<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Política | Revista RE Castellano</title>
	<atom:link href="https://www.revistare.com/tag/politica/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.revistare.com</link>
	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
	<lastBuildDate>Sat, 07 Mar 2026 21:59:30 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/02/cropped-Base_logo_web_2-32x32.jpg</url>
	<title>Política | Revista RE Castellano</title>
	<link>https://www.revistare.com</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Más Europa</title>
		<link>https://www.revistare.com/2026/03/mas-europa/</link>
					<comments>https://www.revistare.com/2026/03/mas-europa/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Elena Giménez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Mar 2026 06:00:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[colaboración]]></category>
		<category><![CDATA[Integración]]></category>
		<category><![CDATA[Leticia Soberón]]></category>
		<category><![CDATA[Más Europa]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[potencias medias]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=34352</guid>

					<description><![CDATA[<p>Asistimos al derrumbe de las columnas culturales que...</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/03/mas-europa/">Más Europa</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/02/editorial-IMG_1260.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignleft wp-image-34372 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/02/editorial-IMG_1260.jpg" alt="" width="427" height="284" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/02/editorial-IMG_1260.jpg 320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2026/02/editorial-IMG_1260-300x200.jpg 300w" sizes="(max-width: 427px) 100vw, 427px" /></a>Asistimos al derrumbe de las columnas culturales que sostuvieron la convivencia mundial desde los años 50 del siglo XX. Si bien el multilateralismo nunca fue perfecto —había mucha hipocresía en su aplicación— estuvieron vigentes el marco legal internacional, las organizaciones que de algún modo arbitraban los equilibrios de fuerzas, y los valores compartidos que los sustentaban. El invisible vínculo de la confianza entre aliados que había entre Europa y Estados Unidos, y de éste con prácticamente el resto del mundo, se ha roto irremediablemente.</p>
<p style="text-align: justify;">Por eso, la intervención en Davos del <a href="https://youtu.be/B9kqqfJUT1c?si=S3Pg88CW1zsKkiJy">Primer Ministro de Canadá Mark Carney</a> se ha convertido en un estandarte de esperanza ante lo que aparecía como irremediable: la descarnada imposición de la ley del más fuerte y la sumisión de todos los que no tienen capacidad de defenderse por sí solos. Carney tiene una propuesta: la unidad de las “potencias medianas”, que tienen en su mano hacer algo y deben hacerlo. Se trata de colaborar entre ellas de manera realista, sin vanas ilusiones. Existen posibilidades de mantener la propia soberanía y el estado de derecho si somos capaces de ampliar la red de mutua ayuda, estableciendo acuerdos que beneficien a todos. Generando una red de muchos medianos que, sumados, hacen uno fuerte. De otra manera todos esos países serán vasallos del poderoso.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Y cómo podemos las personas de a pie, que no tenemos acceso a decidir la política general de nuestros países, contribuir a que esto suceda?</p>
<p style="text-align: justify;">Pues al menos apoyando a los grupos y entes políticos que promueven esa red de colaboración. Alejándonos de los que se dedican a dividir, a demoler las alianzas existentes y reducirnos a pequeños enanos aislados intentando defenderse en solitario.</p>
<p style="text-align: justify;">Dejando de sumirnos en la apatía y el fatalismo.</p>
<p style="text-align: justify;">En muchos países están tomando fuerza las propuestas políticas que reman precisamente en sentido contrario a lo que Carney propone. Intentan convencernos —alegando patriotismo— de que cada pequeño país en solitario puede afrontar el futuro, mejor si es sin inmigrantes y con pureza de sangre. Ese camino disgrega, empobrece, debilita a todos.</p>
<p style="text-align: justify;">Es muy importante que tomemos conciencia de qué votamos cuando votamos. La integración, la colaboración, son más laboriosas, pero mucho más eficaces para el bien de las personas y las comunidades locales, que el aislacionismo que desintegra.</p>
