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	<title>Elisabet Juanola Sória | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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	<title>Elisabet Juanola Sória | Revista RE Castellano</title>
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		<title>La dama de humor</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Sep 2025 04:57:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Elisabet JUANOLA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/09/la-dama-de-humor/">La dama de humor</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">La dama de humor es una compañera incondicional que todos tenemos, pero no siempre nos permitimos aprovechar, a pesar de que nos ayuda a vivir mejor y a ser mejores personas, que parece fácil, pero no lo es, de hecho, es una llave de entrada para aprender de ella, tal como con la felicidad, el gozo, la sencillez y otras cualidades propias de la interioridad.</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="text-align: justify;">Los mejores momentos de la vida los he pasado con ella, siempre sonriente, con distensión, distinción y alegría. Ella es convocante, facilita las relaciones y ayuda a decir y escuchar de buena gana casi cualquier cosa. Aporta paciencia, allana los caminos y acerca a las personas.</span></p>
<p style="text-align: justify;">Su presencia es agradecida y ligera. Cuando voy con ella, me da confianza, no hay que hacer nada especial para esponjar el rostro e incluso sonreír y sólo con eso el corazón se alegra, se amorosa y todo se consigue ver más sencillo y familiar.</p>
<p style="text-align: justify;">Es elegante, la dama de humor no hace «leña con el árbol que ha caído», no hace ironía, ni burla, no se ríe a costa de otro, no despedaza o ridiculiza, ni a los demás, ni a mí. Más bien me hace ver la parte gozosa, divertida, tierna y simple de la vida. No es compatible con la estridencia, destensa las situaciones y las hace amables. Es decir, estimables, agradables.</p>
<figure id="attachment_25313" aria-describedby="caption-attachment-25313" style="width: 400px" class="wp-caption aligncenter"><a style="text-align: justify;" class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/dama-del-humor.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-25313" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/dama-del-humor-300x224.jpg" alt="" width="400" height="299" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/dama-del-humor-300x224.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/dama-del-humor-1024x766.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/dama-del-humor-1536x1149.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/dama-del-humor-2048x1533.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/dama-del-humor-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/dama-del-humor-1320x988.jpg 1320w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a><figcaption id="caption-attachment-25313" class="wp-caption-text">«Cuando tenemos la dama de humor integrada en todos los ámbitos de la vida,<br />crecemos de manera exponencial, su aportación es significativa en todos los ámbitos,<br />todo nos sale mejor y más fácil, ¡ incluso es terapéutica !,<br />su presencia facilita el sueño, la buena digestión y la salud.<br />¡Hagamos el esfuerzo para tenerla siempre cerca!» Imagen de Lee Travathan en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">La dama de humor alegra la vida, <span style="text-align: justify;">a veces seca e incluso reseca, riega la tierra y la deja esponjosa, no encharcada, olorosa, permite que las plantas estén frescas. Allí donde las puertas chirrían o los cajones se encallan, pone aceite, lubrica y suaviza. La dama de humor hace que aparezca verdor y color, flores donde no las había, y que lo que era fibroso y quebradizo se vuelva flexible, resistente, gracioso, comprensible. La dama de humor es el mejor sacacorchos cuando cuesta que salga el buen vino de una botella.</span></p>
<p style="text-align: justify;">Justo es decir, es una dama, y como tal, sabe estar, no se impone. Sabe estar en silencio, pero presente con su toque de gracia. Marcha de donde no la quieren, y delata a los que la usan para lucirse haciendo pantomima, porque es suave y respetuosa, no ofensiva. Se aleja de la maldad y la ironía, la dama de humor da el tono para que todo el mundo esté cómodo, a veces nos hace reír, pero no es necesario.</p>
<p style="text-align: justify;">Siempre disponible, entiende que no sabemos pasear con ella lo suficiente y nos ofrece el mejor camino para volver a intentarlo. A menudo la hemos alejado del trabajo, de las reuniones y espacios formales, como si ser amigos de ella nos hiciera débiles y poco serios, pero ella, con mucha sabiduría y altura de miras, busca buenos espacios para mostrar lo mejor de las personas.</p>
<p style="text-align: justify;">Siempre estamos a tiempo de invitarla a estar con nosotros, a solas o en compañía y cuando llega, su perfume la delata de lejos, todos la conocemos, es universal, inclusiva y pacífica.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando tenemos la dama de humor integrada en todos los ámbitos de la vida, crecemos de manera exponencial, su aportación es significativa en todos los ámbitos, todo nos sale mejor y más fácil, ¡incluso es terapéutica!, su presencia facilita el sueño, la buena digestión y la salud. ¡Hagamos el esfuerzo para tenerla siempre cerca!</p>
<p><em>Elisabet JUANOLA SORIA<br />
</em><em>Periodista<br />
</em><em>Chile<br />
</em><em>Publicado originalmente en la Revista RE num. 120, edición catalana</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/09/la-dama-de-humor/">La dama de humor</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>La fábula del colibrí</title>
		<link>https://www.revistare.com/2025/06/la-fabula-del-colibri/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Jun 2025 04:58:30 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Social / Solidaridad]]></category>
		<category><![CDATA[disponibilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Elisabet Juanola Sória]]></category>
		<category><![CDATA[La fábula del colibrí]]></category>
