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	<title>autoconocimiento | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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	<title>autoconocimiento | Revista RE Castellano</title>
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		<title>Superar los miedos</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Apr 2026 04:56:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[autoconocimiento]]></category>
		<category><![CDATA[autoprotección]]></category>
		<category><![CDATA[miedo]]></category>
		<category><![CDATA[Montse Pujol Cortés]]></category>
		<category><![CDATA[Superar los miedos]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Montse PUJOL</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/04/superar-los-miedos/">Superar los miedos</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_34444" aria-describedby="caption-attachment-34444" style="width: 379px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/stocksnap-people-2585847_1920.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-34444" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/stocksnap-people-2585847_1920-300x200.jpg" alt="" width="379" height="252" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/stocksnap-people-2585847_1920-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/stocksnap-people-2585847_1920-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/stocksnap-people-2585847_1920-768x512.jpg 768w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/stocksnap-people-2585847_1920-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/stocksnap-people-2585847_1920-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/stocksnap-people-2585847_1920-1320x880.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/stocksnap-people-2585847_1920.jpg 1920w" sizes="(max-width: 379px) 100vw, 379px" /></a><figcaption id="caption-attachment-34444" class="wp-caption-text">«La parte saludable sería ir al pensamiento reflexivo,<br />que nos ubica a analizar por qué estoy sintiendo eso.»<br />Foto de StockSnap en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Hay pequeños miedos que nos acompañan de manera cotidiana y que quizás los pasamos por alto, pero que nos crean unos niveles de estrés muy valorables. Hay muchos autores o profesionales e, incluso, algunas personas en consulta, que cuando hablan del miedo consideran esta emoción como un estado negativo. El miedo nos invita a tener un reto de autoconocimiento y un reto de explorar cuáles son nuestros conocimientos internos, de quién soy, qué valores tengo, qué herramientas he creado a lo largo de mi vida.</p>
<p style="text-align: justify;">Además, si tantas personas están interesadas en este tema, quiere decir que somos sufridores de este proceso del miedo y queremos tener herramientas, compañía y cariño para poderlas exponer y tener la valentía de explicar cuáles son nuestros miedos más generalizados y qué podemos hacer con ellos.</p>
<p style="text-align: justify;">Las personas que me atendieron cuando era pequeña tenían enfermedad mental y para reconocerse ellas mismas si los amaba, me abandonaban y me dejaban en medio de una plaza o en un parque y observaban qué hacía, pero desde una patología.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Qué pasa cuando una persona desde muy pequeña debe enfrentarse a la soledad y a la desprotección? Hay dos caminos, una época en la que parece que te vuelves loco y otra en la que empiezas a crecer y te das cuenta de que gracias a estos cuidadores me brindaron la posibilidad de autodescubrirme y ver que tenía un potencial donde podía autoprotegerme.</p>
<p style="text-align: justify;">El miedo es un proceso que debemos aprovechar para autoconocernos y para redescubrir qué salidas tan valiosas podemos tener. El miedo es una emoción que nos puede salvar en un momento dado, pero también es una emoción que nos puede paralizar y dejar muchas experiencias fuera de nuestra vida. Si pasamos toda esta energía a la cabeza y nos bloqueamos, nos perderemos muchas cosas valiosas. Hay una protección que es saludable y un miedo que paraliza, que es el que genera ansiedad y angustia.</p>
<p style="text-align: justify;">Hace diecisiete años creé el espacio terapéutico <em>Mujeres que acunan</em>, inspirado en el ofrecimiento de calma y protección que hace una mujer cuando mece a su bebé. Entre otras técnicas gestálticas hacen la cuna, en lo que acaricias, abrazas y te sientes acompañado. Atiendo a un grupo de mujeres en proceso oncológico y en diferentes estados emocionales, como es el tránsito final de la vida, procesos de pérdidas.</p>
<p style="text-align: justify;">Todas explican anatómicamente dónde sienten la angustia y coinciden en que la ansiedad la sienten en el centro del pecho y la angustia en la boca del estómago. La angustia es como la antesala que detecta un miedo que no tenemos controlado.</p>
<figure id="attachment_34447" aria-describedby="caption-attachment-34447" style="width: 370px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/hannahlmyers-statue-5235587_1920.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-34447" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/hannahlmyers-statue-5235587_1920-300x200.jpg" alt="" width="370" height="247" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/hannahlmyers-statue-5235587_1920-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/hannahlmyers-statue-5235587_1920-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/hannahlmyers-statue-5235587_1920-768x512.jpg 768w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/hannahlmyers-statue-5235587_1920-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/hannahlmyers-statue-5235587_1920-1320x880.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/03/hannahlmyers-statue-5235587_1920.jpg 1920w" sizes="(max-width: 370px) 100vw, 370px" /></a><figcaption id="caption-attachment-34447" class="wp-caption-text">«Hay una protección que es saludable y un miedo que paraliza,<br />que es el que genera ansiedad y angustia.»<br />Foto de hannahlmyers en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">También atendemos a mujeres en situación de maltrato, y les advertimos que por la protección de todas no den nunca la dirección. Pero un día estábamos en la sala y una de las mujeres empezó a entrar en un proceso de taquicardia sin que hubiera pasado nada, se la atendió y acto seguido una compañera salió de la sala y vio que había entrado en el Centro el maltratador. Qué maravilloso es nuestro cuerpo, nuestra energía y la intuición, para detectar a distancia cuando tenemos un peligro.</p>
