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	<title>historia | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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	<title>historia | Revista RE Castellano</title>
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		<title>Documentos fugaces</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Aug 2026 04:58:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Javier BUSTAMANTE</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/08/documentos-fugaces/">Documentos fugaces</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_34822" aria-describedby="caption-attachment-34822" style="width: 854px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/08/IMG20260804160147-scaled.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class=" wp-image-34822" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/08/IMG20260804160147-1024x771.jpg" alt="" width="854" height="669" /></a><figcaption id="caption-attachment-34822" class="wp-caption-text">Foto: Javier Bustamante</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Para la persona historiadora hay muchas fuentes desde las cuales construir o reconstruir relatos. Los relatos son para la Historia hilos argumentales, guiones, escenas… que describen cómo fueron algunos hechos. Dichas fuentes nos acercan al origen y al proceso de muchos acontecimientos que se han convertido en fundacionales de los actuales colectivos humanos.</p>
<p style="text-align: justify;">Las fuentes tradicionales de la Historia son documentos como vestigios arqueológicos, edificaciones, trazos urbanos, soportes de papel, obras de arte, objetos de uso cotidiano, modificaciones en el medio natural, herramientas de trabajo y todo aquel elemento que represente una huella “del pasado”. Junto a estos documentos de tipo material, también coexisten los de tipo inmaterial, que algunos han llegado a nuestros días porque en algún momento fueron trasladados a soportes materiales. En esta categoría encontramos la religión, la tradición oral, los mitos y leyendas, la música, las costumbres, los códigos morales, los códigos de comportamiento familiares, los roles sociales, las tradiciones, actividades lúdicas, entre muchas otras manifestaciones que recogen la riqueza cultural de los pueblos y los grupos humanos.</p>
<p style="text-align: justify;">El final del siglo XX y comienzo XXI están fuertemente marcados por la experiencia digital. Por medio de los avances tecnológicos se ha conseguido, de alguna forma, traspasar las barreras del tiempo y del espacio. Ahora podemos “virtualmente” ver cosas que están a miles de kilómetros de distancia y escuchar, simultáneamente, a personas o acontecimientos que se encuentran del otro lado del mundo. También registrar en soporte digital hechos que podemos reproducir con una fidelidad muy alta. Y ya más recientemente crear “realidades”, es decir: con elementos que emulan la realidad, ficcionar con tal apariencia de verdad que cuesta diferenciar lo que ha sido real y se ha registrado, de lo que se ha creado como si hubiera sucedido, pero que nunca llegó a suceder.</p>
<p style="text-align: justify;">Para la historiografía y, en buena parte, para la construcción de relatos biográficos, un soporte indispensable lo han sido las cartas, los diarios y todas aquellas vivencias que quedaban registradas en soporte de papel. Con el surgimiento de la tecnología digital, la comunicación a distancia se ha visto reemplazada por llamadas y videollamadas, cuyo contenido desaparece al colgar el teléfono. O con la comunicación a través de plataformas como el whatsapp y similares, donde se dan “conversaciones” bidireccionales o en grupo, las cuales también pueden disolverse con solo dar una orden de vaciar el chat porque ocupa mucho “espacio” en la memoria del teléfono.</p>
<p style="text-align: justify;">Un poco antes del uso o sobre-uso del Smartphone, los correos electrónicos eran los sucesores naturales de la correspondencia sobre papel. Ahora, como respuesta a la cultura de la inmediatez, el correo electrónico queda arrinconado a ciertos usos.</p>
<p style="text-align: justify;">Con todo lo anterior, quiero destacar que han aparecido nuevas fuentes documentales de tipo digital, sobretodo valiosas para la elaboración de relatos como las biografías y otras narraciones de tipo histórico, que se vuelven inaccesibles por su grado de protección a la privacidad –como los correos electrónicos y las conversaciones de whatsapp–. O que desaparecen con instrucciones tan fáciles como: borrar, vaciar, tirar a la papelera. Se genera tal cantidad de discurso, muchas veces banal por lo sencillo de su elaboración, que se hace descartable. Y en el camino se pierde información valiosa de tipo histórico, biográfico, antropológico, sociológico.</p>
<p style="text-align: justify;">Las personas historiadoras del futuro, ¿a qué fuentes accederán para leer el presente? Sin duda habrá muchas, pero hay elementos tan ricos que vemos desaparecer ante nuestros ojos. Esto me lleva a pensar que la comunicación digital equivale a esas conversaciones orales del pasado, muchas de ellas interesantes y que eran el sustrato de acontecimientos históricos, que seguramente se disolvían en el aire y cuyos ecos nunca nos llegaron. O todos esos documentos materiales que, por intereses varios, fueron destruidos, quemados, desaparecidos… y que ahora solo habitan en nuestra imaginación.</p>
<p style="text-align: justify;">Al escribir estas líneas pienso en la riqueza que tienen los actuales grupos de whatsapp, que son como el espejo que refleja la dinámica grupal de sus integrantes, sus intereses, sus filias y sus fobias, la realidad social a la que pertenecen, sus discursos… Todo esto es un material valioso para disciplinas como la historia, la antropología, la sociología, la psicología social. La mayoría de su contenido quedará en el limbo digital.</p>
<p style="text-align: justify;">A los habitantes del siglo XXI, esta es la versión de la realidad que nos está tocando vivir. Que no es la única y que corremos el riesgo de asumir como la que vale para todo y para todas y todos. Hay mucho más y es importante no quedarnos con pocos canales para leer y registrar los acontecimientos vitales de la existencia. Es crucial considerar que, las capacidades creativas y los lenguajes diversos, son la principal riqueza de la especie humana.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Javier BUSTAMANTE ENRIQUEZ</em><br />
<em>Psicólogo social</em><br />
<em>Ciudad de México, México</em><br />
<em>Agosto de 2026</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/08/documentos-fugaces/">Documentos fugaces</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>La Historia es limitada</title>
		<link>https://www.revistare.com/2026/03/la-historia-es-limitada/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Mar 2026 05:58:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
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		<category><![CDATA[Javier Bustamante Enríquez]]></category>
		<category><![CDATA[La Historia es limitada]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Javier BUSTAMANTE</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/02/codice.jpg"><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-34343" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/02/codice.jpg" alt="" width="1000" height="640" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/02/codice.jpg 1000w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/02/codice-300x192.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/02/codice-768x492.jpg 768w" sizes="(max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">Un cronista o historiador escribe para un grupo, inicialmente, a quienes quiere transmitir o relatar un acontecimiento para que este no se pierda en el olvido. Al escribir para el grupo, comparte con este referentes del pasado y presente que les vinculan, símbolos, códigos… Esto hace que la narración histórica sea entendible o legible en un cierto contexto. Cuando se saca de su contexto o no se poseen las claves interpretativas, la narración pierde peso o puede malinterpretarse.</p>
<p style="text-align: justify;">De ahí que todo relato histórico sea una visión de la realidad sujeta a coordenadas espaciales y temporales. Unas inscripciones mayas, hoy en día nos resultan ilegibles. Ciertamente, se van haciendo estudios de todo tipo para acercarse al sentido y significado de lo que quisieron transmitir. Pero nunca podremos acceder al mensaje completo que ha quedado cifrado en el soporte material. Fueron labradas en piedra desde una cosmovisión determinada, en un momento histórico, para un público muy concreto. Incluso, podemos suponer que otras culturas que coexistían en el mismo tiempo no entenderían dichas inscripciones si no dominaban el significado de los petroglifos ni entendían la visión del mundo de dicho pueblo.</p>