		<category><![CDATA[solidaridad]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Elisabet JUANOLA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/06/la-fabula-del-colibri/">La fábula del colibrí</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_26611" aria-describedby="caption-attachment-26611" style="width: 400px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/05/ArtTower-Pixabay-1.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-26611" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/05/ArtTower-Pixabay-1-300x234.jpg" alt="" width="400" height="312" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/05/ArtTower-Pixabay-1-300x234.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/05/ArtTower-Pixabay-1.jpg 512w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a><figcaption id="caption-attachment-26611" class="wp-caption-text">Imagen: ArtTower en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Un día hubo un incendio en la selva y los animales huían del fuego despavoridos. De repente, un colibrí, que volaba con energía, echaba agua de su pico sobre el fuego. Otro animal al darse cuenta le gritó: «¿No ves que no apagarás el fuego con tu pico?», y el colibrí le respondió: «Yo estoy haciendo mi parte».</p>
<p style="text-align: justify;">Como todas las fábulas, nos hace reflexionar y hoy, la reflexión no debe ser blanco o negro, sino que nos enfrenta al reto de ver distintos matices.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Qué significa hacer mi parte?</p>
<p style="text-align: justify;">Seguro que cada circunstancia es diferente e incluso es discutible qué es más acertado, pero al «hacer la parte que nos corresponde» existe una actitud de vida, la de quien no se detiene, la de quien se siente parte de la solución. Hacer nuestra parte es estar disponible, es ponernos en camino, no quedarse quieto, ser parte de la solución, reconocer las ideas de los demás y entre todos hacer una voluntad.</p>
<p style="text-align: justify;">La situación de cambio de vida en la que estamos sumergidos es una oportunidad para «hacer nuestra parte», muchas veces tan aparentemente insignificante como el agua del pico del colibrí. Pero el tema va en la convicción de estar donde se necesita, de saber que solo podemos hacer una parte y creer que otros también harán su parte. Pero no es suficiente, porque hacer nuestra parte, aunque sea necesaria, puede cerrarnos. Puede ocurrir que yo piense o sienta que mi parte es la única o la que todos deberían hacer, que yo tenga una mirada de la realidad y no considere que hay otras.</p>
<p style="text-align: justify;">Otra pista para una sana manera de situarnos es no juzgar a los demás y buscar la comunidad, hacer red.</p>
<p style="text-align: justify;">No juzgar es un trabajo muy intenso, porque requiere creer positivamente en los demás, confiar en que cada uno tiene una voluntad que debemos considerar. Pero es necesario entenderlos y hacer un plan, ya que nadie puede hacer nada solo.</p>
<p style="text-align: justify;">Todo es incierto y nadie tiene toda la información y los liderazgos se diversifican, yo mismo puedo ser el líder que no era o ayudar en una buena idea de otro. Hay que poner nuestra parte y crear red para hacer vínculos que ayuden a la construcción del bien ser. La palabra «red» es potente, debemos entender y aprender que es una forma de funcionar que requiere iniciativa, para hacer o para sumar. La iniciativa no se improvisa.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero todavía hay un tema más: escuchar y estar disponibles para avanzar y retroceder tantas veces como sea necesario, porque ahora sí, lo importante es el camino.</p>
<p style="text-align: justify;">Vivimos un maravilloso momento nuevo, incierto, pero que entusiasma mucho, donde hay mucho que empezar y la disponibilidad que salga bien está en el interior de cada uno. ¡Adelante pues!</p>
<p><em>Elisabet JUANOLA SORIA<br />
</em><em>Periodista<br />
</em><em>Santiago (Chile)<br />
Este artículo fue publicado en la revista</em> <em>RE nº 104, edición en catalán, en octubre de 2020</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/06/la-fabula-del-colibri/">La fábula del colibrí</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Todo depende</title>
		<link>https://www.revistare.com/2025/03/todo-depende/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Mar 2025 06:00:58 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Elisabet JUANOLA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/03/todo-depende/">Todo depende</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_22397" aria-describedby="caption-attachment-22397" style="width: 390px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/grandmother-1822564_1920.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-22397" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/grandmother-1822564_1920-300x198.jpg" alt="" width="390" height="257" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/grandmother-1822564_1920-300x198.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/grandmother-1822564_1920-1024x675.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/grandmother-1822564_1920-1536x1013.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/grandmother-1822564_1920-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/grandmother-1822564_1920-1320x870.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/grandmother-1822564_1920.jpg 1920w" sizes="(max-width: 390px) 100vw, 390px" /></a><figcaption id="caption-attachment-22397" class="wp-caption-text">«Nuestros padres no veían el universo tal como lo vemos<br />cada uno de nosotros, es un hecho generacional.»<br />Imagen de Sasin Tipchai en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">La canción <em>Depende </em>del grupo Jarabe de Palo, estrenada en 1998, nos recuerda que muchas cosas no son mejores, ni peores, sino que depende desde donde se viven y miran. Por ejemplo, todos los años, ¿entre el 20 y el 21 de junio se produce el solsticio de&#8230;? ¡Depende! Será de verano en el hemisferio &#8216;norte&#8217; y de invierno en el hemisferio &#8216;sur&#8217;. Norte y sur, por cierto, referencias convencionales propias de una cosmovisión. Y entre el 20 y el 24, la celebración del solsticio, estemos donde estemos, es un evento que conectará con el sistema de creencias, costumbres, cultura y manera de entender la vida de la gente de ese lugar. Y no hace falta ser un experto o un intelectual para vivir y celebrar la tradición propia. Tampoco es necesario entender el sentido profundo de la verbena de san Juan para celebrarla quemando objetos viejos, comer coca o bailar y cantar por la noche. Y el mismo día, en el otro hemisferio, el pueblo mapuche, celebra el <em>We Tripantu </em>velando la noche a la espera de la salida del sol para darle la bienvenida y con él, el nuevo año y el invierno austral. Una ceremonia donde se convocan los antepasados desde los cuatro puntos cardinales y donde los niños hacen balancear los árboles que no dan frutos para despertarlos.</p>
