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	<title>emociones | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
	<lastBuildDate>Tue, 07 Oct 2025 08:41:53 +0000</lastBuildDate>
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	<title>emociones | Revista RE Castellano</title>
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	<item>
		<title>Respirar las emociones</title>
		<link>https://www.revistare.com/2025/10/emociones-y-respiracion/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Oct 2025 04:57:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medicina global]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[cuerpo]]></category>
		<category><![CDATA[emociones]]></category>
		<category><![CDATA[modulación emocional]]></category>
		<category><![CDATA[Remedios Ortiz]]></category>
		<category><![CDATA[respiración]]></category>
		<category><![CDATA[Respirar las emociones]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Remedios ORTIZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/10/emociones-y-respiracion/">Respirar las emociones</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>Resumen</h2>
<p style="text-align: justify;">Las <strong>emociones</strong> son la<strong> paleta de colores</strong> que configuran nuestra vida. Nos acompañan desde el nacimiento y <strong>no siempre son gratas</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">La pregunta es si son totalmente <strong>espontáneas e incontrolables</strong>, o podemos <strong>de algún modo gestionarlas</strong>, al menos modularlas. Veremos cómo <strong>la respiración</strong>, una actividad <strong>parcialmente voluntaria</strong>, es <strong>una llave</strong> que nos abre la puerta a esa<strong> posibilidad</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Las emociones se manifiestan a través de múltiples canales fisiológicos, entre los cuales <strong>la respiración</strong> ocupa un <strong>papel central</strong>. La relación entre los <strong>patrones respiratorios y los estados emocionales</strong> ha sido ampliamente documentada, tanto en estudios experimentales como en enfoques terapéuticos contemporáneos. Ahora veremos algunos hallazgos experimentales sobre la vinculación entre emociones y respiración, considerando la<strong> influencia del sistema nervioso autónomo</strong> y los aportes de la teoría polivagal de Stephen Porges. En ellos se muestra cómo la<strong> modulación consciente de la respiración</strong> constituye una <strong>herramienta eficaz</strong> para la <strong>autorregulación emocional</strong> y el restablecimiento del equilibrio psicofisiológico.</p>
<h2>1. Introducción</h2>
<p style="text-align: justify;">Las emociones son procesos complejos. Integran componentes <strong>fisiológicos</strong>,<strong> cognitivos y conductuales</strong>, y están estrechamente relacionadas con la<strong> actividad respiratoria</strong>. La respiración refleja los cambios autonómicos que acompañan a cada emoción (Boiten, 1998). A su vez, mediante la respiración consciente, es posible <strong>modular la activación emocional</strong>, lo que la convierte en un <strong>recurso terapéutico y de autorregulación</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>teoría polivagal</strong> (Porges, 2011) ha profundizado esta comprensión al proponer que <strong>el nervio vago ventral</strong>, componente clave del <strong>sistema parasimpático</strong>, vincula los<strong> estados de seguridad</strong> con <strong>patrones respiratorios lentos y diafragmáticos</strong>. De esta manera, el estudio de la respiración constituye una ventana privilegiada hacia la comprensión del <strong>vínculo cuerpo-emoción</strong>.</p>
<h2>2. Emociones y patrones respiratorios</h2>
<p style="text-align: justify;">Diversas investigaciones han mostrado que las emociones presentan «firmas respiratorias» distintivas. Estas firmas pueden observarse incluso aunque no haya expresiones faciales o verbales (Philippot et al., 2002). A continuación, se sintetizan algunos patrones característicos:</p>
<table style="height: 370px;" width="744">
<tbody>
<tr>
<td style="text-align: center;" width="192"><strong>Emoción</strong></td>
<td style="text-align: center;" width="192"><strong>Patrón respiratorio típico</strong></td>
<td style="text-align: center;" width="192"><strong>Características fisiológicas</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="192">Miedo / Ansiedad</td>
<td width="192">Rápido, superficial, torácico</td>
<td width="192">Activación simpática; hiperventilación leve</td>
</tr>
<tr>
<td width="192">Ira</td>
<td width="192">Rápido, profundo, exhalación forzada</td>
<td width="192">Aumento del tono muscular y del gasto energético</td>
</tr>
<tr>
<td width="192">Tristeza</td>
<td width="192">Lento, irregular, con suspiraciones</td>
<td width="192">Activación parasimpática con variabilidad vagal reducida</td>
</tr>
<tr>
<td width="192">Alegría</td>
<td width="192">Amplio, rítmico y relajado</td>
<td width="192">Equilibrio autonómico; mayor oxigenación</td>
</tr>
<tr>
<td width="192">Calma / Serenidad</td>
<td width="192">Lento, profundo y diafragmático</td>
<td width="192">Activación vagal; coherencia cardíaca</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p style="text-align: justify;">Estos patrones sugieren que <strong>la respiración no solo acompaña la emoción</strong>, sino que también <strong>puede inducirla</strong>. Philippot y colaboradores (2002) mostraron experimentalmente que al adoptar un patrón respiratorio propio de una emoción, los participantes reportaban experimentar sensaciones congruentes con dicha emoción.</p>
<h2 style="text-align: justify;">3. Fundamentos neurofisiológicos</h2>
<p style="text-align: justify;">El control de la respiración involucra estructuras del <strong>tronco encefálico</strong>, particularmente el complejo parabraquial, que integra señales respiratorias y emocionales provenientes de la<strong> amígdala y el hipotálamo</strong> (Homma &amp; Masaoka, 2008). La <strong>activación del sistema simpático</strong> o <strong>parasimpático</strong> modula la <strong>frecuencia y la amplitud</strong> respiratoria según el <strong>estado afectivo</strong>.</p>
<p>Desde la perspectiva de la teoría polivagal, el tono vagal ventral es un indicador de <strong>seguridad fisiológica</strong>. Cuando la <strong>respiración se vuelve lenta y diafragmática</strong>, se estimula el vago ventral, promoviendo <strong>estados de calma</strong> y conexión social (Porges, 2011). En cambio, la <strong>respiración torácica rápida</strong> refleja una dominancia simpática, asociada con la <strong>defensa o el peligro</strong>.</p>
<div class="mceTemp">
<figure id="attachment_33053" aria-describedby="caption-attachment-33053" style="width: 452px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/10/background-2471008_1280.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class=" wp-image-33053" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/10/background-2471008_1280-300x203.jpg" alt="" width="452" height="306" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/10/background-2471008_1280-300x203.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/10/background-2471008_1280-1024x694.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/10/background-2471008_1280.jpg 1280w" sizes="(max-width: 452px) 100vw, 452px" /></a><figcaption id="caption-attachment-33053" class="wp-caption-text"><em>Las emociones son la paleta de colores de nuestra vida     Foto Pixabay</em></figcaption></figure>
