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	<title>soledad y silencio | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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	<title>soledad y silencio | Revista RE Castellano</title>
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		<title>El esfuerzo de conocerse</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Jun 2024 04:59:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relaciones humanas]]></category>
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		<category><![CDATA[Leticia Soberón]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Leticia SOBERÓN</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/06/el-esfuerzo-de-conocerse/">El esfuerzo de conocerse</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">A lo largo de los años me he encontrado a muchas personas que expresaban <strong>incomodidad</strong> en los <strong>espacios y tiempos vacíos</strong>, porque el <strong>silencio y la soledad</strong> les exponía a los <strong>ecos incómodos</strong> provenientes <strong>de su interior</strong> que preferían no escuchar. Unos y otros encontraban escapatorias fáciles en nuestros días: ruido / música constantes, conversación a toda costa y con cualquier persona, trabajo sin fin, entretenimiento, series, redes sociales&#8230; dispersión para no ver ni escuchar eso que les venía de dentro.</p>
<p style="text-align: justify;">Una de las muchas <strong>consecuencias</strong> de esta <strong>fuga constante</strong> es que la persona <strong>no se conoce a sí misma</strong>. No sabe por qué actúa como lo hace, no toma conciencia sobre sus propios <strong>patrones repetitivos</strong> de pensamiento y conducta, <strong>no aprende de sus errores</strong>, no se toma tiempo para <strong>valorar sus propias reacciones</strong> o conocer sus <strong>emociones dominantes</strong>, y si considera <strong>cambiar o mejorar</strong> en algún sentido, es probable que elija un <strong>objetivo poco realista</strong> y <strong>no concorde</strong> con sus capacidades reales&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando uno no se conoce a sí mismo, <strong>va ciego por la vida</strong>, no tiene una noción clara de <strong>lo que le motiva</strong>, y es normal que <strong>se tope con paredes u obstáculos</strong> que no vio mientras caminaba.</p>
<figure id="attachment_16726" aria-describedby="caption-attachment-16726" style="width: 419px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/06/man-2564902_1280.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-16726" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/06/man-2564902_1280-300x200.jpg" alt="" width="419" height="279" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/06/man-2564902_1280-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/06/man-2564902_1280-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/06/man-2564902_1280-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/06/man-2564902_1280.jpg 1280w" sizes="(max-width: 419px) 100vw, 419px" /></a><figcaption id="caption-attachment-16726" class="wp-caption-text">Foto Stocksnap en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Otra consecuencia es que las <strong>reacciones de los demás</strong> también le<strong> toman por sorpresa</strong>: no dedica tiempo a reflexionar sobre cómo son las personas de su entorno, qué les gusta o motiva, cómo son sus reacciones. Y es entonces cuando surge, con gran carga emocional, el interrogante: <strong>«¿Por qué me pasa esto a mí?»</strong> No debería de sorprendernos que las cosas nos sucedan impreparados, si no dedicamos atención y tiempo a ver nuestra propia trayectoria.</p>
<p style="text-align: justify;">Conocerse a uno mismo no es tarea fácil, ni siempre grata. Solemos tener una<strong> idea vaga</strong> —y con frecuencia negativa— sobre nosotros mismos, tomada en gran parte de lo que nos <strong>dijeron en la infancia</strong>, de <strong>cómo nos trataron</strong> y qué experiencia tuvimos durante <strong>la fase escolar</strong>. En la <strong>adolescencia</strong> esa imagen seguramente <strong>cambió mucho</strong>, y empezó a depender del tipo de cuerpo que desarrollamos en esa etapa, lo que nos expresaban los amigos y amigas, la comparación con los modelos de referencia (actrices y actores, cantantes, futbolistas, influencers, etc.)&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Pero de nuevo: no podemos tener un conocimiento de nosotros mismos a base de mensajes más o menos inconexos, divergentes a veces, emitidos con mayor o menor afecto y lucidez. Es necesario tomarse tiempo para analizarlos y asimilarlos de manera personal, filtrar lo más veraz y dejar fuera lo falso. Y sobre todo: para <strong>construir nuestra propia</strong> y <strong>madura</strong> <strong>imagen de nosotros mismos</strong> necesitamos ver cómo es nuestra actuación real en la vida. Qué es lo que realmente hacemos. Allí nos conocemos con nitidez.</p>
<h4 style="text-align: justify;">Una dinámica de vivencia/aceptación/conocimiento</h4>
<p style="text-align: justify;">¿Por dónde se empieza?</p>
<ol style="text-align: justify;">
<li>Curiosamente, por la <strong>experiencia de vivir</strong>. La <strong>vivencia de ser</strong> es el «clavo» del que pueden colgarse la aceptación y el conocimiento de sí mismos. El<strong> conocimiento de sí no es</strong> antes que nada un <strong>ejercicio intelectual</strong>, sino <strong>previamente es vital</strong>. Experimentarnos vivos es pararse, tomar conciencia de existir, paladeando el momento presente. Y para ello requerimos silencio.</li>
<li>Al paladear el simple hecho de existir, si lo valoramos, surge la experiencia de que es algo bueno, algo en realidad sorprendente y valioso: viene entonces<strong> la aceptación</strong> <strong>de ese estar existiendo</strong>. Si no nos damos un «sí» de entrada, difícilmente nos atreveremos a entrar en el conocimiento de los detalles. Esa aceptación que nos damos por el simple hecho de ser, es condición necesaria para dar el siguiente paso.</li>
<li>Entonces podemos adentrarnos en <strong>conocer y comprender</strong> la maraña del cómo somos, qué nos pasa, por qué nos pasa&#8230; y empezar a procesar lo que los demás nos indican sobre nosotros mismos. Soy quien soy y como soy&#8230; o nada. ¡Y ver que, al existir, estamos en constante transformación (hacia adelante o no, depende de nosotros&#8230;). Soy lo que soy, más lo que puedo llegar a ser. Tengo en mi interior la semilla de mi propio futuro.</li>
<li>Para ello es también necesaria la<strong> amistad auténtica</strong> con personas que te ayuden en este no fácil proceso. Alguien <strong>que te quiere y acepta</strong>, ojalá, <strong>tal como eres</strong>, para poder sostenerte cuando es difícil asumir eventos o decisiones de tu propia vida que desearías no haber tomado.</li>
</ol>
<p style="text-align: justify;">Parte clave de la <strong>madurez en las personas</strong> consiste precisamente en <strong>aceptarnos</strong> <strong>sabiendo quiénes somos</strong>, en un proceso progresivo y dinámico entre aceptarse / conocerse / transformarse / aceptarse / conocerse&#8230;.</p>
<p style="text-align: justify;">Este es un <strong>camino esforzado</strong>, pero nos ayuda a vivir cada día con<strong> mayor paz y sosiego</strong>, dejando que el silencio no sea un enemigo a evitar, sino el gran compañero que nos ayuda a entendernos mejor y desarrollarnos como personas.</p>
<p><em>Leticia SOBERÓN MAINERO<br />
</em><em>Psicóloga y doctora en comunicación<br />
