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	<title>Ciencias religiosas | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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	<title>Ciencias religiosas | Revista RE Castellano</title>
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		<title>Dos Papas ecologistas</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Nov 2025 05:59:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencias religiosas]]></category>
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		<category><![CDATA[ecología]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Leticia SOBERÓN</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/11/dos-papas-ecologistas/">Dos Papas ecologistas</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">El Papa León XIV, recientemente elegido, ha inaugurado el <a href="https://www.vaticannews.va/es/papa/news/2025-09/papa-leon-xiv-inaugura-borgo-laudato-si-castel-gandolfo.html"><strong>Borgo Laudato Sì</strong></a>, un espacio sostenible en los terrenos de la casa pontificia de verano en Castelgandolfo. Tiene 55 hectáreas y conjuga espiritualidad, cuidado de la creación, inclusión social y formación académica. El Borgo fue ideado durante el pontificado de Francisco como un entorno que aplicara los criterios de sostenibilidad de la Encíclica. Francisco no pudo inaugurarlo. Lo ha hecho su sucesor este pasado 5 de septiembre.</p>
<p style="text-align: justify;">A nadie escapa que el Papa argentino Jorge Mario Bergoglio adoptó el nombre de Francisco por el Santo de Asís. Y éste se distinguió por su amor a la sencillez y la pobreza, y por ser un gran poeta que apreció las maravillas de la Creación.</p>
<figure id="attachment_31716" aria-describedby="caption-attachment-31716" style="width: 534px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/09/field-6701985_1280.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-31716" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/09/field-6701985_1280-300x200.jpg" alt="El ser humano es custodio de la creación" width="534" height="356" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/09/field-6701985_1280-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/09/field-6701985_1280-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/09/field-6701985_1280.jpg 1280w" sizes="(max-width: 534px) 100vw, 534px" /></a><figcaption id="caption-attachment-31716" class="wp-caption-text"><em>Un centro para aprender ecología integral                    Fotografía AlainAudet Pixabay</em></figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Siguiendo esos pasos, el Papa Francisco escribió una <strong>Encíclica sobre el cuidado de la Casa Común</strong>, la <a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html"><em>Laudato si<span style="color: #000000;">,</span></em></a> título que evoca el estribillo del poema de San Francisco de Asís conocido como <em>Cántico de las creaturas</em>. Esta Encíclica, que tanta alegría provocó en los <strong>ambientes académicos</strong> y sociales <strong>sensibles a la ecología</strong>, suscitó no pocas <strong>perplejidades</strong> entre los sectores más tradicionales de la Iglesia, poco familiarizada con estos temas. Se temía que la Encíclica favoreciera una forma de panteísmo riesgoso.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero ha impulsado a muchos en la línea de la reflexión y las acciones para preservar la naturaleza y al ser humano al mismo tiempo. Es la llamada «ecología integral». Y suscitado innumerables iniciativas educativas y sociales para concienciar a la población sobre la responsabilidad que tenemos individual y colectivamente para custodiar la obra de Dios encomendada al ser humano.</p>
<p style="text-align: justify;">El corazón del Borgo Laudato Sì es el <strong>Centro de Alta Formación</strong> con el mismo nombre, para promover el estudio de la <strong>ecología integral</strong>. Pero además de las 35 hectáreas dedicadas a jardines históricos, con villas romanas del emperador Domiciano y jardines al estilo italiano, <strong>20 hectáreas agrícolas</strong> albergan la granja pontificia, que <strong>provee alimentos</strong> para la mesa papal y que, desde el 5 de septiembre, estarán disponibles también para los visitantes.</p>
<p style="text-align: justify;">Está en evolución y debate la cuestión sobre <strong>hasta qué punto</strong> este cuidado de la Creación debería <strong>ser importante</strong> en la <strong>pedagogía de los cristianos</strong> de las distintas denominaciones, puesto que directamente <strong>Jesús no se ocupó del asunto</strong>. Pero el mensaje bíblico sobre el amor de Dios expresado en la creación, unido a la sensibilidad de nuestro tiempo, va en esa dirección. Está además impulsada por lo que<strong> las ciencias</strong> informan sobre el <strong>estado del planeta</strong>, lo que aumenta la consciencia sobre el don inmenso que significa un hábitat tan hermoso y tan frágil como el nuestro. Y comprender que <strong>no puede impulsarse un respeto ecológico sin respetar al ser humano</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">El ejemplo de estos <strong>dos Obispos de Roma</strong> es digno de ser seguido, no sólo por los fieles, las empresas, los gobiernos, sino también y sobre todo por los responsables jerárquicos del pueblo de Dios. <strong>Nuestro amado planeta y los pobres de la Tierra lo agradecerán</strong>.</p>
<p><em>Leticia SOBERÓN MAINERO<br />
</em><em>Psicóloga y Doctora en comunicación<br />
</em><em>Madrid, septiembre 2025</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/11/dos-papas-ecologistas/">Dos Papas ecologistas</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>El sucesor de Pedro</title>
		<link>https://www.revistare.com/2025/05/el-legado-de-francisco/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 May 2025 04:59:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencias religiosas]]></category>
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		<category><![CDATA[Capilla Sixtina]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Leticia SOBERÓN</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/05/el-legado-de-francisco/">El sucesor de Pedro</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Hoy inicia el <strong>Cónclave</strong> en la Capilla Sixtina. Se multiplican los contenidos que intentan anticipar <strong>quién y cómo será</strong> el nuevo <strong>sucesor del pescador de Galilea</strong> que murió mártir en Roma entre el año 64 y el 67. La mayoría de las descripciones de los Cardenales -entre los cuales estará el próximo Papa- plantean los perfiles clasificándolos entre<strong> «progresistas» y «conservadores»</strong>, o bien entre «<strong>de izquierda» y «de derecha»</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Estas categorías son <strong>reductivas y simplistas</strong>. No aplican a la Iglesia del mismo modo en que se expresan en la sociedad -donde también ocultan muchos matices-. Pero sobre todo impiden intuir la complejidad de lo que supone conducir una organización tan antigua, amplia y plural como la Iglesia católica. Está presente en todos los puntos del planeta y se sostiene en el tiempo desde hace dos mil años.</p>
<p style="text-align: justify;">Por eso para valorar a los Cardenales, no basta decir que son «<strong>próximos o distantes del Papa Francisco</strong>«. <strong>Cada uno de ellos es él mismo</strong>, tiene su historia, sus dudas, su cultura, <strong>su manera de ser discípulo</strong> y de entender y aplicar lo que Jesús propuso. No tienen más remedio que ser quienes son. Y por eso nunca habrá un «Francisco bis», incluso aunque el siguiente Papa se pusiera el mismo nombre, seguido de un 2 romano.</p>