<p style="text-align: justify;">La Historia es, pues, una manera de codificar la realidad que requiere que los destinatarios de sus relatos posean los conocimientos necesarios para poder decodificarla. No basta tener ante sí un documento histórico, es necesario saber leerlo. Podemos correr el riesgo de entender lo opuesto a lo que se quería transmitir en él.</p>
<p style="text-align: justify;">En ocasiones, el mismo documento facilita algunas pistas para ser leído. Por ejemplo, algunos códices mexicanos marcaban con pequeñas huellas humanas el sentido de la lectura. Bastaba con ir siguiéndolas para saber el orden de los acontecimientos que narraba. También solían colocar un gráfico toponímico, es decir un lugar geográfico, sobre la cabeza de cada personaje para indicar de dónde provenía o quién era. En las pinturas europeas del renacimiento, los artistas cuando hacían retratos de grupo indicaban a partir de las miradas y los gestos de los personajes, ciertas acciones, jerarquías, relaciones. En pocas palabras: mensajes cifrados a partir de lenguaje corporal.</p>
<p style="text-align: justify;">En ambos casos, hay que ser entendidos para saber leer lo que códigos y lienzos transmiten, siendo conscientes de que sólo accederemos a un cierto nivel. La distancia cultural y temporal para con dichos documentos nos deja muchas lagunas de sentido. De manera similar pasa con ciertos manuscritos, los estudios paleográficos, ortográficos, semánticos… nos pueden aproximar lo más posible, sin embargo, siempre quedarán resquicios de sentido a los cuales no accederemos. Y hay que asumirlos con toda humildad.</p>
<p style="text-align: justify;">Todas y todos podemos acercarnos a cualquier relato histórico, sea cual fuere su soporte y su origen. Pero hemos de hacerlo sabiendo que no somos sus destinatarios originales y que existe una distancia –mayor o menor– en cuanto al sentido con el que fue escrito y el que percibimos en el presente. Además de asumir la descontextualización que inevitablemente hay por la falta de referentes culturales.</p>
<p style="text-align: justify;">Esto no quita que nos acerquemos a los documentos históricos con ojos curiosos, estudiosos, sorprendidos. Son fuentes de riqueza que nos explican, en parte, el pasado del cual provenimos y, por tanto, arrojan luz al presente. También nos muestran maneras de enfrentarse a la vida que pueden ayudarnos a ser más certeros en nuestra relación con la realidad hoy.</p>
<p style="text-align: justify;">La Historia es limitada en su confección y transmisión, al igual que lo somos quienes la recibimos. Dicho límite también es fuente de riqueza, porque no nos hace personas esclavas del pasado, sino intérpretes de este.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Javier BUSTAMANTE ENRIQUEZ<br />
</em><em>Poeta<br />
</em><em>Ciudad de México, México<br />
</em><em>Febrero de 2026 </em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/03/la-historia-es-limitada/">La Historia es limitada</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Múltiples voces</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Oct 2025 04:58:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Javier BUSTAMANTE</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_30419" aria-describedby="caption-attachment-30419" style="width: 882px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/08/IMG20231231102312-scaled.jpg"><img decoding="async" class=" wp-image-30419" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/08/IMG20231231102312-1024x525.jpg" alt="" width="882" height="482" /></a><figcaption id="caption-attachment-30419" class="wp-caption-text">Fotografía: Javier Bustamante</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Cada palabra que llega a nosotros tiene una biografía propia, un recorrido en el tiempo y el espacio, pasando por la boca, los oídos, la mano, el cerebro y el corazón de multitud de hablantes. Cada palabra tiene un origen, la etimología se encarga de estudiarlo. Y ese origen nos remonta a los primeros momentos en que se condensó a través de sonidos una experiencia vital. O acaso la toma de consciencia de la existencia de un objeto, un fenómeno atmosférico, una parte del cuerpo, la presencia de una persona… Nombrar la realidad nos hace comprenderla, incluirla en nuestro universo simbólico, de tal manera que después, aunque aquella experiencia vital haya pasado, por medio de la palabra o conjunto de sonidos que la representan podamos “re-vivirla”.</p>
<p style="text-align: justify;">Nombrar algo o alguien es darle categoría de importante para mí. Conocerlo para luego reconocerlo. A la Historia la pasa como a la etimología, se remonta al momento en que se origina un hecho determinado para entender porqué ha quedado en la memoria colectiva. Qué de vital ha sido para haber dejado constancia documental o tradicional. Las palabras, con el paso del tiempo y el cambio de contexto, van modificando su significación. Un mismo mote puede servir para elogiar o para maldecir. Ni qué decir que la narración de un acontecimiento pueda ser orgullo para un colectivo o vergüenza para otro.</p>
<p style="text-align: justify;">Con los símbolos pasa de manera similar: un emblema, una bandera, un himno, puede unir o confrontar. Ya que están impregnados de una experiencia fundante, unas cargas políticas, sociales, económicas; una historia que va afectando de una manera u otra a las generaciones que va atravesando.</p>
<p style="text-align: justify;">Para la Historia son imprescindibles los documentos, ya sean escritos, imágenes, objetos… porque datan las circunstancias que los originaron. Pero cada vez más se hacen revisiones históricas o re-visitaciones a un acontecimiento, porque con la perspectiva que da el tiempo y otras herramientas conceptuales, se puede poner en contexto dicho origen. “La Historia la escriben los vencedores”, es una manera de decir que los documentos que llegan a nosotros no son un reflejo fiel y neutral de lo acaecido.</p>
<p style="text-align: justify;">Por eso es tan valioso que, de un mismo acontecimiento, puedan accederse a múltiples fuentes. Voces que desde distintas perspectivas han sido testimonio de algo. Así, ese algo pasa de ser plano a tener volumen, a poderse consultar las diferentes caras que tiene y ver cómo impactó a los actores de aquel momento. Y, después, cómo las diversas versiones han ido saltando de generación en generación. Incluso para explicar el porqué de conflictos actuales que hunden sus raíces en tiempos remotos.</p>
<p style="text-align: justify;">De un mismo hecho, podemos decir, que no hay una Historia, sino historias. O, en todo caso, relatos históricos que dan cuenta de cómo se vivió diversamente un acontecimiento determinado.</p>
<p style="text-align: justify;">La memoria individual también es un documento. Un recuerdo tiene mucho valor porque es la manera singular en que un acontecimiento impactó la vida de una persona. Pero no hay que perder de vista que un recuerdo es vivo, va conviviendo con otros recuerdos, se va modificando con la edad, con el cambio de parecer, incluso con la bioquímica de la persona y los cambios ambientales que le afectan. De aquí la importancia de codificar o transcribir los recuerdos importantes casi en el momento de su aparición para poder mirarlos en perspectiva, revisitarlos sucesivamente con diferentes miradas.</p>
<p style="text-align: justify;">La Historia es un conocimiento vivo, una experiencia que va mutando y encarnándose en cada persona a la que afecta. No hay Historia pasada, toda está vigente porque sin ella no existiríamos. Pero hay que saber “leerla”, siendo conscientes de quién y cómo se escribió, por cuáles canales se ha conservado y transmitido y desde dónde la estoy consultando en el ahora. Y, si es posible, escuchar todas las voces que dan volumen a un mismo acontecimiento o que hablan de un mismo personaje.</p>
<p style="text-align: justify;">La etimología de la palabra Historia nos indica que nace en el idioma y cultura griega y de ahí ha ido pasando a otras lenguas. Se comenzó a usar para designar la narración de hechos pasados dignos de ser recordables. Aunque no se empleara el término Historia y su funcionario el historiador, esta práctica se ha dado en casi todas las culturas, ya que siempre ha habido narradores locales que se han encargado de preservar hechos trascendentales para la vida de una comunidad. Desde los pintores rupestres, pasando por los escribas del antiguo Egipto o los tlacuilos aztecas, hasta los historiadores contemporáneos que utilizan múltiples técnicas digitales.</p>
<p style="text-align: justify;">En resumen, una Historia que pueda dar mejor cuenta de un hecho memorable, ha de querer escuchar las diversas voces que nos hablen de este. Por opuestas o tangenciales que puedan parecer. Todas ellas nutrirán un relato que permita a los contemporáneos posicionarse con más realismo, apartándose de juicios que manipulan los hechos dependiendo de intereses personales o sectoriales.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Javier BUSTAMANTE ENRIQUEZ<br />
</em><em>Psicólogo social<br />