<p style="text-align: justify;">En el caso de los países europeos es importante apoyar, impulsar la colaboración entre todos. No dar marcha atrás en la integración y la toma común de decisiones. Sí hay que perfeccionarla, sí depurarla de cargas inútiles y episodios de corrupción que la han lastrado.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero favorezcamos las entidades, las agrupaciones y las propuestas políticas que apoyan la colaboración y la integración. Sólo así podremos, si actuamos con generosidad e inteligencia, mantener el extraordinario espacio de bienestar, respeto a la ley y defensa de los débiles que, con todos sus defectos, ha sido Europa durante los últimos 80 años.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Febrero de 2026</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2026/03/mas-europa/">Más Europa</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.revistare.com/2026/03/mas-europa/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Para qué sirven las cosmovisiones sociales?</title>
		<link>https://www.revistare.com/2025/03/para-que-sirven-les-cosmovisiones-sociales/</link>
					<comments>https://www.revistare.com/2025/03/para-que-sirven-les-cosmovisiones-sociales/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Mar 2025 05:56:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[análisis social]]></category>
		<category><![CDATA[comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[cosmovisión]]></category>
		<category><![CDATA[inmigración]]></category>
		<category><![CDATA[Jaume López]]></category>
		<category><![CDATA[organización]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[sociopolítica]]></category>
		<category><![CDATA[¿Para qué sirven les cosmovisiones sociales?]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=22327</guid>

					<description><![CDATA[<p>Jaume LÓPEZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/03/para-que-sirven-les-cosmovisiones-sociales/">¿Para qué sirven las cosmovisiones sociales?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Podríamos decir que hay cuatro ámbitos donde pueden ser útiles: en el análisis de la realidad sociopolítica; en la elaboración de políticas públicas, en la mejora del funcionamiento de las organizaciones; y a la hora de comunicar. Veámoslo.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Entender la realidad sociopolítica</strong></p>
<figure id="attachment_22329" aria-describedby="caption-attachment-22329" style="width: 400px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/action-2277292_1920.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-22329" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/action-2277292_1920-300x205.jpg" alt="" width="400" height="273" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/action-2277292_1920-300x205.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/action-2277292_1920-1024x699.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/action-2277292_1920-1536x1048.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/action-2277292_1920-1320x901.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/action-2277292_1920.jpg 1920w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a><figcaption id="caption-attachment-22329" class="wp-caption-text">«No se trata de vender nada, sino de valorar aquello<br />que es relevante desde cada mirada.»<br />Imagen de rawpixel en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Estamos muy acostumbrados a analizar la política desde el eje izquierda-derecha. A menudo entendemos la política como la contraposición de dos bloques, con sus respectivos extremos, que luchan por el poder. A veces, desde una mirada más académica, sintetizamos estas luchas como una contraposición entre los partidarios de la libertad y los partidarios de la igualdad.</p>
<p style="text-align: justify;">Por otra parte, en la esfera más social, acostumbramos a resumir la información sociodemográfica, refiriéndonos a grandes ejes descriptivos de perfiles con circunstancias y necesidades vitales diferentes: clase social, nivel de formación, edad y género.</p>
<p style="text-align: justify;">La mirada que ofrecen las cosmovisiones sociales plantea que a estos indicadores hay que añadir el del marco interpretativo y sistema de valores que expresan estas cosmovisiones, es necesario, pues, añadir a la lista un nuevo eje de análisis social. Pero, además, desde un punto de vista político se plantea que estos marcos cognitivos tienen hoy mayor peso que la contraposición izquierda-derecha para explicar y entender qué está pasando en la política actual, que podríamos resumir como el resultado de las tensiones entre las tres cosmovisiones socialmente más relevantes (tradicional, moderna y posmoderna) que no se revelan explícitamente como tales,  pero que articulan las diversas miradas y discursos que encontramos en cualquier parlamento de una democracia occidental.</p>