<figure id="attachment_26558" aria-describedby="caption-attachment-26558" style="width: 499px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/05/christian-8744521_1280.jpg"><img decoding="async" class=" wp-image-26558" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/05/christian-8744521_1280-300x300.jpg" alt="" width="499" height="499" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/05/christian-8744521_1280-300x300.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/05/christian-8744521_1280-1024x1024.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/05/christian-8744521_1280-150x150.jpg 150w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/05/christian-8744521_1280.jpg 1280w" sizes="(max-width: 499px) 100vw, 499px" /></a><figcaption id="caption-attachment-26558" class="wp-caption-text"><em>Pedro siguió a Jesús siendo como era </em>     <em> Fotografía: Maklay62 en Pixabay</em></figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Así pues, para analizar los perfiles de los Cardenales y visualizar cómo ejercerá el Papado, propongo estos ejes, cada uno de los cuales admite muchos matices entre los extremos, porque será encarnado por una persona irrepetible y única.</p>
<div class="mceTemp" style="text-align: justify;">
<ol>
<li><strong>Cómo entiende el ejercicio de la autoridad en la Iglesia</strong>. Todo grupo humano requiere de alguna forma de liderazgo, coordinación, dirección. Pero el ejercicio de esa autoridad tiene muchas formas y matices entre el verticalismo y el asambleísmo. En la Iglesia no se aspira a ninguno de los dos extremos. Francisco impulsó de modo decidido un ejercicio del Papado como servicio, quitando en lo posible los atributos y gestos del emperador de Roma, acercándose al pescador de Galilea. Mucho más sinodal y corresponsable con los demás Obispos y con los fieles. Aquí entra el papel asignado a los laicos y a las mujeres, gran tarea pendiente en la Iglesia. Y también la espinosa vergüenza de los abusos sexuales y de poder. Un ejercicio sinodal de la autoridad no anula la jerarquía que estructura la Iglesia, pero se acerca más al estilo impulsado por Jesús de Nazaret. Los líderes que sirven, que saben delegar, que escuchan, que congregan y que no infantilizan. Eso sí, supone una mayor madurez de todo el pueblo de Dios.</li>
<li><b>El modo como expresa la doctrina</b>. Las verdades más nucleares de la confesión católica no están sometidas a debate en la Iglesia porque se entiende que su fuente es el mismo Jesucristo. Pero la comprensión de esa fe se expresa de modo matizado en cada época. Y en ella cada Papa tiene su propio estilo de explicarla y aplicarla a las situaciones de su tiempo. Unos, de modo más pastoral y cercano para la gente sencilla. Otros más académico o formal, otros en frases rotundas que deben simplemente aceptarse como son. Estos matices configuran un estilo propio de cada Pastor de la Iglesia.</li>
<li><strong>Qué aspecto del Evangelio pone en el centro</strong>. Nadie agota la riqueza de lo que Jesús inició y expresó con su persona. La caridad y el amor a Dios y al prójimo son la máxima expresión de su mensaje, pero cada uno subraya más algunos modos de vivirlo que otros. Francisco puso en el centro la misericordia y la cercanía con los necesitados y los alejados como imprescindible y signo de los cristianos. Hay otros que consideran nuclear y distintiva, la moral sexual y familiar. Otros, la liturgia. Algunos la contemplación, el silencio, la pobreza. Otros más, el trabajo por la paz. ¿Dónde pondrá el acento el próximo Papa? Veremos.</li>
<li><strong>Peso y modo de celebrar la liturgia</strong>. Se entiende que la liturgia y los sacramentos son una fuente de vida espiritual para los católicos. Y lo importante es esa vida espiritual auténticamente vivida. Pero puede ser distinto el peso que se le da a los detalles y el modo como se celebra. De un modo más cercano a las culturas locales, o más riguroso según los libros de cada rito aceptado por la Iglesia. Existen algunos cardenales, obispos y fieles que prefieren la misa «<em>ad Orientem</em>«, celebrada en latín y de espaldas al pueblo según el rito de Trento y por ello previo al Concilio Vaticano II. Y no olvidemos que fundando la preferencia litúrgica se encuentra un pensamiento teológico concreto.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>La apertura a la sociedad, a la ciencia y a las otras religiones</strong>. Ciertamente a partir de los años 60 la Iglesia cambió su manera de escuchar a la sociedad y asumir los cambios tecnocientíficos y culturales. Pero hay voces que reclaman menos comprensión o contemporización con el modo de vida de la sociedad, y más insistencia en el cambio de vida. El modo de establecer ese diálogo es muy diferente según cómo se conciba la presencia de la Iglesia en la sociedad de su tiempo. En este eje se sitúa la actitud, más o menos abierta, a las nuevas formas de misión en entornos digitales. Nuestro mundo está hipertecnificado, muy polarizado y muy sediento de espiritualidad, por lo que muchos recurren a otras espiritualidades y religiones. Seguir y ampliar el diálogo con ellas será decisión del nuevo Papa.</li>
<li><strong>Su postura ante los poderosos</strong>. A partir del momento en que el Papado perdió los Estados Pontificios (1870) y tuvo un minúsculo Estado propio (1929), los sucesores de Pedro han tenido que afrontar las presiones de los poderes económicos y políticos sin plegarse a ellos. Sus maneras de hacerlo han sido variadas y discutidas casi siempre, pero todos han intentado preservar la independencia de la Iglesia. Veremos el próximo, que deberá lidiar con un escenario desmembrado y en plena reorganización. La Iglesia será una de las pocas garantes de la universalidad, en un panorama cada vez más nacionalista.  Para entender mejor la relación del Papado con el poder civil, político y militar, del cual durante siglos formó parte sin perder su calidad de sucesor de Pedro, ver el libro <a href="https://www.claret.cat/llibre/la-cruz-la-tiara-y-la-espada-9788419887351/?srsltid=AfmBOooy5gW6ebC98SYi14NPbA7nD0sCIiRGTT1LdkyQzt49DQW2bP4h"><strong>La cruz, la tiara y la espada</strong></a> (M. Rico Góngora, JC Losada Malvárez, J. Aymar i Ragolta).</li>
</ol>
</div>
<p style="text-align: justify;">Despidiendo a Jorge Mario Bergoglio, un Pastor cercano y acogedor, agradeciendo su testimonio y su legado, la Iglesia se abre a una nueva época de la mano de los <a href="https://press.vatican.va/content/salastampa/it/documentation/card_bio_typed/card_bio_ele.html">133 Cardenales</a> que se reunirán en Cónclave. <strong>Uno de ellos será elegido</strong>. Los que creen en el Espíritu Santo saben que actúa precisamente en y a través de las decisiones de las personas, con sus virtudes y defectos. Y aunque el elegido fuese uno de los cardenales más conocidos, aportará sin duda alguna <strong>novedad inesperada</strong>; <strong>desplegará capacidades</strong> nuevas, incluso para él mismo. <strong>Nadie agota el misterio de las personas</strong>. Y menos si están profundamente arraigadas en su relación con lo trascendente. Le acompaña desde ahora la oración de millones de fieles.</p>
<div class="mceTemp">
<p><em>Leticia SOBERÓN MAINERO<br />
</em><em>Psicóloga y doctora en comunicación<br />
</em><em>Madrid, mayo de 2025</em></p>
</div><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/05/el-legado-de-francisco/">El sucesor de Pedro</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Liberar el amor</title>
		<link>https://www.revistare.com/2025/03/liberar-el-amor/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Mar 2025 05:59:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencias religiosas]]></category>
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		<category><![CDATA[Amor]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Jordi CUSSÓ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/03/liberar-el-amor/">Liberar el amor</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Una de las frases que más veces repite Jesús a lo largo de todo el Nuevo Testamento es “<strong>no tengan miedo</strong>”. Si lo repite tantas veces, será porque <strong>tener miedo</strong> es uno de los <strong>principales obstáculos</strong> para poder vivir la vida de Dios e instaurar el reino de Dios entre nosotros.</p>
<p style="text-align: justify;">Todos hemos experimentado que <strong>el miedo paraliza</strong>, quita la paz interior y nos hace vivir en la <strong>desconfianza más absoluta</strong>. ¿Quién se abandonará a Dios y a los demás cuando lo que experimenta es la sensación de miedo? Sólo la confianza da la apertura necesaria para dejar que los demás nos acompañen y que Dios entre en nuestra vida.</p>
<p style="text-align: justify;">Ayer, releyendo unos apuntes de un retiro que hace años nos dio un sacerdote amigo, me fijé en una idea que subrayó varias veces: “<em>Lo <strong>contrario al amor no es el odio sino el miedo</strong>, porque el miedo nos impide amar. El odio es un fruto del miedo</em>”.</p>