<p style="text-align: justify;">Al día siguiente de la verbena y del <em>We Tripantu</em>, el mundo seguirá rodando y las noticias de otros lugares lejanos igualmente podrán afectar los precios de la gasolina o de la harina de todos en todo el mundo. La especie humana se conecta más que nunca, pero tampoco lo entendemos del todo. La misma paradoja se da en el micro y el macro cosmos. Quizás los clásicos, al hablar de la <em>universitas</em>, ya buscaban encontrar caminos en este laberinto de las cosmovisiones.</p>
<p style="text-align: justify;">Una cosmovisión es cómo miramos el universo, dicho sencillamente. El universo, entendido como un sistema de creencias. Y creencias no solamente religiosas, sino que aquello que nos &#8216;creemos&#8217;, lo que hemos aprendido y nos sirve para funcionar en las relaciones, en la vida cotidiana, que nos ayuda a interpretar la vida. Y a pesar de ser de un mismo pueblo, país y cultura, en cierto modo, casi hay tantas miradas como personas existen y han existido. Nuestros padres no veían el universo tal como lo vemos cada uno de nosotros, es un hecho generacional. Los antepasados nos transmiten la existencia y nos dan pistas para interpretar su sentido, pero cada generación y cada persona debe hacer su propio trabajo interior para reinterpretar y para ello necesita de sus contemporáneos.</p>
<p style="text-align: justify;">Un ejercicio interesante para valorar cómo evolucionamos como sociedad, es comparar cómo han cambiado estos paisajes &#8216;nuestros&#8217; en los últimos años: aumento de la población, costumbres gastronómicas, uso de las telecomunicaciones, uso de las tarjetas bancarias, barrios nuevos, conciencia ecológica, parques&#8230; pensemos en ello. ¿Cómo era vuestra ciudad antes?, ¿cómo era ir a la escuela?, ¿cómo era ver un estreno cinematográfico?, ¿cómo jugaban los niños antes y ahora?</p>
<p style="text-align: justify;">Hoy, somos más consumidores que nunca, pero como no nos damos cuenta de tantas otras cosas de las que formamos parte simultáneamente y son nuestra cosmovisión. Todo se compra. No es peor o mejor, es un sistema de vida. ¿Qué nos pasa si no compramos, si no consumimos?, ¿podemos elegir hacer las cosas de otra manera? Los sistemas no son mejores o peores, sino el sentido que las personas tienen dentro de ellos. «… el hecho de hacer consciente que el mundo es un macrosistema en perpetuo cambio supone, necesariamente, una mente reflexiva que transfiere el hecho vivido espontáneamente, el concepto, la palabra y la imagen», dice el sabio chileno Gastón Soublette en su libro <em>El I Ching y La Sabiduría Prehistórica</em>. Ediciones UC 2023.</p>
<p style="text-align: justify;">Finalmente, en un cerrar y abrir de ojos la vida hace un giro, nos muestra otra versión y necesitamos reinterpretar nuevamente el sentido. Un mundo mejor siempre es una elección que empieza para uno mismo desde su entorno inmediato.</p>
<p><em>Elisabet JUANOLA SORIA<br />
</em><em>Periodista<br />
</em><em>Santiago de Chile<br />
</em><em>Artículo publicado originalmente en la Revista RE num. 119, edición catalana</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/03/todo-depende/">Todo depende</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Humanismo urbanita</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/12/humanismo-urbanita/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Dec 2024 05:56:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[conciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Elisabet Juanola Sória]]></category>
		<category><![CDATA[Humanismo urbanita]]></category>
		<category><![CDATA[pobreza]]></category>
		<category><![CDATA[Silencio]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Elisabet JUANOLA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/12/humanismo-urbanita/">Humanismo urbanita</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">En una conversación entre personas mayores, uno de ellos, recordando el pueblo de sus abuelos, unos setenta años atrás, lo describía como un lugar <em>muy pobre</em>, donde no había luz eléctrica, el agua se sacaba del pozo, no había sanitarios dentro de las casas, ni televisor, ni refrigeradores, ni lavadora, ¡ni coche! Tras un silencio, alguien dijo: «¿piensas que eso era ser pobre?, hace setenta años lo que describes no era ser pobre».</p>
<figure id="attachment_19153" aria-describedby="caption-attachment-19153" style="width: 380px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/wishing-well-76869_1280.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-19153" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/wishing-well-76869_1280-300x218.jpg" alt="" width="380" height="277" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/wishing-well-76869_1280-300x218.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/wishing-well-76869_1280-1024x746.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/wishing-well-76869_1280.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 380px) 100vw, 380px" /></a><figcaption id="caption-attachment-19153" class="wp-caption-text">«Silencio. Un instante al día, con perseverancia. Y el pozo irá <br />guardando reservas para cuando ya no salga agua del grifo.»<br />Imagen de No-longer-here en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Esta conversación, verídica, hace pensar. Parecería que no supiéramos que muchos artefactos no existían hace setenta años y que, por tanto, se vivía sin ellos. ¡No nos concebimos sin luz en casa, sin agua, sin televisor, sin coche! ¡No digamos sin móvil! Nos entendemos ónticamente con artefactos.</p>
<p style="text-align: justify;">Nadie puede dar lo que no tiene, y estamos escasos de humanismo. Lo sabemos, pero también lo hemos normalizado. Es un diagnóstico viejo parecido al cuento del lobo. Tenemos demasiados avisos, mucha literatura, debate, cine&#8230; que habla del vacío, de un ser humano demasiado satisfecho, que lo tiene todo menos profundidad, separado de su esencia y a la vez enojado, que vive &#8216;fuera&#8217;, pendiente y dependiente del consumo, del tener, de la apariencia, ¡vacunado incluso! contra el silencio, la lectura, el conocimiento, la investigación, la conciencia, la espiritualidad&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Sabemos, porque es un tema conocido, que somos frívolos y como lo somos no hacemos nada por no serlo. Estamos tan vacíos que, cuando hacemos algo un poco profundo, lo pregonamos, lo publicamos en las redes sociales, lo mostramos, lo exteriorizamos, pero no lo acabamos de vivir, de integrar. Las experiencias de vida también son un objeto de consumo.</p>
