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	<title>saborear la vida | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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	<title>saborear la vida | Revista RE Castellano</title>
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		<title>¿Ser conscientes? ¿Para qué?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Sep 2022 05:00:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[conciencia plena]]></category>
		<category><![CDATA[mindfulness]]></category>
		<category><![CDATA[Núria Farriols]]></category>
		<category><![CDATA[psicología]]></category>
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		<category><![CDATA[¿Ser conscientes? ¿Para qué?]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Núria FARRIOLS</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/09/ser-conscientes-para-que/">¿Ser conscientes? ¿Para qué?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_8326" aria-describedby="caption-attachment-8326" style="width: 360px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/aceptacion.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-8326" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/aceptacion-300x200.jpg" alt="" width="360" height="240" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/aceptacion-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/aceptacion-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/aceptacion-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/aceptacion-1320x880.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/aceptacion.jpg 1920w" sizes="(max-width: 360px) 100vw, 360px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8326" class="wp-caption-text">«La aceptación es un movimiento interno<br />que permite el cambio real.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Todos tenemos, de forma ineludible, dentro de nuestra humanidad compartida, una voluntad de reducir el sufrimiento, que muy a menudo intentamos evitar. En algunas ocasiones puede ser útil y beneficioso, pero en otras circunstancias en que no es posible evitarlo, puede resultar perjudicial, ya que no permite drenarlo y transformar este padecimiento de forma fértil. Quizá por este motivo Anthony de Mello hablaba de la importancia de «sufrir para no sufrir». Poder estar en contacto con el sufrimiento inherente a la vida, ineludible —el contacto con la enfermedad y la muerte— para poder vivir de forma consciente la vida, con toda su amplitud y riqueza. Sólo asumiendo la transitoriedad de la vida la podemos vivir intensamente.</p>
<p style="text-align: justify;">La evitación tiene muchas formas, como, por ejemplo, la de posponer y pensar que algo externo nos «salvará»: «Cuando la Covid se acabe&#8230; cuando tenga pareja&#8230; cuando tenga hijos&#8230; cuando me jubile&#8230; cuando mis hijos sean mayores&#8230;». Si pudiéramos hacer una «radiografía» del sufrimiento humano compartido, quizás tendría la característica de no estar centrado en el <strong>presente</strong>. Podemos estar focalizados en recuerdos de tiempos pasados (cuando son agradables, con añoranza; cuando desagradables con<em> rumiación</em> y pena) o futuros (anticipando posibles situaciones negativas o catastróficas, dependiendo de la imaginación de cada uno).</p>
<p style="text-align: justify;">La ansiedad y el estrés son una expresión del miedo. Esta emoción «nos para o nos dispara», nos bloquea o nos hace hiperactuar, nada más lejos del comportamiento adaptativo y que equilibra. Como me dijo una persona con una buena capacidad de darse cuenta de las propias vivencias: «La ansiedad es querer lo que no tienes y no querer lo que tienes». Por lo tanto, es un estado de insatisfacción, de no poder valorar lo que se experimenta en el momento presente.</p>
<p style="text-align: justify;">Otra característica del sufrimiento sería la falta de valoración propia, lejos de un egoísmo sano que nos permite ser generosos, además de con los demás, también con nosotros mismos. No para vanagloriarnos, de forma inflada artificialmente (como es el caso del perfeccionismo o el narcisismo) ni denigrada y devaluada&#8230; Sino en una estima natural, espontánea, libre y que a menudo ha sido malentendido como egoísmo puro y que tanto daño ha hecho en el ejercicio saludable del cuidado de uno mismo. La autoestima está influida por los juicios que tenemos de nosotros mismos. Un constante juicio no ayuda a esa naturalidad y espontaneidad que nos permite expresarnos, siempre con respeto, de forma auténtica.</p>