<p style="text-align: justify;">Impresionante. <strong>El miedo</strong> nos impide amar porque nos hace ver a<strong> los demás como enemigos</strong>, y nos lleva a la <strong>desconfianza</strong> más absoluta. No podemos vivir como si estuviéramos rodeados de enemigos, personas que nos  amenazan y que nos hacen la vida difícil.</p>
<p style="text-align: justify;">El miedo incluso me hace ver<strong> enemigos dentro de mí</strong>. Se comprende pues, que si el mandamiento principal de Jesús es “amaos unos a otros”, nos recuerde con tanta insistencia que no podemos tener miedo. Y también comprendo que nos invite a <strong>amar a los enemigos</strong>, porque es <strong>la forma de superar todo miedo e instalarnos en la amistad</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Vivir la amistad en Dios y en los demás es el reto al que estamos llamados. Tengo que <strong>vivir amando</strong> y ese amor será testigo de que también puedo amar a los que están lejos, a los que no participan habitualmente de mi entrono vital.</p>
<figure id="attachment_24064" aria-describedby="caption-attachment-24064" style="width: 499px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/03/beach-4524911_1280.jpg"><img decoding="async" class=" wp-image-24064" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/03/beach-4524911_1280-300x169.jpg" alt="" width="499" height="281" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/03/beach-4524911_1280-300x169.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/03/beach-4524911_1280-1024x576.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/03/beach-4524911_1280.jpg 1280w" sizes="(max-width: 499px) 100vw, 499px" /></a><figcaption id="caption-attachment-24064" class="wp-caption-text"><em>Es necesario liberarse del miedo a amar                     Fotografía: jplenio en Pixabay</em></figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Una de las <strong>mayores contradicciones</strong> que hemos vivido en el interior de las religiones, es haber invitado a la gente a que se amen, pero a la vez hemos creado en la gente un <strong>cierto miedo a vivir amando</strong>. Como si amar al otro pudiera tener <strong>algo de malo y de peligroso</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Este tipo de contradicción ha hecho daño, porque nos ha instalado en el tuétano, en nuestro inconsciente, el mayor obstáculo para vivir la Buena Noticia del Amor. Si tengo miedo a amar, ¿cómo podré vivir el mandamiento del amor? <strong>Desde el miedo</strong> el cristianismo, y cualquier otra religión, queda reducido al <strong>cumplimiento de unas normas</strong> que nos dan la seguridad de que estoy viviendo correctamente.</p>
<p style="text-align: justify;">Es necesario <strong>liberar el amor</strong> de muchos legalismos y añadidos de tipo filosófico y cultural que se han ido añadiendo a lo largo del tiempo, pero que no son constitutivos del mensaje de Jesús. Hay que recuperar el famoso dicho de San Agustín: “<strong>Ama y haz lo que quieras</strong>”.</p>
<p style="text-align: justify;">No podemos olvidar que la <strong>auténtica levadura</strong> de nuestro mundo es <strong>el amor de Dios</strong>. Hay que inundarlo todo de este amor y que en todas partes se derrame el amor del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Seguramente esto será lo que los<strong> teólogos llaman el cielo</strong>.</p>
<p><em>Jordi CUSSÓ PORREDÓN<br />
</em><em>Sacerdote y economista<br />
</em><em>Barcelona, marzo 2025</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/03/liberar-el-amor/">Liberar el amor</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Tormenta de arena</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/11/tormenta-de-arena/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Nov 2024 05:59:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencias religiosas]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[grupos sociales]]></category>
		<category><![CDATA[Jordi Cussó]]></category>
		<category><![CDATA[paz]]></category>
		<category><![CDATA[Tormenta de arena]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Jordi CUSSÓ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/11/tormenta-de-arena/">Tormenta de arena</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Una de las experiencias más interesantes del <strong>desierto</strong> es presenciar una <strong>tormenta de arena</strong>. Cuando el viento sopla con fuerza, miles de granos de arena van de aquí para allá, hasta que acaban depositándose en el suelo una vez el viento cesa. Después de una tormenta de éstas parece que todo vuelva a quedar igual, pero<strong> todo es diferente</strong>, porque el suelo que pisamos se ha removido completamente. Estas tormentas de arena son una<strong> buena imagen de nuestra sociedad</strong>, sobre todo por el<strong> exceso de individualismo</strong> que sufrimos que hace que veamos y pensemos a las personas como granos de arena, es decir, <strong>seres aislados, solitarios</strong>, que los intereses creados pueden <strong>manipular a su conveniencia</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Dicen los técnicos que cuando la arena llevada por el viento choca con un pequeño obstáculo, por ejemplo un arbusto, la arena se va acumulando a su alrededor y se <strong>forma una duna,</strong> que será más o menos grande en función del obstáculo o de la fuerza del viento. La imagen de un desierto cambia cuando hay dunas. Las <strong>dunas</strong> hacen el paisaje <strong>más encantador, más mágico</strong>. Además, las dunas cambian de lugar y forma por la influencia del viento, con lo que el paisaje posterior es realmente distinto. Son los mismos granos de arena, pero ahora, han movido con gran variedad de formas la realidad que contemplamos. La<strong> belleza del espacio</strong> se crea con la<strong> fuerza del viento</strong>.</p>
<figure id="attachment_20026" aria-describedby="caption-attachment-20026" style="width: 481px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/11/desert-1270345_1280.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-20026" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/11/desert-1270345_1280-300x200.jpg" alt="Las dunas añaden belleza" width="481" height="320" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/11/desert-1270345_1280-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/11/desert-1270345_1280-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/11/desert-1270345_1280-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/11/desert-1270345_1280.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 481px) 100vw, 481px" /></a><figcaption id="caption-attachment-20026" class="wp-caption-text"><em>La belleza se crea con la fuerza del viento </em>                    Foto Jörg Peter Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Cuando las personas son capaces de <strong>ir más allá de los simples intereses particulares</strong> de los más poderosos y son capaces de <strong>vivir la amistad, la solidaridad</strong> u otros <strong>valores compartidos</strong>, se convierten en un obstáculo en medio del desierto capaz de detener las corrientes individualistas y “construir sociedad”. Las personas <strong>quieren estar</strong> alrededor de los <strong>grupos sociales que sepan convivir</strong>, porque su testimonio es <strong>una pauta de vida</strong> más<strong> estimulante</strong> que un ir y venir sin sentido llevados por una riada de arena.</p>
