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	<title>Política | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
	<lastBuildDate>Mon, 06 Apr 2026 20:16:52 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Política | Revista RE Castellano</title>
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		<title>Chile, una reflexión desde la cultura de paz</title>
		<link>https://www.revistare.com/2026/04/chile-una-reflexion-desde-la-cultura-de-paz/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Apr 2026 04:58:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Carol Victoria FUENTES ZÚÑIGA]]></category>
		<category><![CDATA[Chile]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Carol FUENTES</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/04/chile-una-reflexion-desde-la-cultura-de-paz/">Chile, una reflexión desde la cultura de paz</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_34500" aria-describedby="caption-attachment-34500" style="width: 798px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/04/pexels-kimberly-alves-2160417495-36721823-scaled.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class=" wp-image-34500" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/04/pexels-kimberly-alves-2160417495-36721823-683x1024.jpg" alt="" width="798" height="1108" /></a><figcaption id="caption-attachment-34500" class="wp-caption-text">Foto: Kimberly Alves / pexeles</figcaption></figure>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>CHILE, ENTRE EL DESPRECIO Y EL RESENTIMIENTO.<br />
</strong><strong>UNA REFLEXIÓN DESDE LA CULTURA DE PAZ</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Hace poco menos de un mes asumió el primer gobierno de extrema derecha en Chile en tiempos de pos dictadura (el ex presidente Piñera, que gobernó el país en dos ocasiones, representó los intereses de una derecha tradicional, ligada al gran empresariado y manifestó abiertamente su oposición a los crímenes de lesa humanidad realizados por agentes del Estado durante el gobierno de Pinochet).</p>
<p style="text-align: justify;">El ideario del actual gobierno, expresado durante la campaña presidencial, de <strong>un gobierno de emergencia para salir de la crisis</strong>, se está haciendo sentir, con recortes presupuestarios en diversos ministerios, un alza histórica en la venta de combustible, un discurso catastrófico respecto de la gestión del presidente saliente, Gabriel Boric (“Recibimos un estado quebrado”), un fuerte impulso al control inmigratorio, reducción de impuestos al sector más acomodado del país y en política exterior, una peligrosa alineación con E.E.U.U., entre otros ajustes que ya tienen movilizado a un sector importante de la población chilena y que aventuran un alza importante en el costo de la vida en uno de los países económicamente más estables de América latina, pero en cuyo seno se sostiene una profunda desigualdad en la distribución de la riqueza.</p>
<p style="text-align: justify;">Quisiera continuar este relato con extractos del que fue mi trabajo final con el que obtuve el grado de master en el postgrado Cultura de Paz, Cohesión Social y Diálogo Intercultural: Aplicaciones Prácticas de la Universitas Albertiana / Universidad de Barcelona en el año 2020.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong> EL DESPRECIO Y LA DESIGUALDAD</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Chile se ha constituido en tanto nación republicana basado en el principio de la construcción de un modelo de país a imagen y semejanza de las necesidades y aspiraciones de un pequeño grupo de poder, el que, a lo largo de los siglos ha afianzado esta condición utilizando los recursos institucionales que ha creado para ese efecto. Del mismo modo, y como consecuencia directa de este proceso, se ha ido desarrollando, bajo el alero de privilegio de ese pequeño segmento de la sociedad, una cultura basada en la sensación de una vida injusta, llena de sacrificios, que no se traducen en mejoras sustanciales en la vida del resto de los ciudadanos.</p>
<p style="text-align: justify;">Mirado desde el prisma emocional, es posible argumentar que han sido dos las emociones que se han establecido como piezas fundantes del modo de ser de nuestra cultura local. Por un lado, el <strong>DESPRECIO </strong>y, por otro, el<strong> RESENTIMIENTO</strong></p>
<p style="text-align: justify;">El desprecio como razón fundante de la mirada de nuestras históricas élites respecto a la enorme masa de pueblos originarios, campesinos y de trabajadores en general, y que se ha traducido, históricamente, en segregación, control social, desigualdad, estallidos sociales cada cierto período de tiempo y violentos episodios de represión.</p>
<p style="text-align: justify;">Chile ostenta el triste récord de ser uno de los países del mundo con mayor desigualdad en la repartición de la riqueza y este no es un hecho menor, pues diversos estudios<a href="applewebdata://46DB8FDF-D02C-4EE5-8994-126FFF159B1E#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a> señalan la relación directa entre desigualdad y conflicto social. En ese sentido, fomentar procesos de modificación en la estructura del Estado que favorezcan la disminución de la desigualdad repercutirá directamente en la disminución de un significativo número de conflictos sociales que nuestro país ha arrastrado, como pesadas cadenas, a lo largo de su historia y que en los últimos años y particularmente desde el comienzo del estallido social (octubre de 2019), han cobrado relevancia inusitada debido a sus expresiones de violencia callejera.</p>
<p style="text-align: justify;">Es interesante la perspectiva reflexiva señalada por el sociólogo noruego Johan Galtung, uno de los principales teóricos modernos sobre la paz. Desde la perspectiva de Galtung hay violencia cuando los seres humanos se ven influidos de tal manera que sus realizaciones efectivas, somáticas y mentales están por debajo de sus realizaciones potenciales<a href="applewebdata://46DB8FDF-D02C-4EE5-8994-126FFF159B1E#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a>. En otras palabras, en la medida que la satisfacción de las necesidades básicas esté más alejada de la realidad, se abrirá espacio para la violencia. La brecha entre las condiciones materiales y las aspiraciones de las personas genera una tensión social o personal que se traduce, finalmente en actos de violencia.</p>
<p style="text-align: justify;">Galtung aporta a los estudios sobre la paz la profundización y problematización del concepto de violencia, en ese sentido, señala que podemos encontrar cuatro manifestaciones, ellas son:</p>
<ul style="text-align: justify;">
<li>Violencia clásica. Aquella violencia directa contra el cuerpo.</li>
<li>La privación de las necesidades humanas básicas</li>
<li>Represión. Es la privación de los derechos humanos</li>
<li>Alienación. Es la privación de necesidades superiores</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">La primera de las violencias corresponde a la violencia física, en tanto las otras tres constituyen la violencia estructural<a href="applewebdata://46DB8FDF-D02C-4EE5-8994-126FFF159B1E#_ftn3" name="_ftnref3">[3]</a>. Desde esta perspectiva la violencia estructural no es propia de las personas, es una violencia que viene de la institucionalidad, del Estado, de las estructuras más rígidas de la sociedad. De esta manera, promover y acceder a una paz duradera implica, necesariamente, dar cuenta de la violencia estructural y, por ello, modificar la naturaleza de los estados, tornarlos más humanos, más vinculados con las necesidades más sentidas de sus ciudadanos. En otras palabras, implica considerar la desigualdad y la injusticia social como factores detonantes de violencias, factores que deben ser intervenidos para transitar al pleno desarrollo de una paz verdadera.</p>
<p style="text-align: justify;">Galtung considera que las dos formas a través de las cuales se manifiesta la violencia estructural externa, son la represión y la explotación. En su planteamiento incorpora también el concepto de violencia cultural, que viene a ser una suerte de soporte en torno del cual se asientan la violencia estructural y la violencia directa. En ese sentido señala que, la violencia cultural se manifiesta de forma simbólica y es administrada a través de:</p>
<p style="text-align: justify;">&lt;&lt;<em>la religión y la ideología, en el lenguaje y el arte, en la ciencia y en el derecho, en los medios de comunicación y en la educación</em><a href="applewebdata://46DB8FDF-D02C-4EE5-8994-126FFF159B1E#_ftn4" name="_ftnref4">[4]</a>&gt;&gt;.</p>
<p style="text-align: justify;">La maquinaria de la violencia estructural perpetúa relaciones de desigualdad y exclusión. En el caso particular de Chile esa exclusión y desigualdad se sustenta, desde mi perspectiva, en el desprecio.</p>
<p style="text-align: justify;">Un Estado que actúa como morigerador en las relaciones entre empleadores y trabajadores, cuenta con espacio ético y poder político suficiente como para frenar intentos abusivos y favorecer relaciones basadas en el respeto mutuo, en la confianza y en fines superiores como lo es el desarrollo y fortalecimiento de relaciones pacíficas y respetuosas de convivencia, o como diría Galtung, de una paz positiva, que implica la ausencia de todo tipo de violencia, incluida la estructural<a href="applewebdata://46DB8FDF-D02C-4EE5-8994-126FFF159B1E#_ftn5" name="_ftnref5">[5]</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, cuando el Estado es constituido y coaptado, precisamente, por el grupo de poder que detenta el control de la economía y que utiliza la maquinaria estatal para su propio beneficio, la situación se torna insostenible para el resto de la población, pues la relación entre el mundo de los trabajadores y el mundo de la institucionalidad se da en condiciones de absoluta asimetría, en que la institucionalidad del Estado, frente a las demandas del mundo civil por establecer mejoras en la naturaleza de la estructura política de la nación y en las condiciones de vida de la mayoría de la población, ha respondido a través del desprecio, que se manifiesta en violencia de manera estructural, pero también a través de violencia directa ejercida contra la ciudadanía.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>RESENTIMIENTO Y VIOLENCIA CALLEJERA</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Por otro lado, la rabia acumulada tras “injusticias de siglos”, como diría Violeta Parra en su canción “Arauco tiene una pena”, dio paso al desarrollo de una evolución de la rabia, que es el <strong>RESENTIMIENTO</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">La rabia expresada se traduce en indignación y la indignación tiene un componente ético que es interesante analizar. Para Francesc Torralba:</p>
<p style="text-align: justify;">&lt;&lt;<em>En la indignación hay, pues, una búsqueda y una esperanza. Este es el factor positivo de esta emoción colectiva. Se indigna quien espera un ordenamiento justo, un trato equitativo, una distribución justa de los recursos</em><a href="applewebdata://46DB8FDF-D02C-4EE5-8994-126FFF159B1E#_ftn6" name="_ftnref6">[6]</a>&gt;&gt;</p>
<p style="text-align: justify;">El resentimiento es una emoción poderosa pues se constituye en una razón de ser, en la justificación precisa de mi actual condición, que tiene responsables fuera de mí, ajenos a mis propios deseos y capacidades. El resentimiento me obliga a externalizar el problema, a mirar al otro lado, a ver en los demás o en un grupo determinado de la población, la razón de mis penurias, los causantes de mis pesares. Entre el resentimiento y la violencia dura (aquella que se ve y se siente) y que Galtung define como <strong>violencia clásica</strong> hay, en la mayoría de los casos, una línea muy delgada que es muy fácil cruzar.</p>
<p style="text-align: justify;">Desde la perspectiva de Torralba, es posible definir el resentimiento como:</p>
<p style="text-align: justify;">&lt;&lt;Una reacción emocional del yo respecto al tú. Se trata, pues, de una reacción interpersonal entre dos seres libres, inteligentes y responsables&gt;&gt;<a href="applewebdata://46DB8FDF-D02C-4EE5-8994-126FFF159B1E#_ftn7" name="_ftnref7">[7]</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Torralba basa su definición en la perspectiva fenomenológica de Scheler, para el que existen dos tipos de resentimiento</p>