<p style="text-align: justify;">El <em>mindfulness, </em>o conciencia plena, nació con la motivación de reducir el sufrimiento. Hay que aclarar que no es una técnica más a aplicar, sino que es un método, en el sentido literal de la palabra: un camino. No se trata de un camino sólo teórico, sino que se convierte en una práctica vivencial. Las capacidades básicas que se pretenden desarrollar con el <em>mindfulness</em>, entre muchas otras, son cuatro. Y no son escogidas de forma azarosa: es un diseño cuidadoso, fruto de una vasta experiencia milenaria. Responden al tratamiento del sufrimiento humano que se ha comentado anteriormente, y en el orden mencionado: situarse en el PRESENTE, en el NO JUICIO de la experiencia (reduciendo autovaloraciones), SIN OBJETIVOS (por tanto, no situarse en un tiempo futuro mejor) y en la ACEPTACIÓN de la experiencia tal como es, que permite que se drene y se transforme de forma natural. Estos componentes básicos deben acompañarse de la actitud adecuada (generosa, compasiva, altruista, con dignidad) que es lo que conforma todo su sentido.</p>
<figure id="attachment_8324" aria-describedby="caption-attachment-8324" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/mindfulness.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-8324 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/mindfulness-1024x683.jpg" alt="mindfulness" width="660" height="440" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/mindfulness-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/mindfulness-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/mindfulness-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/mindfulness-1320x880.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/mindfulness.jpg 1920w" sizes="(max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8324" class="wp-caption-text">«El mindfulness, &#8230; no es una técnica más a aplicar, sino que es un método,<br />en el sentido literal de la palabra: un camino.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Curiosamente el <em>mindfulness </em>es un método aparentemente paradójico: si no quieres algo, acéptalo de forma íntegra, en el momento presente. No con resignación, sino aceptando el punto donde estás, ya que la aceptación es un movimiento interno que permite el cambio real. La aceptación es, por tanto, el inicio de donde se parte para desarrollar las capacidades, el <em>humus</em> (de donde proviene la palabra humildad) para poder fomentar el crecimiento humano.</p>
<p style="text-align: justify;">Otro componente crucial del <em>mindfulness </em>es el trabajo de la atención y de la calma mental. La vida que experimentamos está donde ponemos nuestra<strong> atención</strong>. La emoción del miedo favorece que la atención se ponga en todo lo que puede resultar una amenaza, por lo tanto, se tiene una atención selectiva a elementos que se interpretan como perjudiciales. Uno de los trabajos de la conciencia plena es abrirse a toda la experiencia, de forma ecuánime, también a todos los elementos constantes que nos pueden pasar inadvertidos: la belleza de la naturaleza, de las miradas, de las palabras amables, de los gestos de complicidad y solidaridad&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Como aboga un psicólogo, Martin Seligman, centramos por tanto también nuestra atención en las capacidades, en la resiliencia, en las fortalezas. Como afirmaba Skinner, otro psicólogo que pretendía centrarse en la conducta como único elemento objetivable, el aumento de las conductas o competencias adaptativas disminuye, sin forzar, las que son desadaptativas.</p>
<p style="text-align: justify;">Ponemos atención al presente&#8230; con conciencia y sentido. El comportamiento más habitual y anteriormente mecánico puede convertirse sorprendentemente en intenso: limpiar, cocinar, caminar, respirar, mirar, escuchar, hablar, comer&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Centramos nuestra atención en la autenticidad, la alegría, la satisfacción, la alegría, la solidaridad, la libertad&#8230; Sólo desde aquí podremos realmente saborear la vida desde el presente.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Por qué ser conscientes? Para poder vivir, realmente, con<strong> plenitud</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Núria FARRIOLS HERNANDO<br />
</em><em>Psicóloga y profesora en la Universidad Ramon Llull<br />
</em><em>Barcelona, España<br />
</em><em>Publicado originalmente en RE catalán núm. 107</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/09/ser-conscientes-para-que/">¿Ser conscientes? ¿Para qué?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Reducir el estrés para saborear la vida</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Sep 2022 04:57:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[autoestima]]></category>
		<category><![CDATA[Daniel Gabarró]]></category>
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		<category><![CDATA[eustrés]]></category>
		<category><![CDATA[psicopedagogía]]></category>
		<category><![CDATA[Reducir el estrés para saborear la vida]]></category>