<p style="text-align: justify;">Aquellas personas que<strong> deciden agruparse por una causa</strong>, por unos mismos valores compartido, <strong>formando grupos sociales</strong> y plantean <strong>una alternativa</strong> a la vida aislada e individual en las sociedades. Estos grupos son <strong>verdaderos obstáculos</strong> para quienes quieren <strong>aprovecharse</strong> de las personas <strong>desvinculadas y solas</strong> en un entorno <strong>individualista </strong>y <strong>egoísta</strong>. Aunque <strong>serán rechazados</strong> por los <strong>sectores dominantes</strong>, es necesario que estos grupos<strong> sigan haciendo su labor</strong> si quieren <strong>construir la paz</strong> u otros objetivos sociales que hoy<strong> nos parecen casi utópicos</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">A menudo ha sido necesaria la <strong>acción personal y heroica</strong> de algunas personas que han decidido <strong>plantarse ellas solas</strong> en medio del <strong>desierto</strong>, para que los granos de arena se detuvieran y se agruparan. Casi siempre han quedado<strong> enterrados bajo el peso de la arena</strong> y sobre su esfuerzo otras personas han construido la paz, el bienestar, la justicia. Quién no recuerda a Jesucristo, Gandhi, Oscar Romero, Martin Luther King, y tantos hombres y mujeres que <strong>no dejándose llevar por la corriente</strong> se han convertido en <strong>espacios de libertad</strong>, de vida y esperanza.</p>
<p style="text-align: justify;">Es tarea de todos ayudar a <strong>construir grupos sociales intermedios</strong> que impidan que la gente <strong>se pierda volando de aquí para allá</strong>, y podamos ser capaces de <strong>hacer realidad los sueños</strong> de tantos seres humanos que quieren vivir y convivir en paz y alegría.</p>
<p><em>Jordi CUSSÓ PORREDÓN<br />
</em><em>Sacerdote y economista<br />
</em><em>Barcelona, Noviembre 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/11/tormenta-de-arena/">Tormenta de arena</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Sin contradicciones</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/10/aparentes-contradicciones/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Oct 2024 04:58:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencias religiosas]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[cristianismo]]></category>
		<category><![CDATA[fe]]></category>
		<category><![CDATA[Jesús]]></category>
		<category><![CDATA[Leticia Soberón]]></category>
		<category><![CDATA[Silencio]]></category>
		<category><![CDATA[Sin contradicciones]]></category>
		<category><![CDATA[soledad]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Leticia SOBERÓN</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/10/aparentes-contradicciones/">Sin contradicciones</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Los seres humanos nos movemos entre deseos que son en cierto <strong>modo contradictorios</strong>: querer una <strong>vida estable</strong> pero también<strong> variada</strong>; <strong>desear la compañía</strong> de otros pero también <strong>la libertad del solitario</strong>; poder<strong> tomar rápidas decisiones</strong> pero añorar la<strong> seguridad</strong> de un entorno que <strong>defina nuestro hacer</strong>; querer una <strong>vida larga</strong> pero <strong>sin el deterioro de la vejez</strong>&#8230; y así un largo etcétera.</p>
<p style="text-align: justify;">Parece que sucediera lo mismo en la vida de fe. Pero en el caso de las<strong> enseñanzas de Jesús</strong>, se<strong> conjugan de manera admirable</strong> elementos que pueden parecer contradictorios, pero que <strong>se armonizan</strong> en un todo más completo que lo imaginado por nosotros. Esta armonización surge de una experiencia vital de que el bien es posible; que todo ser humano puede ser más libre, más armonioso y más feliz si se abre a ese Otro que le sostiene, y a los demás que le rodean.</p>
<p style="text-align: justify;">Veamos estos binomios que encuentran su acomodo si sabemos gestionarlos:</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;"><strong>Ser humildes y tener grandes metas</strong>. La humildad —que es la verdad— nos hace más conscientes de nuestra realidad, con capacidades y límites. En la vida sobrenatural, la humildad es una virtud completamente indispensable para asumir que no somos dioses, que sólo Dios es Dios, y que Él nos sostiene en la existencia. Pues esa misma consciencia nos permite, como personas y como comunidades, tener altas metas. Eso significa promover el máximo bien de las personas en alguna de las infinitas maneras de hacerlo. Con intrepidez pero sabiendo que lo sustancial depende de Dios y de la libertad de esas personas. Nosotros somos sencillos colaboradores. Agradecer cada logro como un don, y asumir los errores o fracasos como ocasiones para aprender.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>Invitar a crecer, respetando su libertad.</strong> Toda persona puede desplegar sus capacidades. Pero nadie puede forzar a nadie a crecer. Al apoyar a alguien en ese proceso, es necesaria una acertada combinación de estímulo y respeto. Animar respetando siempre su ritmo y maneras de comprender y actuar.</li>
</ul>
<figure id="attachment_19053" aria-describedby="caption-attachment-19053" style="width: 551px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/crowd-of-people-1488213_1280.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-19053" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/crowd-of-people-1488213_1280-300x200.jpg" alt="Toda persona es digna de amor porque existe" width="551" height="368" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/crowd-of-people-1488213_1280-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/crowd-of-people-1488213_1280-1024x682.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/crowd-of-people-1488213_1280.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 551px) 100vw, 551px" /></a><figcaption id="caption-attachment-19053" class="wp-caption-text"><em>Tratar a cada uno personalizadamente                           Fotografía de Keith JJ en Pixabay</em></figcaption></figure>
<ul>
<li style="text-align: justify;"><strong>Abandonarse en Dios y tener iniciativa</strong>. Una cumbre de la vida de relación con Dios se da cuando tenemos «una sola voluntad» con Él. Eso significa que queremos lo mismo, sabiendo que es Él quien lleva la iniciativa. Pero eso no conduce a la pasividad. Por el contrario, se combina la total confianza en su Providencia, con una gran capacidad de organizar la acción del mejor modo posible. Jesús de Nazaret es el máximo ejemplo de total abandono y enorme iniciativa. Grandes santos y santas han sido ejemplo de ello a lo largo de la historia. Benito de Nursia, Francisco Xavier, Luisa de Marillac, Don Bosco, Maximiliano Kolbe, Teresa de Calcuta&#8230;  Cuando se es uno con Dios, se actúa con enorme libertad, incluso respecto a las propias obras: no se queda uno atado a ellas.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>Tratar a las personas con igualdad y a la vez personalizadamente</strong>. Sabemos que todo ser humano es digno de ser amado, simplemente porque existe. A todos, pues, debemos tratar con respeto y benevolencia. Pero las personas no son masa. Cada una es ella misma, tiene sus características, estilo, preferencias. Es imprescindible un trato personalizado. Y eso hace que a veces sea necesario dedicar más tiempo o más atención a unas que a otras. Además, la respuesta de cada persona al amor ofrecido, es distinta. Y a veces se establecen relaciones de mayor generosidad mutua que otras. No pasa nada. Jesús hizo eso sin ningún complejo, eligiendo a Pedro, Santiago y Juan para momentos de mayor confianza e intimidad. Eso no quitaba nada a los demás. El buen amor, sacia a todos.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;"><strong>Nada</strong> de esto puede <strong>lograrse en solitario</strong>. En primer lugar es imprescindible un vínculo con el Origen de todo: con Dios mismo. Contemplación, soledad, escucha. Y esto se hace siempre acompañados. Es una <strong>vocación comunitaria</strong>, no de personas aisladas. El camino de la armonización dura toda la vida, y ésta se da progresivamente conforme <strong>aprendemos a amar con alegría</strong>.</p>
<p><em><br />
Leticia SOBERÓN MAINERO<br />
</em><em>Psicóloga y doctora en comunicación</em></p>
<p><em>Miembro de la Colegiata Cielo en la Tierra</em></p>
<p><em>Madrid, 7 de octubre 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/10/aparentes-contradicciones/">Sin contradicciones</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>No preciso ser condesa</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/09/no-preciso-ser-condesa/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Sep 2024 16:59:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencias religiosas]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Alfredo Rubio de Castarlenas]]></category>