</em><em>Ciudad de México, México<br />
</em><em>Agosto de 2025</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/10/multiples-voces/">Múltiples voces</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>¿Se repite el siglo XX?</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/07/se-repite-el-siglo-xx/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Jul 2024 04:58:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
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		<category><![CDATA[David Álvarez]]></category>
		<category><![CDATA[Guerra]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[SIglo XX]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>David ÁLVAREZ</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_17280" aria-describedby="caption-attachment-17280" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/pngtree-scene-of-people-walking-down-a-destroyed-street-picture-image_2879954.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-large wp-image-17280" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/pngtree-scene-of-people-walking-down-a-destroyed-street-picture-image_2879954-1024x574.png" alt="" width="660" height="370" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/pngtree-scene-of-people-walking-down-a-destroyed-street-picture-image_2879954-1024x574.png 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/pngtree-scene-of-people-walking-down-a-destroyed-street-picture-image_2879954-300x168.png 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/pngtree-scene-of-people-walking-down-a-destroyed-street-picture-image_2879954.png 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-17280" class="wp-caption-text">Fotografía: PNGTREE</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Escribo estas líneas cuando millones de hombres y mujeres temen en lo más profundo de sus corazones el retorno de la extrema derecha al poder en Europa, Estados Unidos y América Latina. Luciría que el siglo XXI imita al siglo XX en sus procesos políticos, ya que justo hace cien años el fascismo tomaba el poder en Italia y luego en Alemania, conduciendo al mundo entero a una guerra que concluiría luego de decenas y decenas de millones de muertos y las detonaciones de dos armas nucleares sobre ciudades japonesas.</p>
<p style="text-align: justify;">Siempre el futuro es incierto. Hace cinco años no pensábamos que una pandemia enclaustraría a la humanidad por muchos meses, tampoco que habría un intento de golpe de Estado en Estados Unidos dirigido por su presidente, menos que Europa viviría una guerra en su territorio y ni imaginábamos los miles y miles de muertos palestinos y la destrucción física de la Franja de Gaza, luego de un brutal ataque contra la población israelí del grupo Hamas.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Qué ocurrirá antes de terminar esta década que desde el presente no podemos prever? Una cosa es no poder adivinar hechos concretos, pero sí entender los procesos económicos, sociales y políticos que viven los pueblos y el mundo, y advertir sus consecuencias a grandes trazos.</p>
<p style="text-align: justify;">Volviendo a los ejemplos mencionados: hace décadas se señaló que la intromisión de los seres humanos en ecosistemas diversos nos vincularía con virus que dañarían la salud humana; los discursos autoritarios de Trump movilizaron a grupos fanatizados a hechos de violencia antes de enero del 2021; el golpe de Estado del 2014 en Ucrania y la presión de la OTAN para alinear dicho país en contra de Rusia suponía una respuesta de Putin; y una vez constituido el gobierno de ultraderecha con Netanyahu a la cabeza (diciembre del 2022) era cuestión de tiempo un genocidio como el actual, sobre todo con un Hamas esencialmente agresivo contra Israel.</p>
<p style="text-align: justify;">Ahora que enfrentamos el ascenso de liderazgos políticos que denominamos en conjunto como la extrema derecha, que tienen agendas nacionalistas chovinistas, discursos misóginos y homofóbicos, propuestas agresivas contra los migrantes y los sectores más pobres de sus respectivos países, que buscan desmontar los sistemas educativos, de salud y jubilaciones que cubren a toda la población, y que rechazan la ciencia y difunden bulos y teorías conspiranoicas, nos debemos preguntar cómo llegamos a este punto. Y todavía más relevante la pregunta de por qué estas propuestas han reclutado el voto de mayorías crecientes, tanto entre gente de edad madura, como en los jóvenes, y las clases medias, aprovechando precisamente la democracia para propiciar su desmantelamiento.</p>
<p style="text-align: justify;">Hace un siglo Mussolini alcanzó el poder en Italia (1922) mediante mecanismos constitucionales con cierto grado de democracia y, una década después, en Alemania (1933) con semejantes procedimientos lo hizo Adolfo Hitler. Y en ambos casos los factores económicos jugaron un papel importante, tanto el Tratado de Versalles (1919), como el Crac de la bolsa de New York (1929), que afectó a la economía de todo el mundo. En ese escenario no podemos olvidar el impacto político que tuvo a escala planetaria el triunfo de la Revolución Soviética (1917) que impulsó, sobre todo en Europa, el ascenso de los diversos sectores socialistas, anarquistas, comunistas y sindicales motivados por el triunfo de una revolución anticapitalista a la manera que lo hicieron Lenin y los bolcheviques.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo que ocurre en la actualidad tiene como gran antecedente económico y político la expansión del neoliberalismo (definido como la reducción del tamaño del Estado y la privatización de la mayor parte de la economía nacional, desregularizando la actividad financiera y dejando la protección social bajo la responsabilidad de los individuos) que surgió con fuerza bajo los gobiernos de Thatcher y Reagan en los años 80 del siglo pasado y paulatinamente penetró en todo el sistema económico occidental.</p>
<p style="text-align: justify;">Las convulsiones que generó ese modelo en muchos países de América Latina, África y Asia, ahora llegan a Estados Unidos y Europa. Las respuestas fueron diferentes a las actuales europeas, en algunos casos ganaron elecciones fuerzas políticas de izquierda (Chávez, Evo Morales o Lula) mediante elecciones, en otros escenarios movimientos integristas religiosos (Talibanes, Al Qaeda, Hamas) ganaron fuerza mediante acciones armadas, pero no olvidemos también la llamada Primavera Árabe (2010-2012), y en todos los casos se generalizaron apelaciones ultranacionalistas para enfrentar los efectos del neoliberalismo.</p>
<p style="text-align: justify;">Gravita sobre ese escenario la desaparición de la Unión Soviética (1991), interpretada por Fukuyama como el fin de la historia, ya que el orden mundial quedó en manos de Estados Unidos y sus socios menores europeos, aunque iniciando el siglo XXI surgen con fuerza China e India como competidores de ese auto pretendido foco hegemónico de la economía, la tecnología y la política global.</p>
<p style="text-align: justify;">Frente al desplome de la calidad de vida de los sectores más pobres y las clases medias, la penetración intensa de capitales foráneos y la disolución de los estilos de vida tradicionales, surgen liderazgos extremos (de derecha, izquierda, integristas y chovinistas), que sin corregir las causas del problema, buscan el poder para establecer regímenes que reduzcan el Estado de derecho y minimicen aún más la capacidad del Estado para generar equidad social y económica. Se apoyan en discursos violentos y de odio contra minorías, que lamentablemente calan en las emociones pero que no son capaces racionalmente de justificar la forma en que resolverán los problemas, por tanto son tendencias que despolitizan a la población, las enajena de la solución de sus verdaderos problemas y benefician a los causantes de la crisis: los dueños de los grandes capitales.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Cuánto poder alcanzarán esos movimientos de extrema derecha? ¿Qué efecto tendrá sobre el bienestar de la población, la calidad de la democracia y el respeto de los derechos humanos? ¿Cuál es el futuro del modelo neoliberal visto los graves daños que ha provocado? Son preguntas que debemos responder entre todos si queremos un siglo XXI diferente al XX.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>David ÁLVAREZ MARTÍN</em><br />
<em>Filósofo</em><br />
<em>Santo Domingo, República Dominicana</em><br />