<h2>4. Aplicaciones terapéuticas y de autorregulación</h2>
<p style="text-align: justify;">Los hallazgos sobre la relación entre respiración y emoción han dado lugar a diversas intervenciones clínicas y prácticas contemplativas, entre ellas:</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;"><strong>Respiración consciente o diafragmática</strong>: reduce la activación simpática y aumenta la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC), favoreciendo la relajación (Lehrer et al., 2000).<br />
• <strong>Mindfulness y meditación</strong>: integran la atención plena a la respiración como medio para estabilizar los estados emocionales.<br />
• <strong>Terapias complementarias</strong>: utilizan la modulación respiratoria para activar el sistema de seguridad y mejorar la regulación afectiva (Porges &amp; Dana, 2018).<br />
• <strong>Biofeedback respiratorio</strong>: permite visualizar la relación entre respiración, ritmo cardíaco y emoción, facilitando el aprendizaje autorregulatorio.</li>
</ul>
<h2>5. En síntesis</h2>
<p style="text-align: justify;">Parece haber pruebas científicas que apuntan a que<strong> los patrones respiratorios reflejan y modelan los estados emocionales</strong>. La respiración, al ser una<strong> función fisiológica parcialmente voluntaria</strong>, constituye una <strong>herramienta privilegiada</strong> de autorregulación emocional. Desde la teoría polivagal, la respiración profunda y rítmica activa circuitos neurofisiológicos asociados con la seguridad, la calma y la conexión social. En consecuencia, comprender y entrenar la respiración consciente no solo mejora el bienestar psicológico, sino que también promueve una relación más armoniosa entre cuerpo y emoción.</p>
<p>Más información: <strong>profundizar con <a href="https://youtu.be/dnHzaKG925w?si=HYzxKPoLZNFCOfVL">Nazaret Castellanos</a></strong></p>
<p><em>Remedios ORTIZ JURADO </em><em><br />
Médico de familia</em><em><br />
Madrid, octubre 2025 </em></p>
</div><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/10/emociones-y-respiracion/">Respirar las emociones</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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			</item>
		<item>
		<title>2025: razón y emoción</title>
		<link>https://www.revistare.com/2025/01/2025-razon-y-emocion/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Elena Giménez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Jan 2025 06:00:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[2025: razón y emoción]]></category>
		<category><![CDATA[emociones]]></category>
		<category><![CDATA[Leticia Soberón]]></category>
		<category><![CDATA[nuevo año]]></category>
		<category><![CDATA[razón]]></category>
		<category><![CDATA[razonar y prever]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Todo está conectado en nuestro interior</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/01/2025-razon-y-emocion/">2025: razón y emoción</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_22431" aria-describedby="caption-attachment-22431" style="width: 660px" class="wp-caption alignnone"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/Imagen-de-Mircea-Iancu-en-Pixabay.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-22431 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/Imagen-de-Mircea-Iancu-en-Pixabay-1024x640.jpg" alt="" width="660" height="413" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/Imagen-de-Mircea-Iancu-en-Pixabay-1024x640.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/Imagen-de-Mircea-Iancu-en-Pixabay-300x188.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/Imagen-de-Mircea-Iancu-en-Pixabay.jpg 1280w" sizes="(max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-22431" class="wp-caption-text">Imagen de Mircea Iancu en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Empezamos un año que nos suscita, como todos, esperanzas y temores. Nuestra capacidad para anticipar en alguna medida lo que puede suceder nos ayuda a precavernos ante los riesgos que percibimos. Muy útil recurso para quien debe tomar decisiones. Pero con frecuencia esa capacidad nos juega malas pasadas, cuando el temor ante las amenazas toma la delantera a la percepción de las oportunidades, que también existen.</p>
<p style="text-align: justify;">Nuestra capacidad para percibir lo que sucede alrededor nunca es completamente fría y racional. Las emociones acompañan y matizan siempre la capacidad de razonar y prever. Están siempre presentes en toda nuestra vida psíquica. Somos un ‘todo’ integrado, y sólo para efectos de análisis colocamos nuestras capacidades “por separado” como si fueran piezas de un rompecabezas que pudiéramos desarmar. Nunca es así.</p>
<p style="text-align: justify;">Percibimos y razonamos emocionalmente, pues nuestro conocer está arraigado en el cuerpo. Ya lo decía Zubiri al describir al ser humano como “inteligencia sentiente”. Lo descubren con más detalle los neurocientíficos que estudian los cien millones de neuronas que hay en el aparato digestivo y envían mensajes al cerebro.</p>
<p style="text-align: justify;">Entonces, si todo está conectado en nuestro interior, ¿cómo hacer para no dejarnos arrastrar por las emociones que nos paralizan o ponen en riesgo, como el miedo o la ira?</p>
<p style="text-align: justify;">Ante las novedades e incógnitas que nos presenta un futuro incierto, es necesario primero conocernos: detectar, sin juicios, qué nos sucede por dentro. Poner nombre a nuestras emociones. Y en todo lo posible, detectar los hechos que las provocan. A veces este solo ejercicio nos ayuda a ver que estamos dando demasiada importancia a cuestiones secundarias. Nuestra capacidad de analizar y razonar puede ayudarnos a colocar las emociones en su sitio: sin despreciarlas ni entronizarlas.</p>
<p style="text-align: justify;">Aprendamos a utilizar también razón y emoción para detectar qué oportunidades se nos presentan. Cómo podemos aprovechar una situación que tiene aristas y adversidades, pero tiene posibilidades para nosotros. Siempre encontraremos un margen para poder actuar, para poder impulsar cambios, para desarrollar nuestras capacidades y las de quienes nos rodean.</p>
<p style="text-align: justify;">En este 2025 recién comenzado, os deseamos un camino de esperanza en que integremos razón y emociones para mejorar nuestro mundo.</p>
<p><em>Enero de 2025</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/01/2025-razon-y-emocion/">2025: razón y emoción</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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			</item>
		<item>
		<title>Sentir</title>
		<link>https://www.revistare.com/2022/09/sentir/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Sep 2022 04:56:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Libertad]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[discernimiento]]></category>
		<category><![CDATA[emociones]]></category>
		<category><![CDATA[Ignasi Batlle Molina]]></category>
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		<category><![CDATA[razón]]></category>
		<category><![CDATA[sentimientos]]></category>
