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	<title>Medicina global | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
	<lastBuildDate>Tue, 07 Oct 2025 08:41:53 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Medicina global | Revista RE Castellano</title>
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	<item>
		<title>Respirar las emociones</title>
		<link>https://www.revistare.com/2025/10/emociones-y-respiracion/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Oct 2025 04:57:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medicina global]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[cuerpo]]></category>
		<category><![CDATA[emociones]]></category>
		<category><![CDATA[modulación emocional]]></category>
		<category><![CDATA[Remedios Ortiz]]></category>
		<category><![CDATA[respiración]]></category>
		<category><![CDATA[Respirar las emociones]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Remedios ORTIZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/10/emociones-y-respiracion/">Respirar las emociones</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>Resumen</h2>
<p style="text-align: justify;">Las <strong>emociones</strong> son la<strong> paleta de colores</strong> que configuran nuestra vida. Nos acompañan desde el nacimiento y <strong>no siempre son gratas</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">La pregunta es si son totalmente <strong>espontáneas e incontrolables</strong>, o podemos <strong>de algún modo gestionarlas</strong>, al menos modularlas. Veremos cómo <strong>la respiración</strong>, una actividad <strong>parcialmente voluntaria</strong>, es <strong>una llave</strong> que nos abre la puerta a esa<strong> posibilidad</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Las emociones se manifiestan a través de múltiples canales fisiológicos, entre los cuales <strong>la respiración</strong> ocupa un <strong>papel central</strong>. La relación entre los <strong>patrones respiratorios y los estados emocionales</strong> ha sido ampliamente documentada, tanto en estudios experimentales como en enfoques terapéuticos contemporáneos. Ahora veremos algunos hallazgos experimentales sobre la vinculación entre emociones y respiración, considerando la<strong> influencia del sistema nervioso autónomo</strong> y los aportes de la teoría polivagal de Stephen Porges. En ellos se muestra cómo la<strong> modulación consciente de la respiración</strong> constituye una <strong>herramienta eficaz</strong> para la <strong>autorregulación emocional</strong> y el restablecimiento del equilibrio psicofisiológico.</p>
<h2>1. Introducción</h2>
<p style="text-align: justify;">Las emociones son procesos complejos. Integran componentes <strong>fisiológicos</strong>,<strong> cognitivos y conductuales</strong>, y están estrechamente relacionadas con la<strong> actividad respiratoria</strong>. La respiración refleja los cambios autonómicos que acompañan a cada emoción (Boiten, 1998). A su vez, mediante la respiración consciente, es posible <strong>modular la activación emocional</strong>, lo que la convierte en un <strong>recurso terapéutico y de autorregulación</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>teoría polivagal</strong> (Porges, 2011) ha profundizado esta comprensión al proponer que <strong>el nervio vago ventral</strong>, componente clave del <strong>sistema parasimpático</strong>, vincula los<strong> estados de seguridad</strong> con <strong>patrones respiratorios lentos y diafragmáticos</strong>. De esta manera, el estudio de la respiración constituye una ventana privilegiada hacia la comprensión del <strong>vínculo cuerpo-emoción</strong>.</p>
<h2>2. Emociones y patrones respiratorios</h2>
<p style="text-align: justify;">Diversas investigaciones han mostrado que las emociones presentan «firmas respiratorias» distintivas. Estas firmas pueden observarse incluso aunque no haya expresiones faciales o verbales (Philippot et al., 2002). A continuación, se sintetizan algunos patrones característicos:</p>
<table style="height: 370px;" width="744">
<tbody>
<tr>
<td style="text-align: center;" width="192"><strong>Emoción</strong></td>
<td style="text-align: center;" width="192"><strong>Patrón respiratorio típico</strong></td>
<td style="text-align: center;" width="192"><strong>Características fisiológicas</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="192">Miedo / Ansiedad</td>
<td width="192">Rápido, superficial, torácico</td>
<td width="192">Activación simpática; hiperventilación leve</td>
</tr>
<tr>
<td width="192">Ira</td>
<td width="192">Rápido, profundo, exhalación forzada</td>
<td width="192">Aumento del tono muscular y del gasto energético</td>
</tr>
<tr>
<td width="192">Tristeza</td>
<td width="192">Lento, irregular, con suspiraciones</td>
<td width="192">Activación parasimpática con variabilidad vagal reducida</td>
</tr>
<tr>
<td width="192">Alegría</td>
<td width="192">Amplio, rítmico y relajado</td>
<td width="192">Equilibrio autonómico; mayor oxigenación</td>
</tr>
<tr>
<td width="192">Calma / Serenidad</td>
<td width="192">Lento, profundo y diafragmático</td>
<td width="192">Activación vagal; coherencia cardíaca</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p style="text-align: justify;">Estos patrones sugieren que <strong>la respiración no solo acompaña la emoción</strong>, sino que también <strong>puede inducirla</strong>. Philippot y colaboradores (2002) mostraron experimentalmente que al adoptar un patrón respiratorio propio de una emoción, los participantes reportaban experimentar sensaciones congruentes con dicha emoción.</p>
<h2 style="text-align: justify;">3. Fundamentos neurofisiológicos</h2>
<p style="text-align: justify;">El control de la respiración involucra estructuras del <strong>tronco encefálico</strong>, particularmente el complejo parabraquial, que integra señales respiratorias y emocionales provenientes de la<strong> amígdala y el hipotálamo</strong> (Homma &amp; Masaoka, 2008). La <strong>activación del sistema simpático</strong> o <strong>parasimpático</strong> modula la <strong>frecuencia y la amplitud</strong> respiratoria según el <strong>estado afectivo</strong>.</p>
<p>Desde la perspectiva de la teoría polivagal, el tono vagal ventral es un indicador de <strong>seguridad fisiológica</strong>. Cuando la <strong>respiración se vuelve lenta y diafragmática</strong>, se estimula el vago ventral, promoviendo <strong>estados de calma</strong> y conexión social (Porges, 2011). En cambio, la <strong>respiración torácica rápida</strong> refleja una dominancia simpática, asociada con la <strong>defensa o el peligro</strong>.</p>
<div class="mceTemp">
<figure id="attachment_33053" aria-describedby="caption-attachment-33053" style="width: 452px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/10/background-2471008_1280.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class=" wp-image-33053" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/10/background-2471008_1280-300x203.jpg" alt="" width="452" height="306" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/10/background-2471008_1280-300x203.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/10/background-2471008_1280-1024x694.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/10/background-2471008_1280.jpg 1280w" sizes="(max-width: 452px) 100vw, 452px" /></a><figcaption id="caption-attachment-33053" class="wp-caption-text"><em>Las emociones son la paleta de colores de nuestra vida     Foto Pixabay</em></figcaption></figure>
<h2>4. Aplicaciones terapéuticas y de autorregulación</h2>
<p style="text-align: justify;">Los hallazgos sobre la relación entre respiración y emoción han dado lugar a diversas intervenciones clínicas y prácticas contemplativas, entre ellas:</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;"><strong>Respiración consciente o diafragmática</strong>: reduce la activación simpática y aumenta la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC), favoreciendo la relajación (Lehrer et al., 2000).<br />
• <strong>Mindfulness y meditación</strong>: integran la atención plena a la respiración como medio para estabilizar los estados emocionales.<br />
• <strong>Terapias complementarias</strong>: utilizan la modulación respiratoria para activar el sistema de seguridad y mejorar la regulación afectiva (Porges &amp; Dana, 2018).<br />
• <strong>Biofeedback respiratorio</strong>: permite visualizar la relación entre respiración, ritmo cardíaco y emoción, facilitando el aprendizaje autorregulatorio.</li>
</ul>
<h2>5. En síntesis</h2>
<p style="text-align: justify;">Parece haber pruebas científicas que apuntan a que<strong> los patrones respiratorios reflejan y modelan los estados emocionales</strong>. La respiración, al ser una<strong> función fisiológica parcialmente voluntaria</strong>, constituye una <strong>herramienta privilegiada</strong> de autorregulación emocional. Desde la teoría polivagal, la respiración profunda y rítmica activa circuitos neurofisiológicos asociados con la seguridad, la calma y la conexión social. En consecuencia, comprender y entrenar la respiración consciente no solo mejora el bienestar psicológico, sino que también promueve una relación más armoniosa entre cuerpo y emoción.</p>
<p>Más información: <strong>profundizar con <a href="https://youtu.be/dnHzaKG925w?si=HYzxKPoLZNFCOfVL">Nazaret Castellanos</a></strong></p>
<p><em>Remedios ORTIZ JURADO </em><em><br />
Médico de familia</em><em><br />
Madrid, octubre 2025 </em></p>
</div><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/10/emociones-y-respiracion/">Respirar las emociones</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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			</item>
		<item>
		<title>Policrisis y salud emocional</title>
		<link>https://www.revistare.com/2025/07/policrisis-y-salud-emocional/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Jul 2025 04:57:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medicina global]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[salud]]></category>
		<category><![CDATA[salud mental]]></category>
		<category><![CDATA[suicidio]]></category>
		<category><![CDATA[teléfono de la esperanza]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Joan SUBIRATS</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/07/policrisis-y-salud-emocional/">Policrisis y salud emocional</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">En momentos de <strong>cambios sociales</strong> rápidos y profundos, que afectan al día a día de todos y que proyectan <strong>sombras de incertidumbre</strong> potentes y significativas, las <strong>emociones afloran</strong> con mayor frecuencia e intensidad. Estas emociones suelen relacionarse con <strong>miedos, desconfianzas, inquietud</strong> sobre qué pasará, cómo me afectará a mí y a los míos, cómo encararé lo que venga si me siento frágil o poco acompañado.</p>
<p style="text-align: justify;">Todo parece señalar un momento de <strong>cambio de época</strong>, donde se juntan transformaciones tecnológicas de gran profundidad (que modifican puestos de trabajo, necesidades formativas, formas de comunicarnos, etc.) con<strong> incertidumbres globales</strong> como la <strong>emergencia climática</strong> o los <strong>cambios geopolíticos</strong> y los equilibrios de fuerza mundiales. Por otro lado, constatamos también ahora los límites crecientes con los que las<strong> democracias</strong> contemporáneas se enfrentan a un horizonte muy condicionado por estos cambios.</p>
<p style="text-align: justify;">Este conjunto de factores y las<strong> interacciones que generan entre sí</strong> es lo que se ha dado en llamar<strong> “policrisis”</strong>, que ha hecho cada vez más <strong>difícil</strong> saber <strong>por dónde y cómo</strong> abordar los efectos que todo esto tiene sobre las <strong>perspectivas de futuro</strong> y las políticas a desplegar por parte de los poderes públicos. No es sólo que se desconozcan las respuestas a los retos planteados, sino que también resulta sumamente complicado <strong>definir con exactitud cuál es el problema</strong> específico que se afronta.</p>
