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	<title>David Martínez García | Revista RE Castellano</title>
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	<title>David Martínez García | Revista RE Castellano</title>
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		<title>La genómica social</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Dec 2018 05:58:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>David MARTÍNEZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/12/la-genomica-social/">La genómica social</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><em>Una manera de pronosticar el comportamiento de los individuos</em></p>
<figure id="attachment_3858" aria-describedby="caption-attachment-3858" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/12/louis-reed-747388-unsplash.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-3858 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/12/louis-reed-747388-unsplash-1024x683.jpg" alt="" width="660" height="440" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/12/louis-reed-747388-unsplash-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/12/louis-reed-747388-unsplash-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/12/louis-reed-747388-unsplash-600x400.jpg 600w" sizes="(max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-3858" class="wp-caption-text">Fotografía: Louis Reed</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Este año se cumplen 15 años desde la finalización del Proyecto Genoma Humano, cuyo objetivo ha sido descifrar el código de nuestro ADN. Este hecho ha permitido avanzar mucho en el conocimiento de las enfermedades hereditarias, en la farmacogenómica que es uno de los pilares de lo que se conoce como medicina personalizada, en la mejora de las semillas para hacerlas más resistentes a las plagas y cómo no, ha servido también para profundizar en el origen de la especie humana.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero a veces, el avance de la ciencia genera controversias en cuanto que puede romper el equilibro de lo que consideramos ética o moralmente aceptable. En este sentido, cabe destacar los últimos avances del investigador He Jiankui, quien afirma haber creado los primeros bebés del mundo con genes editados. El objetivo del proyecto de este investigador chino de la Universidad de Ciencia y Tecnología del Sur (SUST) en Shenzhen (China) es crear bebés resistentes al VIH, la viruela y el cólera.</p>
<p style="text-align: justify;">Si esta referencia científica puede ser objeto de un amplio debate, no lo son menos los avances que se están produciendo en el campo de la genómica social o sociogenómica. Si la genética se centra en las características o rasgos que se transmiten de padres a hijos de forma intergeneracional, la genómica es mucho más interdisciplinar, ya que se dedica al estudio de la información hereditaria de uno o múltiples organismos de forma integral y simultánea, es decir, a gran escala.</p>
<p style="text-align: justify;">Actualmente es una de las áreas más vanguardistas de la biología. La genómica usa conocimientos derivados de distintas ciencias como son: biología molecular, bioquímica, informática, estadística, matemáticas, la física y la bioinformática.</p>
<p style="text-align: justify;">La genómica social busca correlaciones, mediante la creación de algoritmos, entre los genes y determinados rasgos del comportamiento de un grupo de individuos. ¿Nos gustaría predecir las agresiones, las neurosis, la aversión al riesgo, el autoritarismo o los logros académicos?, esto es precisamente lo que promete la genómica social.</p>
<p style="text-align: justify;">Se trata de un matrimonio entre las ciencias sociales y las naturales, en el que se podría diseñar un mundo en el que entregaríamos tarjetas sanitarias a los individuos cuando nacieran, basadas en el mapa genético del individuo, donde se estableciera una predicción sobre el riesgo a contraer diversas enfermedades y la tendencia a mostrar diferentes comportamientos. Podríamos predecir la influencia de los genes en el éxito educativo, o la predisposición del individuo al gasto o al ahorro; información nada desdeñable si estuviera en poder de las entidades financieras.