<em>Julio de 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/07/se-repite-el-siglo-xx/">¿Se repite el siglo XX?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Documentar la realidad</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/02/documentar-la-realidad/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Feb 2024 05:58:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[documental]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[Javier Bustamante]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Javier BUSTAMANTE</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_14012" aria-describedby="caption-attachment-14012" style="width: 823px" class="wp-caption alignnone"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/02/colon-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-14012" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/02/colon-1024x680.jpg" alt="" width="823" height="547" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/02/colon-1024x680.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/02/colon-300x199.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/02/colon-1536x1019.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/02/colon-2048x1359.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/02/colon-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/02/colon-1320x876.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 823px) 100vw, 823px" /></a><figcaption id="caption-attachment-14012" class="wp-caption-text">Retrato hipotético de Cristóbal Colón, imagen de muchos documentales (la Murtra, Badalona). Foto: Javier Bustamante</figcaption></figure>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">La realidad nos está hablando todo el tiempo de sí misma. En este sentido nos aporta documentación rica sobre la vida. Desde los detalles aparentemente más simples, hasta los procesos más complejos y maravillosos. El ser humano, desde que comenzó a nombrar la realidad, se ha dedicado a documentarla. El hecho de hablar de ella, asignarle palabras para describirla y representarla en su interior, dar explicación a los fenómenos naturales, ha producido infinidad de documentos materiales e inmateriales.</p>
<p style="text-align: justify;">En el proceso de evolución de la documentación de la vida se pasó de la simple pronunciación sonora de ésta a su representación en imágenes. Nos queda herencia en pinturas rupestres, petroglifos, códices, la invención de la escritura, la reproducción de textos y grabados… La historia es larga y rica, mostrando cómo el ser humano necesita plasmar qué piensa y qué siente ante la realidad. Y darle a esto un soporte material que perdure en el tiempo y que transmita un mensaje que se difunda.</p>
<p style="text-align: justify;">A fines del siglo XIX, con la invención del cine, comenzó el germen de lo que hoy conocemos como cine documental. En aquel entonces no existía banda sonora, pero la evolución de este arte se encargó de poner voz a las imágenes. Con justicia, puede considerarse a Louis Lumière como el pionero del cine documental.</p>
<p style="text-align: justify;">En la historia del cine, lo que conocemos como cine ficción ha cobrado gran relieve, entre otras cosas porque implica un negocio y porque presenta el plus de la actuación. Es el símil de la novela, donde la imaginación y la creación literaria no tiene límites. Pero bien se dice que la realidad siempre supera la ficción. Y el cine documental no es el hermano menor del cine de ficción, simplemente son dos géneros distintos que comparten el mismo soporte audiovisual. Además de prestarse un sinnúmero de recursos.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>En el cine documental son básicos varios aspectos</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><em>La historia</em> que se retrata parte de algún acontecimiento o aspecto real. Puede ser la vida una persona o grupo de personas, un pueblo. Tratarse de un acontecimiento puntual que deja huella. Una tradición, una fiesta, una práctica habitual. Un hecho lamentable al que se quiere dar voz y trascendencia… El abanico es tan amplio como la misma realidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Obviamente, <em>el soporte audiovisual</em> del documental. Esto implica todo el trabajo creativo y la puesta en escena del oficio. Su producción, con todos los momentos que conlleva, desde la semilla que origina el tema, pasando por la recolección de imágenes y sonido a través de entrevistas, horas de filmación que ilustren el tema y aporten material de recurso, hasta llegar al momento de la edición final. Generalmente y aunque no lo parezca, casi todos los documentales, al menos los de cierta duración, implican años.</p>
<p style="text-align: justify;">El trabajo posterior a la creación también es arduo. Implica <em>la difusión</em> del documental. Lograr que acceda a los circuitos donde se muestran este tipo de género, tanto nacionales como internacionales. De esta manera la obra cumple con su doble misión: documentar la realidad y difundirla.</p>
<p style="text-align: justify;">Otro aspecto básico es <em>la financiación</em>. Al tratarse de un cine “no comercial”, es sumamente difícil sufragar una creación de este tipo. En alguna ocasión puede tratarse de una obra de encargo, pero generalmente no es así. Muchos documentales, por no decir la mayoría, nacen de iniciativas particulares. Del encuentro de la persona con una realidad que merece no quedar en el olvido. O sea, que hay mucho de altruismo y de gratuidad. Y otro tanto de denuncia y solidaridad. Por lo mismo, implica mucho de dedicar horas “por amor al arte” por parte de los creadores y productores. Y también de buscar ayudas privadas, institucionales y hasta de familiares y amigos para poder salir adelante. Pero sí se puede y se puede con mucha calidad. Cada vez más se aprecian documentales que realizan milagros con muy poco.</p>
<p style="text-align: justify;">Por último, un aspecto vital: <em>el documentalizador</em> (por llamarlo de alguna manera). La persona o grupo de personas que realizan el documental, con toda su humanidad como herramienta creativa. La visión de quien realiza el documental es la que acaba delimitando el enfoque sobre la realidad que se comparte. Acerca el zoom y el micro hacia aquellos detalles que serán la esencia del documental, las perlas que se engarcen en el hilo argumental. Aquí cabe resaltar que el componente emocional es inseparable de todo documental. Esto no quiere decir que se pierda objetividad en el planteamiento, sino que es vital la parte humanizadora. Toda creación documental transmite emociones, ya sean de felicidad y apego total a lo que se muestra o de rechazo e indignación. Y este aspecto pasa totalmente por la sensibilidad del creador o creadores y su implicación con la realidad que documentan.</p>
<p style="text-align: justify;"><em> </em></p>
<p><em>Javier BUSTAMANTE ENRIQUEZ<br />
</em><em>Poeta<br />
</em><em>Ciudad de México, México<br />
</em><em>Fabrero de 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/02/documentar-la-realidad/">Documentar la realidad</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Dos más dos igual a uno</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/11/dos-mas-dos-igual-a-uno/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Nov 2023 05:58:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[22 Historias clínicas de realismo existencial]]></category>
		<category><![CDATA[Alfredo Rubio]]></category>
		<category><![CDATA[Alfredo Rubio de Castarlenas]]></category>
		<category><![CDATA[cuantificar]]></category>
		<category><![CDATA[Dos más dos igual a uno]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Javier BUSTAMANTE</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/11/dos-mas-dos-igual-a-uno/">Dos más dos igual a uno</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_12627" aria-describedby="caption-attachment-12627" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/11/mural-historia-guerra.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-12627 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/11/mural-historia-guerra-e1699264505998-1024x736.jpg" alt="" width="660" height="474" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/11/mural-historia-guerra-e1699264505998-1024x736.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/11/mural-historia-guerra-e1699264505998-300x216.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/11/mural-historia-guerra-e1699264505998-768x552.jpg 768w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/11/mural-historia-guerra-e1699264505998.jpg 1224w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-12627" class="wp-caption-text">Fragmento de mural de Fernando Castro Pacheco. Palacio de Gobierno de Mérida, México. <br />Fotografía: Javier Bustamante</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">¡Cuánta razón tiene Antonio a sus 23 años! Dos más dos no son cuatro. No, al menos, en la vida concreta. La abstracción de las matemáticas nos da una perspectiva del mundo y permite avances científicos tremendos. Pero al trasladar a la vida algunos planteamientos resulta que comienzan a aparecer las excepciones.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero, ¿quién es Antonio? Antonio es el protagonista de la historia 20 del libro <em>22 historias clínicas –progresivas– de realismo existencial</em> (Edimurtra: Barcelona, 1985). Es el texto que venimos trabajando en esta sección desde hace algún tiempo. Las historias que en él nos cuenta su autor Alfredo Rubio, nos sirven para hacer una lectura de la Historia. El realismo existencial, como posicionamiento ante la vida, nos permite tomar consciencia del gran tesoro de existir y, a la vez, de los límites dentro de los cuales nos movemos. “Podría no haber existido y, sin embargo, existo”, es una de las evidencias que nos muestra.</p>