		<category><![CDATA[alma]]></category>
		<category><![CDATA[humildad]]></category>
		<category><![CDATA[inmortalidad]]></category>
		<category><![CDATA[No preciso ser condesa]]></category>
		<category><![CDATA[realismo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Alfredo RUBIO</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/09/no-preciso-ser-condesa/">No preciso ser condesa</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">[<em>En la relación con eso que en diferentes contextos se ha llamado «Dios», ese Ser con mayúscula que nos creó y nos mantiene existiendo, tarde o temprano tomamos mayor conciencia de la total asimetría entre su su grandeza -su Ser Absoluto- y  nuestra pequeñez, nuestra contingencia. Para hacer más llevadera esa vivencia de la desproporción entre ambos, y reducir la propia incomodidad por ser limitado, el ser humano ha recurrido a la idea de que tiene en sí mismo una parte de eternidad. No por el principio -empezó a existir- pero sí por el final: no morirá porque su alma no muere. Pero desde el punto de vista del mensaje de Jesús, no hace falta recurrir a esa idea. El siguiente texto es una parábola que explica por qué no es necesario intentar ponerse al nivel de Dios para relacionarse con Él.</em>]
<p style="text-align: center;"><strong>* * *</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Imaginemos<strong> a un rey</strong> que pretende <strong>amar a una mujer</strong>, súbdito, <strong>no aristócrata</strong>. Y que ella, conmovida y conmocionada, <strong>incapaz de aceptar</strong> <strong>ese amor </strong>tan sorprendente, le dijera:</p>
<p style="text-align: justify;">—»<em>Majestad, <strong>sois de mayor rango que yo</strong>; si yo accediera <strong>siendo lo que soy</strong>, el gran don que me haríais <strong>me anonadaría</strong> de tal manera que habría de quedar <strong>esclava vuestra por siempre</strong>. Trataríais de elevarme con vuestro amor a altura parecida a la vuestra en la cual, <strong>me encontraría extraña</strong>, desplazada y al final, el amor se acabaría. Hacedme, majestad, <strong>primero condesa</strong> y así, de igual a igual en ser de dignidad aristocrática, podré <strong>responder con dignidad</strong> a vuestra llamada de amor».</em></p>
<p style="text-align: justify;">Esto es lo que han hecho las gentes de nuestra cultura al afirmar que <strong>el alma es inmortal</strong>. Ya que no es increada, si al menos es <strong>eviterna</strong> (no muere), se encontraría <strong>parecida en algo ya a Dios</strong>. Así, “de igual a igual” <strong>en la inmortalidad</strong> hacia el <strong>futuro</strong>, dicen que sí aceptan amar y ser amados por Dios.</p>
<p style="text-align: justify;">¡No! <strong>No preciso ser condesa</strong>. Puedo<strong> amar y ser amado</strong> por un Dios increado e inmortal <strong>siendo yo contingente</strong>, es decir, creado y muriente. Ni esta manera gratuita de amarme Dios –que me creó– me hace esclavo, ni es motivo de que el amor a Él se le acabe (ni a mí tampoco) sino al contrario, es el <strong>motor más fuerte del amor eterno</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">La “<strong>humilde humildad</strong>” es saberse y <strong>aceptarse contingente</strong>, <strong>no sólo de pasado</strong>, sino <strong>de futuro también</strong>: es decir, ser mortal. En consecuencia, la <strong>persona humilde es reina</strong>, <strong>rey, en el Reino de Dios</strong>. Está enseñoreado en su realidad, con toda sencillez y alegría; habita su cuerpo y su tiempo sin la perpetua incomodidad de quien añora otro rango.</p>
<p>&nbsp;</p>
<figure id="attachment_18126" aria-describedby="caption-attachment-18126" style="width: 338px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/09/ai-generated-8739073_1280.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-18126" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/09/ai-generated-8739073_1280-200x300.jpg" alt="La persona humilde se acepta como es" width="338" height="507" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/09/ai-generated-8739073_1280-200x300.jpg 200w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/09/ai-generated-8739073_1280-682x1024.jpg 682w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/09/ai-generated-8739073_1280.jpg 853w" sizes="auto, (max-width: 338px) 100vw, 338px" /></a><figcaption id="caption-attachment-18126" class="wp-caption-text"><em>No precisa ser condesa para que el rey la ame           (Foto Enoch111 Pixabay)</em></figcaption></figure>
<h4 style="text-align: justify;">Otro ejemplo</h4>
<p style="text-align: justify;">El ser humano, cuando <strong>se cree distinto</strong> de lo que en realidad es, se parece a los <strong>astronautas</strong> que, para vivir en un planeta ajeno y no adecuado al humano, habrían de construir <strong>con enorme esfuerzo</strong>,<strong> hábitats</strong> en los que pudieran desenvolverse.</p>
<p style="text-align: justify;">Pues bien, a la persona humilde –humilde, al estar <strong>contenta con su real existencia</strong>, todo este mundo se le descubre óptimo para sí y se desenvuelve en él <strong>con armonía y gozo</strong>. Al saber que no somos dioses, no le pide ni al mundo ni a los demás más de lo que le corresponde. En el fondo, todo el que no está contento es que se cree un semidios. La razón es contingente. La vida tiene límites. Hasta el amor es contingente. No hay planes ni amores absolutos. las utopías no se dan <strong>aquí sino cosas limitadas</strong>. Para algunos el amor es el último reducto en que quieren conectar orgullosamente con Dios. <strong>Eso no resta dignidad humana</strong>, que <strong>no está en el sentir que se tiene alma inmortal</strong>.</p>
<p><em>Alfredo RUBIO de CASTARLENAS<br />
</em><em>Sacerdote y médico<br />
</em><em>Madrid, 7 de julio de 1983</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/09/no-preciso-ser-condesa/">No preciso ser condesa</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Al servicio del bien</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/07/al-servicio-del-bien/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Jul 2024 04:59:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencias religiosas]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Al servicio del bien]]></category>
		<category><![CDATA[IA]]></category>
		<category><![CDATA[influencers]]></category>
		<category><![CDATA[Jordi Cussó]]></category>
		<category><![CDATA[mass media]]></category>
		<category><![CDATA[medios de comunicación]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Jordi CUSSÓ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/07/al-servicio-del-bien/">Al servicio del bien</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Con frecuencia se nos recuerda, incluso con insistencia, que los <strong>medios de comunicación</strong> de masas deben esforzarse en ser <strong>servidores de la verdad</strong>; que no deben manipularla por sus <strong>intereses ideológicos o económicos</strong>, ni tampoco silenciarla en aquellos aspectos que contravengan las <strong>propias conveniencias</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Tanto las grandes <strong>empresas de medios </strong>o las pequeñas <strong>emisoras locales</strong> como los <strong>influencers digitales</strong> de última generación con millones de seguidores, son <strong>agentes de sentido</strong>, <strong>crean opinión</strong>, y pueden suscitar o alimentan <strong>divisiones entre grupos</strong> y colectivos, o bien son <strong>capaces de crear puentes</strong> que les acerquen y les hagan <strong>comprenderse mejor</strong>. Esta es una <strong>gran responsabilidad</strong> de la que usualmente no toman conciencia.</p>
<p style="text-align: justify;">Desgraciadamente, con frecuencia, constatamos que muchos de esos medios, amparados bajo el derecho de la <strong>libertad de expresión</strong>, a menudo <strong>sucumben a las tentaciones</strong> de buscar audiencia a<strong> base de sensacionalismo</strong>, básicamente porque las <strong>necesidades económicas</strong>, publicitarias, o el número de sus lectores u oyentes, pesan más que su <strong>responsabilidad social</strong>.</p>