		<category><![CDATA[sentir]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Ignasi BATLLE</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/09/sentir/">Sentir</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Iniciamos el mes de septiembre, y en el hemisferio norte, dejamos atrás las semanas de agosto donde hemos disfrutado de las siempre deseadas vacaciones. Han sido unos días de vivir la sensación de plena libertad, disponiendo del tiempo a nuestro antojo. Sin embargo, septiembre anuncia el inicio de un nuevo curso, y por lo tanto llegan las planificaciones de actividades, programaciones y nuevos objetivos para cumplir. Y sobre todo llegan nuevas expectativas de lo que nos gustaría que sucediera en los próximos meses.</p>
<p style="text-align: justify;">A lo largo del curso las expectativas se irán convirtiendo en realidades, no coincidiendo algunas de ellas con las que habíamos imaginado. Por ello se nos generará un dialogo entre la razón y los sentimientos. A la vez que nos posicionará de qué manera vamos haciendo frente a la realidad. En este momento cabría preguntarse hacia dónde nos empuja la razón, y hacia dónde los sentimientos.</p>
<p style="text-align: justify;">Vivimos en un mundo donde los sentimientos están ganando terreno a la razón. No solo esto, sino que las sensaciones dirigen nuestro comportamiento. Con la razón llegan las seguridades, los argumentos, las planificaciones, y porque no decirlo, también los objetivos. Pero es en el sentir donde se amontonan las percepciones en forma de intuición y clarividencias difíciles de entender.</p>
<figure id="attachment_8563" aria-describedby="caption-attachment-8563" style="width: 300px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/Sentir.jpeg"><img decoding="async" class="wp-image-8563" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/Sentir-225x300.jpeg" alt="" width="300" height="400" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/Sentir-225x300.jpeg 225w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/Sentir-768x1024.jpeg 768w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/Sentir.jpeg 960w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8563" class="wp-caption-text">Fotografía: Ignasi Batlle</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Esta razón que nos acompaña desde tiempos inmemoriales nos ha moldeado a través de la cultura y las tradiciones que nos han tocado vivir. Pero el sentir se despierta de manera inesperada. Es ese hermano pequeño, que tiempo atrás solo estaba reservado para los artistas o creativos de la época.</p>
<p style="text-align: justify;">Este sentir que se afianza en nuestro interior nos enaltece en momentos inesperados, y de igual forma también nos desploma sin saber cómo, ni por qué. Por ello cuando el sentimiento nos arrastra sin remedio, nos vemos prisioneros por las circunstancias que nos rodean. Este sentimiento nos agarrota y paraliza en todo lo que hemos de hacer. Del mismo modo, somos incapaces de ejercitar nuestra libertad. Y es por eso por lo que nuestras expectativas se convierten en losas pesadas difíciles de arrastrar.</p>
<p style="text-align: justify;">Como un niño pequeño que inicia su aprendizaje en la lectura y descubre con ilusión el grafismo del abecedario, nosotros descubrimos una paleta de expresiones que permiten desplegar aquello que en nuestro foro interior sentimos, y que a menudo desconocíamos. Sin duda, este aprendizaje no depende de nuestra edad, sino mas bien de nuestra capacidad de abrir puertas en esa coraza gobernada por la razón.</p>
<p style="text-align: justify;">Este aprendizaje nos lleva a tender puentes entre esa razón argumentada y firme, y esos sentimientos que generan sensaciones etéreas e intensas. Y en este diálogo interior somos capaces de ir ajustando la razón con los sentimientos. Gracias a esto somos capaces de hacer converger en algunos puntos, la realidad y las expectativas soñadas. Esto también permitirá que vayamos rompiendo las ataduras que hemos ido generando, encontrando el equilibrio entre esa razón enraizada en nuestra historia, y el sentimiento despertado por nuestra esencia.</p>
<p style="text-align: justify;">Al llegar al final de este recorrido ya no me alimentan las expectativas generadas, sino que se impone la realidad, distinta a lo imaginado, pero mi realidad concreta. Seguiremos avanzando en este ejercicio de desatar los nudos para poder seguir ejerciendo la capacidad de nuestra libertad. Y con ello irán convergiendo razón y sentimiento.</p>
<p><em>Ignasi BATLLE MOLINA<br />
Ingeniero Civil<br />
Barcelona<br />
Septiembre de 2022</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/09/sentir/">Sentir</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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			</item>
		<item>
		<title>La adolescencia actual. El aislamiento del COVID</title>
		<link>https://www.revistare.com/2022/05/la-adolescencia-actual-el-aislamiento-del-covid/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 May 2022 04:58:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Social / Solidaridad]]></category>
		<category><![CDATA[adolescencia]]></category>
		<category><![CDATA[emociones]]></category>
		<category><![CDATA[la adolescencia actual el aislamiento del COVID]]></category>
		<category><![CDATA[Maria Torres]]></category>
		<category><![CDATA[salud]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Maria TORRES</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/05/la-adolescencia-actual-el-aislamiento-del-covid/">La adolescencia actual. El aislamiento del COVID</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/05/adolescencia-actual.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignright wp-image-8113" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/05/adolescencia-actual-300x200.jpg" alt="" width="415" height="276" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/05/adolescencia-actual-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/05/adolescencia-actual-600x399.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/05/adolescencia-actual-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/05/adolescencia-actual.jpg 960w" sizes="auto, (max-width: 415px) 100vw, 415px" /></a>La adolescencia es tiempo de experimentar, de relacionarse entre los iguales, es tiempo de probarse, de irse diferenciando de la familia de origen para, poco a poco, irse creando una identidad, única, diferenciada. El aislamiento obligado que se ha tenido que realizar durante la pandemia ha hecho que estos procesos vitales, necesarios para todos y todas las adolescentes, hayan quedado afectados. Este hecho ha aumentado la incidencia de casos de trastornos mentales entre los adolescentes, especialmente en cuanto a problemas más de cariz ansioso y depresivo.</p>