		<category><![CDATA[saborear la vida]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Daniel GABARRÓ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/09/reducir-el-estres-para-saborear-la-vida/">Reducir el estrés para saborear la vida</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_8342" aria-describedby="caption-attachment-8342" style="width: 400px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/saborear-la-vida.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-8342" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/saborear-la-vida-300x200.jpg" alt="saborear la vida" width="400" height="267" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/saborear-la-vida-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/saborear-la-vida-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/saborear-la-vida-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/saborear-la-vida-1320x880.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/saborear-la-vida.jpg 1920w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8342" class="wp-caption-text">«Otro elemento importante es la naturaleza y lo que se llama<br />&#8216;baños de bosque&#8217;, es decir, tener contacto con la naturaleza,<br />ya que esto equilibra nuestra biología.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">A menudo cuando estamos estresados percibimos la realidad de manera desenfocada y no deja centrarnos en lo que realmente es significativo hacer.</p>
<p style="text-align: justify;">Una cierta cantidad de estrés, el <em>eustrés</em>, es buena porque permite estar activos, hacer cosas&#8230; Lo que pasa es que cuando esta potencia es desmesurada nos sentimos abrumados y agotados, y nos preguntamos: «Cuando mi vida se llena de estrés, ¿qué estrategias puedo usar?».</p>
<p style="text-align: justify;">Ofrezco cinco pautas muy prácticas que pueden ser útiles para reducir nuestro estrés:</p>
<p style="text-align: justify;"><em>La primera es la biología</em>: Cuando queremos reducir el estrés debemos tener presente que tenemos un cuerpo que tiene su dinámica, su normativa y debemos cuidarlo para tener menos estrés. Los estudios científicos dicen que dormir un mínimo de siete horas facilita no tener estrés, y las personas que duermen menos tienen una tendencia a no descansar bien y, a menudo, nuestra mente no funciona como debería funcionar. Por eso, hay que vigilar con la dieta física y psicológica, es decir, no mirar la televisión, las telenovelas, un thriller justo antes de dormir, porque lo último que entra en nuestra mente es lo que marca nuestro sueño.</p>
<p style="text-align: justify;">También es importante la respiración, ya que calma la mente y el cuerpo. Cuando respiramos con calma y profundamente, automáticamente nuestra mente se calma. Esta evidencia científica es muy útil enseñarla incluso a los niños.</p>
<p style="text-align: justify;">Otro elemento importante es la naturaleza y lo que se llama «baños de bosque», es decir, tener contacto con la naturaleza, ya que esto equilibra nuestra biología. Además, hacer deporte suave, tener cada día un rato de movimiento, tener una alimentación sana: comer preferentemente fruta, y verdura y mantener relaciones humanas cercanas y gozosas.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>La segunda estrategia es reeducar la mente</em>: Para gestionar nuestro estrés es importante gobernar la propia mente. El estrés es una tensión que sentimos dentro nuestro. ¿Cuál es el origen de lo que yo siento? ¿El origen de todos mis sentimientos? ¿De dónde han aparecido? Mientras no sepamos cómo funcionamos por dentro, difícilmente podremos gobernar nuestro interior. Y lo más importante para poder tener una vida significativa es que yo mande dentro de mí. Es decir, gobernar lo que siento, lo que he decidido ser, lo que genera la atmósfera emocional y sentimental. Todo lo que yo siento nace de lo que yo pienso, tiene que ver con mis voces interiores. Si nos hubieran enseñado a ser amigos de nuestras voces, podríamos estar feliz con nuestros pensamientos.</p>
<figure id="attachment_8382" aria-describedby="caption-attachment-8382" style="width: 360px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/reloj.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-8382" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/reloj-300x200.jpg" alt="" width="360" height="240" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/reloj-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/reloj-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/reloj-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/reloj-1320x880.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/reloj.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8382" class="wp-caption-text">«Los estudios científicos dicen que dormir un mínimo<br />de siete horas facilita no tener estrés.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Para reeducar la mente hay que identificar los pensamientos y voces que tenemos, que nos maltratan: que juzgan, comparan&#8230; Esto significa que no te aceptas tal y como eres, que no te quieres. Identificarlos y no fusionarnos con ellos, es decir, no luchar contra ellos porque entonces crecen. No hacerles caso. Abrazarlos desde un espacio de calma y reeducarlos para que me hablen diferente. Les das una forma nueva de relacionarte contigo, un nuevo idioma. Sustituir lo que te dicen por cosas que valgan la pena.