<p style="text-align: justify;">Todo ello genera una <strong>erosión profunda</strong> de los <strong>puentes de confianza</strong> entre dirigentes representativos, <strong>esfera pública y ciudadanía</strong>. La pluralidad de fuentes de información y la dificultad de contrastar lo que aparece en cada momento como noticia, proyecta un velo de incertidumbre y desconfianza que no propicia un debate fiable sobre causas, efectos y decisiones a tomar frente a los retos ya mencionados. Nunca como ahora se dispone de tanta información y de tanto conocimiento acumulado. Y es precisamente en este contexto el que hay mayor dificultad para que la ciudadanía sepa a qué atenerse y qué puede esperar del futuro.</p>
<p style="text-align: justify;">No es de extrañar que la <strong>sensación de fragilidad</strong>, de miedo y de debilidad <strong>tiendan a extenderse</strong>. Cuando, además, los <strong>entornos familiares, grupales o sociales</strong> de encuadre y acompañamiento de las personas <strong>se han ido debilitando</strong> y <strong>perdiendo la capacidad</strong> de mantener vínculos y<strong> vínculos fuertes o significativos</strong>. No es un factor nuevo. Hace muchos años que constatamos esta erosión de los espacios de comunidad e inserción. Podríamos decir que esto ya empezó a darse con la anterior gran transformación tecnológica y social del siglo XX que comportó la estructura de clases de la <strong>sociedad industrial</strong> y el tránsito del campo a las ciudades, con todo lo que comportó de pérdida de los vínculos de familia extensa y comunidad agrarias. Pero, precisamente la estructura de clase generó <strong>nuevas solidaridades y nuevas generaciones de vínculos</strong> y, a pesar de reducir el tamaño de las familias, <strong>mantuvo los fuertes vínculos</strong> de una estructura básica y estable. En el momento actual, los<strong> procesos de individualización son muy intensos</strong>, erosionan vínculos, y <strong>fragmentan</strong> y diversifican<strong> itinerarios personales</strong>, formativos, vecinales, laborales y sociales.</p>
<p style="text-align: justify;">Las relaciones entre <strong>fragilidad emocional</strong> o el <strong>aumento de los miedos</strong> sobre lo que te rodea, el futuro más inmediato, y los<strong> problemas de salud</strong>, sobre todo en lo que se refiere a la <strong>salud y equilibrio mental</strong>, están suficientemente documentadas. Temas como el estrés, <strong>menor capacidad de respuesta a enfermedades</strong>; la propensión a buscar soluciones en la alteración, por mucho o poco, de <strong>hábitos o consumos</strong>; la soledad o dificultad de relación; o ya más directamente, los momentos de <strong>depresión o de ansiedad</strong> acaban teniendo efectos significativos sobre los estados de salud de las personas.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Todo lo que ayude a “re-conectar” a las personas con su entorno</strong> puede ayudar a recuperar la estabilidad emocional y <strong>mejorar la salud</strong>. Tener <strong>gente con la que puedas hablar</strong>, el hecho de pertenecer o<strong> ser parte de un grupo</strong> o espacio social de relación estable y mantener actividades que te permiten <strong>conectar con otros</strong> que son como tú, permite <strong>relativizar las fragilidades</strong> emocionales antes mencionadas, ya que puedes compartir miedos y dolores de cabeza, entender que no eres la única persona a la que todo esto le pasa. La <strong>teoría del capital social</strong> lo pone de relieve. Diferencia entre dinámicas de capital social, muy específicamente destinadas a responder a los intereses concretos de quienes forman parte de la comunidad o del grupo, y <strong>lógicas más complejas y ricas socialmente</strong>, que se dan cuando se trata de conectar entre sí a estos colectivos con intereses similares.</p>
<figure id="attachment_28882" aria-describedby="caption-attachment-28882" style="width: 516px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/07/people-talking-908342_1280.jpg"><img decoding="async" class=" wp-image-28882" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/07/people-talking-908342_1280-300x225.jpg" alt="Re-conectar con el entorno" width="516" height="387" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/07/people-talking-908342_1280-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/07/people-talking-908342_1280-1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/07/people-talking-908342_1280-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/07/people-talking-908342_1280.jpg 1280w" sizes="(max-width: 516px) 100vw, 516px" /></a><figcaption id="caption-attachment-28882" class="wp-caption-text"><em>Tener alguien con quien hablar </em>                                              Foto <a href="https://pixabay.com/es/users/pxby666-925676/?utm_source=link-attribution&amp;utm_medium=referral&amp;utm_campaign=image&amp;utm_content=908342">pxby666</a> en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Y ya, en un estadio superior, la<strong> capacidad de vincular a grupos</strong> y colectivos con intereses diferentes pero que comparten un interés social, más allá de lo que específicamente explica la organización de cada grupo. Cuanto más frágil sea la salud y el equilibrio emocional de la persona, más tenderá a buscar el apoyo y el calor de grupos o colectivos que se encuentren en situaciones similares y que le ayuden a recuperar un sentido de pertenencia y le rebajen la sensación de aislamiento. Pero éste puede ser<strong> un primer paso</strong> en el desarrollo de <strong>habilidades sociales</strong>, hacia lógicas comunitarias que impliquen un sentido, un compromiso social y unos objetivos más amplios.</p>
<p style="text-align: justify;">Las situaciones aquí descritas pueden afectar a <strong>personas de todas las edades</strong> y condiciones sociales, pero, evidentemente, pueden presentar situaciones de <strong>mayor prevalencia</strong> en<strong> momentos vitales específicos</strong>. Personas con <strong>alteraciones de salud mental</strong> que se pueden<strong> agravar fácilmente</strong> en determinadas coyunturas, las edades clave de formación de los<strong> niños y adolescentes</strong>, las <strong>personas mayores</strong> que pierden el sentido de la vida por razones diversas, personas que tienen opciones vitales que se alejan de lo más habitual y considerado como “normal”<strong>, los inmigrantes</strong> que viven en los que viven reglas, gente que ha sufrido circunstancias extremas. Son todas estas situaciones en las que <strong>crecen las posibilidades</strong> que todo ello desemboque en <strong>problemas de salud emocional</strong> y salud mental de las personas que las viven y protagonizan.</p>
<p style="text-align: justify;">Parece bastante claro, por otra parte, que <strong>las nuevas maneras</strong> de vivir, consumir, trabajar, informarse, formarse o divertirse pueden contribuir a<strong> reforzar la individualización</strong> que antes comentábamos y además pueden intensificar estos efectos al demostrar que seguirlas es como “debe ser”, etc. Hay <strong>menos estabilidad familiar</strong> y el tamaño de las familias y las relaciones que se derivan de ella son más limitados.</p>
<p style="text-align: justify;">En uno de los estudios más grandes que nunca se han realizado sobre los temas de salud mental y jóvenes(1) en el ámbito universitario, justo después de la pandemia de la Covid-19, se constataron muchos de estos temas. Las <strong>mujeres participantes</strong> presentaron de manera significativa un <strong>porcentaje más alto de síntomas depresivos</strong>, ansiedad e insomnio clínico o grave y un<strong> porcentaje menor</strong> de <strong>consumo de riesgo de alcohol</strong>, <strong>comparadas con los estudiantes de sexo masculino</strong>. Sobre la prevalencia de pensamientos suicidas, durante las dos semanas previas a la encuesta, el 17% de los estudiantes declaró que <strong>algún profesional médico</strong> le había prescrito tranquilizantes, <strong>ansiolíticos,</strong> <strong>antidepresivos</strong> o hipnóticos en el cuatrimestre anterior.</p>
<p style="text-align: justify;">Todo parece confirmar muchos de los elementos de carácter más general que antes mencionábamos. El propio estudio pone de relieve algunas<strong> pautas de respuesta</strong>, que apuntan a <strong>generar más vínculos</strong>, <strong>establecer conexiones</strong>, propiciar <strong>espacios de encuentro</strong>, sentirse más protagonista de lo que haces o quieres hacer, etc. Si vamos más allá de este ámbito universitario, muchos de los trabajos sobre infraestructuras sociales y comunitarias <strong>apuntan en la misma dirección</strong>, y ponen de relieve la significación de bibliotecas, casales de barrio,<strong> espacios colectivos</strong> autogestionados, etc. Lugares y espacios donde <strong>encontrar a gente como tú</strong>, con quien compartir experiencias, con quien proyectar nuevas vivencias. En definitiva se trata de recuperar el pulso social y comunitario, atendiendo a los cambios generacionales, tecnológicos y emocionales que nos atraviesan.</p>
<p><em>Joan SUBIRATS</em><br />
<em>Catedrático de Ciencias Políticas de la Universitat Autònoma de Barcelona<br />
</em><em>Barcelona, Julio 2025</em></p>
<p>Artículo publicado en el Informe Observatori de l&#8217;Esperança 2023<br />
Fundació Ajuda i Esperança &#8211; https://www.telefonoesperanza.com/</p>
<hr />
<p style="padding-left: 40px; text-align: left;"><span style="font-family: Georgia, Palatino; font-size: 10pt;"><strong>(1)</strong> Nos referimos al estudio encargado por el Ministerio de Universidades y el Ministerio de Sanidad en 2022 y publicado en julio de 2023 donde se analizan los problemas de salud mentales de los universitarios, y donde se entrevistó a cerca de 60.000 estudiantes en una primera fase, que después se completó con una segunda fase, también cuantitativa 0,2. estudio cualitativo.<br />
</span><span style="font-family: Georgia, Palatino; font-size: 10pt;">Los resultados se pueden consultar aquí: www.universidades.gob.es/wp-content/uploads/2023/07/Diseno-Estudio-junio-2023-v4.pdf</span></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/07/policrisis-y-salud-emocional/">Policrisis y salud emocional</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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			</item>
		<item>
		<title>Fortalecerse en la enfermedad</title>
		<link>https://www.revistare.com/2025/04/fortalecerse-en-la-enfermedad/</link>
					<comments>https://www.revistare.com/2025/04/fortalecerse-en-la-enfermedad/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Apr 2025 04:58:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medicina global]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA["salud global"]]></category>
		<category><![CDATA[ela]]></category>
		<category><![CDATA[enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[esclerosis múltiple]]></category>
		<category><![CDATA[Fortalecerse en la enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Josep Ma. ALCALDE]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=25438</guid>

					<description><![CDATA[<p>Josep Ma. ALCALDE</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/04/fortalecerse-en-la-enfermedad/">Fortalecerse en la enfermedad</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">La enfermedad es un mal.</span><span style="font-weight: 400;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Encontrarse enfermo, sea física, psíquica o espiritualmente, no es deseable para nadie.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Dicho esto, y habida cuenta de que, a pesar de no ser deseada, la enfermedad es una viva realidad que en un momento u otro de la existencia puede aparecer —en uno mismo o en su entorno más inmediato—, es fundamental aprender cómo situarse frente a ella, </span><span style="font-weight: 400;">cómo mirarla frente a frente, asumirla o convivir con ella</span><span style="font-weight: 400;">. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Vivir de espaldas a la posibilidad de enfermarse no nos previene de padecer algún desajuste físico y en cambio, asumir que somos </span><i><span style="font-weight: 400;">enfermables</span></i><span style="font-weight: 400;"> puede ayudarnos a estar mejor preparados y hasta a sacar partido de esa situación.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">La enfermedad puede acarrear una pérdida de capacidades</span><span style="font-weight: 400;">: físicas, mentales, emocionales, cognitivas… Esta posibilidad comporta necesariamente un “tener que pasear” por un proceso de duelo, de pérdida, un camino o paseo emocional, con más o menos sacudidas y turbulencias, llegando a parecerse a la montaña rusa, dibujando y cambiando nuestra vida.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Si no asumimos del mejor modo posible esta situación, podemos caer fácilmente en el desánimo crónico y salir perdiendo en todos sentidos. </span><span style="font-weight: 400;">Toda situación adversa representa una oportunidad y la enfermedad no es la excepción.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Necesitaremos para ello toda la fuerza de nuestra decisión y el apoyo de las personas de nuestro entorno, para no dejarnos abatir sino salir fortalecidos.</span></p>
