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	<title>psicología | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
	<lastBuildDate>Fri, 07 Jun 2024 00:22:32 +0000</lastBuildDate>
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	<title>psicología | Revista RE Castellano</title>
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		<title>Crecer en sabiduría</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Jun 2024 04:59:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[adaptación]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Assumpta SENDRA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/06/crecer-en-sabiduria/">Crecer en sabiduría</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/ASSUMPCIO-SALAT-2.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignright wp-image-15494" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/ASSUMPCIO-SALAT-2-218x300.jpg" alt="" width="200" height="276" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/ASSUMPCIO-SALAT-2-218x300.jpg 218w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/ASSUMPCIO-SALAT-2.jpg 560w" sizes="(max-width: 200px) 100vw, 200px" /></a><span style="font-size: 14pt;"><strong>Entrevista</strong> a <strong>Assumpció Salat,</strong> psicóloga y diplomada en Enseñanza Primaria. Directora del centro de psicología y formación Ágape.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Assumpció Salat siempre ha tenido la inquietud de entender el porqué de la existencia humana, de las relaciones humanas, de los conflictos y del sufrimiento. Por eso, en su libro <em>Llenarse de sabiduría </em>hace esta propuesta humana, pero en la práctica ¿cómo nos <em>llenamos de sabiduría</em>?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Una vez en una conversación de amigos en un gimnasio oí cómo uno le decía al otro: «Mengano es un hombre muy sabio». Yo con curiosidad me acerqué para escuchar y sí se referían a la sabiduría intelectual, tener muchos conocimientos de todo tipo, geografía, historia, tecnología, etc., y yo pensé eso no es la sabiduría que yo busco.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Qué tipo de sabiduría buscabas?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La sabiduría de la que yo hablo en este libro es la &#8216;sabiduría&#8217; de saber vivir la vida y la muerte, de saber afrontar los retos tanto de salud, como de relaciones, como económicos o los que tienen que ver con los cambios que se dan en nuestras vidas en todos los sentidos. Tener habilidades y conocimientos para saber afrontar estos aspectos de la vida es una parte muy importante de la sabiduría, y de eso hablo en mi libro.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Qué disposición debe haber, en este caso, por parte del lector para captar este tipo de sabiduría?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La disposición del lector debe <strong>ser la de querer aprender </strong>y la de creer que es posible afrontar la vida con mucha más armonía y con mejores resultados todos estos aspectos llamados: Relaciones humanas; Salud, energía y vitalidad; Cambios, incluida la muerte; Economía y recursos.</p>
<p style="text-align: justify;">A mi entender, los problemas del ser humano en su vida siempre se encuentran en alguna de estas cuatro categorías. Por lo tanto, es necesaria la disposición interna de creer y pensar que no sabemos, que si tenemos dificultades y conflictos en estos aspectos de la vida quiere decir que nos faltan herramientas, habilidades y conocimientos, en definitiva, sabiduría.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>En el libro dice que la sabiduría «es un estado que nos permite celebrar cada instante de nuestra vida en plenitud». ¿Cómo se consigue ante las dificultades, sufrimientos&#8230;? </strong></p>
<p style="text-align: justify;">Es verdad, el estado de plenitud es siempre un resultado, una consecuencia de una manera de afrontar y gestionar los hechos de la vida. La vida siempre nos plantea retos y si SABEMOS CÓMO HACERLO, si tenemos en nuestro interior los conocimientos adecuados o sabios, esto traerá como consecuencia el hecho de actuar y responder de manera sabia, y al hacerlo vivimos como resultado la paz, la plenitud, la armonía, el gozo de vivir. Entonces tenemos más ganas de tener una vida larga, muy larga, ya que la estamos disfrutando y no sufriendo.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>En concreto, describe cuatro indicadores necesarios para mejorar nuestra vida. En primer lugar, habla de las relaciones humanas. ¿Cómo ejercitar este pilar tan básico para la convivencia humana? </strong></p>
<figure id="attachment_15498" aria-describedby="caption-attachment-15498" style="width: 400px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/sabiduria.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-15498" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/sabiduria-300x200.jpg" alt="" width="400" height="267" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/sabiduria-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/sabiduria-1024x682.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/sabiduria.jpg 1280w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a><figcaption id="caption-attachment-15498" class="wp-caption-text">«Cuanta más sabiduría acumulo en mi interior más fácil se hará para<br />mí afrontar los cambios y situaciones que me plantea la vida ya que<br />tengo muchas más herramientas.» Imagen de Tung Lam en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Exactamente, los problemas mencionados, entre ellos las relaciones humanas se convierten a la vez en un indicador. Quiero decir que si yo puedo observar que a lo largo de los años, a medida que voy viviendo las relaciones humanas se hacen para mí más fáciles, más armoniosas, menos conflictivas, y cada vez siento que hay menos y menos personas que me sacan de quicio o alteran mi paz, eso quiere decir que voy bien, que estoy adquiriendo conocimientos de sabiduría, ya que la mejora de las relaciones humanas en mi vida es un indicador claro de mi crecimiento en sabiduría.</p>
<p style="text-align: justify;">Para mejorar en este aspecto me hace falta hacer un cambio interno de percepción, un cambio de cómo veo a un ser humano. Normalmente hemos sido educados en ver y pensar que hay buenas y malas personas, aquí el cambio hacia la sabiduría es pensar que hay personas que saben más, que han aprendido más, que están más llenas de sabiduría y otras que están más atrasadas, que tienen menos conocimientos, que todavía no saben y hacen lo mejor que pueden y saben con los conocimientos y creencias que tienen en su interior. Cambiar esta manera de pensar, ya es un gran paso de sabiduría. La vida es una escuela, en la escuela hay alumnos y los alumnos tienen diferentes niveles de sabiduría, algunos están en cursos más avanzados y otros en cursos más atrasados.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>En segundo lugar, habla de la salud, la energía y la vitalidad, ¿cómo mantenerlo?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Sí, la salud, ya hace mucho tiempo que la medicina ha asumido y demostrado que tiene mucho que ver con aspectos actitudinales y mentales. Es decir, hablamos de la psicosomática. De la gran relación que existe entre la manera de pensar y ver la vida y los resultados que obtenemos a nivel de salud.</p>
<p style="text-align: justify;">Mira, hace poco tiempo un médico del Hospital Clínic de Barcelona me decía: «Los médicos sabemos poco y nos falta aprender mucho sobre la enfermedad del cáncer, ahora bien, algo que sí sabemos es que la actitud es un elemento clave en la recuperación del enfermo». Una sabia reflexión.</p>
<p style="text-align: justify;">Pongamos un ejemplo, si yo pienso que hay personas malas que me quieren hacer daño y me quieren hacer sufrir y tienen la &#8216;culpa&#8217; de todo mi malestar o sufrimiento, está claro que este pensamiento no ayuda a mi salud, no me ayuda a mantener el buen funcionamiento de mi cuerpo. Este pensamiento no es un pensamiento de sabiduría. Es un pensamiento que vamos e iremos cambiando a medida que nos vamos llenando de sabiduría.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>En tercer lugar, trata sobre la parte económica, los recursos necesarios para vivir. ¿Es ésta una gran preocupación porque todavía vivimos desigualdades económicas y personas que no tienen los mínimos?</strong></p>
<figure id="attachment_15510" aria-describedby="caption-attachment-15510" style="width: 360px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/frustrada.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-15510" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/frustrada-300x200.jpg" alt="" width="360" height="240" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/frustrada-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/frustrada-1024x682.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/frustrada.jpg 1280w" sizes="(max-width: 360px) 100vw, 360px" /></a><figcaption id="caption-attachment-15510" class="wp-caption-text">«Pensar que si sufrimos o nos sentimos aburridos de la vida<br />quiere decir que no la estamos mirando con los ojos<br />de la sabiduría.» Imagen de Engin Akyurt en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Sí, es verdad, hay personas que no tienen los mínimos para poder vivir. Ahora bien, el enfoque, en lugar de buscar culpables, más bien debería ser quizás otro. Pensar que, si una persona no tiene recursos económicos, no es fruto de su mala suerte, sino más bien una consecuencia de su falta de habilidades, conocimientos y herramientas para poder generar recursos. Por lo tanto, en el enfoque de la sabiduría, la EDUCACIÓN es un elemento clave. Se trata de destinar recursos a enseñar a educar a las personas para que tengan buenos resultados no solo en su economía sino también en las otras problemáticas que normalmente van asociadas a la pobreza económica, salud, adaptación a los cambios y relaciones humanas. Si observamos, veremos que en general cuando hay un problema económico también hay una dificultad para adaptarse a los cambios de la vida, a determinadas relaciones humanas, y a veces también problemas de salud.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Y, en cuarto lugar, sobre la adaptación a los cambios que se producen en la vida. ¿Cómo ejercer la flexibilidad tan necesaria para asumir los cambios?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Los cambios en nuestras vidas son para muchos de nosotros un reto difícil de asumir, quiero decir con esto que ver los cambios como una oportunidad de mejora y de aprendizaje no es a veces fácil. A menudo vemos los cambios de nuestras vidas como una desgracia, como una mala suerte, como un hecho que no debería pasar o de darse en nuestras vidas. Así son muchas las personas que ven como una injusticia o como una mala suerte el hecho de tener una enfermedad o el hecho de perder un trabajo, una separación matrimonial y toda una serie de cambios que tendemos a etiquetar como &#8216;malos&#8217;.</p>