<ul style="text-align: justify;">
<li><strong>El resentimiento individual</strong>. Es la Causa directa del enfrentamiento entre el yo y el tú.</li>
<li><strong>El resentimiento colectivo</strong>. Causa de las guerras, masacres interétnicas y limpiezas raciales<a href="applewebdata://46DB8FDF-D02C-4EE5-8994-126FFF159B1E#_ftn8" name="_ftnref8">[8]</a>.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">El resentimiento tiñe nuestro modo de análisis, contamina nuestra forma de ver el mundo y de tomar decisiones, instala arbitrariamente categorías de juicio y sesgos que imposibilitan mi acercamiento hacia la paz, el entendimiento y los acuerdos con otros, pues está fundado en la venganza, el odio, la sensación de impotencia, los celos, la hostilidad hacia el otro o los otros.</p>
<p style="text-align: justify;">En el resentimiento, al igual que en el desprecio hay relaciones asimétricas de poder. El resentido, por lo general, lo está con alguien o algo (una institución, por ejemplo) que, en algún momento determinado de la existencia, cometió un atropello, una acción que a ojos del resentido es considerada una injusticia. Si la sensación de injusticia se constituye en la norma, en un hecho permanente, en una forma de ser, en un modelo que se replica a diario, la rabia inicial (emoción asociada directamente a la sensación de vivir o presenciar una injusticia) se transforma en resentimiento y esta emoción tiene la particularidad de enraizarse en nosotros, de hacerse parte integral de nuestro modo de ver y actuar en el mundo. Pero su mayor peligro radica, probablemente, en su facilidad para ser traspasada a las nuevas generaciones, convirtiéndose en un imperativo categórico, en un axioma de vida que las personas, las familias, los pueblos y las culturas, adoptan y constituyen en su modo de ser y de actuar en el mundo de la vida. Este modo de resentimiento histórico, desde la perspectiva de la Carta de la Paz es considerado como:</p>
<p style="text-align: justify;">&lt;&lt;<em>Totalmente absurdo, porque es el resentimiento de algo que ya no existe, de algo que pasó pero que no debe condicionar el presente. Las generaciones heredan valores, creencias, cultura; pero también heredan odios, prejuicios raciales y étnicos, sentimientos de hostilidad y violencia</em>&gt;&gt;<a href="applewebdata://46DB8FDF-D02C-4EE5-8994-126FFF159B1E#_ftn9" name="_ftnref9">[9]</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Tanto el desprecio como el resentimiento corresponden a modos de mirar la realidad y particularmente a los otros y otras, con un lente que invalida, que prejuzga sin conocer, que me hace tomar una posición de radicalidad respecto de la otredad basado en una falsa perspectiva histórica. Veo en el otro o en la otra, el responsable de mi modo actual de vivir la vida, o el peligro inminente que, a través de su accionar puede alterar mi particular manera de ser y de estar, me lleno de mundos explicativos respecto a esa culpabilidad y a esa peligrosidad y tomo acciones precisas para que mi punto de vista respecto de aquella situación sea conocido y, con ello, validado. Como corolario de esta forma de actuar, el punto de vista del otro es anulado, privado de su categoría de legitimidad, puesto en un orden inferior. Lo que el otro piensa o señala no vale nada frente a mis ojos, porque es inferior a mi o porque es el responsable directo de mi desgracia.</p>
<p style="text-align: justify;">En resumen, tanto el resentimiento como el desprecio, son formidables enemigos para lograr la paz, quizás sean los obstáculos más difíciles que las sociedades debemos superar.</p>
<p style="text-align: justify;">Para las diversas comunidades del planeta, la construcción y el relato histórico en torno de conceptos maniqueos como buenos y malos, vencedores y vencidos, defensores de la democracia o Estados terroristas, ha nutrido no sólo de literatura el ámbito de la historia, sino también de creencias y modos de ver y de sentir respecto de aquellos hechos históricos. Dicho de otro modo, han generado las bases para configurar culturas que ven y actúan en función de aquellos criterios que tienen a la base el resentimiento y el desprecio. En ese sentido, procesos francos y reales respecto de establecer la paz definitiva en espacios y territorios en conflicto, se ven permanentemente amenazados por la herencia y la profunda herida que dejan estas emociones. Las guerras actuales, cuyo corolario es la que se libra en el llamado medio oriente, son un duro golpe de realidad para una humanidad que aún no termina de encontrar ese ansiado camino hacia la paz.</p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 40px;"><a href="applewebdata://46DB8FDF-D02C-4EE5-8994-126FFF159B1E#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> Por ejemplo, el Estudio Longitudinal Social de Chile realizado por el Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social COES, del año 2017 y profundizado el año 2018.<br />
<a href="applewebdata://46DB8FDF-D02C-4EE5-8994-126FFF159B1E#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> Fisas, V (1987). “Los conceptos de violencia y paz”. En Fisas. V: Introducción al estudio de la paz y de los conflictos. Barcelona, p. 69-85.<br />
<a href="applewebdata://46DB8FDF-D02C-4EE5-8994-126FFF159B1E#_ftnref3" name="_ftn3">[3]</a> Fisas, Ibid.<br />
<a href="applewebdata://46DB8FDF-D02C-4EE5-8994-126FFF159B1E#_ftnref4" name="_ftn4">[4]</a> Galtung, J. Ibid.<br />
<a href="applewebdata://46DB8FDF-D02C-4EE5-8994-126FFF159B1E#_ftnref5" name="_ftn5">[5]</a> Fisas, Ibid<br />
<a href="applewebdata://46DB8FDF-D02C-4EE5-8994-126FFF159B1E#_ftnref6" name="_ftn6">[6]</a> Torralba F. “La Revolución Ética” (2016). Madrid, España<br />
<a href="applewebdata://46DB8FDF-D02C-4EE5-8994-126FFF159B1E#_ftnref7" name="_ftn7">[7]</a> Torralba F. “El resentimiento, obstáculo fundamental a la paz”. En: Rigor, J. et al. Convivencia en el siglo XXI. Barcelona: ESIN, 1995. P. 142-149<br />
<a href="applewebdata://46DB8FDF-D02C-4EE5-8994-126FFF159B1E#_ftnref8" name="_ftn8">[8]</a> Torralba F. Ibid<br />
<a href="applewebdata://46DB8FDF-D02C-4EE5-8994-126FFF159B1E#_ftnref9" name="_ftn9">[9]</a> Torralba F. Ibid</p>
<p><em>Carol FUENTES ZÚÑIGA</em><br />
<em>Trabajadora social</em><br />
<em>Postítulo en estudios de familia. Master en Cultura de paz, cohesión social y diálogo intercultural: aplicaciones prácticas</em><br />
<em>Santiago de Chile, Chile</em><br />
<em>Abril de 2026</em></p>
<p style="text-align: justify;"><a href="applewebdata://46DB8FDF-D02C-4EE5-8994-126FFF159B1E#_ftnref1" name="_ftn1"></a></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/04/chile-una-reflexion-desde-la-cultura-de-paz/">Chile, una reflexión desde la cultura de paz</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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			</item>
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		<title>El comienzo de un nuevo ciclo en el cono sur de América</title>
		<link>https://www.revistare.com/2025/07/el-comienzo-de-un-nuevo-ciclo-en-el-cono-sur-de-america/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Jul 2025 04:58:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[América Latina]]></category>
		<category><![CDATA[ciclo de vida]]></category>
		<category><![CDATA[espiritualidad y ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[solsticio de invierno]]></category>
		<category><![CDATA[We tripantü]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Pedro TORRES</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/07/el-comienzo-de-un-nuevo-ciclo-en-el-cono-sur-de-america/">El comienzo de un nuevo ciclo en el cono sur de América</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/07/we-tripantu-2.jpg"><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-28935" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/07/we-tripantu-2.jpg" alt="" width="720" height="646" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/07/we-tripantu-2.jpg 720w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/07/we-tripantu-2-300x269.jpg 300w" sizes="(max-width: 720px) 100vw, 720px" /></a></p>
<p style="text-align: justify;"><strong> </strong></p>
<p style="text-align: justify;">Hace unas semanas atrás, entre el 21 y el 24 de junio, los pueblos del cono sur de América, particularmente las culturas preexistentes a la llegada de los conquistadores europeos, celebramos un día muy especial, cargado de profunda <strong>espiritualidad</strong> y <strong>ciencia</strong>, dos conceptos que parecieran ir disociados, pero que, en contexto de nuestra mirada ancestral, van íntimamente ligados. El mundo occidental lo conoce como el solsticio, de verano en el hemisferio norte y de invierno en el hemisferio sur. Nosotros le llamamos de diversas maneras. Para los herederos del mundo incaico recibe el nombre de Inti Raimy. El mundo mapuche lo conoce como We tripantü o wiñol tripantü. En cualquiera de estas definiciones el protagonista central de la historia es el sol, el padre sol y, con él, todo el contexto natural que rodea nuestro pasar por la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">El We tripantü es un proceso de renovación que se produce en todo el hemisferio sur. Es el inicio de un ciclo que comienza con el retorno del sol (a paso de gallo, decían nuestros abuelos) a partir del llamado solsticio de invierno (luego de la noche más larga). Los días comienzan a extenderse y la noche a retroceder. Para nuestros ancestros, la observación de la naturaleza y sus fenómenos, se tradujo en el desarrollo de un profundo sentimiento de pertenencia, arraigo y simbiosis con los elementos naturales, de tal forma que el estudio, análisis y comprensión de la vida natural fue la piedra angular para la creación de la cultura y filosofía mapuche (lo que el mundo europeo, desde la antigua Grecia ha definido bajo el concepto de “ethos”) y ese sentido de pertenencia es tan poderoso que hasta el nombre mapuche significa “gente de la tierra”, no los dueños de la tierra, sus poseedores, sino sus hijos e hijas protectores.</p>
<p style="text-align: justify;">Si tuviésemos la oportunidad de observar y dibujar diariamente el lugar exacto en que el sol aparece tras los muros de la Cordillera de los Andes (la columna vertebral sobre la que se sostiene la historia de lo que hoy conocemos como Chile), veríamos que a medida que pasan los días el sol se va alejando hacia el norte, hasta llegar a su punto más distante de nuestra observación. Hoy en día la tecnología del timelapse nos permite tener una visión más certera de lo que estoy señalando. El punto de salida del sol se mueve diariamente, acercándose al polo sur y alejándose de este, hasta alcanzar su distancia límite entre el 21 y el 24 de junio</p>
<p style="text-align: justify;">En la noche de ese día especial, las Pléyades brillan con una intensidad renovada y el paso al día siguiente se hace más largo que de costumbre. A partir de ese nuevo amanecer, el sol comenzará a acercarse, cada día más, trayendo consigo el cambio estacional, la llegada de la temporada de lluvias, la época de la siembra, de plantar las semillas, de abonar la tierra, de cuidarla y vigilar el paso del tiempo, esperar la tibieza de la primavera, el brotar de las semillas, el cuidado de estas evitando que las malezas se adueñen de su espacio de crecimiento para luego sentir la llegada del calor y la explosión de vida en el verano, con los frutos y alimentos necesarios para sostener la historia de un pueblo agrario como ha sido históricamente el pueblo mapuche y así, en un ciclo interminable, nutritivo, de crecimiento y aprendizaje.</p>
<p style="text-align: justify;">Las culturas americanas entienden el paso del tiempo como un suceso cíclico y no lineal. Aquello les permitió a las civilizaciones con más desarrollo tecnológico como los mayas, aztecas e incas observar y analizar los patrones de continuidad y repetición que en el mundo natural ocurren cíclicamente y diseñar calendarios muy precisos respecto de los ciclos de la luna, del planeta Venus y, por cierto, del sol y del girar de nuestro planeta en su entorno. Del mismo modo, en esta lógica de ciclos que se van sucediendo como si dentro de una espiral viajáramos, fueron capaces de predecir certeramente los procesos de renovación de los procesos naturales y planificar certeramente las diversas actividades agrícolas y los rituales para cada una de ellas.</p>
