y civilización. Los valores pueden estar vinculados a creencias y, entonces, hay que diferenciarlos de los fanatismos; o bien referenciados por la razón y el sentido común. La conciencia dilucidará priorizaciones y actuaciones preferentes frente a disyuntivas (hay que diferenciar la <strong>conciencia</strong> como endoconocimiento ético básico, de la <strong>consciencia</strong> como capacidad neurológica de orientación tiempo-espacio). También podríamos hablar de los llamados <strong>antivalores</strong>; es decir, aquellos que rompen la armonía, la ética e, incluso, la estética de una acción individual o colectiva.</p>
<div class="mceTemp"><span style="text-align: justify;">Con valores, antivalores, conciencia y consciencia, podemos conjugar el comportamiento de las colectividades. El primer orbital práctico es el </span><strong style="text-align: justify;">civismo</strong><span style="text-align: justify;">. Entendemos por civismo, la «conducta propia de la ciudadanía responsable; es decir, el respeto a los demás, a los bienes públicos y al entorno natural, así como una actitud favorable a la participación en la comunidad». A manera operativa, es una forma de convivencia ciudadana en el estricto sentido de ciudadano, comprometida en el desarrollo personal y colectivo, en armonía con el entorno.</span></div>
<p style="text-align: justify;">La axiología del <strong>civismo</strong> nos ofrece unos ejes centrales que deberían vertebrar cualquier intento de definir un civismo plural, formarían parte la tolerancia, el respeto, la exigencia, los límites guiados por el autocontrol, los elementos coercitivos de control externo, cuando &#8216;falle&#8217; el interno, el sentido común, la solidaridad, la ética, la moral colectiva y las costumbres cohesionadores (hay que remarcar que la tolerancia con los intolerantes hace cobarde la prudencia).</p>
<p style="text-align: justify;">Es pertinente introducir ahora el concepto de <strong>educación</strong> (tan polisémico), es decir, aquellas normas sociales que nos hacen más fácil la existencia, codificando comportamientos que encajen con expectativas compartidas. Educar remite a aprender y enseñar; quizás su límite más sutil es enseñar a aprender.</p>
<p style="text-align: justify;">Malo si hacemos depender el concepto de educar, de la enseñanza reglada, muy vinculada a la <strong>competitividad</strong> y al <strong>Cronos</strong>. Nada que ver con la <strong>competencia</strong> (como dominio de un conocimiento), más vinculada al Kairós.</p>
<p style="text-align: justify;">Los dos grandes valores de la convivencia son la tolerancia y el respeto.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>La tolerancia</strong> permite la convivencia en plenitud, igualdad y seguridad en el ejercicio de derechos y deberes a personas y colectivos diferentes, siendo por igual actitud y comportamiento de reconocimiento y consideración, del otro y de uno mismo. Hay que recordar, sin embargo, que la tolerancia, como todos los valores, es bidireccional, es decir, es exigible por igual al emisor y al receptor.</p>
<p style="text-align: justify;">Un apunte sobre el concepto de transgresión, icono y símbolo de nuestro tiempo y, a menudo, &#8216;blanqueo&#8217; de incompetencia, prepotencia e ignorancia. Hoy en día, no obstante, la transgresión implica cierta valoración social para determinados colectivos, que la vinculan más a escándalos de las identidades sociales, que consideran contrarias y/o opuestas.</p>
<p style="text-align: justify;">De actuar como un cierto revulsivo que incite a la reflexión, se ha pasado por exceso, a una moda integrada dentro de manifestaciones marginales, siendo a menudo un tipo de performance individual y vehículo de consumo.</p>
<p style="text-align: justify;">Habría que valorar el valor del contraste como un estímulo de la crítica positiva y argumentación alternativa, más que una oposición reactiva, sin efecto en el cambio.</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><strong>El clima social de convivencia en la construcción social de la realidad cívica</strong></span></p>
<figure id="attachment_13389" aria-describedby="caption-attachment-13389" style="width: 360px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/convivencia02.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-13389" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/convivencia02-300x199.jpg" alt="" width="360" height="239" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/convivencia02-300x199.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/convivencia02-1024x678.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/convivencia02-1536x1018.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/convivencia02-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/convivencia02-1320x875.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/convivencia02.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px" /></a><figcaption id="caption-attachment-13389" class="wp-caption-text">«Cuando realmente se vive, no sólo se existe,<br />se puede hacer extensible y solidaria esta oportunidad única,<br />personal, intransferible y limitada en el tiempo que es la vida.»<br />Fotografía: Claudia Peters en pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">En nuestra sociedad plural, globalizada y con un continuo paso y estancia de personas muy diversas y diferentes, por razones culturales, sociales, históricas, económicas y religiosas, es necesario un esfuerzo compartido para generar, mantener, estabilizar y, si cabe, optimizar el clima convivencial. La realidad social se construye a partir de acciones, dicciones e imaginarios. En un Estado Social de Derecho, expresado comunitariamente como Estado del Bienestar, los poderes públicos deben marcar las directrices y aportar los recursos suficientes con el fin de garantizar su desarrollo. Pero las diversas Administraciones deben contar necesariamente con la complicidad de los administrados, si se quieren alcanzar en la cotidianidad real los objetivos teóricos definidos en planes y programas.</p>
<p style="text-align: justify;">Hoy en día, el <strong>entretenimiento</strong> de poco vuelo, a menudo <strong>banal y vulgar</strong>, es un <em>&#8216;bien&#8217;</em> apreciado tanto por operadores, principalmente audiovisuales y tecnológicos, como por parte de un público acrítico e indolente que, a falta de nada mejor, se dedica a &#8216;matar el tiempo&#8217;&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Este tipo de entretenimiento enajenante sería, en realidad, un <strong>contravalor</strong>. Por<strong> antivalores</strong> entenderíamos los propios de la transgresión de un sistema armónico, ético y estético. Provocación, arrogancia, vandalismo&#8230; son tan frecuentes como vergonzantes para sus autores y la Administración que los tolera.</p>
<p style="text-align: justify;">Recordemos que los valores esenciales, que vertebran su interpretación del mundo y evalúan hechos y conductas, son los <strong>principios</strong>, matrices directivas del propio ámbito normativo. En este punto, debemos diferenciar de nuevo la <strong>legalidad</strong>, vinculada a la <strong>ley</strong>, de la <strong>legitimidad</strong> vinculada a la <strong>ética</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Requerimos ahora, introducir el concepto de <strong>límite</strong>, básicamente a nivel de comportamiento personal y colectivo. Diferenciaríamos dos muy diferentes:</p>
<ol>
<li>El que rodea la <strong>culpa</strong>; es decir, si lo traspasamos, nos sentimos culpables. Refieren a la conciencia, a la moral y a la ética.</li>
<li>Los que derivan del <strong>miedo</strong>; es decir, la conciencia que nos advierte que si los traspasamos, seremos castigados o penalizados por la ley y, por tanto, sujetos de correctivo.</li>
</ol>
<p style="text-align: justify;">Podríamos diferenciar los <strong>valores</strong>, entre <strong>instrumentales</strong>, siendo los que hacen de puente entre la intención y la consecuencia. Son mediáticos y deben ser congruentes y no antitéticos con los <strong>finalistas</strong> con los que conectan. Actúan como métodos de pensamiento y conducta, derivando de los valores finalistas, en versión práctica y aplicada, dotando al discurso que le es propio, de sentido (cultura del esfuerzo, dilatar el relajamiento hasta que se haya alcanzado el objetivo, la disciplina, el civismo, la educación&#8230;).</p>
<p style="text-align: justify;">Por valores finalistas entenderíamos aquellos ideales colectivos, consecuentes con los principios éticos, legitimados por la conciencia y asumidos o respetados por la razón. Son básicos para la construcción de los <strong>criterios</strong>, es decir, opiniones contrastadas por la razón, y argumentadas como objetivos para el bien común.</p>
<p style="text-align: justify;">Las relaciones <strong>intergeneracionales</strong> están mediadas por valores, necesidades y oportunidades. El lenguaje conectivo, aunque intencionalmente compartido, es formalmente diferenciado. Tradición y tecnología, deben trenzarse con códigos decodificables por los sujetos generacionales diferenciados. Es difícil&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Hoy en día, en relación con los valores, predomina en nuestra sociedad un pluralismo atomizado de cosmovisiones. Se constatan líneas culturales paralelas, a la vez que sincretismos y mestizajes, lo que conlleva retener, compartir y asumir. Es tendencia actual el hecho de que cada uno autoconstruya su &#8216;edificio&#8217; de valor dentro de su propio espacio biográfico. No es extraña la paradoja de identidades de valores, variantes en el tiempo o, contradictoriamente, simultaneados.</p>
<p style="text-align: justify;">Nuestra sociedad actual es condescendiente con la transgresión de las normas, con las que ella misma se ha dotado. Relato sin datos&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Se sufre una crisis de valores instrumentales, una infantilización de valores finalistas y una reducción en la búsqueda de sentido de las biografías personales. Espiritualidad y trascendencia han cedido su lugar al protagonismo material, instrumental y lúdico. El pasado está vacío, el futuro no existe, el presente lo es todo. Este es el lema.</p>