<figure id="attachment_17312" aria-describedby="caption-attachment-17312" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/ai-generated-8531273_1280.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-17312" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/ai-generated-8531273_1280-300x300.jpg" alt="" width="300" height="300" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/ai-generated-8531273_1280-300x300.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/ai-generated-8531273_1280-1024x1024.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/ai-generated-8531273_1280-150x150.jpg 150w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/ai-generated-8531273_1280.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-17312" class="wp-caption-text"><em>Impactan mucho en la vida de las personas</em></figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Pero a los medios de comunicación, máximos defensores del derecho a la libertad de expresión <strong>no sólo debemos exigirles</strong> que sean <strong>veraces</strong>, sino que además estén al<strong> servicio del bien</strong>, del bien común, del bien <strong>de la gente</strong>, del bien <strong>de la humanidad</strong>. Sin ignorar las discusiones sobre el concepto de Bien que se derivan de las diferentes corrientes de pensamiento y creencias, no podemos dejar de creer que existe un <strong>denominador común</strong>, que la inmensa mayoría de personas coinciden en la visión del Bien.</p>
<p style="text-align: justify;">«<strong>Bien</strong>» significa <strong>saciar las necesidades</strong>, tener espacios en la vida para la <strong>amistad y la fiesta</strong>,<strong> tener paz</strong> para poder emprender el desarrollo personal, <strong>sentirse amados y amar</strong>, tener <strong>libertad compartida</strong>, tener derecho a <strong>pensar</strong>, a agruparse, a<strong> expresarse</strong> y a <strong>vivir</strong> como uno<strong> sinceramente lo desee</strong>, siempre que <strong>no atente nunca a la libertad de nadie</strong> ni provoque daños a los demás ni a uno mismo.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta <strong>exigencia de veracidad</strong> y de <strong>servicio al bien</strong> que pedimos a los medios de comunicación, también deberíamos hacerla extensiva a <strong>los individuos</strong> y a los distintos <strong>grupos sociales</strong> que integran nuestra sociedad. No estamos solos en medio del mundo y no podemos obviar la <strong>dimensión social de las personas</strong>; estamos llamados a<strong> construir sociedad</strong> y no a crear individualismo pensando y viviendo centradas únicamente en los propios <strong>intereses y conveniencias</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Por tanto, será necesario que <strong>sin dejar de ser fiel a uno mismo</strong> y a lo que pensamos, entendamos que <strong>nuestra libertad</strong> también tiene una <strong>dimensión social</strong>, y que <strong>nuestras opiniones</strong> expresadas por un derecho básico <strong>también pueden hacer daño</strong>, sobre todo si tratamos a alguien sin respetar su dignidad como persona. Cuando se descalifica o denigra a otras personas o grupos, les ofendemos y<strong> generamos conflictos</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Para hacer buen <strong>uso de nuestra libertad</strong>, ya sea <strong>de expresión</strong> o en cualquiera de nuestras acciones, significa no<strong> perder nunca de vista la dignidad de los demás y su bien</strong>, el bien de la humanidad.</p>
<p><em>Jordi CUSSÓ<br />
</em><em>Sacerdote y economista<br />
</em><em>Barcelona, julio 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/07/al-servicio-del-bien/">Al servicio del bien</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Comulgar con la vida</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/05/comulgar-con-la-vida/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 May 2024 04:59:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencias religiosas]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[alegría]]></category>
		<category><![CDATA[Comulgar con la vida]]></category>
		<category><![CDATA[felicidad]]></category>
		<category><![CDATA[Jordi Cussó]]></category>
		<category><![CDATA[sabiduría de la vida]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=16152</guid>

					<description><![CDATA[<p>Jordi CUSSÓ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/05/comulgar-con-la-vida/">Comulgar con la vida</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">La<strong> felicidad</strong> forma parte de los <strong>anhelos de la vida</strong> y de las personas, es uno de los más importantes y constantes. Partimos de un fenómeno humano universal: todos los seres humanos queremos ser felices. Como humanos hemos sido<strong> creados para el gozo</strong>, la alegría. No somos seres-para-la-muerte, sino <strong>seres para la vida</strong>. Solo porque el anhelo de felicidad está inscrito en lo más hondo de nuestro ser humano, podemos <strong>experimentar la infelicidad</strong>, el dolor, el sufrimiento y la desdicha, el fracaso, y todo lo que hemos caracterizado como <strong>acedia</strong>, (Papa Francisco) que pueden desembocar en el <strong>hastío de vivir</strong>. La angustia que acompaña a la vida, es la angustia de fracasar en la felicidad de la vida. Felicidad, <strong>que es para todos</strong>, ¿cómo va a ser gozosa para mí, si no los es para los que me rodean?</p>
<p style="text-align: justify;">La alternativa fundamental ante la que se encuentra emplazado todo ser humano es <strong>si acepta su vida tal y como es</strong>, o si reacciona con <strong>desagradecimiento</strong> y se revuelve contra ella. Todo el mundo se halla ante esta alternativa: si a causa de experiencias negativas se deja <strong>arrastrar hacia el fondo por un torbellino</strong> que desemboca en tristeza, o si da razón a aquellos momentos en que puede decir: sí, es buena, es bella, <strong>la</strong> <strong>vida está llena de sentido</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">La alegría es más que sentirse bien o divertirse. La alegría implica hacer un alto en el camino y dar un sí a la vida y al mundo. Ningún ser humano puede vivir sin una alegría así, por menguada y modesta que sea. La alegría puede ser<strong> interiormente profunda</strong>: con frecuencia se exterioriza <strong>en el júbilo,</strong> el canto, el baile y en gestos de felicidad, hasta las lágrimas de alegría como expresión de un sentirse interiormente dominado; tal alegría puede tener un eco, una resonancia en el <strong>buen humor y una desenfadada serenidad</strong> que ayuda a remontar las experiencias difíciles de la vida, a <strong>no dejarse absorber por el remolino</strong>, a no tirar la toalla resignado, sino a mantenerse en pie, con ánimo y valentía.</p>
<p style="text-align: justify;">En la<strong> alegría religiosa</strong>, el sí al mundo y a la vida se ensancha y se ahonda en un <strong>sí a un misterio divino</strong> —entiéndase como se entienda— fundamento último, sostén de la realidad. Es la alegría de <strong>que el mundo</strong>, en el fondo está sano, <strong>está salvado</strong> y en él podemos desarrollar todo lo que somos y<strong> todo lo que estamos llamados a ser</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Es desde esta mirada que me permito hacer la siguiente <strong>definición del realismo existencial</strong>: «El Realismo existencial es una <strong>práctica discursiva</strong> (procede mediante historias clínicas y razonamientos) que tiene <strong>la vida como objeto</strong>, a la razón cordial como medio y al <strong>gozo de vivir</strong> (felicidad) <strong>como objetivo</strong>. Se trata de pensar mejor para vivir mejor. Es una <strong>sabiduría de vivir</strong>».</p>
<p style="text-align: justify;">El realismo existencial nos invita a <strong>intensificar la vida</strong>. Que nuestra verdadera vocación sea desplegar la vida, <strong>llevarla a su plenitud</strong>. Intensificarla en todo y en todos, porque todo y todos afectan a la vida y a lo que somos. No podemos intensificar la vida si no somos ecológicos, si no <strong>desplegamos la vida de los demás</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Hemos de recibir, aceptar y vivir con alegría lo que somos y lo que podemos llegar a ser realmente, y eso conlleva, acoger, aceptar, y  dejar ser <strong>a los demás ser lo que son</strong>. Eso nos llevará a entender que los demás <strong>son un don</strong>, no una carga, un problema, o un inconveniente para gozar de la vida.</p>