<p style="text-align: justify;">Ni la vida ni la muerte quedaron al margen de esta observación. La muerte en el mundo natural es otra forma de dar vida, las hojas se convierten en abono, las cadenas tróficas han sido una forma primigenia de sostener el equilibrio medioambiental y nuestra propia existencia es parte de este proceso en el que en la plenitud de la vida brillamos, sembramos, dejamos un legado y luego nos vamos apagando hasta que nuestra voz se disuelve y traslapa en la voz de nuestros hijos y nietos. Vivimos momentos de auge y decadencia, por lo que sostener el presente, resignificar lo que nos está tocando vivir en este momento, conectarnos con nuestro ser, aquí y ahora es lo significativo, y trabajar para que nuestro presente esté en armonía tanto con la comunidad en la cual vivimos como con la naturaleza de la que formamos parte es el sentido más profundo de la existencia. Una forma de ver y de ser muy distante a la que la racionalidad europea fue dando forma a partir del siglo XVII y que comenzó por separar el mundo natural, la naturaleza, del mundo humano, la cultura, o como diría un viejo profesor de sociología, la culturaleza. Para esta racionalidad, el lugar específico donde se asienta lo humano es la cultura. Los pueblos ancestrales de América, de Asia, África y de Oceanía, no sienten suya esta escisión. El ser humano es parte integrante del mundo natural y buscamos vivir en equilibrio con sus elementos.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero no sólo la naturaleza transforma su energía a partir de esta nueva salida del sol. Esta es una etapa en la que también crecemos quienes habitamos en ella. Es una época de introspección, de reflexión respecto de lo que ha sido hasta ahora nuestro paso por la existencia. Esa noche de vigilia y de rituales que precede al nacimiento del nuevo sol, lo más parecido al concepto de año nuevo occidental del 01 de enero, es también el comienzo de nuestro propio caminar de semillas, que se traduce en un habitar más la caseidad, de purificar nuestro pensamiento, hacernos fuertes con aquellas ideas que nos hacen bien, que nos nutren y abandonar aquellas que nos desequilibran, que nos acercan a la enfermedad. Es un tiempo para acercarnos a la gratitud, esa profunda y poderosa emoción tan necesaria en la actualidad. Es un tiempo para transitar a la idea que el mundo mapuche define como el “Reche”, el hombre o mujer intachable, digno/a, cargado/a de convicciones. Es una época para sembrar en nosotros proyectos vitales que verán sus primeros frutos más adelante, cuando comience el tiempo de abundancia en el aún distante verano en este lado sur del mundo.</p>
<p style="text-align: justify;">Un saludo entonces, amables lectores y lectoras, que, en este comienzo de ciclo, aunque estés al otro lado del mundo, tengas toda la energía y claridad para superar y aprender de todos los desafíos que la vida pondrá ahí para ti. Que habite siempre la luz en tu corazón y que trabajes con toda tu energía para hacer de este mundo un lugar más bello y apacible. Que tu práctica de vida, sea también un aporte para alcanzar la paz en el mundo. Que la salud te acompañe. Y como decían los abuelos:</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¡</strong><strong>Küme ayiukonpape tüfachi we-tripantü! </strong><strong>(Que comience con alegría este nuevo retorno del sol).</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong><br />
</strong><em>Pedro TORRES QUINTREL </em><br />
<em>Profesor de Educación General Básica </em><br />
<em>Académico Adjunto Universidad de las Américas (UDLA) </em><br />
<em>Pedagogo Social </em><br />
<em>Coach Ontológico</em><br />
<em>Santiago de Chile, Chile</em><br />
<em>Julio de 2025</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/07/el-comienzo-de-un-nuevo-ciclo-en-el-cono-sur-de-america/">El comienzo de un nuevo ciclo en el cono sur de América</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>El diálogo como un espacio de encuentro</title>
		<link>https://www.revistare.com/2025/04/el-dialogo-como-un-espacio-de-encuentro/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Apr 2025 04:58:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[América Latina]]></category>
		<category><![CDATA[autismo]]></category>
		<category><![CDATA[diálogo]]></category>
		<category><![CDATA[Empatía]]></category>
		<category><![CDATA[pedagogía]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Pedro TORRES</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/04/el-dialogo-como-un-espacio-de-encuentro/">El diálogo como un espacio de encuentro</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_25401" aria-describedby="caption-attachment-25401" style="width: 896px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/DSC08924-scaled.jpg"><img decoding="async" class=" wp-image-25401" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/DSC08924-1024x680.jpg" alt="" width="896" height="573" /></a><figcaption id="caption-attachment-25401" class="wp-caption-text">Fotografía: Javier Bustamante</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Hace unas semanas, en la Región del Ñuble, en el sur de Chile, se produjo un serio incidente. Un estudiante de 14 años, agredió a una profesora dejándola gravemente hospitalizada con fractura de cráneo incluida.</p>
<p style="text-align: justify;">La brutal noticia podría haber quedado sólo en la página roja de los noticieros y haber generado debates sobre lo mucho que hemos perdido los y las profesoras en cuanto a condiciones de trabajo, a seguridad laboral, a valoración social, en un mundo cada vez más irrespetuoso e irreflexivo respecto de la importancia de los procesos educativos que se viven en la escuela.</p>
<p style="text-align: justify;">El hecho que amplía la reflexión y que le da sentido a este texto es que el estudiante en cuestión se encuentra en el espectro del autismo, lo que en ningún caso disminuye la gravedad de lo ocurrido, pero que, al calor de la reacción de la opinión pública, en las redes sociales y en los diversos espacios de debate y reflexión, abre matices complejos que tienen que ver con el cómo estamos, avanzadas las primeras décadas del siglo XXI, conviviendo con las diversidades que resultan ser los otros y las otras, independientemente del apellido que lleven esas otredades: inmigrantes, personas con movilidad reducida, adultos mayores, diversidades sexuales, neurodiversidades, diversidades culturales, idiomáticas, de clase social, de género, religiosas, raciales, en fin.</p>
<p style="text-align: justify;">En este caso específico la discusión en las redes sociales comenzó desde lo básico:</p>
<ul style="text-align: justify;">
<li>Que la profesora había ocupado un trato despectivo, provocando al estudiante y favoreciendo su desregulación</li>
<li>Que los profesores no están preparados ni capacitados para esta suerte de ola de estudiantes con Trastorno del Espectro Autista (TEA)</li>
<li>Que el gobierno no facilita los recursos para implementar adecuadamente la integración de estudiantes neuro diversos en las escuelas.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Enseguida, tras esta primera andanada de discursos que adquirían cada vez mayor virulencia, comenzamos a entrar en el fondo y en lo más preocupante del debate y que da cuenta de nuestra fragilidad ciudadana frente a lo que entendemos como lo diferente a nosotros, lo distinto a nuestro sistema de creencias, o simplemente lo distinto tan distinto que no somos capaces de comprender, un mar de prejuicios y estereotipos que definen una parte sustancial de nuestra cultura.</p>
<ul style="text-align: justify;">
<li>Estos niños no deberían estar en los colegios “normales” y deberían estar en lugares “especiales” para ellos y ellas</li>
<li>Estos niños y niñas son peligrosos</li>
<li>Yo envío a mi hijo/a para que aprenda y esté tranquilo en la escuela</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Estos comentarios y otros más extremos aún, forman parte de una cadena discursiva que no considera que la agresividad no es una característica exclusiva del mundo autista. La agresividad es una condición natural de la especie humana, rastros, presentes aun, de nuestra etapa más primigenia, cuando debíamos combatir a muerte por el alimento y la vida dependía de nuestra fortaleza. Y la agresividad existe y se manifiesta, en mayor o menor medida debido a múltiples factores, muchos de ellos externos a la propia persona. Pero el problema, para la opinión pública, tan visceral y poco empática, es el mundo autista, ese mundo tan desconocido, extraño, inentendible, de niños, niñas y adultos peculiares, ajenos a nuestra realidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Una semana después del incidente señalado, se produjo otro acto de violencia, esta vez contra una estudiante, también en el espectro del autismo. Esta joven, frente a su impávida profesora y grabada en todo momento por las cámaras de algunos teléfonos celulares de sus compañeros y compañeras para las que la situación era todo un espectáculo, fue brutalmente golpeada por una compañera, tras recibir insultos y amenazas por largos minutos.</p>
<p style="text-align: justify;">Entremedio de estos dos incidentes, aparentemente aislados, las redes sociales ardían. La mayoría de los comentarios centrados en la necesidad de culpar a alguien, sea persona o institución. Esa profunda pulsión humana por tener alguien en quien descargar nuestra molestia o nuestra ira en los casos más extremos y una carencia absoluta de propuestas racionales para resolver conflictos, pero sobre todo, en la ausencia de empatía.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo que el debate, en su ruidosa exposición no deja ver, es la necesidad de contar con herramientas discursivas que nos permitan expresar nuestra opinión, sin que esto signifique denostar la dignidad del otro/a. Una discusión, entendida en contexto actual, busca imponer mi modo de pensar en el otro, lo que naturalmente provoca una reacción, y esa reacción cierra las posibilidades del encuentro.</p>
<p style="text-align: justify;">El diálogo, esa necesidad de expresar a través de la palabra hablada, es la experiencia crucial que, a ojos del biólogo chileno Humberto Maturana, fortaleció nuestro despegue cognitivo y es algo mucho más complejo que una mera conversación.</p>
<p style="text-align: justify;">Vincularnos en el diálogo es lo que nos hace profundamente humanos, lo que abre nuestro campo emocional, lo que nos hace resonar, vibrar, estar en sintonía, conectar con la experiencia del otro/a; es lo que le da sentido al aprendizaje, lo que abre la posibilidad de conocer al misterioso e intrincado mundo que resulta ser la otra persona. Es el camino para generar relaciones respetuosas, empáticas que disuelvan prejuicios que pudieran haber estado anquilosados en el tejido social. Y Chile y América en general, desde el proceso colonizador europeo, somos un laboratorio digno de análisis profundo pues el prejuicio, el miedo, el desprecio hacia el otro, forman parte sustancial de nuestro ethos.</p>
<p style="text-align: justify;">El diálogo es el espacio natural que nos permite interactuar, generar cultura, vivir la diversidad que implica escuchar a otros mundos diferentes al nuestro. El diálogo, en contextos de resolución de conflictos, es la herramienta primordial para activar los resortes de la mediación, lo que permite lograr acuerdos significativos, duraderos y respetuosos de las partes en tensión.</p>
<p style="text-align: justify;">En el contexto de la América de nuestros pueblos ancestrales el diálogo era un espacio de profunda connotación ritual. Al ser, la mayoría de nuestras culturas, incluida la mapuche, culturas ágrafas, el diálogo no era una cuestión menor. Era una estructura con diversas categorías relacionales, que construía consensos y acuerdos permanentes. Baste recordar que, en el contexto de la llamada Guerra de Arauco, en la que el pueblo mapuche no pudo ser vencido ni doblegado por el Imperio español, luego de una prolongada guerra de casi 300 años, el diálogo, en la figura de los “Parlamentos”, fue fundamental, para que nuestras autoridades se relacionaran en igualdad de condiciones con los representantes del imperio en el territorio que hoy es Chile y pactaran acuerdos duraderos que sólo el joven Estado Nacional chileno pasaría a llevar violentamente, pero esa es otra historia.</p>