<p style="text-align: justify;">Debemos saber combinar los valores colectivos con los individuales, haciendo que los últimos se puedan expresar en los primeros y, los primeros prevalezcan sobre los segundos. Hay que repensar el individualismo en la relación bidireccional de derechos y deberes, considerando que cada derecho legítimo tiene el contrapeso de un deber obligado.</p>
<figure id="attachment_13392" aria-describedby="caption-attachment-13392" style="width: 392px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/tolerancia.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-13392" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/tolerancia-300x200.jpg" alt="" width="392" height="261" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/tolerancia-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/tolerancia-1024x682.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/tolerancia-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/tolerancia.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 392px) 100vw, 392px" /></a><figcaption id="caption-attachment-13392" class="wp-caption-text">«La tolerancia, como todos los valores, es bidireccional,<br />es decir, es exigible por igual al emisor y al receptor.»<br />Fotografía: fernando zhiminaicela en pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Nos es urgente, como comunidad dinámica, repensar de nuevo los valores que nos son identitarios, ordenándolos, ejerciéndolos y priorizándolos en una carta de valores, como documento cívico, enseñado en las escuelas y aprendido en las familias.</p>
<p style="text-align: justify;">En relación con la <strong>convivencia</strong>, la podríamos definir como <strong>vivir en respetuosa igualdad de derechos y deberes entre iguales y diferentes</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">El <strong>&#8216;buenismo&#8217;</strong> ingenuo describe una posición teórica, que lejos está de encontrarse genéricamente en la práctica. En nuestras sociedades con tendencia a la amoralidad y a la laxitud de principios, acostumbra a constatarse un porcentaje de sujetos, en torno a un 25%, que son siempre incívicos. La transgresión forma parte de su identidad. Un 25% que acostumbran a serlo si creen que no tendrá consecuencias para ellos. Un 25% que acostumbra a no hacerlo, pero no de manera radical y, en torno a un 25% que no lo será nunca.</p>
<p style="text-align: justify;">Convivir con los radicalmente incívicos y los que lo son ocasionalmente, si no les ocasiona problemas, hace muy difícil su integración convivencial. Degradan el medio ambiente, hacen ruido, conducen peligrosamente, son prepotentes, maleducados y fachendas.</p>
<p style="text-align: justify;">A este colectivo se les debe reprender con severidad, para revertir la &#8216;ganancia&#8217; vicaria de ser tratados con una benevolencia que generará reincidencia. El resto, la educación y progresiva sensibilización, más el rechazo social, tenderá a mejorar su civismo.</p>
<p style="text-align: justify;">Un ejemplo: en las verbenas en la playa; por la mañana, los residuos y la suciedad es la firma de una noche de disfrute grosero, primario y degradante&#8230; Los que la provocan acostumbran a pertenecer a la misma clase social que los que deben recogerla. La solidaridad, la empatía y la conciencia colectiva de compartir identidad de clase, no parece actuar&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Con estos sujetos no se convive, se coexiste. Pero a menudo, su comportamiento intrusivo requiere ensanchar artificiosa y egoístamente sus impuestos derechos, empequeñeciendo los derechos de los demás. Si se les corrige, el conflicto está servido; si uno se defiende, puede pasar que la Justicia, rápida y artificiosamente, intercambie los roles de víctima a delincuente&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Los valores convivenciales actuales son poco simétricos entre teoría y práctica.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Políticos y medios</strong>, tienen un relato que obedece más a un deseo o a un avatar, que a una realidad de calle. Cuando se hace prevalecer la realidad, la respuesta es que se exagera o que se eleva el accidente a categoría. Se vive y se impone un relato construido, frente a una realidad de datos y de evidencia.</p>
<p style="text-align: justify;">A modo de resumen: <strong>vivimos con</strong> iguales (las redes sociales lo confirmen), muchos de ellos, desconocidos, que desearíamos conocer pero no sabemos cómo (aislamiento estructural). El día a día &#8216;limita&#8217; por priorizaciones, tiempo y recursos. La gran mayoría con quienes convivimos son auténticos <strong>desconocidos</strong>, desde los anónimos con los que compartimos tiempo/espacio, hasta familiares y amigos. Mostramos &#8216;afinidades&#8217; y buscamos &#8216;reafirmaciones&#8217;. Evitamos diferencias y conflictos. La <strong>educación</strong> como código formal de relación, permite el <strong>respeto</strong>, pero si <strong>es excesiva, distancia</strong> y sustituye la cruda realidad, por una formalidad dulcificada.</p>
<p style="text-align: justify;">Las <strong>nuevas tecnologías</strong> generan &#8216;falsas&#8217; convivencias. Las amistades virtuales sólo existen en su balance numérico. El aquí y el ahora, cuando se hace difícil, exige presencia y contacto.</p>
<p style="text-align: justify;">La buena convivencia, fraternal, colaboradora y enriquecedora, sólo es posible si sus actores son personas libres, realizadas y educadas, en el pleno sentido del concepto; es decir, más que eruditas, que también, cultivadas, sensibles, éticas y bien dispuestas, al final se genera una dialéctica entre causas y efectos. Sociedades constituidas por personas como es debido, son firmes, estables y cultas; lo que permite, al mismo tiempo, que se generen personas cultas, sensibles y solidarias, estabilizándose un bucle que simultánea y permanentemente se regenera.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Vivir y convivir</strong> son dos hechos inseparables. Si sólo se existe, porque no se cultivan los atributos de la vida, tales como autorrealización, empatía, solidaridad y proyecto de vida, lo que entendemos de por vida, en los humanos, es tan solo existir, que no es poco, pero se queda corto ante las posibilidades reales y potenciales de una vida plena.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando realmente se vive, no solo se existe, se puede hacer extensible y solidaria esta oportunidad única, personal, intransferible y limitada en el tiempo que es la vida. De esta extensión compartida con otros que también viven, sale el convivir gozoso, que justifica lo que somos y lo que podemos ser.</p>
<p><em>Francesc Xavier ALTARRIBA<br />
</em><em>Dr. en Neurociencias. Dr. en Sociología<br />
Artículo publicado originalmente en la Revista RE num. 114, edición catalana<br />
</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/03/fundamentos-para-la-convivencia/">Fundamentos para la convivencia</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Un lugar para cada cosa&#8230;</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/02/un-lugar-para-cada-cosa/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Feb 2023 06:00:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Convivencia]]></category>
		<category><![CDATA[espacio y tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[limpieza]]></category>
		<category><![CDATA[orden]]></category>
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		<category><![CDATA[salud mental]]></category>
		<category><![CDATA[Un lugar para cada cosa...]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>... y cada cosa en sitio</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/02/un-lugar-para-cada-cosa/">Un lugar para cada cosa…</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">&#8230;y cada cosa en su sitio.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>La buena convivencia</strong> entre las personas requiere una gran dosis de <strong>paciencia y esfuerzo</strong>, porque naturalmente los seres humanos <strong>generamos residuos, suciedad y desorden</strong>. Por lo tanto es necesario dedicar tiempo a limpiar, <strong>recoger y ordenar las cosas</strong> y los espacios a nuestro alrededor. Tanto los del espacio íntimo que es la casa, como el espacio urbano o rural compartido con otras personas. Es difícil conversar, trabajar, cocinar, reposar en un espacio sucio, desordenado, insalubre.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero&#8230; ¿<strong>por qué</strong> es importante el orden y la limpieza? ¿No sería <strong>más agradable la vida, más libre</strong>, si pudiéramos dejar las cosas como van estando, sin tener que limpiarlas y devolverlas a su sitio? ¿No se trata de <strong>una esclavitud</strong>?</p>
<p style="text-align: justify;">La larga experiencia humana en el planeta nos ha mostrado que el orden y la limpieza son factores clave de la salud corporal (se evitan enfermedades con la higiene propia y de nuestras viviendas) y también mental: un espacio ordenado y limpio da sosiego, armoniza a la persona por dentro, es más bello que uno sucio y caótico. Este dedicar tiempo a la limpieza y el orden no debería convertirse en una esclavitud para nadie: cada persona habría de ser capaz de recoger y limpiar su propio desorden por un simple <strong>acto de libertad y coherencia</strong>.</p>