<p style="text-align: justify;">Pues Antonio nos acerca a otra gran evidencia. Una cosa es la teoría y, otra, la manera en que se encarna la teoría. Dicho de otro modo: no siempre coinciden los ideales con las realidades. El mundo de las ideas nos sirve para acercarnos a la realidad, para teorizar y formular planteamientos generales, pero la realidad siempre desborda los esquemas.</p>
<p style="text-align: justify;">Este 2023 se ha visto fuertemente marcado por las guerras. Y aún no nos reponemos de los estragos de la pandemia. En estos acontecimientos macro la tendencia a cuantificar los daños es una forma de hacernos idea de la magnitud de sus consecuencias. Sin embargo, aquí podemos comprobar como “uno no es igual a uno”. Porque no es lo mismo una persona viva que una persona muerta. Ni nueve mil muertos en un mes no son sólo nueve mil unidades: hay nueve mil biografías que se han interrumpido de golpe y de una manera violenta. Nueve mil con los miles de posibilidades más de vidas futuras.</p>
<p style="text-align: justify;">Una guerra es una gran herida en la humanidad que altera al planeta entero. En cada ser humano se condensa la humanidad entera y si ese ser humano concreto sufre, la humanidad entera lo resiente. Si son varios pueblos los que sufren en un conflicto, la población humana del planeta también recibe esa agresión.</p>
<p style="text-align: justify;">Los números, ciertamente, son un ingrediente más del estudio de la Historia y ayudan a dimensionar los acontecimientos. Pero son como una instantánea, una foto, donde nos dice cuántas personas aparecen en ella, incluso nos acercan a ciertos datos como la edad, dónde se sitúan, algunos aspectos materiales e incluso ideológicos. Pero es eso, una imagen, el reflejo de un momento preciso. La realidad es más, porque es cambiante, porque alguien puede aparecer sonriendo en una foto y vivir un gran drama interior, porque como dicen: ni somos todos los que estamos, ni estamos todos los que somos.</p>
<p style="text-align: justify;">Todas las herramientas que nos ayudan a estudiar, comprender, valorar la Historia, son eso: herramientas. Deben emplearse de manera combinada para aportarnos más datos, cuya interpretación arroje luz sobre determinado hecho histórico, sabiendo que la luz siempre deja en sombra aspectos importantes que complementan o dan volumen a dicho estudio.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando sumas dos más dos, al menos en el plano de lo social, la sumatoria es la interacción de singularidades que se ven afectadas por la presencia y la cercanía del otro o de los otros. En una guerra, nueve mil muertos son nueve mil nombres de personas, cada una con una historia de vida que no se ha cortado ahí porque sigue resonando. Al menos en la consciencia planetaria no se debe opacar ese eco, porque esas vidas tienen mucho qué decirnos.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Javier BUSTAMANTE ENRIQUEZ</em><br />
<em>Psicólogo social</em><br />
<em>Ciudad de México, México</em><br />
<em>Noviembre de 2023</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/11/dos-mas-dos-igual-a-uno/">Dos más dos igual a uno</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Diez tesis sobre el estudio de la historia</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/08/diez-tesis-sobre-el-estudio-de-la-historia/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Elena Giménez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Aug 2023 05:00:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Alfredo Rubio]]></category>
		<category><![CDATA[Diez tesis sobre el estudio de la historia]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Jaume Aymar]]></category>
		<category><![CDATA[repetir la historia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>¿Repercusiones de conocer o no la historia?</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/08/diez-tesis-sobre-el-estudio-de-la-historia/">Diez tesis sobre el estudio de la historia</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_0902.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-11652 alignright" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_0902-881x1024.jpg" alt="" width="317" height="369" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_0902-881x1024.jpg 881w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_0902-258x300.jpg 258w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_0902.jpg 1125w" sizes="auto, (max-width: 317px) 100vw, 317px" /></a>Corre por <em>facebook</em> esta viñeta con su agudo pie: «Los que no estudian la historia están condenados a repetirla. Y los que la estudian, están condenados a ver como la historia se repite por culpa de los que no la estudian.» Después de sonreír, empiezo a preocuparme. Voy a explicar mi preocupación en las siguientes tesis sobre la historia, inspirándome en los postulados del realismo existencial. Son cuestiones —con algunos modestos intentos de respuesta— que brindo al respetable lector:</p>
<ol style="text-align: justify;">
<li>¿Por qué estudio historia?, ¿para huir del presente?, ¿para justificar que cualquier tiempo pasado fue mejor?, ¿para refugiarme en el pasado y volverme un campeón de la nostalgia? Si estas son las motivaciones, estoy adulterando el objetivo del estudio de la historia. Y ¿por qué no estudio historia?, ¿por qué lo encuentro innecesario?, ¿por qué agua pasada no mueve molino? Menospreciar la historia puede ser un acto de soberbia. Si la historia no hubiese sido la que fue y como fue, yo no existiría. Los que pierden el origen, pierden la identidad.</li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="2">
<li>¿Es cierto que la historia se repite? Cierto, pero no del todo. Afirmarlo sin matices, sería creer en el eterno retorno. Más que un círculo, la historia crece en espiral, no puede repetirse del todo porque el contexto es cambiante. Por otra parte, es evidente que la ley del péndulo sigue existiendo, y que podemos caer en fundamentalismos de todas clases. Recuerdo que, en una ocasión, encargué a una diseñadora el dibujo de un estandarte para confeccionarlo y sacarlo a la calle en una manifestación. A mi amigo Luis le molestó la recuperación del estandarte. «Todo vuelve, Luis», le dije sonriendo. Pasados unos días, Luis —que era de efectos retardados— me dijo algo enfadado y muy rotundo: «todo vuelve si se hace volver.» ¡Es bien cierto!</li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="3">
<li>Cicerón escribió que la historia es la maestra de la vida. Pero, a la vista del momento actual, una de dos: o la historia es una mala maestra o nosotros somos unos malos alumnos, porque por más historia que estudiemos seguimos incurriendo en los mismos errores de antaño: despotismo (más o menos ilustrado); guerras crueles; desequilibrios sociales; sufrimientos innecesarios… El 90% de nuestros errores serían evitables y parece que nos empecinemos en caer en ellos una y otra vez.</li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="4">
<li>La continua repetición de errores, nos hacer caer en el pesimismo antropológico. Aquel que se traduce en: ¡Cómo somos! ¡Somos incorregibles! ¡La historia se repite! Pero dicho esto, parece que nos encante reincidir en nuestras caídas y seguimos lamentándonos, para seguir tropezando en las mismas piedras. ¿Habrá algo de masoquista en todo ello?</li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="5">
<li>Nuestra viñeta tiene un acierto casi incontestable: «la historia se repite por culpa de los que no la estudian.» Digo casi, porque la historia se repite también por culpa de los que la estudian. Lo que hay que cambiar es la razón formal del estudio de la historia (Rubio de Castarlenas): ya no se puede estudiar historia para pretender prevenir los errores, lo que hay que plantearse es un cambio de las razones formales por las cuales estudiamos historia. Hemos de explicar desde qué reglas de enunciación pretendemos acercarnos a la historia (Fortuny, filósofo) que es para ser descrita, no para volver a ser escrita (Mayor Zaragoza).</li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="6">
<li>Estudiar historia, como contar historias, incluso inventar historias, buscar la intrahistoria (Unamuno) puede llegar a ser un juego. Y una fuente de gozo. Estudiar historia por puro placer (Rosàs, historiador) es recomendable. Pero todo tiene sus rayas rojas que no es lícito traspasar: decía el prosista Josep Pla que en los pueblos pequeños la gente inventaba historias increíbles de sus vecinos, para contarlas a otros. Lo que llamamos leyenda es el perfume de la historia, pero si nos inventamos y difundimos leyendas falsas para destruir al otro, estamos adulterando la historia y banalizando la leyenda.