<p style="text-align: justify;">Si la empatía es el espacio relacional en el cual las personas nos encontramos en un contexto de mutuo respeto y aceptación, la alteridad es el espacio en que nuestras sociedades aprenden a relacionarse en un marco de sana convivencia.</p>
<p style="text-align: justify;">Aprender del mutuo respeto y, en el caso particular de las personas neurodivergentes, aprender de sus sensibilidades, de su forma particular de ver y relacionarse con el mundo, nos fortalece, nos hace transitar y habitar el espacio de la dignidad y pensar como colectivos en los que nadie sobra y en los que todos tenemos algo que aportar, desde nuestra genuina diferencia, lo que, en definitiva, se traduce en una sociedad sana, con un poderoso tejido social en el que la desigualdad y la violencia asociada a esa desigualdad, disminuyen notablemente.</p>
<p style="text-align: justify;">Tal vez el camino hacia la paz debe partir en el mutuo reconocimiento del otro y de la otra a través de diálogo tal vez el “valor” de la palabra debe volver a restituirse y ubicarse en un campo ritual y, por ello sagrado. Tal vez ese sea un camino razonable.</p>
<p><em>Pedro TORRES QUINTREL  </em><br />
<em>Profesor de Educación General Básica </em><br />
<em>Académico Adjunto Universidad de las Américas (UDLA) </em><br />
<em>Pedagogo Social </em><br />
<em>Coach Ontológico</em><br />
<em>Santiago de Chile, Chile</em><br />
<em>Abril de 2025</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/04/el-dialogo-como-un-espacio-de-encuentro/">El diálogo como un espacio de encuentro</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Un acto subversivo</title>
		<link>https://www.revistare.com/2025/01/un-acto-subversivo/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Jan 2025 05:58:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Elisabet Juanola]]></category>
		<category><![CDATA[libertad]]></category>
		<category><![CDATA[paz]]></category>
		<category><![CDATA[ser uno mismo]]></category>
		<category><![CDATA[subversión]]></category>
		<category><![CDATA[Un acto subversivo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Elisabet JUANOLA</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_22247" aria-describedby="caption-attachment-22247" style="width: 966px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/IMG20241124092910.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-22247" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/IMG20241124092910-1024x771.jpg" alt="" width="966" height="727" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/IMG20241124092910-1024x771.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/IMG20241124092910-300x226.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/IMG20241124092910-1536x1157.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/IMG20241124092910-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/IMG20241124092910-1320x994.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/IMG20241124092910.jpg 2040w" sizes="auto, (max-width: 966px) 100vw, 966px" /></a><figcaption id="caption-attachment-22247" class="wp-caption-text">Fotografía: Javier Bustamante</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Atreverse a ser uno mismo es un acto subversivo que aunque nos parezca inverosímil, no todas las personas logran, pero cuando ocurre se genera un cambio que redunda en lo que llamamos el logro de la felicidad, o quizá una especie de velocidad crucero de la felicidad, puesto que la felicidad siempre es una meta. La vida completa es una tarea apasionante en la que estamos todos embarcados, hay personas que son capitanes de barco o pilotos de avión, otros son los que están dando la bienvenida, acomodando y atendiendo a los pasajeros y por supuesto, están los propios pasajeros que son transportados y tienen que llegar alguna parte… es interesante decantar esta imagen, porque nos puede ayudar a descubrir en qué rol estamos-somos cada uno de nosotros. Todos los roles son importantes, pero lo que hace una diferencia significativa es comprenderlo y tomar las riendas de ese rol, vivirlo de manera acuciosa. Cuando empezamos a verlo, sea cual sea la edad que tengamos o las circunstancias y aunque estas no cambien, lo que sí ocurre es que uno mismo se ubica en el lugar decisivo, transformador de su propio sentido, digamos que elige ser lúcido.</p>
<p style="text-align: justify;">Para empezar este camino de lucidez, un primer paso, imprescindible, es querer serlo, abrirse a “ver” o mirar con “otros ojos” la misma vida y realidad circundante. A esto le podemos llamar aprender a ver o contemplar la realidad. Es un grado de humildad que nos lleva del ser agradecido con la vida, al ser activo en el ser, a querer aprovechar todo lo que viene en el regalo de mi ser y que implica gestionar el presente y sus circunstancias. Este es un trabajo de todos los días, que se aprende y que progresivamente se puede ir administrando a medida que se va también aprendiendo. Muchas veces es fundamental la compañía de otro u otros que nos van dando pistas. Caminar con otros es mejor siempre. Pero otro paso, para contemplar la realidad, también imprescindible, es retirarse, aquietarse, descubrir los ruidos que nos invaden y empezar a eliminarlos. Descubrir todo aquello que es ruidoso en nosotros también requiere lucidez y también es progresivo. Valorar y consumir silencio.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando vamos gustando cotidianamente el silencio, se devela de manera más potente este ser único e irrepetible que somos y cómo se relaciona con la vida, con los demás y con su propia digamos misión o proyecto de vida, a su vez se enfoca mejor y es más eficaz el hacer y menos relevante el tener.</p>
<p style="text-align: justify;">Y a pesar de que no hay ninguna novedad en lo que estamos presentando en este texto, el aporte está en relacionarlo con la política, porque desde esta perspectiva podemos valorar nuestra dimensión incidente. ¿En qué puede incidir políticamente que una persona tome mayor conciencia de su rol en esta vida? Hacernos esta pregunta nos da pistas de inmediato respecto del compromiso de cada uno con el mundo en el que habitamos. Cuando una persona asume su vida y su trayectoria con una mayor conciencia, se convierte en alguien que toma decisiones serias, entiende que tiene un rol, lo valora y genera transformación, y ello, sin duda, es un cambio relevante para el mundo. Así sea una sola persona, las repercusiones son beneficiosas para todos, empezando por esta persona y su entorno inmediato.</p>
<p style="text-align: justify;">Otro paso en este camino será que esta mayor conciencia nos lleve a amar más y mejor. La palabra amar tiene muchos tintes que a veces la esconden o la disfrazan, incluso la edulcoran y le bajan el poder transformador que tiene. El amor es un elemento que todos poseemos y que podemos aplicar y potenciar muchísimo, pero, tal como ocurre con la lucidez, tampoco es simple, porque se trata de amar la realidad, de vivir amorosamente. O sea, amar aquello que tenemos, somos y vemos, que estamos aprendiendo a contemplar y gestionar. A diferencia del buenismo, que a veces nos genera dependencias y culpas, el amor requiere responsabilidad y corresponsabilidad. Amar más y mejor genera prioridades y obliga a discernir cuando y con quienes tenemos que estar. Quizá implicarse en el vecindario, jugarnos en lo que realmente podemos ser un aporte y dar lo mejor en cada circunstancia, lo que nuevamente, será subversión. Porque la subversión es romper esquemas, salirse de lo que está establecido y cuando somos actores conscientes y optamos por amar más y mejor, rompemos esquemas.</p>
<p style="text-align: justify;">Y hay otro paso más en este ser subversivo que es elegir ser libre. Nuevamente un concepto muy viciado y poco nítido. La libertad está idealizada como si fuera un absoluto y se parece más a un equilibrio y búsqueda entre lo posible y lo deseable en una progresión en que ya estamos aplicando el discernimiento y el amar más y mejor. La libertad, por ser humana, es limitada, se adapta al entorno, a los demás y al sistema en el que estamos. No es imposición, ni lucha de poder cansina, desgastante y frustrante. El camino de la libertad es también con otros, con crecimiento, apertura y escucha.</p>
<p style="text-align: justify;">Así para ser parte de la cocreación de un mundo mejor, más alegre, pacífico y festivo, tenemos que ser capaces de cambiar el orden, innovar, transformar y para ello primero tomar conciencia de que somos parte de este cambio.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Elisabet JUANOLA SORIA</em><br />
<em>Periodista</em><br />
<em>Santiago de Chile, Chile</em><br />
<em>Enero de 2025</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/01/un-acto-subversivo/">Un acto subversivo</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>¿Se repite el siglo XX?</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/07/se-repite-el-siglo-xx/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Jul 2024 04:58:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[David Álvarez]]></category>
		<category><![CDATA[Guerra]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[SIglo XX]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>David ÁLVAREZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/07/se-repite-el-siglo-xx/">¿Se repite el siglo XX?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_17280" aria-describedby="caption-attachment-17280" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/pngtree-scene-of-people-walking-down-a-destroyed-street-picture-image_2879954.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-large wp-image-17280" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/pngtree-scene-of-people-walking-down-a-destroyed-street-picture-image_2879954-1024x574.png" alt="" width="660" height="370" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/pngtree-scene-of-people-walking-down-a-destroyed-street-picture-image_2879954-1024x574.png 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/pngtree-scene-of-people-walking-down-a-destroyed-street-picture-image_2879954-300x168.png 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/pngtree-scene-of-people-walking-down-a-destroyed-street-picture-image_2879954.png 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-17280" class="wp-caption-text">Fotografía: PNGTREE</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Escribo estas líneas cuando millones de hombres y mujeres temen en lo más profundo de sus corazones el retorno de la extrema derecha al poder en Europa, Estados Unidos y América Latina. Luciría que el siglo XXI imita al siglo XX en sus procesos políticos, ya que justo hace cien años el fascismo tomaba el poder en Italia y luego en Alemania, conduciendo al mundo entero a una guerra que concluiría luego de decenas y decenas de millones de muertos y las detonaciones de dos armas nucleares sobre ciudades japonesas.</p>
<p style="text-align: justify;">Siempre el futuro es incierto. Hace cinco años no pensábamos que una pandemia enclaustraría a la humanidad por muchos meses, tampoco que habría un intento de golpe de Estado en Estados Unidos dirigido por su presidente, menos que Europa viviría una guerra en su territorio y ni imaginábamos los miles y miles de muertos palestinos y la destrucción física de la Franja de Gaza, luego de un brutal ataque contra la población israelí del grupo Hamas.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Qué ocurrirá antes de terminar esta década que desde el presente no podemos prever? Una cosa es no poder adivinar hechos concretos, pero sí entender los procesos económicos, sociales y políticos que viven los pueblos y el mundo, y advertir sus consecuencias a grandes trazos.</p>