<figure id="attachment_9248" aria-describedby="caption-attachment-9248" style="width: 455px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/pexels-pixabay-271753-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-9248" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/pexels-pixabay-271753-300x200.jpg" alt="" width="455" height="303" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/pexels-pixabay-271753-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/pexels-pixabay-271753-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/pexels-pixabay-271753-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/pexels-pixabay-271753-2048x1365.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/pexels-pixabay-271753-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/pexels-pixabay-271753-1320x880.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 455px) 100vw, 455px" /></a><figcaption id="caption-attachment-9248" class="wp-caption-text">El orden externo nos armoniza por dentro.</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">La capacidad de mantener ordenadas y limpias las casas, las escuelas, las tiendas, y también las calles y los parques, supone un <strong>esfuerzo de todos</strong>. Y suele delegarse la limpieza urbana en equipos pagados para ello. Pero cada persona debería contribuir a mantener limpios los espacios comunes. Esta limpieza es como el aceite del motor: evita roces y recalentamiento de la convivencia. Se trata de favorecer el surgimiento de la conversación, el encuentro, la acogida, la paz, el amor.</p>
<p style="text-align: justify;">Por ello mismo, ordenar y limpiar <strong>no significa volverse esclavos del orden</strong>; las <strong>personas escrupulosas</strong> pueden llegar a estar <strong>obsesionadas</strong> y terminar <strong>poniendo a las personas al servicio del orden,</strong> en vez del <strong>orden al servicio de las personas</strong>, de su bien, de su serenidad, de su buena relación.</p>
<p style="text-align: justify;">Un aspecto que ayuda a lograr este deseado espacio tan grato y deseable, es dedicar un<strong> tiempo para cada cosa</strong>, y <strong>cada cosa a su tiempo</strong>. El tiempo y el espacio van de la mano en la vida humana. ¡Nosotros somos tiempo y espacio! <strong>Ordenemos ambos</strong>, y nuestra experiencia vital compartida será más <strong>grata y pacificadora</strong>.</p>
<p><em>Febrero de 2023</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/02/un-lugar-para-cada-cosa/">Un lugar para cada cosa…</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>La vida que nos circula</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/02/la-vida-que-nos-circula/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Josep Alegre]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Feb 2023 05:57:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pedagogía]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Alteridad]]></category>
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		<category><![CDATA[asertividad]]></category>
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		<category><![CDATA[vínculos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=9194</guid>

					<description><![CDATA[<p>Josep ALEGRE</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_9199" aria-describedby="caption-attachment-9199" style="width: 315px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/0.-La-vida-que-nos-circula-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-9199" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/0.-La-vida-que-nos-circula-300x201.jpg" alt="" width="315" height="211" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/0.-La-vida-que-nos-circula-300x201.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/0.-La-vida-que-nos-circula-1024x685.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/0.-La-vida-que-nos-circula-1536x1028.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/0.-La-vida-que-nos-circula-2048x1371.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/0.-La-vida-que-nos-circula-1320x884.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 315px) 100vw, 315px" /></a><figcaption id="caption-attachment-9199" class="wp-caption-text">Fotografía: Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">La vida va sucediendo de manera misteriosa y abierta en sus tiempos, palabras, oportunidades… y en ella nos vamos desarrollando. Como una piedra que constantemente se va erosionando y moldeando por la interacción con el medio y el movimiento, se van configurando en nosotros formas de ser y maneras de vivir que nos hacen avanzar hacia la plenitud. A veces hay que desaprender, dejar de lado modelos interiorizados que hemos imitado de nuestros entornos pero que estancan la progresión. Sin embargo, si miramos alrededor podemos encontrar más vida que reposa sobre un equilibrio en el que unos existen gracias a los otros. Esa base amorosa vinculada nos lleva a lo mejor y más sagrado de nosotros y nos impulsa a crear algo nuevo. Tomar conciencia de ello, creer en nosotros y en el cambio, promover ese avance personal que nos coloque en la buena dirección es responsabilidad de cada uno.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>La gran casa del mundo</strong></p>
<figure id="attachment_9200" aria-describedby="caption-attachment-9200" style="width: 315px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/1.-La-gran-casa-del-mundo-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-9200" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/1.-La-gran-casa-del-mundo-300x201.jpg" alt="" width="315" height="211" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/1.-La-gran-casa-del-mundo-300x201.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/1.-La-gran-casa-del-mundo-1024x685.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/1.-La-gran-casa-del-mundo-1536x1028.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/1.-La-gran-casa-del-mundo-2048x1371.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/1.-La-gran-casa-del-mundo-1320x884.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 315px) 100vw, 315px" /></a><figcaption id="caption-attachment-9200" class="wp-caption-text">Fotografía: Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Esta actitud de apertura como manera de ser hace de nosotros una casa abierta y enlazada. Los vínculos nos abren a la capacidad de actuar colectivamente, compartiendo sentido e incorporándonos a una vida en común. Observamos que hay un mundo y una vida que circulan entre nosotros, y en él, la posibilidad de estar-juntos, vivir juntos y pensar en ser-con. Ser equipo, ser-con-otros, presupone también, reconocer al otro para poder ser para-otro, en una relación personal. Pero, para que exista el nosotros social y colectivo, son necesarios los yo subjetivos ocultos en el anonimato que le nutren. Al encontrar al otro real, podemos pensar un mundo que nos sea común y concreto, y compartirlo. Porque lo personal es intermitente, y solo una de las dimensiones de nuestra existencia, que se completa en el nosotros, que nos hace sentir unidos como seres, e integrados en la gran casa del mundo.</p>
<p style="text-align: justify;">Las personas magnánimas piensan siempre que la vida es plural. A su alrededor se percibe la tranquilidad y paz que irradia la colaboración. Las relaciones que promueven acercan, ayudan, posibilitan, liberan… Todos caben con sus singularidades y todos suman en la interacción polifacética. Al mejorar las competencias de cada uno todo el conjunto mejora en su rendimiento y el grupo se engrandece. La combinación de proyectar en abierto pero acometer en lo personal, pone unas bases firmes que tienen inevitable impacto social. Si a ello añadimos una línea de acción llena de confianza y realismo, el camino que se recorre está lleno de una sabiduría práctica que enseña a vivir. Las decisiones sensatas que se van adoptando ante las situaciones nuevas que se presentan son atrevidas, desafiantes, creativas y de todos. No hay soluciones previas sino resultados nuevos. Juntos se redobla la empatía y la generosidad en pro del bien lo más amplio posible.</p>
<p style="text-align: justify;">Hacer lo correcto, ser congruentes, consecuentes e íntegros, no siempre es fácil. Evadirse de las propias responsabilidades, dejar de mirarse al ombligo y ser solidarios, pensando, hablando y actuando en plural, nos coloca en un proyecto colectivo. Atreverse a ser más resilientes ante la incomodidad, protegerse ante las amenazas de situaciones difíciles, orientarse con rigor hacia rumbos audaces, ir contracorriente si es necesario…, es propio de un casero responsable que orienta su singularidad en un código plural. Esta actitud de apertura, esta capacidad de actuar colectivamente, este sentido de vida en común, este ser equipo…, pueden quedar aletargados en nuestro ser o insuflados en nuestra vida a través de una educación consciente y perseverante. Aprender a vivir juntos y a convivir con los demás, se enseña y se aprende.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Educar personas competentes</strong></p>
<figure id="attachment_9195" aria-describedby="caption-attachment-9195" style="width: 315px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/2.-Educar-personas-competentes-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-9195" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/2.-Educar-personas-competentes-300x201.jpg" alt="" width="315" height="211" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/2.-Educar-personas-competentes-300x201.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/2.-Educar-personas-competentes-1024x685.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/2.-Educar-personas-competentes-1536x1028.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/2.-Educar-personas-competentes-2048x1371.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/2.-Educar-personas-competentes-1320x884.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 315px) 100vw, 315px" /></a><figcaption id="caption-attachment-9195" class="wp-caption-text">Fotografía: Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Engendrar la vida y asumirla, pasa por tomar conciencia de las semejanzas, diversidades e interdependencias entre todos los seres humanos. Estas competencias, incrustadas en la génesis humana, en la educación se trabajan en dos direcciones: el descubrimiento gradual del otro y en la participación en tareas comunes. Esta misión pasa por el reconocimiento propio que prepara al descubrimiento del otro. En esta línea se desarrollan una serie de valores y actitudes: autoconocimiento, autoestima, empatía para ponerse en el lugar del otro, cooperación para compartir y trabajar en equipo por el bien común, tolerancia a las diferencias personales, reconocimiento de igualdad de derechos, resolución de conflictos sin violencia, uso del dialogo y el respeto al otro, valoración de toda forma de vida sobre el planeta, fomentando una cultura de paz…</p>