<h4 style="text-align: justify;">No existen enfermedades, sino personas enfermas</h4>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">El modo como cada persona sufre la enfermedad es muy personal. Por eso es difícil aplicar recetas universales en cuanto a la gestión de los malestares, etc. Es importante para la persona enferma </span><i><span style="font-weight: 400;">compartir </span></i><span style="font-weight: 400;">experiencias, explicar tu enfermedad. Suele haber siempre un fruto en el oyente. Se siente cercano a quien está enfermo, y reflexiona sobre su propia situación, quizá valorándola más que antes.</span></p>
<p style="text-align: justify;">Pero las fases que se atraviesan ante un diagnóstico serio, suelen ser bastante parecidas en un gran porcentaje de personas:</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">1</span><span style="font-weight: 400;">&#8211; </span><span style="font-weight: 400;">Shock o rabiosa negación de la enfermedad.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">2</span><span style="font-weight: 400;">&#8211; Miedo, inseguridad, ansiedad, estrés.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">3</span><span style="font-weight: 400;">&#8211; Enérgico enojo, ira.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">4</span><span style="font-weight: 400;">&#8211; Profunda tristeza, depresión.</span></p>
<p>5- Aceptación porque la vida sigue adelante.</p>
<p style="text-align: justify;">. <a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/woman-5941896_1280.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-25442 aligncenter" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/woman-5941896_1280-1024x683.jpg" alt="" width="626" height="417" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/woman-5941896_1280-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/woman-5941896_1280-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/woman-5941896_1280-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/woman-5941896_1280.jpg 1280w" sizes="(max-width: 626px) 100vw, 626px" /></a></p>
<p><span style="font-family: Helvetica; font-size: 12pt;">La enfermedad puede fortalecernos internamente</span>                           <em>Foto Pixabay</em></p>
<p style="text-align: justify;">El ritmo para pasar de una fase a otra es completamente individual, y hay personas que se estancan en una de ellas durante más tiempo, pero suelen avanzar con ayuda de su entorno o por maduración interna.</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">La enfermedad no nos pidió permiso para atacarnos, pero nosotros </span><span style="font-weight: 400;">somos dueños —o podemos llegar a serlo— de nuestras actitudes ante ella</span><span style="font-weight: 400;">. Al menos, podemos conquistar, poco a poco en nosotros mismos, unas actitudes adecuadas para afrontar la situación actual y para ir evolucionando de la mejor manera posible.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-weight: 400;">Las claves que más nos pueden ayudar son:</span></p>
<ul style="text-align: justify;">
<li><strong>Amor</strong>: <span style="font-weight: 400;">Es importante aprender a </span><span style="font-weight: 400;">quererse primero a uno mismo</span><span style="font-weight: 400;">, como una nueva persona que “ha nacido” como consecuencia de esas pérdidas, de esas limitaciones y de su nueva realidad. Ya somos otro, nada será igual. Se empieza una nueva vida y hay que aprender a reconocerse y quererse con esa y desde esa nueva realidad, fomentando la autoestima y el “amor propio”; asumiendo que uno llega donde llega, es tal cual es y, por tanto, solo es así como se le puede ver, conocer, querer y amar por su pareja, sus hijos, sus amigos… Todos ellos tienen derecho, igual que lo ha tenido uno mismo, a experimentar y pasear, tranquilamente, por un proceso de duelo. Sin prisas porque la persona a quien aman ya no es “aquella” sino que es una persona “nueva”, que llega donde llega, y con quien tienen derecho a construir una nueva vida desde esa realidad, nueva para todos.</span></li>
<li><strong>Humor</strong>: <span style="font-weight: 400;">El amor sin humor es rigidez y el humor sin amor es cinismo; no hay amor sin humor, no hay humor sin amor. Ante la adversidad de la enfermedad, que nos ha cambiado la vida sin pedir permiso, incluso y a pesar de nuestra más firme oposición, uno puede, a grandes rasgos, desde su propio “ser”,  adoptar dos grandes posiciones vitales: q</span><span style="font-weight: 400;">uedarse en la </span><b>fase de negación</b><span style="font-weight: 400;">, enganchado, condenado en ella, enojado, amargándose la existencia, no solo uno mismo sino también a su entorno: “Ni hablar, yo por aquí no paso ni pasaré”. O bien, dar ese salto mortal sin red hasta el “¿<b>y por qué no a mi TAMBIÉN</b>?”. Mirar la vida, no desde la ingenuidad sino con profundidad. Desde el buen humor, desde la sonrisa gratuita, amable y agradecida porque la vida nos ha sido regalada y no hemos hecho nada para estar ahí y, menos aún, para seguir estando ahí y, a pesar de ello, lo cierto es que somos y estamos ahí. <b>La vida nos ha sido regalada y nos la merecemos regalándola</b>; poder bromear con la enfermedad, tutearla, poderte reír de ella, desde ella, con ella, a pesar de ella… El efecto mariposa: contagio mi humor, tanto mi buen humor como mi mal humor; mis buenos momentos y también los no tan buenos, desde mi responsabilidad; para bien y para no tan bien, sabiendo que no vivo ni deseo vivir aislado, en medio de la solitaria inmensidad del inmenso océano.</span></li>
<li><strong>Confianza</strong>: Mirarse al espejo dudando de uno mismo, más nunca imaginamos que nos encontraríamos con nuestro mejor yo; confiar en uno mismo, en la propia evolución personal, sabiendo que la enfermedad cambia a las personas pero que, visto <i>ex post</i>, en el <i>stop</i> del camino en que nos encontramos se admite con gozo que hemos devenido en una persona más sensible, más tierna, más acogedora, más vulnerable, más humilde. Hay un antes y un después de que la enfermedad irrumpiera en nuestra vida y nos preferimos ahora, aprendiendo a redescubrirnos y a reconciliarnos con nosotros mismos. Es un desaprender para aprender día a día, instante a instante, a dejarse querer, desde el amor sincero de los que te acompañan en el caminar, la familia y los amigos. Aun cuando a lo mejor no era necesario hacerlo de esta forma, si somos creyentes, dar gracias al Misterio del que uno se siente profunda y amorosamente acompañado y que le ha descubierto esa nueva realidad, esa nueva forma de ser, hacer y sentir, de leer la vida y la existencia y, ciertamente, visto <i>ex post</i>, preferirse así.</li>
<li><strong>Gratitud</strong>: Gracias a la vida, que me ha dado tanto” (Violeta Chamorro). Gratitud es saberse y reconocerse vulnerable. Es, como dice la frase, “soy con los otros” ahora que uno ya no llega solo donde antes llegaba sin ninguna dificultad, mostrar gratitud hacia los otros (familia, amigos…) por su cariño y apoyo, sin tener porqué hacerlo, ya que la enfermedad es de uno, no de ellos. Es dar las gracias por estar ahí, por cogernos del brazo cuando lo hemos reclamado, por compartir nuestras pérdidas, por escucharnos y animarnos cuando lo necesitamos, por aguantar nuestros lloros con amor. Y, también, agradecer al Misterio, a la Existencia, al Espíritu —o a aquello en lo que cada uno crea—, por estar ahí y cogernos del brazo, por consolarnos cuando nos derrumbamos, por regalarnos la posibilidad de ver, en nuestra vida, más allá de nuestras propias narices.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;"><b>En definitiva, redescubrir la enfermedad como una magnífica oportunidad para reconstruirnos como una persona mejor, por y para nosotros, por y para los otros.</b></p>
<p style="text-align: justify;"><em>Josep Ma. ALCALDE<br />
</em><em>Abogado. C<span style="font-weight: 400;">asado y padre de dos hijos, tiene esclerosis múltiple.<br />
</span></em><em>Mataró, Abril 2025</em></p>
<p style="text-align: justify;"><em>(Texto tomado del ebook «Fortalcerse en la enfermedad», de la Dontknow School of Life, 2018)</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/04/fortalecerse-en-la-enfermedad/">Fortalecerse en la enfermedad</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Inteligencia artificial y salud</title>
		<link>https://www.revistare.com/2025/01/inteligencia-artificial-para-la-salud/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Jan 2025 05:58:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medicina global]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Inteligencia Artificial]]></category>
		<category><![CDATA[Inteligencia artificial y salud]]></category>
		<category><![CDATA[Remedios Ortiz]]></category>
		<category><![CDATA[salud]]></category>
		<category><![CDATA[sistema sanitario]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Remedios ORTIZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/01/inteligencia-artificial-para-la-salud/">Inteligencia artificial y salud</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">En nuestros días puede decirse que la<strong> inteligencia artificial</strong> está presente, en alguna de sus formas, en prácticamente <strong>todas las actividades</strong> <strong>de la vida diaria</strong>. Pero en el ámbito sanitario se están desarrollando y usando aplicaciones de gran utilidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Bajo el término IA se incluyen<strong> distintos recursos y herramientas</strong> que facilitan, ayudan, simplifican y hacen más <strong>eficiente la diversidad de las tareas sanitarias</strong>. Estos recursos no sustituyen en absoluto a las personas, que somos quienes finalmente lo aplicamos para alcanzar unos objetivos. El uso de este tipo de herramientas debe enmarcarse en unos <strong>valores que respeten los derechos humanos</strong> y estén centrados en <strong>el bien de la persona</strong>.</p>
<h2>Algunos usos de la IA en el mundo sanitario</h2>
<ol>
<li style="text-align: justify;">La <strong>detección precoz de enfermedades</strong> y la toma <strong>oportuna de decisiones</strong>. Para ello existen programas que procesan millones de imágenes o muestras biológicas y con algoritmos permiten hacer <strong>diagnósticos precoces</strong> al detectar las patologías en fases tempranas. Esto permite un abordaje oportuno del tratamiento y aumentan las tasas de supervivencia. Se aplica por ejemplo en casos de <strong>cáncer de mama</strong> o cáncer de <strong>colon</strong>.</li>
</ol>
<p style="text-align: justify;">La IA es un <strong>soporte fundamental a la hora de la decisión clínica</strong> en casos complejos. A partir de datos de pacientes, de estudios clínicos ya realizados y de la literatura médica, la IA procesa la información y se extraen recomendaciones para decidir mejor.</p>
<ol style="text-align: justify;" start="2">
<li>Otro aspecto para destacar es el gran avance en <strong>la personalización de tratamientos</strong>, sobre todo los especialmente agresivos. Gracias al análisis y procesamiento de los datos personales del paciente y <strong>de su genética</strong> se puede ajustar mucho mejor el tipo de tratamiento y la dosis que es conveniente aplicar. Existen programas de IA usados en atención primaria que crean alertas al prescribir medicamentos y nos avisan si son los más indicados o <strong>están interactuando</strong> con otra medicación que el paciente puede estar tomando.</li>