<figure id="attachment_11669" aria-describedby="caption-attachment-11669" style="width: 605px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_0903-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-11669" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_0903-1024x683.jpg" alt="" width="605" height="403" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_0903-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_0903-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_0903-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_0903-2048x1365.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_0903-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_0903-1320x880.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 605px) 100vw, 605px" /></a><figcaption id="caption-attachment-11669" class="wp-caption-text"><span style="font-size: 12pt;">Es recomendable estudiar historia por puro placer.</span> Fotografía de Karolina Grabowska en Pexels.</figcaption></figure></li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="7">
<li>La historia es un barrizal: conflictos entre religiones, guerras, asesinatos, crueldades, juicios <em>post mortem,</em> invasiones, genocidios… debemos ir con sumo cuidado para no embrutecer la mente estudiando historia ni caer en fatalismos. Hay que estudiar historia para buscar las piedras preciosas y los diamantes que contiene, es decir para investigar y dar a conocer las personas y las instituciones que, a lo largo de la historia, han colaborado al progreso de la humanidad.</li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="8">
<li>Los que no estudian la historia pueden pensar que con ellos acabó la historia (Fukuyama, 1992) o bien que la historia les trajo hasta el presente de modo irremediable porque un ser supremo les había soñado desde la eternidad y había previsto hasta el cargo que ocuparían. Crasos errores. Si la historia no hubiese discurrido como discurrió, con toda su pus y sus lágrimas, ninguno de los presentes estaríamos aquí para contarla.</li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="9">
<li>El problema radica en que los ignorantes de la historia, o los que hacen de ella una peaña para aupar su propio ego, llegan a ocupar lugares de responsabilidad. Ignorantes de la historia pueden cometer errores fatales. Es preciso que se cree en todo el mundo instituciones interdisciplinares en los que la historia entre en diálogo con otras disciplinas y se acerque a la realidad describiendo su complejidad.</li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="10">
<li>Es esperanzador contemplar como hoy se valora la historia de la cotidianeidad, de la mujer, de los niños, es decir de aspectos y colectivos humanos que antaño habían sido marginados y pasaban desapercibidos para los historiadores. Pero siempre es importante hacer emerger del lodazal aquellas pepitas de oro que realmente nos servirán para vivir en armonía.</li>
</ol>
<p style="text-align: justify;">En síntesis, nuestra viñeta tiene un núcleo de verdad importante: urge estudiar historia. No hacerlo, acarrea consecuencias graves. Pero debe ser un estudio que penda de unos postulados vitales realistas, con amplitud de miras, rigurosos y, a la vez, humildes, que permitan hacer emerger aquella sabiduría perenne cultivada por nuestros ancestros y perpetuada en personas e instituciones capaces de iluminar el presente y de ayudarnos a diseñar el futuro.</p>
<p><em>Jaume AYMAR RAGOLTA</em><br />
<em>Historiador</em><br />
<em>Agosto de 2023</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/08/diez-tesis-sobre-el-estudio-de-la-historia/">Diez tesis sobre el estudio de la historia</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>La Historia es polifonía</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Aug 2023 04:58:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[22 Historias clínicas de realismo existencial]]></category>
		<category><![CDATA[Alfredo Rubio de Castarlenas]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[Javier Bustamante Enríquez]]></category>
		<category><![CDATA[participación]]></category>
		<category><![CDATA[realismo existencial]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Javier BUSTAMANTE</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_11647" aria-describedby="caption-attachment-11647" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/polifonia-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-11647 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/polifonia-768x1024.jpg" alt="" width="660" height="880" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/polifonia-768x1024.jpg 768w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/polifonia-225x300.jpg 225w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/polifonia-1152x1536.jpg 1152w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/polifonia-1536x2048.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/polifonia-1320x1760.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/polifonia-scaled.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-11647" class="wp-caption-text">Fotografía: Javier Bustamante</figcaption></figure>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">La identidad de un grupo humano, desde una pareja, una familia amplia, un pueblo o un país, se está conformando continuamente. Y no es sólo la sumatoria de las identidades de cada uno de sus miembros. O la memoria colectiva y las instituciones que han heredado y perpetúan. Es mucho más: es una interacción donde siempre se tiende al equilibrio a pesar de ir transitando por desequilibrios. Viene a mi mente la imagen de un árbol que va torciendo sus ramas para repartir el peso en todas direcciones, a la vez que va buscando obtener la luz y la humedad que las hojas captan. Hay un desequilibrio que equilibra a todo el conjunto. Algo así como una armonía polifónica.</p>
<p style="text-align: justify;">Un proverbio chino dice: “El árbol torcido vive su vida, mientras el árbol recto es convertido en tablas”. La flexibilidad conduce a la supervivencia. Y en materia de convivencia humana, la Historia nos enseña que la capacidad de adaptarse a los cambios hace crecer a los pueblos.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta amplia introducción nos conduce a la reflexión que desde hace tiempo hacemos en esta sección de Historia. Si van siguiendo el hilo de las anteriores entregas, podrán ver que vamos haciendo el ejercicio de trasladar la esencia de unas historias didácticas a la interpretación de la Historia como manera de acercarnos a la realidad. Tomamos como base el libro <em>22 historias clínicas –progresivas– de realismo existencial</em> (Edimurtra: Barcelona, 1985). Un texto del médico y humanista catalán Alfredo Rubio de Castarlenas (Barcelona, 1919-1996). En este libro él va desgranando, a través del comentario de historias verídicas, su visión de la vida a la que denominó “realismo existencial”. Aunque pudiéramos entenderla como una filosofía, es más bien un posicionamiento vital.</p>
<p style="text-align: justify;">Pues en el presente comentario nos adentramos en la <em>historia 19</em>. Es la historia de Gemma y Dionisio, dos adultos de 30 años que han superado recién la juventud y comparten cómo han pasado de ser dos entes egocéntricos, por decirlo de alguna manera, dos personas cuyo centro de gravedad había sido cada uno, a ser dos personas que pueden concebir un centro compartido enriquecido por lo que cada uno es.</p>
<p style="text-align: justify;">La historia se desenvuelve en el transcurso de una cena en casa de la pareja y cuyo invitado es Alfredo Rubio, el autor. En esta cena le comparten al invitado cómo se han visto enriquecidos al conocerse y cómo se enfrentan a sus diferencias. En palabras de Gemma: “lo hermoso, como señala Dionisio, es ir unos hacia otros fundiendo nuestras respectivas coordenadas y hacer de nuestro centro uno cada vez mayor, para sentirnos menos solos en este universo tan grande y sin límites. Para que sea un ámbito dialogante. Una plaza de humana y cálida compañía&#8230;”. Para ellos, cada persona tiene razón en sus puntos de vista. Todos tenemos conciencia y obramos de acuerdo con ella, lo cual no quiere decir que sea limitada o caiga en errores. Lo importante es valorar que cada quien decide de acuerdo a los datos que tiene a mano. Las desavenencias surgen cuando desconocemos los datos de la otra persona o actuamos pensando que los nuestros son los únicos y valederos para todos.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando se tiene la capacidad de compartir los datos con las demás personas en cuanto a un asunto en común, se despliega todo un abanico de posibilidades que iluminan mejor la realidad. Y, por consiguiente, las decisiones benefician de la mejor manera a todas las personas implicadas.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero, en nuestro ejercicio de trasladar estas valiosas evidencias que arrojan las historias del libro, ¿qué tiene que ver con la Historia lo que nos comparten Gemma y Dionisio? Mucho, ya que Alfredo Rubio tituló a esta historia “Participación”. La Historia que aprendemos en los libros y en todo tipo de documentos audiovisuales, la Historia que nos enseñan nuestros padres y abuelos, la Historia que respiramos en los monumentos y en las estructuras sociales que nos organizan como pueblos, se ha escrito y se escribe día a día de manera participada.</p>