</em><em>Madrid, junio 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/06/el-esfuerzo-de-conocerse/">El esfuerzo de conocerse</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>En busca del Misterio</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/09/en-busca-del-misterio/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Sep 2023 04:59:19 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencias religiosas]]></category>
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		<category><![CDATA[ecuménico]]></category>
		<category><![CDATA[En busca del Misterio]]></category>
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		<category><![CDATA[Jordi Cussó]]></category>
		<category><![CDATA[misterio]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>
		<category><![CDATA[soledad y silencio]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Jordi CUSSÓ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/09/en-busca-del-misterio/">En busca del Misterio</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">No hace mucho tiempo, en Europa se hablaba de una crisis de las religiones, que tenía muy preocupados a todos los estamentos religiosos. Con la <strong>progresiva secularización</strong> de la sociedad occidental parecía que los símbolos religiosos y, sobre todo <strong>sus instituciones,</strong> <strong>perderían todo prestigio social</strong> y que la cuestión religiosa desaparecería de la vida social, quedando reducida al ámbito privado e íntimo.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Pero <strong>últimamente</strong>, y coincidiendo con el proceso de globalización y los diferentes <strong>movimientos migratorios</strong>, en todas partes <strong>se ha despertado un deseo de religiosidad</strong> que afecta a muchas personas y a distintos ámbitos. Hoy está de moda la espiritualidad, la búsqueda de un cierto sentido religioso en la vida. Como diría Albert Einstein: “</span><i><span style="font-weight: 400;">la verdadera religiosidad es la captación de lo impenetrable, es reconocer las manifestaciones de la razón más profunda y de la belleza más exultante</span></i><span style="font-weight: 400;">”. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Tal es la necesidad de algo espiritual, que en nuestro mundo se vive <strong>una especie de religiosidad laica,</strong> como un intento de vivir una espiritualidad sin Dios. Las <strong>grandes religiones</strong> deberán plantearse <strong>si sabrán dar respuesta a las necesidades de la gente</strong> ante una búsqueda del Misterio por otras vías y caminos.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Lo que está claro es que, <strong>si no tenemos vías de acceso al misterio de Dios</strong>, la gente <strong>va perdida</strong>, sin saber dónde puede encontrarlo. Hay mucha mezcla y confusión. La mayoría se consuela encontrando una paz interior, y no quieren pasar de ahí. Si no existen vías de encontrar a Dios, <strong>se crean vías sustitutivas</strong> de encontrarnos con nosotros mismos, de búsqueda de energías <strong>que nos ayuden a vivir positivamente</strong>.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Raimon Ribera dice que podemos entender la espiritualidad como </span><i><span style="font-weight: 400;">“la capacidad del ser humano de observar el mundo y de observarnos a nosotros mismos desde el silencio y la distancia, desde el aquietamiento de nuestras pulsiones, desde una perspectiva global y comprensiva, procurando no conformar la realidad mediante la proyección de nuestros prejuicios y visiones egocéntricas y apriorísticas</span></i><span style="font-weight: 400;">”.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Todo esto demanda una sociedad donde <strong>todos aprendamos a ser contemplativos</strong>, es decir, a templar nuestra vida <strong>desde la realidad última</strong>, llamémosla como la queramos llamar, que se expresa de mil formas. A vivir <strong>largos tiempos de soledad y silencio</strong> para entrar en el interior de uno mismo, serenarse y sosegarse, y, desde este silencio reparador, contemplar el cosmos y toda la creación. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Necesitamos sentir que <strong>no estamos solos en la aventura de existir</strong>. Que nuestro pozo interior no está lleno de banalidades y cosas superfluas, sino de <strong>una realidad que nos sobrepasa,</strong> que no sabemos cómo describir, pero que nos trasciende y nos hace vivir de una manera nueva y diferente la vida de cada día. Este pozo interior se convierte para nosotros en un misterio, en el que, si mínimamente llegamos a zambullirnos, sentiremos cómo se renueva todo nuestro ser y entendemos mejor el sentido de la existencia y de vivir cotidiano.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;"><strong>Nuestra conciencia es a la vez como un microscopio y un telescopio</strong>, que nos permite el diálogo con nosotros mismos y con todo lo que nos rodea. Usamos con frecuencia el telescopio para mirar y comprender la realidad, pero usamos poco del microscopio que nos permite un diálogo con nosotros mismos, para conocernos y ser más conscientes. Nos permite tener <strong>mayor ciencia de quiénes somos</strong> y de cómo somos, de cómo es la compañía más continuada y próxima que soy yo mismo.</span></p>
<figure id="attachment_11983" aria-describedby="caption-attachment-11983" style="width: 508px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/night-photograph-2183637_1280.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-11983" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/night-photograph-2183637_1280-300x200.jpg" alt="" width="508" height="338" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/night-photograph-2183637_1280-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/night-photograph-2183637_1280-1024x682.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/night-photograph-2183637_1280-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/night-photograph-2183637_1280.jpg 1280w" sizes="(max-width: 508px) 100vw, 508px" /></a><figcaption id="caption-attachment-11983" class="wp-caption-text"><span style="font-size: 10pt;">Nuestra conciencia es a la vez como un microscopio y un telescopio</span></figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Esta contemplación interna y externa nos permite darnos cuenta de que no somos fruto del azar ni de la casualidad, sino del Amor, y a la vez posibilita la aceptación plena de uno mismo y nos permite ver cuáles son aquellos dones que debo desarrollar para mejorar y crecer como persona. Esta <strong>actitud contemplativa</strong> nos sitúa en la mejor perspectiva &#8211;<strong>la humildad y el agradecimiento</strong>&#8211; para <strong>abrirnos al Misterio</strong> de un Dios que pareciendo muy lejano, es gozosamente muy <strong>cercano e íntimo.</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><em><span style="font-weight: 400;">Jordi CUSSÓ<br />
</span></em><em>Sacerdote y economista<br />
</em><em>Barcelona, septiembre 2023</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/09/en-busca-del-misterio/">En busca del Misterio</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>La interioridad como jardín</title>
		<link>https://www.revistare.com/2022/12/la-interioridad-como-jardin/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Dec 2022 05:59:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[actitud]]></category>
		<category><![CDATA[cuido]]></category>
		<category><![CDATA[interioridad]]></category>
		<category><![CDATA[introspección]]></category>
		<category><![CDATA[La interioridad como jardín]]></category>
		<category><![CDATA[Leticia Soberón Mainero]]></category>
		<category><![CDATA[psicología]]></category>
		<category><![CDATA[sanación]]></category>
		<category><![CDATA[soledad y silencio]]></category>