<p style="text-align: justify;">Tomemos, por ejemplo, el tema de la inmigración y su tratamiento político, que nos servirá para ilustrar también el resto de aplicaciones de las cosmovisiones. Observamos tres tipos de discursos y aproximaciones «habituales»: los que giran en torno a la defensa de la comunidad autóctona, de la protección de su identidad y esencias ante el fenómeno migratorio; los que giran sobre el impacto económico, subrayando la aportación a la economía de los trabajos que asumen los inmigrantes y su contribución a las pensiones y a la seguridad social y al mismo tiempo los costes que representan por el sistema de bienestar y los servicios sociales; y, finalmente, encontramos discursos y miradas que subrayan los derechos de las personas inmigradas y los beneficios de las sociedades diversas y multiculturales y la necesidad de la acogida en un mundo globalizado y lleno de injusticias.</p>
<p style="text-align: justify;">Estos tres posicionamientos se corresponden, respectivamente, con la cosmovisión tradicional, la cosmovisión moderna y la posmoderna. Tres formas de entender qué es lo más valioso y hay que tener en cuenta a la hora de actuar políticamente. Tres formas con su coherencia y lógica internas que la mirada de las cosmovisiones nos revela y explica con más precisión que una apelación a la contraposición entre igualdad y libertad, que hoy resulta poco útil.</p>
<figure id="attachment_22333" aria-describedby="caption-attachment-22333" style="width: 390px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/meeting-4784909_1280-1.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-22333" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/meeting-4784909_1280-1-300x199.jpg" alt="" width="390" height="259" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/meeting-4784909_1280-1-300x199.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/meeting-4784909_1280-1-1024x679.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/meeting-4784909_1280-1-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/meeting-4784909_1280-1.jpg 1280w" sizes="(max-width: 390px) 100vw, 390px" /></a><figcaption id="caption-attachment-22333" class="wp-caption-text">«Descubrir la existencia de las diferentes cosmovisiones en la<br />organización ayuda a superar las contradicciones que a menudo <br />se observan entre políticas originadas en departamentos diferentes.»<br />Imagen en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">De hecho, la intuición de que hay valores y formas de entender la realidad que podríamos llamar prepolíticos, pero que son fundamentales para explicar las decisiones de los votantes e, incluso, sus emociones, está cada vez más presente cuando se hace referencia a las «guerras culturales» que azotan las actuales democracias poniéndolas en riesgo por su efecto sobre la cohesión social. Así se aborda a menudo, por ejemplo, la situación política en Estados Unidos, pero, de nuevo, la mirada acostumbra a seguir el esquema de antagonismo entre dos bloques, en este caso, el liberal y el iliberal representado por Trump. Aplicar la mirada de las tres cosmovisiones con sus lógicas supone un salto analítico que nos ayuda a entender por qué se contraponen, cómo se tensan y, sobre todo, cómo conseguir puntos de encuentro que favorezcan la cohesión social y sociedades más maduras.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Mejorar la política, mejorar las políticas</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La posibilidad de entender mejor las necesidades y expectativas de la ciudadanía, y las dificultades para ver de entrada las cosas de la misma manera, deberían ayudar a conseguir puntos de encuentro entre las diferentes formaciones políticas que reflejan las cosmovisiones en sus posicionamientos políticos sin ser conscientes de ello. Incluso la negociación es más fácil cuando es más clara y explícita la lógica de evaluación de las políticas públicas que se sigue de acuerdo con un marco cognitivo y un sistema de valores reconocidos.</p>
<p style="text-align: justify;">Más allá del debate político, reconocer las diversas demandas y prioridades de los vecinos y las vecinas de un municipio, de un país, entender sus reacciones y expectativas, contribuye a un mejor diseño de políticas públicas, más eficaz a la hora de obtener resultados. Y, como ya se ha dicho, esto depende más de la cosmovisión que se tenga, que de la clase social, nivel de formación, edad o género.</p>
<p style="text-align: justify;">Volvamos, por ejemplo, al fenómeno de la inmigración y a las políticas públicas que se vinculan. Habrá que tener en cuenta que estas políticas deben abordar, básicamente, tres grandes ámbitos de intervención. Lo que hace referencia al impacto cultural e identitario sobre la comunidad receptora; lo que debe dar respuesta a las necesidades económicas y buscar el máximo provecho material del fenómeno; y lo que debe abordar la acogida y las necesidades de reconocimiento de las personas migrantes. Las acciones en estas tres áreas seguramente no serán coincidentes, en algunos casos incluso se pueden plantear en términos contradictorios, pero sólo unas políticas públicas capaces de abordar estas tres dimensiones contarán con suficiente apoyo social, y superarán la contraposición entre cosmovisiones.</p>