<p style="text-align: justify;">Nos cuesta despertar la conciencia. Un ejemplo lo encontramos en los recursos hídricos del planeta. Puede pasar que en los mismos setenta años en los que el amigo de la conversación del inicio ha integrado como &#8216;naturales&#8217; las comodidades que sus abuelos no conocieron, el planeta no tenga ni una gota de agua, dado que es finita. A estas alturas hay pueblos enteros que ya no tienen y no hacemos nada. ¿Cómo viviremos sin agua? Eso que es gravísimo, no nos hace reaccionar porque no lo dimensionamos. ¿Cómo será una humanidad en un planeta sin agua?</p>
<p style="text-align: justify;">Depende de cada uno de nosotros.</p>
<p style="text-align: justify;">Ciertamente el entorno no ayuda. La ciudad, hábitat por definición humanista, cosmopolita, abierta y horizontal es &#8216;invivible&#8217;, agresiva, impositiva, excesiva, sobrepoblada. Vivimos trasladándonos. Vendemos nuestro tiempo a cambio de un trabajo. Hacer lo que nos gusta es literalmente un lujo. Estamos rodeados de ruido, día y noche. Los ruidos son los excesos, es el consumo, es todo aquello que no nos permite tocar fondo, llegar al ser. Captar que el mundo está cambiando de manera dramática.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Cómo cambiarlo?, ¿cómo actuar? De manera perseverante, cada día hacer un segundo, un instante breve, pero consciente de silencio. Un instante al día, con perseverancia. Y el pozo irá guardando reservas para cuando ya no salga agua del grifo.</p>
<p><em>Elisabet JUANOLA SORIA<br />
</em><em>Periodista<br />
</em><em>Chile<br />
</em><em>Artículo publicado originalmente en la Revista RE num. 118, edición catalana, en abril 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/12/humanismo-urbanita/">Humanismo urbanita</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Parábola de la amarilis</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/09/parabola-de-la-amarilis/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Sep 2024 16:59:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[amarilis]]></category>
		<category><![CDATA[autenticidad]]></category>
		<category><![CDATA[comunidad.]]></category>
		<category><![CDATA[confianza]]></category>
		<category><![CDATA[Elisabet Juanola Sória]]></category>
		<category><![CDATA[Parábola de la amarilis]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Elisabet JUANOLA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/09/parabola-de-la-amarilis/">Parábola de la amarilis</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Las amarilis son plantas que hacen una flor al año, en Chile en primavera-verano. En invierno tienen una etapa de dormición durante la cual el bulbo se prepara para dividirse y posteriormente brotan hojas alargadas que se disponen en doble fila. Entrada la primavera, en el centro de estas hojas, crece una vara desnuda de unos treinta centímetros. Muy cerca del solsticio de verano, al final de esta vara aparecen capullos que serán flores.</p>
<figure id="attachment_17205" aria-describedby="caption-attachment-17205" style="width: 420px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/Belladonna_Lilies_Amaryllis_belladonna_52887816133-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-17205" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/Belladonna_Lilies_Amaryllis_belladonna_52887816133-300x247.jpg" alt="" width="420" height="346" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/Belladonna_Lilies_Amaryllis_belladonna_52887816133-300x247.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/Belladonna_Lilies_Amaryllis_belladonna_52887816133-1024x844.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/Belladonna_Lilies_Amaryllis_belladonna_52887816133-1536x1267.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/Belladonna_Lilies_Amaryllis_belladonna_52887816133-2048x1689.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/Belladonna_Lilies_Amaryllis_belladonna_52887816133-1320x1088.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 420px) 100vw, 420px" /></a><figcaption id="caption-attachment-17205" class="wp-caption-text">«La confianza se asemeja a una flor. No existe hasta que no se abre.»<br />Imagen Bernard Dupont, Francia en wikimedia.org</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">La flor del Amarilis (amaryllis), a veces aparece sola, sin hojas, esbelta en el extremo de la vara que la sostiene. Hay una variedad que sale de manera silvestre y, de donde parecía no haber nada, aparecen unas varas rosadas preciosas, es el Lirio de Santa Paula. Las amarilis tienen unos colores magníficos, como acostumbra a pasar con todas las flores de todas las plantas. Delicados, vivos, de una sola tonalidad o mezclados entre rojos, naranjas, rosados, blancos, amarillos&#8230; Pero, lo más impresionante es cómo se abren y cómo aparece la flor. De ser un puño, similar al pico apretado de un gran pájaro, pasan en horas a mostrar la íntima y exquisita plenitud de la flor. Una flor abierta que es un regalo para los sentidos, que da alegría y belleza allí donde esté.</p>
<p style="text-align: justify;">La confianza se asemeja a una flor. No existe hasta que no se abre. Antes vemos un brote y un palo o un tronco seco o nada, porque el bulbo está bajo tierra. Para que aparezcan las flores tiene que haber un proceso y para ser nosotros testigos de su belleza tenemos que saber estar atentos, saber mirar, saber ver, no esperar nada y ser agradecidos. Posiblemente para que haya confianza, debe ser mutua.</p>
<p style="text-align: justify;">La flor saldrá, no para nosotros, sino porque tiene su momento, si queremos hacerla salir por voluntad nuestra, es posible que acabemos matándola o no podamos apreciar su autenticidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Finalmente, tan importante es la flor como el bulbo, el clima, la tierra, el sol, el agua, la maceta, la vara, las hojas, la abeja, el sustrato, la lluvia&#8230; el jardín entero o el bosque. La flor sola, apartada de todo, no tiene sentido.</p>