		<category><![CDATA[vida]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Leticia SOBERÓN</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/12/la-interioridad-como-jardin/">La interioridad como jardín</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Estar con uno mismo es inevitable, aunque a veces quisiéramos huir o aturdirnos por no entrar en este microclima que llamamos interioridad cuando lo encontramos oscuro, desordenado, confuso, dominado por la tristeza, el mal humor, la agresividad, la indiferencia. En estas ocasiones los demás suelen darse cuenta y huyen para no contagiarse de esta negatividad.</p>
<figure id="attachment_8640" aria-describedby="caption-attachment-8640" style="width: 350px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad1.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-8640" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad1-300x200.jpg" alt="" width="350" height="233" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad1-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad1-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad1-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad1-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad1-1320x880.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad1.jpg 1920w" sizes="(max-width: 350px) 100vw, 350px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8640" class="wp-caption-text">«Hay que cultivar en uno mismo actitudes sanadoras<br />como la benevolencia, la paz y el perdón.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">¿Cómo evitar estas caídas, esta negrura a veces intensa, que nos tiñe por dentro y se trasluce hacia afuera?</p>
<p style="text-align: justify;">La imagen que me viene a la mente es la de un jardín interior. Un espacio que debemos cuidar y mantener bonito, limpio, acogedor. Aireado y libre, pero a la vez bastante cultivado. Aunque no está a la vista de los demás, ellos perciben de algún modo su estado.</p>
<p style="text-align: justify;">Para cultivarlo y embellecerlo, es necesario en primer lugar detectar su situación actual. Si hay preocupaciones e inquietudes, preguntarse por qué; en otras palabras, realizar un tipo de diagnóstico básico para poder orientarse sobre qué hacer. La inquietud, la tristeza, el desencanto y la frustración suelen ser compañeros de camino en la vida cotidiana, pero no conviene instalarse en ellas como estado permanente porque son muy destructivas. De ahí el estrés, el desgaste, las enfermedades psicosomáticas. Y porque en realidad, ante las mismas circunstancias, podemos situarnos de otra forma para modificar precisamente este clima interior. Cambiar la mirada y las claves de lectura, bajar unas líneas en la exigencia con nosotros mismos y en la expectativa hacia los demás, son actitudes que actúan como luz matizada y agua para el jardín reseco por el sol del perfeccionismo.</p>
<p style="text-align: justify;">Seamos sinceros con nosotros mismos para detectar las fuentes de este desencanto y afrontarlas, buscando posibles salidas, enfoques diferentes que nos ayuden a soportar de otro modo una situación, solicitando a alguna persona de confianza el diálogo que nos enfoque de nuevo la situación buscando oportunidades de crecimiento.</p>
<p style="text-align: justify;">En segundo lugar, pienso que hay que cultivar en uno mismo actitudes sanadoras como la benevolencia, la paz y el perdón, indispensables para cambiar este clima interior. Cuando uno sobrecarga su mente y su corazón con resentimientos, odios, deseos de venganza, va marchitando la vida por dentro. Es necesario curar. No porque cambien las circunstancias, sino porque uno las asume de una forma nueva y decide sacar de su interior las malas hierbas que ahogan las flores y hortalizas.</p>
<p style="text-align: justify;">Sinceramente no soy partidaria de lo que se ha banalizado como «psicología positiva» cuando se reduce a repetir infantilmente frases que nos ilusionen con situaciones irreales: «yo lo puedo todo», «no tengo límites». No suele ser así. Está claro que tenemos límites. Pero lo que puedo, eso sí que debo hacerlo. Lo que está en mi mano es mi responsabilidad. ¡Adelante entonces! Me parece que el auténtico cultivo de una interioridad sana debe basarse en lo que realmente somos y vivimos, sin infantilismos ni vanas ilusiones que serían como flores de plástico en un jardín vivo. Para cultivar vegetación auténtica, debemos buscar y aprovechar, en toda circunstancia, las oportunidades reales que siempre existen.</p>
<figure id="attachment_8639" aria-describedby="caption-attachment-8639" style="width: 350px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-8639" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad-300x199.jpg" alt="" width="350" height="232" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad-300x199.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad-1024x680.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad-1536x1020.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad-1320x877.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 350px) 100vw, 350px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8639" class="wp-caption-text">«Un espacio que debemos cuidar y mantener bonito, limpio,<br />acogedor. Aireado y libre, pero a la vez bastante cultivado.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Recurrir por supuesto a la espiritualidad personal, a lo que creemos, es un recurso vital aunque no todas las personas lo tienen. La ayuda del elevado, o la vivencia que se tiene de no estar solos, son elementos muy importantes para recrear un ecosistema vivo dentro de uno mismo; al fin y al cabo no nos dimos nosotros la vida, y abrirse a ese «alguien» que nos la sigue dando, puede ser clave para ajardinar nuestro interior. La gratitud hacia este Ser, o hacia el universo y la materia, por la vida recibida, es un elemento básico de este proceso de saneamiento interior. Es como hundir las raíces en una tierra rica en minerales y nutrientes para que las plantas crezcan sanas y fuertes.</p>
<p style="text-align: justify;">Por último, paladeemos el momento presente. Con lo poco o mucho que se tenga, estar vivos es fuente de una gran alegría. Saborear la vida en sí misma produce entusiasmo y facilita la empatía. Como el abono, la plena conciencia de presente transforma nuestra interioridad, que poco a poco será un remanso de paz donde descansar por las noches, o dónde entrar cuando estamos en soledad y silencio. ¡E incluso podremos ofrecer a los demás los frutos de la paz y el sosiego!</p>
<p><em>Leticia SOBERÓN MAINERO<br />
</em><em>Psicóloga. Doctora en comunicación<br />
</em><em>España<br />
Publicado originalmente en RE catalán núm. 108</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/12/la-interioridad-como-jardin/">La interioridad como jardín</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Sólo quien está solo</title>
		<link>https://www.revistare.com/2022/10/solo-quien-esta-solo/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Oct 2022 04:56:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad y silencio]]></category>
		<category><![CDATA[Javier Bustamante]]></category>
		<category><![CDATA[Ramon Llull]]></category>
		<category><![CDATA[red de murtras]]></category>
		<category><![CDATA[soledad y silencio]]></category>
		<category><![CDATA[Sólo quien está solo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Javier BUSTAMANTE</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/10/solo-quien-esta-solo/">Sólo quien está solo</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/solo.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-8741" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/solo-1024x576.jpg" alt="" width="660" height="371" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/solo-1024x576.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/solo-300x169.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/solo.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a></p>