<p style="text-align: justify;">Es cierto que muchos libros están firmados por un historiador que se ha dado a la tarea de compilar hechos del pasado. Pero ese texto no es su historia, no es su biografía. Es la Historia compartida de un colectivo. En ella han participado personas que han convivido, que han sido co-protagonistas de acontecimientos dignos de ser contados.</p>
<p style="text-align: justify;">Cada vez más, los y las investigadoras toman en cuenta el mayor número de fuentes de todo tipo para tramar su relato. Mientras más datos que parten de puntos de vista diferente, muchas veces antagónicos, mejor, ya que el mismo hecho cobra un volumen más completo y más complejo. Como la vida misma.</p>
<p style="text-align: justify;">Gemma y Dionisio vienen a proponer, con su historia, que es importante comprender la identidad de cada uno para poder aportar un punto de vista con voz propia. Pero es más importante la manera de articular los diferentes puntos de vista, con las implicaciones de cada uno, para abordar la realidad de una manera más enriquecida. La Historia es una polifonía, donde lo que dice cada voz acaba sintonizando con el resto si hacemos el ejercicio de escucharla dentro del conjunto.</p>
<p style="text-align: justify;"><em><br />
Javier BUSTAMANTE ENRIQUEZ<br />
</em><em>Psicólogo social<br />
Ciudad de México, México<br />
</em><em>Agosto de 2023</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/08/la-historia-es-polifonia/">La Historia es polifonía</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Las tres murallas de Barcelona</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/06/las-tres-murallas-de-barcelona/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Jun 2023 05:00:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Ámbito de arte]]></category>
		<category><![CDATA[Assumpció Rodà]]></category>
		<category><![CDATA[Barcelona]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[Josep M. Forcada]]></category>
		<category><![CDATA[Las tres murallas de Barcelona]]></category>
		<category><![CDATA[murallas]]></category>
		<category><![CDATA[Tertulia Marina de Castarlenas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Assumpció RODÀ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/06/las-tres-murallas-de-barcelona/">Las tres murallas de Barcelona</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/06/murallas.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-10870 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/06/murallas-e1686028493354.jpg" alt="" width="606" height="415" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/06/murallas-e1686028493354.jpg 425w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/06/murallas-e1686028493354-300x205.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 606px) 100vw, 606px" /></a></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Reseña de la <em>Tertulia Marina de Castarlenas</em> sobre ‘Las tres murallas de Barcelona’, conferencia impartida por Josep M. Forcada</strong></p>
<p style="text-align: justify;">El pasado día 11 de marzo de 2023 tuvo lugar la citada tertulia. Os presentamos un breve resumen de la conferencia.</p>
<p style="text-align: justify;">La función de las murallas es de fortaleza y protección del territorio y procurar que los ciudadanos que viven dentro estén seguros. Pero los ciudadanos de Barcelona nunca lo estuvieron demasiado. Un total de tres cinturones de murallas han rodeado la ciudad desde la antigüedad hasta los tiempos modernos.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>1ª muralla</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Los romanos comenzaron el primero de estos cinturones en el siglo I d.C. y lo reconstruyeron sucesivamente hasta el siglo IV. Cuando los romanos decidieron fundar la ciudad, el lugar elegido fue el denominado Mons Taber. Era una pequeña elevación cerca del mar, de fácil defensa y con un excelente control sobre el llano que enlaza con la cordillera litoral. Es la parte donde actualmente está la Catedral y la Plaza Sant Jaume.</p>
<p style="text-align: justify;">Catalunya, de siempre, tenía muchas villas, fortalezas, castillos, y núcleos grandes de población. Los íberos la invadieron antes que los romanos, también hubo incursiones de judíos y griegos (Empúries). Hay cuevas y pinturas del año 700 a. C. que nos indican que ya había en estos tiempos civilizaciones en esta zona. Las invasiones siempre le vienen por el norte y traían gente nueva, guerreros que, con luchas encarnizadas, se establecían. Los pueblos y las villas se tenían que proteger. Las <em>sagreras</em> eran zonas que rodeaban los castillos, monasterios, o un núcleo, para que el enemigo no entrara y así proteger los animales y la población. El objetivo de las invasiones, que eran muy crueles, era ganar poder y territorio. Los invasores imponían su cultura y su religión. Cuando los musulmanes entraron lo destruyeron todo, sobre todo las iglesias.</p>
<p style="text-align: justify;">La primera muralla romana de antes de Cristo, fue llamada Julia Augusta/ Favencia/ Paterna/ Barcino/ Laietania. Estaba hecha de rocas y piedras bien colocadas, pero era bastante rudimentaria. Augusto fue un verdadero inventor de las invasiones. Hacía carreteras, traía gente suya. En épocas de paz esplendorosa, tenían poder económico y construyeron carreteras y edificios que aún hoy perduran (Vía Augusta). El Taber tenía una calle, <em>cardus máximus</em>, donde estaba el comercio y lo cruzaba otra transversal que era la parte más noble con el templo de Augusto, las casas de los ricos, los próceres. Cuando se crea la ciudad no hay murallas, estas se incorporan más tarde. Augusto no las vio terminadas. Tenían un sentido defensivo, pero solo para los de dentro, los demás quedaban desprotegidos. En aquel tiempo ya en Sarriá, St. Gervasi, había grupos de casas. Más adelante ya se hicieron villas nuevas mejor arregladas. Y empezaron las protestas por la desprotección. En un momento dado, alrededor del siglo IV y V, reconstruyeron las murallas y como los asaltos eran muy violentos dieron más altura a las murallas. A partir del siglo III se introdujo el cristianismo y, entre los siglos V y VIII, la ciudad formó parte del reino visigodo, pasándose a llamar Barchinona. Tras una breve ocupación musulmana, Barcelona entró en la órbita del Imperio Carolingio. Una situación que duró hasta que se constituyó como condado y se independizó en el siglo X.</p>
<p><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/06/barcelona.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-10871" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/06/barcelona.jpg" alt="" width="425" height="319" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/06/barcelona.jpg 425w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/06/barcelona-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/06/barcelona-90x68.jpg 90w" sizes="auto, (max-width: 425px) 100vw, 425px" /></a></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>2ª muralla</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Llamada también de Jaume I. Es la muralla del siglo XIII que amplió mucho la ciudad. En aquel momento el puerto de Barcelona era muy pequeño, el que era realmente importante era el de Badalona, con mucho tráfico. Había diversos torrentes (Torrent de l’Olla…) que abastecían de agua la ciudad. También se excavaron pozos. Había normas específicas sobre la muralla pues la ciudad crecía por todas partes. Había puertas de entrada y horarios. Era famoso el <em>toc de lladres</em> para que no se entrara más tarde de lo aceptado. Las ciudades fortificadas tenían como muy importante la protección del ciudadano y de las autoridades, pues dentro de la muralla vivía el alcalde y los gobernantes, además de la Iglesia, que tenía mucho poder. Después del Imperio romano, el poder, a partir de Constantino, pasa a la Iglesia. Para los romanos el emperador era la divinidad y estaban protegidos por los dioses. Hubo persecuciones de los cristianos y el pueblo tenía miedo y rabia. Era necesario cortar este dinamismo y fueron Constantino y Teodosio quienes protegieron a los cristianos.</p>