<p style="text-align: justify;">Es muy importante el control del pensamiento automático, que es el primero que sentimos cuando tenemos miedo, también es un pensamiento que no tiene tanto desgaste de energía. Así nuestra mente y nuestro ego lo que hacen es no consumir tanta energía. Muchas veces vamos a la memoria remota, a la memoria del trauma que hemos vivido y a situaciones que no nos alientan a enfrentarnos a ese miedo. La parte saludable sería ir al pensamiento reflexivo, que nos ubica a analizar por qué estoy sintiendo eso. Cuando una persona de nuestro entorno nos manifiesta que tiene miedo, lo más recomendable es que no le demos consejos, ni le neguemos lo que está sintiendo sino acompañarla, crear autonomía, alentarla a que ella misma sea autoprotectora.</p>
<p style="text-align: justify;">El cuerpo es el único que nos conecta con la realidad, con el presente. El cuerpo nos salva de muchas situaciones de miedos anticipatorios, imaginarios, traumáticos. El aquí y el ahora es lo único que nos determina que estoy en seguridad y fuera de peligro. ¿Cómo se pueden rebajar los efectos más patológicos de los miedos? Cuando los trastornos son más serios con medicación y con terapia, con varias técnicas de relajación (yoga, taichi, la respiración consciente, sofrología&#8230;).</p>
<p style="text-align: justify;">Dios o el universo no dudan de nuestras infinitas posibilidades delante de transitar los miedos. Sólo nosotros dudamos. La vida no nos da quizás lo que queremos, pero las situaciones de miedo que nos presenta nos hacen crecer en empatía, en compasión con todo nuestro entorno. El agradecimiento sería el camino más dulce para la aceptación de lo que toca vivir y agradecer lo que soy, mi existencia y transmutar el miedo en aprendizaje, en amor y entrega a los demás.</p>
<p><em>Montse PUJOL CORTÉS<br />
Terapeuta en psicología Gestalt<br />
Badalona (España)<br />
</em><em>Artículo publicado originalmente en la Revista RE num. 123, edición catalana</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/04/superar-los-miedos/">Superar los miedos</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>El profundo valor de la confianza</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/07/el-profundo-valor-de-la-confianza/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Elena Giménez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Jul 2024 05:00:42 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[autoconocimiento]]></category>
		<category><![CDATA[El profundo valor de la confianza]]></category>
		<category><![CDATA[Josep Lluís Socías]]></category>
		<category><![CDATA[realismo existencial]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Conocer para confiar</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/07/el-profundo-valor-de-la-confianza/">El profundo valor de la confianza</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_17330" aria-describedby="caption-attachment-17330" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/Imagen-de-Luisella-Planeta-LOVE-PEACE-en-Pixabay.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-17330 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/Imagen-de-Luisella-Planeta-LOVE-PEACE-en-Pixabay-1024x683.jpg" alt="" width="660" height="440" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/Imagen-de-Luisella-Planeta-LOVE-PEACE-en-Pixabay-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/Imagen-de-Luisella-Planeta-LOVE-PEACE-en-Pixabay-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/Imagen-de-Luisella-Planeta-LOVE-PEACE-en-Pixabay-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/Imagen-de-Luisella-Planeta-LOVE-PEACE-en-Pixabay-1320x880.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/Imagen-de-Luisella-Planeta-LOVE-PEACE-en-Pixabay.jpg 1920w" sizes="(max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-17330" class="wp-caption-text">«Con el autoconocimiento aprendemos a identificar nuestras capacidades, pero también nuestras limitaciones.»<br />Imagen de Luisella Planeta en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Qué gozo más grande contar con la confianza de amigos y familiares, que te ayudan a construir relaciones sólidas en el desarrollo del quehacer diario. Evidentemente, esta confianza se construye sobre el conocimiento de uno mismo y del otro: «No se puede amar lo que no se conoce», nos dice la sabiduría popular. Y sobre esta base del conocer realmente a alguien, es lo que posibilita que tengamos confianza en él, en menor o mayor grado.</p>
<p style="text-align: justify;">De una manera muy parecida, sucede con uno mismo: te has de conocer muy bien para poder tener confianza en ti mismo. Has de conocerte correctamente para saber hasta qué grado puedes desarrollar una actividad. Uno no ha de ser temerario, creyéndose más fuerte o astuto de la cuenta, ni ha de menospreciarse inapropiadamente.</p>
<p style="text-align: justify;">Es por ello que el realismo existencial ayuda abiertamente a conocer y aceptar la realidad concreta personal, familiar y mundial. «Conocerse a uno mismo» ayuda básicamente también a comprender a los demás y la realidad que nos rodea. A través del autoconocimiento aprendemos a desenvolvernos con eficacia en la vida y a afrontar nuestro día a día de manera óptima.</p>