<li><strong>La telemedicina y la asistencia virtual</strong> es otro recurso. Los chatbots son robots que responden y preguntan en tiempo real, bien sea con voz o textos. Estos sistemas procesan el lenguaje natural y permiten que nos podamos entender. Algunos de estos programas tienen la capacidad de ir aprendiendo automáticamente interactuando con la persona. De este modo ofrecen <strong>una atención médica básica</strong>, responden preguntas simples de salud y se facilita la gestión de la salud en casa. Durante la pandemia de COVID fueron esenciales para la monitorización remota de los síntomas y permitió la asistencia médica a distancia. Estos soportes también proporcionan a los pacientes recordatorios médicos, apoyo emocional en cuanto se mejora la atención sanitaria resolviendo dudas, y por otro lado reduce la carga asistencial. En ambientes de <strong>personas dependientes por edad</strong> o por patologías crónicas estos recursos de chat bots o asistentes virtuales facilitan la vida diaria y favorecen una mayor autonomía brindando un apoyo emocional y social, reducen la soledad y mejoran el bienestar mental.</li>
<li>Otra aplicación de la IA son los <strong>dispositivos electrónicos que facilitan un mejor control de los pacientes crónicos.</strong> Estos dispositivos pueden ser un reloj o unas gafas que pasan desapercibidos, son accesorios que van en el vestuario y aportan datos del paciente. Al ser procesados con IA, facilitan el seguimiento de la enfermedad. Así en el caso de <strong>pacientes diabéticos,</strong> pueden llevar en el brazo dispositivos que van registrando los valores de glucemia, y avisan cuando los niveles no son los adecuados; además hacen registros que a través de una aplicación móvil se pueden revisar en el centro sanitario cuando el paciente acude a sus controles por enfermería.</li>
<li>En el campo de la investigación la IA tiene otro uso muy importante ya que <strong>permite acelerar el descubrimiento de nuevos fármacos y vacunas.</strong> Gracias a la rapidez con la que la IA analiza y procesa los datos obtenidos en los ensayos clínicos, se contrastan con estudios previos y se identifican patrones o correlaciones que podrían pasar desapercibidos sin este recurso. La IA ha permitido acelerar la producción de nuevas vacunas gracias a la rapidez en la identificación de la secuencia genética sobre la que se diseñan.</li>
<li>El<strong> reconocimiento facial</strong> aplicado al ámbito sanitario permite <strong>identificar enfermedades raras y trastornos genéticos.</strong> A través de estas tecnologías y con una simple fotografía se procesan bases de datos de hasta ocho mil imágenes donde se pueden identificar este tipo de patologías.</li>
</ol>
<figure id="attachment_22293" aria-describedby="caption-attachment-22293" style="width: 633px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/technology-3389904_1280.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-22293" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/technology-3389904_1280-300x169.jpg" alt="" width="633" height="356" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/technology-3389904_1280-300x169.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/technology-3389904_1280-1024x575.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/technology-3389904_1280.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 633px) 100vw, 633px" /></a><figcaption id="caption-attachment-22293" class="wp-caption-text"><em>La inteligencia artificial no sustituye a las personas. Las sirve.           Fotografía: Geralt en Pixabay</em></figcaption></figure>
<ol start="2">
<li style="text-align: justify;"><strong>En los embarazos</strong> la IA registra y procesa datos en tiempo real, que van aportando información sobre el estado del embarazo mejorando la seguridad y evitando procesos invasivos.</li>
<li style="text-align: justify;">La <strong>Cirugía robótica,</strong> asistida mediante inteligencia artificial, permite realizar intervenciones mínimamente invasivas, reduciendo el tiempo de recuperación y el riesgo de complicaciones. Además, se pueden revisar los datos de cirugías previas, optimizando las técnicas y previniendo complicaciones que pueden producirse mediante el procedimiento quirúrgico. El robot da Vinci es un instrumento quirúrgico que obedece al cirujano y a la vez aumenta su capacidad para operar con mayor precisión y reduce las limitaciones humanas como el temblor y facilita una visión muy clara de la anatomía del paciente. De este modo el cirujano está sentado delante de una consola manipulando los mandos del robot y a la vez tiene una visión tridimensional del área que está siendo intervenida.</li>
<li style="text-align: justify;">Otro campo interesante de aplicación de la IA en el mundo sanitario es la <strong>rehabilitación y la fisioterapia</strong>. A través de estos sistemas se pueden personalizar los programas terapéuticos en función del proceso personal del paciente. Son sistemas que de modo automático<strong> ajustan los ejercicios y la intensidad</strong> de la terapia dependiendo de las necesidades que el paciente va demandando. Los exoesqueletos programados con IA artificial que asisten a paciente con accidentes medulares o que han sufrido accidentes cerebrovasculares facilitan la recuperación de la movilidad poco a poco.</li>
<li style="text-align: justify;">En el <strong>campo de la salud mental</strong>, a través de aplicaciones móviles que utilizan técnicas de aprendizaje automático, se detectan síntomas de ansiedad o depresión en los usuarios. Estas aplicaciones a su vez pueden ofrecer intervenciones: ejercicios cognitivos conductuales o técnicas de respiración. Además detectan e identifican a personas que están en riesgo de trastornos mentales o tendencias suicidas mediante algoritmos que analizan datos de la voz o patrones de comportamiento en las redes sociales.</li>
</ol>
<p style="text-align: justify;">Otros campos de aplicación son la <strong>prevención de epidemias,</strong> por medio de análisis de grandes bases de datos epidemiológicos, la <strong>cirugía ortopédica</strong> a través de prótesis inteligentes, y la <strong>gestión hospitalaria</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">En síntesis, algunas de las ventajas de la IA serían:</p>
<ul style="text-align: justify;">
<li>Diagnósticos más rápidos y precisos</li>
<li>Mejora la calidad de vida de pacientes crónicos y mayores a través de asistentes virtuales y robots que sirven de apoyo</li>
<li>Agilizan los tiempos de investigación para el desarrollo de nuevos fármacos</li>
<li>Permiten mejor control y seguimiento de los pacientes crónicos mediante los dispositivos electrónicos.</li>
<li>Alivian la carga de trabajo a los profesionales sanitarios</li>
<li>Permiten una mayor personalización de los tratamientos</li>
<li>Favorecen la prevención de enfermedades y la promoción de la salud</li>
<li>Mejoran la accesibilidad y la equidad en la atención sanitaria.</li>
</ul>
<h2 style="text-align: justify;">Estas ventajas no están exentas de riesgos</h2>
<ul>
<li style="text-align: justify;"><strong>Errores en los algoritmos</strong>; éstos aplicados al diagnóstico de enfermedades se entrenan a partir de grandes bases de datos. El algoritmo puede equivocarse dando un falso positivo, identificando una enfermedad donde no la hay, o bien un falso negativo ignorando un caso real. Esto puede conllevar un tratamiento inadecuado o programaciones de intervenciones incorrectas. De ahí la importancia de la supervisión humana para tomar la decisión definitiva.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>Mal uso de las herramientas </strong>de IA por falta de preparación o mala interpretación del algoritmo por parte del profesional o de los pacientes. Es necesario contrastar los resultados por parte profesionales sanitarios entrenados.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>Sesgos que provocan desigualdades.</strong> En aquellos casos en los que la base de datos que entrena un algoritmo para diagnosticar una patología es representativa de un grupo poblacional, este algoritmo puede no ser válido para otros colectivos. Al tomar decisiones a veces se priorizan necesidades en unos grupos poblacionales en detrimento de otros.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>Falta de transparencia</strong>, en tanto que los algoritmos son operaciones algebraicas en los que el entrenamiento modela los parámetros con los que opera. Estos parámetros no son entendibles en términos humanos convencionales. Es un ámbito especializado en que los creadores tienen el control del diseño, lo cual hay que tener presente.</li>
<li style="text-align: justify;">Riesgo de la <strong>privacidad de los datos</strong> de nuestra salud para que no se utilicen de modo indebido.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>Brechas de responsabilidad</strong>; discernir en caso de error si la responsabilidad puede ser del algoritmo, de la empresa que suministró los datos, del desarrollador, de quien usó esta IA. En este momento hay debate sobre estos temas ya que la tecnología va por delante de la regulación.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Está clara la necesidad de tiempo para adaptarse e integrando estas herramientas en la relación médico-paciente. El sanitario se ha de ir familiarizando en el uso de estos recursos y el paciente lo pueda entender y pueda colaborar.</p>
<p style="text-align: justify;">En resumen, la IA es una herramienta muy potente que no reemplaza a la persona; está para usarla, facilitar y mejorar la atención y el cuido de las personas y de la población que es lo realmente importante.</p>
<p><em>Remedios ORTIZ<br />
</em><em>Médico de familia<br />
</em><em>Madrid, enero 2025</em></p>
<p><em>(Este artículo apareció en el número de enero 2025 de la Revista RE Catalán)</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/01/inteligencia-artificial-para-la-salud/">Inteligencia artificial y salud</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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			</item>
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		<title>Un sistema siempre vigilante</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/10/el-sistema-nervioso-autonomo-siempre-vigiando/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Oct 2024 04:58:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medicina global]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Remedios Ortiz]]></category>
		<category><![CDATA[sistema nervioso autónomo]]></category>
		<category><![CDATA[teoría polivagal]]></category>
		<category><![CDATA[Un sistema siempre vigilante]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Remedios ORTIZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/10/el-sistema-nervioso-autonomo-siempre-vigiando/">Un sistema siempre vigilante</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong>El Sistema Nervioso Autónomo</strong> es el <strong>gran desconocido</strong> de nuestro cuerpo.</p>
<p style="text-align: justify;">Se nos habla mucho <strong>sobre neurociencia</strong>, sobre las endorfinas, sobre <strong>el cerebro</strong>, sobre la <strong>columna vertebral</strong> y los nervios que nos permiten <strong>movernos a voluntad</strong>, controlar nuestra postura, <strong>dirigir nuestra conducta</strong>. Pero una parte importante de nuestra vida, transcurre <strong>sin que nos demos cuenta de nada</strong>. Y es tan <strong>imprescindible</strong> como el otro. Se trata del Sistema Nervioso Autónomo, de nuestro sistema nervioso que se ocupa de <strong>funciones corporales</strong> que se realizan <strong>sin control consciente</strong>, de modo autónomo, independientemente de nuestra voluntad. <strong>Desempeña un papel central</strong> en el mantenimiento del <strong>equilibrio interno</strong>, regulando casi <strong>todos los órganos del organismo</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Funciones como la <strong>respiración</strong>, la <strong>presión arterial</strong>, la <strong>frecuencia cardiaca</strong>, la temperatura, el peso, la digestión, <strong>el metabolismo</strong>, el balance hidroelectrolítico,<strong> la sudoración</strong>, la micción, la defecación, <strong>la respuesta sexual</strong> entre otros procesos están regidos por este sistema nervioso autónomo.</p>