<p>«Estaba solo el amigo, a la sombra de un frondoso árbol. Pasaron hombres por allí y le preguntaron por qué estaba solo. Y el amigo respondió que solo se había quedado al verlos y oírlos; que antes estaba en compañía de su amado». <em>Libro de Amigo y Amado</em>, Ramon Llull. Traducción de Eduardo Moga.</p>
<p style="text-align: justify;">
Ramon Llull nos regala el hermoso diálogo que acabamos de leer contenido en su <em>Llibre d&#8217;amic e amat</em>, que a su vez forma parte de otra obra titulada <em>Llibre d&#8217;Evast i Blaquern</em>a, la cual data del último cuarto del siglo XIII. Llull fue un filósofo y escritor mallorquín que vivió entre el siglo XIII y XIV, dejando una estela enorme de libros y tratados.</p>
<p style="text-align: justify;">La soledad de la cual nos habla es una soledad habitada por el amor. <em>Amigo</em> representa cualquier persona que se abra al amor a la Vida. <em>Amado</em> es la entidad creadora de la Vida. En palabras de Llull, el amigo pierde esa soledad acompañada cuando es interrumpido por otras personas que invaden su espacio de intimidad.</p>
<p style="text-align: justify;">El amigo, solo bajo la sombra de un árbol, es percibido como un ser extraño al cual hay que preguntar porqué está en soledad. Parece raro que una persona sola pueda ser feliz. Nuestra sociedad está llena de muchas personas solas. La soledad como opción es a la cual hace referencia Ramon Llull, pero la soledad como consecuencia del aislamiento y la marginación, es la que cada vez más abunda y genera enfermedades de todo tipo.</p>
<p style="text-align: justify;">Esa soledad deseada y trabajada va generando consciencia de sí y de las circunstancias que forman parte de la propia existencia. Consciencia corporal, relacional, ambiental. Consciencia del límite como posibilitador y contenedor de aquello que somos y también como lugar de contacto con la realidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Estar solo es aprender a estar acompañado, nos sugiere Ramon Llull. Acompañado por todo aquello que nos habita, incluyendo la dimensión trascendental. Sin duda es un gran aprendizaje, como puede serlo estar en compañía aportando lo mejor de sí que se ha cultivado estando en soledad.</p>
<p>Sólo quien está solo<br />
sabe que nunca solo está</p>
<p>mientras más solo, menos solo se está</p>
<p>cierra por dentro la puerta<br />
que te aguarda libertad.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><iframe loading="lazy" title="Sólo quién está solo. AIRUN" width="660" height="371" src="https://www.youtube.com/embed/QrnUJcAJcfs?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe></p>
<p><em><br />
Javier BUSTAMANTE ENRIQUEZ</em><br />
<em>Poeta, integrante de la Red de Murtras</em><br />
<em>Ciudad de México, México</em><br />
<em>Octubre de 2022</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/10/solo-quien-esta-solo/">Sólo quien está solo</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Se respira silencio</title>
		<link>https://www.revistare.com/2022/04/se-respira-silencio/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Apr 2022 04:56:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad y silencio]]></category>
		<category><![CDATA[Javier Bustamante]]></category>
		<category><![CDATA[Murtras]]></category>
		<category><![CDATA[respiración]]></category>
		<category><![CDATA[Se respira silencio]]></category>
		<category><![CDATA[soledad y silencio]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Javier BUSTAMANTE</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_7996" aria-describedby="caption-attachment-7996" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/reposo-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-large wp-image-7996" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/reposo-1024x648.jpg" alt="" width="660" height="418" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/reposo-1024x648.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/reposo-300x190.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/reposo-600x379.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/reposo-1536x971.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/reposo-2048x1295.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7996" class="wp-caption-text">Fotografía: Javier Bustamante</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Es en la soledad donde mejor se capta el perfume del silencio porque podemos distinguirlo de tantos aromas que se mezclan en la vida cotidiana.</p>
<p style="text-align: justify;">La respiración es el proceso que se encarga del intercambio de gases entre el interior y el exterior de un ser vivo. El aire, rico en oxígeno, entra en el ser vivo por diferentes medios dependiendo su naturaleza, y sale de él rico en dióxido de carbono. Una serie de combustiones internas son las que posibilitan la vida y para ellas es indispensable este intercambio de oxígeno-dióxido de carbono.</p>
<p style="text-align: justify;">El silencio que contiene la vida también es indispensable. Inhalarlo y exhalarlo produce un flujo que nos ayuda a situarnos en la existencia. El silencio, a diferencia del oxígeno, no es algo externo al cuerpo, radica tanto fuera como dentro. De hecho, si somos conscientes, más que un afuera y un adentro, lo que hay es continuidad de la vida. Tanto en la materia como en las ideas y el espíritu. Los seres vivos provenimos de otros seres, somos su continuación. Y en todo momento estamos continuando en otros seres. La originalidad de cada ser es la combinación de los elementos de la vida que hay en él.</p>
<p style="text-align: justify;">Nuestras ideas también son fruto de la larga Historia del pensamiento humano y su constante actualización a las nuevas circunstancias. Podríamos decir que en cada ser humano se encarna la Historia de la humanidad.</p>
<p style="text-align: justify;">El espíritu es un enigma, al menos para mí. Pero forma una unidad con el cuerpo y con la mente y, como tal, participa también de la respiración y del intercambio de silencio. Tiene una combustión propia en la cual el silencio es un componente vital. Y tiene una continuidad o conexión con el resto de seres vivos.</p>
<p style="text-align: justify;">El silencio es esa capacidad de estar en la vida de manera abierta, en actitud de escucha. Esta porosidad permite percibirse a sí mismo dentro de las circunstancias en las que vive. También permite empatizar con la situación vital de los seres y las situaciones que le rodean.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando nos sentimos mal o desbordados, la respiración nos ayuda a hacer “toma de tierra”, distensa el cuerpo, oxigena el cerebro, equilibra. De manera similar, silenciarse nos ayuda a resituarnos dentro de las coordenadas vitales, escuchar qué me está sucediendo y qué está sucediendo a mi alrededor. Respirar silencio, es decir, permitir un intercambio entre mi interior y exterior, me conduce a una homeostasis, un equilibrio nuevo. Consciencia silenciosa de unidad, de integración a un todo que me da sentido.</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque no dejamos de respirar silencio nunca, porque adonde vamos estamos en conexión con nosotros mismos y con el medio, cuando estamos en soledad lo percibimos con más nitidez. Es como adentrarnos en un bosque a respirar un aire más rico en oxígeno. Acudir a la soledad a degustar un silencio más nítido nos aporta salud para poder degustarlo también en otras circunstancias. El silencio fluye, refluye, confluye en todo nuestro ser: materia, pensamientos, emociones. Si le escuchamos notaremos como somos esa unidad.</p>