<p style="text-align: justify;">Saber realmente cómo somos, qué sentimos o qué metas queremos alcanzar son capacidades que se asocian a lo que algunos llaman: «la inteligencia interpersonal», porque da a entender la relación con los que nos rodean.</p>
<p style="text-align: justify;">Asimismo, con el autoconocimiento aprendemos a identificar nuestras capacidades, pero también nuestras limitaciones. Esto nos ayuda a planificar metas de manera realista para evitar frustraciones futuras. Esto, a su vez, nos ayuda a cultivar relaciones sanas, ya que en la medida que aprendemos a expresarnos con asertividad, evitando las situaciones conflictivas y los malentendidos.</p>
<p style="text-align: justify;">Claro que tanto en el conocer como en el hecho de tener confianza, hemos de advertirnos que hay unos grados. No todo el mundo se conoce a sí mismo al cien por cien. Ni se conoce al otro plenamente. Y por lo mismo, no se puede confiar plenamente si no se han superado las cualidades de integridad, honestidad y buenas intenciones.</p>
<p style="text-align: justify;">Estas mismas condiciones, a nivel personal y colectivo, lo podemos aplicar a la gran sociedad, globalmente. Después de la debacle de la Segunda Guerra Mundial se necesitó reconstruir, no solamente edificios destruidos, sino también las conciencias, autoafirmaciones a nivel personal y nacional, de tal manera que dieran fuerza al sentido de la vida para el resto de los que quedaban, especialmente hombres, tan diezmados por las batallas.</p>
<p style="text-align: justify;">Muchos fueron los varones que escribieron y filosofaron sobre la guerra desde sus escondrijos; escondidos del cruel contencioso. También, muchas mujeres —valientes y valerosas muchas de ellas— relataron los crímenes y las violaciones sufridas por ellas mismas y por familiares y amigas. Como una semilla enterrada en tierra, en el humus de un largo proceso conjunto de normas y principios, como garantía de la persona frente a los poderes públicos fue surgiendo así la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que ofrecía un espacio de mutua confianza entre todas las naciones. Hoy, todas las naciones se conocen muy bien. ¿Qué frágil confianza las mantiene en equilibrio?</p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/07/el-profundo-valor-de-la-confianza/">El profundo valor de la confianza</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>El esfuerzo de conocerse</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/06/el-esfuerzo-de-conocerse/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Jun 2024 04:59:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relaciones humanas]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Secciones]]></category>
		<category><![CDATA[autoconocimiento]]></category>
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		<category><![CDATA[El esfuerzo de conocerse]]></category>
		<category><![CDATA[Leticia Soberón]]></category>
		<category><![CDATA[relaciones humanas]]></category>
		<category><![CDATA[relfexión]]></category>
		<category><![CDATA[soledad y silencio]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Leticia SOBERÓN</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/06/el-esfuerzo-de-conocerse/">El esfuerzo de conocerse</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">A lo largo de los años me he encontrado a muchas personas que expresaban <strong>incomodidad</strong> en los <strong>espacios y tiempos vacíos</strong>, porque el <strong>silencio y la soledad</strong> les exponía a los <strong>ecos incómodos</strong> provenientes <strong>de su interior</strong> que preferían no escuchar. Unos y otros encontraban escapatorias fáciles en nuestros días: ruido / música constantes, conversación a toda costa y con cualquier persona, trabajo sin fin, entretenimiento, series, redes sociales&#8230; dispersión para no ver ni escuchar eso que les venía de dentro.</p>
<p style="text-align: justify;">Una de las muchas <strong>consecuencias</strong> de esta <strong>fuga constante</strong> es que la persona <strong>no se conoce a sí misma</strong>. No sabe por qué actúa como lo hace, no toma conciencia sobre sus propios <strong>patrones repetitivos</strong> de pensamiento y conducta, <strong>no aprende de sus errores</strong>, no se toma tiempo para <strong>valorar sus propias reacciones</strong> o conocer sus <strong>emociones dominantes</strong>, y si considera <strong>cambiar o mejorar</strong> en algún sentido, es probable que elija un <strong>objetivo poco realista</strong> y <strong>no concorde</strong> con sus capacidades reales&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando uno no se conoce a sí mismo, <strong>va ciego por la vida</strong>, no tiene una noción clara de <strong>lo que le motiva</strong>, y es normal que <strong>se tope con paredes u obstáculos</strong> que no vio mientras caminaba.</p>
<figure id="attachment_16726" aria-describedby="caption-attachment-16726" style="width: 419px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/06/man-2564902_1280.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-16726" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/06/man-2564902_1280-300x200.jpg" alt="" width="419" height="279" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/06/man-2564902_1280-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/06/man-2564902_1280-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/06/man-2564902_1280-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/06/man-2564902_1280.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 419px) 100vw, 419px" /></a><figcaption id="caption-attachment-16726" class="wp-caption-text">Foto Stocksnap en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Otra consecuencia es que las <strong>reacciones de los demás</strong> también le<strong> toman por sorpresa</strong>: no dedica tiempo a reflexionar sobre cómo son las personas de su entorno, qué les gusta o motiva, cómo son sus reacciones. Y es entonces cuando surge, con gran carga emocional, el interrogante: <strong>«¿Por qué me pasa esto a mí?»</strong> No debería de sorprendernos que las cosas nos sucedan impreparados, si no dedicamos atención y tiempo a ver nuestra propia trayectoria.</p>