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>La tercera estrategia es parar, respirar y mirar: </em>Es necesario que te detengas un rato y tomar conciencia de ti mismo y mientras respiras te das cuenta de ti y que «yo» estoy mirando, «yo» estoy aquí, ese «yo» que está inmóvil y siempre es idéntico. Cuando nos paramos llegamos a tocar el fondo del ser humano. Esto lo puedes hacer en cualquier momento y lugar, buscar tu fondo y allí hay un espacio de calma que va mucho más allá del estrés.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>La cuarta es la higiene emocional</em>: Cada día hacemos una higiene física, pero a lo largo del día también nos cargamos emocionalmente y tenemos que tener un espacio para dejar ir las tensiones. Hay una serie de actividades que dejan ir estas tensiones emocionales con la voz y con el cuerpo. Buscar un entorno seguro y un sistema sencillo como la piscina, bailar, cantar, gritar, pero hay que mover el cuerpo para no tensarse.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>La quinta y última estrategia es actuar desde los valores</em>: El primer paso es descubrir los propios valores y una forma bastante razonable de hacerlo es en acción, en cosas que ya hago, no en aquellas que me gustaría hacer. Nosotros vivimos exactamente la cantidad de amor que somos capaces de movilizar, es decir, yo no puedo vivir el amor que tú me tienes, sino el amor que yo te tengo a ti. Y visto desde esta perspectiva, debemos descubrir nuestros valores para actuar desde ellos y nuestra vida se llenará de autoestima porque nos sentiremos valiosos, es decir, la autoestima aparece como una consecuencia natural. Una vez descubiertos los valores, actuar sólo dentro de tu realidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Todo este recorrido invita a hacer las cosas sin obligación, lo hacemos porque lo hemos decidido.</p>
<p><em>Daniel GABARRÓ<br />
</em><em>Maestro y psicopedagogo<br />
</em><em>Publicado originalmente en RE catalán núm. 107</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/09/reducir-el-estres-para-saborear-la-vida/">Reducir el estrés para saborear la vida</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Darse cuenta, saborear y agradecer</title>
		<link>https://www.revistare.com/2022/09/darse-cuenta-saborear-y-agradecer/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Sep 2022 04:56:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[Darse cuenta saborear y agradecer]]></category>
		<category><![CDATA[falta de tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[gratitud]]></category>
		<category><![CDATA[Leticia Soberón]]></category>
		<category><![CDATA[saborear la vida]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Leticia SOBERÓN</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/09/darse-cuenta-saborear-y-agradecer/">Darse cuenta, saborear y agradecer</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Cuando decimos para excusarnos de cualquier cosa que «no tenemos tiempo», estamos falseando una realidad muy profunda. En realidad, cada uno de nosotros «es» tiempo, a la vez que ocupa espacio. Pero el tiempo es la dimensión más misteriosa de nuestro ser, que transcurre de manera más o menos lenta según las vivencias personales del momento. Un instante puede durar una eternidad y varios meses pueden pasar en un santiamén. No en vano se dice que el tiempo pasa rápidamente, y es imposible aferrar el fugaz instante. La prisa no ayuda a habitar nuestro tiempo hoy, el único territorio posible para realizar la vida con plena conciencia</p>
<p style="text-align: justify;">Así pues, ¿cómo habitar este tiempo sin que se nos escurra entre los dedos angustiadamente?</p>
<figure id="attachment_8335" aria-describedby="caption-attachment-8335" style="width: 400px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/vives.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-8335" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/vives-300x199.jpg" alt="" width="400" height="266" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/vives-300x199.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/vives-1024x680.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/vives-1536x1020.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/vives-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/vives-1320x877.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/vives.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8335" class="wp-caption-text">«Te despiertas por la mañana. ¡Vives!<br />No es lo normal: es un milagro.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Habitar el tiempo supone tomar conciencia serena de lo que estamos viviendo y nos sirve como «ancla» que nos ayuda a equilibrarnos en los vaivenes y a llenar de significado nuestros días. Debemos empezar por una decisión fundamental: probar, saborear y agradecer el núcleo de la vida: el simple hecho de existir. ¡Pudiendo no haber existido! Estamos vivos. Cada uno de nosotros tal cual es.</p>