<p style="text-align: justify;">La visión de sabiduría es siempre la de ver los cambios como una oportunidad de aprendizaje, como un punto de salida para desarrollarnos interiormente con sabiduría, como una oportunidad de hacer un cambio interno de creencias, de ideas, de pensamientos. La sabiduría tiene mucho que ver con una mente flexible, una mente abierta, una mente científica, una mente que quiere comprobar, observar, verificar si cambiando los &#8216;mapas&#8217; o paradigmas mentales cambia la realidad externa y se vuelve más armoniosa.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>En el aprendizaje constante durante la vida hay muchos momentos y etapas diferentes, pero ¿cómo se acepta todo lo que toca vivir?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Lo que toca vivir es algo muy cambiante y depende en gran medida de nuestra manera de pensar, de nuestro &#8216;mapa&#8217; mental. Pongo un ejemplo personal: Cuando yo tenía 32 años hice un viaje con el que era y había sido mi prometido, aunque habíamos tenido desde los 24 años, con idas y venidas, quiero decir con épocas en las que nos veíamos y tratábamos y otras en las que nos distanciábamos. A los 32 años en uno de estos reencuentros hicimos un viaje a Ámsterdam. Fue bonito, y cuando volvimos lo dejamos, tuvimos otra época de distanciamiento. Al cabo de muchos años cuando yo tenía 45 nos volvimos a reencontrar, él se había casado, tenía un hijo y hacía poco se había separado. En aquel encuentro él me confesó que cuando hicimos aquel viaje a Ámsterdam, él me quería pedir en matrimonio, pero no se atrevió, ya que me vio muy cambiada en actitudes y manera de ser, no era la chica que él había conocido y de la que se había enamorado.</p>
<p style="text-align: justify;">En ese momento entendí que lo que nos toca vivir depende mucho de nosotros. Yo había hecho un cambio interno, un cambio de carácter, de manera de pensar y aquello cambió mi destino, lo que me tocaba vivir.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Sabemos que la vida es un continuo aprendizaje. ¿Cómo despertar el deseo de aprender, la curiosidad, la capacidad de sorprendernos&#8230;?</strong></p>
<figure id="attachment_15518" aria-describedby="caption-attachment-15518" style="width: 407px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/pareja-feliz.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-15518" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/pareja-feliz-300x179.jpg" alt="" width="407" height="243" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/pareja-feliz-300x179.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/pareja-feliz-1024x610.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/pareja-feliz.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 407px) 100vw, 407px" /></a><figcaption id="caption-attachment-15518" class="wp-caption-text">«El sabio valora y agradece cada día en esta escuela que es la vida.» <br />Imagen de Tung Lam en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">La vida es un continuo aprendizaje, es cierto, y una de las maneras que tiene la vida para empujar este aprendizaje y esas ganas de cambiar, de crecer, de adquirir nuevas herramientas y nuevos conocimientos es el SUFRIMIENTO. Es decir, el sufrimiento humano es el motor, lo que hace que muchas personas empiecen a buscar respuestas, empiecen a buscar ayudas, empiecen a leer libros, acudan a un psicólogo.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Vienen a usted, como psicóloga?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">En mi trabajo las personas vienen a nosotros porque sufren, es entonces cuando tenemos la oportunidad de poder hacer y dar esa educación, estas herramientas, esos conocimientos de sabiduría. Si una persona está bien con sus resultados de vida, con los cuatro aspectos que hemos nombrado no busca el cambiar para aprender, cuando hay conflictos es cuando el ser humano se moviliza para poder disminuir o dejar de sufrir. Ojalá, que cuando estamos bien siguiéramos teniendo esas ganas de aprender, de mejorar. En el marco de la sabiduría el pensamiento es: «Cualquier situación o hecho en la vida de un ser humano por bien que sea, siempre es susceptible de ser mejorada».</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Cómo se puede elaborar el propio <em>plan pedagógico</em>? </strong></p>
<p style="text-align: justify;">Hay que entender el <em>plan pedagógico </em>como estos hechos o cambios que se provocan en nuestras vidas y ante los que a menudo no vemos la relación causa-consecuencia, es decir, aquellos hechos en los que no nos vemos a nosotros como causantes de lo que nos pasa.</p>
<p style="text-align: justify;">En algunas cosas entendemos y vemos la causa de lo que estamos viviendo, pero en otras ocasiones no la vemos, ni la entendemos. Cuando nos pasa esto, ver los cambios o situaciones que nos presenta la vida como un plan docente o pedagógico, es un elemento clave. En el fondo es decir: veo todo lo que pasa en mi vida como una oportunidad para aprender.</p>
<p style="text-align: justify;">Ahora bien, está claro que cuanto mejor alumno uno sea y más aprenda, el plan pedagógico tenderá a hacerse más fácil, menos complicado. Cuanta más sabiduría acumulo en mi interior más fácil se hará para mí afrontar los cambios y situaciones que me plantea la vida ya que tengo muchas más herramientas. Por lo tanto, si queremos simplificar nuestro plan docente la clave está en crecer en sabiduría. Eso que digo lo he comprobado y verificado en mi vida, lo puedo decir con voz bien alta y segura.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>También en su libro invita a ser personas competentes, en lugar de ser competitivos. ¿Qué quiere decir ser competente? </strong></p>
<p style="text-align: justify;"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/portada-libro.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignright wp-image-15521 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/portada-libro-200x300.jpg" alt="" width="205" height="308" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/portada-libro-200x300.jpg 200w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/portada-libro.jpg 400w" sizes="auto, (max-width: 205px) 100vw, 205px" /></a>Un alumno o una persona competitiva es aquella que se compara con los demás, aquella que quiere ser mejor que el otro, tener más que el otro, más reconocimiento, más dinero, más sabiduría, más de todo, en definitiva.</p>
<p style="text-align: justify;">En cambio, el competente no se compara con el otro con el fin de superarlo en tener o hacer más que el otro, sino que aprovecha y aprende del otro la manera o las maneras de mejorar en sus habilidades y conocimientos. El competente valora y busca el propio crecimiento y mejora, para estar cada día mejor y mejor en todos los aspectos y a la vez se alegra cuando ve que el otro quizás sabe más o tiene más de lo que sea. El competente pide ayuda al que sabe más o tiene más para poder mejorar.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Y un último consejo que favorezca el cultivar la sabiduría de la vida?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Aprender a valorar la vida que tenemos, el tiempo que tenemos aquí en este planeta Tierra para poder seguir aprendiendo y creciendo. Pensar que si sufrimos o nos sentimos aburridos de la vida quiere decir que no la estamos mirando con los ojos de la sabiduría. Una persona con sabiduría agradece y valora lo que pasa en su vida, ya que es siempre una oportunidad para poder seguir avanzando y creciendo. El sabio valora y agradece cada día en esta escuela que es la vida.</p>
<p><em>Assumpta SENDRA MESTRE<br />
Periodista<br />
Barcelona, España<br />
</em><em>Artículo publicado originalmente en la Revista RE num. 116, edición catalana</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/06/crecer-en-sabiduria/">Crecer en sabiduría</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Contaminación mental</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/12/contaminacion-mental/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Dec 2023 05:58:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
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		<category><![CDATA[Pere Reixach]]></category>
		<category><![CDATA[psicología]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Pere REIXACH</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/12/contaminacion-mental/">Contaminación mental</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">El magnífico reportaje de la periodista Laura Teixidor publicado en el Diari de Girona el 14 de enero de este año, con los titulares «El diagnóstico de las depresiones se duplica desde la pandemia» y «Expertos alertan de que la incertidumbre continuada que se ha generado por la Covid y la crisis actual está repercutiendo en todas las franjas de edad de la población y lamentan la falta de psicólogos», no puede dejar indiferente a nadie, porque a todos nos toca, más o menos, vivir momentos de angustia y ansiedad que si bien, no son las depresiones que abren la puerta del posible suicidio, sí son los estados mentales que abren las puertas a la depresión.</p>
<p style="text-align: justify;">A la pandemia, se suman los efectos cada vez más devastadores de la crisis climática y la crisis energética por la guerra de Ucrania; el miedo a perder los puestos de trabajo debido a la inestabilidad económica; la irrupción de la robótica fornida por la Inteligencia Artificial (IA); la carencia de líderes que sepan gestionar sus responsabilidades con resiliencia, empatía, con visión sistémica, adaptabilidad, transparencia, trabajo colaborativo e intuición, que generen confianza.</p>
<figure id="attachment_11935" aria-describedby="caption-attachment-11935" style="width: 390px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/contaminacion-mental.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-11935" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/contaminacion-mental-300x167.jpg" alt="" width="390" height="217" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/contaminacion-mental-300x167.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/contaminacion-mental-1024x569.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/contaminacion-mental-1536x854.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/contaminacion-mental-1320x734.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/contaminacion-mental.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 390px) 100vw, 390px" /></a><figcaption id="caption-attachment-11935" class="wp-caption-text">Fotografía: susan-lu4esm en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Se tiene la sensación de que vivimos en la era del caos. Pasamos de un estado líquido a uno gaseoso, mucho más intangible, disperso y desconocido. Por decirlo claro: «Hemos perdido el norte». Navegamos sin brújula y estamos desorientados.</p>
<p style="text-align: justify;">Ciertamente, para la asistencia y cuidado de las enfermedades mentales precisamos de psiquiatras y psicólogos en número suficiente. Parece que el Gobierno catalán sí que ha apostado por reforzar la salud mental. ¡Buena cosa! Sin embargo, así como la salud del cuerpo necesita respirar un aire no contaminado, la salud mental también necesita el aire de la información y conocimientos, rigurosos y veraces que no contaminen la mente y nos orienten.</p>
<p style="text-align: justify;">En este sentido es necesario aplaudir la oportunidad de la revista Valors (número 210, enero 23) que ha publicado un monográfico sobre el tema: «¿Estamos desorientados?», en la que da voz a filósofos, periodistas, licenciados en Ciencias de la Educación, sociólogos, politólogos y pedagogos.</p>