<p style="text-align: justify;">Conocerse a uno mismo no es tarea fácil, ni siempre grata. Solemos tener una<strong> idea vaga</strong> —y con frecuencia negativa— sobre nosotros mismos, tomada en gran parte de lo que nos <strong>dijeron en la infancia</strong>, de <strong>cómo nos trataron</strong> y qué experiencia tuvimos durante <strong>la fase escolar</strong>. En la <strong>adolescencia</strong> esa imagen seguramente <strong>cambió mucho</strong>, y empezó a depender del tipo de cuerpo que desarrollamos en esa etapa, lo que nos expresaban los amigos y amigas, la comparación con los modelos de referencia (actrices y actores, cantantes, futbolistas, influencers, etc.)&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Pero de nuevo: no podemos tener un conocimiento de nosotros mismos a base de mensajes más o menos inconexos, divergentes a veces, emitidos con mayor o menor afecto y lucidez. Es necesario tomarse tiempo para analizarlos y asimilarlos de manera personal, filtrar lo más veraz y dejar fuera lo falso. Y sobre todo: para <strong>construir nuestra propia</strong> y <strong>madura</strong> <strong>imagen de nosotros mismos</strong> necesitamos ver cómo es nuestra actuación real en la vida. Qué es lo que realmente hacemos. Allí nos conocemos con nitidez.</p>
<h4 style="text-align: justify;">Una dinámica de vivencia/aceptación/conocimiento</h4>
<p style="text-align: justify;">¿Por dónde se empieza?</p>
<ol style="text-align: justify;">
<li>Curiosamente, por la <strong>experiencia de vivir</strong>. La <strong>vivencia de ser</strong> es el «clavo» del que pueden colgarse la aceptación y el conocimiento de sí mismos. El<strong> conocimiento de sí no es</strong> antes que nada un <strong>ejercicio intelectual</strong>, sino <strong>previamente es vital</strong>. Experimentarnos vivos es pararse, tomar conciencia de existir, paladeando el momento presente. Y para ello requerimos silencio.</li>
<li>Al paladear el simple hecho de existir, si lo valoramos, surge la experiencia de que es algo bueno, algo en realidad sorprendente y valioso: viene entonces<strong> la aceptación</strong> <strong>de ese estar existiendo</strong>. Si no nos damos un «sí» de entrada, difícilmente nos atreveremos a entrar en el conocimiento de los detalles. Esa aceptación que nos damos por el simple hecho de ser, es condición necesaria para dar el siguiente paso.</li>
<li>Entonces podemos adentrarnos en <strong>conocer y comprender</strong> la maraña del cómo somos, qué nos pasa, por qué nos pasa&#8230; y empezar a procesar lo que los demás nos indican sobre nosotros mismos. Soy quien soy y como soy&#8230; o nada. ¡Y ver que, al existir, estamos en constante transformación (hacia adelante o no, depende de nosotros&#8230;). Soy lo que soy, más lo que puedo llegar a ser. Tengo en mi interior la semilla de mi propio futuro.</li>
<li>Para ello es también necesaria la<strong> amistad auténtica</strong> con personas que te ayuden en este no fácil proceso. Alguien <strong>que te quiere y acepta</strong>, ojalá, <strong>tal como eres</strong>, para poder sostenerte cuando es difícil asumir eventos o decisiones de tu propia vida que desearías no haber tomado.</li>
</ol>
<p style="text-align: justify;">Parte clave de la <strong>madurez en las personas</strong> consiste precisamente en <strong>aceptarnos</strong> <strong>sabiendo quiénes somos</strong>, en un proceso progresivo y dinámico entre aceptarse / conocerse / transformarse / aceptarse / conocerse&#8230;.</p>
<p style="text-align: justify;">Este es un <strong>camino esforzado</strong>, pero nos ayuda a vivir cada día con<strong> mayor paz y sosiego</strong>, dejando que el silencio no sea un enemigo a evitar, sino el gran compañero que nos ayuda a entendernos mejor y desarrollarnos como personas.</p>
<p><em>Leticia SOBERÓN MAINERO<br />
</em><em>Psicóloga y doctora en comunicación<br />
</em><em>Madrid, junio 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/06/el-esfuerzo-de-conocerse/">El esfuerzo de conocerse</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Enseñamos a mirar hacia adentro</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/09/ensenamos-a-mirar-hacia-adentro/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Sep 2023 04:59:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[autoconocimiento]]></category>
		<category><![CDATA[Conocimiento]]></category>
		<category><![CDATA[contemplación]]></category>
		<category><![CDATA[Enseñamos a mirar hacia adentro]]></category>
		<category><![CDATA[María Rosa Buxarrais]]></category>
		<category><![CDATA[pedagogía de la interioridad]]></category>
		<category><![CDATA[reflexión]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=11231</guid>