<p style="text-align: justify;">Construir confianza requiere de un proceso, de comunidad, de autenticidad y, sin embargo, puede darse o no.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Elisabet JUANOLA SORIA</em><br />
<em>Periodista</em><br />
<em>Santiago de Chile</em><br />
<em>Artículo publicado originalmente en la Revista RE num. 117, edición catalana, en enero 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/09/parabola-de-la-amarilis/">Parábola de la amarilis</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Mirar y no ver</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/09/mirar-y-no-ver/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Sep 2023 05:00:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[aprender]]></category>
		<category><![CDATA[confiar]]></category>
		<category><![CDATA[conocer]]></category>
		<category><![CDATA[Elisabet Juanola Sória]]></category>
		<category><![CDATA[mirar]]></category>
		<category><![CDATA[Mirar y no ver]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Elisabet JUANOLA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/09/mirar-y-no-ver/">Mirar y no ver</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Es posible que sólo con el título sea fácil adivinar de qué trata este relato. Intentaremos pues ir un poco más allá de lo que es obvio, y es que muchas veces miramos sin ver.</p>
<figure id="attachment_11193" aria-describedby="caption-attachment-11193" style="width: 400px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/abuela-y-nieta.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-11193" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/abuela-y-nieta-300x147.jpg" alt="" width="400" height="196" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/abuela-y-nieta-300x147.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/abuela-y-nieta-1024x502.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/abuela-y-nieta-1536x753.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/abuela-y-nieta-1320x647.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/abuela-y-nieta.jpg 1915w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a><figcaption id="caption-attachment-11193" class="wp-caption-text">«Las personas queremos ser miradas, tener testigos,<br />pero no queremos ser juzgadas.»<br />Fotografía: mentrea en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;" data-wp-editing="1">Es sabido que para ver mejor hay que tener los ojos bien abiertos, que no siempre los tenemos. Pero, ¿es posible que no haya que ver tanto? Podría pasar que en el querer ver “mejor”, nos exigimos un control que acaba haciéndonos disfrutar menos de la simplicidad y a menudo también mantenemos una lucha interior para ser listos, para que no nos den gato por liebre, porque desconfiamos de los demás.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Qué pasa si simplemente me gusta más mirar y sonreír? Sería esta una mirada risueña, acogedora, que no juzga.</p>
<p style="text-align: justify;">A veces es más sabio optar por confiar. El camino sencillo que no contempla todas las variables, sino que queda abierto, flexible, sin &#8216;miramientos&#8217;. Entonces, quizás podremos disfrutar de mirar, sin más. Como cuando miramos una puesta o una salida de sol. Sólo estamos. Entra por los ojos la belleza, la luz, los colores, sin análisis, reflexión, opinión.</p>
<p style="text-align: justify;">Mirar no es necesariamente ver, ni observar. ¿Cuántas veces nos han mirado y no nos han visto, cuántas veces no hemos visto nosotros lo que a pesar de ser evidente estaba delante nuestro? Forma parte del límite, no tenemos todos los datos, no lo entendemos todo, ni lo sabemos todo. De hecho, debemos mirar para aprender.</p>
<p style="text-align: justify;">Los niños piden que los padres los miren, que la mirada de los mayores los tenga en cuenta. “¡Mira qué hago!” grita el nieto al abuelo desde un columpio, o cuando hace una mueca nueva. Mirarlos no tiene ningún análisis asociado, es un acto de amor, de ternura, de presencia. “¡Te estoy mirando!”, decimos para advertir nuestra presencia.</p>
<p style="text-align: justify;">Y cuando nadie nos mira, cuando pasamos desapercibidos, muchas veces nos sabe mal, nos entristece, es como si no contáramos. Las personas queremos ser miradas, tener testigos, pero no queremos ser juzgadas. La mirada, sin más análisis, es una presencia, es testigo. Entonces, al cabo del tiempo, sabemos que otros estaban y nosotros estábamos para ellos. Y podemos hacer recuento, sin demasiada opinión, sólo constatando: yo estaba, ¿estábamos, recuerdas? De hecho, la mirada es una fuente informativa de primera, muy intuitiva, básica: me gusta, no me gusta. Puede ser sólo descriptiva, aunque como todos somos diferentes, miramos diferente. Si estamos aprendiendo, miramos por primera vez algo y lo hacemos con mucha atención, si el maestro nos pregunta, tenemos que saber responder. Si miramos por segunda o tercera vez, es diferente, complementa, confirma que lo que había mirado, es de una forma o no.</p>
<p style="text-align: justify;">A veces, sólo mirar es suficiente, positivamente suficiente para hacer compañerismo. Mirarnos durante un rato con un amigo es formidable, las palabras estorban. La pose, la autenticidad se hace presente y somos.</p>
<p style="text-align: justify;">Rescatemos pues la mirada como forma de ser, como presencia que, aunque somos limitados y tenemos maneras de mirar sesgadas, nos posibilita acercarnos, aprender, ir un poco más allá, abrirnos, confiar, aceptar que lo que estoy mirando, está fuera de mí y lo respeto.</p>
<p><em>Elisabet JUANOLA SORIA<br />
</em><em>Periodista<br />
</em><em>Chile<br />
</em><em>Publicado originalmente en revista RE catalán núm. 112</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/09/mirar-y-no-ver/">Mirar y no ver</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Resistencia y re-existencia</title>
		<link>https://www.revistare.com/2022/03/resistencia-y-re-existencia/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Mar 2022 05:56:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[covid19]]></category>
		<category><![CDATA[creatividad]]></category>
		<category><![CDATA[Elisabet Juanola Sória]]></category>
		<category><![CDATA[Incertidumbre]]></category>
		<category><![CDATA[pandemia]]></category>
		<category><![CDATA[Resistencia y re-existencia]]></category>
		<category><![CDATA[resistir]]></category>