<p style="text-align: justify;">Ofrezco una pequeña muestra de citas y pensamientos que reflejan el estado de desorientación en el que nos encontramos, tanto individual como socialmente. El filósofo de moda, Byung-Chul Han, apunta que en la sociedad actual «la información ya no tiene estabilidad temporal porque vive constantemente del atractivo de la sorpresa y eso hace imposible detenernos en las noticias y nos provoca inquietud».</p>
<p style="text-align: justify;">Por otra parte, la eclosión de Internet, tan buena como es para la difusión de conocimiento también puede desorientar, tanto por el exceso de información que no siempre presupone un mejor conocimiento como por falta de intermediarios que den rigor y profesionalidad en la información. Es el caso de la información en la carta que corre el peligro de los fake news. El periodista Marc Amorós quiere prevenirnos también de las ‘egonoticias’. Así que seleccionamos periódicos, revistas y noticias que estén de acuerdo con nuestros pensamientos y la visión de la realidad que tenemos. Así nos auto-adoctrinamos constantemente.</p>
<p style="text-align: justify;">Otro hecho que distorsiona la información y quizás también los conocimientos son los llamados influencers, sin regulación administrativa ni códigos deontológicos.</p>
<p style="text-align: justify;">A fin de no ser objeto de las manipulaciones de los medios de comunicación, es bueno adquirir prensa de proximidad (Km 0), donde redactores y colaboradores son conocidos y fácilmente identificados. La periodista y doctora en Comunicación Digital, Susana Pérez Soler, dice que: «La desorientación se combate con prudencia y pensamiento crítico».</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, me permito aconsejar la experiencia de los clásicos, en boca del filósofo griego Aristóteles (384 aC-322 aC) que dice: «El verdadero aire que nutre la mente se sustenta en cuatro pilares: La dimensión intelectual, que aspira a la verdad. La dimensión estética, que aspira a la belleza. La dimensión moral, que aspira a la bondad. La dimensión espiritual, que aspira a la unidad». Estoy convencido de que estas cuatro dimensiones de la experiencia humana, aire puro para la mente, revierten en la excelencia personal y social de nuestro trabajo y nuestras relaciones.</p>
<p><em>Pere REIXACH</em><em><br />
Especializado en Estudios del Pensamiento y Estudios Sociales y Culturales</em><br />
<em>Publicado originalmente por <a href="https://ambitmariacorral.org/es/" target="_blank" rel="noopener">Ámbito María Corral</a> en marzo de 2023</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/12/contaminacion-mental/">Contaminación mental</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Escuchar el cuerpo</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/07/escuchar-el-cuerpo/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Jul 2023 04:57:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medicina global]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Escuchar el cuerpo]]></category>
		<category><![CDATA[medicina global]]></category>
		<category><![CDATA[neurociencia]]></category>
		<category><![CDATA[neuroimagen]]></category>
		<category><![CDATA[psicología]]></category>
		<category><![CDATA[Remedios Ortiz]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Remedios ORTIZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/07/escuchar-el-cuerpo/">Escuchar el cuerpo</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Nuestro tiempo ha intensificado la <strong>investigación en neurociencia</strong>. Cientos de estudios han favorecido hallazgos importantes que permiten comprender con mayor detalle la <strong>interrelación existente</strong> entre los <strong>órganos y sistemas de nuestro cuerpo</strong> <strong>con el cerebro</strong>, que por supuesto integra a todo el sistema nervioso.</p>
<p style="text-align: justify;">El gran desarrollo en las <strong>técnicas de neuroimagen</strong> ha permitido a los laboratorios que investigan los procesos cerebrales localizar las diferentes <strong>áreas del cerebro</strong>, comprender las <strong>funciones que realizan</strong> y las <strong>conexiones que hay entre ellas y con el resto del cuerpo</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">La interrelación existente entre algunas <strong>alteraciones funcionales de nuestro cuerpo</strong> y <strong>trastornos mentales</strong> ya se evidenciaba en la práctica clínica, y ha sido justamente a través de los estudios de <strong>neuroimagen</strong> que se ha podido demostrar esta relación con una base científica.</p>
<p style="text-align: justify;">Procesos mentales del tipo de la <strong>ansiedad, depresión,</strong> estrés son <strong>somatizados</strong> o expresados en el cuerpo mediante síntomas y signos digestivos, respiratorios, cardiovasculares u osteomusculares, entre otros.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>El cerebro y el resto del cuerpo</strong> están <strong>íntimamente conectados</strong>, de manera que el cerebro interactúa e integra la información que llega de los sistemas del cuerpo (cardiovascular, respiratorio, digestivo, osteomuscular) y la que es recogida a través de los sentidos. Pensamos, sentimos y procesamos la información con todo el cuerpo y éste modula la respuesta cerebral. <strong>Se supera</strong> el paradigma basado en “<strong>pienso, luego existo</strong>” del filósofo Descartes, por el que se consideraba que el cerebro era el sistema de respuesta al mundo, y se pasa a reconocer la <strong>relevancia de la interconexión de todo cuerpo</strong> en la vivencia de los <strong>sentimientos y las emociones</strong>.</p>
<figure id="attachment_11211" aria-describedby="caption-attachment-11211" style="width: 457px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/brain-951874_1280.png"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-11211" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/brain-951874_1280-300x212.png" alt="Cerebro agua conexiones" width="457" height="323" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/brain-951874_1280-300x212.png 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/brain-951874_1280-1024x724.png 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/brain-951874_1280.png 1280w" sizes="auto, (max-width: 457px) 100vw, 457px" /></a><figcaption id="caption-attachment-11211" class="wp-caption-text">El cerebro y el cuerpo están íntimamente conectados</figcaption></figure>
<h3 style="text-align: justify;">Los sentidos corporales</h3>
<p style="text-align: justify;">Junto a los sentidos clásicamente conocidos: vista, oído, olfato, gusto y tacto, actualmente se aceptan dos vías más, que aportan información importante al cerebro y modulan su actividad.</p>
<p style="text-align: justify;"> El <em><strong>sentido de la propiocepción</strong>,</em> encargado de notificar la postura, la posición de nuestro cuerpo en el espacio; y <em>el sentido de la interocepción, </em>encargado de transmitir información sobre el estado de las vísceras.</p>
<p style="text-align: justify;">La información de la postura corporal es recogida por los receptores propioceptivos que están localizados en huesos, articulaciones y sistema musculoesquelético, y a través de las vías nerviosas se transmite al cerebro. Los receptores están especializados en recoger información sobre el movimiento de las articulaciones.</p>
<p style="text-align: justify;">Posición corporal y movimiento influyen radicalmente en el cerebro, que a su vez regula el equilibrio, la coordinación motora y mantiene el nivel de alerta. Se han realizado experimentos con personas, en los cuales la percepción de un mismo hecho variaba en función de la actitud corporal.</p>
<p style="text-align: justify;">El <strong><em>sentido de la interocepción</em></strong>, por su parte, notifica al cerebro -a través del nervio vago principalmente- sobre el <strong>estado interno del cuerpo</strong>, la actividad de las vísceras, sus ritmos. En el cerebro se integra esta información en un mismo circuito neuronal, la red neuronal de la interocepción.</p>
<p style="text-align: justify;">Interpretar con precisión la información de nuestras vísceras contribuye al estado emocional. Si bien la interocepción es inconsciente, hay estudios que demuestran que este sentido puede ser entrenado para tomar consciencia de algunos aspectos de la actividad visceral como es el ritmo de la respiración, del corazón, del tubo digestivo.</p>
<h3 style="text-align: justify;">Qué nos dice el cuerpo</h3>
<p style="text-align: justify;">El cuerpo es el campo donde se juega la vida, las emociones, los pensamientos. Rita Hari, investigadora en la Universidad de Helsinki, describe los mapas corporales de las emociones, de modo que toda emoción (enfado, sorpresa, tristeza, amor, felicidad, miedo) conlleva sensaciones corporales; éstas son difíciles de identificar, a causa de una preponderancia del pensamiento sobre la consciencia corporal.</p>
<p style="text-align: justify;">Cultivar el arte de mirarse por dentro y reconocer sus señales, favorece la modulación de las respuestas de nuestro organismo, puede mejorar la profundidad de las emociones, vincularnos emocionalmente con los demás y guiar las intuiciones a la hora de tomar decisiones más acertadas.</p>
<p><em>Remedios ORTIZ JURADO<br />
</em><em>Médico de familia<br />
</em><em>Madrid, Julio 2023</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/07/escuchar-el-cuerpo/">Escuchar el cuerpo</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>La interioridad como jardín</title>
		<link>https://www.revistare.com/2022/12/la-interioridad-como-jardin/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Dec 2022 05:59:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[actitud]]></category>
		<category><![CDATA[cuido]]></category>
		<category><![CDATA[interioridad]]></category>
		<category><![CDATA[introspección]]></category>
		<category><![CDATA[La interioridad como jardín]]></category>
		<category><![CDATA[Leticia Soberón Mainero]]></category>
		<category><![CDATA[psicología]]></category>
		<category><![CDATA[sanación]]></category>
		<category><![CDATA[soledad y silencio]]></category>
		<category><![CDATA[vida]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Leticia SOBERÓN</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/12/la-interioridad-como-jardin/">La interioridad como jardín</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Estar con uno mismo es inevitable, aunque a veces quisiéramos huir o aturdirnos por no entrar en este microclima que llamamos interioridad cuando lo encontramos oscuro, desordenado, confuso, dominado por la tristeza, el mal humor, la agresividad, la indiferencia. En estas ocasiones los demás suelen darse cuenta y huyen para no contagiarse de esta negatividad.</p>
<figure id="attachment_8640" aria-describedby="caption-attachment-8640" style="width: 350px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-8640" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad1-300x200.jpg" alt="" width="350" height="233" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad1-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad1-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad1-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad1-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad1-1320x880.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad1.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 350px) 100vw, 350px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8640" class="wp-caption-text">«Hay que cultivar en uno mismo actitudes sanadoras<br />como la benevolencia, la paz y el perdón.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">¿Cómo evitar estas caídas, esta negrura a veces intensa, que nos tiñe por dentro y se trasluce hacia afuera?</p>