					<description><![CDATA[<p>Maria Rosa BUXARRAIS</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/09/ensenamos-a-mirar-hacia-adentro/">Enseñamos a mirar hacia adentro</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_11233" aria-describedby="caption-attachment-11233" style="width: 390px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/mirar-hacia-adentro.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-11233" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/mirar-hacia-adentro-300x172.png" alt="" width="390" height="224" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/mirar-hacia-adentro-300x172.png 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/mirar-hacia-adentro-1024x587.png 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/mirar-hacia-adentro.png 1280w" sizes="auto, (max-width: 390px) 100vw, 390px" /></a><figcaption id="caption-attachment-11233" class="wp-caption-text">«El yo es en gran medida un espejo al que no podemos mirarnos<br />directamente sino a través de los ojos de<br />nuestros iguales o contemporáneos (Cooley, 1902).»<br />Imagen: Peace,love,happiness en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">¿Qué es lo que pienso? ¿Cómo me siento? ¿Qué es lo que más deseo? Desde una perspectiva de sentido común, mientras estemos bien despiertos y atentos este tipo de preguntas no parecen plantear ninguna dificultad. Cada uno, supuestamente, tiene un acceso claro y directo a su propia conciencia, y mirando hacia esta especie de pequeña pantalla dentro de la cabeza, podemos consultar lo que pasa, sin necesidad de ningún tipo de tutoriales, entrenamiento o herramientas adicionales. De esta manera, mirarnos a nosotros mismos no parece tener ninguna gracia o utilidad. Para conocerse uno mismo bastará con apretar el botón de &#8216;Configuración&#8217; o &#8216;Sistema&#8217;, y allí consultar las características de este dispositivo cibernético que somos cada uno.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero, por supuesto, en realidad las cosas no son tan sencillas y la simple pregunta, ¿quién soy yo? nos exige recurrir a fuentes y habilidades adicionales siendo la esencia de la madurez humana. Los más jóvenes quizás se sienten tentados a responder mediante una simple <em>selfie</em> o foto de perfil. Pero una respuesta tan pragmática también tiene sus limitaciones. Por decirlo así, abrir en nuestro interior la carpeta ‘Imágenes’, y buscar la carpeta ‘Yo’, tampoco es tan sencillo como parece, aunque por suerte, esta carpeta está llena de fotos o videos, de muy alta calidad o resolución. Aunque esta clase de informaciones gráficas almacenadas en nuestra memoria seguramente resultarían pertinentes, necesitaríamos también algún tipo de &#8216;documentos&#8217; o &#8216;archivos de texto&#8217;, por breves que sean, que nos ayuden a interpretarlas, o resultarían inútiles a pesar de la gran fe que actualmente se tiene en los &#8216;datos&#8217; o &#8216;evidencias&#8217; por sí mismas.</p>
<p style="text-align: justify;">Por otro lado, en la sociedad en la que nos ha tocado vivir parece que lo más importante es el exterior, lo que los demás ven de nosotros. Lo que importa a algunas personas son cuántos <em>likes </em>les otorgan. Hacemos más caso a lo que los demás nos piden que a lo que nosotros mismos queremos. Pero ¿sabemos quién queremos ser y hacia dónde queremos dirigir nuestra vida? Esta frase tan aclamada desde el Oráculo de Delfos: «Conócete a ti mismo» nos puede ayudar a aclarar la cuestión, implicando toda una colección de procesos cognitivos que nos posibilitan el autoconocimiento y el autocontrol de nuestras emociones, de las relaciones que establecemos con las otras personas y del futuro que nos queremos construir.</p>
<p style="text-align: justify;">Por eso, para poder llegar a este conocimiento, a esta toma de conciencia, debemos aprender a mirar nuestro interior desde muy pequeños, y saber hacerlo supone una tarea evolutiva que requiere tiempo, silencio y esfuerzo. Cada uno se mira en función de su historia, sensibilidad, experiencias, heridas, inquietudes, valores, etc., se trata de una mirada única y trabajarla conlleva, sin duda, bienestar, pues cuando nos miramos nos encontramos con nosotros mismos y nos escuchamos, y podremos disfrutar mejor de la vida. Pero no sólo tenemos que mirar hacia adentro sino también mirar desde dentro. Como nos decía Carl Gustav Jung (1934): «Quien mira hacia afuera, sueña, quien mira hacia adentro, despierta».</p>
<p style="text-align: justify;">Para poder alcanzar este nivel de conciencia es necesario que mirar hacia adentro se convierta en un hábito. Y para llegar a consolidarlo como hábito, requerimos del proceso educativo, en definitiva, de la educación; una educación entendida desde la doble mirada: <em>educ-ere</em>, extraer todo lo que hay en la persona, y <em>educ-are</em>, nutrir, alimentar, comunicar, ofrecer posibilidades para que el otro pueda crecer. Esto conlleva que entre el educador y el educando se establezca una relación que debe ir más allá de la transmisión de conocimientos, es decir, una pedagogía de la interioridad basada en la mirada del docente al educando. El educador debe acompañar a la persona para que pueda ser lo que está llamada a ser. Y la primera condición necesaria es que la mirada que ofrece el educador al educando sea una mirada potenciadora, que genere confianza, y que dé alas para que el educando emprenda el vuelo cuando sea necesario. Por lo tanto, educar la Interioridad como paradigma educativo, pide del educador/a despertar urgentemente una visión que activa un corazón pensante y una mente sintiendo. Aun así, cada alumno, cada alumna, puede ser acogido/a «en estado naciente» y el educador/a es, sin duda, parte del ser de aquel niño, de aquel joven. Testimonio de la revelación de sí, que se da en cada uno de ellos en estos años llenos de vida en los que «todo es posible y todo está por hacer». (Zambrano, 1977).</p>