<p style="text-align: justify;">A través de la información <strong>procedente de los sentidos y de las vísceras</strong>, el sistema nervioso autónomo <strong>evalúa constantemente el </strong><strong> riesgo </strong><strong>potencial</strong> que hay en el entorno. Este proceso de <strong>evaluación automática</strong> se ha denominado <strong>neurocepción</strong>; el modo en que se <strong>percibe el entorno</strong> y el tipo de conducta que se despliega están directamente vinculados a <strong>esta neurocepción</strong> o evaluación automática.</p>
<p style="text-align: justify;">En los <strong>años noventa</strong>, el psicólogo americano <strong>Stephen Porges</strong>, propuso una <strong>nueva mirada sobre el SNA</strong>, respecto al modo en el que hasta entonces se había conocido. Compuesto por dos sistemas el <strong><em>simpático</em></strong> encargado de activar las respuestas de lucha y huida en situaciones de emergencia y el  <strong><em>parasimpático</em></strong> con una función de restablecer la homeostasis.</p>
<figure id="attachment_19100" aria-describedby="caption-attachment-19100" style="width: 536px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/neurons-7079536_1280.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-19100" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/neurons-7079536_1280-300x169.jpg" alt="Entender el SNA puede ayudarnos a gestionarlo" width="536" height="302" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/neurons-7079536_1280-300x169.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/neurons-7079536_1280-1024x576.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/10/neurons-7079536_1280.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 536px) 100vw, 536px" /></a><figcaption id="caption-attachment-19100" class="wp-caption-text"><em>El Sistema Nervioso Autónomo regula actividades no conscientes</em></figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">En sus primeras investigaciones Porges observó la <strong>acción beneficiosa del nervio vago</strong>, principal componente del sistema parasimpático, en la <strong>regulación del corazón</strong>. Sus estudios sobre la evolución del SNA en los mamíferos le llevaron a comprender que <strong>este nervio no era una red unitaria sino que estaba compuesto por varias vías</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">La<strong> teoría polivagal</strong> propuesta por S. Porges plantea como  el SNA se ha ido desarrollando y evolucionando desde los primeros vertebrados hasta los humanos dando lugar a <strong>tres sistemas diferenciados</strong> con <strong>bases  neurofisiológicas</strong> capaces de desarrollar <strong>conductas </strong>para afrontar los nuevos desafíos.</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;">El sistema <strong>parasimpático dorsal</strong>, sistema de inmovilización, está regulado por unas vías nerviosas que<strong> se originan</strong> en el núcleo motor dorsal del vago localizado <strong>en el tronco cerebral</strong>; estas vías<strong> no están mielinizadas</strong> y actúan en estructuras subdiafragmáticas, como estómago e intestinos. Este sistema se activa ante la <strong>percepción de amenaza para la vida</strong> facilitando <strong>la inhibición del movimiento</strong> que permite pasar inadvertidos <strong>hasta fingir la propia muerte</strong>. En este estado <strong>disminuye la actividad metabólica</strong> y la necesidad de comida, y aumenta <strong>el umbral del dolor</strong>. La presión arterial y la frecuencia cardiaca bajan pudiendo llegar a situaciones de parada cardiorrespiratoria.</li>
</ul>
<ul>
<li style="text-align: justify;">El <strong>sistema simpático</strong>, sistema de movilización <strong>lucha/huida</strong>, está regulado por unas vías que recorren la <strong>médula espinal</strong>. Se caracteriza por ser un<strong> sistema defensivo</strong>, de <strong>movilización</strong>. Las conductas asociadas a él son típicas de los <strong>estados de estrés</strong>, de lucha/huida. Entre otros efectos <strong>aumenta la actividad metabólica</strong> y el gasto energético, <strong>aumenta la frecuencia cardiaca</strong> e inhibe el proceso digestivo.</li>
<li style="text-align: justify;">Sistema<strong> parasimpático ventral</strong>, sistema <strong>de conexión</strong>, está regulado por fibras motoras mielinizadas que tienen su o<strong>rigen en el tronco del encéfalo ventrolateral</strong>, en el núcleo ambiguo y llegan a inervar estructuras supradiafragmáticas como bronquios, corazón, esófago, velo del paladar, laringe y faringe. La regulación visceral de este sistema<strong> es más eficiente</strong> al tratarse de fibras nerviosas mielinizadas. Este sistema se activa ante señales de <strong>calma y seguridad</strong>, y responde a la necesidad de interacción y de establecer <strong>vínculos con otros seres sociales</strong>. La<strong> implicación social</strong> y las funciones asociadas a la atención, al movimiento, a la emoción y a la comunicación son algunas de las conductas asociadas a este sistema.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Las conductas de<strong> inmovilización ó de lucha</strong> como respuesta al riesgo, y los comportamientos de <strong>interacción social</strong> moldeados por patrones de conexión tienen un <strong>fundamento fisiológico</strong> que se puede comprender desde la perspectiva de la<strong> teoría polivagal</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span style="font-size: 14pt;">¿Cuáles son las implicaciones para la vida diaria?</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Para poder gestionar, y en su caso revertir posibles <strong>reacciones recurrentes de huida o lucha</strong>, por la activación de estos sistemas, es necesario<strong> detectar las señales fisiológicas</strong> que nos informan de un <strong>predominio de esos sistemas</strong>. Existen terapias facilitadoras de la activación del sistema <strong>parasimpático vagal</strong>, facilitador de la <strong>calma y de la interacción social</strong>. Habitar con conciencia nuestro cuerpo cada día nos permite establecer una sintonía con nosotros mismos.</p>
<p style="text-align: justify;">Hay muchas actividades que pueden ayudarnos a gestionar la vida diaria, entendiendo estos sistemas. Por ejemplo,<strong> practicar la meditación</strong> centrada en la<strong> respiración</strong>, <strong>cantar o tararear</strong>, escuchar <strong>sonidos binaurales</strong>, generar pensamientos positivos,<strong> reir</strong>,<strong> hacer deporte</strong>, estiramientos, practicar el perdón, aplicar el <strong>automasaje del cuello</strong> y la nuca, son algunas de las técnicas más al alcance para tonificar el <strong>sistema parasimpático vagal</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Es recomendable <strong>dedicar un tiempo diario</strong> a la práctica de <strong>estos hábitos</strong> para favorecer el <strong>bienestar global</strong> y en definitiva <strong>el bien ser</strong>. Cuanto más conozcamos nuestro cuerpo, mejor comprenderemos reacciones que, a veces nos pueden haber parecido incomprensibles.</p>
<p><em>Remedios ORTIZ JURADO<br />
</em><em>Médico de familia<br />
</em><em>Madrid, octubre 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/10/el-sistema-nervioso-autonomo-siempre-vigiando/">Un sistema siempre vigilante</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<item>
		<title>Respiración y emociones</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/07/respiracion-y-emociones/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Jul 2024 04:58:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medicina global]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[cuiido]]></category>
		<category><![CDATA[relajación]]></category>
		<category><![CDATA[Remedios Ortiz]]></category>
		<category><![CDATA[respiración]]></category>
		<category><![CDATA[Respiración y emociones]]></category>
		<category><![CDATA[serenidad]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Remedios ORTIZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/07/respiracion-y-emociones/">Respiración y emociones</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify; padding-left: 80px;"><em>«Respirar es el primer acto de la vida y el último. Nuestra vida depende de ello. Desde nuestra primera inhalación hasta la última exhalación, nuestro bienestar físico y mental depende de una buena respiración.» (Joseph Pilates)</em></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>La respiración</strong> es un proceso fisiológico <strong>esencial para la vida</strong>, por el cual los seres vivos <strong>inhalan el oxígeno</strong> necesario para la producción de energía en las células y <strong>exhalan el anhidrido carbónico</strong> resultado de la respiración celular.</p>
<p style="text-align: justify;">Y sin embargo&#8230; ¡qué <strong>poca importancia</strong> le damos a respirar!</p>
<p style="text-align: justify;">Para lograrlo se combina un engranaje de <strong>diferentes órganos</strong> y <strong>estructuras</strong> del cuerpo.</p>
<p style="text-align: justify;">Nariz y boca son <strong>la puerta de entrada</strong> del aire que atravesando la faringe alcanza <strong>la tráquea</strong>, distribuyéndose por las<strong> ramificaciones</strong> del árbol bronquial hasta alcanzar los <strong>alveolos pulmonares</strong>. Éstos son unos<strong> diminutos sacos</strong> de 0,2 a 0,3 mm de diámetro. La cantidad de alveolos en un<strong> adulto sano</strong> es de <strong>300 millones</strong> que corresponde a una superficie de <strong>70 a 100 metros cuadrados</strong> disponibles para el intercambio de <strong>oxígeno y monóxido de carbono</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Inspiración y espiración</strong> son las dos fases de la función respiratoria y <strong>varían en frecuencia y profundidad</strong> dependiendo de la demanda en cada momento. El rango de respiraciones<strong> por minuto</strong> es de<strong> 12 a 18 ciclos</strong>; esta frecuencia <strong>varía con el esfuerzo físico</strong> y también con el <strong>estado emocional</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Los estados de <strong>ansiedad o</strong> de<strong> sosiego</strong> marcan la <strong>variabilidad de la función respiratoria</strong> a través del <strong>sistema nervioso central</strong> y el<strong> sistema nervioso autónomo</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Respiración y emociones</strong> están <strong>estrechamente relacionadas</strong> de manera que <strong>estados emocionales</strong> de estrés, ansiedad, miedo, tristeza, llanto, alegría o risa, <strong>cambian el modo en que respiramos</strong>.</p>
<figure id="attachment_17321" aria-describedby="caption-attachment-17321" style="width: 393px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/nature-8064210_1280.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-17321" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/nature-8064210_1280-300x168.png" alt="" width="393" height="220" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/nature-8064210_1280-300x168.png 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/nature-8064210_1280-1024x574.png 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/nature-8064210_1280.png 1280w" sizes="auto, (max-width: 393px) 100vw, 393px" /></a><figcaption id="caption-attachment-17321" class="wp-caption-text"><em>Con la respiración podemos gestionar nuestras emociones</em></figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">En situaciones de<strong> estrés y ansiedad</strong> se produce <strong>hiperventilación</strong> con respiraciones rápidas y superficiales que pueden causar <strong>opresión torácica o mareo</strong>; el <strong>miedo</strong> se expresa con <strong>respiraciones entrecortadas y rápidas</strong>; en la <strong>tristeza</strong> y el llanto son frecuentes los <strong>suspiros profundos</strong> y los sollozos que impiden el patrón respiratorio normal; la <strong>alegría y la risa</strong> se traduce en <strong>respiraciones rápidas </strong>e irregulares con sensación de <strong>falta de aire</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Si las<strong> emociones</strong> <strong>definen</strong> nuestro modo de respirar, <strong>lo contrario</strong> también sucede: se pueden <strong>modular las emociones</strong> con la práctica de <strong>técnicas de respiración consciente</strong> que inciden en el modo como gestionamos nuestro estado interior. Las emociones pueden gestionarse deliberadamente, <strong>a través de la respiración</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Una <strong>respiración abdominal profunda</strong> y <strong>lenta</strong> en la que el <strong>diafragma</strong> juega un<strong> papel fundamental</strong>, favorece la <strong>relajación y el sosiego</strong>. Prácticas como el pranayama en yoga o la meditación <strong>regulan las emociones</strong> y mejoran la <strong>sensación de bienestar</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Los avances en neurociencia</strong> logrados en las últimas décadas han permitido mostrar cómo la <strong>respiración consciente</strong> <strong>modula la actividad cerebral</strong>, mejora la<strong> coherencia y comunicación</strong> entre diferentes <strong>áreas cerebrales,</strong> incidiendo de modo duradero en la <strong>estructura cerebral</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">La práctica cotidiana de <strong>técnicas de respiración consciente</strong> es una excelente propuesta para <strong>mejorar la capacidad de atención y de la memoria</strong>, favoreciendo la toma de decisiones y en definitiva un mayor <strong>bienestar emocional</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Remedios ORTIZ<br />