<p style="text-align: justify;">La imagen que me viene a la mente es la de un jardín interior. Un espacio que debemos cuidar y mantener bonito, limpio, acogedor. Aireado y libre, pero a la vez bastante cultivado. Aunque no está a la vista de los demás, ellos perciben de algún modo su estado.</p>
<p style="text-align: justify;">Para cultivarlo y embellecerlo, es necesario en primer lugar detectar su situación actual. Si hay preocupaciones e inquietudes, preguntarse por qué; en otras palabras, realizar un tipo de diagnóstico básico para poder orientarse sobre qué hacer. La inquietud, la tristeza, el desencanto y la frustración suelen ser compañeros de camino en la vida cotidiana, pero no conviene instalarse en ellas como estado permanente porque son muy destructivas. De ahí el estrés, el desgaste, las enfermedades psicosomáticas. Y porque en realidad, ante las mismas circunstancias, podemos situarnos de otra forma para modificar precisamente este clima interior. Cambiar la mirada y las claves de lectura, bajar unas líneas en la exigencia con nosotros mismos y en la expectativa hacia los demás, son actitudes que actúan como luz matizada y agua para el jardín reseco por el sol del perfeccionismo.</p>
<p style="text-align: justify;">Seamos sinceros con nosotros mismos para detectar las fuentes de este desencanto y afrontarlas, buscando posibles salidas, enfoques diferentes que nos ayuden a soportar de otro modo una situación, solicitando a alguna persona de confianza el diálogo que nos enfoque de nuevo la situación buscando oportunidades de crecimiento.</p>
<p style="text-align: justify;">En segundo lugar, pienso que hay que cultivar en uno mismo actitudes sanadoras como la benevolencia, la paz y el perdón, indispensables para cambiar este clima interior. Cuando uno sobrecarga su mente y su corazón con resentimientos, odios, deseos de venganza, va marchitando la vida por dentro. Es necesario curar. No porque cambien las circunstancias, sino porque uno las asume de una forma nueva y decide sacar de su interior las malas hierbas que ahogan las flores y hortalizas.</p>
<p style="text-align: justify;">Sinceramente no soy partidaria de lo que se ha banalizado como «psicología positiva» cuando se reduce a repetir infantilmente frases que nos ilusionen con situaciones irreales: «yo lo puedo todo», «no tengo límites». No suele ser así. Está claro que tenemos límites. Pero lo que puedo, eso sí que debo hacerlo. Lo que está en mi mano es mi responsabilidad. ¡Adelante entonces! Me parece que el auténtico cultivo de una interioridad sana debe basarse en lo que realmente somos y vivimos, sin infantilismos ni vanas ilusiones que serían como flores de plástico en un jardín vivo. Para cultivar vegetación auténtica, debemos buscar y aprovechar, en toda circunstancia, las oportunidades reales que siempre existen.</p>
<figure id="attachment_8639" aria-describedby="caption-attachment-8639" style="width: 350px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-8639" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad-300x199.jpg" alt="" width="350" height="232" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad-300x199.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad-1024x680.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad-1536x1020.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad-1320x877.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/10/interioridad.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 350px) 100vw, 350px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8639" class="wp-caption-text">«Un espacio que debemos cuidar y mantener bonito, limpio,<br />acogedor. Aireado y libre, pero a la vez bastante cultivado.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Recurrir por supuesto a la espiritualidad personal, a lo que creemos, es un recurso vital aunque no todas las personas lo tienen. La ayuda del elevado, o la vivencia que se tiene de no estar solos, son elementos muy importantes para recrear un ecosistema vivo dentro de uno mismo; al fin y al cabo no nos dimos nosotros la vida, y abrirse a ese «alguien» que nos la sigue dando, puede ser clave para ajardinar nuestro interior. La gratitud hacia este Ser, o hacia el universo y la materia, por la vida recibida, es un elemento básico de este proceso de saneamiento interior. Es como hundir las raíces en una tierra rica en minerales y nutrientes para que las plantas crezcan sanas y fuertes.</p>
<p style="text-align: justify;">Por último, paladeemos el momento presente. Con lo poco o mucho que se tenga, estar vivos es fuente de una gran alegría. Saborear la vida en sí misma produce entusiasmo y facilita la empatía. Como el abono, la plena conciencia de presente transforma nuestra interioridad, que poco a poco será un remanso de paz donde descansar por las noches, o dónde entrar cuando estamos en soledad y silencio. ¡E incluso podremos ofrecer a los demás los frutos de la paz y el sosiego!</p>
<p><em>Leticia SOBERÓN MAINERO<br />
</em><em>Psicóloga. Doctora en comunicación<br />
</em><em>España<br />
Publicado originalmente en RE catalán núm. 108</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/12/la-interioridad-como-jardin/">La interioridad como jardín</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>¿Ser conscientes? ¿Para qué?</title>
		<link>https://www.revistare.com/2022/09/ser-conscientes-para-que/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Sep 2022 05:00:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[conciencia plena]]></category>
		<category><![CDATA[mindfulness]]></category>
		<category><![CDATA[Núria Farriols]]></category>
		<category><![CDATA[psicología]]></category>
		<category><![CDATA[saborear la vida]]></category>
		<category><![CDATA[¿Ser conscientes? ¿Para qué?]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Núria FARRIOLS</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/09/ser-conscientes-para-que/">¿Ser conscientes? ¿Para qué?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_8326" aria-describedby="caption-attachment-8326" style="width: 360px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/aceptacion.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-8326" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/aceptacion-300x200.jpg" alt="" width="360" height="240" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/aceptacion-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/aceptacion-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/aceptacion-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/aceptacion-1320x880.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/aceptacion.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8326" class="wp-caption-text">«La aceptación es un movimiento interno<br />que permite el cambio real.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Todos tenemos, de forma ineludible, dentro de nuestra humanidad compartida, una voluntad de reducir el sufrimiento, que muy a menudo intentamos evitar. En algunas ocasiones puede ser útil y beneficioso, pero en otras circunstancias en que no es posible evitarlo, puede resultar perjudicial, ya que no permite drenarlo y transformar este padecimiento de forma fértil. Quizá por este motivo Anthony de Mello hablaba de la importancia de «sufrir para no sufrir». Poder estar en contacto con el sufrimiento inherente a la vida, ineludible —el contacto con la enfermedad y la muerte— para poder vivir de forma consciente la vida, con toda su amplitud y riqueza. Sólo asumiendo la transitoriedad de la vida la podemos vivir intensamente.</p>
<p style="text-align: justify;">La evitación tiene muchas formas, como, por ejemplo, la de posponer y pensar que algo externo nos «salvará»: «Cuando la Covid se acabe&#8230; cuando tenga pareja&#8230; cuando tenga hijos&#8230; cuando me jubile&#8230; cuando mis hijos sean mayores&#8230;». Si pudiéramos hacer una «radiografía» del sufrimiento humano compartido, quizás tendría la característica de no estar centrado en el <strong>presente</strong>. Podemos estar focalizados en recuerdos de tiempos pasados (cuando son agradables, con añoranza; cuando desagradables con<em> rumiación</em> y pena) o futuros (anticipando posibles situaciones negativas o catastróficas, dependiendo de la imaginación de cada uno).</p>
<p style="text-align: justify;">La ansiedad y el estrés son una expresión del miedo. Esta emoción «nos para o nos dispara», nos bloquea o nos hace hiperactuar, nada más lejos del comportamiento adaptativo y que equilibra. Como me dijo una persona con una buena capacidad de darse cuenta de las propias vivencias: «La ansiedad es querer lo que no tienes y no querer lo que tienes». Por lo tanto, es un estado de insatisfacción, de no poder valorar lo que se experimenta en el momento presente.</p>
<p style="text-align: justify;">Otra característica del sufrimiento sería la falta de valoración propia, lejos de un egoísmo sano que nos permite ser generosos, además de con los demás, también con nosotros mismos. No para vanagloriarnos, de forma inflada artificialmente (como es el caso del perfeccionismo o el narcisismo) ni denigrada y devaluada&#8230; Sino en una estima natural, espontánea, libre y que a menudo ha sido malentendido como egoísmo puro y que tanto daño ha hecho en el ejercicio saludable del cuidado de uno mismo. La autoestima está influida por los juicios que tenemos de nosotros mismos. Un constante juicio no ayuda a esa naturalidad y espontaneidad que nos permite expresarnos, siempre con respeto, de forma auténtica.</p>
<p style="text-align: justify;">El <em>mindfulness, </em>o conciencia plena, nació con la motivación de reducir el sufrimiento. Hay que aclarar que no es una técnica más a aplicar, sino que es un método, en el sentido literal de la palabra: un camino. No se trata de un camino sólo teórico, sino que se convierte en una práctica vivencial. Las capacidades básicas que se pretenden desarrollar con el <em>mindfulness</em>, entre muchas otras, son cuatro. Y no son escogidas de forma azarosa: es un diseño cuidadoso, fruto de una vasta experiencia milenaria. Responden al tratamiento del sufrimiento humano que se ha comentado anteriormente, y en el orden mencionado: situarse en el PRESENTE, en el NO JUICIO de la experiencia (reduciendo autovaloraciones), SIN OBJETIVOS (por tanto, no situarse en un tiempo futuro mejor) y en la ACEPTACIÓN de la experiencia tal como es, que permite que se drene y se transforme de forma natural. Estos componentes básicos deben acompañarse de la actitud adecuada (generosa, compasiva, altruista, con dignidad) que es lo que conforma todo su sentido.</p>