<figure id="attachment_11240" aria-describedby="caption-attachment-11240" style="width: 400px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/mirar-desde-dentro02.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-11240" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/mirar-desde-dentro02-300x200.jpg" alt="" width="400" height="267" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/mirar-desde-dentro02-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/mirar-desde-dentro02-1024x682.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/mirar-desde-dentro02.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a><figcaption id="caption-attachment-11240" class="wp-caption-text">«Pero no sólo tenemos que mirar hacia adentro<br />sino también mirar desde dentro.»<br />Fotografía: Daniel Enrique Jiménez Chacón en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">En esta línea, una pedagogía de la interioridad debería promover la observación y la reflexión sobre uno mismo, en tiempos de silencio y meditación, y donde podamos plantearnos el sentido de la vida. Si lo vinculamos a la educación formal, lo más adecuado sería, por ejemplo, plantear en el aula ejercicios narrativos o autobiográficos de manera sistemática, pidiendo a los educandos que hagan memoria de algún periodo de su vida, sus últimos días, meses o años, y que identifiquen cuando fueron más felices o estaban más contentos, y cuando, al contrario, más tristes o enfadados, también cuando dieron un giro a la situación, un cambio o una transformación. También se les puede preguntar por algún aspecto en el que ellos creen que se parecen o son muy diferentes a la mayoría de su edad, de los miembros de su familia, de su vecindario, generación, escuela, es decir, únicos o especiales. Después deben reflexionar sobre lo que consideran positivo o negativo de este perfil.</p>
<p style="text-align: justify;">De lo contrario formular preguntas que tengan que pensarlas fuera del centro educativo para que puedan dar la respuesta en un periodo de tiempo corto, quizás por la siguiente clase, compartiéndolas en parejas o en pequeños grupos, grabando sus respuestas en el móvil, o en forma de <em>podcast</em>. De todas formas, lo más recomendable es que lo hagan por escrito, por el carácter reflexivo intrínseco en la redacción que implicará hacer pausas planificando y revisando el hilo conductor del escrito, algo similar a un diario, pero no como los de antes (diarios íntimos), sino orientado a generar un diálogo con su grupo de iguales.</p>
<p style="text-align: justify;">En definitiva, dirigir la mirada a nuestro interior con sinceridad significa abrirse a uno mismo y a los demás, porque el yo es en gran medida un espejo al que no podemos mirarnos directamente sino a través de los ojos de nuestros iguales o contemporáneos (Cooley, 1902). No se trata, pues, de buscar <em>likes o followers </em>en los demás, sino en nosotros mismos, sin caer en el individualismo y el egocentrismo. Por lo que es necesario concentrarse y no distraerse con lo que hay en el exterior, conectarse con uno mismo, tarea muy difícil en los tiempos que corren. Y los primeros que deben practicarlo son los/as educadores/as.</p>
<p><em>Maria Rosa BUXARRAIS</em><br />
<em>Catedrática de Universidad del Departamento de Teoría</em><br />
<em>e Historia de la Educación</em><br />
<em>España<br />
</em><em>Publicado originalmente en revista RE catalán núm. 112</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/09/ensenamos-a-mirar-hacia-adentro/">Enseñamos a mirar hacia adentro</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>No es fácil vivir con sentido</title>
		<link>https://www.revistare.com/2022/12/no-es-facil-vivir-con-sentido/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Dec 2022 05:57:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[autoconocimiento]]></category>
		<category><![CDATA[era digital]]></category>
		<category><![CDATA[Josep Just Sabater]]></category>
		<category><![CDATA[No es fácil vivir con sentido]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Josep JUST</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/12/no-es-facil-vivir-con-sentido/">No es fácil vivir con sentido</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Sumidos en las corrientes espasmódicas y volubles de la era digital donde todo parece que pase para, seguidamente, dejar de pasar y la apariencia de cambio constante pasa a ser la única realidad que «reclama» nuestra atención y participación activa o pasiva, hablar de profundizar sobre nuestro vivir puede dejar perplejo a más de uno e incluso incomodarlo, pues cuanto más fuerza totalizadora toma el paradigma tecnológico exponente de una forma de vida cuyo el sentido se persigue en la superficie brillante de las cosas, en la instantaneidad de las experiencias, en el <em>presentismo</em> (virtual o no) de las interrelaciones personales&#8230;</p>
<figure id="attachment_8661" aria-describedby="caption-attachment-8661" style="width: 400px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/encontrar-el-sentido.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-8661" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/encontrar-el-sentido-300x200.jpg" alt="" width="400" height="267" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/encontrar-el-sentido-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/encontrar-el-sentido-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/encontrar-el-sentido-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/encontrar-el-sentido-1320x880.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/encontrar-el-sentido.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8661" class="wp-caption-text">«Se busca un sentido que venga del interior de uno mismo y lo llene de<br />algún contenido … para hacer la existencia más significativa y valiosa.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Se diría que nuestra condición de <em>homo viator</em> en la tierra (donde estamos de paso) se haya mutado en la de ser simples “pasajeros” temporales. Siendo nuestro &#8216;pasaje&#8217; el tiempo que nos toca vivir, no importa que nos pasemos toda la vida en el mismo lugar (casa, ciudad, pueblo, país&#8230;) y por mucho que viajemos, o bien que no paremos de hacer de trotamundos.</p>
<p style="text-align: justify;">&#8216;Pasajeros&#8217; que no mostramos mucho o nada de interés ni consideración hacia ningún plan de existencia trascendente que vaya, pues, más allá y más a fondo de lo que se nos presenta a nuestros sentidos y sensaciones siempre ávidos de novedades y &#8216;negados&#8217; para la exploración íntima, profunda y comprometida con las capas más intrincadas y complejas de la realidad, empezando por la que concierne más directamente y singular a nuestro ser personal.</p>