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin un buen sistema que regulara todo esto, los resultados obtenidos por la genómica social podrían utilizarse para analizar las solicitudes de ingreso en las escuelas y empleos, para calcular el coste de distintos tipos de seguros, el tipo de interés a aplicar a un préstamo, el coste de la seguridad social a pagar por un individuo, etc&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Un mundo regido por estos principios podría resultar tan emocionante como aterrador (o ambas cosas a la vez). Aunque los profesionales que trabajan en esta disciplina están centrados en sus aspectos positivos, la realidad puede ser muy diferente, ya que sus resultados podrían servir para aumentar el control sobre la vida y el comportamiento de los individuos, seleccionar a las personas como buenas o malas, útiles o inútiles y eficientes o costosas. En definitiva, podríamos caer en la creencia de que existe un auténtico determinismo que empañara el valor de la libertad y la esperanza en la posibilidad de cambio de los individuos.</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque los algoritmos que permiten establecer las correlaciones entre la herencia genética y el comportamiento de los individuos puedan llegar a ser muy útiles, también es verdad que muchas veces los resultados no implican una relación de causa efecto. Un ejemplo es la sorpresa que se llevó el psicólogo francés Simon Binet que inventó la manera de medir el coeficiente intelectual cuando se dio cuenta de que, en base a dicho test de inteligencia, se habían llegado a esterilizar personas con un coeficiente reducido para evitar que nadie pudiera heredar su debilidad intelectual.</p>
<p style="text-align: justify;">Este ejemplo nos ha de servir para evitar endiosar a las ciencias como generadoras de respuestas automáticas. Los algoritmos que calculan las correlaciones dentro de un inmenso banco de datos han estado construidos por humanos; y como tales están sesgados por sus ideas, género, raza, ideología, etc. No podemos limitar la libertad y el espíritu de superación de un individuo por el hecho de sentirse predeterminado a actuar de una manera concreta. Es más, el hecho de tener un mapa de ruta de cómo va a ser nuestra vida es ya un factor determinante, desde el punto de vista psicológico, que nos puede conducir a actuar y comportarnos de acuerdo con lo escrito en ese mapa.</p>
<p style="text-align: justify;">A todos nos gustaría conocer nuestro futuro y en especial, saber qué debemos hacer para evitar algunas actuaciones que puedan poner en peligro nuestra vida o bienestar. Sin embargo, nunca podemos utilizar herramientas que sirvan para segregar a los individuos por tipologías, y mucho menos negar la posibilidad de luchar por progresar y cambiar nuestras propias vidas, aunque de forma hereditaria existan elementos que nos hagan más proclives a desarrollar unas u otras formas de comportamiento. Todos tenemos derecho a lidiar con el predeterminismo y demostrarnos a nosotros mismos que somos capaces de cambiar aquello que nos hace ser menos personas.</p>
<p><em>David MARTÍNEZ GARCÍA<br />
</em><em>Economista<br />
</em><em>Barcelona (España)<br />
</em><em>Diciembre de 2018</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/12/la-genomica-social/">La genómica social</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Caridad vs. inversiones de impacto social</title>
		<link>https://www.revistare.com/2018/06/caridad-v-s-inversiones-de-impacto-social/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Jun 2018 04:58:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>David MARTÍNEZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/06/caridad-v-s-inversiones-de-impacto-social/">Caridad vs. inversiones de impacto social</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Normalmente asociamos la caridad con una de las tres virtudes teologales. Sin embargo, también se utiliza el término caridad para definir un sentimiento que impulsa al individuo a ser solidario con los que le rodean.</p>
<p style="text-align: justify;">Normalmente, cuando ejercemos la caridad utilizamos la técnica de los dos bolsillos, en uno ponemos el dinero que ganamos y, desde este, traspasamos al otro bolsillo el dinero que vamos a destinar para dar respuesta a nuestro sentimiento de responsabilidad social, a la vez que tranquilizamos nuestra conciencia.</p>
<figure id="attachment_3316" aria-describedby="caption-attachment-3316" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/06/economia.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-3316 size-medium" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/06/economia-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/06/economia-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/06/economia-1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/06/economia-600x450.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/06/economia-90x68.jpg 90w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-3316" class="wp-caption-text">Fotografía: Joan Grané</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Desde un punto de vista económico, podríamos trazar una línea imaginaria que enlazara la caridad con la rentabilidad. En un extremo estaría el afán por optimizar la rentabilidad de nuestras inversiones y en el otro, estarían aquellos recursos que vamos a destinar a la solidaridad de los cuales no esperamos obtener ningún tipo de retorno.</p>