</em><em>Médico de familia<br />
</em><em>Madrid, julio 2024</em></p>
<p>Para profundizar:<br />
<em>Neurociencia del cuerpo</em>. Nazareth Castellanos<br />
<em>El poder de la respiración. Aprende a respirar bien para ayudar a tu sistema inmune</em>. Thomas Rampp</p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/07/respiracion-y-emociones/">Respiración y emociones</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>El estrés y tu salud</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/04/el-estres-y-tu-salud/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Apr 2024 04:58:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medicina global]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA["salud global"]]></category>
		<category><![CDATA[calma]]></category>
		<category><![CDATA[El estrés y tu salud]]></category>
		<category><![CDATA[estrés]]></category>
		<category><![CDATA[noradrenalina]]></category>
		<category><![CDATA[Remedios Ortiz]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Remedios ORTIZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/04/el-estres-y-tu-salud/">El estrés y tu salud</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">El estrés es una palabra -y un estado de las personas- que acompaña a nuestra sociedad de manera habitual. Nos hemos acostumbrado a ella. Pero es importante saber qué es realmente el estrés y cómo impacta en nuestra salud, para poder gestionarlo mejor.</p>
<p style="text-align: justify;">El origen del estrés puede estar en<strong> causas psicológicas</strong>, como un conflicto familiar, los problemas laborales, las dificultades en las relaciones sociales, los cambios en el estilo de vida. También pueden provocarlo agentes ambientales, como ruidos, vibraciones, radiaciones, temperaturas extremas, etc. durante un período largo de tiempo. Todo ello provoca cambios en el organismo, que se encuadran en la llamada <strong>respuesta fisiológica a situaciones de estrés</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">En los años cincuenta, los estudios hechos en animales para tratar de analizar los mecanismos de esta respuesta demostraron que los <strong>estímulos estresantes</strong> activaban en el cerebro <strong>dos importantes circuitos neuronales</strong>, responsables de la liberación de sustancias que permitían al animal responder a los estímulos mencionados.</p>
<p style="text-align: justify;">En concreto, ante una situación de estrés se pone en marcha por un lado el <strong>sistema nervioso simpático</strong>. La activación de este sistema prepara el organismo para responder ante una situación vivida como una amenaza. Se dilatan las pupilas, se abren los párpados, se activan las glándulas sudoríparas, se dilatan los vasos sanguíneos de las grandes masas musculares y se estrechan los vasos sanguíneos del resto del cuerpo, se incrementa la actividad del corazón que produce un mayor gasto cardíaco, se abren los bronquios para favorecer el paso del aire a los pulmones y se inhiben las secreciones en el sistema digestivo.</p>
<p style="text-align: justify;">También el sistema nervioso simpático actúa sobre la <strong>médula adrenal</strong>, localizada en el polo superior de los riñones, favoreciendo la liberación de <strong>adrenalina y noradrenalina</strong>. Estas sustancias son hormonas y provocan que algunas partes del cuerpo respondan de la misma manera que el sistema nervioso simpático. Una vez en el torrente sanguíneo, sus efectos tardan  en desaparecer, motivo por el que algunas manifestaciones de estrés se prolongan en el tiempo.</p>
<p style="text-align: justify;">El<strong> otro circuito</strong> implicado en la respuesta al estrés es <strong>el sistema endocrino hipofisario suprarrenal</strong>, responsable de que en la glándula hipofisaria se produzca la hormona ACTH, la cual a través de la sangre llega a la corteza suprarrenal que recubre la médula adrenal y provoca la liberación de glucocorticoides. Tanto <strong>la adrenalina, como la noradrenalina y los glucocorticoides</strong> son sustancias implicada en la <strong>producción de glucosa</strong>, indispensable en los organismos vivos para obtener energía. En definitiva, estos tres mediadores químicos son los causantes de los cambios físicos que se producen en el organismo ante situaciones de estrés, y que tienen por objeto preparar al individuo para la huída o el ataque.</p>
<p style="text-align: justify;">Es importane destacar que la intensidad de respuesta al estrés pude <strong>variar dependiendo del estímulo</strong> y también de las estrategias que adopta el individuo a la hora de afrontar el estrés; se ha constatado una estrecha relación entre los agentes psicológicos favorecedores del estrés y los niveles de estos mediadores químicos.</p>
<p style="text-align: justify;">Observaciones realizadas sobre la acción que estos mediadores ejercen en el origen de enfermedades físicas han mostrado cómo en los sujetos sometidos a mayor<strong> estrés previo</strong> a una intervención quirúrgica, la recuperación era más larga y las heridas tardaban más en cicatrizar. Además el estrés puede aumentar la vulnerabilidad a las enfermedades infecciosas. Este hallazgo abrió en los años ochenta un nuevo campo de investigación denominado <strong>psiconeuroinmunología</strong>, disciplina que se ocupa de estudiar las interacciones existentes entre los factores psicológicos, el sistema nervioso y el sistema inmunitario.</p>
<p style="text-align: justify;">Los estímulos estresantes agudos o breves en el tiempo, como pueden ser hablar en público o una competición deportiva, ejercen una acción positiva sobre el sistema inmunitario; en cambio, <strong>situaciones estresantes de  larga duración</strong> lo pueden dañar gravemente. El estrés crónico <strong>pierde su sentido adaptativo</strong> y se convierte en un enemigo de la salud.</p>
<figure id="attachment_15479" aria-describedby="caption-attachment-15479" style="width: 482px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/desperate-5011953_1280.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-15479" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/desperate-5011953_1280-300x200.jpg" alt="" width="482" height="322" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/desperate-5011953_1280-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/desperate-5011953_1280-1024x682.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/desperate-5011953_1280.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 482px) 100vw, 482px" /></a><figcaption id="caption-attachment-15479" class="wp-caption-text"><span style="font-size: 12pt;"><em>El estrés crónico pierde su sentido adaptativo</em></span><br />Fotografía de Peggy Marco en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">La <strong>función inmunitaria</strong> padece un <strong>deterioro</strong> en situaciones prolongadas de estrés, como son las que padecen los cuidadores que atienden personas con enfermedades crónicas o bien la exposición a entornos donde se viven conflictos familiares o laborales de manera constante y duradera.</p>
<p style="text-align: justify;">En este daño están implicados, además del sistema hipofisario suprarrenal y el sistema simpático, los cambios en la alimentación, la mala calidad del sueño, la falta de ejercicio físico, hasta alguna veces el consumo de drogas, a las que hay una mayor predisposición en estas circunstancias.</p>
<p style="text-align: justify;">Se puede concluir que son múltiples los mecanismos fisiológicos por los que los sistemas nervioso e inmunitario interactúan, y se ha comprobado en experimentos realizados con animales de laboratorio, los<strong> efectos nocivos del estrés crónico</strong> sobre la <strong>función</strong> <strong>inmunitaria</strong>, con predisposición a los procesos infecciosos.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Y qué sucede si quien sufre estrés de manera prolongada es una <strong>madre gestante</strong>? El feto también acusa el impacto. Avanza la investigación sobre los efectos adversos que el estrés prenatal genera en el desarrollo del sistema nervioso y endocrino. Se sabe que en los fetos cuyas madres habían estado <strong>expuestas a maltrato</strong> u otro tipo de estrés grave durante el embarazo, se apreciaban <strong>anomalías en el cerebro y en el sistema endocrino</strong>, y estaban más predispuestos a padecer procesos infecciosos.</p>
<p style="text-align: justify;">Por el contrario, un entorno<strong> pacífico y acogedor</strong> favorece un desarrollo más saludable. Se realizó un interesante experimento de laboratorio con crías de rata en los primeros días de vida; se trataba de demostrar los efectos de las vivencias tempranas en el desarrollo de la respuesta al estrés. Para ello se acariciaba a las crías durante unos minutos al día; se observó que al crecer y al hacerse adultas estas crías mostraban una respuesta <strong>menor ante estímulos estresantes</strong> y sus niveles de glucocorticoides en sangre eran más bajos que en aquellas que no habían sido acariciadas.</p>
<p style="text-align: justify;">En cambio, en aquellas crías de rata expuestas a una <strong>separación temprana</strong> de la madre se detectaba un <strong>nivel más alto de glucocorticoides</strong> en sangre y una repuesta al estrés más intensa, cuidaban peor a sus crías y generaban efectos adversos duraderos en la respuesta al estrés de la prole.</p>
<p style="text-align: justify;">Estas breves consideraciones sobre los efectos del estrés en la salud pretenden favorecer el interés por conocer los procesos que tienen lugar en la respuesta de nuestro organismo ante situaciones de peligro físico y tensión psicológica; desean ser una <strong>invitación a incentivar la reflexión</strong> sobre las actitudes y comportamientos <strong>que se adquieren</strong> y conducen acumular estrés a lo largo de la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">Una propuesta deseable es dedicar <strong>un tiempo de sosiego diario</strong> para tomar conciencia de nuestro cuerpo, de la atención que le prestamos y de los cuidados y habilidades que aplicamos para apaciguar el sistema nervioso, afrontar las dificultades con mayor calma, prevenir el estrés y favorecer una óptima puesta a punto que responda a cualquier tipo de agente nocivo.</p>
<p><em>Remedios ORTIZ J.<br />
</em><em>Médico de familia<br />
</em><em>Madrid, abril 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/04/el-estres-y-tu-salud/">El estrés y tu salud</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Bacterias intestinales amigas</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/01/bacterias-intestinales-amigas/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Jan 2024 05:57:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medicina global]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[alimentación sana]]></category>
		<category><![CDATA[Bacterias intestinales amigas]]></category>
		<category><![CDATA[estilo de vida]]></category>
		<category><![CDATA[microbioma]]></category>
		<category><![CDATA[microbiota]]></category>
		<category><![CDATA[salud]]></category>