		<category><![CDATA[tozudez]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Elisabet JUANOLA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/03/resistencia-y-re-existencia/">Resistencia y re-existencia</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Anela es el personaje que saca las mesas para el desayuno todos los días, aunque no hay café, ni pan, ni huevos, ni turistas en su pensión a los pies del Trebevic durante la guerra de los Balcanes. La describe Margaret Mazzantini en el libro <em>La palabra más bella</em> con una perseverancia indestructible. La guerra y los ladrones han vaciado y roto todo lo que tenía y ella ha recogido los pedazos de las tazas, las ha parcheado y todas las mañanas las coloca en las mesas desnudas: «Palomas cansadas, inmóviles, a la espera de la paz. Era su orgullo, y su orgullo fue su resistencia».</p>
<figure id="attachment_7523" aria-describedby="caption-attachment-7523" style="width: 568px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/01/resistencia.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-7523" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/01/resistencia-300x200.jpg" alt="" width="568" height="378" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/01/resistencia-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/01/resistencia-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/01/resistencia-600x400.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/01/resistencia-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/01/resistencia-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/01/resistencia.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 568px) 100vw, 568px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7523" class="wp-caption-text">«Y ahora debemos resistir. Debemos aguantar. Debemos ser resistentes amorosos.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">No es fácil descubrir la resistencia. Las personas somos débiles, sufrimos, nos afecta la vida, tan bella que es&#8230; pero efectivamente limitada y dolorosa. Este presente pandémico necesita el ejercicio resistente, pero hace falta el sentido, hay que poner nombre a novedades que se nos muestran, hay que adelantarse a la incertidumbre, aunque sea con balbuceos desorientados y borradores que mañana tiremos a la basura. Pero no podemos dormirnos porque el cansancio, la necesidad y la supervivencia pueden fácilmente traspasar la finísima línea que convierte la resistencia en resignación.</p>
<p style="text-align: justify;">La resistencia es tozuda, está convencida de que tiene que aguantar, pero también que ella es aún más fuerte que todo aquello que la quiere tumbar, es una fortaleza profunda, no es una fortaleza prepotente, es digna y si es necesario es combativa, pero no va al combate, sino a salvar, por eso es constructiva. Y ahora debemos resistir. Debemos aguantar. Debemos ser resistentes amorosos.</p>
<p style="text-align: justify;">Tenemos incertidumbres, muchas, por todas partes: no sabemos si habrá rebrote, si estamos contagiados, si podemos recaer, no sabemos cuánta gente más va a morir de contagio, si efectivamente habrá más espiritualidad en el mundo, si habremos aprendido algo, si el sistema de trabajo y economía que nos gobierna girará hacia una plataforma más humana, menos individualista, personalista y buscadora de éxito.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero hay que ir más al fondo, hay que revisar cómo estamos de reservas de sentido y ser tozudos: la vida es mucho más que el dinero, las personas somos comunidad, el poder oprime a las personas y las personas necesitamos amor. «Sentirnos queridos al menos una vez en la vida, nos puede salvar», sentí que decía la teóloga Manolita Pedra.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Por qué aguantar? ¿Por no caer enfermos, por no contagiar a otros si es que somos portadores? ¿Aguantar hasta que se encuentre el antídoto? ¡Sí!, pero también, todo este confinamiento, esta distancia social, nos debe llevar a la re-existencia, a conectarnos más con el ser.</p>
<p style="text-align: justify;">Ahora que no estamos seguros de si lo que hacemos sirve para algo, si algunas cosas que hacíamos las seguiremos haciendo, ahora debemos poner la creatividad a trabajar para que nos salvemos todos, para que el amor sea el vínculo y motor que nos oriente a hacer comunidad.</p>
<p><em>Elisabet JUANOLA SÓRIA<br />
</em><em>Periodista<br />
</em><em>Publicado originalmente en RE catalán núm. 103</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/03/resistencia-y-re-existencia/">Resistencia y re-existencia</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Una exterioridad llena de silencio</title>
		<link>https://www.revistare.com/2021/09/una-exterioridad-llena-de-silencio/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Sep 2021 04:57:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Atacama]]></category>
		<category><![CDATA[Chiu-Chiu]]></category>
		<category><![CDATA[desierto]]></category>
		<category><![CDATA[Elisabet Juanola Sória]]></category>
		<category><![CDATA[interioridad]]></category>
		<category><![CDATA[Silencio]]></category>
		<category><![CDATA[Una exterioridad llena de silencio]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Elisabet JUANOLA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/09/una-exterioridad-llena-de-silencio/">Una exterioridad llena de silencio</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">No es habitual estar en un lugar donde puedes ver salir el sol cada mañana y ponerse por la tarde, sin moverte prácticamente del mismo lugar. No es habitual para las personas que vivimos en la ciudad&#8230; pero, para las personas que viven en Chiu-Chiu o en cualquier pueblecito del altiplano del desierto de Atacama, el ritmo del día está marcado por el astro y así calculan sus tiempos.</p>