<p style="text-align: justify;">En educación se aprovechan las oportunidades de aprendizaje de estas competencias clave que, se actualizan, aumentan y aplican en los conocimientos que ya se tienen, y que contribuyen a hacer de la educación un instrumento para la paz, la libertad y la justicia social. El aprender a vivir juntos que busca, pasa primero por el dominio de los instrumentos del saber y su aplicación útil en su vida. Desde esa plataforma se fomenta el conocimiento de los demás, de sus culturas, de su espiritualidad…, en un contexto de igualdad con objetivos y proyectos comunes, para que con las mismas oportunidades y herramientas, puedan conocerse, respetarse y entenderse como iguales. Este espíritu se va propagando con el propósito de que se mantenga durante toda la vida, porque cuando existe un objetivo compartido, el deseo de alcanzar la meta nos une y las tensiones y rivalidades desaparecen.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta línea de aprendizajes va más allá de lo académico porque contribuye al desarrollo global de la persona desde el viaje interior de descubrimiento personal al reconocimiento e interactuación con los demás. En este aprender a ser, todos los aspectos mencionados están ligados e interrelacionados: conocer, hacer, vivir juntos y ser para convertirse en personas competentes que puedan desarrollarse en la sociedad en que viven. La adopción de estos valores genera comportamientos armónicos y satisfactorios que promueven que la persona se involucre en la creación de algo nuevo en la sociedad de la que forma parte. Al hacerlo contribuye a la sostenibilidad social que permite vivir sin agotar recursos, siendo además sustentable por las razones que la impulsan. La necesidad de ser parte de un colectivo y sentir el afecto de y hacia los demás, da sentido a la meta común que nos moviliza como parte de un grupo.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>La diversidad en relación</strong></p>
<figure id="attachment_9196" aria-describedby="caption-attachment-9196" style="width: 318px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/3.-Diversidad-en-relacion-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-9196" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/3.-Diversidad-en-relacion-300x201.jpg" alt="" width="318" height="213" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/3.-Diversidad-en-relacion-300x201.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/3.-Diversidad-en-relacion-1024x685.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/3.-Diversidad-en-relacion-1536x1028.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/3.-Diversidad-en-relacion-2048x1371.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/3.-Diversidad-en-relacion-1320x884.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 318px) 100vw, 318px" /></a><figcaption id="caption-attachment-9196" class="wp-caption-text">Fotografía: Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">La capacidad de habitar el mundo desde coordenadas colectivas confirma la dignidad de ser así, como única capacidad de existencia de los seres humanos. Ese sujeto colectivo en clave de <em>diverser</em>, que se hace consciente de las variaciones de y en mi ser, apuesta por el movimiento del ser en y con los otros. En esta línea busca salidas, lugares y recursos mínimos de reconocimiento, de cultivo, de transformación, de lenguaje…, que configuren ese sujeto colectivo. Juntos podemos avanzar en unas condiciones dignas para todos, que afronten el desafío de vivir juntos en pluralidad de pensares, de formas de ver, de escuchar, de sentir, de razonar, de llegar a la meta… Somos muchas cosas, pero somos también seres en movimiento, interno y externo, que ha de inclinarse hacia los otros.</p>
<p style="text-align: justify;">La relación y el encuentro con él y lo otro origina consecuencias. La experiencia humana no es posible sin la alteridad y el otro objeta nuestro individualismo. La diversidad siempre es una oportunidad de preguntarse por como el otro vive en mí. El mirar hacia adentro me ayuda a conocer mi identidad y eso nos afecta porque nos coloca en un lugar diferente del que nos encontramos: nos incomoda, nos descentra, nos invita, nos obliga a desplazarnos de nosotros mismos… Ese éxodo me moviliza en busca de mejores condiciones en otro espacio que desconozco y tiene sus riesgos. Pero participar y relacionarse, implica la llegada de otros y de lo otro, y ante la nueva situación enigmática me siento frágil y necesitado. Este crecimiento, desarrollo y progreso requiere ser revisado y pensado para ser sostenible y digno, porque nos muestra lo que nos da y no lo que nos quita. Estamos en el camino de la libertad y equidad que es búsqueda, construcción, estado de ánimo…, en el que hay que resistir y confrontar para crecer.</p>
<p style="text-align: justify;">Vivir juntos conlleva conversar con las tensiones, potenciar las conexiones del sentir, querer y razonar que abren a la esperanza humana. Somos muchos yoes a la vez que hay que conciliar conectando el corazón y la razón. Esta fusión conoce y conjuga sin imponer, se emociona por lo que sabe y lo que ignora, restituye a los seres de la naturaleza en el lugar que les corresponde, nos reconcilia con nuestras flaquezas e impotencias… La pasión lo lanza en pos de una esperanza atrevida, la valentía lo impulsa pese a la dificultad de floración, piensa en infinito, agita y promueve acciones que movilizan, busca armonizar todos los tiempos personales, vincula realidades, deseos, sueños y utopías…, porque un mundo diverso, del que forma parte, lo activa y enlaza.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Dignificar lo distinto</strong></p>
<figure id="attachment_9197" aria-describedby="caption-attachment-9197" style="width: 309px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/4.-Dignificar-lo-distinto-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-9197 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/4.-Dignificar-lo-distinto-300x225.jpg" alt="" width="309" height="232" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/4.-Dignificar-lo-distinto-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/4.-Dignificar-lo-distinto-1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/4.-Dignificar-lo-distinto-1536x1152.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/4.-Dignificar-lo-distinto-2048x1536.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/4.-Dignificar-lo-distinto-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/4.-Dignificar-lo-distinto-1320x990.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 309px) 100vw, 309px" /></a><figcaption id="caption-attachment-9197" class="wp-caption-text">Fotografía: Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Pensar, conmoverse, sublevarse y dar nombre a las nuevas realidades imaginadas, requiere ampliar la mirada más allá del círculo del nosotros y alargarla hasta los cualquieras, en una diversidad extendida, inclusiva e integradora. Por eso, el buen profesor dignifica lo distinto y restituye, a la persona que enseña y al individuo que aprende, para que reencarnen sus cotidianeidades. Ese estar con los otros con un estilo solidario de inclusión, es una necesidad y condición que suma desde la misma cepa de la vida. Lejos de ser una ilusión atrevida puede convertirse en una realidad viable que busca la armonía al entender la vida como posibilidad de colaboración, como fuente de aproximación, como creadora de bien, como generadora de convivencia pacífica, como impulsora de la generosidad, como motor de desarrollo, como benefactor de este maravilloso planeta… La educación tiene que desempeñar en este empeño un papel crucial y la sociedad en conjunto apoyar y sostener esta visión de forma persistente en el espacio y el tiempo.</p>
<p style="text-align: justify;">El aprendizaje de la convivencia es un quehacer que precisa gran colaboración entre la escuela y las familias como impulsores. En un proceso moderado y sentido, en ambientes y encuentros sucesivos, los niños van ensayando  y viviendo experiencias de ensayo-error que les ayuda en la relación con esos otros, afines o no, que van siendo amigos o no, que van eligiéndose o no…, pero que en todos los casos les aportan elementos para su autoconstrucción. Especialmente en los primeros años en que han de salir de su etapa genuinamente egocéntrica, se van dando esas aproximaciones que poco a poco irán respondiendo mejor a las necesidades de descubrimiento que cada uno tiene, hasta cristalizar en amistades más o menos duraderas. Es esta relación humanizante, apoyada por los educadores a partir de una actitud de escucha empática y de acompañamiento respetuoso, le que irá orientando el aprendizaje de la convivencia.</p>
<p style="text-align: justify;">Esa presencia acompañante cercana, generadora de confianza, activa en la escucha, atenta e interesada…, la que ayuda a descubrir al alumno lo que siente ante los acontecimientos de convivencia que va experimentando. El apoyo constante e inteligente del adulto que respeta los procesos del niño, pone los filamentos de un tejido afectivo que sirve de soporte abierto a los diferentes estilos y maneras de ser de los demás. Con el desarrollo de su inteligencia emocional entenderá cada vez mejor los encuentros y desencuentros que hay en toda relación humana. El adulto le acompaña en el camino de manera ponderada y siendo muy consciente de que en el aprendizaje de la convivencia la sobreprotección se convierte en desprotección. El propio alumno en el descubrimiento gradual del otro y la participación en la tarea común, ira adquiriendo pautas de comportamiento y actitudes respetuosas de convivencia, que le permitirán interactuar y disfrutar de las metas alcanzadas en grupo.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Una pedagogía de la convivencia    </strong></p>