		<category><![CDATA[Susana Hospital]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Susana HOSPITAL</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/01/bacterias-intestinales-amigas/">Bacterias intestinales amigas</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Son las bacterias que <strong>nos colonizan en el intestino</strong>, denominadas <strong>microbiota</strong>, y es así porque se encuentran mayoritariamente en el colon, o, al revés, el colon se llama así por el gran número de bacterias que en él se encuentran. Estas bacterias son <strong>nuestras aliadas</strong>, buenas aliadas, que nos ayudarán a defendernos de las infecciones, nos aportarán vitaminas, hormonas, nos ayudarán a absorber mejor los nutrientes. Tienen importantes <strong>funciones metabólicas</strong>, como mejorar la sensibilidad a la insulina y nos <strong>proporcionarán energía</strong> a partir de los alimentos que no hemos digerido ni absorbido.</p>
<p style="text-align: justify;">Porque, si los componentes de la alimentación que escapan del proceso de digestión y absorción de nutrientes de nuestro intestino delgado llegan al final del trayecto gastrointestinal, que es el colon, serán <strong>potenciales alimentos para las bacterias</strong> que en él habitan. Y no son escasas en número, al contrario, tenemos aproximadamente<strong> diez veces más bacterias que células</strong> en nuestro organismo, y la mayoría se encuentran en el colon. Traducido en genes,<strong> tenemos 150 veces más genes bacterianos</strong>, denominados<strong> microbioma</strong>, que <strong>genes en el ADN de nuestras células</strong>. Es por ello por lo que los científicos están investigando profusamente la <strong>genética de nuestras bacterias</strong>, para poder conocerlas y clasificarlas (<em>phylum</em> genético), pues de la composición del conjunto de bacterias del colon dependen las importantes funciones que hemos indicado.</p>
<p style="text-align: justify;">Y hay <strong>bacterias buenas</strong> y<strong> no tan buenas</strong>. Se ha visto que la cantidad y diversidad de las bacterias intestinales<strong> puede contribuir a mejorar nuestra salud</strong>. En general podemos decir que una gran <strong>diversidad bacteriana</strong> es <strong>sinónimo de buena salud</strong>. Esta diversidad contribuye a un buen equilibrio de nuestra microbiota, a un menor índice de masa corporal, menor obesidad, menos alergias, entre otros beneficios. Y son los alimentos que ellas reciben los que las mantienen, y cada <strong><em>phylum</em> se “nutre” de distintos alimentos</strong>. Así que, cuando nuestra alimentación es <strong>muy variada</strong>, aseguraremos la supervivencia de los <strong>distintos <em>phylum</em></strong>.</p>
<figure id="attachment_13442" aria-describedby="caption-attachment-13442" style="width: 470px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/asparagus-2169305_1280.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-13442" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/asparagus-2169305_1280-300x200.jpg" alt="" width="470" height="313" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/asparagus-2169305_1280-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/asparagus-2169305_1280-1024x682.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/asparagus-2169305_1280-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/asparagus-2169305_1280.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 470px) 100vw, 470px" /></a><figcaption id="caption-attachment-13442" class="wp-caption-text"><em>Una alimentación variada favorece la microbiota</em></figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Cada uno de nosotros tiene<strong> una microbiota específica</strong>, y<strong> un microbioma único</strong>, tanto como nuestra <strong>huella dactilar</strong>. Ésta se configura desde los <strong>0 a los 3 años</strong>, y ello depende del tipo de parto, de la alimentación y medicación en este período, entre otros factores, pero es<strong> lo que ingerimos</strong> lo que condicionará mayoritariamente el tipo de bacterias que colonizaran nuestro intestino grueso. Por ello es tan importante dedicar atención a este aspecto en los <strong>primeros años de nuestra vida</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Distintas circunstancias <strong>modificarán</strong> provisionalmente la <strong>composición de la microbiota</strong>, como pueden ser infecciones víricas o bacterianas, un cambio de dieta sostenida en el tiempo, según qué medicación crónica, exposición a <strong>agentes tóxicos externos</strong>; pero, si volvemos a nuestra dieta o circunstancias iniciales, volveremos a la composición bacteriana originaria. Por otro lado, con la edad se produce una<strong> disminución normal de la diversidad bacteriana</strong>, es por ello por lo que en este período de nuestra vida también será uno de los <strong>factores a cuidar especialmente</strong>.</p>
<h3>Cuidemos nuestra alimentación</h3>
<p style="text-align: justify;">Como decíamos, las bacterias del colon se nutren de esos componentes de la alimentación que<strong> no aprovechamos</strong> en el proceso de nuestra digestión, pero <strong>las bacterias, sí</strong>. Y las buenas bacterias nos proporcionarán sustancias beneficiosas, como los ácidos grasos de cadena corta (butirato, propionato y acetato). También el consumo de<strong> productos fermentados</strong>, que nos proporcionarán <strong>ácido láctico</strong>. Ello contribuirá a un <strong>pH ácido en el colon</strong>, que implica <strong>menos riesgo de cáncer de colon</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Entonces, en aquello que habremos de enfocar nuestra atención es en comer alimentos que<strong> contengan prebióticos</strong>. Los <strong>prebióticos</strong> son <strong>ingredientes alimentarios no digeribles</strong> que afectan beneficiosamente a la persona mediante la estimulación selectiva del crecimiento i/o actividad de un número limitado de bacterias en el colon. Son lo que comen nuestras bacterias. Estos ingredientes son fundamentalmente <strong>la fibra soluble y el almidón resistente</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">La<strong> fibra soluble</strong> es:</p>
<p style="text-align: justify;">&#8211; la<strong> inulina</strong> de la alcachofa, la cebolla y el plátano.</p>
<p style="text-align: justify;">&#8211; la <strong>pectina</strong> de los higos, las ciruelas, la uva, el tomate, la pulpa de los cítricos y la pulpa de la manzana (es interesante la ingesta de las piezas de fruta enteras, para<strong> no desperdiciar esa fracción</strong> que se <strong>descarta en los zumos</strong>). La pulpa la obtenemos también a partir de <strong>la piel y las semillas</strong>, y especialmente si sometemos estas frutas al calor, por ejemplo, cocinando la manzana o la pera al horno, o comiendo mermeladas (sin azúcar o edulcorantes).</p>
<p style="text-align: justify;">&#8211; los <strong>fructanos</strong> de la cebolla, los ajos, los <strong>espárragos</strong>, las alcachofas, la col, la<strong> coliflor,</strong> el bróquil, la remolacha.</p>
<p style="text-align: justify;">&#8211; los betaglucanos de las<strong> setas</strong> o la <strong>avena</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">&#8211; los <strong>lignanos</strong> del lino, las<strong> legumbres</strong>, las frutas del bosque, los<strong> cereales integrales</strong> y los vegetales (especialmente, las crucíferas).</p>
<p style="text-align: justify;">El<strong> almidón resistente</strong> se encuentra de forma natural en frutas como el plátano verde o se obtiene de la cocción y <strong>posterior enfriado</strong> en la <strong>nevera 24 horas</strong> de<strong> maíz</strong>, legumbres, tubérculos, como <strong>patata</strong>, y cereales como avena y arroz largo.</p>
<p style="text-align: justify;">Se ha de distinguir la<strong> fibra soluble prebiótica</strong> de la fibra <strong>insoluble de las hortalizas</strong>, las semillas, los granos enteros de cereales, que nos ayuda a<strong> retener agua</strong>, dar volumen a la materia fecal y<strong> acelerar la digestión</strong>, pero no la pueden fermentar nuestras bacterias del colon. Sí que lo hacen los rumiantes en su proceso de digestión.</p>
<p style="text-align: justify;">Por otro lado, como indicábamos, se pueden dar circunstancias puntuales en las que se produce un<strong> desequilibrio de nuestra microbiota</strong>, como puede ser la toma de <strong>algunos antibióticos</strong>, infecciones, <strong>obesidad</strong>, entre otras. Es por ello por lo que podemos recurrir a la toma de <strong>productos probióticos.</strong> Los <strong>probióticos</strong> son microorganismos vivos que podemos ingerir a través de suplementos naturales o bien de alimentos fermentados (<strong>yogur</strong>,<strong> kéfir</strong>, queso de oveja o de cabra, <strong>chocolate negro</strong> &gt; 80%) y, en una cantidad adecuada, tienen efectos beneficiosos, ayudando a<strong> reestablecer el equilibrio</strong> alterado.</p>
<p style="text-align: justify;">En contraposición podemos hablar de alimentos que en exceso <strong>aumentan las bacterias del colon</strong> no tan beneficiosas. Estamos hablando de una dieta rica en grasas y <strong>proteína animales</strong>. No hemos de abusar de carne roja, embutidos, quesos y derivados lácteos. En cambio, comer más verduras, hortalizas y fruta contribuirá a una composición de la microbiota favorable y diversa.</p>
<p style="text-align: justify;">¡<strong>Nuestro plato lleno de colores</strong>! es un buen <strong>punto de partida</strong> para mejorar la microbiota.</p>
<p style="text-align: justify;">En próximos capítulos, más…</p>
<p><em>Susana HOSPITAL<br />
</em><em>Farmacéutica comunitaria. Doctora en Farmacia.<br />
</em><em>Barcelona, enero 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/01/bacterias-intestinales-amigas/">Bacterias intestinales amigas</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Meditar, una atalaya interior</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/10/meditar-una-atalaya-interior/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Oct 2023 04:58:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medicina global]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[atención]]></category>
		<category><![CDATA[meditación]]></category>
		<category><![CDATA[mindfulness]]></category>
		<category><![CDATA[neurociencia]]></category>
		<category><![CDATA[serenidad]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Remedios ORTIZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/10/meditar-una-atalaya-interior/">Meditar, una atalaya interior</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Más al fondo de la <strong>marea de pensamientos</strong> y emociones que atraviesan nuestra mente, podemos constatar la realidad de <strong>la conciencia</strong>, esa que nos posibilita y fundamenta <strong>la percepción</strong> de lo que sucede dentro y fuera de nosotros mismos.</p>
<p style="text-align: justify;">La conciencia es como la <strong>linterna que pone su foco</strong> sobre aquello a lo que <strong>prestamos atención </strong>en medio de un conglomerado de estímulos externos e internos; puede iluminar una sonrisa o una expresión de tristeza, puede iluminar la <strong>belleza de un paisaje</strong>, o el desorden y la <strong>suciedad de una estancia</strong>. Ese foco de luz que <strong>selecciona los objetos</strong> o temas que centran nuestra atención, nos permite también observar<strong> nuestros propios acontecimientos mentales.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Cuando <strong>nos damos cuenta</strong> de que estamos pensando en algo, sintiendo algo, es cuando podemos <strong>afrontar nuestra realidad interior</strong>. Pero el primer paso es <strong>simplemente percibir</strong> lo que acontece en nuestro interior <strong>sin juzgarlo</strong>; sin atribuirle el valor de reprobable, bueno, aceptable. Simplemente <strong>vemos lo que sucede</strong>, creando las condiciones que nos permitirán, a partir de entonces, transformar aquello que pensemos deba ser transformado.</p>