<figure id="attachment_8324" aria-describedby="caption-attachment-8324" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/mindfulness.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-8324 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/mindfulness-1024x683.jpg" alt="mindfulness" width="660" height="440" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/mindfulness-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/mindfulness-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/mindfulness-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/mindfulness-1320x880.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/mindfulness.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8324" class="wp-caption-text">«El mindfulness, &#8230; no es una técnica más a aplicar, sino que es un método,<br />en el sentido literal de la palabra: un camino.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Curiosamente el <em>mindfulness </em>es un método aparentemente paradójico: si no quieres algo, acéptalo de forma íntegra, en el momento presente. No con resignación, sino aceptando el punto donde estás, ya que la aceptación es un movimiento interno que permite el cambio real. La aceptación es, por tanto, el inicio de donde se parte para desarrollar las capacidades, el <em>humus</em> (de donde proviene la palabra humildad) para poder fomentar el crecimiento humano.</p>
<p style="text-align: justify;">Otro componente crucial del <em>mindfulness </em>es el trabajo de la atención y de la calma mental. La vida que experimentamos está donde ponemos nuestra<strong> atención</strong>. La emoción del miedo favorece que la atención se ponga en todo lo que puede resultar una amenaza, por lo tanto, se tiene una atención selectiva a elementos que se interpretan como perjudiciales. Uno de los trabajos de la conciencia plena es abrirse a toda la experiencia, de forma ecuánime, también a todos los elementos constantes que nos pueden pasar inadvertidos: la belleza de la naturaleza, de las miradas, de las palabras amables, de los gestos de complicidad y solidaridad&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Como aboga un psicólogo, Martin Seligman, centramos por tanto también nuestra atención en las capacidades, en la resiliencia, en las fortalezas. Como afirmaba Skinner, otro psicólogo que pretendía centrarse en la conducta como único elemento objetivable, el aumento de las conductas o competencias adaptativas disminuye, sin forzar, las que son desadaptativas.</p>
<p style="text-align: justify;">Ponemos atención al presente&#8230; con conciencia y sentido. El comportamiento más habitual y anteriormente mecánico puede convertirse sorprendentemente en intenso: limpiar, cocinar, caminar, respirar, mirar, escuchar, hablar, comer&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Centramos nuestra atención en la autenticidad, la alegría, la satisfacción, la alegría, la solidaridad, la libertad&#8230; Sólo desde aquí podremos realmente saborear la vida desde el presente.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Por qué ser conscientes? Para poder vivir, realmente, con<strong> plenitud</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Núria FARRIOLS HERNANDO<br />
</em><em>Psicóloga y profesora en la Universidad Ramon Llull<br />
</em><em>Barcelona, España<br />
</em><em>Publicado originalmente en RE catalán núm. 107</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/09/ser-conscientes-para-que/">¿Ser conscientes? ¿Para qué?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<item>
		<title>Renacer emocionalmente</title>
		<link>https://www.revistare.com/2022/06/renacer-emocionalmente/</link>
					<comments>https://www.revistare.com/2022/06/renacer-emocionalmente/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Jun 2022 04:57:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[emociones positivas]]></category>
		<category><![CDATA[Eva Galino]]></category>
		<category><![CDATA[pandemia]]></category>
		<category><![CDATA[psicología]]></category>
		<category><![CDATA[Renacer emocionalmente]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Eva GALINO</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/06/renacer-emocionalmente/">Renacer emocionalmente</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">La pandemia nos ha transportado de un tsunami de sentimientos sobrecogedores a un «desierto emocional» inhóspito, que nos ha sumido en un profundo y confuso desánimo individual y colectivo.</p>
<p style="text-align: justify;">Es cierto que los cambios tan duros, repentinos y extraordinarios a los que nos hemos visto sometidos en un breve período temporal han desbordado nuestros recursos de adaptación y supervivencia a la nueva realidad.</p>
<figure id="attachment_7926" aria-describedby="caption-attachment-7926" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/renacer-emocionalmente.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-7926 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/renacer-emocionalmente-1024x683.jpg" alt="" width="660" height="440" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/renacer-emocionalmente-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/renacer-emocionalmente-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/renacer-emocionalmente-600x400.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/renacer-emocionalmente-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/renacer-emocionalmente.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7926" class="wp-caption-text">«Toda esta “empresa” creadora de nosotros mismos será mucho más enriquecedora<br />con la colaboración dinámica, interactiva y compartida con los demás.»<br />Imagen de Cheryl Holt en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Ciertamente, el escenario de una desesperada y desmayada conciencia colectiva ante la incertidumbre abrumadora de la situación actual, junto con la vorágine de cambios que vislumbramos en el horizonte, han afectado a la capacidad de asimilación y de reacción para afrontarla. En consecuencia, nos balanceamos en una inestabilidad psicológica y emocional, que incluso puede llegar a cuestionar el sentido de la existencia.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, este nuevo escenario de incertidumbre y confusión ofrece reinventarnos y reinterpretar nuestro sentido vital, oportunidad que ha traspasado y traspasa cada vez más el plano de la «necesidad». Ante una crisis humana global, el sistema inmunitario social y existencial debe erigirse en protagonista del «cambio».</p>
<p style="text-align: justify;">Es momento de liberarnos de creencias, temores, carencias&#8230; que reprimen la capacidad creativa y de poder reencontrarnos con una existencia más placentera y a la vez compatible con la nueva realidad. Sin embargo, en esta tarea emprendedora del propio proyecto vital se convierte en una prioridad regenerar nuestro «cuerpo» emocional, que todavía permanece impactado por la tristeza, la melancolía, el temor, la incertidumbre y la desorientación.</p>
<p style="text-align: justify;">Un reto inédito ha irrumpido en la existencia individual y social, pero afortunadamente y pese a no ser conscientes de ello, la capacidad de aprendizaje del ser humano se convierte en una fuente inagotable y multidimensional para la supervivencia humana, en el plano material, funcional y también espiritual. Por tanto, las semillas de la esperanza residen en nosotros mismos y podemos renacer emocionalmente.</p>
<p style="text-align: justify;">Las emociones positivas y reconfortantes para nosotros necesitan una dosis de descanso mental, procesos cognitivos de madurez de la experiencia acumulada, compartir con el otro, buscar o redefinir el sentido de la vida, objetivos motivadores a alcanzar, chispas de alegría para el disfrute o deseo de mejorar nuestra realidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Es entonces cuando podemos abrir un nuevo espacio de introspección y de reflexión personal, ofreciéndonos la oportunidad de cultivar la creatividad para encontrar nuevas y eficaces formas de pensar, de construir, de comunicarnos, en definitiva, de vivir, para acercar ese bienestar personal que actualmente se concibe más como un anhelo que como una probabilidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Toda esta “empresa” creadora de nosotros mismos será mucho más enriquecedora con la colaboración dinámica, interactiva y compartida con los demás.</p>
<p style="text-align: justify;">Las ondas expansivas para reinventarnos entran en el ciclo de retroalimentación positiva constante entre el ente individual y el social, y viceversa.</p>
<p style="text-align: justify;">Nosotros somos los guionistas de esta gran «obra» que es la propia vida, en nosotros mismos radica escoger «secuencias» vitales de creatividad positiva o, por el contrario, de dejarnos «seducir» por la insatisfacción y la desesperanza.</p>
<p style="text-align: justify;">Cada uno de nosotros somos los únicos emprendedores de nuestro proyecto vital. Cada día puede nacer una semilla nueva que dé nuevas alternativas, herramientas&#8230; para mejorar la calidad de vida con el espíritu de contribuir a la evolución humana y social, propia y del otro y del ente colectivo.</p>
<p><em>Eva GALINO MOLAS<br />
</em><em>Psicóloga<br />
</em><em>Publicado originalmente en RE catalán núm. 104</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/06/renacer-emocionalmente/">Renacer emocionalmente</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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			</item>
		<item>
		<title>Y la vida nos detuvo&#8230;</title>
		<link>https://www.revistare.com/2022/06/y-la-vida-nos-detuvo/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Jun 2022 04:56:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[Bien ser en tiempos de covid-19]]></category>
		<category><![CDATA[confinamiento]]></category>
		<category><![CDATA[esperanza]]></category>
		<category><![CDATA[Maria Mercé Conangla]]></category>
		<category><![CDATA[pandemia]]></category>
		<category><![CDATA[psicología]]></category>
		<category><![CDATA[sostenibilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Y la vida nos detuvo...]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Maria Mercè CONANGLA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/06/y-la-vida-nos-detuvo/">Y la vida nos detuvo…</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><em><strong>Bien ser en tiempos de Covid-19</strong></em></p>
<figure id="attachment_7906" aria-describedby="caption-attachment-7906" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/la-vida-se-detuvo.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-7906 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/la-vida-se-detuvo-1024x683.jpg" alt="" width="660" height="440" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/la-vida-se-detuvo-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/la-vida-se-detuvo-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/la-vida-se-detuvo-600x400.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/la-vida-se-detuvo-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/la-vida-se-detuvo.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7906" class="wp-caption-text">«Más que nunca, aprender a vivir vidas sostenibles, con menos cosas, respetando más la naturaleza <br />y con mayor calidad de relación.» Imagen de Shameer Pk en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;"><strong>Primera ola</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Y la vida nos detuvo. Nos paró un ser tan minúsculo que no podía ser cazado, atrapado, matado&#8230; Y nos sentimos impotentes.</p>
<p style="text-align: justify;">Un ser que logró lo que tantas asambleas, manifestaciones y peticiones no habían logrado: paralizar el engranaje social.</p>
<p style="text-align: justify;">Y lo percibimos poderoso y peligroso.</p>
<p style="text-align: justify;">A costa de muchas pérdidas tangibles e intangibles.</p>
<p style="text-align: justify;">A costa del colapso de la economía, la pérdida de empleo, de la reclusión en casa.</p>