<p style="text-align: justify;">Volviendo a los ejemplos mencionados: hace décadas se señaló que la intromisión de los seres humanos en ecosistemas diversos nos vincularía con virus que dañarían la salud humana; los discursos autoritarios de Trump movilizaron a grupos fanatizados a hechos de violencia antes de enero del 2021; el golpe de Estado del 2014 en Ucrania y la presión de la OTAN para alinear dicho país en contra de Rusia suponía una respuesta de Putin; y una vez constituido el gobierno de ultraderecha con Netanyahu a la cabeza (diciembre del 2022) era cuestión de tiempo un genocidio como el actual, sobre todo con un Hamas esencialmente agresivo contra Israel.</p>
<p style="text-align: justify;">Ahora que enfrentamos el ascenso de liderazgos políticos que denominamos en conjunto como la extrema derecha, que tienen agendas nacionalistas chovinistas, discursos misóginos y homofóbicos, propuestas agresivas contra los migrantes y los sectores más pobres de sus respectivos países, que buscan desmontar los sistemas educativos, de salud y jubilaciones que cubren a toda la población, y que rechazan la ciencia y difunden bulos y teorías conspiranoicas, nos debemos preguntar cómo llegamos a este punto. Y todavía más relevante la pregunta de por qué estas propuestas han reclutado el voto de mayorías crecientes, tanto entre gente de edad madura, como en los jóvenes, y las clases medias, aprovechando precisamente la democracia para propiciar su desmantelamiento.</p>
<p style="text-align: justify;">Hace un siglo Mussolini alcanzó el poder en Italia (1922) mediante mecanismos constitucionales con cierto grado de democracia y, una década después, en Alemania (1933) con semejantes procedimientos lo hizo Adolfo Hitler. Y en ambos casos los factores económicos jugaron un papel importante, tanto el Tratado de Versalles (1919), como el Crac de la bolsa de New York (1929), que afectó a la economía de todo el mundo. En ese escenario no podemos olvidar el impacto político que tuvo a escala planetaria el triunfo de la Revolución Soviética (1917) que impulsó, sobre todo en Europa, el ascenso de los diversos sectores socialistas, anarquistas, comunistas y sindicales motivados por el triunfo de una revolución anticapitalista a la manera que lo hicieron Lenin y los bolcheviques.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo que ocurre en la actualidad tiene como gran antecedente económico y político la expansión del neoliberalismo (definido como la reducción del tamaño del Estado y la privatización de la mayor parte de la economía nacional, desregularizando la actividad financiera y dejando la protección social bajo la responsabilidad de los individuos) que surgió con fuerza bajo los gobiernos de Thatcher y Reagan en los años 80 del siglo pasado y paulatinamente penetró en todo el sistema económico occidental.</p>
<p style="text-align: justify;">Las convulsiones que generó ese modelo en muchos países de América Latina, África y Asia, ahora llegan a Estados Unidos y Europa. Las respuestas fueron diferentes a las actuales europeas, en algunos casos ganaron elecciones fuerzas políticas de izquierda (Chávez, Evo Morales o Lula) mediante elecciones, en otros escenarios movimientos integristas religiosos (Talibanes, Al Qaeda, Hamas) ganaron fuerza mediante acciones armadas, pero no olvidemos también la llamada Primavera Árabe (2010-2012), y en todos los casos se generalizaron apelaciones ultranacionalistas para enfrentar los efectos del neoliberalismo.</p>
<p style="text-align: justify;">Gravita sobre ese escenario la desaparición de la Unión Soviética (1991), interpretada por Fukuyama como el fin de la historia, ya que el orden mundial quedó en manos de Estados Unidos y sus socios menores europeos, aunque iniciando el siglo XXI surgen con fuerza China e India como competidores de ese auto pretendido foco hegemónico de la economía, la tecnología y la política global.</p>
<p style="text-align: justify;">Frente al desplome de la calidad de vida de los sectores más pobres y las clases medias, la penetración intensa de capitales foráneos y la disolución de los estilos de vida tradicionales, surgen liderazgos extremos (de derecha, izquierda, integristas y chovinistas), que sin corregir las causas del problema, buscan el poder para establecer regímenes que reduzcan el Estado de derecho y minimicen aún más la capacidad del Estado para generar equidad social y económica. Se apoyan en discursos violentos y de odio contra minorías, que lamentablemente calan en las emociones pero que no son capaces racionalmente de justificar la forma en que resolverán los problemas, por tanto son tendencias que despolitizan a la población, las enajena de la solución de sus verdaderos problemas y benefician a los causantes de la crisis: los dueños de los grandes capitales.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Cuánto poder alcanzarán esos movimientos de extrema derecha? ¿Qué efecto tendrá sobre el bienestar de la población, la calidad de la democracia y el respeto de los derechos humanos? ¿Cuál es el futuro del modelo neoliberal visto los graves daños que ha provocado? Son preguntas que debemos responder entre todos si queremos un siglo XXI diferente al XX.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>David ÁLVAREZ MARTÍN</em><br />
<em>Filósofo</em><br />
<em>Santo Domingo, República Dominicana</em><br />
<em>Julio de 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/07/se-repite-el-siglo-xx/">¿Se repite el siglo XX?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Interculturalidad: el encuentro en nuestras diferencias</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/04/interculturalidad-el-encuentro-en-nuestras-diferencias/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Apr 2024 04:58:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Chile]]></category>
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		<category><![CDATA[Interculturalidad]]></category>
		<category><![CDATA[Interculturalidad: el encuentro en nuestras diferencias]]></category>
		<category><![CDATA[María BORI]]></category>
		<category><![CDATA[Pedro Torres Quintrel]]></category>
		<category><![CDATA[Yo soy así]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Pedro TORRES</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/04/interculturalidad-el-encuentro-en-nuestras-diferencias/">Interculturalidad: el encuentro en nuestras diferencias</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_15549" aria-describedby="caption-attachment-15549" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/IMG20240218200847.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-large wp-image-15549" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/IMG20240218200847-771x1024.jpg" alt="" width="660" height="877" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/IMG20240218200847-771x1024.jpg 771w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/IMG20240218200847-226x300.jpg 226w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/IMG20240218200847-1157x1536.jpg 1157w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/IMG20240218200847-1320x1753.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/IMG20240218200847.jpg 1536w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-15549" class="wp-caption-text">Fotografía: Javier Bustamante</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Una de las características humanas más evidentes, complejas y maravillosas y que en educación reiteramos casi hasta el cansancio, es nuestra condición de únicos e irrepetibles. Casi 8 mil millones de humanos, como singulares granos de arena en una inmensa playa esférica, una finita casa compartida llamada planeta Tierra, nuestro hogar. 8 mil millones de mentes, de mundos emocionales, de cuerpos haciendo lo posible por darle algún sentido a este paso breve por la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">Podemos compartir una nacionalidad, una familia en común, una cultura, gustos musicales, vivencias similares, podemos ser hermanos de la misma madre y del mismo padre, ser gemelos, mellizos, vivir juntos un largo período de tiempo, y pese a todo aquello, nuestra mirada particular verá el mundo desde una esquina tan especial, cargada con emociones tan únicas, tan nuestras, que frente a un mismo hecho podemos tener versiones diametralmente opuestas. Quizá por eso nos es tan difícil establecer acuerdos, encontrar puntos medios en nuestras diferencias. Quizá ahí radique uno de nuestros temas inconclusos y pendientes como humanidad; quizá ahí, en ese misterio que cada una y uno de nosotros somos, se albergue también la magia de la existencia, en nuestra particularidad radica el valor intrínseco de cada uno de nosotros y nosotras, nuestro sello. Es, precisamente, esa distinción que nos diferencia de los demás, la que nos abre las puertas del aprendizaje. Siempre hay algo que el otro o la otra puede enseñarme, siempre hay algo que puedo enseñar dada mi particular experiencia de vida. Cuando aprendo algo de los demás, ese nuevo aprendizaje transforma mi modo de ver y de estar en el mundo, aprender es, entonces, el arte de la transformación.</p>
<p style="text-align: justify;">Recuerdo, en el contexto de mi proceso de formación como Coach Ontológico, una bella ponencia del maestro Julio Olalla<a href="applewebdata://7A4ACA0A-B517-4D6E-9C83-308091051263#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a>, en Santiago de Chile hace algunos años. En esa oportunidad parte de su presentación buscaba hacernos reflexionar respecto de nuestro habitar la vida. Para ello, el maestro recurrió a dos eminentes filósofos presocráticos: Parménides y Heráclito.</p>
<p style="text-align: justify;">Desde la perspectiva de <strong>Parménides</strong>, señalaba el maestro Olalla, nuestro habitar la vida se caracteriza por la inmutabilidad, por la ausencia de cambio. “¡<strong>Yo soy así!</strong>”, suele decir la gente siguiendo el modo de Parménides. ¡Soy así!, ¡los cambios y los nuevos aprendizajes no alteran mi modo de ver las cosas! ¡Soy más poderoso que los contextos externos que giran en mi entorno, no me muevo de mi sitio pese a los avatares de la vida, a las experiencias que a diario me nutren, no salgo, en definitiva, de mi zona de confort!</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Heráclito</strong>, conocido como el “oscuro”, postulaba la idea del permanente fluir. El mundo de la naturaleza y el de los seres humanos están sometidos a leyes dinámicas e irreversibles que apuntan a la permanente transformación. Hoy podemos aseverar, siguiendo la lógica del viejo Heráclito, que cada experiencia vivida, cada situación, anécdota, conflicto, relación con otros y otras, me nutre de nuevas formas de interpretar la realidad, de nuevas distinciones, nuevos saberes. En ese sentido, el “<strong>¡yo soy así!</strong>” de Parménides, se transforma en el “<strong>¡Yo estoy siendo así!</strong>” es decir, en una condición en tránsito, en una situación en permanente proceso de cambio. Lo vivido, lo aprendido, me transforma, me nutre de experiencia, en definitiva, de sabiduría. Esta dialéctica del “estar siendo” fue considerada posteriormente por la filosofía clásica alemana, particularmente por Heidegger a través del concepto del <em>dasein</em> y su idea de “ser en el mundo”.</p>
<p style="text-align: justify;">Nuestro ser en el mundo, nuestro modo de ver y de actuar, nuestra “puesta en escena” y las relaciones que establecemos con los demás y con el mundo natural, están determinadas por las experiencias previas que hemos vivido. Nuestras experiencias se constituyen en una suerte de lente a través del cual observamos y actuamos en la realidad. Consciente o inconscientemente “teñimos” nuestras relaciones con las situaciones que nos han ocurrido y que han golpeado o estremecido nuestro mundo emocional y que determinan el universo de nuestras creencias. Una persona que ha vivido duras situaciones de dolor, se vinculará con el mundo desde la desconfianza o desde la pena, o quizá desde el resentimiento si en su búsqueda aprende a culpar a otros de su situación.</p>
<p style="text-align: justify;">Ese “ser siendo” que somos, con su mundo emocional a cuestas, sus historias dolorosas, sus grandes triunfos, anhelos, esperanzas, rabias y alegrías, está obligado a interactuar con otros “seres siendo” con igual cantidad de peso en sus mochilas de vida y en esas fisuras de la comunicación, en esos miedos adquiridos a lo largo de la historia, en esas construcciones culturales que hemos adoptado como herencias de nuestro tiempo, surge la tensión respecto del otro u otra.</p>