<figure id="attachment_22328" aria-describedby="caption-attachment-22328" style="width: 415px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/crowd-5076714_1920.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-22328" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/crowd-5076714_1920-300x169.jpg" alt="" width="415" height="233" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/crowd-5076714_1920-300x169.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/crowd-5076714_1920-1024x576.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/crowd-5076714_1920-1536x864.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/crowd-5076714_1920-1320x743.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/crowd-5076714_1920.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 415px) 100vw, 415px" /></a><figcaption id="caption-attachment-22328" class="wp-caption-text">A los indicadores tradicionales «hay que añadir el del marco interpretativo<br />y sistema de valores que expresan estas cosmovisiones, es necesario,<br />pues, añadir a la lista un nuevo eje de análisis social.»<br />Imagen de picturexphotobnb en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Conocer qué espera la ciudadanía de cualquier actuación pública, y cómo la entiende, sin duda es útil y necesario más allá de este ejemplo sobre la inmigración. ¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de hacer políticas de mitigación del cambio climático para incluir a todos y conseguir la máxima eficacia? ¿Qué hay que valorar y conseguir cuando hablamos de economía, de seguridad, de políticas de igualdad, o participación? Cada nivel económico, cada edad, cada nivel de formación&#8230; ¿tendrá visiones diferentes? Es posible, pero no siempre. Cada cosmovisión, sin duda, sí. (Vale la pena remarcar que uno de los ámbitos donde la investigación científica ha demostrado más la conexión entre cosmovisiones y reacción a políticas es con relación a la lucha contra el cambio climático.)</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Mejorar la organización</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Las cosmovisiones también están presentes en las organizaciones y, por lo tanto, en las administraciones públicas. Y no es sólo que los trabajadores, los servidores públicos, tengan sus valores y miradas, sino que la propia organización las fomenta en una determinada dirección.</p>
<p style="text-align: justify;">En el ámbito empresarial el análisis del impacto de las cosmovisiones ha sido bastante analizado por Frederic Laloux (<em>Reinventar las organizaciones</em>, ed. Arpa) que nos descubre las tipologías de organizaciones y cómo se estructuran y buscan sus objetivos de acuerdo con las cosmovisiones. En el ámbito de un ayuntamiento, o de un gobierno, este trabajo está por hacerse y, probablemente, resulte más complejo atendiendo a la multiplicidad de objetivos que aborda una administración pública.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, es posible observar patrones en la manera de encarar los retos y de actuar de diferentes concejalías o departamentos. Cada una de estas estructuras responde a una «misión fundacional» íntimamente ligada a la cosmovi­sión dominante en el momento en que se creó. Es esperable que la organización de una concejalía de interior o de hacienda no responda a los mismos valores e implícitos que una concejalía de participación o igualdad. Y los propios funcionarios acabarán identificándose con esta visión ya sea por el sesgo de selección de entrada, o porque se van ajustando a medida que trabajan en ella. Descubrir la existencia de las diferentes cosmovisiones en la organización ayuda a superar las contradicciones que a menudo se observan entre políticas originadas en departamentos diferentes, pero que, sobre el papel, buscan abordar la misma problemática. Contradicciones, malentendidos e incoherencias que dificultan abordajes transversales, dentro de la administración, e integrales hacia afuera.</p>