<p style="text-align: justify;">A costa de mucho dolor, enfermedad y muerte.</p>
<p style="text-align: justify;">A costa de tanto&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">La vida –en microforma de virus– nos detuvo.</p>
<p style="text-align: justify;">Y nos recluimos en casa. Casas-cárceles o casas-hogares; casas de aquellos que tienen un hogar, y los sintecho, que no tienen ninguna casa.</p>
<p style="text-align: justify;">Agendas en la basura. Ciudades sin gente, tiendas cerradas. No hay coches, ni aviones, ni idas, ni vueltas, ni multitudes.</p>
<p style="text-align: justify;">Se acabaron las prisas. Todo se detuvo. Muchas cosas siguen todavía en el ralentí. ¿Sin consumir, consumiéndonos?</p>
<p style="text-align: justify;">¿Sin consumir, sin saber qué hacer con el tiempo vacío? ¿O haciendo demasiado para no tener que reflexionar y encontrarnos con nosotros mismos?</p>
<p style="text-align: justify;">Sin consumir buscando ávida y desesperadamente con que llenar nuestro tiempo «demasiado libre».</p>
<p style="text-align: justify;">Cae la contaminación ambiental. Sin la actividad de los humanos el planeta y los demás seres vivos respiran.</p>
<p style="text-align: justify;">Encararnos con el tiempo vacío nos lleva la primera semana de confinamiento a una hiperactividad desencadenada en las redes, donde quien más o menos se enreda: tutoriales de todo tipo, manualidades, cocina, vídeos, performances, actuaciones en los balcones, aplausos, danzas&#8230; hacer-hacer-hacer&#8230; llevamos el ansia de fuera dentro de casa.</p>
<p style="text-align: justify;">Todo menos encararnos con el vacío.</p>
<p style="text-align: justify;">Porque el vacío nos muestra quiénes somos, desnudos de capas superficiales, de maquillaje y disfraces, títulos y fachadas.</p>
<p style="text-align: justify;">Porque el vacío está engendrado con silencio y nos permite sentir el ritmo de nuestros corazones, un tam-tam que nos llama a bucear en nuestro iceberg personal, para bajar al agua helada del autoconocimiento que nos permite reconocer quiénes somos.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Lo oís? Es el silencio del «sin» &#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">La ciudad sin ruidos, sin coches, sin contaminación, sin gente apresurada.</p>
<p style="text-align: justify;">La ciudad sin tentaciones, la publicidad sin consumidores, el local sin clientes, los autobuses sin pasajeros.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin distracciones nos reencontramos, nos remiramos.</p>
<p style="text-align: justify;">Se ha liberado el tiempo.</p>
<p style="text-align: justify;">Es tiempo para vivirlo, no para llenarlo, perderlo, gastarlo, ocuparlo&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Desocupar el tiempo, vaciarlo.</p>
<p style="text-align: justify;">Escuchad el silencio.</p>
<p style="text-align: justify;">Contemplad «lo que hay», sin expectativas de querer encontrar nada más.</p>
<p style="text-align: justify;">Buscad signos de belleza, incluso en la pintura de la pared que se ha desconchado.</p>
<p style="text-align: justify;">Dejemos de hacer para permitirnos «ser», «estar» y «estar con», una atenta presencia que detiene la mente y nutre el corazón.</p>
<p style="text-align: justify;">Son intangibles que no nos pesan y nos curan. Es, más que nunca, hora de vaciar y permanecer tranquilo.</p>
<figure id="attachment_7904" aria-describedby="caption-attachment-7904" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/vida-se-detuvo.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-7904 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/vida-se-detuvo-1024x683.jpg" alt="" width="660" height="440" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/vida-se-detuvo-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/vida-se-detuvo-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/vida-se-detuvo-600x400.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/vida-se-detuvo-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/04/vida-se-detuvo.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7904" class="wp-caption-text">«La esperanza es una luz conectada al sentido de la vida. Perder esa luz sería perderlo todo.<br />Es necesario alimentar más que nunca el valor de la confianza y hacerlo desde la acción.»<br />Imagen de nuralamin12 en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;"><strong>Segunda ola</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Nos dijimos: «Vamos a salir mejores» y «Todo irá bien». Y más de uno se lo creyó. Esta experiencia debía hacernos mejores personas.</p>
<p style="text-align: justify;">Todo un regreso al pensamiento mágico: Resulta que la COVID19 –feminizada sobre la marcha– nos tocaría con su varita mágica y, de todo ello, saldríamos más bondadosos, más solidarios, más humanos, más generosos y responsables, más ecológicos… seríamos humanos más avanzados que cuidarían la vida. ¡Cambio de paradigma!</p>
<p style="text-align: justify;">Hay que decirlo alto y claro: no se cambia de hábitos sin poner esfuerzo, sin tomar conciencia de que hay precios a pagar por todo cambio. Cuidar el planeta significa también aprender a cuidar de nosotros mismos, darnos los ritmos, el tiempo, el amor, el cuidado físico, emocional, mental, relacional y espiritualmente que nos merecemos. Hacer un mundo física, económica, ética y emocionalmente más sostenible significa también renunciar a muchos aspectos de nuestro <em>status quo</em>.</p>
<p style="text-align: justify;">Bien ser para bien vivir, para bien cuidar, para avanzar juntos como humanidad es el gran reto. Pregunto: ¿realmente hemos avanzado estos meses?</p>
<p style="text-align: justify;">Esto es lo que veo&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Quien era irresponsable y egoísta, quien era insolidario, ensuciaba el planeta y se movía con afán egoísta poniéndose delante&#8230; sigue siéndolo sea la segunda o la tercera ola&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">A quien ya estaba en camino de mejorar como persona, esta experiencia le está sirviendo para confirmar más que nunca la importancia de la bondad en acción, del cuidado del equilibrio del ecosistema natural. Más que nunca reconoce lo valiosas que son las personas que nos acompañan y aman, la urgencia de los más vulnerables y de preservar el legado de conocimientos, vida y experiencias de nuestros mayores.</p>
<p style="text-align: justify;">Los valores de la educación y la salud se posicionan en primera línea. Más que nunca quien ya estaba en camino&#8230; sigue caminando.</p>
<p style="text-align: justify;">De una oleada a otra sin pausa.</p>
<p style="text-align: justify;">Los viejos hábitos se imponen porque las personas olvidamos con facilidad, a menos que el tema nos toque de cerca.</p>
<p style="text-align: justify;">La incertidumbre sigue presente. También la necesidad imperiosa de «seguir funcionando como sociedad». La economía nos empuja. La política está atrapada entre dos frentes o quizás más.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Y ahora qué?</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Más que nunca, tiempo de esperanza y confianza</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Frente a la incertidumbre del vivir, la certeza de que vivimos. La esperanza es una luz conectada al sentido de la vida. Perder esa luz sería perderlo todo.</p>
<p style="text-align: justify;">Es necesario alimentar más que nunca el valor de la confianza y hacerlo desde la acción.</p>
<p style="text-align: justify;">Sea donde sea que nos lleve la vida, sea cual sea el paisaje, hay intangibles que nos ayudarán a no perder nuestra humanidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Aquí propongo unos grandes retos:</p>
<p style="text-align: justify;">Dar la bienvenida a los nuevos humanos que nacen y crecen en estos momentos. Dotarles de una educación repleta de valiosos valores humanos unidos a estrategias para gestionar su mundo emocional sea cual sea el paisaje que les toque vivir, por incierto que sea. Personas CAPA (Creativas, Amorosas, Pacíficas, Autónomas) harán un mundo más ético y emocionalmente más ecológico.</p>
<p style="text-align: justify;">Acompañar con amor, compasión y ternura, a la generación que marcha (eufemismo de morir). No permitir que sigan muriendo sin una mano amorosa que les despida. Realmente lo podemos hacer mucho mejor de lo que hemos hecho en la primera ola de pandemia. En ningún caso la tecnología puede sustituir la calidez de la mano o de la voz de quien amamos.</p>
<p style="text-align: justify;">Y en medio&#8230; lo nuclear, nuestra vida, la de cada uno.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Qué haremos para iluminar con nuestra chispa de luz la oscuridad?</p>
<p style="text-align: justify;">Más que nunca, asumir la responsabilidad de llevar la antorcha de esperanza, de alimentar la chispa que proviene de nuestra humanidad. Más que nunca, aprender a vivir vidas sostenibles, con menos cosas, respetando más la naturaleza y con mayor calidad de relación.</p>
<p style="text-align: justify;">Más que nunca, aprender a desprendernos de todo lo superficial, que pesa, que cansa, que desgasta, que agobia, para viajar ligeros equipados sólo con lo que importa y que nadie nos puede quitar pase lo que pase y estemos donde estemos.</p>
<p style="text-align: justify;">Bien ser yendo hacia donde nos lleve nuestro corazón, y uniendo los corazones de todos con un único latido que clame: VIDA.</p>
<p><em>Maria Mercè CONANGLA<br />
</em><em>Psicóloga@ecoemocional<br />
</em><em>Publicado originalmente en RE catalán núm. 104</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/06/y-la-vida-nos-detuvo/">Y la vida nos detuvo…</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Recorridos vitales</title>
		<link>https://www.revistare.com/2020/09/recorridos-vitales/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Sep 2020 05:00:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[calidad de vida]]></category>
		<category><![CDATA[crisis]]></category>
		<category><![CDATA[duelo]]></category>
		<category><![CDATA[evolución personal]]></category>
		<category><![CDATA[existencia]]></category>
		<category><![CDATA[fortaleza]]></category>
		<category><![CDATA[Gemma Cánovas Saus]]></category>
		<category><![CDATA[psicología]]></category>
		<category><![CDATA[Recorridos vitales]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=5694</guid>

					<description><![CDATA[<p>Gemma CÁNOVAS</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/09/recorridos-vitales/">Recorridos vitales</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Los recorridos vitales de las personas son intransferibles. A lo largo de la vida hay que afrontar inevitablemente muchos acontecimientos que tienen que ver con pérdidas, circunstancias adversas, contrariedades&#8230; que ponen a prueba los recursos internos de cada persona.</p>
<p style="text-align: justify;">Quiero diferenciar primero -como persona que me dedico a la atención psicológica- que una cosa son las problemáticas que vienen solas en relación con el mismo hecho de vivir. Y la otra son las derivadas de un enfoque desequilibrado de la existencia, que podrían evitarse a pesar de formar parte de un <em>plus añadido</em> innecesario que tiende a la repetición, y que son posibles de solucionar modificando el tipo de percepción de la realidad y la posición en relación con la interacción con los demás y con el entorno.</p>