<p style="text-align: justify;">Nos identificamos con aquello que le hace sentido a nuestro sistema de creencias, con aquello conocido, con quienes compartimos determinados modos de ser y de estar. Nacemos en comunidades idiomáticas, que profesan determinadas formas de interpretar la realidad, que visten de una particular manera, con gustos culinarios definidos, con una historia compartida, con símbolos e íconos que nos dan una determinada identidad, que atomizan nuestra humanidad y la restringen a parámetros muy reducidos, como pequeños feudos de realidad. El proceso de globalización de los últimos años y las últimas oleadas inmigratorias han golpeado fuertemente en nuestra ventana, obligándonos a revisar y repensar nuestro modo de ver, nuestro ser y estar en la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">Las relaciones que establecemos con los demás suelen estar mediatizadas por una suerte de espejo en el que nos reflejamos. Interactuamos con los otros y las otras, pero estamos viendo nuestra propia sombra cuando los miramos. La diferencia nos hace ruido, la diferencia es algo incómodo, algo que nos provoca inquietud, desazón, miedo y rechazo.</p>
<p style="text-align: justify;">Volvemos a ver en el otro, en el diferente, al bárbaro al estilo helénico, el que no es igual que nosotros, el que no comparte nuestros principios, nuestras costumbres y, por ende, que se encuentra en desventaja respecto de nosotros. El bárbaro, entendido como el incivilizado, el inculto, el que no está a nuestra altura se comienza a transformar en un otro incómodo. Establecemos relaciones de poder completamente asimétricas respecto del otro, tanto porque es un inmigrante, porque su color de piel es distinta de la nuestra, porque su condición social no es la misma que la mía, porque su acento no es tan puro, porque sus apellidos o el lugar donde estudió lo hacen diferente a mí. El bárbaro viene a romper mi seguridad, me atemoriza, es el responsable de los delitos que a diario se cometen y en los casos más extremos, está ocupando la tierra que por derecho divino me corresponde a mí habitar, lo que justifica todo tipo de violencia que pueda aplicar contra él, incluida su aniquilación, como tristemente podemos observar en la franja de Gaza en la historia reciente, o en el proceso que significó la conquista de América en la historia pasada.</p>
<p style="text-align: justify;">Recuerdo una hermosa, aunque impactante y muy pertinente frase del célebre filósofo musulmán y nacido en Córdova, Averroes, que dice lo siguiente: “<strong>La ignorancia lleva al miedo, el miedo lleva al odio y el odio lleva a la violencia. Esa es la ecuación</strong>”. Averroes se constituyó en un puente entre occidente y el mundo musulmán, dos mundos más parecidos de lo que pudiésemos pensar, pero que han transitado, a lo largo de la historia, en una permanente tensión y violencia. Su interés genuino por el saber lo llevó a convertirse en traductor de Aristóteles y en una profunda influencia para el pensamiento escolástico.</p>
<p style="text-align: justify;">Nuestro desconocimiento del otro, colmado en la mayoría de los casos de juicios ficticios, nos impide encontrarnos. El <strong>encuentro</strong>, cuya raíz etimológica nos remite a estar frente a frente, de cara, mirándonos y entregándonos a la aventura de conocer y aprender del o de la que está frente a nosotros, es la clave para fortalecer una relación intercultural respetuosa y creadora.</p>
<p style="text-align: justify;">María Bori<a href="applewebdata://7A4ACA0A-B517-4D6E-9C83-308091051263#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a>, una querida y entrañable amiga, cuya pascua recordaremos en el mes de noviembre, con su ejemplo cotidiano me enseñó que en cada persona hay belleza, una preciosa luz de genuinidad, una chispa de sacralidad, incluso en aquellas que se empecinan en negar, en esconder sus capacidades y virtudes. El regalo de María para quienes la conocimos fue el de ver en cada uno y una de nosotros algo más allá de lo evidente, más allá de la ropa con la que vestíamos, más allá de nuestros discursos, algo profundo que nos hacía especiales, únicos, irrepetibles.</p>
<p style="text-align: justify;">Cada ser humano tiene un valor en sí mismo y parte de la grandeza de la vida radica, precisamente, en reconocer ese valor, esa “legitimidad del otro”, como diría el biólogo chileno Humberto Maturana<a href="applewebdata://7A4ACA0A-B517-4D6E-9C83-308091051263#_ftn3" name="_ftnref3">[3]</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Reconocer que todos, en nuestras particulares diferencias, somos legítimos otros, implica un profundo trabajo respecto de la aceptación de que existen diversidades, algunas de ellas ubicadas al otro lado de mi sistema de creencias, muchas de ellas reñidas con mis principios.</p>
<p style="text-align: justify;">El camino de la coexistencia entre culturas es complejo y colmado de desafíos. Hasta ahora la experiencia humana parece indicar que la senda que hemos tomado ha sido la de imponer nuestro modelo de creencias a otros pueblos a través de la violencia. Hemos legitimado nuestra visión de mundo de la manera más extrema, negando al otro y a su legitimidad. En aproximadamente 10 mil años de modelo patriarcal hemos aprendido a constituir sociedades profundamente desiguales, clasistas, racistas, arbitrarias, depredadoras de los ecosistemas, generadoras de infelicidad, basadas en modelos de competencia en los que prima la ley del más fuerte.</p>
<p style="text-align: justify;">El modelo matriarcal, que se sostuvo más de 100.000 años y que se esconde bajo el eufemístico concepto de prehistoria, fortaleció relaciones humanas basadas en la cooperación. Para muchos teóricos, incluido el mismo Maturana, ha sido la cooperación la característica humana más singular y la que nos ha permitido forjar la noción de sociedad, movilizarnos como especie, sobrevivir a las inclemencias climáticas y a las fieras depredadoras. La cooperación debiese ser un sello humano movilizador, un ámbito que aglutine a nuestras comunidades, que nos fortalezca como especie y nos haga mirar el porvenir con tranquilidad y no con la profunda desazón con la que pensamos el futuro en estos días.</p>
<p style="text-align: justify;">La competencia nos hace ver en los demás a rivales, a enemigos a quienes tenemos que vencer, controlar, dominar, como sugiere el brutal corto animado “A Brief Disagreement”<a href="applewebdata://7A4ACA0A-B517-4D6E-9C83-308091051263#_ftn4" name="_ftnref4">[4]</a> de Steve Cutts. Una sociedad que pierde la capacidad de comunicarse, de reflexionarse, de escucharse y caminar juntos, está condenada a su ocaso y este proceso lleva intrínseco el fenómeno de la violencia. Encontrarnos en nuestras diferencias es un camino hacia la paz y la paz, dado el actual escenario internacional, es la única alternativa que nos permitirá trascender como especie.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Pedro TORRES QUINTREL<br />
</em><em>Profesor de Educación General Básica<br />
</em><em>Académico Adjunto Universidad de las Américas (UDLA)<br />
</em><em>Pedagogo Social<br />
</em><em>Coach Ontológico<br />
</em><em>Santiago de Chile, Chile<br />
</em><em>Abril de 2024</em></p>
<p style="text-align: justify;"><a href="applewebdata://7A4ACA0A-B517-4D6E-9C83-308091051263#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> Julio Olalla es creador de Newfield Network, institución pionera en la práctica del coaching ontológico en Chile y el mundo.<br />
<a href="applewebdata://7A4ACA0A-B517-4D6E-9C83-308091051263#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> Maria Bori Soucheiron (1964 – 2019) Educadora. Directora de Gestión Educativa Casabierta COANIQUEM, Santiago de Chile<br />
<a href="applewebdata://7A4ACA0A-B517-4D6E-9C83-308091051263#_ftnref3" name="_ftn3">[3]</a> Humberto Maturana, (1928 – 2021)“La realidad ¿objetiva o construida?. Editorial Anthropos, 1995. España<br />
<a href="applewebdata://7A4ACA0A-B517-4D6E-9C83-308091051263#_ftnref4" name="_ftn4">[4]</a> A Brief Disagreement, “Un breve desacuerdo”. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=9x7FGbW3IVc" target="_blank" rel="noopener">Disponible en el enlace.</a></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/04/interculturalidad-el-encuentro-en-nuestras-diferencias/">Interculturalidad: el encuentro en nuestras diferencias</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Shalom</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Jan 2024 05:58:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
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		<category><![CDATA[paz]]></category>
		<category><![CDATA[Shalom]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Carmen RIERA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/01/shalom/">Shalom</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_13397" aria-describedby="caption-attachment-13397" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/vecteezy_cupula-de-la-roca-en-israel_1271837-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-large wp-image-13397" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/vecteezy_cupula-de-la-roca-en-israel_1271837-1024x683.jpg" alt="" width="660" height="440" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/vecteezy_cupula-de-la-roca-en-israel_1271837-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/vecteezy_cupula-de-la-roca-en-israel_1271837-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/vecteezy_cupula-de-la-roca-en-israel_1271837-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/vecteezy_cupula-de-la-roca-en-israel_1271837-2048x1365.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/vecteezy_cupula-de-la-roca-en-israel_1271837-1320x880.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-13397" class="wp-caption-text">Foto: marla66 / vecteezy  cúpula de la roca en Israel</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Quería hablaros un poquito, solo un poquito de una tierra hermosa y significativa para muchísima gente. Quería hablaros desde dentro, de una tierra a la que amo, que, aunque no me vio nacer, considero mi hogar. Os hablaré un poquito, solo un poquito de Israel.</p>
<p style="text-align: justify;">Hasta hace poco mis recuerdos de Israel me llevaban a Jerusalén, a sus calles, plazas, a su gente… recuerdos hermosos. El día 7 de octubre algo se rompió, un jarrón del más precioso cristal se hizo añicos, o así lo viví yo.</p>
<p style="text-align: justify;">Estaba desayunando frente al televisor y vi las noticias. Una terrible masacre se estaba produciendo en Israel. Lo que se estima fueron unos 3000 terroristas habían entrado en el país, matando y violando indiscriminadamente, primero en una rave, fiesta, donde había muchos jóvenes de diferentes países y religiones, no solo judíos, no solo israelíes, y posteriormente en las zonas pobladas, kibutzim y ciudades. Las sirenas no paraban de sonar por los muchísimos misiles enviados desde Gaza, interceptados la mayoría por la cúpula de hierro. Los habitantes de los kibutzim se refugiaron en los cuartos blindados que las casas poseen, no sirvieron de mucho, los terroristas de Hamás fueron casa por casa, incendiando, matando y agrediendo a cualquiera. A medida que pasaban las horas y días se conocían más datos, cada uno más estremecedor que el anterior. Las imágenes que en días posteriores aparecían eran imposibles de contemplar, los testimonios horribles.</p>
<p style="text-align: justify;">En aquel momento, cuando me estremecí al ver imágenes de la alegría mostrada en las calles de Gaza, con gran griterío, al paso de los rehenes israelíes capturados, niños, ancianos, mujeres, una de ellas ya sin vida, desnuda, ultrajada, cientos de manos tocándolos llenos de una euforia de la que me ahorro el adjetivo, en este momento apareció ante mí un recuerdo antiguo:  año 1998, aparentemente época de paz. Estuve en un hostal en la ciudad vieja de Jerusalén, a escasos metros de la torre de David y de la puerta de Jaffa. El hostel en cuestión estaba regentado por israelíes-americanos y sus huéspedes, judíos y cristianos de diferentes denominaciones y zonas del mundo. Los propietarios, sin embargo, eran árabes. Hasta aquí aparentemente normal, no solo normal sino perfecto, un ambiente de paz. Aparentemente. Un día, al entrar, pasando por la zona donde siempre estaban los propietarios del hostel los vi de celebración, pregunté (ellos sabían de mi ascendencia española) a qué se debía su alegría. Celebraban el éxito de un atentado con varios muertos israelíes, me lo contaron sin ningún pudor.</p>