<p style="text-align: justify;">Desde hace un tiempo ha surgido la idea de que es posible encontrar un punto medio entre ambos extremos; donde se considera que pueden llevarse a cabo inversiones en proyectos que conlleven un impacto social pero que no deben, necesariamente, ser objeto de una donación o estar exentas de rentabilidad. Es decir, se considera que es ético ser solidarios a la vez que obtener una cierta rentabilidad de dicho acto de generosidad.</p>
<p style="text-align: justify;">A estas inversiones se las llama inversiones de impacto social o en inglés “venture philanthropy”. La inversión filantrópica, consiste en hacer coincidir el alma de la filantropía con el espíritu de inversión, lo que acaba comportando un alto compromiso y un enfoque a largo plazo, capaces de crear un impacto en nuestra sociedad. Es un concepto novedoso para nosotros, aunque realmente el término fue acuñado ya hace tiempo por John D. Rockefeller III en 1969.</p>
<p style="text-align: justify;">A primera vista puede parecer que estamos diluyendo un valor tan alto como es el de la generosidad, sin embargo, lo que realmente está ocurriendo es que se están ampliando las formas en las que se concibe la manera de ejercer la solidaridad. No parece una aportación tan descabellada, en una sociedad que prima principalmente las relaciones causa-efecto y la inmediatez, donde se busca que todas las cosas tengan un resultado medible y donde el individuo busca una intervención más directa sobre su aportación solidaria.</p>
<p style="text-align: justify;">Nuevos tiempos, nuevas formas. Lo que no cambia es el fondo, sigue vigente la necesidad de participar en la construcción de un mundo más justo y solidario. En este nuevo entorno, la mayoría de los emprendedores sociales, a parte de su encomiable “capacidad de entrega”, disponen de un alto nivel de resiliencia y viven esperanzados en la acción transformadora de su misión. Sin embargo, para poder seguir consiguiendo recursos económicos que financien sus proyectos, han de ser capaces de incorporar a sus estrategias, nuevos instrumentos y formatos más alineados a las necesidades y expectativas de aquellos individuos que siguen estando dispuestos a invertir en solidaridad.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>David MARTÍNEZ GARCÍA<br />
</em><em>Economista<br />
</em><em>Barcelona (España)<br />
</em><em>Publicado originalmente en: <a href="http://universitasalbertiana.org/" target="_blank" rel="noopener">http://universitasalbertiana.org/</a>. <a href="http://www.universitasalbertiana.org/component/k2/392-caridad-v-s-inversiones-de-impacto-social" target="_blank" rel="noopener">Editorial newsletter mayo de 2018</a></em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/06/caridad-v-s-inversiones-de-impacto-social/">Caridad vs. inversiones de impacto social</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Una economía con sentido</title>
		<link>https://www.revistare.com/2018/03/una-economia-con-sentido/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Mar 2018 05:58:03 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>David MARTÍNEZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/03/una-economia-con-sentido/">Una economía con sentido</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_3092" aria-describedby="caption-attachment-3092" style="width: 660px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/03/christine-roy-343235-unsplash-2.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-3092 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/03/christine-roy-343235-unsplash-2-1024x685.jpg" alt="" width="660" height="442" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/03/christine-roy-343235-unsplash-2-1024x685.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/03/christine-roy-343235-unsplash-2-300x201.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/03/christine-roy-343235-unsplash-2-600x402.jpg 600w" sizes="(max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-3092" class="wp-caption-text">Photo by Christine Roy on Unsplash</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Muchas son las voces que claman por un nuevo modelo económico que de sentido a nuestras vidas. En este sentido están apareciendo interesantes propuestas que de forma parcial y con enfoques más o menos teóricos (economía del bien común, economía circular, etc.), aportan ideas o soluciones que pueden ser el germen que cambie el actual modelo económico y social.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, quizás deberíamos primero definir y consensuar los criterios sobre los que, posteriormente, podamos construir dichos modelos. Sin ningún interés de sentar cátedra, pero con el ánimo de aportar humildemente unas pautas de reflexión, me pregunto: ¿<u>Cuáles podrían ser las bases sobre las que construir una <strong>economía con sentido</strong></u>?</p>