<p style="text-align: justify;">La Rambla (en árabe = riachuelo) era una riera que, a temporadas estaba seca y cuando bajaba cargada de agua hacia mucho daño. Por tanto, era como una muralla natural. El perímetro amurallado del siglo XIII se extendía unos cinco kilómetros. Dejaba un frente abierto al mar para no entorpecer el movimiento portuario ni el tráfico marítimo. Delimitaba un área de unas 131 hectáreas y multiplicaba por diez la extensión de la ciudad romana. Las murallas seguían las actuales Ramblas, la Ronda de San Pedro, el actual Arco de Triunfo, el Paseo Lluís Companys y el parque de la Ciutadella. Este trazado englobaba en su interior gran parte de las «villas nuevas». Se trataba de una muralla de ochenta torres, de las cuales 27 correspondían al tramo de la Rambla. Pegados a la muralla crecieron hospitales y asentamientos como el de Sant Llàtzer, el hospital de la Santa Creu, el hospital de leprosos, el convento de Sant Pau del Camp (este último había sido enterrado por Almanzor y fue recuperado). Por la Torre de Canaletas, había una entrada de aguas muy buenas, donde ahora está la plaza de Catalunya. La Rambla dels Estudis se llamaba así porque allí estaba la Universidad del momento “Estudis Generals de Catalunya”. La llevaban los jesuitas que eran muy avanzados. Hicieron muchos inventos, entre ellos el gasoil. Las Atarazanas eran importantes, parece que a los pies de Montjüic había habido un pequeño puerto que se llamaba Barcino, para abastecer los barcos del Mediterráneo. Barcelona se iba ampliando. Collcerola era importante y tenía bastantes núcleos habitados. Surgen muchas huertas en la zona de Poble Sec, de mucha calidad y que abastecen a la ciudad y también arrozales. Los nuevos asentamientos hacen ampliar el perímetro amurallado.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong> 3ª muralla</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Ampliación de la de Jaume I. Se llamará del Raval. Incluye el Raval y todo aquel entramado de callejuelas que lo componen. Es del siglo XIV, comienza en la Torre Canaletas hasta el mar. Se conservan actualmente tres torres en Drassanes. Rodeaba Barcelona por poniente, para englobar instituciones religiosas y hospitalarias que se habían quedado fuera del recinto amurallado. También había varios conventos, carmelitas, franciscanos, trinitarios (el actual Liceo), Sant Josep (que lo trasladaron a Lesseps), santa Caterina… El nuevo recinto amplió el perímetro en más de seis km y acotó una superficie de 218 hectáreas. Los trabajos de construcción duraron casi un siglo, desde mediados del siglo XIV hasta mediados del siglo XV. Esta estructura de ciudad duró mucho tiempo. La ciudad de Barcelona fue una gran ciudad que tenía espíritu fenicio, buenos comerciantes, admiradora del arte, con aprovechamiento de los descubrimientos que se van dando en los centros de cultura, con buena industria (a base de esclavos), todo ello hizo crecer la ciudad. Durante los siguientes siglos, las murallas delimitaron el crecimiento de la ciudad y fijaron el mapa de Barcelona. Pero ya a mediados del siglo XIX el aumento de la población y el consiguiente riesgo para la salubridad hacía aconsejable el derribo de las murallas medievales. Este hecho se produjo en 1854. La densidad de población provocó epidemias y los higienistas, movimiento médico de influencia francesa, consiguieron que el Ayuntamiento derrumbara la muralla medieval. Con sus piedras, que eran de la cantera de Montjüic, hicieron el actual edificio de la Universidad Central. Al destruir dicha muralla, se empieza a dibujar l’Eixample del Pla Cerdà (1859) y la Moderna Ciudad de Barcelona.</p>
<p style="text-align: justify;"><em><br />
Assumpció RODÀ CORTEY<br />
</em><em>Profesora de Secundaria<br />
</em><em>Barcelona (España)<br />
Junio de 2023</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/06/las-tres-murallas-de-barcelona/">Las tres murallas de Barcelona</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Potestad y libertad</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/05/potestad-y-libertad/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 May 2023 04:58:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Alfredo Rubio]]></category>
		<category><![CDATA[Benito Juárez]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[Javier Bustamante]]></category>
		<category><![CDATA[libertad]]></category>
		<category><![CDATA[libre albedrío]]></category>
		<category><![CDATA[potencialidades]]></category>
		<category><![CDATA[realismo existencial]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Javier BUSTAMANTE</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_10594" aria-describedby="caption-attachment-10594" style="width: 308px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/05/Juarez.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-10594" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/05/Juarez.jpg" alt="" width="308" height="236" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/05/Juarez.jpg 308w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/05/Juarez-300x230.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/05/Juarez-90x68.jpg 90w" sizes="auto, (max-width: 308px) 100vw, 308px" /></a><figcaption id="caption-attachment-10594" class="wp-caption-text">Benito Juárez, abogado y presidente mexicano del s XIX</figcaption></figure>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Durante la segunda mitad del siglo XIX fue presidente de México Benito Juárez. Le tocó encabezar movimientos liberales, sofocar rebeliones y, sobre todo, luchar por la soberanía internacional y la no intervención de los países en asuntos internos. A él se debe la frase:  “Entre las personas como entre los pueblos, el respeto al derecho ajeno, es la paz”.</p>
<p style="text-align: justify;">Muy complejo fue el periodo que gobernó Juárez, pero querría sólo destacar la frase anterior porque nos lleva a la historia 18 del libro 22 historias clínicas –progresivas– de realismo existencial. Hace varios números que vamos trasladando el contenido de cada una de las historias que relata el texto al panorama histórico internacional. Su autor, Alfredo Rubio de Castarlenas (Barcelona, 1919-1996) fue un gran humanista y a través de este libro creó una antropología a través de la cual la persona encuentra claves para anclarse en la realidad de manera humilde y libre.</p>
<p style="text-align: justify;">Pues la historia 18 nos habla justamente del libre albedrío y las potestades innatas de cada individuo. La frase del presidente de México quería expresar precisamente esto. El contexto era determinante: aquel país estaba sufriendo intervenciones militares por parte de España, Francia y Estados Unidos. De ahí su postura de la libre autodeterminación de los pueblos. Es decir, del libre derecho a ejercer sus propias potestades sin injerencia externa.</p>
<p style="text-align: justify;">Y pone como piedra de toque la Paz. El respeto al derecho ajeno es la paz. Esto implica también un conocimiento y un reconocimiento de la propia identidad, lo cual también es fuente de paz. A Juárez le tocó protagonizar décadas muy inestables de la historia de México desde su bando liberal.</p>
<p style="text-align: justify;">Volviendo al libro de Alfredo Rubio, la historia 18 pone en diálogo a dos parejas de jóvenes universitarios de diferentes continentes que viven juntos. Uno de ellos, de origen africano lleva la voz cantante y defiende la postura de que nadie tiene potestad sobre otra persona, ni si quiera los padres sobre los hijos. Estos sólo gestionan la potestad de los pequeños hasta que puedan irla asumiendo autónomamente. Vamos, en boca del joven, ni Dios tiene potestad sobre la obra de su creación. Es el libre albedrío de cada ser vivo llevado a su máxima expresión.</p>
<p style="text-align: justify;">Potestades y libertad, un binomio que se armoniza mutuamente. La potestad nos la definen como: poder o autoridad que alguien tiene sobre una persona o una cosa. Pues nuestro joven amigo de la historia 18, un africano de nombre To-wo-hú, habla de la potestad sobre sí mismo traduciéndola al libre albedrío. Ese poder y esa autoridad que cada quien debería desarrollar en su propia persona y no querer intervenir en el de los demás.</p>
<p style="text-align: justify;">No en vano nuestro protagonista proviene de África, continente marcado por una historia de intervención y dominio colonial y, anteriormente, también de lucha entre reinos. La falta de libertad de las diferentes etnias y la creación artificial de países fruto de la invasión, se suma a algunos rasgos patriarcales que limitan la libertad de las personas. Estas son las circunstancias que llevan a To-wo-hú a defender el que nadie tiene potestad sobre nadie. Es decir: nacemos libres, los adultos que nos forman han de ir ayudándonos a descubrir y hacer crecer esta libertad original hasta alcanzar una autonomía que desemboque en relaciones sanas basadas en el respeto y el reconocimiento mutuo.</p>
<p style="text-align: justify;">Como le pasó a Juárez en un contexto internacional, a To-wo-hú probablemente también le costó su lucha interior y la defensa de su postura llegar a ver esta evidencia: somos seres libres por naturaleza. Pero esta libertad singular ha de armonizarse construyendo una libertad compartida. Mi libertad no termina donde comienza la tuya, sino que mi libertad convive con la tuya. Juntas se retroalimentan y se hacen crecer.</p>
<p><em>Javier BUSTAMANTE ENRIQUEZ<br />
</em><em>Psicólogo Social<br />
</em><em>Ciudad de México, México<br />
</em><em>Mayo de 2023</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/05/potestad-y-libertad/">Potestad y libertad</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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