<figure id="attachment_12278" aria-describedby="caption-attachment-12278" style="width: 317px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/man-1350599_1280.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-12278" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/man-1350599_1280-200x300.jpg" alt="" width="317" height="476" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/man-1350599_1280-200x300.jpg 200w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/man-1350599_1280-682x1024.jpg 682w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/man-1350599_1280.jpg 853w" sizes="auto, (max-width: 317px) 100vw, 317px" /></a><figcaption id="caption-attachment-12278" class="wp-caption-text"><em>Encontramos una nueva calma interior</em></figcaption></figure>
<h4 style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><strong>Una nueva calma interior</strong></span></h4>
<p style="text-align: justify;">A través de la<strong> práctica de la meditación</strong> se puede <strong>entrenar la mente para calmarla</strong> y transformar el modo de percibir los acontecimientos de la vida; su práctica repetida cultiva y desarrolla cualidades humanas fundamentales que favorecen el bien ser y el bienestar global: sosiego interior, mejor conocimiento y gestión de las emociones, etc.</p>
<p style="text-align: justify;">Las <strong>investigaciones</strong> realizadas en las últimas décadas en laboratorios especializados en<strong> neurociencia</strong> demuestran que entrenar la mente <strong>meditando con regularidad</strong>, ayuda a <strong>reorganizar el cerebro</strong> tanto en su anatomía como en sus funciones.</p>
<p style="text-align: justify;">Son muchas las universidades que investigan sobre los <strong>efectos de la meditación</strong> a corto y medio plazo y han podido constatar mediante <strong>técnicas de neuroimagen</strong> que, en el caso de meditadores experimentados con muchas horas de práctica meditativa, <strong>la capacidad para conservar alta la atención</strong> era mayor que en principiantes, con el consiguiente <strong>cambio en los circuitos cerebrales</strong>. Además, señalan que las áreas del <strong>cerebro en relación con las emociones estaban más activadas</strong> y mejor conectadas con la corteza pre-frontal (razonamiento) en las personas más entrenadas. Se concluye que a través del entrenamiento mental se pueden <strong>cultivar emociones</strong> y sentimientos que favorezcan <strong>efectos beneficiosos para la salud</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Estrés, ansiedad</strong>, tendencia a la cólera, cuadros depresivos recurrentes, <strong>se reducen</strong> con el entrenamiento meditativo, que puede realizarse de diversos modos: desde una meditación guiada a una meditación con mantra, la atención plena, qi gong, taichi o el yoga, entre otras.</p>
<p style="text-align: justify;">La meditación <strong>conlleva práctica</strong>, ya que la tendencia normal del cerebro es a <strong>generar mucho diálogo interior</strong>, recordando o imaginando, <strong>escapando continuamente del presente</strong>. Los registros de la actividad cerebral que se observa en los voluntarios que participan en los laboratorios de neuroimagen concluyen que <strong>casi la mitad del tiempo</strong> que pasamos despiertos <strong>hacemos una cosa y nuestra mente está en otra</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Hay que aceptar con naturalidad que la mente divague, por ello durante el tiempo que dedicamos a meditar, cada vez que esto ocurre, lentamente y con amabilidad debemos volver <strong>al objeto de la meditación, es decir, el presente.</strong> En definitiva, el objetivo es que ayude a reducir el estrés y a sentirse mejor, sin obsesionarse con hacerlo perfecto.</p>
<p style="text-align: justify;">Los requisitos básicos para iniciar la práctica meditativa son: contar con un<strong> lugar tranquilo</strong>, una <strong>posición cómoda</strong>, favorecer una <strong>respiración relajada</strong> y procurar <strong>concentrar la atención</strong>. Además,<strong> la constancia</strong> es clave. Puede iniciarse con lapsos cortos, y poco a poco irlos ampliando. Es recomendable <strong>dedicar cada día un tiempo</strong> para estar en soledad y silencio, atendiendo el modo en que respiramos, observando el cuerpo, o repitiendo un mantra. Paladear el presente.</p>
<p style="text-align: justify;">Al entrenar para traer la atención al presente <strong>el cerebro va cambiando</strong>, y tras ocho semanas de práctica meditativa estos cambios se <strong>objetivables</strong>.</p>
<h4 style="text-align: justify;"><span style="font-size: 14pt;"><strong>Escucharnos, comprendernos</strong></span></h4>
<p style="text-align: justify;">La experiencia meditativa nos enseña a<strong> escuchar nuestro cuerpo</strong> a través de todas las ventanas sensoriales, que incluyen la <strong>propiocepción</strong> —capacidad del cerebro de conocer la posición del cuerpo en el espacio a través de la información que llega de músculos y articulaciones—; la<strong> interocepción</strong> —que ayuda a percibir el estado interno de vísceras y órganos—, además de los cinco sentidos más conocidos.</p>
<p style="text-align: justify;">La<strong> falta de atención</strong> o la percepción equivocada son el <strong>origen de gran parte de los malestares</strong> y enfermedades, por ello una atención y <strong>escucha atenta</strong> a lo que<strong> nos sucede internamente</strong> nos permitirá <strong>restablecer una conexión</strong> serena con nuestro cuerpo y con nuestra psique, favoreciendo el bienestar y la salud global.</p>
<p><em>Remedios ORTIZ<br />
</em><em>Médico de familia.<br />
</em><em>Madrid, octubre 2023</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/10/meditar-una-atalaya-interior/">Meditar, una atalaya interior</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Escuchar el cuerpo</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/07/escuchar-el-cuerpo/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Jul 2023 04:57:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Medicina global]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Escuchar el cuerpo]]></category>
		<category><![CDATA[medicina global]]></category>
		<category><![CDATA[neurociencia]]></category>
		<category><![CDATA[neuroimagen]]></category>
		<category><![CDATA[psicología]]></category>
		<category><![CDATA[Remedios Ortiz]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Remedios ORTIZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/07/escuchar-el-cuerpo/">Escuchar el cuerpo</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Nuestro tiempo ha intensificado la <strong>investigación en neurociencia</strong>. Cientos de estudios han favorecido hallazgos importantes que permiten comprender con mayor detalle la <strong>interrelación existente</strong> entre los <strong>órganos y sistemas de nuestro cuerpo</strong> <strong>con el cerebro</strong>, que por supuesto integra a todo el sistema nervioso.</p>
<p style="text-align: justify;">El gran desarrollo en las <strong>técnicas de neuroimagen</strong> ha permitido a los laboratorios que investigan los procesos cerebrales localizar las diferentes <strong>áreas del cerebro</strong>, comprender las <strong>funciones que realizan</strong> y las <strong>conexiones que hay entre ellas y con el resto del cuerpo</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">La interrelación existente entre algunas <strong>alteraciones funcionales de nuestro cuerpo</strong> y <strong>trastornos mentales</strong> ya se evidenciaba en la práctica clínica, y ha sido justamente a través de los estudios de <strong>neuroimagen</strong> que se ha podido demostrar esta relación con una base científica.</p>
<p style="text-align: justify;">Procesos mentales del tipo de la <strong>ansiedad, depresión,</strong> estrés son <strong>somatizados</strong> o expresados en el cuerpo mediante síntomas y signos digestivos, respiratorios, cardiovasculares u osteomusculares, entre otros.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>El cerebro y el resto del cuerpo</strong> están <strong>íntimamente conectados</strong>, de manera que el cerebro interactúa e integra la información que llega de los sistemas del cuerpo (cardiovascular, respiratorio, digestivo, osteomuscular) y la que es recogida a través de los sentidos. Pensamos, sentimos y procesamos la información con todo el cuerpo y éste modula la respuesta cerebral. <strong>Se supera</strong> el paradigma basado en “<strong>pienso, luego existo</strong>” del filósofo Descartes, por el que se consideraba que el cerebro era el sistema de respuesta al mundo, y se pasa a reconocer la <strong>relevancia de la interconexión de todo cuerpo</strong> en la vivencia de los <strong>sentimientos y las emociones</strong>.</p>
<figure id="attachment_11211" aria-describedby="caption-attachment-11211" style="width: 457px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/brain-951874_1280.png"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-11211" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/brain-951874_1280-300x212.png" alt="Cerebro agua conexiones" width="457" height="323" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/brain-951874_1280-300x212.png 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/brain-951874_1280-1024x724.png 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/brain-951874_1280.png 1280w" sizes="auto, (max-width: 457px) 100vw, 457px" /></a><figcaption id="caption-attachment-11211" class="wp-caption-text">El cerebro y el cuerpo están íntimamente conectados</figcaption></figure>
<h3 style="text-align: justify;">Los sentidos corporales</h3>
<p style="text-align: justify;">Junto a los sentidos clásicamente conocidos: vista, oído, olfato, gusto y tacto, actualmente se aceptan dos vías más, que aportan información importante al cerebro y modulan su actividad.</p>
<p style="text-align: justify;"> El <em><strong>sentido de la propiocepción</strong>,</em> encargado de notificar la postura, la posición de nuestro cuerpo en el espacio; y <em>el sentido de la interocepción, </em>encargado de transmitir información sobre el estado de las vísceras.</p>
<p style="text-align: justify;">La información de la postura corporal es recogida por los receptores propioceptivos que están localizados en huesos, articulaciones y sistema musculoesquelético, y a través de las vías nerviosas se transmite al cerebro. Los receptores están especializados en recoger información sobre el movimiento de las articulaciones.</p>
<p style="text-align: justify;">Posición corporal y movimiento influyen radicalmente en el cerebro, que a su vez regula el equilibrio, la coordinación motora y mantiene el nivel de alerta. Se han realizado experimentos con personas, en los cuales la percepción de un mismo hecho variaba en función de la actitud corporal.</p>
<p style="text-align: justify;">El <strong><em>sentido de la interocepción</em></strong>, por su parte, notifica al cerebro -a través del nervio vago principalmente- sobre el <strong>estado interno del cuerpo</strong>, la actividad de las vísceras, sus ritmos. En el cerebro se integra esta información en un mismo circuito neuronal, la red neuronal de la interocepción.</p>
<p style="text-align: justify;">Interpretar con precisión la información de nuestras vísceras contribuye al estado emocional. Si bien la interocepción es inconsciente, hay estudios que demuestran que este sentido puede ser entrenado para tomar consciencia de algunos aspectos de la actividad visceral como es el ritmo de la respiración, del corazón, del tubo digestivo.</p>
<h3 style="text-align: justify;">Qué nos dice el cuerpo</h3>
<p style="text-align: justify;">El cuerpo es el campo donde se juega la vida, las emociones, los pensamientos. Rita Hari, investigadora en la Universidad de Helsinki, describe los mapas corporales de las emociones, de modo que toda emoción (enfado, sorpresa, tristeza, amor, felicidad, miedo) conlleva sensaciones corporales; éstas son difíciles de identificar, a causa de una preponderancia del pensamiento sobre la consciencia corporal.</p>
<p style="text-align: justify;">Cultivar el arte de mirarse por dentro y reconocer sus señales, favorece la modulación de las respuestas de nuestro organismo, puede mejorar la profundidad de las emociones, vincularnos emocionalmente con los demás y guiar las intuiciones a la hora de tomar decisiones más acertadas.</p>
<p><em>Remedios ORTIZ JURADO<br />
</em><em>Médico de familia<br />
</em><em>Madrid, Julio 2023</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/07/escuchar-el-cuerpo/">Escuchar el cuerpo</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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