<p style="text-align: justify;">En primer lugar, cuando hablamos de construir una economía con sentido, me refiero a construir algo entusiasmante. Que entusiasme a los que la piensan, a los que la practican y a los que la disfrutan. Para mí la tierra fértil sobre la que se deberían asentar estos nuevos criterios es el entusiasmo. Difícilmente se puede cambiar algo, se puede construir algo, o se puede reinventar, si no existe entusiasmo.</p>
<p style="text-align: justify;">Siguiendo con el ejercicio teórico de pensar en cuáles podrían ser los ingredientes que hacen de la economía una ciencia capaz de entusiasmar, he destacado 7 aspectos:</p>
<ol style="text-align: justify;">
<li>Después de cualquier crisis, el primer paso para reconstruir nuevamente con entusiasmo es despertar de nuestro interior la <strong>resiliencia</strong>. Por lo tanto, es necesario formar a las nuevas generaciones, que han estado acostumbradas a vivir bajo el paraguas del confort y la seguridad, a ser más resilientes y a sacar de dentro de ellos lo mejor que tienen para poder afrontar las situaciones adversas, con un carácter constructivo y con visión de futuro.</li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="2">
<li>Para construir una nueva economía, hay que abandonar o repensar las ideas preconcebidas; y por lo tanto es necesario generar un entorno que favorezca la <strong>creatividad</strong>. La complejidad del entorno hace las cosas más inciertas e inseguras. En este nuevo entorno, es necesario potenciar y reconocer el talento de las personas, habrá que trabajar de forma colaborativa, habrá que construir de forma compartida. Entramos en una etapa que se caracterizará por su nivel de creatividad, sentirse partícipe de un proceso creativo es siempre estimulante, a la vez que motiva y contagia el entusiasmo.</li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="3">
<li>La incertidumbre y la complejidad nos arrastran y nos obligan a actuar muchas veces de forma compulsiva; y todo ello no hace más que aumentar nuestros temores. Es necesario que <strong>perdamos el miedo</strong> y aprendamos a imaginar nuevas metas sin angustia, debemos vivir la incertidumbre como un elemento de nuestra cotidianidad.<br />
Vivimos en una sociedad esclava de lo que debería ser, nos sentimos arrastrados a vivir lo que debería ser, en lugar de aceptar lo que realmente es. Debemos hacer pedagogía para aprender a asumir las imperfecciones y los fracasos para vivir más felizmente. Sólo aceptando la realidad tal como es, seremos capaces de entusiasmarnos con ella. Sin dejar de  luchar por mejorarla…</li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="4">
<li>Para que una economía entusiasme, debemos ser capaces de repensar una economía reconciliada con el <strong>medio ambiente</strong>. Donde el crecimiento no se convierta en una meta en sí misma, sino que sea el resultado de un camino que debe tener en cuenta, dentro de la definición de todas las estrategias, la sostenibilidad de nuestro planeta.
<figure id="attachment_3072" aria-describedby="caption-attachment-3072" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/03/Medio-ambiente_DMartinez.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-3072 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/03/Medio-ambiente_DMartinez-1024x683.jpg" alt="" width="660" height="440" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/03/Medio-ambiente_DMartinez-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/03/Medio-ambiente_DMartinez-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/03/Medio-ambiente_DMartinez-600x400.jpg 600w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-3072" class="wp-caption-text">Fotografía: David Martínez</figcaption></figure></li>
<li>En este sentido creo que debemos recuperar una virtud que es la virtud de la <strong>austeridad</strong>. Ser austero implica saber contenerse. Quiere decir que, aunque tú quieras algo y puedas tenerlo por qué tienes medios y recursos para comprarlo, no lo haces por qué crees que no es el momento de hacerlo, porque que no es necesario o porque éticamente no corresponde hacerlo en ese momento. Hemos desarrollado y potenciado entre todos, una cultura de la inmediatez (ahora lo quiero, ahora lo tengo -sin pasar por el tamiz de la reflexión-). Pero conseguir las cosas de forma inmediata, hace que la satisfacción sea también inmediata y sus efectos tengan una corta duración.</li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="6">