<p style="text-align: justify;">Quiero aclarar que conservo un gran recuerdo de amigos árabes que tuve, muchos, a parte de que la población árabe israelí es simplemente israelí, no hay diferencias, ninguna. En este momento me impresiona ver la impasibilidad del mundo frente a lo sucedido en octubre. Sigue habiendo 130 rehenes y desde Gaza se bombardea Israel a diario.</p>
<p style="text-align: justify;">Las historias que cuentan los liberados son inexpresables. Quiero, no obstante, hacer hincapié en un par de temas.</p>
<p style="text-align: justify;">Los kibutzim del sur eran los más proclives a un buen vecindario con Gaza, así como contratación exhaustiva de trabajadores de Gaza, muchos activistas para la paz. En concreto, existía una ONG que se dedicaba a traer niños con cáncer de Gaza a hospitales israelíes para su tratamiento, cubriendo todos los gastos, la fundadora de la ONG fue brutalmente asesinada. Hay muchos testimonios similares.</p>
<p style="text-align: justify;">Dato: desde el 2005 Gaza es totalmente autónoma en su gobierno, sin interferencia israelí de ningún tipo, no como en Cisjordania. Como curiosidad, Hamás celebró la entrada del año con un bombardeo masivo hacia el centro de Israel.</p>
<p style="text-align: justify;">Otra «curiosidad»: Jesús no era palestino, a pesar de la insistencia de muchos en identificarlo como tal. De hecho, ni siquiera existía Palestina en su época, nombre que aparece por primera vez en el año 135 DC como represalia de Roma a la rebelión de los judíos. Palestina es la latinización de Filistea, enemigo natural de los judíos. Por cierto, los filisteos en la época del emperador Adriano ya no existían como pueblo, fue un cambio para humillar a los judíos. Jesús nació en Belén de Judea, provincia romana en aquel tiempo. Judío, de familia judía, descendiente del rey David, con cultura y formación judía, circuncidado el octavo día. Me ha parecido importante subrayarlo.</p>
<p style="text-align: justify;">Hoy Israel está intentando vivir el día a día, recuperarse de la agresión sufrida. La herida es profunda, muy profunda. El fallo de seguridad abismal. Los motivos del porqué y cómo se sabrán, ahora aún no es el momento. Quedan 130 rehenes en manos de Hamás y muchas lágrimas por los que no están.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta guerra es terrible, para todos, pero me gusta recordar que el 6 de octubre había paz, los niños en Gaza reían. Hamás decidió romper la paz, sigue teniendo en sus manos el parar la guerra. No puedo imaginarme tanto sufrimiento.</p>
<p style="text-align: justify;">Frente a quienes quieren su desaparición, Israel ha decidido permanecer, frente a quienes lo quieren muerto, Israel ha decidido vivir, ha decidido luchar por su vida. Espero el momento en que las calles y plazas vuelvan a reír. Shalom.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Rosa YAGO MIRALLES<br />
Artista y pintora<br />
</em><em>Barcelona, España<br />
</em><em>Enero de 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/01/shalom/">Shalom</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>El masacre se pasa a pie</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/10/el-masacre-se-pasa-a-pie/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Oct 2023 04:58:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[derechos humanos]]></category>
		<category><![CDATA[Haití]]></category>
		<category><![CDATA[masacre]]></category>
		<category><![CDATA[minorías]]></category>
		<category><![CDATA[República Dominicana]]></category>
		<category><![CDATA[Thelma Vanahí]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>David ÁLVAREZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/10/el-masacre-se-pasa-a-pie/">El masacre se pasa a pie</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_12207" aria-describedby="caption-attachment-12207" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/DSC_0749-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-large wp-image-12207" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/DSC_0749-1024x681.jpg" alt="" width="660" height="439" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/DSC_0749-1024x681.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/DSC_0749-300x199.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/DSC_0749-1536x1021.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/DSC_0749-2048x1362.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/DSC_0749-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/DSC_0749-1320x878.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-12207" class="wp-caption-text">Montaje digital: Thelma Vanahí</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">La República de Haití y la República Dominicana comparten la isla de Santo Domingo en el centro de El Caribe. La primera nació como Estado en 1804 luego de una guerra terrible contra Francia, la segunda logró su independencia en 1844 contra el dominio haitiano. En el caso dominicano la pérdida de su soberanía en 1861, por la anexión española, la llevó a enfrentar militarmente a la potencia ibérica, con ayuda de Haití, y lograr la restauración de su independencia en 1865.</p>
<p style="text-align: justify;"> Entre 1844 y 1856 gobernantes haitianos intentaron recuperar la parte este de la isla sin éxito. Luego de ese periodo no hubo otra expedición militar haitiana hacia la República Dominicana. Los dominicanos padecieron la ocupación española de 1861 al 1865 y las invasiones de Estados Unidos entre 1916 al 1924 y entre el 1965 al 1966.</p>
<p style="text-align: justify;">La matanza ordenada por Trujillo en 1937 contra la población negra en la frontera norte, haitianos y dominicanos, es el hecho más terrible que ha marcado la historia reciente entre ambos lados de la frontera. Cuatro años después Trujillo desató una intensa campaña de antihaitianismo fruto de que el presidente de Haití, Elie Lescot, se negó a enviarle trabajadores haitianos a los campos de caña del dictador. Esa propaganda antihaitiana se mantuvo entre los sectores más radicales de su régimen y cuando es ajusticiado el tirano en 1961 los sectores militares y la extrema derecha dominicana mantuvieron en su discurso el rechazo a los haitianos.</p>
<p style="text-align: justify;">Tres días antes del golpe de Estado contra Juan Bosch, en septiembre de 1963, ocurrió un incidente en que lucía que el ejército haitiano atacaba una población dominicana en la frontera. Pocas horas después se develó que un opositor a Duvalier, a la sazón dictador de Haití, llamado León Cantave, con la ayuda del ejercito dominicano y el respaldo de los Estados Unidos, pero ocultándolo al presidente Bosch, había atacado desde territorio dominicano a una población haitiana y la respuesta del ejército haitiano alcanzaba al pueblo dominicano de Dajabón. Una vez Bosch descubre el hecho pide respuestas a sus militares y ordena llevar el caso a la OEA, pero el golpe de Estado impidió que eso ocurriera.</p>
<p style="text-align: justify;">Al iniciar la década de los 60 del siglo pasado el PBI de Haití y República eran semejantes, pero desde entonces el progreso económico de la sociedad dominicana se incrementó a tales niveles que un economista dominicano demostró hace pocos años que para la sociedad dominicana era más fácil alcanzar el nivel de la sociedad estadounidense que a la haitiana lograr llegar al desarrollo dominicano.</p>
<p style="text-align: justify;">Durante todo el siglo XX la solicitud del Estado Dominicano y empresarios para importar mano de obra haitiana para el negocio de la caña se mantuvo, salvo el periodo de Lescot, y cuando el azúcar eclosionó en los años 80 del siglo pasado, los migrantes haitianos pasaron a la construcción, la actividad agrícola en fincas dominicanas, el comercio y hasta la industria hotelera. Actualmente la mano de obra haitiana representa más del 50% en algunas de las actividades económicas mencionadas.</p>
<p style="text-align: justify;">Haití es el segundo socio comercial de la República Dominicana, representando más del 90% de beneficio para el lado dominicano del intercambio entre ambas naciones. La frontera, articulada en los mercados binacionales, representa millones de dólares anuales para beneficio de la población de ambos lados de esa zona.</p>
<p style="text-align: justify;"> La regularización y naturalización de los migrantes está bloqueada en parte por la decisión del Tribunal Constitucional dominicano que en el 2013 decidió dejar de reconocer la posibilidad de la nacionalidad a todos los emigrantes desde el 1929. El actual gobierno, heredero del liderazgo político de José Francisco Peña Gómez, haitiano de origen, ha sido cooptado por sectores de extrema derecha e impulsado procesos de persecución contra los migrantes con claras violaciones a los derechos humanos, como la búsqueda de mujeres haitianas embarazadas en los hospitales y su expulsión hacia Haití, algunas en proceso de parto.</p>
<p style="text-align: justify;">El actual conflicto por la construcción de un canal del lado haitiano para obtener agua del Rio Masacre ha conducido al cierre de la frontera y un accionar permanente en los medios diplomáticos por parte del presidente dominicano pidiendo que se intervenga Haití debido al caos generado por las bandas que controlan Puerto Príncipe. Esto recrudece los sentimientos antihaitianos en la sociedad dominicana. Es un hecho que el gobierno dominicano no tiene del otro lado un interlocutor válido después del asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse en el 2021.</p>
<p style="text-align: justify;">Voces diversas solicitan apaciguar los discursos de odio y la búsqueda de una solución a los migrantes haitianos en dominicana y abrir la frontera al comercio que está afectando a la población dominicana y haitiana. No existe solución para ambos pueblos, el dominicano y el haitiano, si no es por la vía del diálogo y la colaboración. El odio predicado por minorías de extrema derecha contra los haitianos debe ser enfrentado con la razón y respeto por la dignidad humana de todos. Apoyémonos en la grave pregunta de Antón de Montesinos en 1511 al defender a la población aborigen, aplicable hoy a la población haitiana: “¿Acaso no son seres humanos”.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>David ÁLVAREZ MARTÍN</em><br />
<em>Filósofo</em><br />
<em>República Dominicana, Santo Domingo</em><br />
<em>Octubre de 2023</em></p>
<p>NOTA: El título de este artículo es el de la novela de Freddy Prestol Castillo, donde da testimonio del crimen de la matanza del 1937.</p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/10/el-masacre-se-pasa-a-pie/">El masacre se pasa a pie</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>El cincuentenario del 1973 chileno</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Jul 2023 04:58:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[1973]]></category>
		<category><![CDATA[Chile]]></category>
		<category><![CDATA[El cincuentenario del 1973 chileno]]></category>
		<category><![CDATA[Elisabet Juanola]]></category>
		<category><![CDATA[golpe de estado]]></category>
		<category><![CDATA[Maximiliano Salinas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Elisabet JUANOLA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/07/el-cincuentenario-del-1973-chileno/">El cincuentenario del 1973 chileno</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong>REARTICULANDO SENTIDOS DISTINTOS DEL VIVIR Y DEL CONVIVIR:<br />
</strong><strong>EL CINCUENTENARIO DE 1973</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Este septiembre se cumplen en Chile 50 años del Golpe de Estado una fecha que Maximiliano Salinas Campos<a href="applewebdata://C607FD8B-3CF1-40A1-B494-DAC83AAA8856#_edn1" name="_ednref1">[i]</a>, historiador, ve como una oportunidad de entendernos como humanidad en un contexto mucho más amplio. Con él conversamos…</p>