<p><em>Javier BUSTAMANTE ENRIQUEZ</em><br />
<em>Poeta</em><br />
<em>Ciudad de México, México</em><br />
<em>Abril de 2022</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/04/se-respira-silencio/">Se respira silencio</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Donde la soledad y el silencio habitan</title>
		<link>https://www.revistare.com/2022/01/donde-la-soledad-y-el-silencio-habitan/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Jan 2022 05:56:05 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Soledad y silencio]]></category>
		<category><![CDATA[alegría]]></category>
		<category><![CDATA[arquitectura del silencio]]></category>
		<category><![CDATA[Donde la soledad y el silencio habitan]]></category>
		<category><![CDATA[Javier Bustamante Enríquez]]></category>
		<category><![CDATA[Luis Barragán]]></category>
		<category><![CDATA[serenidad]]></category>
		<category><![CDATA[soledad y silencio]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Javier BUSTAMANTE</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/01/donde-la-soledad-y-el-silencio-habitan/">Donde la soledad y el silencio habitan</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Así como creamos las condiciones para que una planta crezca: tierra, agua, sol, atención… así la soledad y el silencio requieren condiciones especiales para crecer entre nosotros.</p>
<p style="text-align: justify;">Hace poco descubrí el discurso con el cual el arquitecto mexicano Luis Barragán recibió el premio <em>Pritzker</em> en 1980. Este premio es como el Nobel de los arquitectos y se concede en Estados Unidos. Barragán nació en Guadalajara, México, en 1902 y murió en la Ciudad de México en 1988. Su arquitectura destila claridad, armonía, sencillez de trazos. Grandes espacios diáfanos que otorgan a la luz un lugar primordial. Sus creaciones son lugares donde el ser puede estar. Tiene obra tanto pública como privada, religiosa como civil.</p>
<figure id="attachment_7508" aria-describedby="caption-attachment-7508" style="width: 400px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/01/Casa-de-Luis-Barragan.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-7508" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/01/Casa-de-Luis-Barragan-300x300.jpg" alt="" width="400" height="400" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/01/Casa-de-Luis-Barragan-300x300.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/01/Casa-de-Luis-Barragan-1024x1024.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/01/Casa-de-Luis-Barragan-150x150.jpg 150w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/01/Casa-de-Luis-Barragan-600x600.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/01/Casa-de-Luis-Barragan.jpg 1396w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7508" class="wp-caption-text">Casa de Luis Barragán. Barragán Foundation</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Del discurso al cual me refiero tomo algunos de los conceptos que él enuncia.</p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 40px;"><span style="font-size: 11pt;"><strong>“Silencio.</strong> En mis jardines, en mis casas, siempre he procurado que prive el plácido murmullo del silencio, y en mis fuentes canta el silencio”.</span></p>
<p style="text-align: justify;">Jardín y casa conectados por el silencio. Para Luis Barragán hay una continuidad del exterior en el interior y viceversa y es singular que una estos ámbitos a través del silencio. La suya es una arquitectura que emana silencio y que aúna la naturaleza con el hábitat propiamente humano. Si exploramos en sus obras, las aberturas, tanto ventanas como puertas, muros que se yerguen hacia el cielo, bancos para contemplar… disponen a la persona a recogerse en el sí misma para disponerse a estar en silencio.</p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 40px;"><span style="font-size: 11pt;"><strong>“Soledad.</strong> Sólo en íntima comunión con la soledad puede el hombre hallarse a sí mismo. Es buena compañera, y mi arquitectura no es para quien la tema y la rehúya”.</span></p>
<p style="text-align: justify;">¿Cómo conseguir una arquitectura para la <em>claustrofilia</em>? Sí, una <em>caseidad</em> que invite a vivir la experiencia claustral, esa en la cual al encerrarte te abres. El teólogo Xavier Melloni dice que “el solitario es solidario”. Y en eso coincide con Barragán. El que sabe estar solo, sabe estar en compañía, es decir en comunión, primeramente consigo mismo y después con las personas y las cosas que forman parte de su vida singular. En este sentido, Barragán produce una arquitectura para que uno pueda “sentirse solo”. Con todo lo bello y beneficioso del sentirse solo.</p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 40px;"><span style="font-size: 11pt;"><strong>“Serenidad.</strong> Es el gran y verdadero antídoto contra la angustia y el temor, y hoy, la habitación del hombre debe propiciarla. En mis proyectos y en mis obras no ha sido otro mi constante afán, pero hay que cuidar que no la ahuyente una indiscriminada paleta de colores. Al arquitecto le toca anunciar en su obra el evangelio de la serenidad”.</span></p>
<p style="text-align: justify;">La serenidad como una <em>buena nueva</em>, eso es lo que quiere anunciar Luis Barragán en sus creaciones espaciales. Aunque este discurso fue escrito en 1980, cuarenta años después sigue teniendo vigencia, sobre todo si nos paramos a sentir que la angustia y el temor siguen abarcando un gran espectro de nuestra paleta de emociones. La pandemia de Covid19 ha hecho crecer el temor y la angustia ante la finitud y la fragilidad humana. ¡Qué mejor que la serenidad! Si nuestros hogares fueran espacios de serenidad, confinamientos como los que hemos vivido serían mejor acogidos.</p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 40px;"><span style="font-size: 11pt;"><strong>“Alegría</strong>. ¡Cómo olvidarla! Pienso que una obra alcanza la perfección cuando no excluye la emoción de la alegría, alegría silenciosa y serena disfrutada en soledad”.</span></p>
<figure id="attachment_7515" aria-describedby="caption-attachment-7515" style="width: 283px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/01/Convento-de-las-capuchinas.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-7515" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/01/Convento-de-las-capuchinas-212x300.jpg" alt="" width="283" height="400" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/01/Convento-de-las-capuchinas-212x300.jpg 212w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/01/Convento-de-las-capuchinas.jpg 600w" sizes="auto, (max-width: 283px) 100vw, 283px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7515" class="wp-caption-text">Convento de las capuchinas</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Una “alegría silenciosa y serena disfrutada en soledad”: eso es la paz interior. ¡Sin duda! Y que un espacio arquitectónico como un jardín, un salón, una habitación, un oratorio… sean alegres sin romper esa serena alegría, ya es el Cielo en la Tierra.</p>
<p style="text-align: justify;">El hábitat es el <em>alter ego</em> de la persona, su proyección en el espacio. Las casas, los lugares de trabajo, los espacios de encuentro, con el tiempo van adquiriendo la personalidad de quienes los moran. Cuentan que la casa taller de Luis Barragán, donde vivió la última etapa de su vida, fue así. El arquitecto la creó y la fue modificando conforme la iba habitando, sustrayendo y añadiendo elementos. Las casas viven con nosotros y nosotros con ellas.</p>