<p style="text-align: justify;">Toda persona, cuando vive un malestar emocional muy intenso (eso es lo que es un “trastorno mental”), procura, para empezar, revertirlo él mismo. Cuando los intentos personales de mejorar fracasan y el malestar aumenta, este suele manifestarse de algún modo u otro. El malestar pues, se puede manifestar en diferentes formatos y estos son lo que llamamos señales de alerta. Las señales de alerta a nivel emocional serían empezar a sentirte extraño en contextos donde hasta ahora te sentías bien, empezar a dejar de disfrutar en todo aquello en lo que disfrutas, el empezar a desagradarte tu aspecto físico, el empezar a aparecer un sentimiento constante de frustración por todo lo que consigues o dejas de conseguir o el sentirte más sensible, susceptible o irritable de lo normal. Las señales de alerta a nivel cognitivo podrían objetivarse en las dificultades repentinas por la concentración, para sostener atención, y, en consecuencia, una bajada del rendimiento (académico o laboral). Por último, las señales de alerta a nivel funcional, de hábitos, serían el no tener ganas de comer, o por el contrario, no poder parar de hacerlo, empezar a tener dificultades para conciliar el sueño, o para mantenerlo, el empezar a sentir más dolores en el cuerpo como cefaleas, dolores de estómago, etc. (a esto se llama, síntomas psicosomáticos cuyo origen está en el malestar emocional), empezar a sentir que tienes poca energía, con una sensación de que todo cuesta el doble o el empezar a tener episodios agudos de miedo, de bloqueo (ataques de ansiedad).</p>
<p style="text-align: justify;">Estas son las señales de alerta que todos y cada uno de nosotros deberíamos conocer para identificar cuando la emoción de la tristeza o del miedo deja de ser adaptativa y pasa a ser demasiado intensa, pudiendo entonces llegar a diagnosticarse una depresión o una ansiedad, respectivamente. Desgraciadamente no existe ningún protocolo público (para el ciudadano) que nos facilite la identificación de estas señales de alerta, tampoco hay quien nos entrene ni eduque a identificarlos.</p>
<p style="text-align: justify;"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/05/adolescencia-actual2.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-8114" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/05/adolescencia-actual2-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/05/adolescencia-actual2-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/05/adolescencia-actual2-600x400.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/05/adolescencia-actual2.jpg 960w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>En ocasiones es muy normal y natural el malestar emocional, sobre todo cuando en la vida nos pasan cosas que no deseamos, por ejemplo, una muerte de alguien cercano, un divorcio, un cambio de domicilio, un cambio de escuela, etc. Todas estas circunstancias, propias de la vida, nos harán sentir más tristes de lo normal y es fácil que suframos alguna de las señales de alerta que he citado. Sin embargo, a veces, estas señales de alerta se alargan mucho en el tiempo o se hacen demasiado intensas interfiriendo y bloqueando significativamente nuestra vida diaria. Este es el momento donde deberemos acudir a un profesional de la salud para que cribe este malestar, diagnostique, si fuera preciso, y nos vincule a un tratamiento específico (y temporal).</p>
<p style="text-align: justify;">En el caso de los adolescentes este malestar puede ser vivido de forma más intensa y desbordada que los adultos, ya que existe una significativa carencia de recursos personales y más ahora, donde, como he dicho al principio, la excepcionalidad de la realidad en la que vivimos ha alterado todo desarrollo natural del adolescente haciéndolo aún más vulnerable. Es por todo esto que es importante la psicoeducación a los y las adolescentes en torno a las emociones, dándoles palabras, herramientas y recursos para que ellos mismos/as estén atentos a identificar las primeras señales de alerta de un malestar emocional y, si lo identificaran, supieran a quién dirigirse y cómo gestionarlos. Es una tarea de todas y todos. Acompañémoslos.</p>
<p><em>Maria TORRES TORRES<br />
</em><em>Psicóloga<br />
</em><em>Caldes de Montbui. (España)<br />
</em><em>Mayo del 2022</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/05/la-adolescencia-actual-el-aislamiento-del-covid/">La adolescencia actual. El aislamiento del COVID</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>El psicovirus</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Josep Alegre]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Feb 2022 05:57:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pedagogía]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Josep ALEGRE</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/02/el-psicovirus/">El psicovirus</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_7649" aria-describedby="caption-attachment-7649" style="width: 318px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/1.-Descubrir-la-primera-maravilla--scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-7649" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/1.-Descubrir-la-primera-maravilla--300x225.jpg" alt="" width="318" height="239" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/1.-Descubrir-la-primera-maravilla--300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/1.-Descubrir-la-primera-maravilla--1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/1.-Descubrir-la-primera-maravilla--600x450.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/1.-Descubrir-la-primera-maravilla--1536x1152.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/1.-Descubrir-la-primera-maravilla--2048x1536.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/1.-Descubrir-la-primera-maravilla--90x68.jpg 90w" sizes="auto, (max-width: 318px) 100vw, 318px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7649" class="wp-caption-text">Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">El largo periodo que estamos viviendo tras el trance del Covid ha generado malestar, pero también ha evidenciado importantes lecciones. Todos nos hemos visto obligados a realizar cambios en nuestra vida y en nuestro comportamiento. Esta encrucijada, unos la han gestionado mejor que otros y en algunos casos nos ha dejado secuelas en forma de psicovirus que han de ser reconducidas. Las emociones, como también ha quedado patente en el transcurso de la pandemia, juegan un papel fundamental en nuestra vida. Las vacunas han bajado los efectos en el cuerpo y quizá nos hacen falta otras para potenciar las defensas del alma. La vacuna del alma está en nosotros y se llama autocontrol de las emociones.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>Latir emocional</em></strong></p>
<p style="text-align: justify;">En la sociedad de la prontitud hemos de aprender nuevas formas de convivencia que sintonicen con el latir emocional. Descubrir la primera maravilla que está en ese latir interno, nos permite sentir de verdad y captar la esencia. Intuimos el milagro que se esconde en el corazón y que al desvelarse nos muestra las emociones que nos laten y aquello que vivimos de forma prioritaria. Sintonizar con esos adentros milagrosos es fundamental para uno mismo y, también, para cualquier intervención educativa. Es en esa escucha emocional donde podremos sentir la mejor versión de las personas.</p>
<p style="text-align: justify;">La emoción es un sentimiento que genera en nosotros: alegría, tristeza, rabia, enfado, miedo… Las emociones desestabilizan, pero pueden utilizarse para que no perjudiquen. Saber relativizar y avanzar, siendo realistas, hacia la mejor versión de uno mismo, depende de cada uno. Ilusionarse con lo que se vive es comenzar a hacerlo. Autogobernarse eligiendo los caminos que más me convienen, relacionarme bien con mi entorno, poner orden en la cabeza, tener objetivos ilusionantes…, nos dispone para que todo nuestro ser se alinee para lograrlos. Esta actitud ilusionante genera optimismo y busca las oportunidades por encima de las limitaciones.</p>