<p style="text-align: justify;">En el modelo anterior de vida, pasábamos demasiado rápido por las cosas gratas e importantes. Poco a poco es necesario iniciarnos en el camino de la alegría verdadera, paladeando y degustando la vida en sí misma, aunque nos falten cosas importantes que anhelamos. Estas cosas, ¡quién lo diría! no llegarán si no pasamos por esta pedagogía. Sin ella, aunque lleguen, probablemente no las veremos o no las sabremos catar.</p>
<p style="text-align: justify;">Para ello es necesario «darnos cuenta». Darse cuenta es una operación racional: tomar conciencia de uno mismo, «vernos» desde fuera y aceptar este hecho. Imprescindible para bajar revoluciones. Pero luego ir más allá, paladeando este momento: «detenerse», sentir y habitar esa sensación. Permanecer en ella conscientemente y agradecerla, ya que la gratitud es una forma muy profunda de sabiduría. Un «se da cuenta» con la razón, «saborea» con el cuerpo, y «agradece» con las entrañas. Vamos por pasos.</p>
<p style="text-align: justify;">Primer escalón: Te despiertas por la mañana. ¡Vives! No es lo normal: es un milagro. Instalarse un momento en esta conciencia de vivir, respirar. Vives, sin más aditivos ni adjetivos. Y, paladeándolo, lo agradeces y permaneces un rato en la gratitud.</p>
<p style="text-align: justify;">Segundo escalón: Te puedes mover, tienes un espacio agradable a tu alrededor, tienes paz y agua caliente, tienes un poco de comida en la nevera. Te das cuenta, saboreas este café. Y de nuevo: agradeces. Y permaneces en esta gratitud.</p>
<p style="text-align: justify;">Tercer escalón: Hay personas que te quieren y a las que quieres. Estarán cerca o lejos, pero están. Si las tienes cerca, hazles notar que te importan. Paladea este hecho y permanece un rato en esta gratitud.</p>
<p style="text-align: justify;">Si vas «habitando» estos momentos de tu existencia, poco a poco se irá transformando de una sucesión de instantes fugaces, en una vida digna de tal nombre. Poco a poco, dejarás que surja la alegría de sentirte ser.</p>
<p style="text-align: justify;">Gran parte de la infelicidad que muchos sienten de manera habitual tiene su origen no solo en la prisa con que pasan por los momentos de contacto con los demás, sino por el perpetuo deseo de que sean de otra manera. Que nos estimen como nosotros deseamos, y no como nos estiman de hecho; y que actúen como pensamos. Un pasaporte a la infelicidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Pues un buen antídoto es aquel darse cuenta, saborear y gratitud a que hacía referencia. Si nos ejercitamos en ellas, poco a poco nos será más fácil abrazar la vida tal y como es. Con lo que nos da. Con lo que cada persona nos aporta. ¡Con lo que recibimos libremente de ellas, que es algo! ¿Es eso todo lo que esperamos? No; muchos quizás deseamos más afecto, mejor expresado y más espontáneo. Pero ese deseo constante de algo más, si nos dejamos invadir, ahoga en nosotros la capacidad de disfrutar y agradecer lo que sí nos dan, lo que sí recibimos, lo que sí tenemos, lo que sí somos. Hoy.</p>
<p><em>Leticia SOBERÓN MAINERO<br />
</em><em>Psicóloga y doctora en comunicación<br />
</em><em>España<br />
</em><em>Publicado originalmente en RE catalán núm. 107</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/09/darse-cuenta-saborear-y-agradecer/">Darse cuenta, saborear y agradecer</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>«Dulce lo vivas»</title>
		<link>https://www.revistare.com/2022/07/dulce-lo-vives/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Elena Giménez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Jul 2022 05:00:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Dulce lo vivas]]></category>
		<category><![CDATA[José Luis Socías]]></category>
		<category><![CDATA[saborear la vida]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Una actitud en la vida</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/07/dulce-lo-vives/">«Dulce lo vivas»</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="text-align: justify; font-size: 16px;">En línea con la sección </span><em style="text-align: justify; font-size: 16px;">Pliego monográfico</em><span style="text-align: justify; font-size: 16px;"> de la presente edición de la revista RE referente a «saborear la vida» me lleva a la curiosa expresión sefardí «Dulce lo vivas», paralela a la de «Buen provecho» con la cual deseamos a los comensales, que los alimentos que ingieren les sienten bien. Pero, en el caso de mencionar la anterior locución, se desea más que una buena digestión, el disfrute de la vida que va más allá; es saborear la existencia, la de uno mismo y la de los que constituyen el círculo familiar y amical.</span></p>
<p style="text-align: justify;">«Dulce…» no se refiere al dato gustoso (que también) sino que atiende al beneplácito discurso del vivir. Sin embargo, alude también al placentero sabor en la boca. Así, no es de extrañar que la repostería sefardí sea cada vez más conocida y degustada en occidente (no olvidemos el mundo de los turrones y mantecados navideños). Esta pastelería es dulce y mágica como el pueblo que la creó. Este ha sabido combinar desde el siglo XV sus raíces españolas con las diferentes tradiciones culinarias de los países de acogida.</p>