<p style="text-align: justify;">El discurso de Luis Barragán, arquitecto de la soledad y el silencio, es una buena invitación para estudiar su obra y su vida y buscar en nuestros espacios de habitabilidad que también la soledad y el silencio crezcan y nos hagan crecer.</p>
<p style="text-align: justify;">Para cerrar esta reflexión-homenaje, comparto el enlace del discurso completo de Luis Barragán, publicado por <em>Arquine</em>, entidad dedicada a la cultura arquitectónica. <a href="https://www.arquine.com/el-discurso-de-luis-barragan/" target="_blank" rel="noopener">https://www.arquine.com/el-discurso-de-luis-barragan/</a></p>
<p style="text-align: justify;"><em>Javier BUSTAMANTE ENRIQUEZ<br />
</em><em>Poeta<br />
</em><em>Ciudad de México, México<br />
</em><em>Enero de 2022</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/01/donde-la-soledad-y-el-silencio-habitan/">Donde la soledad y el silencio habitan</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Silencios</title>
		<link>https://www.revistare.com/2021/04/silencios/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Apr 2021 04:56:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad y silencio]]></category>
		<category><![CDATA[actitud]]></category>
		<category><![CDATA[continuidad]]></category>
		<category><![CDATA[Javier Bustamante]]></category>
		<category><![CDATA[posibilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Silencios]]></category>
		<category><![CDATA[soledad y silencio]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Javier BUSTAMANTE</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/04/silencios/">Silencios</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">No existe la división tajante entre silencio y sonido o silencio y ruido o silencio y no silencio. De hecho, el silencio subyace cuando hay sonido o ruido o cuando, aparentemente, no se le percibe. Y es que, el silencio no es ausencia de información sonora que llegue a nuestros oídos. El silencio es una disposición interior que posibilita estar en la realidad con los poros abiertos para captar lo que en ella sucede.</p>
<p style="text-align: justify;">El primer emplazamiento de dicha realidad soy yo. El primer lugar donde puedo experimentar el silencio es en mí mismo. Y con frecuencia, para hacerlo mejor, es necesario refugiarse en espacios donde los estímulos sonoros y visuales sean los mínimos. Ahí puedo emprender ese viaje hacia la realidad que soy, desde una escucha paciente, gratuita, reconectora.</p>
<figure id="attachment_6678" aria-describedby="caption-attachment-6678" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/silencio-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-6678 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/silencio-1024x680.jpg" alt="" width="660" height="438" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/silencio-1024x680.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/silencio-300x199.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/silencio-600x398.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/silencio-1536x1019.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/silencio-2048x1359.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/04/silencio-331x219.jpg 331w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-6678" class="wp-caption-text">Fotografía: Javier Bustamante</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Es un arte, sí. Pero un arte para el cual no hay escogidas ni escogidos. Cada persona es capaz de experimentar silencio, crearlo en su persona, vestirse de él para llevarlo adonde quiera que vaya, acercarse a la realidad desde el silencio.</p>
<p style="text-align: justify;">Como todo arte requiere de práctica, de entrenamiento, de tiempo. Cada artista es diferente, sus obras hablan de él y de cómo se relaciona con la vida, cómo la comprende. Igualmente, el silencio no es uno e igual para todos y todas. El silencio se encarna en cada persona y su manera de hacer silencio nos habla de cómo es y cómo se desenvuelve en la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">No hay un silencio absoluto: hay pluralidad de silencios o maneras diversas de estar en silencio.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando comenzamos diciendo que no hay una división tajante entre silencio y no silencio, es porque existen grados de silencio, así como hay gamas del mismo color o transiciones de un color a otro. De la misma manera que no pasamos de una temperatura a otra durante un mismo día de golpe, sino que se va graduando. O, incluso, dentro de una misma habitación, la temperatura cambia de un rincón a otro, en su parte central, en su proximidad a las entradas de luz. De igual manera, el silencio tiene gradaciones que se corresponden con nuestros estados de ánimo, pensamientos, estados de consciencia, zonas del cuerpo…</p>
<p style="text-align: justify;">Como la materia, el silencio tiene densidad, y esta densidad varía.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero uno de los atributos más importantes del silencio es que “permite”. Es un <em>permisor</em>. Se configura como medio para que sucedan cosas, para que la vida pueda leerse, para que uno pueda comprenderse. Ya que va depurando la información que tenemos de nosotros mismos para quedarnos con lo esencial, con la esencia de lo que somos. Y, muchas veces, en este despojarse de lo no esencial, confronta.</p>
<p style="text-align: justify;">El silencio me permite salir de mí mismo y contemplarme, ya que diluye la barrera de lo que creo que soy y de lo que creo que no soy. Así, me percibo no como un ser aislado, sino como un ser que es fruto de una realidad: mis átomos son materia de esa misma realidad, mis pensamientos provienen de un momento cultural determinado, mi ADN proviene de seres que le han transmitido la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">Soy continuidad de la realidad, no hay disrupción entre lo que considero mi yo y entre lo que interpreto que no soy yo. La realidad que percibo continúa en mí, yo soy su continuación. Esta consciencia es uno de los principales frutos del silencio.</p>
<p style="text-align: justify;">El silencio es un estado, una cualidad del estar que es porosa. Que puedo percibirla nítidamente en mí y que se prolonga más allá de mí porque soy continuidad de la realidad y, en toda la realidad, también late ese mismo silencio. Aunque, esto no quita que ese silencio pueda conformarse de forma diferente en cada persona y derive en silencios singulares.</p>
<p>#Reddemurtras, #Soledadysilencio, #Contemplacion</p>
<p><em>Javier BUSTAMANTE ENRIQUEZ<br />
</em><em>Poeta<br />
</em><em>Ciudad de México, México<br />
</em><em>Abril de 2021</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/04/silencios/">Silencios</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<item>
		<title>Soledad y silencio, brújula de la existencia</title>
		<link>https://www.revistare.com/2020/03/soledad-y-silencio-brujula-de-la-existencia/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Elena Giménez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Mar 2020 05:57:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Ámbito María Corral]]></category>
		<category><![CDATA[brújula de la existencia]]></category>
		<category><![CDATA[libertad]]></category>
		<category><![CDATA[Silencio]]></category>
		<category><![CDATA[soledad]]></category>
		<category><![CDATA[soledad y silencio]]></category>