<p style="text-align: justify;">La vida, en sus subidas y bajadas, exige una continua adaptación al poner en juego los recursos de nuestra existencia. Reducir la velocidad, permite conectar con las emociones que mueven  nuestra vida y recolocar como prioritario, si es necesario, aquello que es vital: cuidar y cuidarse de uno mismo, de la familia, amigos, entorno… No se trata solo de resistir sino de proyectar, transformar, crear redes de confianza hacia el futuro cada vez más generosas. Las emociones están en nuestra vida y generan aprendizaje.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>El color del aprendizaje</em></strong></p>
<figure id="attachment_7645" aria-describedby="caption-attachment-7645" style="width: 311px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/2.-Busca-las-oportunidades-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-7645" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/2.-Busca-las-oportunidades-300x225.jpg" alt="" width="311" height="233" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/2.-Busca-las-oportunidades-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/2.-Busca-las-oportunidades-1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/2.-Busca-las-oportunidades-600x450.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/2.-Busca-las-oportunidades-1536x1152.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/2.-Busca-las-oportunidades-2048x1536.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/2.-Busca-las-oportunidades-90x68.jpg 90w" sizes="auto, (max-width: 311px) 100vw, 311px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7645" class="wp-caption-text">Fotografía: Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Emoción y conocimientos van juntos y son indisolubles. Los seres humanos somos primero emocionales, luego racionales y sociales. Lo que emocionalmente llevamos dentro, es lo que enciende el aprendizaje en sus formas diversas de curiosidad, atención… La educación puede cambiar el cerebro, para bien, si además de los contenidos aprendemos las habilidades necesarias para la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">Nuestro cerebro tiene una gran capacidad de adaptación durante toda la vida. La base del aprendizaje se realiza  a través de las neuronas espejo, que revelan en nuestro interior lo que vemos fuera. Esas neuronas se activan, tanto al realizar una acción como al observarla en otro. Eso mismo pasa con las emociones, podemos manejarlas a nuestro favor siendo conscientes de ellas y tomando control de nuestros sentimientos y conductas. Los adentros milagrosos generan vida si incluyen aspectos de motivación, de emoción y de placer.</p>
<p style="text-align: justify;">Cada uno tenemos unas características únicas e irrepetibles: unas necesidades, unos procesos, unos ritmos…, y las emociones dan color propio al aprendizaje. Somos personas en un grupo y por eso cada ser ha de ser tratado y abordado de forma particular e individualizada. A cada uno las emociones le llevan por campos insospechados y es necesaria la brújula que marque el buen camino. Y dado que el ser humano es sobre todo social, las habilidades socioemocionales: empatía, asertividad, escucha activa, se convierten en componentes imprescindibles en la integración grupal.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>Ordenar nuestro puzzle</em></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Lo que nos impulsa, desde el nacimiento, es producto de la emoción por el placer de encontrarnos bien o para evitar dolor. Son motivaciones extrínsecas o intrínsecas que movilizan hacia la autonomía, la competencia, la conexión… Ambas motivaciones coexisten, pero es la intrínseca la que nos hace más competentes, y más si hemos de elegir. Al intervenir factores de interacción social, solo si la motivación extrínseca proviene de nuestro interior compartirá las cualidades de la intrínseca.</p>
<figure id="attachment_7646" aria-describedby="caption-attachment-7646" style="width: 330px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/3.-Por-campos-insospechados--scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-7646" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/3.-Por-campos-insospechados--300x201.jpg" alt="" width="330" height="221" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/3.-Por-campos-insospechados--300x201.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/3.-Por-campos-insospechados--1024x685.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/3.-Por-campos-insospechados--600x402.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/3.-Por-campos-insospechados--1536x1028.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/3.-Por-campos-insospechados--2048x1371.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 330px) 100vw, 330px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7646" class="wp-caption-text">Fotografía: Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Los éxitos a corto plazo preparan y motivan para la autoeficiencia en el largo plazo. Promover climas emocionales beneficiosos, con mentalidad de crecimiento, positivismo y realismo, es la estrategia mejor ante los retos. Priorizar el proceso mejora la motivación en situaciones difíciles, ir potenciando una autonomía valiente permite actuar de manera responsable, estimular la curiosidad y la creatividad para abrir nuevas puertas al conocimiento, fomentar las relaciones cooperativas, involucrar a los estudiantes… Ciertamente, el profesorado es el instrumento didáctico más potente para generar entornos de aprendizaje positivos.</p>
<p style="text-align: justify;">Las emociones no son ni buenas ni malas y todas tienen una razón de ser que hay que interpretar y gestionar. La educación emocional interviene para ayudar a desarrollar las competencias necesarias para saber dialogar con el corazón. Vivir nuestra emocionalidad, sintiéndonos cómodos en la incomodidad, supone ordenar nuestro puzzle. La conexión emocional en el aula de unos y otros no es estática, y por eso los educadores son de gran ayuda en el aprendizaje emotivo.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>Aprendizajes positivos</em></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Al validar una emoción en el alumno, el adulto ha de diferenciar en el emisor, cómo lo dice, lo que dice, lo que siente y lo que lo provoca. Esta actitud es básica para empezar a comprender y situarse empáticamente en su perspectiva afectiva, y desde allí acompañarlo en el proceso de autodescubrimiento. Los virus de este tiempo son bastante comunes a todos: la incertidumbre, la frustración, el miedo… y cada uno de ellos tiene su vacuna. La incertidumbre agrupa malestares, provoca inestabilidad y dudas…, y hemos de permitirnos no saber lo que pasará,  para comenzar a imaginar y construir con creatividad un futuro alternativo. La frustración se afronta aceptándola, tolerándola como algo presente pero transitorio: hay que convivir con la alegría y con el dolor. A veces, solo hacer pausa, relativizar, distanciarnos, darnos tiempo…, es suficiente.</p>