<p style="text-align: justify;"><em>– Maximiliano, ¿qué podemos aprender de esta fecha tan significativa?</em></p>
<p style="text-align: justify;">– Creo que nos haría bien comprender este cincuentenario chileno desde 1973 ubicándonos en una perspectiva histórica mundial de la humanidad, lo que permitiría comprender el golpe de estado de Chile 1973 no sólo como la pérdida y el naufragio de nuestra democracia local. Es lógico que hay una dimensión evidente de crisis y de pérdida. Pero creo que es más importante advertir un proceso mundial de historia social, política, económica y religiosa aún mucho más vasto. A nivel planetario a partir de 1968 se generó un antes y un después. Hay allí una fractura mundial, de época. Quizás hasta el presente estamos viviendo un proceso de reordenamiento, de reformulación de muchas cosas que tiene que ver con una crisis irremediable de la cultura occidental, de la cultura capitalista. Se empieza a desencadenar un acontecer político, económico, cultural e ideológico que nos ubica en una época de transición hacia un mundo distinto, muy distinto y donde el mundo que conocimos hasta 1968 ya no existe más. Se trata de la superación de un orden más o menos establecido que venía de los siglos XIX y XX. Empiezan a darse inéditas transformaciones donde los paradigmas dejan de funcionar tal como están. Uno podría ubicar los cincuenta años chilenos dentro de esta gran batahola mundial donde se están rearticulando sentidos distintos del vivir y del convivir.</p>
<figure id="attachment_11132" aria-describedby="caption-attachment-11132" style="width: 376px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/golpe-de-estado.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-11132" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/golpe-de-estado.jpg" alt="" width="376" height="250" /></a><figcaption id="caption-attachment-11132" class="wp-caption-text">Golpe de estado en Santiago de Chile, 1973</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">El proyecto de la Unidad Popular fue la expresión de un proceso global mundial donde se buscó repensar las expresiones sociales revolucionarias, que terminara en un callejón sin salida no significa que no alcanzara la validez de algo que todavía debe en gran parte reflexionarse. La propuesta que hago es vernos como humanidad en una transición que se está repensando por completo, más que vernos en la permanente desgracia de la que no salimos. Yo invito a repensar los cincuenta años como una posibilidad de revisar el proceso histórico, no solamente como una crítica al neoliberalismo, o a la crisis constitucional. Sería nefasto verlo todo como una sucesiva colección de fracasos. De tumbo en tumbo. ¿De qué le sirve eso a las nuevas generaciones? ¡Me parece más animador verlo como parte de un proceso evolutivo!</p>
<p style="text-align: justify;"><em>– ¿Cómo construcción de nuevos paradigmas y viendo una concepción antropológica nueva?</em></p>
<p style="text-align: justify;">– Sin esquivar el hecho de la crisis, pero la crisis por sí misma no explica más nada si no está dentro de un proceso de transformación mayor. Hay que comprender esta situación dolorosa no en la mirada trágica y compungida de las puras peleas sino con una visión política y espiritual mucho más inspiradora, de mayor vuelo.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>– Falta la reflexión y la visión que nos de esperanza que nos ayude a comprendernos como humanidad, más allá de las diferencias, ¿qué estamos construyendo y cómo ello nos muestra una ruta?</em></p>
<p style="text-align: justify;">– Yo siento que estamos en un clima discursivo que nos va encerrando en un callejón donde se impone la adversidad de cada día, el catastrofismo. Se habla de izquierdas y de derechas como si habláramos de buenos y malos. Dele que suene. ¿Dónde tenemos el foco? ¿Dónde se instala el saber? Hay que aprender entre todos formas distintas de saber. Creo que estamos situados y enmarañados en una forma de saber, en un orden previo a 1968, de finales de los sesenta. Bueno sería pensar de una manera nueva, donde ciertamente hay que huir de los derrotismos, de lo negativo, escapar de las dinámicas decadentes. No tengo obviamente las respuestas, pero tenemos que irlas descubriendo en conjunto. Tenemos que desaprender el espíritu de la necrofilia, el patriarcal barril sin fondo de buenos y malos. Esta es una pugna permanente que no se resuelve y que no tiene resolución y que versa todo el tiempo en la pelea por lo perdido. Como si la lucha fuera en sí misma el fin de todo.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>– ¿Ya sería una respuesta tomar conciencia de la pugna permanente tesis-antítesis que no logra encontrar una hay salida?<br />
</em></p>
<figure id="attachment_11137" aria-describedby="caption-attachment-11137" style="width: 203px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/salinas.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-11137" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/salinas.jpg" alt="" width="203" height="248" /></a><figcaption id="caption-attachment-11137" class="wp-caption-text">Maximiliano Salinas. Fuente: Wikipedia</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">– Hay que inventar categorías nuevas. Necesitamos dejar de estar siempre en lo mismo. No salimos de la mismidad. Del ensimismamiento. En 1968 quedaron preguntas que aún no recogemos. En 1989 cayó el muro de Berlín y siento que todavía no logramos procesarlo. Hay preguntas de 1968, de 1989, de 2019 que son mundiales y que van balbuceando algo distinto. Para esto tenemos que conversar, que conversarnos mucho más. Encontrarnos con todos. Como dijo Roberto Matta en los ochentas: “Una de las virtudes más formidables del ser humano es conversar y conversando convencerse y converger. Versando verterse uno en el otro.” (<em>Matta conversaciones</em>, 1987, 137).</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;"><a href="applewebdata://C607FD8B-3CF1-40A1-B494-DAC83AAA8856#_ednref1" name="_edn1">[i]</a> https://es.wikipedia.org/wiki/Maximiliano_Salinas</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;"><em>Elisabet JUANOLA SORIA</em></span><br />
<em>Periodista</em><br />
<em>Santiago de Chile, Chile</em><br />
<em>Julio de 2023</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/07/el-cincuentenario-del-1973-chileno/">El cincuentenario del 1973 chileno</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Todo a la vista</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/04/todo-a-la-vista/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Apr 2023 04:58:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Foucault]]></category>
		<category><![CDATA[Javier Bustamante Enríquez]]></category>
		<category><![CDATA[Panoptico]]></category>
		<category><![CDATA[Tecnologias]]></category>
		<category><![CDATA[Todo a la vista]]></category>
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					<description><![CDATA[<p style="text-align: justify;">La palabra <em>panóptico</em>, cuyo origen es griego, se refiere a una cierta disposición&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_10011" aria-describedby="caption-attachment-10011" style="width: 1024px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/04/Lecumberri.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-10011 size-full" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/04/Lecumberri.jpg" alt="" width="1024" height="725" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/04/Lecumberri.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/04/Lecumberri-300x212.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a><figcaption id="caption-attachment-10011" class="wp-caption-text">Palacio de Lecumberri, México</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">La palabra <em>panóptico</em>, cuyo origen es griego, se refiere a una cierta disposición espacial o simbólica donde todo está a la vista o todo puede ser visto. Hacia el siglo XVIII, el filósofo Jeremy Bentham ideó una arquitectura carcelaria que permitía al guardián, desde un punto central, observar a todos los prisioneros, recluidos cada uno en celdas individuales.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Una de las características de este dispositivo es que los prisioneros no podían cerciorarse si estaban siendo vigilados o no en cada momento, lo cual ponía al guardián en una posición de poder. De esta manera, se creaba un sistema de autocoerción donde cada preso se comportaba bien ante el miedo constante de estar siendo vigilado.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Este modelo arquitectónico fue adoptándose en muchas prisiones, tanto en Europa como en América. Tuve la oportunidad de visitar el antiguo Palacio de Lecumberri, prisión panóptica de la Ciudad de México, ahora transformada en el <em>Archivo de la Nación</em>. Es curioso: antes se custodiaban presos, ahora se custodian documentos. ¿Será que la información también puede llegar a ser peligrosa?</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">En los años 70’s del siglo XX, el filósofo francés Michel Foucault también profundizó en el dispositivo del panóptico. Captó en él una técnica moderna de observación que trasciende lo meramente penitenciario y llega hasta ámbitos comunitarios como la escuela, la fábrica, el hospital y el cuartel. Foucault lo llamaba “sociedad disciplinaria”, donde tenía especial relevancia el fenómeno del <em>panoptismo</em>.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Es claro que en nuestros días vivimos imbuidos en pleno panoptismo. A través de las nuevas tecnologías, se ha instaurado un estado de vigilancia permanente, controlando de maneras diversas a la persona sin que esta lo sepa o, incluso, con su pleno consentimiento. Pensemos en las <em>cookies</em> cada que entramos en una página web y nos piden consentimiento de acceder a nuestra información.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Ahora el panóptico no necesita ser un edificio con una torre central y pasillos donde se disponen las celdas de los vigilados. El estado de vigilancia constante lo alimentamos todos los “consumidores” de tecnología digital. Cada terminal, llámese teléfono móvil, ordenador, cámara de videovigilancia… cuando es accionado está poniendo en marcha el panóptico. Uno se asoma a la pantalla del móvil y no sabe quién está del otro lado contemplando o escuchando o teniendo acceso a nuestros datos. A través del panóptico/tecnología digital, todos nos observamos a todos. Todos nos damos o nos quitamos <em>likes</em>. Todos juzgamos y somos juzgados.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">La política, por definición, atañe a la vida pública. La nueva forma de vida pública, desde hace décadas, pasa por la vida “en la red”. Hemos de ser realistas, todo lo que expongamos en las redes pasa a ser público. El mismo Foucault, en alguna de sus obras decía: “todo fragmento de verdad está sujeto a poder”.  También la política atañe al ejercicio del poder.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Las cuestiones ahora son varias: ¿cómo ser libres en una sociedad omnivigiladora? ¿Cómo seguir siendo uno mismo y no un alias que reúne <em>likes</em> en las redes sociales, creando una escisión entre lo que somos y lo que decimos que somos? ¿Cómo equilibrar la realidad presencial y la realidad virtual? &#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Tenemos la sociedad que tenemos, pero esta puede irse transformando para que sirva a la persona y no al revés. Al menos en el entorno inmediato. No debemos renunciar a nuestra libertad ni al derecho a la privacidad. Es importante no dejar de ejercer la consciencia y la coherencia. Sólo se es humano, siendo humano. Y esto es hacer política.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Javier BUSTAMANTE ENRIQUEZ<br />
</em><em>Psicólogo social</em><br />
<em>Ciudad de México, México</em><br />
<em>Abril de 2023</em></p>
<p style="text-align: justify;"><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/04/todo-a-la-vista/">Todo a la vista</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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