<figure id="attachment_16155" aria-describedby="caption-attachment-16155" style="width: 621px" class="wp-caption alignnone"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/faucet-1684902_1280-e1715017865604.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-16155" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/faucet-1684902_1280-e1715017865604-1024x682.jpg" alt="El agua contiene todos los sabores" width="621" height="414" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/faucet-1684902_1280-e1715017865604-1024x682.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/faucet-1684902_1280-e1715017865604-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/faucet-1684902_1280-e1715017865604-768x512.jpg 768w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/05/faucet-1684902_1280-e1715017865604.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 621px) 100vw, 621px" /></a><figcaption id="caption-attachment-16155" class="wp-caption-text">Beber del manantial de nuestro ser</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">La verdadera alegría está en <strong>ser cada uno de nosotros lo que somos</strong>. Esta es la clave para vivir esta vida en <strong>paz y alegría</strong>. Como diría Jesús de Nazaret, saber<strong> beber del manantial del agua</strong> que brota de lo <strong>más profundo de nuestro ser</strong>.  El problema del agua es que es inodora, incolora e insípida y al sorberla, nos pasa como con el silencio, que, porque no oímos nada, creemos que no hay palabra. Cuando el silencio es la palabra, cuando en este caso, lo insípido es el sabor. En el silencio se escuchan todas las palabras, <strong>en lo insípido, se saborean todos los sabores</strong>. Hay que <strong>comulgar con la vida</strong>. Pero comulgar implica no devorar, y para ello nos hemos de <strong>saciar de la hondura de nuestro ser</strong>, congratularnos de los que somos y de todo lo que Dios nos ha regalado.</p>
<p style="text-align: justify;">En lo más hondo de tu ser, está <strong>la perfecta alegría</strong>. Usando el <strong>lenguaje del evangelio</strong>, sentir  que somos el gozo de Dios, <strong>pues Dios se complace con nosotros</strong>, con lo que somos:<strong> ser del Ser</strong>.</p>
<p><em>Jordi CUSSÓ PORREDÓN<br />
</em><em>Sacerdote y economista<br />
</em><em>Barcelona, mayo 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/05/comulgar-con-la-vida/">Comulgar con la vida</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Poema de la materia</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/04/poema-de-la-materia/</link>
					<comments>https://www.revistare.com/2024/04/poema-de-la-materia/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Apr 2024 04:59:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencias religiosas]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Alfredo Rubio]]></category>
		<category><![CDATA[contemplación]]></category>
		<category><![CDATA[gratitud]]></category>
		<category><![CDATA[Poema de la materia]]></category>
		<category><![CDATA[poesía]]></category>
		<category><![CDATA[universo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Alfredo RUBIO</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>El 30 de noviembre de 1992, <strong>Alfredo Rubio de Castarlenas</strong> escribía esta <strong>prosa poética</strong> dirigida al Creador del universo.</p>
<p>Asombrado de la maravilla que es la naturaleza que le rodeaba, pero también él mismo <strong>como persona, como cuerpo</strong> con extraordinarias capacidades para ver, escuchar, sentir, pensar, amar.</p>
<p>Vale la pena leer sosegadamente estas líneas y agradecer, paladeándolo, el hecho de existir (¡como si existir fuera lo normal!). Y entonces contactar con ese <strong>Misterio que sostiene</strong> todo el universo.</p>
<figure id="attachment_15627" aria-describedby="caption-attachment-15627" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-15627 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/hands-1797401_1280-1024x682.jpg" alt="" width="660" height="440" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/hands-1797401_1280-1024x682.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/hands-1797401_1280-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/hands-1797401_1280.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /><figcaption id="caption-attachment-15627" class="wp-caption-text">Tú eres Tú, y eso me basta                        (Myriams fotos &#8211; Pixabay)</figcaption></figure>
<p><em><br />
Dios mío que creaste la materia tan llena de energía,<br />
</em><em>que has sido bien capaz de construir mis ojos<br />
</em><em>que transforman en iris de colores todo aquello que miran.<br />
</em><em>Y el arpa de mi oído, que se tañe con tantas vibraciones de lejos y cercanas.<br />
</em><em>Y un gusto, y un olfato que, aunque a ciegas, distinguen las diversas realidades.<br />
</em><em>Y un críptico laboratorio en mis entrañas<br />
</em><em>que sostiene siempre quemando leña para mi vida.<br />
</em><em>Y un corazón que late sin descanso.<br />
</em><em>Y una piel tan sensible que sabe de suaves suavidades.<br />
</em><em>Y unas células que, aunque diminutas,<br />
</em><em>son capaces de dar generaciones y generaciones<br />
</em><em>como oleajes para la historia.</em></p>
<p><em>El universo ha sido capaz de cincelar este cerebro<br />
</em><em>que me permite construir una palabra y escribir este verso.<br />
</em><em>Materia y energía que han podido llegar a transformarse<br />
</em><em>nada menos que en buen amor.</em></p>
<p><em>Poco me importa que Tú, Ser Absoluto desde siempre,<br />
</em><em>seas un Algo trascendido, aún más allá,<br />
</em><em>o fueras eso mismo que me hecho, como dicen filósofos<br />
</em><em>que se autodenominan panteístas.<br />
</em><em>De un modo u otro me has hecho mi yo,<br />
</em><em>que existe y que te piensa y dialoga, y hasta te quiere.</em></p>
<p><em>Si existo yo, es claro que existes Tú,<br />
</em><em>pues evidentemente no fui yo quien me dio ser en el ser.<br />
</em><em>Bien sé ahora que yo soy yo. A tí te grito, te persigo, te entreveo.<br />
</em><em>No me importa que estés aquí o allá y en todas partes,<br />
</em><em>que seas energía en el fondo de las cosas o en otro lado.<br />
</em><em>Tú eres Tú y eso me basta.<br />
</em><em>Te amo, Dios mío, algo que no tiene principio ni fin.<br />
</em><em>De ti he surgido y no sé cómo.<br />
</em><em>Mas soy como las flores, como las estrellas,<br />
</em><em>y soy oídos, ojos y caricia, y tengo vida y muerte,<br />
</em><em>y siendo Tú tan grande, te tengo prisionero, ya ves,<br />
</em><em>con sólo amarte.</em></p>
<p><em>Alfredo RUBIO de CASTARLENAS</em><br />
<em>Barcelona (1919-1996)</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/04/poema-de-la-materia/">Poema de la materia</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>No seamos haters</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/03/no-juzgueis/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Mar 2024 05:58:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencias religiosas]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[imission.world]]></category>
		<category><![CDATA[Jordi Cussó]]></category>
		<category><![CDATA[polarización]]></category>
		<category><![CDATA[redes sociales]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Jordi CUSSÓ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/03/no-juzgueis/">No seamos haters</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">«No juzguéis». Esta frase,<strong> atribuida a Jesús de Nazaret</strong>, tiene una validez que va mucho más allá de los <strong>entornos cristianos</strong> e incluso de los <strong>entornos creyentes</strong>. Se entiende «juzgar» como expresar afirmaciones descalificatorias, condenatorias sobre otras personas, convirtiéndonos en jueces sobre su culpabilidad.</p>