<li>Otro aspecto a destacar en nuestro entorno actual, es la mala calidad de las relaciones humanas. <strong>El equilibrio emocional</strong> de los individuos tiene que ganar protagonismo frente a lo estrictamente material. En una sociedad en la que prevalece la velocidad, la sobrecarga de información, el exceso de imágenes y un montón de relaciones reales y virtuales a las que no podemos dar respuesta, es necesario poner orden en nuestra vida diaria.<br />
Es necesario aprender a filtrar, saber elegir la información que queremos; poner orden supone también mejorar la calidad de nuestras relaciones. Pero lo realmente importante es encontrar espacios para practicar la reflexión y la contemplación. Sin reflexión no es posible desarrollar espíritu crítico, planificar adecuadamente, ni tampoco es fácil priorizar lo que realmente es importante en nuestra vida.</li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="7">
<li>Por último, sería conveniente rescatar la importancia que tiene asumir <strong>la responsabilidad individual</strong>, por encima de la responsabilidad colectiva. El desarrollo enfermizo y, a veces irracional, de nuestra sociedad del bienestar nos ha llevado a que los individuos reclamen al Estado la solución a todos sus problemas individuales. Se ha producido un proceso de infantilización que ha ido dejando de lado la importancia que tiene para el individuo asumir su propia responsabilidad.<br />
Nos hemos ido alejando de hacer un saludable ejercicio de autocrítica y, sin este ejercicio, los ciudadanos nos apartamos cada vez más de nuestra adultez. Diluir la responsabilidad individual en el pantano de la responsabilidad colectiva nos ha llevado a diluir el sentimiento de culpabilidad y devaluar valores tan importantes como el mérito y el esfuerzo. Sería necesario reforzar nuestras carencias, trabajar nuestra fragilidad y aprender a asumir nuestros fracasos.</li>
</ol>
<p style="text-align: justify;">Si hacemos un esfuerzo para integrar todos estos elementos en nuestra vida diaria, seguramente podremos reforzar nuestra propia identidad con unos valores que nos entusiasmen como individuos, a la vez que nos posibiliten entusiasmar a los que nos rodean; y todo ello, para construir juntos un modelo social y económico que aporte un mayor sentido a nuestras vidas y que sea más coherente con la realidad en la que vivimos.</p>
<p><em>David MARTÍNEZ GARCÍA<br />
</em><em>Economista<br />
</em><em>Barcelona (España)<br />
</em><em>Marzo de 2018</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/03/una-economia-con-sentido/">Una economía con sentido</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>EL CARISMA. ¿Es una cualidad innata?</title>
		<link>https://www.revistare.com/2017/12/el-carisma-es-una-cualidad-innata/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Dec 2017 05:58:00 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[visión]]></category>
		<category><![CDATA[¿Es una cualidad innata?]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>David MARTÍNEZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2017/12/el-carisma-es-una-cualidad-innata/">EL CARISMA. ¿Es una cualidad innata?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Existen muchas personas carismáticas que seguramente han dejado huella en nuestras vidas como son Martin Luther King, Nelson Mandela, Gandhi, la madre Teresa de Calcuta, el obispo Pedro Casaldáliga, Vicente Ferrer, etc. Algunos de ellos porque han sido el germen de importantes cambios sociales, otros por su bondad y generosidad sin límites y otros por su instinto visionario.</p>
<p style="text-align: justify;">Muchas veces pensé que el carisma era algo innato, como un don, con el que algunas personas habían sido premiadas al nacer, como si de una lotería se tratase. Este pensamiento erróneo, se convertía en un obstáculo a la hora de plantearme nuevos retos personales de crecimiento personal y profesional.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, un día leyendo diferentes artículos, descubrí a <a href="https://www.youtube.com/watch?v=LMu_md_5PQ4" target="_blank" rel="noopener">Olivia Fox</a>, escritora, conferenciante y experta en temas de liderazgo empresarial. Ella ha escrito un libro denominado <em>El Mito del Carisma</em> donde se muestra disconforme en considerar el carisma como algo puramente innato o mágico. Y plantea la importancia de ejercitar ciertos comportamientos específicos y competencias personales que pueden ayudar, a las personas, a desarrollar su propio carisma.</p>