<figure id="attachment_9198" aria-describedby="caption-attachment-9198" style="width: 310px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/5.-Una-pedagogia-de-la-convivencia-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-9198" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/5.-Una-pedagogia-de-la-convivencia-300x225.jpg" alt="" width="310" height="233" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/5.-Una-pedagogia-de-la-convivencia-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/5.-Una-pedagogia-de-la-convivencia-1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/5.-Una-pedagogia-de-la-convivencia-1536x1152.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/5.-Una-pedagogia-de-la-convivencia-2048x1536.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/5.-Una-pedagogia-de-la-convivencia-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/02/5.-Una-pedagogia-de-la-convivencia-1320x990.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 310px) 100vw, 310px" /></a><figcaption id="caption-attachment-9198" class="wp-caption-text">Fotografía: Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">En el aprendizaje integral que se impulsa con la educación se sustenta en los pilares del conocer, hacer, vivir juntos y ser. Todos son de vital importancia y se van desarrollando de manera progresiva y conjunta. El amor de los padres marca la primera experiencia de convivencia con los demás y se suceden otras oportunidades de relación de igual a igual. Lo que es evidente es que al vivir estamos en contacto constante con los demás, hecho que nos permite relacionarnos y aprender. En todo acto de educación aparecen dos roles en que transitamos: el ser educando y el ser educador. Conjugar la satisfacción de los deseos propios y ajenos en una comunicación autentica interpersonal que nos enriquezca a todos, pasa por tener una atención total, ser asertivos y empáticos, y cultivar la inteligencia interpersonal.</p>
<p style="text-align: justify;">Comprender al otro es un proceso activo de atención total que arranca de nuestra disposición a escucharlo y aceptarlo interpretando desde dentro, no solo lo que dice sino también lo que quiere decir. A esta actitud y competencia la llamamos empatía porque sentimos al otro desde dentro. Unida a esta competencia – actitud está la asertividad que está conectada al autoconcepto y la confianza. El asertivo se comunica de forma sincera, clara y constructiva,  respeta al interlocutor y se siente bien consigo mismo y con los demás, es auténtico. Estas dos actitudes allanan el camino de la comunicación, de la resolución de conflictos…, porque la atención total que las enmarca va más allá de la materialidad de las palabras, gestos, miradas, tonos…, y se esfuerza en comprender bien todo el fondo emocional del mensaje y reacciona adecuándose a su interlocutor.</p>
<p style="text-align: justify;">La vida en común y la convivencia hemos de aprender a construirla entre todos. Nuestra autonomía está vinculada al bienestar común y hemos de hacerla compatible. El sentimiento de la propia dignidad no está reñido con el reconocimiento del otro y lo otro. La persona siempre debe ser respetada a pesar de nuestras visiones diferentes. Una actitud positiva y confiada en nuestra relación con los demás facilitará una buena convivencia. Hay que saber estar de manera inteligente con los demás: escucharlos, intentar comprenderlos, callar en ocasiones, tener paciencia, respetar las ideas y opiniones, ser amables… Nuestro paso por la vida no es solitario sino dentro de un círculo más amplio. Desde la educación se trabaja para socializar, crear sintonía y compatibilizar las aspiraciones personales con la cooperación simultánea en lo común de la vida que nos circula a todos y en todo.</p>
<p><em>Josep ALEGRE<br />
</em><em>Profesor, filólogo y educador socio-cultural<br />
</em><em>Barcelona, España<br />
</em><em>Febrero de 2023</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/02/la-vida-que-nos-circula/">La vida que nos circula</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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			</item>
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		<title>Los abuelos en la familia</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Feb 2023 05:56:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Realismo existencial]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[abuelos]]></category>
		<category><![CDATA[Convivencia]]></category>
		<category><![CDATA[familia]]></category>
		<category><![CDATA[Ignacio Fernández]]></category>
		<category><![CDATA[Los abuelos en la familia]]></category>
		<category><![CDATA[nietos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Ignacio FERNÁNDEZ</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Desde la Revista RE continuamos con la difusión de los vídeos que Ignacio Fernández realiza a partir del libro <em>22 Historias clínicas —progresivas— de realismo existencial</em>, de Alfredo Rubio.</p>
<p style="text-align: justify;">En esta ocasión compartimos el titulado <em>Los abuelos en la familia</em> en el que Ignacio Fernández trata el papel que los abuelos pueden tener en la convivencia familiar y en la formación humana de sus nietos.</p>
<p style="text-align: justify;">En las últimas décadas se ha desdibujado el rol que las personas mayores tienen en la sociedad y en la familia. Y parece que tengan que ir reconquistando día a día un lugar donde desarrollar todo su potencial.</p>
<p><iframe loading="lazy" title="YouTube video player" src="https://www.youtube-nocookie.com/embed/0SNYQkHKsAc" width="560" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/02/los-abuelos/">Los abuelos en la familia</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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			</item>
		<item>
		<title>El respeto social</title>
		<link>https://www.revistare.com/2022/12/el-respeto-social/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Elena Giménez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Dec 2022 06:00:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Convivencia]]></category>
		<category><![CDATA[El respeto social]]></category>
		<category><![CDATA[Leticia Soberón]]></category>
		<category><![CDATA[relaciones sanas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=8960</guid>

					<description><![CDATA[<p>Base para la convivencia social.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Nuestra avanzada sociedad digital está pasando por un momento convulso, no sólo a causa de las consecuencias de la pandemia y la actual crisis energética por la guerra en Ucrania, sino también por la polarización de las opiniones en todos los campos. Tanto en el político —con los improperios cruzados entre representantes de distintos partidos— como en el religioso, con los «haters» agresivos contra quien piensa distinto, como en el de la salud, a causa de las vacunas, o el deportivo, que a veces suscita auténticas batallas campales.</p>
<p style="text-align: justify;">Una sociedad tecnificada, sí, avanzada en muchos aspectos, pero donde escasea el elemento básico que humaniza todas las relaciones: la actitud de respeto, que permite la convivencia social entre personas que, por su naturaleza, son y serán siempre distintas.</p>
<figure id="attachment_8986" aria-describedby="caption-attachment-8986" style="width: 637px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/12/IMG_0867.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-8986 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/12/IMG_0867-1024x684.jpg" alt="" width="637" height="425" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/12/IMG_0867-1024x684.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/12/IMG_0867-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/12/IMG_0867-1536x1026.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/12/IMG_0867-1320x881.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/12/IMG_0867.jpg 1917w" sizes="auto, (max-width: 637px) 100vw, 637px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8986" class="wp-caption-text">Imagen de Peggy und Marco Lachmann-Anke en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">El avance de las democracias está basado justamente en esta actitud, previa a la amistad y el amor, sustrato de todos los derechos humanos: el respeto de toda persona.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Y qué es el respeto? </strong></p>
<p style="text-align: justify;">Es reconocer en el otro su dignidad individual como «otro yo», con sus características propias y su valor en sí mismo. Es reconocer en todo ser humano a un «hermano en la existencia», con la misma dignidad que yo me atribuyo.</p>
<p style="text-align: justify;">El respeto implica tratar a los demás como uno mismo querría ser tratado y reconocido.</p>
<p style="text-align: justify;">Ésta es una condición necesaria para cualquier relación humana digna de tal nombre. Es una clave imprescindible para la gobernabilidad de las sociedades, más o menos avanzadas.</p>
<p style="text-align: justify;">El aprendizaje del respeto se realiza con la «construcción de la alteridad», cuando los niños ya han cimentado su propia identidad individual (en torno a los 3 años) y a partir de ahí empiezan a descubrir de manera más consciente la existencia de «otros». Si se les educa para descubrir a esas personas como «otros yo», con similares necesidades, y a relacionarse con ellas con respeto, podrán ir estableciendo relaciones sanas y a asumir las diferencias individuales como lo que son: naturales.</p>
<p style="text-align: justify;">El respeto, como todos los valores, se enseña únicamente con el ejemplo. Las palabras vienen después. Si alguien no ha sido tratado con respeto, no sabrá cómo se respeta a otros.</p>