<figure id="attachment_6977" aria-describedby="caption-attachment-6977" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/chile-final-136.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-6977 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/chile-final-136-1024x768.jpg" alt="" width="660" height="495" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/chile-final-136-1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/chile-final-136-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/chile-final-136-600x450.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/chile-final-136-1536x1152.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/chile-final-136-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/chile-final-136.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-6977" class="wp-caption-text">«Una exterioridad llena de silencio, exenta de obstáculos, facilita enormemente el ejercicio interior, vaciarse.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">El desierto es inmenso y las distancias son difíciles de prever porque entre un punto y otro no hay casi nada, no hay árboles o edificios para medir la perspectiva, simplemente está el horizonte. Y entre el horizonte y el punto de referencia, kilómetros. Piedras, pequeños montículos y aunque poca, vegetación leñosa. Viento, por la tarde comienza el viento. Una persona que no conoce, no ve puntos de referencia, para un atacameño, está claro donde es el norte&#8230; siempre.</p>
<p style="text-align: justify;">Es cierto que cuando una persona quiere y busca el silencio, puede hacerlo en casi cualquier parte, pero hay lugares que ayudan más que otros. Una exterioridad llena de silencio, exenta de obstáculos, facilita enormemente el ejercicio interior, vaciarse. Suena raro hablar de vaciarse y posiblemente no se entiende demasiado si no se ha tenido experiencia, cada uno la suya, personal y única. Y el desierto lo pone fácil, ayuda a dejar de lado lo que puede molestar, lo que pesa, lo que no sirve, tal vez, incluso, casi de forma inmediata: llegar y empezar a conectar con el ritmo del día, con el cielo y la luz, con que no se necesita casi nada, con que todo tiene sentido y es más sencillo de lo que parecía.</p>
<p style="text-align: justify;">La interioridad se cultiva, se le debe dedicar tiempo y a veces, no siempre es disciplina, dedicación, perseverancia. Cuanto más nos vaciamos, más nos llenamos de luz, una luz intensa que nutre el ser. Y después, cuando volvemos a la ciudad, al ritmo impuesto por las horas, no por el sol, podemos cerrar los ojos y buscar dentro aquella luz que nos llena y es como tener un ahorro, un pequeño dique.</p>
<p style="text-align: justify;">Aprender a hacer silencio implica hacerlo, apagar los ruidos, exteriores e interiores, no es fácil. Una exterioridad silenciosa, tan luminosa e intensa de día que pide un espacio curado, por eso hay que estar dentro, recogerse, poner pausa, cuando vamos al desierto, vamos a buscar profundidad.</p>
<p style="text-align: justify;">El desierto es un lugar para ir solo o con aquellos que entienden el silencio.</p>
<p><em>Elisabet JUANOLA SORIA<br />
</em><em>Periodista<br />
</em><em>Santiago de Chile<br />
</em><em>Publicado originalmente en Revista Re Catalán núm. 97 «Interioritat»</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/09/una-exterioridad-llena-de-silencio/">Una exterioridad llena de silencio</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>La vida es un largo camino, cada día se da un paso</title>
		<link>https://www.revistare.com/2020/12/la-vida-es-un-largo-camino-cada-dia-se-da-un-paso/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Dec 2020 05:58:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[alegría de vivir]]></category>
		<category><![CDATA[creatividad]]></category>
		<category><![CDATA[Elisabet Juanola Sória]]></category>
		<category><![CDATA[Fernando Harms]]></category>
		<category><![CDATA[flauta]]></category>
		<category><![CDATA[La vida es un largo camino cada día se da un paso]]></category>
		<category><![CDATA[oportunidad]]></category>
		<category><![CDATA[sentido de la vida]]></category>
		<category><![CDATA[vacío]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Elisabet JUANOLA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/12/la-vida-es-un-largo-camino-cada-dia-se-da-un-paso/">La vida es un largo camino, cada día se da un paso</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 14pt;">Fernando, un caso real</span></strong></p>
<figure id="attachment_5988" aria-describedby="caption-attachment-5988" style="width: 442px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/10/Free-Photos-en-Pixabay.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-5988 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/10/Free-Photos-en-Pixabay-331x219.jpg" alt="" width="442" height="293" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/10/Free-Photos-en-Pixabay-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/10/Free-Photos-en-Pixabay-300x200.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 442px) 100vw, 442px" /></a><figcaption id="caption-attachment-5988" class="wp-caption-text">«Él ha conseguido instalarse vitalmente<br />en la creación y la alegría de vivir.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Hacía tiempo que no nos encontrábamos y quedamos a la salida del metro. Íbamos abrigados, ya se notaba el invierno y los días eran cortos y oscuros. Sólo vernos me dice: «Qué trabajo es cada día estar bien. Ser feliz es un trabajo intenso»; reímos, pero lo entendí a continuación y nos pusimos a hablar del sentido de la vida y del ejercicio cotidiano de fortalecerlo, especialmente viviendo situaciones muy repetitivas y con pocos estímulos. Si bien nos reconocíamos afortunados, no dejábamos de ser realistas con lo que la economía, las leyes de mercado, las noticias, el estallido de la pobreza con indigencia en la calle y otros elementos cotidianos, bombardean el deseo, la alegría y el sentido de vivir. Más aún, cuando tenemos conciencia del valor «felicidad».</p>
<p style="text-align: justify;">El vacío es aquello que no contiene lo que está destinado a contener. Se define a partir de la ausencia. Una caja vacía tiene&#8230; nada. El vacío existencial, dramáticamente, muestra la falta de sentido, pero también es la gran oportunidad de proyectar la novedad que queremos. El vacío, si lo enfrentamos, tiene una gran fuerza creativa y cada día está más lleno de ejemplos de personas y grupos de personas, que después de tocar fondo han regenerado vida y han dado maravillosos frutos. Han enfrentado el vacío y han activado la fuerza creativa.</p>