<figure id="attachment_5697" aria-describedby="caption-attachment-5697" style="width: 355px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/07/recorrido.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-5697 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/07/recorrido-331x219.jpg" alt="" width="355" height="235" /></a><figcaption id="caption-attachment-5697" class="wp-caption-text">«Si se ha hecho un recorrido con la linterna de la reflexión &#8230; <br />al final nos puede esperar la claridad.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Con relación a las circunstancias adversas frecuentes que casi todo el mundo sufre en algunas etapas de su vida, también las podemos denominar etapas de crisis. Generalmente conllevan pérdidas como: la muerte de seres queridos, rotura de relaciones sentimentales, pérdida del puesto de trabajo o dificultades para encontrar uno, determinadas enfermedades propias o de personas cercanas afectivamente&#8230; o contrariedades o dificultades inesperadas que pueden surgir. Todo ello pone a prueba inevitablemente los recursos internos, que son una especie de caja de herramientas que permiten seguir apostando por la confianza del sentido de la propia existencia.</p>
<p style="text-align: justify;">Atravesar las crisis que conllevan sufrimiento no tendría ningún sentido si no fuera para adquirir más fortaleza interna y más sabiduría. Este es un principio esencial a tener en cuenta a la hora de no permitir caer en una pendiente cronificada de malestar emocional. Es lo que llamo el proceso de la alquimia emocional. No se trata de admitir el sufrir por sufrir, sino sentir el dolor inevitable para poder dar posteriormente paso a la transformación y evolución personal.</p>
<p style="text-align: justify;">Con cierta frecuencia escucho la preocupación de los pacientes que tienen la sensación de no conducir su vida sino de ser conducidos por otros. A menudo esta vivencia es una consecuencia de una actitud de adaptación y de dificultades para poner límites. Esto, a su vez, produce más un vivir como espectadores que no como actores y actrices de la gran obra del hecho de existir.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Qué debemos tener en la caja de las herramientas?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Aceptar que habrá que atravesar necesariamente duelos y caminos de oscuridad llenos de tristeza, rabia, frustraciones, decepciones&#8230; con el tiempo subjetivo necesario para cada uno. Esto pide elaborar progresivamente estos sentimientos en que posteriormente se dará paso a una reconstrucción perceptiva simbólica y se podrá seguir escribiendo la novela personal de cada uno, que tal como decía Freud en definitiva es historia. No se puede pasar directamente de la pérdida o de una vivencia traumática al falso positivismo inmediato, tan nombrado en la actualidad, que puede llegar a hacernos sentir culpables porque a muchas personas se les hace responsables absolutamente de todo lo que viven, cuando sabemos que hay también circunstancias externas que condicionan los estados de ánimo.</p>
<p style="text-align: justify;">Es necesario entender que hay un camino intermedio que se tendrá que recorrer a sabiendas que el túnel que habrá de atravesar puede ser oscuro y duro. Pero, si se ha hecho un recorrido con la linterna de la reflexión para entender el sentido de la propia vida como objetivo constante, al final nos puede esperar la claridad, el triunfo de la existencia como actitud creativa básica no destructiva y ganar la fortaleza interna que es la única inversión que nunca nos defraudará.</p>
<p style="text-align: justify;">Hay que ser conscientes de que las influencias que recibimos van desde la infancia-adolescencia vivida con unas relaciones determinadas con las figuras parentales, hasta el entorno social y el contexto sociohistórico que nos ha tocado vivir. Por ejemplo, en la actualidad hay factores que inciden en la vida de las personas y que producen estados de confusión o sensaciones de desamparo: caída de valores, referentes inestables, dificultades en el trabajo, en el hogar, en los vínculos…  Negarlo sería una falacia, pero también es cierto que las personas disponen de un margen de maniobra a varios niveles para tratar de modificar positivamente la realidad social que las rodea y mejorar, incidiendo y aportando sus granos de arena, por ejemplo, participar en asociaciones, movimientos políticos, colectivos humanitarios, etc. desde su posición activa individual en diversas áreas. Es importante en la época actual configurar y sostener unos criterios éticos personales que, aunque pueda parecer que van contra corriente de ciertas modas o tendencias, aporten estabilidad y firmeza en nuestras actitudes, sin que ello sea incompatible con una disposición abierta a seguir aprendiendo, mejorando y evolucionando.</p>
<p style="text-align: justify;">La confianza en un apoyo profesional es una forma sana de enfrentarse a determinadas crisis. Las consultas preventivas a psicoterapeutas de solvencia pueden evitar mucho desgaste posterior antes de que se pueda cronificar el malestar emocional. Cada persona es diferente y también cada circunstancia, así que habrá que valorar las posibilidades individuales para remontar las etapas críticas, con o sin acompañamiento profesional especializado y acreditado.</p>
<figure id="attachment_5702" aria-describedby="caption-attachment-5702" style="width: 390px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/07/recorrido-vital.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-5702 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/07/recorrido-vital-331x219.jpg" alt="" width="390" height="258" /></a><figcaption id="caption-attachment-5702" class="wp-caption-text">«La confianza en un apoyo profesional<br />es una forma sana de enfrentarse a determinadas crisis.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Cada pérdida remite a las vividas anteriormente. Es frecuente en una sociedad que prioriza como valores supremos el éxito rápido y la eficacia-productividad a costa de lo que sea, el consumo por delante del respeto al valor de la persona, la sexualidad desvinculada de la afectividad, etc. Entonces la tendencia es tapar inmediatamente las angustias y la ansiedad con fármacos como los ansiolíticos y antidepresivos para aplacar malestares y emociones que buscan en el fondo ser traducidas en palabras en el marco de un espacio de respeto y escucha sin prejuicios previos. Estas condiciones las puede aportar un contexto psicoterapéutico o psicosocial adecuado a las necesidades de cada individuo. Por otra parte, la tristeza se confunde con la depresión y no es lo mismo. No se puede acceder a la auténtica alegría si se ha puesto un tapón a la tristeza cuando es producto de determinadas vivencias. Por ejemplo, una mujer con una cierta edad me planteaba si valía la pena luchar por conseguir una vida mejor, ya que, desde que era pequeña, siempre había sido exigida por los demás sin poder vivir normalmente su infancia y juventud, abocada a una madurez precoz. Más tarde, con un matrimonio tóxico, se reprodujeron estos esquemas. El agotamiento le pasó factura al cuerpo con una serie de enfermedades de origen psicosomático. El hablar de este recorrido vital nos llevó a considerar seriamente desde la ética existencial, que nunca era tarde para encontrarse y cuidarse en el pleno sentido de la palabra.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando las personas ponen palabras a lo que sienten y lo hacen de manera más consciente, los síntomas que producen malestar disminuyen. Hay períodos o situaciones de la vida de una persona en que quizá sea necesaria la prescripción médica de unos fármacos determinados, pero hay que estar alerta con la dependencia que pueden generar o con creer que pueden -por aplacar sintomatología- ser sustitutivos de un trabajo psicológico que puede ser indispensable para ganar calidad de vida.</p>
<p style="text-align: justify;">No hay fórmulas mágicas ni rápidas para superar las crisis vitales de tipo reactivo, producidas por circunstancias externas o bien por procesos totalmente subjetivos, pero habrá que tener en consideración lo siguiente:</p>
<ul style="text-align: justify;">
<li>&#8211; Admitir los sentimientos que van apareciendo y hacerlos conscientes.</li>
<li>&#8211; Dar tiempo para la elaboración (las heridas abiertas no cicatrizan de un día para otro) habrá que seguir adelante con cicatrices, ya que cada persona tiene su tiempo interno, que no siempre va en paralelo al tiempo de calendario o a criterios estándar.</li>
<li>&#8211; Tomar perspectiva de las situaciones.</li>
<li>&#8211; Aprender de las crisis para ganar autoestima, fortaleza interna y sabiduría (hacer un aprendizaje de lo vivido).</li>
<li>&#8211; Dar sentido y valor a la propia existencia, sean cuales sean las dificultades que se han encontrado por el camino desde el nacimiento.</li>
<li>&#8211; Invertir en el propio potencial interno, ya que el exterior siempre puede ser mutable.</li>
<li>&#8211; Buscar ayuda profesional si es necesario antes de que se cronifique el malestar.</li>
<li>&#8211; Nunca es tarde para ganar calidad de vida. Durante la vida puede haber lágrimas, pero el objetivo no es venir a llorar sino a evolucionar.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;"><em>Gemma CÁNOVAS SAU<br />
</em><em>Psicóloga clínica y psicoterapeuta<br />
</em><em>Publicado originalmente en RE catalán núm. 88</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/09/recorridos-vitales/">Recorridos vitales</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>El arte de posponer</title>
		<link>https://www.revistare.com/2020/02/5205/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Elena Giménez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Feb 2020 06:00:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Alfredo Rubio]]></category>
		<category><![CDATA[Dichos al paso]]></category>
		<category><![CDATA[El arte de posponer]]></category>
		<category><![CDATA[Elena Giménez]]></category>
		<category><![CDATA[gestión del tiempo]]></category>
		<category><![CDATA[procrastinación]]></category>
		<category><![CDATA[psicología]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El síndrome de procrastinación interviene en muchas áreas de la vida.</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/02/5205/">El arte de posponer</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Cuando escuchas que alguien califica a un grupo de procrastinista, se queda uno paralizado ante esta palabra difícil de pronunciar y que, además, no es un término de rápida comprensión como si hubiera dicho numeroso, alegre, con éxito&#8230;</p>
<figure id="attachment_5207" aria-describedby="caption-attachment-5207" style="width: 477px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/02/IMAGEN-EDITORIAL.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-5207" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/02/IMAGEN-EDITORIAL-300x200.jpg" alt="" width="477" height="318" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/02/IMAGEN-EDITORIAL-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/02/IMAGEN-EDITORIAL-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/02/IMAGEN-EDITORIAL-600x400.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/02/IMAGEN-EDITORIAL-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/02/IMAGEN-EDITORIAL.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 477px) 100vw, 477px" /></a><figcaption id="caption-attachment-5207" class="wp-caption-text">Una actitud de procrastinación en un grupo limita el desarrollo del mismo.</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Casi de inmediato te remite a buscar en Google información para entender lo que ha querido decir. Según la Wikipedia “La procrastinación (del latín <em>procrastinate</em>: <em>pro</em>, adelante, y <em>crastinus</em>, referente al futuro), postergación o posposición es la acción o el hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables por miedo a afrontarlas”. Es decir, dejar para el futuro aquello que sabes que tienes que hacer en el presente.</p>