<p style="text-align: justify;">De nuevo resurge el miedo a conocernos. Un miedo, a su vez, más temido y temible cuanto más hondo se convierte. Hasta el punto de que preferimos que los demás nos conozcan a su manera que conocernos a nosotros mismos de ninguna manera.</p>
<p style="text-align: justify;">Después de todo, siempre podemos cuestionar y desmentir el conocimiento que el prójimo tenga de nosotros. Pero no podemos escaparnos de hacer frente a nuestro propio autoconocimiento. O lo encaramos o nos engañamos. &#8216;Convivimos&#8217; o lo ignoramos.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>El precio a pagar, la pena a pasar</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Puede que todavía resonara en nuestra mente y en nuestro corazón la máxima del oráculo de Delfos: «Conócete a ti mismo». Y que ésta fuera toda la sabiduría alcanzable en el mundo. De hecho y bien mirado, no existe ninguna interacción humana que contenga la clave de acceso a la esencia de nuestra existencia, a nuestro núcleo óntico, es decir, a lo que verdaderamente somos.</p>
<p style="text-align: justify;">En el mejor de los casos, se dan tentativas de llegar a los demás genuinamente, es decir, sin querer sacarle sólo un provecho egoísta e interesado. A lo sumo, serán aproximaciones a su manera de ser, la cual siempre es diferente a la nuestra, por muchas semejanzas que haya entre dos individuos humanos. Y por incontestable que sea nuestra igualdad fundamental, en cuanto a miembros de la misma especie o congéneres.</p>
<p style="text-align: justify;">Nadie negará que se hace difícil vivir con sentido. Cierto. Y más cuando se busca un sentido que venga del interior de uno mismo y lo llene de algún contenido que estime positivo, pero no primariamente para hacerle la existencia más llevadera, práctica y feliz, sino sobre todo para hacérsela más significativa y valiosa. Lo suficiente para decirse, sencilla y honestamente: «¡Vale la pena vivir!». Esta expresión tan común y, también, tan sudada, si se toma textualmente, lo resume todo. Y presenta este corolario: la vida tiene un precio a pagar: la pena que toca pasar junto al valor que proceda de darle. Algo tan aparentemente simple pero de un calado humano muy profundo.</p>
<p style="text-align: justify;">Se puede, ciertamente, querer tener una vida fácil y pensar que no hay ningún mal en hacer todo lo posible para conseguirlo. Otra cosa es que sea consciente del contrasentido en el que incurre si no cree que su desiderátum o propósito, legítimo y natural, podría estar revestido de una dificultad ineludible que no se encuentra bajo su control y que viene de la vida misma. Y por tanto, le es intrínseca. Dicho de otro modo, querer tener una vida fácil (permítanme la redundancia) no es nada fácil.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero en mi opinión, se podría ahorrar tal dificultad, la reconozca o no, asumiendo el marcado distanciamiento entre el deseo y la realidad y haciéndose cargo de la tensa fricción que tan a menudo se da entre querer y poder. Desgraciadamente, sin embargo, seguimos creyendo que es mejor no escarbar demasiado en nuestro interior. Y no ya porque cada vez parece que vaya ganando más predicamento la pseudo-idea materialista que interiormente no tenemos más que vísceras y órganos vitales, sino porque profundizar en nada es perder el tiempo para acabar yendo perdidos y autoengañados, creyendo habernos encontrado a nosotros mismos.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero el hecho es que nadie se encuentra si no se busca primero. Y sin embargo, no hay búsqueda que garantice ningún descubrimiento, pues la incertidumbre inherente a aquélla nos sale al encuentro, por así decirlo, en cada encuentro o &#8216;hallazgo&#8217; realizado.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Entendernos un poco más</strong></p>
<figure id="attachment_8659" aria-describedby="caption-attachment-8659" style="width: 350px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/vivir-con-sentido.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-8659" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/vivir-con-sentido-300x200.jpg" alt="" width="350" height="234" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/vivir-con-sentido-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/vivir-con-sentido-1024x684.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/vivir-con-sentido-1536x1026.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/vivir-con-sentido-1320x881.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/vivir-con-sentido.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 350px) 100vw, 350px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8659" class="wp-caption-text">«No podemos escaparnos de hacer frente<br />a nuestro propio autoconocimiento.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, creo que lo que cuenta a la hora de entendernos un poco más a nosotros mismos y los demás es no subestimar a nadie por ser (o aparentar ser) superficial en sus hábitos, comportamientos, criterios, opiniones y valoraciones sobre su vivir diario, en particular, y el mundo en general. Ni a sobreestimar a aquellos que viven inclinados a ir siempre al fondo de las cuestiones, sean cuales sean.</p>