<figure id="attachment_7647" aria-describedby="caption-attachment-7647" style="width: 323px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/4.-la-educacion-emocional-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-7647" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/4.-la-educacion-emocional-300x201.jpg" alt="" width="323" height="217" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/4.-la-educacion-emocional-300x201.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/4.-la-educacion-emocional-1024x685.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/4.-la-educacion-emocional-600x402.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/4.-la-educacion-emocional-1536x1028.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/4.-la-educacion-emocional-2048x1371.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 323px) 100vw, 323px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7647" class="wp-caption-text">Fotografía: Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Las emociones son respuesta de inmunidad psicológica con capacidad de hacernos resistentes y fuertes ante cualquier ataque. La puerta de los corazones se abre desde dentro y para dentro. Esto no es automático sino que exige pararse previamente, abrir los ojos para mirar esas emociones y decidir qué hacer con ellas. Tu esencia que se convierte en tu mejor y único presente. Frente a las dudas y desconcierto de este otro virus, podemos adaptarnos con una vacuna muy eficiente: la educación emocional que nos permita pararnos sobre nosotros mismos. Seguimos siendo frágiles y vulnerables, necesitamos aprender competencias emocionales que nos ayuden a salir reforzados de estas situaciones traumáticas.</p>
<p style="text-align: justify;">Las emociones son patrones predeterminados de reacción rápida para la supervivencia que se activan automáticamente. Las emociones básicas son miedo, ira, asco, tristeza, alegría y sorpresa. Las transmitimos por imitación, con las miradas y las actitudes. El aprendizaje emocional el cerebro lo asocia a la supervivencia. Al sentirnos observados, reacciona instintivamente nuestro ser social y se activa todo nuestro cerebro. Las emociones son armas de doble filo y por eso hay que potenciar los aprendizajes desde las emociones positivas como la alegría, la sorpresa…, que no son tan intensas como el miedo. Hay que aprender a gestionar, entender, comunicarse con las emociones.</p>
<p style="text-align: justify;">La arquitectura del cerebro sigue un itinerario de ida y vuelta (ojos, cerebro que está detrás e interpreta y vuelve adelante para hacerse consciente). Es al pasar de vuelta por las amígdalas cuando se activan las emociones, que han llegado a nosotros a través de nuestra mirada. Nuestro cerebro, que es previsor, se avanza al futuro. Pero a través de la motivación podemos insuflar energía extra para poder hacer frente a situaciones que no sabemos cómo afrontar. La sorpresa y la alegría, pueden ayudarnos a generar redes donde integrar mejor los aprendizajes. El cerebro nos obliga a aprender a través de la imitación, de las emociones, del trabajo cooperativo, de la actividad manual…, y también del descanso, porque también en ese momento se activa  todo nuestro cerebro.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>El efecto mariposa</em></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Ejercitar la compasión con nosotros mismos en la escucha emocional, dialogar con nuestros miedos para encontrar un punto de encuentro razonable, nos hace fuertes en el corazón. Desde ahí, responsabilizándonos de todo lo que conlleva la emoción, podremos desviarlo y liberar nuestra atención para que no nos dañe. La competencia emocional implica además conductas reparadoras, si es necesario, y toma de decisiones sobre qué hacer con la emoción. Las emociones se comunican y así: si aumenta la calma merma el estrés, si aumenta la confianza disminuye el miedo, si aumento la curiosidad decrece el aburrimiento, el aprendizaje competitivo genera tensión, la envidia bloquea la educación… Si nos consideramos capaces, nuestra auto exigencia es mayor. Lo que hay que cambiar es cómo nos sentimos para orientarnos y enfocarnos en el progreso, la expansión y el crecimiento.</p>
<p style="text-align: justify;">Las emociones negativas, enfado, desesperación, ira…, se contagian con mucha facilidad. Las vemos en gestos del lenguaje corporal, en la mirada, en la expresión de la cara… A veces las vemos sin pronunciar una palabra. Contagiar energía positiva es igual de fácil, pero tenemos que tomar conciencia de que queremos hacerlo y de la manera que lo haremos (gestos, movimientos, comportamientos…). Esta energía ayuda a otras personas a sentirse mejor: valorado, consolado, feliz… Mostrarse abierto a los demás normalmente provoca correspondencia y es más fácil entrar en relación porque no hay barreras. Con mi comportamiento, estoy mostrando que veo al otro, que lo valoro positivamente y que es importante para mí. Si además sonrió y puedo tocarlo, acariciarlo, besarlo, darle apoyo, calidez…, se produce un efecto mariposa según el cual se van extendiendo los buenos efectos que tienen.</p>
<figure id="attachment_7648" aria-describedby="caption-attachment-7648" style="width: 315px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/5.-Centrarnos-en-lo-realmente-importante--scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-7648" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/5.-Centrarnos-en-lo-realmente-importante--300x225.jpg" alt="" width="315" height="236" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/5.-Centrarnos-en-lo-realmente-importante--300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/5.-Centrarnos-en-lo-realmente-importante--1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/5.-Centrarnos-en-lo-realmente-importante--600x450.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/5.-Centrarnos-en-lo-realmente-importante--1536x1152.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/5.-Centrarnos-en-lo-realmente-importante--2048x1536.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/5.-Centrarnos-en-lo-realmente-importante--90x68.jpg 90w" sizes="auto, (max-width: 315px) 100vw, 315px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7648" class="wp-caption-text">Fotografía: Josep Alegre</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Solo juntos como humanidad completa seremos capaces de superar esta situación. Podemos enlazar nuestras emociones e influir. Podemos hacer sentir y generar la transformación emocional: abrazar con el lenguaje, tener miradas amables, transmitir alegría&#8230; Entonces el presente se transforma en solidario. Nuestra presencia ayuda al otro a tomar conciencia de su esencia, y a transmitirle al mismo tiempo el sentimiento de reciprocidad. Todo educador desencadena una presencia solidaria si se implica de forma significativa. Lo que hemos construido mentalmente, se puede cambiar si desciframos lo que lo mueve y nos responsabilizamos de ello colocándolo en la perspectiva del presente. Al pasar por el corazón, al acoger de forma segura y curativa, al situarse y actuar en lo relevante de sus vida, ayudamos a seguir creciendo.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>Lo realmente importante</em></strong></p>