<p style="text-align: justify;">Ana Bensadón <sup>(*)</sup> ha rescatado esta expresión de <em>Dulce lo vivas</em>, siendo experta conocedora de la cocina sefardí. Ha sabido adentrarse en nuestro mundo occidental introduciendo esta repostería, incluso de la mano del famoso chef Juan Mari Arzak y de Benito Garzón, quienes realizan ambos prólogos en el libro que lleva este título.</p>
<figure id="attachment_8401" aria-describedby="caption-attachment-8401" style="width: 709px" class="wp-caption alignnone"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/EDITORIAL-julio.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-8401 size-full" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/EDITORIAL-julio.jpg" alt="" width="709" height="473" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/EDITORIAL-julio.jpg 709w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/EDITORIAL-julio-300x200.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 709px) 100vw, 709px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8401" class="wp-caption-text">Festejar el encuentro en torno a la mesa, compartiendo la comida, <br />disfrutando de la compañía y de los alimentos. <br />Fotografía de Fauxels en Pexel.</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Encuentro muy sugerente para este número de la revista RE, esta expresión de «Saborear la vida» en la misma línea de saborear los alimentos. «Paladear» es un añadido sublime a la ingesta de víveres. No se trata solamente —que también— de encontrar un gusto apetitoso, sino que además se trata de deleitarse por este sentido del gusto que estimula la función nutritiva, necesaria del organismo humano. Son sabores y aromas que conllevan un sentido emocional, pues recuerdan vivamente momentos especiales que transportan a otros tiempos y situaciones.</p>
<p style="text-align: justify;">A menudo usamos expresiones que se refieren al sentido del gusto que marcan momentos agradables o tristes, como cuando decimos que una situación nos dejó mal sabor de boca. Igual que mencionamos respondiendo que «A nadie le amarga un dulce» al ofrecernos un momento agradable, un viaje o …</p>
<p style="text-align: justify;">Este poético título del libro <em>Dulce lo vivas</em> evoca una de las culturas más dignas de admiración, como es la sefardí; una cocina en la que se mezclan deliciosamente los perfumes de Oriente y los sabores de Occidente. Asimismo, podemos recordar la cita sefardí: «palabra dulce abre puerta de fierro». Y en esta ocasión, es en la novela <em>Los sabores perdidos</em> de Raquel Martos <sup>(**)</sup>, quien nos menciona que «en un plato de comida caben la alegría, el disfrute, la melancolía y el erotismo: en los sabores cabe la vida misma».</p>
<p style="text-align: justify;">Recuerdo vivencias siendo yo niño, en los años 50 del siglo pasado, los maestros nos enseñaban los «cinco sentidos: vista, oído, olfato, gusto y tacto», señalando respectivamente a los ojos, orejas, nariz, lengua y manos, dando una palmada. Percibíamos la posible lejanía de la mirada; ya más cercano, el sonido; más próximo, el aroma; paladear, el sabor y ya, a palpar, el tacto. Todos los sentidos del cuerpo humano nos acercaban a la realidad de uno mismo y, a la vez, nos aproximaban al encuentro con los demás.</p>
<p style="text-align: justify;">Este “saborear la vida” que se nos propone en los artículos del Pliego monográfico de esta edición de la <em>revista RE</em>, nos encauza a lo sublime, más allá de paladear un sabor: de tal manera que “sabor” y “saber” forman un tándem donde cabe la sabiduría.</p>
<p style="text-align: justify;">En la religión cristiana se ofrece saborear la palabra de Dios contenida en la Biblia, expresada con la sal para el bautismo, para hallar el sabor de la “palabra de la Biblia”. Contemplando el final de la Biblia, hay un texto en el libro sagrado en el que un personaje ejemplariza la ingesta de las palabras divinas escritas en el santo rollo y en él, encuentra un apetecible gusto de miel. En este libro de Apocalipsis 10,9 dice textualmente: «Yo fui a pedirle al ángel que me diera el pequeño rollo. Él me dijo: Cógelo y cómetelo. Te amargará las entrañas, pero en la boca lo encontrarás dulce como la miel.»</p>
<p><em>José Luis SOCÍAS BRUGUERA</em><br />
<em>Barcelona</em><br />
<em>Julio de 2022</em></p>
<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;</p>
<p><span style="font-size: 10pt;"><sup>(*)</sup> Ana Bensadón, “Dulce lo vivas” La repostería sefardí. Ediciones Martínez Roca, 2006. Grupo Planeta.</span><br />
<span style="font-size: 10pt;"><sup>(**) </sup>Raquel Martos, “Los sabores perdidos” Una novela con las recetas de Gabriela Tassile. Penguin Random House Grupo Editorial SAU, 2019.</span></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/07/dulce-lo-vives/">«Dulce lo vivas»</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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