<p style="text-align: justify;">La invitación a «no juzgar» es <strong>simplemente realista</strong>: <strong>nadie tiene nunca</strong> los <strong>datos suficientes</strong> sobre los motivos y la <strong>conciencia de otro</strong> ser humano. Nadie sabe todo sobre otro; y aunque lo supiera, no podría valorar todos los elementos de su conducta. <strong>No somos Dios</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Por qué viene esto ahora a colación?</p>
<p style="text-align: justify;">Porque en la <strong>cultura de las redes sociales</strong>, se ha expandido y agravado algo que los seres humanos suelen hacer desde hace milenios: <strong>convertirse en jueces de los demás</strong>. La viralización de las frases negativas, difamatorias o de las calumnias sobre personas conocidas o desconocidas,<strong> causa daños a veces irreversibles</strong> sobre los demás; no se puede reparar el buen nombre de alguien a quien se ha calumniado o difamado ante miles o millones de personas. Incluso se ha acuñado la palabra «<strong>hater</strong>«, «<strong>odiador</strong>» o persona dedicada a poner <strong>calificativos negativos</strong> en los perfiles de personajes conocidos o famosos. ¡Y es tan fácil para los lectores compartir y viralizar las críticas!</p>
<p style="text-align: justify;">Y el hábito de hablar mal sobre otros <strong>destruye</strong> no sólo a quien lo sufre, sino también a los propios «<strong>haters</strong>«. Los denigra tanto como ellos denigran a otros. Expresan una mirada triste y desencantada sobre el mundo.</p>
<p style="text-align: justify;">Descalificar a las personas <strong>no construye la sociedad</strong>, no aporta luz sobre los hechos. Simplemente genera crispación, disgrega a las personas y <strong>empobrece el discurso social.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Por supuesto hemos de recordar varias cosas:</p>
<ul style="text-align: justify;">
<li><strong>Discernir</strong> es una <strong>capacidad humana crucial</strong>. No podemos <strong>ni debemos evitar</strong> tener <strong>opiniones valorativas</strong> sobre todo lo que forma parte de nuestra vida.</li>
<li>Por ello se puede y debe <strong>tener una opinión</strong>; se puede disentir con las de otros, y expresarlo. Incluso podemos sentir rechazo hacia alguien y alejarnos de algunas personas.</li>
<li>Pero <strong>disentir no supone juzga</strong>r ni condenar ni odiar, que es desear el mal del otro. Si se odia, fácilmente se pasa a la palabra que daña o a la acción que destruye.</li>
<li>Cuando se habla de “juicio” a alguien, es necesario distinguir entre calumnia y difamación.<br />
o <strong>Calumnia</strong> es una acusación falsa, hecha maliciosamente para causar daño.<br />
o <strong>Difamación</strong> es desacreditar a alguien, de palabra o por escrito, publicando algo contra su buen nombre, su fama y su honor,          incluso aunque sea verdad.</p>
<figure id="attachment_14749" aria-describedby="caption-attachment-14749" style="width: 343px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/touch-screen-1023966_1280.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-14749" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/touch-screen-1023966_1280-300x214.jpg" alt="" width="343" height="245" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/touch-screen-1023966_1280-300x214.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/touch-screen-1023966_1280-1024x730.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/touch-screen-1023966_1280.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 343px) 100vw, 343px" /></a><figcaption id="caption-attachment-14749" class="wp-caption-text"><em>Es muy fácil viralizar las críticas</em></figcaption></figure></li>
</ul>
<h3 style="text-align: justify;">¿Es lo mismo juicio condenatorio que palabra profética?</h3>
<p style="text-align: justify;">Jesús mismo fue en ocasiones<strong> muy severo</strong> -con palabras proféticas- hacia los <strong>escribas, fariseos</strong> y jefes del pueblo de Dios, que ponían fardos pesados en los hombros de los demás (“Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas…”. Mt23, 23-39) y hacia los mercaderes del Templo (Jn2, 13-22).</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando Jesús dice “no juzguéis”, <strong>no se refiere a la palabra profética</strong>, que<strong> él mismo aplica</strong> a veces, sino a la <strong>expresión condenatoria sobre el prójimo</strong> que lo descalifica y excluye, que hace daño. Se refiere al juicio del que se coloca en el lugar de Dios, distorsiona la realidad y muchas veces lo fundamenta en el prejuicio.</p>
<p style="text-align: justify;">Exteriormente, juicio condenatorio y palabra profética se pueden parecer. Pero son distintos en su motivación y en su objetivo.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Motivación:</strong></p>
<p style="text-align: justify;">No todo el que critica es profeta. Los profetas hablan porque <strong>antes han escuchado a Dios</strong>. Se basan en la experiencia mística. Su punto de partida es la escucha y el silencio; se ha dejado cuestionar por Dios. Puede decir palabras duras, pero <strong>su vida es profética</strong> (coherente con lo que proclama). La motivación última <strong>es el amor de Dios</strong>. No habla desde ideologías, ni por intereses personales, resentimientos, envidia ni deseo de dañar. Asimismo, habla desde la humildad, no desde la prepotencia del que se arrog la visión del justo.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Objetivo: </strong></p>
<p style="text-align: justify;">Quien se expresa con palabras proféticas desea inspirar a la reflexión, <strong>provocar el cambio</strong>. Hacer que la persona pueda abrirse a la verdad de Dios. Sin ingenuidades, <strong>se orienta por la esperanza</strong>, el deseo de salvación. Las palabras duras, en el caso del juicio condenatorio, encierran a la persona en una situación negativa. En el caso de la profecía, son un<strong> llamado amoroso a la conversión</strong>. Siempre han de estar justificadas por la necesidad de despertar la conciencia de aquel a quien se dirigen y nunca expresan menosprecio o deseo de humillar al otro.</p>
<p style="text-align: justify;">En síntesis, en este ambiente de redes sociales, en el que podemos realmente participar activamente, es necesario tener conciencia de qué ponemos y qué compartimos.</p>
<p style="text-align: justify;">a.<strong> Abandonar la frivolidad</strong> y asumir la propia responsabilidad sobre nuestras palabras en todos los ámbitos.<br />
b. Promover activamente el <strong>respeto y la crítica constructiva</strong>.<br />
c. <strong>Valorar seriamente</strong>,<strong> antes de expresarlas</strong>, las críticas negativas que hacemos sobre las personas y las instituciones.<br />
d. Podemos hacer <strong>mucho más daño de lo que pensamos</strong>, incluso irreversible, cuando de modo frívolo descalificamos o cuando insultamos, actuamos en contra de personas, sobre todo si lo hacemos a través de redes sociales.<br />
e. Esto no quita que podamos disentir y expresar nuestra opinión sobre temas importantes para la convivencia social como son planteamientos políticos, deportivos, económicos, religiosos. ¡De hecho, debemos! Pero siempre intentando entender el contexto, respetando sobre todo a las personas, aunque tengan puntos de vista diferentes.<br />
f. Esto no quita nuestra <strong>obligación de denunciar la injusticia</strong>, aunque siempre con la cautela y la debida presunción de inocencia.<br />
g. No digamos sobre alguien nada que no podamos decir delante de esa persona.<br />
h. Mejor preguntar que afirmar.<br />
i. Defender públicamente a quien está siendo injustamente atacado, especialmente en las redes sociales.</p>
<p style="text-align: justify;">Y así, más allá de nuestras creencias, contribuiremos a un ambiente de respeto y diálogo en la sociedad de nuestro tiempo.</p>
<p style="text-align: justify;">[Fragmento del iBooklet No Juzgar. <a href="https://imission.world/booklet-no-juzgar/">https://imission.world</a>]. En ese mismo sitio se puede firmar la adhesión a No Juzgar.</p>
<p><em>Jordi CUSSÓ PORREDÓN y varios autores<br />
</em><em>Sacerdote y economista<br />
</em><em>Santo Domingo, marzo 2022</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/03/no-juzgueis/">No seamos haters</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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