<p style="text-align: justify;">Y cuáles son estos comportamientos o competencias. Podríamos agruparlos en tres grandes grupos. Los que hacen referencia a la <strong><em>proximidad</em></strong>, los que son capaces de generar <strong><em>inspiración</em></strong> y por último los que crean <strong><em>afecto</em></strong>. Vemos cada uno de ellos.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>Proximidad<br />
</em></strong><span style="line-height: 1.5;">Las personas carismáticas son aquellas que cuando te sientas con ellas, tienes la sensación de que no están con nadie más. No existe el teléfono móvil, ni las interrupciones, ni las miradas perdidas. Son personas que saben escuchar. Pero no de cualquier manera sino que lo hacen de forma activa. Están centrados en el mensaje del emisor, interesados en su contenido y su persona, enfocados hacia su mirada. Son personas empáticas a la vez que buenos comunicadores y sobre todo, son aquellas personas que le hacen sentir a uno como si fuera el centro de la creación.</span><strong><em><br />
</em></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>Afecto<br />
</em></strong>Una persona carismática no puede serlo si no es capaz de mostrar su afecto. Y cuáles son los elementos principales que permiten mostrar ese afecto. El primero es la sinceridad. Es demostrar que el otro nos interesa, que nos preocupamos por él. Consiste en poner de manifiesto que el otro nos importa de verdad.</p>
<p style="text-align: justify;">Las personas que crean afecto evitan criticar a los demás. Son personas que cuando hablan lo hacen utilizando “el nosotros” en lugar de hablar del “yo”. Son tremendamente realistas, pero ello no es obstáculo para que sepan encontrar siempre lo positivo que hay detrás de cualquier situación.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>Inspiración<br />
</em></strong>Las personas carismáticas son aquellas que disponen de una gran capacidad para cambiar las cosas. Se sienten seguras de sí mismas y generan una gran confianza a su alrededor. Y esto lo consiguen no solo a través de sus palabras sino también de su ejemplo. Un ejemplo que va acompañado de un atrayente lenguaje no verbal basado en la coherencia que desprenden todas sus actuaciones.</p>
<p style="text-align: justify;">Acostumbran a ser personas inconformistas, constantes, creativas y disfrutan construyendo una visión. Ello hace que sus acciones sean inspiradoras para otros. Mantener viva una visión, no es tarea fácil y muchas veces esta perseverancia, les lleva a ser arriesgados e incluso sacrificarse por su ideal.</p>
<figure id="attachment_2864" aria-describedby="caption-attachment-2864" style="width: 660px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/12/Foto-carisma.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-2864 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/12/Foto-carisma-1024x683.jpg" alt="" width="660" height="440" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/12/Foto-carisma-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/12/Foto-carisma-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/12/Foto-carisma-600x400.jpg 600w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-2864" class="wp-caption-text">Fotografía: David Martínez García</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">El carisma puede ser una perla maravillosa o puede convertirse en un arma muy letal. Al principio del artículo hemos destacado importantes personajes carismáticos que probablemente han dejado una huella positiva en nuestra existencia. Sin embargo, el carisma, por el hecho de ejercitarlo no provoca exclusivamente actos de bondad o generosidad. También existen famosos personajes de nuestra historia que han utilizado esta cualidad para sembrar, a su alrededor, el mal y la destrucción.</p>
<p style="text-align: justify;">Hemos hablado de personajes carismáticos famosos, pero cuántas personas que viven a nuestro alrededor comparten también esta característica. El carisma no es una cualidad innata, ni algo extraordinario reservado únicamente para unos pocos escogidos.</p>
<p style="text-align: justify;">Todos podemos en mayor o menor medida ejercitar los comportamientos y competencias que permitan desarrollar nuestro propio carisma. Pero solo si sabemos escuchar activamente y somos sinceros al mostrar nuestro afecto, podremos aprender de los errores propios y los de de los demás. Y una vez bañados por la humildad (humildeados), podremos ser fuente de inspiración para los que nos rodean.</p>
<p><em>David MARTÍNEZ GARCÍA<br />
</em><em>Economista<br />
</em><em style="line-height: 1.5;">Barcelona (España)<br />