<p style="text-align: justify;">Es imprescindible impulsar olas de respeto en nuestra sociedad a través de personas conocidas y famosas que traten respetuosamente a quienes piensan distinto, con políticos que muestren cómo se dialoga con todo tipo de adversarios sin que el desacuerdo lleve al desprecio o la agresividad.</p>
<p style="text-align: justify;">Nos urge una buena dosis de respeto en todos los campos.</p>
<p style="text-align: justify;">Por eso, desde aquí va un buen deseo para este final del año 2022 y las fiestas navideñas: regalar respeto a todas las personas, que son dignas de aprecio por el hecho de que existen realmente.</p>
<p><em>Diciembre del 2022</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/12/el-respeto-social/">El respeto social</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Orfebres de la esperanza</title>
		<link>https://www.revistare.com/2022/11/orfebres-de-la-esperanza/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Josep Alegre]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Nov 2022 05:57:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pedagogía]]></category>
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		<category><![CDATA[Convivencia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Josep ALEGRE</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/11/orfebres-de-la-esperanza/">Orfebres de la esperanza</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_8809" aria-describedby="caption-attachment-8809" style="width: 315px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/1.-Orfebres-de-la-esperanza-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-8809" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/1.-Orfebres-de-la-esperanza-300x225.jpg" alt="" width="315" height="236" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/1.-Orfebres-de-la-esperanza-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/1.-Orfebres-de-la-esperanza-1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/1.-Orfebres-de-la-esperanza-1536x1152.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/1.-Orfebres-de-la-esperanza-2048x1536.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/1.-Orfebres-de-la-esperanza-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/1.-Orfebres-de-la-esperanza-1320x990.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 315px) 100vw, 315px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8809" class="wp-caption-text">Fotografía: Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">La educación es un quehacer que combina el movimiento y la parada. El trayecto se desarrolla explorando en diversas direcciones y dando tiempo para asimilar la vida que vamos construyendo. Es un camino de relación con un mundo diverso y plural en el que también nosotros somos diversos para los otros. Esta conciliación no es una dicotomía, sino una relación entre iguales que podemos vivir juntos y en cooperación. En el mundo diverso que nos rodea, convergen identidades dignas y diferencias enriquecedoras, que nos retan a igualar lo diverso y constatar lo incluido. Abordar o no estos encuentros, nos emparienta en dignidad, respeto, igualdad, equidad…, por la acogida, la hospitalidad, la fraternidad, que libremente trabajamos…, o nos inclina nuestro ser hacia la hostilidad, que genera exclusión, sufrimiento, odio, miedo… Habitar las diversidades, orientándolas en su lado positivo, nos potencia en todas las dimensiones, mientras que la inclinación por lo negativo del ser nos deshumaniza.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Una travesía hacia el mundo</strong>.</p>
<figure id="attachment_8810" aria-describedby="caption-attachment-8810" style="width: 316px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/2.-Una-travesia-hacia-el-mundo-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-8810" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/2.-Una-travesia-hacia-el-mundo-300x201.jpg" alt="" width="316" height="212" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/2.-Una-travesia-hacia-el-mundo-300x201.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/2.-Una-travesia-hacia-el-mundo-1024x685.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/2.-Una-travesia-hacia-el-mundo-1536x1028.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/2.-Una-travesia-hacia-el-mundo-2048x1371.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/2.-Una-travesia-hacia-el-mundo-1320x884.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 316px) 100vw, 316px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8810" class="wp-caption-text">Fotografía: Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">La diversidad de igualdades nos es constitutiva, y pensar sobre ella, conlleva una manera de ver el mundo que reclama nuestra implicación especialmente en el campo de las relaciones. En nuestra vida personal siempre estamos incluidos, pero nuestra existencia no puede mutilarse y condenarse a la soledad de nuestra pequeña persona, evitando el cara a cara, que nos abre al ser inagotable que nos identifica y a los múltiples misterios que nos articulan. ¡Solo llegaremos a ser plenamente con los otros! Nuestra limitación y parcialidad existenciales, pueden convertirse en potencia y complicidad que nos mejoran a todos a lo largo de nuestra vida. Pero esta semilla debe cultivarse mirando alrededor,  compartiendo los conocimientos y educando nuestro ser social. El respeto a uno mismo, a las diferencias, al medio ambiente…; el compromiso social, el diálogo y las relaciones adecuadas se erigen como básicos para todo lo demás. Desde la familia, como primer marco educativo, continuando por la escuela y la sociedad, hemos de participar y crear nuevos proyectos para hacerlo mejor.</p>
<p style="text-align: justify;">Aprender a ser, generando un crecimiento total, es una competencia para la vida que pasa por conocer, hacer y vivir juntos. Todo un reto y una aventura que entrelaza con las sendas del reconocer, pertenecer y situarse de manera armónica y vigilante, en el sentido en el que queremos orientar nuestra vida. Este trabajo de los talentos personales nos ha de llevar, del conocer al reconocer lo que también los otros han hecho para preparar nuestro camino. También nuestro hacer se alimenta del sentirse parte, aunque nos cueste por los conflictos que se generan en las interrelaciones personales. Una mirada amplia y consciente de nuestra ubicación, puede generar una sana y armoniosa convivencia. Porque el pertenecer a un grupo conlleva seguir los objetivos que movilizan a la mayoría. Solo con el equilibrio de nuestras vidas y el respeto a las formas de vida de los demás, nuestra vida será más humana. Para vivir juntos e incluir, el dialogo, el converger y el consensuar son sendas imprescindibles, que conducen a lo común, que nos acercan a un lenguaje de amistad, igualdad, hermandad, y diversidad, de un estar juntos, en que nuestras voces se escuchan mutuamente.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta competencia amplia para la vida no se limita a vivir, hacer, conocer y ser juntos. Para llegar a ello hay pasos que también deben darse para que la vida tenga significado y dirección: reconocer, pertenecer, ubicarse… Este trabajo de desarrollo personal necesita primero, que aceptemos la contribución de los otros en nuestro desarrollo, y después, un aprendizaje en el ser y sentirse parte en los lugares que interactuamos. El inicio de una sana y armoniosa convivencia exige mirar más allá, tomando como propios los objetivos comunitarios. Este equilibrio en nuestras vidas, junto a la capacidad de mirar, respetar y aceptar las demás formas de vida, nos hace más humanos. El estarjuntos pasa porque nuestras voces se escuchen mutuamente, con el lenguaje de lo diverso-diferente, que se conecta en igualdad, amistad y fraternidad. Las familias, los educadores y toda la sociedad hemos de trabajar en pro de esa educación que además de fortalecer lo personal respeta y reconoce, en un equilibrio entre lo que se da y lo que se recibe.</p>
<figure id="attachment_8811" aria-describedby="caption-attachment-8811" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/3.-El-itinerario-de-sumar-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-8811" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/3.-El-itinerario-de-sumar-300x226.jpg" alt="" width="300" height="226" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/3.-El-itinerario-de-sumar-300x226.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/3.-El-itinerario-de-sumar-1024x771.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/3.-El-itinerario-de-sumar-1536x1157.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/3.-El-itinerario-de-sumar-2048x1542.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/3.-El-itinerario-de-sumar-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/3.-El-itinerario-de-sumar-1320x994.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8811" class="wp-caption-text">Fotografía: Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;"><strong>El itinerario de sumar</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Las experiencias propias y colectivas pueden ser situaciones de aprendizaje del camino que nos hace iguales. Pero nuestra vida anónima necesita ser retomada para entrar en ese intermundo que hay que construir desde la libertad de los vínculos que nos llevan al nosotros. No es un camino fácil porque hay que ajustarse a los escenarios en que nos toca vivir y no todos vemos las cosas de la misma manera. Hay malos hábitos que nos arrastran pero hay que orientarse a lo nuevo e inevitable, conjugando el pensar, sentir y vivir en plural. De este proceso, que la propia vida manifiesta, han de surgir corazones abiertos y preocupados por todos los que habitamos la casa común. Hemos de construir marcos, espacios y tiempos colectivos de garantía, que nos acerquen a experiencias completas porque son compartidas. Somos seres interdependientes y nuestro existir impacta en los demás ya que, aunque nuestra deliberación sea privada, nuestra vida se despliega en un espacio compartido. Pensar en plural para vivir juntos mejor, nos aproxima al concepto de humanidad que exige unos mínimos en el desarrollo de una vida digna en común.</p>