<p style="text-align: justify;">Hay mucho escrito sobre este tema, principalmente centrados en la procrastinación y la persona: su origen, qué mecanismos tiene, qué conductas lo detectan, qué hay detrás del posponer tareas, desde el miedo al fracaso al perfeccionismo o el estrés o no el afrontar responsabilidades; y, naturalmente también pautas o estrategias para evitarlo, solucionarlo o superarlo, sobre todo considerándolo un problema de autocontrol y gestión del tiempo. Algunos señalan que conductas adictivas como la televisión, internet, el móvil o las redes sociales pueden contribuir al trastorno de evasión. También se trata la procrastinación como síndrome, tipo de conducta, trastorno; como el arte de postergar y la procrastinación positiva.</p>
<p style="text-align: justify;">Charlotte Lieberman, en su artículo del 26 de marzo del 2019 <em>“Procrastinar no es un asunto de holgazanería, sino de manejo de las emociones”</em> publicado en el New York Times, indica que, sin embargo, procrastinación es más que postergar voluntariamente, que también se deriva de la palabra del griego antiguo akrasia, hacer algo en contra de nuestro mejor juicio.</p>
<p style="text-align: justify;">Añade que para el profesor de psicología Tim Pychyl “La procrastinación es un problema de regulación de emociones, no un problema de gestión de tiempo”. Es una forma de enfrentar las emociones buscando el bienestar inmediato, aunque produzca malestar por no afrontar aquello que se pospone. No es no hacer nada, sino hacer cosas con resultados más satisfactorios y que sirvan de justificación para aplazar aquellos que produce mal estar.</p>
<p style="text-align: justify;">Desafortunadamente, no podemos simplemente decirnos a nosotros mismos que dejemos de procrastinar. Y a pesar de la abundancia de los “trucos de productividad”, que se enfocan en cómo hacer más trabajo, estos no abordan de raíz la causa de la procrastinación.</p>
<p style="text-align: justify;">Según Lieberman en esencia, la procrastinación es un asunto de emociones, no de productividad. La solución no involucra descargar una aplicación de gestión de tiempo o aprender nuevas estrategias de autocontrol. Tiene que ver con manejar nuestras emociones de una manera diferente. Y el cambio ha de ser interno.</p>
<figure id="attachment_5212" aria-describedby="caption-attachment-5212" style="width: 354px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/02/EDITORIAL-RELOJ.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-5212" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/02/EDITORIAL-RELOJ-300x200.jpg" alt="" width="354" height="237" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/02/EDITORIAL-RELOJ-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/02/EDITORIAL-RELOJ-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/02/EDITORIAL-RELOJ-600x400.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/02/EDITORIAL-RELOJ-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/02/EDITORIAL-RELOJ.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 354px) 100vw, 354px" /></a><figcaption id="caption-attachment-5212" class="wp-caption-text">La procrastinación no es simplemente cuestión de gestión del tiempo.</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Quizá también una aportación aplicable en la gestión personal, de grupos, equipos laborales&#8230; se puede encontrar en la publicación, bajo el título de <em>Dichos al paso</em> (1), de algunas pinceladas de Alfredo Rubio sobre el buen hacer cotidiano. «Un sitio para cada cosa y cada cosa en su sitio» Pero esto no basta. Ya hemos añadido algo importante sin lo cual lo dicho primero no sirve para nada, y es lo siguiente: «un tiempo para cada cosa y cada cosa a su tiempo». Si esto no se hace, por mucho lugar que tengamos a nuestra disposición, las cosas nunca estarán en su sitio y tontamente se generará el caos. Y una cosa previa, sin la cual también sería inútil lo segundo dicho de «un tiempo para cada cosa y cada cosa a su tiempo» sería que hay que empezar por lo primero, por lo más material. Por ejemplo, a un niño lo primero que hay que hacer es darle de mamar, limpiarlo, etc. antes de tratar de enseñarle algo.</p>
<p style="text-align: justify;">La procrastinación no es exclusivamente personal, esta actitud se da también en los grupos sociales, en instituciones, en empresas… Se aplazan asuntos pendientes o no se empiezan y se terminan cuando conviene, se centran en los pequeños detalles pequeños y se pierde de vista los objetivos. El reto es descubrir en estas realidades las actitudes de procrastinación y sus causas para ponerles solución desde dentro. Puede ayudar el situar la persona y las cosas, los temas, los trabajos&#8230; dentro de las dimensiones del tiempo y del espacio, un tiempo y un espacio que, como nosotros, son limitados.</p>
<p><em>Barcelona, febrero 2020</em></p>
<p><span style="font-size: 10pt;">(1) Publicado en: Revista Re, Época 5, No 44.</span><br />
<span style="font-size: 10pt;"><a href="http://www.universitasalbertiana.org">www.universitasalbertiana.org</a></span></p>
<p>&nbsp;</p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/02/5205/">El arte de posponer</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Grados de ternura</title>
		<link>https://www.revistare.com/2018/02/grados-de-ternura/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Natàlia Plá]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Feb 2018 05:57:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[afectividad]]></category>
		<category><![CDATA[amabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[amistad]]></category>
		<category><![CDATA[cariño]]></category>
		<category><![CDATA[Grados de ternura]]></category>
		<category><![CDATA[individualismo]]></category>
		<category><![CDATA[psicología]]></category>
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		<category><![CDATA[relaciones humanas]]></category>
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		<category><![CDATA[solidaridad]]></category>
		<category><![CDATA[ternura]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Diego LÓPEZ-LUJÁN</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/02/grados-de-ternura/">Grados de ternura</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><em>La ternura existente en toda relación de amistad ha de manifestarse proporcionalmente al grado de amistad que exista entre las personas que participan en dicha relación.</em></p>
<p style="text-align: justify;">Toda relación humana que busca establecer una verdadera amistad está marcada por el afecto entre las personas que intervienen en dicha relación —la amistad es algo personal, es decir, <em>entre personas</em>—. Este cariño que existe y es compartido entre las personas, generalmente se fortalece en el trato entre ellas.</p>
<p style="text-align: justify;">Este afecto personal, puro y desinteresado, tiene su manifestación externa en la ternura. Es más, podríamos decir incluso que el entusiasmo que se da en toda relación de amistad, la dinamiza y se traduce en ternura. Entendida esta en sentido amplio como docilidad y amabilidad, delicadeza y afectividad.</p>
<figure id="attachment_2732" aria-describedby="caption-attachment-2732" style="width: 333px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/10/DSC_5004.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-2732" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/10/DSC_5004-300x199.jpg" alt="" width="333" height="221" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/10/DSC_5004-300x199.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/10/DSC_5004-1024x680.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/10/DSC_5004-600x399.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/10/DSC_5004-331x219.jpg 331w" sizes="auto, (max-width: 333px) 100vw, 333px" /></a><figcaption id="caption-attachment-2732" class="wp-caption-text">Fotografía: Esther Borrego</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Esta ternura que envuelve toda relación de amistad verdadera se ha de manifestar de forma proporcional al grado e intensidad de amistad existente entre los individuos. No habrá el mismo grado de ternura entre dos personas que acaban de conocerse, que la que se da entre compañeros de trabajo, ni la que se pueda dar en un matrimonio. Pero, ¡ojo!: si en una relación de pareja se tienen relaciones sexuales y estas no son expresión del amor que se profesan, esto sería como un adulterio, en el cual se estaría prostituyendo al otro. Es muy grave ver antes el sexo que la persona, y eso, lamentablemente, ocurre muchas veces ya sea de manera consciente o inconsciente.</p>
<p style="text-align: justify;">Por desgracia, el liberalismo individualista y con tintes jansenistas, ha hecho de las personas individuos aislados llenos de puritanismos raquíticos e incoherentes, impidiendo que existan entre las personas unas manifestaciones sanas de ternura que se expresen con toda naturalidad y normalidad. Y ha hecho que hombres y mujeres, en general, pierdan o retengan esa dimensión lúdica y afectuosa que toda relación de amistad conlleva. Emocionalmente, uno se ve impedido a abrazar simplemente porque sí al amigo o amiga, a darse palmadas, a achucharse o apapacharse, a jugar a pelearse cuerpo a cuerpo retozando por el suelo, a que se acaricie la gente y se bese&#8230; Tanto se nos ha metido el individualismo en nuestro comportamiento social que ¡hasta muchos de los bailes de hoy en día son separados!</p>
<p style="text-align: justify;">Impedir estas dimensiones de ternura y juego de la amistad —que la llena de alegría y risas— por un falso o por un malentendido pudor produce, según nos dicen los psicólogos, un déficit de solidaridad entre las personas. De hecho, en sociedades o ambientes donde no reina este individualismo-puritano, se palpa un mayor espíritu de cooperación y generosidad entre las personas, pues sentirse «uno» con el otro ayuda a que crezcamos como «unos-Uno».</p>
<p style="text-align: justify;">Cada uno de nosotros somos una persona humana con una apertura social. Esta apertura hacia la sociedad comienza en la familia; esta es el primer lugar de socialización de todo ser humano donde se aprenderán muchas cosas —entre ellas la ternura— que después se llevarán a la práctica en otros ámbitos. Las ciencias en general y las humanas en particular nos ayudarán a ir descubriendo o formalizar esas expresiones de ternura que han de darse en la amistad y en qué grados se han de dar dependiendo del estadio de esta.</p>
<p><em>Diego LÓPEZ-LUJÁN<br />
</em><em>Licenciado en Teología Moral<br />
</em><em>Santiago de los Caballeros (Rep. Dominicana)<br />
</em><em>Publicado en RE 67</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/02/grados-de-ternura/">Grados de ternura</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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