</em><em>Diciembre de 2017</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2017/12/el-carisma-es-una-cualidad-innata/">EL CARISMA. ¿Es una cualidad innata?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>La economía circular</title>
		<link>https://www.revistare.com/2017/06/la-economia-circular/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Jun 2017 05:38:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Acuerdo de París]]></category>
		<category><![CDATA[biomímesis]]></category>
		<category><![CDATA[calentamiento global]]></category>
		<category><![CDATA[corrientes migratorias]]></category>
		<category><![CDATA[David Martínez García]]></category>
		<category><![CDATA[Economía circular]]></category>
		<category><![CDATA[presión demográfica]]></category>
		<category><![CDATA[Protocolo de Kyoto]]></category>
		<category><![CDATA[refugiados climáticos]]></category>
		<category><![CDATA[refugiados medioambientales]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>David MARTÍNEZ GARCÍA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2017/06/la-economia-circular/">La economía circular</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">En el año 2016 se firmó el famoso Acuerdo de París que daba continuidad al Protocolo de Kyoto. Dicho acuerdo, establecido dentro de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, establece medidas encaminadas a reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero. Este acuerdo fue firmado por 96 países, más la Unión Europea en su conjunto, lo cual supone sumar más del 55% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero de nuestro planeta.</p>
<p style="text-align: justify;">El dióxido de carbono, gas que retiene el calor en nuestra atmósfera, ha aumentado en más de un 30% desde que se inició la revolución industrial, lo que ha provocado un incremento de la temperatura global en más de un grado. Esto supone que estamos liberando el calor que emitirían cuatro bombas atómicas cada segundo. De ahí el hecho que se están derritiendo los polos y aumentando el nivel de los mares.</p>
<p style="text-align: justify;">A mediados de siglo se prevé un incremento de la temperatura de otro grado adicional. Este proceso implicará que algunas zonas de nuestro planeta queden inundadas por el agua. En concreto, los cálculos prevén que entre 50 y 200 millones de personas estén obligadas a desplazarse para el año 2050, convirtiéndose en <em>refugiados climáticos o ambientales</em>. Recordemos que 13 millones de personas son las que hasta ahora han huido de la guerra de Siria.</p>
<p style="text-align: justify;">Por si fuera poco, frente a estas previsiones, nos están llegando noticias sorprendentes sobre la desvinculación de EEUU del tratado de París. El motivo, una visión egoísta y fragmentada de los problemas globales del planeta, apoyada por el populista lema «America first» (América primero).</p>
<p style="text-align: justify;">¿Por qué esta actitud individualista y poco solidaria que, seguramente, no es un hecho aislado atribuible al presidente de los EEUU, sino que es también compartida por un número no desdeñable de ciudadanos de nuestro planeta?</p>
<p style="text-align: justify;">Probablemente la respuesta está en que existe una cierta infoxicación (una intoxicación de información). Llevamos gran parte de nuestra vida bombardeados por noticias catastróficas sobre las consecuencias del cambio climático y sobre campañas de sensibilización encaminadas a mejorar el medio ambiente. Sin embargo, esta cascada de información acaba siendo perniciosa, porque después de un primer impacto emocional importante pero reducido en el tiempo, nuestro cerebro produce un efecto bloqueo, pasando a archivar la información en nuestra biblioteca de sucesos, libre de su componente emocional.</p>
<figure id="attachment_2261" aria-describedby="caption-attachment-2261" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/Economia-circular2.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-2261 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/Economia-circular2-1024x683.jpg" alt="" width="660" height="440" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/Economia-circular2-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/Economia-circular2-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/Economia-circular2-600x400.jpg 600w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-2261" class="wp-caption-text">Fotografía: David Martínez</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">No es trivial el proceso de concienciación de la ciudadanía que se ha realizado en muchos de los países desarrollados, integrando en su quehacer diario un aspecto tan importante como el proceso de reciclaje. Sin embargo, nos queda poco tiempo y, si queremos reducir el calentamiento del planeta, es necesario buscar modelos sistémicos que incorporen en nuestra economía formas de diseñar, producir y consumir distintas a las que conocemos. En este sentido es interesante la aportación de las diferentes escuelas de pensamiento industrial y económico al concepto de economía circular.</p>