<p style="text-align: justify;">Vivir y convivir son valores que solo bien orquestados conducen a una existencia semejante e irrepetible para todos. En nuestra vida, como en la naturaleza, lo individual y lo universal están en correlación y son aspectos de un todo único. Este es el camino del sumar, de la vinculación, de la interdependencia…, que nos conduce a nuestra esencia. La educación que hemos de promover en nuestros días exige algo más que conocimientos ligados a la disciplinas. Comprender el mundo significa, conocer y descubrir sus misterios con la finalidad de influir en el propio entorno, de manera conjunta, cooperativa y constructiva para todos. Estas interdependencias, este vivir el pluralismo y la comprensión mutua, tiene el punto de partida en cada uno que de forma autónoma, sensata y responsable desarrolla su personalidad participando y cooperando con los demás.</p>
<p style="text-align: justify;">A todos nos gusta correr hacia lo bello del existir. Pero, también la propia educación ha de ser educada haciendo posible, que las trayectorias escolares sean continuas, completas, desafiantes…, ante las inclusiones que nos han de conducir a vivir todos juntos. En nuestro siglo caracterizado por subsistir tensionados en lugar de relajados, intoxicados por los lenguajes venidos de los poderes…, ser auténticos supone dudar de muchos lenguajes ilusionarios, intoxicados…, que marcan nuestra época. Pero educar es incluir, y la escuela es un lugar especial con capacidad de adaptación a nuestras circunstancias y capacidades. Allí todos tienen su sitio, son valorados sin distinción y se les incluye e integra, favoreciendo su formación en igualdad de oportunidades.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Aprendizajes sostenibles</strong></p>
<figure id="attachment_8806" aria-describedby="caption-attachment-8806" style="width: 300px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/4.-Aprendizaje-sostenible-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-8806" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/4.-Aprendizaje-sostenible-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/4.-Aprendizaje-sostenible-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/4.-Aprendizaje-sostenible-1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/4.-Aprendizaje-sostenible-1536x1152.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/4.-Aprendizaje-sostenible-2048x1536.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/4.-Aprendizaje-sostenible-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/4.-Aprendizaje-sostenible-1320x990.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8806" class="wp-caption-text">Fotografía: Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Pensar la diversidad y las diversidades nos sitúa en el marco de lo dado y de lo que puede darse. Esos universales incluyentes pueden darnos un nuevo estilo de vida que deja un camino amplio frente al perfil mercantil u homogeneizador de los poderes. Hacen falta instituciones formativas inclusivas, que asuman esa diversidad de ideas, actitudes, aptitudes, experiencias, ritmos de aprendizaje, formas de organización de las realidades… Asumir y sostener la educación, pasa por reflexionar e ir adecuando los modos y la accesibilidad para todos en la educación integral. Se inicia en la familia, que es el primer grupo social donde se empieza a convivir, estableciendo criterios de gestión de la vida en común, de la responsabilidad y la toma de decisiones adecuadas, con unas normas que han de ser respetadas. Los padres son modelos que, con el clima que promueven, los mecanismos de resolución de conflictos que impulsan, el fomento de la independencia y la autonomía que favorecen, las actitudes prosociales y cooperativas dentro y fuera del hogar que desarrollan… ponen unos sólidos cimientos del aprendizaje de vivir.</p>
<p style="text-align: justify;">Todos los agentes implicados han de repensar su papel y las funciones vitales de su intervención educativa, ofreciendo oportunidades, contextos y proyectos comunes, de igualdad, de conocimiento y respeto…, sembrando un espíritu de entendimiento como iguales, que se ha de mantener toda la vida. Esa toma de conciencia de las semejanzas e interdependencias entre seres diversos y el fomento de la empatía, son pasos imprescindibles para desterrar los prejuicios y odios. La escuela después, actúa como un colectivo crítico con la sociedad, aplicando el principio de inclusión que surge de unos valores basados en el respeto a la diversidad de personas y culturas; entrena la toma de decisiones autónomas, cooperativas, tolerantes, flexibles y pluralistas, básicas en toda institución democrática y participativa. Pensar un desarrollo sostenible desde lo diverso, requiere una fusión entre corazón y razón, que lleve al humus original de lo común. Esto significa con frecuencia enfrentarse a la insensibilidad intelectual que nos bloquea, mover realidades acomodadas que nos sitúan en lo superficial, posicionarse asumiendo el ir contra corriente…, huyendo de los prejuicios, que alimentan el ego y nos liberan de una responsabilidad que nos compete.</p>
<p style="text-align: justify;">Esas rocas, tomadas como universales, nos impiden valorar lo rescatable de los demás e intoxican una realidad que se olvida de los sujetos. Direccionarse en la igualdad de oportunidades, significa superar muchas microsituaciones de actitudes y comportamientos, que realizamos de manera cotidiana tendiendo siempre al mismo lado de la balanza. Solo desde un trabajo de introspección, seremos capaces de cambiar, los clichés ligados a roles de género, cultura, raza, nivel social…, que mantienen situaciones de desigualdad. Estos comportamientos se pueden moldear desde el hogar, fomentando la autonomía y el sentido de la responsabilidad, involucrando por igual y sin distinción de género, educando con el ejemplo y dando oportunidad en el desarrollo de las habilidades sociales de sensibilidad y empatía. Todo esto necesita primero, el autoconcimiento y detección en nosotros mismos de los microcriterios, que condicionan nuestra manera de comportarnos y que impiden promover los cambios que han de favorecer el desarrollo respetuoso de cada uno en igualdad de derechos y oportunidades.</p>
<figure id="attachment_8807" aria-describedby="caption-attachment-8807" style="width: 313px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/5.-⁯Identidad-y-alteridad-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-8807" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/5.-⁯Identidad-y-alteridad-300x201.jpg" alt="" width="313" height="210" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/5.-⁯Identidad-y-alteridad-300x201.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/5.-⁯Identidad-y-alteridad-1024x685.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/5.-⁯Identidad-y-alteridad-1536x1028.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/5.-⁯Identidad-y-alteridad-2048x1371.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/5.-⁯Identidad-y-alteridad-1320x884.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 313px) 100vw, 313px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8807" class="wp-caption-text">Fotografía: Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;"><strong>Identidad y alteridad</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Adoptar valores que generan comportamientos armoniosos está en la base de toda naturaleza sostenible anudada en articulaciones secretas de su ser plural. Ser <em>con-</em> es una dimensión fundamental de nuestro existir que nos conecta en un mundo común. Parece contradictorio que en un planeta globalizado no haya dimensión común, y seguimos teniendo mundos autorreferentes, coexistiendo en la separación, alejados de la pluralidad original del ser. Urge pensar lo común y comunitario, experimentar la alteridad, explorar y abrir el lugar del nosotros. La palabra, el dialogo, la comunicación…, son claves inteligentes en estas relaciones, en las que la identidad y la alteridad son dos caras distintas de la misma moneda. En la construcción de la identidad, se necesita autonomía para desplegarse de manera comunicativa en relaciones positivas, posiciones ante los conflictos y en una participación activa, crítica y argumentada. Después, la autoestima y el autoconcepto, provocan el desarrollo de personas autónomas y libres, confiadas y seguras en sí mismas y en sus proyectos.</p>
<p style="text-align: justify;">Esa identidad construida de forma contextualizada y en relación con otras personas, necesita del dialogo, la comunicación y la participación en una convivencia en términos de diversidad, igualdad y justicia, que son valores básicos en las sociedades plurales. El desarrollo socio-personal recoge por lo tanto un abanico de aspectos de conocimiento de uno mismo y de los demás, de utilización e interpretación de ambos lenguajes, de discernimiento de los mensajes de la sociedad que nos llegan… Contribuir al bien personal y común pasa por superar el virus de la inconsciencia. Esta es una de las tareas que ofrece la educación, con la idea de contribuir en la construcción de un mundo más consciente e igualitario. Sin planes académicos para la búsqueda del sentido de la existencia, con el virus de la productividad y la actividad frenéticas, desconectados de las auténticas necesidades…, el virus de la inconsciencia se extiende por el mundo y todos los seres que lo habitamos…, sino desarrollamos su antídoto.</p>