		<category><![CDATA[sorpresa de existir]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Ámbito María Corral</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/03/soledad-y-silencio-brujula-de-la-existencia/">Soledad y silencio, brújula de la existencia</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Hoy asistimos a una sobreestimulación de los sentidos: centenares de imágenes y sonidos, y miles de propuestas que nos distraen. Una exagerada atención a lo que está fuera de nosotros puede llegar a convertir la existencia en una sistemática huida hacia el exterior. Frente a esta realidad, aparece una posibilidad accesible de vivir más plenamente nuestra propia realidad interior y personal: guardar unos espacios y tiempos cotidianos para la soledad y el silencio. Espacios en blanco que se dejan en la agenda. Ser silente y estar en soledad es un estilo de vida que nos permite anclar la existencia en esta actitud. Es como una brújula para no perder el norte y para soportar los embates del día a día con alegría y paz.</p>
<figure id="attachment_5103" aria-describedby="caption-attachment-5103" style="width: 419px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/puesta-de-sol-Dublin-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-5103" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/puesta-de-sol-Dublin-300x225.jpg" alt="" width="419" height="314" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/puesta-de-sol-Dublin-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/puesta-de-sol-Dublin-1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/puesta-de-sol-Dublin-600x450.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/puesta-de-sol-Dublin-1536x1152.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/puesta-de-sol-Dublin-2048x1536.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/puesta-de-sol-Dublin-90x68.jpg 90w" sizes="auto, (max-width: 419px) 100vw, 419px" /></a><figcaption id="caption-attachment-5103" class="wp-caption-text">Guardar cada día espacios y tiempos para estar en soledad y silencio.</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">En estos espacios se respira el oxígeno de la libertad y de la autenticidad. De hecho, vivir la soledad y el silencio es un acto de libertad en el que, a veces, sin saber ni cómo, empiezan a surgir diversas formas de expresar la belleza de cada uno. Estar en soledad y silencio es como entrar en una dinámica creativa, ordenar el caos interior y encontrar que, en uno mismo, se empieza a gestar aquello bello, que, por ser bello, también es bueno.</p>
<p style="text-align: justify;">En la soledad y el silencio todo lo que nos rodea, los pensamientos, las situaciones, las relaciones, se va aquietando; nuestra propia realidad se resitúa y adquiere su justa importancia. En estos espacios, la persona puede sentir que está viva, que respira, que su corazón late, y puede paladear incluso la alegría y la sorpresa de existir. Pero al mismo tiempo surge un profundo sentimiento de humildad, de saberse limitado, mortal y parte del universo.</p>
<p style="text-align: justify;">Quien no practicara el silencio sería como un cineasta que no tuviera ninguna pantalla que le recogiera la proyección: las imágenes se dispersarían en el espacio y se perderían sin que pudieran ser vistas.</p>
<p style="text-align: justify;">En un mundo donde se ha perdido el hábito de escuchar con atención, el silencio es, además, hospitalario y acogedor, porque permite atender a los otros. Javier Bustamante, responsable de una casa de silencio, dice: «Podemos hacer de nuestro silencio un cuenco donde el otro pueda verter lo que es, donde pueda ser en plenitud.»</p>
<p style="text-align: justify;">En el silencio emergen los sentimientos y las emociones y podemos aprender a cultivarlos. En el silencio nos acercamos a los otros y nos abrimos a la solidaridad. Todo ello contribuye a humanizar nuestra existencia.</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;">¿Cómo encontrar espacio y tiempo para cultivar la soledad y el silencio?</li>
<li style="text-align: justify;">¿Cómo convertirlos en un estilo de vida?</li>
<li style="text-align: justify;">Esta necesaria interiorización, ¿tiene una dimensión social?</li>
</ul>
<p><em>ÁMBITO MARÍA CORRAL<br />
Barcelona</em><br />
<em>Texto de convocatoria de la 164 Cena Hora Europea</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/03/soledad-y-silencio-brujula-de-la-existencia/">Soledad y silencio, brújula de la existencia</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Soledad y silencio, coordenadas de libertad</title>
		<link>https://www.revistare.com/2020/03/soledad-y-silencio-coordenadas-de-libertad/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Elena Giménez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Mar 2020 05:56:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[espacio]]></category>
		<category><![CDATA[Javier Bustamante]]></category>
		<category><![CDATA[libertad]]></category>
		<category><![CDATA[soledad y silencio]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad y silencio coordenadas de libertad]]></category>
		<category><![CDATA[tiempo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Javier BUSTAMANTE</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/03/soledad-y-silencio-coordenadas-de-libertad/">Soledad y silencio, coordenadas de libertad</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Alfredo Rubio fue un gran cultivador de la soledad y el silencio. Y no solo los cultivaba para sí mismo, entusiasmaba a las personas que conocía para que también los cultivasen. En unas charlas del año 1989 sobre soledad y silencio Rubio dijo: “Cerrar la puerta no significa quedar encerrados en una habitación; más bien todo lo contrario. Como si las paredes de la habitación se abrieran y se convirtieran, precisamente, en murallas que encierran todo el mundo que queda al otro lado de la puerta”. Efectivamente, estas paredes se abren y nos dejan en libertad, esa libertad primigenia con la cual nacemos.<a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/comtemplando-lago.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-5100 aligncenter" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/comtemplando-lago-300x200.jpg" alt="" width="453" height="302" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/comtemplando-lago-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/comtemplando-lago-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/comtemplando-lago-600x400.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/comtemplando-lago-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/comtemplando-lago.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 453px) 100vw, 453px" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">La soledad podemos asociarla al espacio: un lugar para estar a solas. Por ejemplo, una habitación, la casa, un paseo a solas por la montaña o la playa, o incluso por la ciudad. El Silencio podemos asociarlo el tiempo: un minuto de silencio, un par de horas en silencio, una semana retirados en silencio. Incluso en la escritura musical, los silencios Tiene un valor de durabilidad: silencios de blanca, de negra, de corchea, etcétera. En el cruce de ambas coordenadas, la espacial y la temporal -es decir la soledad y el silencio-, pueden de nacer y crecer auténticas experiencias de libertad.</p>
<p style="text-align: justify;">También solía decir Alfredo Rubio que, así como ordenamos el espacio, también tendríamos que ser ordenados con el tiempo. Lo expresaba bellamente con la siguiente frase: “Un tiempo para cada cosa y cada cosa a su tiempo”. Siendo ordenados con el tiempo se obtiene una riqueza enorme de este bien tan escaso en nuestros días. Y en nuestras agendas sería bueno que hubiera espacio y tiempo para la soledad y el silencio. Si destinamos parte de nuestro día a cultivarlos, no es que le restamos tiempo a otras actividades, sino que las enriquecemos, ya que desde la soledad y el silencio podemos darle otro valor a lo que somos y a lo que hacemos. Podemos darle trascendencia nuestros actos y no vivir mecánicamente.</p>