<p style="text-align: justify;">El estudio de la física cuántica nos da pistas muy valiosas para no tener miedo al vacío y entenderlo como el principio de la vida. Ciertamente, antes de que hubiera algo, había nada. ¿Qué hace que comience algo? Brian Swimme dice: «Las partículas elementales emergen del vacío. Este es el sencillo e impresionante descubrimiento. En la base del universo hierve la creatividad, abismo que lo nutre todo.»</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando Fernando Harms con cincuenta y dos años salió de la filarmónica de Santiago de Chile, después de haber sido treinta años solista, no sabía por dónde empezar a vivir de nuevo y vendió su flauta; estaba tan decepcionado que pensaba nunca más tocar. Un día, después de dar varios tumbos existenciales y sin flauta, su gran compañera y herramienta de trabajo, se preguntó si construirse su instrumento era factible. Veinte años de investigación, descubrimientos sobre la mecánica, las matemáticas, los metales, el sonido&#8230; han hecho posible la construcción de cabezales y flautas de plata, cobre y madera, que tienen técnicamente un sonido concentrado, dulce, con gran armonía y plasticidad, pero sobre todo él ha conseguido instalarse vitalmente en la creación y la alegría de vivir. Es uno de miles y miles de casos de supervivencia postmoderna.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Elisabet JUANOLA SORIA<br />
</em><em>Periodista<br />
</em><em>Publicado originalmente en RE catalán núm. 99</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/12/la-vida-es-un-largo-camino-cada-dia-se-da-un-paso/">La vida es un largo camino, cada día se da un paso</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Un educador social</title>
		<link>https://www.revistare.com/2019/08/un-educador-social/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Aug 2019 04:58:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Social / Solidaridad]]></category>
		<category><![CDATA[compartir]]></category>
		<category><![CDATA[Elisabet Juanola Sória]]></category>
		<category><![CDATA[entretenimiento]]></category>
		<category><![CDATA[globo]]></category>
		<category><![CDATA[globoflexia]]></category>
		<category><![CDATA[un educador social]]></category>
		<category><![CDATA[viaje]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Elisabet JUANOLA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2019/08/un-educador-social/">Un educador social</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Eran las ocho de la tarde y Elliot estaba sentado entre su madre y su tía a punto de emprender un viaje en tren que iba a durar toda la noche. En la bolsa había algunos juguetes, pero en casa, con el padre, se habían quedado los más importantes, que echaba de menos en aquel momento: el monopatín, la pelota de fútbol, los <em>transformers</em> y unos cuantos más. Afortunadamente la madre le ofreció algo para comer y tomar un zumo de fruta que había comprado y que le apetecía mucho.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando le dijeron que haría un viaje en tren le había parecido muy interesante, pero ahora estaba un poco aburrido, no tenía sueño y la madre y la tía hacían pruebas, que a él no le gustaban nada, de cómo acomodarse los tres en los dos asientos. También le habían dicho que no podía correr dentro del vagón.</p>
<p style="text-align: justify;">Sentado frente a ellos, había un chico y una chica leyendo, no parecían novios y eran de edades similares.</p>
<p style="text-align: justify;">De golpe, de un asiento de atrás, vino otro joven a charlar con la joven sentada frente a Elliot. Este sí tenía cara de simpático y su manera de hablar era divertida. Empezó diciendo que en aquel momento empezaba un partido del Barça y que se lo estaba perdiendo. Miró a Elliot y le preguntó: – ¿eres del Barça tú?–. Elliot hizo que sí con la cabeza y se puso colorado. Empezaba algo divertido en aquel tren…</p>
<figure id="attachment_4687" aria-describedby="caption-attachment-4687" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2019/08/Elliot2.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-4687 size-medium" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2019/08/Elliot2-300x224.jpg" alt="" width="300" height="224" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2019/08/Elliot2-300x224.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2019/08/Elliot2-1024x765.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2019/08/Elliot2-600x448.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2019/08/Elliot2-90x68.jpg 90w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-4687" class="wp-caption-text">«Fue un viaje por las distintas edades de los viajeros,<br />las costumbres, el gozo, la risa, los colores, los países.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">– ¿Cómo te llamas? –le preguntó el joven.</p>
<p style="text-align: justify;">– Elliot –respondió nuestro amigo de casi cuatro años–</p>
<p style="text-align: justify;">– Y, ¿sabes cómo me llamo yo, Elliot? Me llamo Gerard, dijo el joven, dejando expectante al joven Elliot.</p>
<p style="text-align: justify;">– Te quiero hacer una pregunta, Elliot: ¿te gustan los globos? –dijo el joven que se había sentado delante suyo mientras, con gran misterio sacaba un globo alargado de su mochila. Elliot dijo que sí y enseguida reconoció que con aquel globo se podía hacer una espada.</p>
<p style="text-align: justify;">La relación acababa de empezar ya que la interacción entre Elliot y Gerard era una maravilla que implicaba también a la madre, la tía y otros pasajeros sentados cerca. Gerard y Elliot hicieron que el globo se transformara en una espada; después Elliot fue nombrado caballero del vagón y quedó al cargo de la entrada y salida de los pasajeros del vagón, y mientras tanto, explicaba cosas de sus juguetes y otras historias de su extraordinaria vida infantil.</p>
<p style="text-align: justify;">En un determinado momento Elliot quiso otra espada. Ello fue la oportunidad de invitarlo a hacer un regalo a su madre: podía escoger entre una flor, un perrito o un corazón. Y aunque Elliot pensaba que su madre podría tener una espada como la suya, finalmente, ayudado por Gerard, le hizo una flor a su madre.</p>
<p style="text-align: justify;">En esta historia todos aprendimos. La foto describe lo que pasó: todos los pasajeros hicieron globoflexia. Fue un viaje por las distintas edades de los viajeros, las costumbres, el gozo, la risa, los colores, los países. Elliot acabó durmiendo plácidamente después de haberlo pasado en grande y el resto de los pasajeros pudo hacer lo mismo tras haber compartido un viaje inolvidable.</p>
<p><em>Elisabet JUANOLA SÓRIA<br />
</em><em>Periodista<br />
</em><em>Chile<br />
</em><em>Publicado originalmente en revista RE, edición en catalán, número 82, abril de 2015</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2019/08/un-educador-social/">Un educador social</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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