<p style="text-align: justify;">La moderación es la base del ritmo cerebral. El camino de la calma tiene efectos ventajosos y propicia una perspectiva más consciente y reflexiva sobre el quién, el qué y el cómo que moviliza nuestra vida. Consumir nuestra existencia rápidamente provoca estrés y estados emocionales negativos, que hay que alejar enfocándose en la alegría y la risa, que son factores que ayudan a fortalecer la interacción. Este proceder continuado, contagia y relaja la tensión individual y grupal, y contribuye a hacer cotidiano lo esencial. Centrarse en lo realmente importante y actuar con sentido, es más importante que hacer muchas cosas prescindibles.</p>
<p style="text-align: justify;">Movilizarse por la propia vida, implica también comprometerse en construir una sociedad más amable y justa. Lo que nos define como humanos es el vínculo afectivo que nos une a los demás. La cercanía,  el contacto, la mirada…, han de seguir siendo emocionales y, si ahora no es posible plenamente su aplicación, hay que buscar alternativas subsidiarias. La vista y el oído son los dos sentidos más desarrollados que tenemos en la interacción con el mundo y hemos de aprovecharlos. Tener más consciencia de nuestra presencia, utilizar la sonrisa sincera de los ojos, valorar lo próximo, movilizar la alegría, potenciar los cuidados mutuos…, es vincularnos solidariamente.</p>
<p style="text-align: justify;">Está en nuestras manos activar o apagar las hormonas que regulan nuestro estado de ánimo. El primer paso es reducir el estrés que nos provoca desánimo, desolación… En su lugar han de desplegarse el silencio, la serenidad, la sonrisa…, que atraen al ánimo, el aprecio, la alegría y el amor. En el proceso de cambio, hay pasos secuenciales que tener en cuenta, sobre el porqué y para qué. Este acompañamiento y crecimiento emocional requiere tiempo y activación de las hormonas que están ligadas a la felicidad y la alegría: la serotonina, las endorfinas, y la oxitocina. Todo ello contribuirá a que nuestro virus individual o colectivo no contagie su malestar, sino que gracias a esta excelente vacuna contra el psicovirus quien prevalezca sea el bienestar.</p>
<p><em>Josep ALEGRE<br />
</em><em>Profesor, filólogo y educador socio-cultural<br />
</em><em>Barcelona, España<br />
</em><em>Febrero de 2022</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/02/el-psicovirus/">El psicovirus</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Para una pedagogía de la interioridad</title>
		<link>https://www.revistare.com/2021/09/para-una-pedagogia-de-la-interioridad/</link>
					<comments>https://www.revistare.com/2021/09/para-una-pedagogia-de-la-interioridad/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Sep 2021 04:56:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[cuestionar]]></category>
		<category><![CDATA[educación]]></category>
		<category><![CDATA[emociones]]></category>
		<category><![CDATA[interioridad]]></category>
		<category><![CDATA[jóvenes]]></category>
		<category><![CDATA[María Rosa Buxarrais]]></category>
		<category><![CDATA[niños]]></category>
		<category><![CDATA[Para una pedagogía de la interioridad]]></category>
		<category><![CDATA[pedagogía del ser]]></category>
		<category><![CDATA[Silencio]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>María Rosa BUXARRAIS</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/09/para-una-pedagogia-de-la-interioridad/">Para una pedagogía de la interioridad</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Una de las características más significativas de la sociedad actual es la aceleración, obligándonos a una constante necesidad de adaptación. La educación adquiere un rol clave a la hora de ayudar a los niños y a las niñas a desarrollar esta capacidad de adaptación constante.</p>
<figure id="attachment_6954" aria-describedby="caption-attachment-6954" style="width: 405px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/child-608825_1920.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-6954" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/child-608825_1920-300x200.jpg" alt="" width="405" height="270" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/child-608825_1920-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/child-608825_1920-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/child-608825_1920-600x400.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/child-608825_1920-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/child-608825_1920.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 405px) 100vw, 405px" /></a><figcaption id="caption-attachment-6954" class="wp-caption-text">«Será necesario implementar una pedagogía del cuido<br />que nos lleve al autoconocimiento y la conciencia del ser.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Por otro lado, tenemos que hacer frente a la multiplicación de medios y dispositivos electrónicos que permite el flujo y el acceso a la información y al conocimiento, al consumo de bienes y de entretenimiento de forma casi inmediata. Las personas recibimos una excesiva cantidad de estímulos de los medios de comunicación, de las redes sociales, de internet, de todo lo que nos rodea, convirtiéndonos en personas distraídas que vivimos bajo un estrés constante y que mostramos tolerancia cero al aburrimiento, por lo que se hace muy difícil encontrar momentos de silencio, quietud, atención y reflexión.</p>
<p style="text-align: justify;">Incluso, la manera de relacionarnos y de vivir ha cambiado en los últimos tiempos. Todo ello tiene una incidencia en cómo percibimos e interpretamos el mundo y en que los estilos de vida y los valores sean diferentes entre las generaciones. Somos parte de una sociedad individualista, consumista, egoísta, competitiva, donde hay una frenética carrera por la satisfacción individual a todos los niveles. Estos contravalores han conseguido atrapar a las personas, midiéndolas por parámetros externos: competir con el otro para tener más, compararse para buscar la superioridad, ejercer el poder hacia el otro, convertirnos en adictos a las redes sociales, etc. Vivimos en modo automático y estamos perdiendo, si es que no la hemos perdido ya, la capacidad de disfrutar de cada momento. Echamos de menos ratos de silencio para poder escucharnos a nosotros mismos y llevar a cabo un verdadero diálogo interior, necesario para afrontar la construcción de nuestro ser y nuestra identidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Así pues, ante una sociedad desencantada, sobreestimulada y distraída, donde la sensación de aceleración y estrés de la vida cotidiana nos puede hacer, incluso, enfermar, hay que buscar una ruta alternativa de forma urgente. Cabe preguntarse ahora: ¿Quiénes somos realmente? ¿Cómo hemos construido nuestra identidad? ¿Es la que queremos? ¿Reconocemos o identificamos nuestras emociones? Nos toca, pues, despertar la conciencia, a una visión diferente del mundo, una nueva forma de experimentar la vida. Afortunadamente, empiezan a despuntar personas y comunidades que creen en la persona y defienden otros valores como el diálogo, la alegría por el bien de los demás, la compasión, la solidaridad y el amor. Por lo menos, luchan a contracorriente, y no se pueden permitir desfallecer.</p>