<figure id="attachment_22341" aria-describedby="caption-attachment-22341" style="width: 400px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/expression-4513446_1920.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-22341" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/expression-4513446_1920-300x200.jpg" alt="" width="400" height="267" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/expression-4513446_1920-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/expression-4513446_1920-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/expression-4513446_1920-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/expression-4513446_1920-1320x880.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/expression-4513446_1920.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a><figcaption id="caption-attachment-22341" class="wp-caption-text">«Más allá del debate político, reconocer las diversas demandas y<br />prioridades de los vecinos y las vecinas de un municipio, de un país,<br />entender sus reacciones y expectativas, contribuye a un mejor diseño <br />de políticas públicas, más eficaz a la hora de obtener resultados.»<br />Imagen de Flore W en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Si volvemos al ejemplo de las políticas sobre inmigración, una intervención policial no debería poner en riesgo las actuaciones de servicios sociales; o una política educativa dirigida a las familias migrantes no debería verse limitada por una política desarrollada desde la concejalía de hacienda o el registro de empadronamiento, o quedarse en la escolarización de los hijos pero sin abordar la integración cultural de los adultos. La coherencia y mirada global requiere darse cuenta de las prioridades que se persiguen desde estos diversos ámbitos, que se toman por normales y exigibles, pero que resultan miradas parciales y limitadas del mundo –que las cosmovisiones captan–, impidiendo abordarlo con todo el potencial transformador que se espera de la administración.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Comunicar: empatizar, valorar, expresar</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Incluso cuando estamos de acuerdo con otras personas en la necesidad de una acción es muy posible que el razonamiento para defenderla no coincida y ponga de relieve valores diferentes que nos resultan esenciales a unos, pero que son secundarios, o simplemente no se acaban de captar, por otros. Las cosmovisiones actúan como filtro cognitivo y hacen que algunos valores nos resuenen más o que podamos seguir un tipo de argumentos, pero no otros.</p>
<p style="text-align: justify;">Más allá de la mercadotecnia y la retórica de los discursos, los mensajes pueden conectar más o menos con la ciudadanía dependiendo de si tienen en cuenta sus necesidades y expectativas. No se trata de vender nada, sino de valorar aquello que es relevante desde cada mirada. Por ello, no se trata de tener «la razón», sino de comunicar «las razones (múltiples)» que pueden hacer que el máximo de gente entienda y apoye unas políticas.</p>
<p style="text-align: justify;">Por ejemplo, volviendo al fenómeno migratorio, no es lo mismo abordarlo defendiendo que «la diversidad siempre es buena» o «que pagarán nuestras pensiones» en sendos discursos separados o incluso contradictorios, a expresar conjuntamente porque una determinada política puede contribuir a que la inmigración refuerce una sociedad, favoreciendo su crecimiento económico, fortaleciendo los vínculos con otros lugares y culturas del mundo,  pero al mismo tiempo sin ocultar los posibles riesgos de afectar a la identidad tradicional autóctona y ofreciendo fórmulas para minimizarlos.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>En resumen, más cohesión social, más madurez política</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Estos son los objetivos principales que la mirada de las cosmovisiones sociales puede contribuir a conseguir, con herramientas concretas y aplicadas, a la vez que plantea la necesidad de que el crecimiento personal y el desarrollo de la conciencia lleguen a la agenda política porque estas cosmovisiones no son fijas y la evolución personal, sin duda, también tiene un impacto político.</p>
<p><em>Jaume LÓPEZ<br />
Doctor en Ciencia Política – Universidad Pompeu Fabra<br />
Barcelona<br />
</em><em>Artículo publicado originalmente en la Revista RE num. 119, edición catalana</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/03/para-que-sirven-les-cosmovisiones-sociales/">¿Para qué sirven las cosmovisiones sociales?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.revistare.com/2025/03/para-que-sirven-les-cosmovisiones-sociales/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Un acto subversivo</title>
		<link>https://www.revistare.com/2025/01/un-acto-subversivo/</link>
					<comments>https://www.revistare.com/2025/01/un-acto-subversivo/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Jan 2025 05:58:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Elisabet Juanola]]></category>
		<category><![CDATA[libertad]]></category>
		<category><![CDATA[paz]]></category>
		<category><![CDATA[ser uno mismo]]></category>
		<category><![CDATA[subversión]]></category>
		<category><![CDATA[Un acto subversivo]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=22246</guid>