<p style="text-align: justify;">Las razones con las que funcionan de ordinario los primeros, por triviales que aparezcan y por mucho que éstos no crean necesario profundizar en nada, en contraposición a los segundos (por los que cualquier experiencia, evento, hecho y realidad se presta a ser objeto de pregonas reflexiones y a ser pensadas hasta el límite de sus posibilidades de sentido), serán suficientemente válidas, al menos en términos pragmáticos, para configurar su biografía personal e itinerario existencial.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero la pregunta de peso es, qué han sacado de sí mismos, qué aprendizaje, conocimiento, etc. han reunido de su trayectoria vital, y si todo ello les ha merecido la pena. Y saber que la respuesta que se den, buena o mala, sólo les servirá a ellos o ellas. Lo cual podría ser más dificultoso de lo que piensan, incluso, más que el camino que hayan hecho hasta este punto&#8230; (¿final?)</p>
<p style="text-align: justify;">Por su parte, aquellos que han tendido por sistema hacerse preguntas e indagar en los <em>quids</em> de las cuestiones más propiamente humanas fuera de las corrientes efímeras y superfluas de la sociedad digital, podrían quedarse <em>in albis</em> en el momento primordial de hacer recapitulación de su vida.</p>
<p style="text-align: justify;">Y es que profundizar sobre el vivir tiene sus riesgos, como toda aventura humana digna de tal nombre y puede llevar a la persona a permanecer a oscuras y demasiado encerrada dentro de sí misma. Pero no hacerlo (por miedo, pereza, incomodidad, inepcia&#8230;) puede llevarla a encontrarse en la vacuidad más estéril e insustancial.</p>
<p style="text-align: justify;">Y no parece haber un término medio. A menos, por supuesto, que se opte por nadar entre dos aguas en todas las situaciones decisivas de su existencia. En otras palabras: a no aclararse existencialmente y a dudar de todo lo que crea tener claro. Y entonces la pregunta sería: ¿se puede vivir así?</p>
<p><em>Josep JUST SABATER<br />
</em><em>Poeta<br />
</em><em>España<br />
</em><em>Publicado originalmente en RE catalán núm. 108</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/12/no-es-facil-vivir-con-sentido/">No es fácil vivir con sentido</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Dónde nos la jugamos</title>
		<link>https://www.revistare.com/2019/05/donde-nos-la-jugamos/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Natàlia Plá]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 May 2019 04:56:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Realismo existencial]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[acompañamiento filosófico]]></category>
		<category><![CDATA[Alfredo Rubio de Castarlenas]]></category>
		<category><![CDATA[autoconocimiento]]></category>
		<category><![CDATA[crecimiento personal]]></category>
		<category><![CDATA[Dónde nos la jugamos]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía de delantal]]></category>
		<category><![CDATA[Natàlia Plá]]></category>
		<category><![CDATA[realismo existencial]]></category>
		<category><![CDATA[reinventarse]]></category>
		<category><![CDATA[sabiduría existencial]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Natàlia PLÁ</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_4088" aria-describedby="caption-attachment-4088" style="width: 767px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2019/02/IMG_20160810_193008.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-4088 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2019/02/IMG_20160810_193008-1024x575.jpg" alt="" width="767" height="431" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2019/02/IMG_20160810_193008-1024x575.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2019/02/IMG_20160810_193008-300x168.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2019/02/IMG_20160810_193008-600x337.jpg 600w" sizes="auto, (max-width: 767px) 100vw, 767px" /></a><figcaption id="caption-attachment-4088" class="wp-caption-text">Fotografía: Natàlia Plá</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Es este —dicen algunos—tiempo de reinventarse.</p>
<p style="text-align: justify;">Paradójicamente, muchos andan en riesgo de perderse a sí mismos en el empeño (algo desorientado) de encontrarse.</p>
<p style="text-align: justify;">Una vez más, los clásicos se revelan vigentes. “Conócete a ti mismo” —aforismo griego que tiene sus correspondientes versiones en sabidurías de todo el mundo— y “Llega a ser el que eres (o como eres)” —verso de Píndaro—, suenan a faro que ilumine por dónde ha de ir la reinvención. No pasemos por alto que el poeta griego también se refiere a “como has aprendido”.</p>
<p style="text-align: justify;">El ser se descubre y se cultiva. Ambas cosas. Reinventarse es, de hecho, un ejercicio de libertad y fidelidad a uno mismo. Es la ocasión para regresar a nosotros si la vida nos ha ido desviando de lo que nos hace bien, y osar caminos para los que, antes, tal vez no estábamos preparados.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, hay que estar atentos a los cantos de sirenas que, en plena travesía, puedan hacernos perecer siguiendo imágenes de nosotros que no nos corresponden. Como decía Alfredo Rubio, no cuesta esfuerzo ser lo que cada uno somos: lo que cuesta es querer ser otra cosa, más, o menos. Por eso hay que aprender cómo somos —qué tipo de ser y qué persona— y desplegar cómo podemos ser.</p>
<p style="text-align: justify;">En ese océano inmenso de la existencia, desarrollar el ser personal de cada uno está lleno de tantas posibilidades que, a efectos prácticos, son <em>casi</em> infinitas. Las verdaderas historias de superación son las que nos muestran que las limitaciones, tratadas con mimo y respeto, pueden dar de sí lo inimaginable.</p>
<p style="text-align: justify;">Por eso, reinventarse es una nueva oportunidad para ser lo que, en verdad, somos. Nada tan excitante.</p>
<p><em><a href="http://www.nataliapla.com" target="_blank" rel="noopener">Natàlia PLÁ</a>, acompañante filosófica<br />
</em><em>Barcelona (España)<br />
</em><em>Febrero de 2019 </em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2019/05/donde-nos-la-jugamos/">Dónde nos la jugamos</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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