
Hace unos días leía en el perfil de Instagram El Contexto (@el.contextO) un carrusel dedicado a los estoicos y su manera de mirar las adversidades de la vida. Javier Sáinz, el creador de El Contexto, escribe al respecto: “En sus Meditaciones, Marco Aurelio invitaba a imaginar el mundo desde un afuera imposible. Ver ciudades, mares, montañas y el incesante ir y venir de generaciones enteras. Personas que nacen, aman, trabajan, celebran, sufren y desaparecen. Al contemplar esa inmensidad, las preocupaciones cotidianas dejaban de ocupar todo el horizonte y recuperaban su verdadera dimensión. Para los estoicos la perspectiva era una disciplina. Recordaba que el tiempo continúa, que el mundo no gira alrededor de una sola vida y que la serenidad comienza cuando aprendemos a distinguir aquello que depende de nosotros de aquello que nunca estuvo bajo nuestro control”.
Esta “Vista desde arriba” desarrollada por los estoicos hace siglos, es un ejercicio similar al de retirarse cada día un tiempo para estar en soledad y silencio y, desde ahí, contemplar la vida en perspectiva. La palabra perspectiva, que destaca Javier Sáinz, proviene del latín perspicere, y se traduce como “mirar a través de”. Se ha utilizado mucho en el campo de las artes visuales para dar profundidad a las obras. Cuando un lienzo tiene una buena perspectiva genera sensación de realidad y coloca al espectador en el lugar que el artista desea que contemple la obra. Cabe decir que la perspectiva, dentro de las artes visuales, también puede crear realidades ficticias.
El estoicismo, a lo largo de la historia, ha aportado y aporta valores muy importantes. Como toda corriente filosófica que nace en un contexto, también tiene sus límites y corresponde a las necesidades de una época. Yo destacaría en este momento la capacidad de poner en situación o en perspectiva, como apunta Javier Sáinz, los acontecimientos, dejando ver nuestros propios límites y nuestro lugar en el contexto en que nos movemos.
Sin duda, la capacidad de retirarnos en soledad y silencio, es un acto de tremenda libertad. Un acto casi estoico de valor y de romper con la inercia del día a día para, “mirar a través de” lo que voy haciendo, si realmente soy esa persona en profundidad o si actúo un rol para sentirme aceptado.
Esa visualización que proponía Marco Aurelio de irse como elevando y de pronto contemplar mi propia realidad desde lo alto y desde afuera, puede ayudar a explicarme el porqué de muchos de mis actos, pensamientos, sentimientos. Porque no surgen de la nada, hay algo que los origina y que muchas veces viene de lejos, incluso de generaciones, incluso de un patrón cultural repetido incuestionablemente.
Ese ejercicio de alejamiento, en realidad también es un ejercicio de acercamiento. El tomar distancia y contemplar con perspectiva me aporta un saber diferente que me acerca a mi yo más íntimo, puedo entender aspectos que la prisa y la inmediatez no me permiten. Además, implica un recorrido, un itinerario una especie de peregrinación que me va despojando de lo innecesario para quedarme con lo esencial. Al volver de este ejercicio de alejamiento e instalarme de nuevo en el ritmo cotidiano, puedo descubrir que quizás algo en mi manera de relacionarme con la vida ha cambiado, aunque sea un poco. Tengo una visión más holística de mí mismo y mis circunstancias. Ya no hay culpas, hay responsabilidades que ni siquiera son individuales, sino compartidas. El mundo no se acaba en un problema, hay causas y consecuencias que pueden irse trabajando. Y, algo que finalmente da paz: somos seres limitados. No estamos hechos para la autonomía, sino para la interdependencia: nos necesitamos y lo que le sucede a una persona afecta a todas.
En definitiva, tanto si lo concebimos como un mirar desde arriba como un retirarse en soledad y silencio, es esencial descentrarse, salir del egocentrismo, recuperar la dimensión relacional, para finalmente contemplar que todo en esta realidad está interconectado. Interconexión que va buscando siempre nuevos equilibrios.
Enlaces de interés: https://www.instagram.com/el.context0/
Javier BUSTAMANTE ENRIQUEZ
Poeta
Ciudad de México, México
Julio de 2026