<p style="text-align: justify;">Nuestra economía utiliza lo que se denomina «un sistema lineal», basado en la extracción, producción, consumo y eliminación. Este sistema está alcanzando sus límites, por lo que es necesario encontrar un sistema que sea más eficiente y que optimice el volumen de materiales utilizados, la energía que se consume y los residuos que se generan.</p>
<p style="text-align: justify;">La economía circular no se basa únicamente en reducir el impacto medioambiental de nuestras actuaciones, sino que va más allá, atajando los problemas desde su raíz. Es por ello que se centra en el diseño, teniendo en cuenta los procesos de extracción, producción, reutilización y reciclaje desde el momento de la concepción de los productos, a la vez que busca la minimización de su consumo energético.</p>
<p style="text-align: justify;">La economía circular se inspira en la biomímesis, una disciplina que estudia las mejores ideas de la naturaleza para imitar sus diseños y procesos con el ánimo de resolver problemas humanos. La economía circular copia el ciclo de vida de los seres vivos que tiene lugar en la naturaleza. En el mundo natural no hay residuos, sino que la materia fluye, de manera que los residuos de una especie se convierten en alimentos para otra utilizando para todo ello una fuente de energía inagotable que proviene directamente del sol.</p>
<p style="text-align: justify;">La economía circular divide los componentes de los productos en dos grupos, los biodegradables (son aquellos nutrientes biológicos que pueden ser devueltos a la naturaleza como alimento de otros seres vivos) y los técnicos (aquellos que deben ser reutilizados una y otra vez en el proceso productivo sin entrar en la naturaleza).</p>
<p style="text-align: justify;">La clave de la economía circular, está en diseñar productos absolutamente reciclables, ya sea porque son biodegradables o porque están diseñados de manera que sus componentes pueden ser utilizados repetidamente en los procesos de producción, favoreciendo desde su concepción el ahorro de materiales, el ahorro en el consumo de energía durante todo el ciclo de vida del producto y evitando la generación y acumulación de residuos.</p>
<p style="text-align: justify;">El siguiente video, presentado por la Fundación Ellen MacArthur denominado <em>Rethinking Progress</em> (<em>Repensando el progreso</em>), ayuda a entender y ampliar el concepto de economía circular comentado brevemente en este artículo.</p>
<p><iframe loading="lazy" src="https://www.youtube.com/embed/RstFV_n6wRg?rel=0" width="560" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
<p style="text-align: justify;">El calentamiento global del planeta está dejando de ser un problema potencial para empezar a convertirse en una realidad. Y esa realidad producirá cambios en la naturaleza, desaparición de algunas especies, pérdida de las condiciones de vida, bienestar y salud de los individuos, pero sobre todo afectará directamente a millones de personas, los denominados refugiados climáticos o medioambientales. Personas concretas que verán como las tierras se desertizan, como las lluvias arrasan los cultivos, o como los mares engullen sus poblados y ciudades.</p>
<p style="text-align: justify;">Estas personas concretas, que también podemos ser nosotros, deberán buscar un nuevo lugar para habitar, lo cual generará importantes corrientes migratorias y presión demográfica sobre territorios que no estarán preparados para ser poblaciones de acogida.</p>
<p style="text-align: justify;">El planeta Tierra y su capacidad para generar ecosistemas sostenibles tiene una experiencia de éxito de miles de millones de años. Nosotros, en unos pocos siglos hemos puesto en peligro la vida de millones de personas, que es el bien más preciado que tenemos. Quizás haya llegado el momento de desendiosar al individuo y desde la humildad, mirar, escuchar y aprender de otros seres vivos que sin la inteligencia ni la capacidad de amar que tiene el ser humano, han sabido encontrar el camino de la supervivencia.</p>
<p><em>David MARTÍNEZ GARCÍA<br />
</em><em>Economista<br />
</em><em style="line-height: 1.5;">Barcelona (España)<br />
</em><em>Junio de 2017</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2017/06/la-economia-circular/">La economía circular</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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