<p style="text-align: justify;">Atreverse a estar a solas y en silencio es un acto de valor: valor de valentía y valor de apreciabilidad. Una parábola de Jesús habla de un hombre que encontró un tesoro en un terreno, entonces vendió todo lo que tenía para comprar ese terreno (quizás ese tesoro era simplemente un paisaje bonito…). Creo que ese doble valor hay que tener para cultivar la soledad y el silencio, tal como llegó a hacerlo Alfredo Rubio: el de ser valiente y el de darle mucho valor a practicarlos.</p>
<p style="text-align: justify;">Thomas Merton comenta en un libro que la libertad no es querer todo o no querer nada la libertad es elegir. Probablemente somos más libres cuanto mejor sabemos elegir, y eso se consigue con muchas y muchas horas de soledad y silencio.</p>
<p><em>Javier BUSTAMANTE ENRÍQUEZ</em><br />
<em>Poeta</em><br />
<em>Texto publicado en RE 62</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/03/soledad-y-silencio-coordenadas-de-libertad/">Soledad y silencio, coordenadas de libertad</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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			</item>
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		<title>La enfermedad del tiempo</title>
		<link>https://www.revistare.com/2019/10/la-enfermedad-del-tiempo/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Oct 2019 04:57:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medicina global]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[estrés]]></category>
		<category><![CDATA[prisa]]></category>
		<category><![CDATA[soledad y silencio]]></category>
		<category><![CDATA[Sosiego]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Remedios ORTIZ JURADO</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2019/10/la-enfermedad-del-tiempo/">La enfermedad del tiempo</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">El término lo acuñó Larry Dossey en 1982. Se anticipaba así a la aceleración que marca estas décadas del siglo XXI.</p>
<p style="text-align: justify;">En una ocasión escuché una expresión curiosa “&#8230;este hace nada, muy rápido”, un modo un tanto irónico de expresar que la rapidez no siempre es sinónimo de eficiencia.</p>
<p style="text-align: justify;">La inmediatez, la velocidad, es un valor muy apreciado en la sociedad actual y se exige en casi todos los ámbitos de nuestras vidas. Familia, trabajo, amigos e incluso ocio están constreñidos en agendas aglomeradas, mostrándonos que el tiempo es un bien escaso.</p>
<p style="text-align: justify;">Las nuevas tecnologías con Internet favorecen esta cultura del “ya, ahora mismo”. Sin duda que tiene muchas ventajas; se acortan distancias y se permite una mayor fluidez en las relaciones humanas tanto familiares como laborales, con la riqueza que aportan. Pero esta cualidad que caracteriza nuestra sociedad hay que vivirla con prudencia: un exceso de aceleración comporta riesgos.</p>
<p>Y es que una de las enfermedades más frecuentes a nuestro alrededor es <strong>el estrés derivado de la escasez de tiempo</strong> para realizar la gran cantidad de actividades que planificamos o nos son demandadas cada día. Este estrés se expresa en <strong>patologías</strong> diversas: digestivas, cardiovasculares, psicológicas o de otra índole.</p>
<figure id="attachment_4850" aria-describedby="caption-attachment-4850" style="width: 1280px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2019/10/waiting-410328_1280.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-4850" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2019/10/waiting-410328_1280.jpg" alt="La prisa nos marca" width="1280" height="853" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2019/10/waiting-410328_1280.jpg 1280w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2019/10/waiting-410328_1280-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2019/10/waiting-410328_1280-1024x682.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2019/10/waiting-410328_1280-600x400.jpg 600w" sizes="auto, (max-width: 1280px) 100vw, 1280px" /></a><figcaption id="caption-attachment-4850" class="wp-caption-text"><em>La inmediatez es un valor muy apreciado en la sociedad actual                                                                Imagen de JESHOOTS en Pixabay</em></figcaption></figure>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Se ha ido normalizando el lograr objetivos en lapsos mucho más breves que hace cincuenta años y, aunque parezca ventajosa, esta inercia nos empuja, nos acelera interiormente y nos puede hacer perder el control de nuestras vidas. Por ello, es importante tomar conciencia de nuestros ritmos, escuchar nuestro cuerpo, comprender que ciertos cambios son lentos, entender que hay una cadencia adecuada para cada cosa y compases muy diversos que tenemos que armonizar.</p>
<h3 style="text-align: justify;"><strong>Maestros del tiempo</strong></h3>
<p style="text-align: justify;">En mi experiencia como médico en atención primaria podemos caer en ese extremo: aplicar velocidad para ver a más pacientes. Pero resulta evidente la diversidad de ritmos que hay considerar según cada situación. No es igual el que aplicamos al atender la urgencia de alguien con un dolor agudo o que entró en fibrilación, que la pausada dedicación requerida por un anciano o una persona que va a la consulta por problemas laborales y tiene ansiedad. Tiempo: ¡qué necesario entregarlo, compartirlo del modo adecuado a cada necesidad!</p>
<p style="text-align: justify;">Es un aprendizaje que se va interiorizando, de algún modo, similar a los cambios en las marchas cuando conducimos. Se arranca despacio, se va acelerando progresivamente; se frena cuando es necesario. No siempre podemos ir a toda velocidad, ni forzando constantemente la marcha, porque hay el riesgo de sobrecalentar.</p>
<p style="text-align: justify;">El antídoto para la enfermedad de la aceleración permanente pasa por evitar la multitarea, concentrar la atención en cada acción que realizamos y nutrirnos diariamente de espacios de soledad y silencio donde misteriosamente se restaura nuestro sistema bloqueado y se recupera nuestro ritmo vital.</p>
<p style="text-align: justify;">Algunas iniciativas sensibles a este problema apuestan por reconquistar la lentitud: realizar cada actividad, cada tarea, desde la paz y el sosiego; ahondar en el instante conscientes de su riqueza, recuperar el gusto por lo que hacemos.</p>
<p style="text-align: justify;">Entienden que una vida más pausada expresa control de los ritmos de la vida y muestra la capacidad para decidir la velocidad que conviene a cada situación. Evitar que la prisa se convierta en un piloto automático que rija nuestra vida. Ir despacio nos permite encontrar el sentido de lo que hacemos y conectar con ese pozo interior que nos habita. En definitiva, se trata de ser libres, maestros del tiempo para establecer nuestros ritmos interiores y de relación con los otros.</p>
<p style="text-align: justify;">El desafío requiere de gran intrepidez porque en muchas circunstancias el entorno no lo facilita y nos arrastra… pero merece la pena intentarlo. Se trata de la salud, no sólo personal sino de toda la sociedad.</p>
<p><em>Remedios ORTIZ JURADO</em></p>
<p><em>Médico de familia</em></p>
<p><em>Madrid, Octubre 2019</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2019/10/la-enfermedad-del-tiempo/">La enfermedad del tiempo</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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