<p style="text-align: justify;">Para iniciar esta ruta, resulta necesario potenciar un trabajo personal que unifique la mente y el cuerpo en la interioridad y desarrolle todas las dimensiones de la persona. En nuestras vidas hemos interiorizado pautas de relación y comportamiento que ahora requieren un desaprendizaje, para incorporar otros que vinculen con la propia interioridad, no impuestos sino adquiridos por convicción, por creencia personal, porque sin esta convicción no nos podemos comprometer.</p>
<p style="text-align: justify;">Vivimos hacia fuera. Nos importa más nuestra imagen exterior que nuestro interior. Tenemos así una asignatura pendiente: vivir hacia dentro, mirarnos a nosotros mismos de manera crítica y constructiva. Hace unos años nos lo advirtió Delors (1996) en su informe, donde invitaba las escuelas a abandonar el énfasis en la enseñanza tradicional en la transmisión de conocimientos, (aprender a conocer), proponiendo tres pilares más, de los que aprender a ser es crucial, y se traduce en una apuesta por una educación que quiera contribuir al desarrollo global de cada persona, cuerpo y mente, inteligencia, sensibilidad, sentido estético, responsabilidad individual y espiritualidad.</p>
<figure id="attachment_6952" aria-describedby="caption-attachment-6952" style="width: 412px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/mountain-3154405_1920.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-6952" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/mountain-3154405_1920-300x169.jpg" alt="" width="412" height="232" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/mountain-3154405_1920-300x169.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/mountain-3154405_1920-1024x576.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/mountain-3154405_1920-600x338.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/mountain-3154405_1920-1536x864.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/07/mountain-3154405_1920.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 412px) 100vw, 412px" /></a><figcaption id="caption-attachment-6952" class="wp-caption-text">«Tenemos así una asignatura pendiente: vivir hacia dentro,<br />mirarnos a nosotros mismos de manera crítica y constructiva.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Sócrates afirmaba que para el ser humano no tiene sentido vivir una vida sin examinarla. La experiencia sin preguntas es una experiencia vacía. La capacidad de preguntarnos nos lleva a un autoconocimiento más profundo y al conocimiento del otro. Por lo tanto, habrá que poner en práctica una pedagogía del ser, trabajar la atención, la percepción y poder descifrar todo lo que experimentamos. Porque la educación es fundamentalmente un viaje hacia el interior, pasando por unas etapas que suponen una maduración constante de la personalidad a lo largo de la vida de la persona. Una educación de la interioridad, entendiéndola como la dimensión esencial y constitutiva del ser humano, el ámbito profundo, intangible, que se puede desvelar, desarrollar, y hacer crecer (Meneses, a Buxarrais &amp; Burguet, 2016).</p>
<p style="text-align: justify;">La educación necesita volver a ocuparse del ser, de la dimensión profunda del ser humano. En este sentido, será necesario implementar una pedagogía del cuido que nos lleve al autoconocimiento y la conciencia del ser. Por ello, será necesario construir tiempos y espacios para el trabajo de la interioridad, desde el cuidado de uno mismo y de los demás, tanto en el ámbito escolar como en el familiar. Así pues, uno de los principales retos actuales de la escuela es conseguir que el alumnado se desarrolle como ser social de manera integral, ayudándoles a mirarse a sí mismos, incrementando el autodominio y bienestar personal, para favorecer el crecimiento como personas y como ciudadanos.</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque aún son pocos los programas y espacios para el trabajo de la interioridad en los ámbitos escolar y familiar, a estas alturas ya disponemos, en algunos centros educativos, de diversos programas educativos de trabajo de la interioridad que buscan hacer experiencia de espacios de silencio, acompañados de prácticas de respiración que permiten una mayor concentración, atención y quietud desde dentro de uno mismo (yoga, meditación, conciencia plena) promoviendo la introspección y la autorregulación. Se ha observado que estas prácticas revierten en una mayor concentración y memoria, unificando la mente, consiguiendo menos dispersión mental, la conexión entre los diferentes hemisferios cerebrales, una revitalización de la energía, un aumento de la fuerza de voluntad, ausencia de ansiedad, seguridad en uno mismo, estabilidad emocional, visión positiva y atención presente, entre otros.</p>
<p style="text-align: justify;">Estas prácticas de trabajo interior en la escuela predisponen al alumnado a entrenar voluntariamente la mente, a centrar su atención y controlar sus emociones. Citando palabras de Paulo Freire: «la educación no cambia el mundo, cambia a las personas que cambiarán el mundo», dado que la educación ayuda a desarrollar la sensibilidad no sólo de la conciencia individual sino también de la colectiva. Afortunadamente, las nuevas generaciones son más sensibles a este enfoque, les gusta y responden positivamente a programas escolares que trabajan la conexión de su ser con sus emociones.</p>
<p><em>María Rosa BUXARRAIS<br />
</em><em>Catedrática de la Facultad de Educación de la Universidad de Barcelona<br />
</em><em>Publicado originalmente en Revista Re Catalán núm. 97 «Interioritat»</em></p>
<p><strong>Referencias bibliográficas</strong></p>
<p style="padding-left: 40px;">Bárcena, F. (1997). <em>«El aprendizaje ético de la existencia. La atención a la experiencia vivida «</em>, en Ortega P. (coord.). Educación moral. Murcia. Cajamurcia.<br />
Burguet Arfelis, M. &amp; Buxarrais, M.R. (2014). «Pedagogías de la interioridad para una cultura de paz», en Vila, E. (coord.) <em>Ética, educación y convivencia</em>. Málaga, Aljibe.<br />
Buxarrais, M.R. &amp; Burguet Arfelis, M. (2016). (coord.). <em>Aprender a ser. Por una pedagogía de la interioridad</em>. Barcelona: Graó.<br />
Buxarrais, M.R. &amp; Vilafranca, I. (2018) (coord.).<em> Una mirada femenina de la educación moral</em>. Bilbao: Desclée de Brouwer.<br />
Foucault, M. (1991). <em>Tecnologías del yo</em>. Barcelona, ​​Paidós.<br />
Kabat-Zinn, J. (2007). <em>La práctica de la atención plena</em>. Barcelona, ​​Kairós.<br />
Maslow, A. (1998). <em>El hombre autorrealizado. Hacia una psicología del ser</em>. Barcelona, ​​Editorial Kairos.<br />
Noddings, N. (2003). <em>Caring: A Feminine Approach to Ethics and Moral Education</em>. Los Ángeles, University of California Press, Ltd.<br />
Nussbaum, M. (2011). <em>Sin ánimo de lucro. ¿Por qué la democracia necesita las humanidades?</em> Barcelona, ​​Arcadia.<br />
Ricoeur, P. (2006). <em>Caminos del Reconocimiento. Tres estudios</em>. Madrid, Trotta.<br />
Tagore, R. (2013). <em>Sadhana. El sentido de la vida</em>. Barcelona, ​​Fragmenta.<br />
Van Manen, M. (1998). <em>El tacto en la enseñanza. El significado de la sensibilidad pedagógica</em>. Barcelona, ​​Paidós.</p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/09/para-una-pedagogia-de-la-interioridad/">Para una pedagogía de la interioridad</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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