<p style="text-align: justify;">Todos y cada uno como piezas del sistema, hemos de asumir responsablemente los cambios de este mundo insostenible. La educación, que es compleja y cambiante, ha de generar la consciencia necesaria para que nos relacionemos de manera sana con nosotros mismos, con los proyectos sociales, con el planeta que nos envuelve. Necesitamos una escuela total que busque caminos ante este desafío. No sirven ni las respuestas simples del pasado ni la disolución de responsabilidades. Hace falta una institución fuerte que asuma roles que la familia ya no es capaz de satisfacer y que sea capaz de responder a las exigencias de la sociedad y la economía. El desarrollo de capacidades solidarias, de resolución de problemas y trabajo en equipo, de acompañamiento en la formación de la personalidad…, se trabajan en la escuela a lo largo de todas las etapas educativas. Por eso la escuela, sin abandonar su función cognitiva, se moja en ciertos temas y los asume de manera activa y comprometida. Apuesta por el saber procesado que establece marcos de referencia, huye de los facilismos y revaloriza el esfuerzo como mecanismo habitual de progreso, promueve estrategias para superar la pasividad y el individualismo que nos invaden…</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Nos-otros en camino</strong></p>
<figure id="attachment_8808" aria-describedby="caption-attachment-8808" style="width: 300px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/6.-Nosotros-en-camino-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-8808" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/6.-Nosotros-en-camino-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/6.-Nosotros-en-camino-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/6.-Nosotros-en-camino-1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/6.-Nosotros-en-camino-1536x1152.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/6.-Nosotros-en-camino-2048x1536.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/6.-Nosotros-en-camino-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/11/6.-Nosotros-en-camino-1320x990.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8808" class="wp-caption-text">Fotografía: Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">El trabajo de orfebre del educador abre caminos a la esperanza de un desarrollo sostenible para todos. La vida, como la educación, es incluyente. Ambas se nutren de energías distintas, de combinación de materiales, de infinidad de situaciones que forman las realidades múltiples… Estos aprendizajes, a través de le educación, se convierten en significativos por ser vehículos de crecimiento pleno e interdependiente, que ayudan a mejorar el mundo. Todas las personas en sus sensibilidades y capacidades particulares, poseen un potencial enorme que nos puede enriquecer. Si construimos sociedades más inclusivas y equitativas, impulsamos los derechos de todos. Tomar la diversidad como un punto de partida en la estructura y organización de la escuela, es un horizonte rentable y eficiente en sentido y propósito, porque hace que las diferencias individuales sean beneficiosas para todos. Este proceso ha de abarcar toda la educación y asumirse como responsabilidad compartida, que involucra a los todos agentes educativos, las familias, las organizaciones sociales, los medios de comunicación…</p>
<p style="text-align: justify;">Para participar de esta ecología cognitiva de inclusión hay muchos caminos pero todos pasan por convertir la escuela en un lugar donde las personas con capacidades diferentes puedan aprender juntas. La información y la formación en este sentido, debe llegar también a las familias y a la sociedad en su conjunto. Lo diferente y lo desconocido puede asustarnos, pero como sociedad hemos de aprender y trabajar por hacer de nuestro mundo, un mundo mejor. Este es un camino de aprendizajes, en igualdad y equidad, que nos beneficia a todos. Requiere ajustes razonables, apoyos especiales…, que ayuden a adaptar los procesos educativos adecuados a las características y necesidades de cada persona. La sociedad construye ciudadanía, pero buena parte de los problemas que ha de afrontar son consecuencia de los vaivenes de la política y la economía, que la escuela no pude resolver. El cambio global solo llegará, si la propia sociedad promueve una ciudadanía que sepa relacionarse como interdependiente.</p>
<p style="text-align: justify;">Este es un paso con medidas estratégicas profundas, voluntariosas, niveladoras en positivo, compensadoras de deficiencias, con nuevas modalidades de relación entre los miembros de la comunidad educativa…, para llegar a todos y todo en condiciones equitativas e iguales de vida. Será necesaria revisar el rol que cumplen la instituciones educativas: que cuiden y protejan con  medidas de ayuda prioritarias; que construyan redes de apoyo que garanticen que los entornos educativos son seguros y accesibles; que posibiliten el máximo desarrollo de la personalidad, capacidades y competencias del alumnado; que respondan a las necesidades individuales y a las expectativas de futuro; que promuevan la formación, la corresponsabilidad y la transparencia…, para conseguir una inclusión educativa, que no deja a nadie atrás al ser herramienta del bien común global, que se va construyendo con el esfuerzo y la implicación responsable de todos. En el camino del nos-otros estamos todos como orfebres de la esperanza.</p>
<p><em>Josep ALEGRE<br />
</em><em>Profesor, filólogo y educador socio-cultural<br />
</em><em>Barcelona, España<br />
</em><em>Noviembre de 2022</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/11/orfebres-de-la-esperanza/">Orfebres de la esperanza</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Entre la igualdad y la diferencia</title>
		<link>https://www.revistare.com/2022/09/entre-la-igualdad-y-la-diferencia/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Sep 2022 04:58:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Paz]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Convivencia]]></category>
		<category><![CDATA[David Álvarez Martín]]></category>
		<category><![CDATA[derechos humanos]]></category>
		<category><![CDATA[diversidad]]></category>
		<category><![CDATA[Entre la igualdad y la diferencia]]></category>
		<category><![CDATA[igualdad]]></category>
		<category><![CDATA[paz]]></category>
		<category><![CDATA[unidad]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>David ÁLVAREZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/09/entre-la-igualdad-y-la-diferencia/">Entre la igualdad y la diferencia</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_8593" aria-describedby="caption-attachment-8593" style="width: 960px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/foto-re-paz-sept-22.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-8593" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/foto-re-paz-sept-22.jpg" alt="" width="960" height="641" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/foto-re-paz-sept-22.jpg 960w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/foto-re-paz-sept-22-300x200.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8593" class="wp-caption-text">Fotografía: Pixabay</figcaption></figure>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Uno de los grandes logros de la modernidad fue colocar el foco de atención en la igualdad de todos los seres humanos en términos políticos, económicos y sociales. Comenzó temprano, en la isla de Haití (llamada por los castellanos La Española y posteriormente Santo Domingo) en 1511, cuando una comunidad de frailes dominicos provenientes del Convento de San Esteban en Salamanca a través de la voz de Antón de Montesinos reclamó la dignidad de los aborígenes encontrados en las Antillas: “… ¿acaso no tienen ánima humana?”. Tal antropología está en la base del accionar de Bartolomé de las Casas y desemboca en la reflexión de Francisco de Vitoria.</p>
<p style="text-align: justify;">De los sermones a las legislaciones, de las revoluciones del siglo XVIII y XIX a la realidad del siglo XXI, la cuestión tan simple de formular —todos somos iguales— sigue distante de su pleno reconocimiento. El énfasis en la diferenciación de unos y otros para agendas políticas e ideológicas sigue presente. Mujeres y hombres, fetos y ancianos, distinciones por la melanina en la piel, por la lengua materna, distinción entre occidentales y orientales, el norte y el sur, por el año o siglo en que emigró, hasta por las creencias religiosas o políticas, son parte de una entramado absurdo y criminal que busca establecer grados de diferencia en el seno de la humanidad y hasta excluir a muchos de la condición de ser humano.</p>
<p style="text-align: justify;">Somos iguales y a la vez diferentes, si no fuéramos diferentes no hablaríamos de igualdad y si no fuéramos iguales no celebraríamos las diferencias que enriquecen ese elemento integrador de que todos tenemos “ánima humana”. Los énfasis en las diferencias, a la hora de pensar en la plenitud de lo humano, siempre carga con intenciones discriminatorias, conscientemente o no. Convertir la igualdad en un absoluto es la pesadilla que promueven los totalitarismo y fundamentalismos que no soportan la diversidad porque les quita el poder, el control de la “verdad”.</p>
<p style="text-align: justify;">La igualdad siempre ha de defenderse, la diferencia invita a la celebración. Nuestra existencia es la evidencia de que somos iguales y que fruto de la libertad, la lucidez y nuestra capacidad de amar somos diferentes. Lo humano es un surtidor grande y multiforme de expresiones, algunas extintas en el tiempo, otras en plena ebullición e infinitas formas que ocurrirán en el futuro. Es esa rica diversidad lo que nos invita a encontrar esa unidad profunda y misteriosa que nos hace una sola familia, incluso con el resto de los seres vivientes y el universo. Ninguna persona en particular es capaz de expresar el inmenso tesoro de todo lo humano y la humanidad no puede cerrarse al valor de cada vida humana en sus ricos rasgos y dimensiones.</p>
<p>David ÁLVAREZ MARTÍN<br />
Filósofo<br />
Santo Domingo (República Dominicana)<br />
Septiembre de 2022</p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/09/entre-la-igualdad-y-la-diferencia/">Entre la igualdad y la diferencia</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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