					<description><![CDATA[<p>Elisabet JUANOLA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/01/un-acto-subversivo/">Un acto subversivo</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_22247" aria-describedby="caption-attachment-22247" style="width: 966px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/IMG20241124092910.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-22247" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/IMG20241124092910-1024x771.jpg" alt="" width="966" height="727" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/IMG20241124092910-1024x771.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/IMG20241124092910-300x226.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/IMG20241124092910-1536x1157.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/IMG20241124092910-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/IMG20241124092910-1320x994.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/01/IMG20241124092910.jpg 2040w" sizes="auto, (max-width: 966px) 100vw, 966px" /></a><figcaption id="caption-attachment-22247" class="wp-caption-text">Fotografía: Javier Bustamante</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Atreverse a ser uno mismo es un acto subversivo que aunque nos parezca inverosímil, no todas las personas logran, pero cuando ocurre se genera un cambio que redunda en lo que llamamos el logro de la felicidad, o quizá una especie de velocidad crucero de la felicidad, puesto que la felicidad siempre es una meta. La vida completa es una tarea apasionante en la que estamos todos embarcados, hay personas que son capitanes de barco o pilotos de avión, otros son los que están dando la bienvenida, acomodando y atendiendo a los pasajeros y por supuesto, están los propios pasajeros que son transportados y tienen que llegar alguna parte… es interesante decantar esta imagen, porque nos puede ayudar a descubrir en qué rol estamos-somos cada uno de nosotros. Todos los roles son importantes, pero lo que hace una diferencia significativa es comprenderlo y tomar las riendas de ese rol, vivirlo de manera acuciosa. Cuando empezamos a verlo, sea cual sea la edad que tengamos o las circunstancias y aunque estas no cambien, lo que sí ocurre es que uno mismo se ubica en el lugar decisivo, transformador de su propio sentido, digamos que elige ser lúcido.</p>
<p style="text-align: justify;">Para empezar este camino de lucidez, un primer paso, imprescindible, es querer serlo, abrirse a “ver” o mirar con “otros ojos” la misma vida y realidad circundante. A esto le podemos llamar aprender a ver o contemplar la realidad. Es un grado de humildad que nos lleva del ser agradecido con la vida, al ser activo en el ser, a querer aprovechar todo lo que viene en el regalo de mi ser y que implica gestionar el presente y sus circunstancias. Este es un trabajo de todos los días, que se aprende y que progresivamente se puede ir administrando a medida que se va también aprendiendo. Muchas veces es fundamental la compañía de otro u otros que nos van dando pistas. Caminar con otros es mejor siempre. Pero otro paso, para contemplar la realidad, también imprescindible, es retirarse, aquietarse, descubrir los ruidos que nos invaden y empezar a eliminarlos. Descubrir todo aquello que es ruidoso en nosotros también requiere lucidez y también es progresivo. Valorar y consumir silencio.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando vamos gustando cotidianamente el silencio, se devela de manera más potente este ser único e irrepetible que somos y cómo se relaciona con la vida, con los demás y con su propia digamos misión o proyecto de vida, a su vez se enfoca mejor y es más eficaz el hacer y menos relevante el tener.</p>
<p style="text-align: justify;">Y a pesar de que no hay ninguna novedad en lo que estamos presentando en este texto, el aporte está en relacionarlo con la política, porque desde esta perspectiva podemos valorar nuestra dimensión incidente. ¿En qué puede incidir políticamente que una persona tome mayor conciencia de su rol en esta vida? Hacernos esta pregunta nos da pistas de inmediato respecto del compromiso de cada uno con el mundo en el que habitamos. Cuando una persona asume su vida y su trayectoria con una mayor conciencia, se convierte en alguien que toma decisiones serias, entiende que tiene un rol, lo valora y genera transformación, y ello, sin duda, es un cambio relevante para el mundo. Así sea una sola persona, las repercusiones son beneficiosas para todos, empezando por esta persona y su entorno inmediato.</p>
<p style="text-align: justify;">Otro paso en este camino será que esta mayor conciencia nos lleve a amar más y mejor. La palabra amar tiene muchos tintes que a veces la esconden o la disfrazan, incluso la edulcoran y le bajan el poder transformador que tiene. El amor es un elemento que todos poseemos y que podemos aplicar y potenciar muchísimo, pero, tal como ocurre con la lucidez, tampoco es simple, porque se trata de amar la realidad, de vivir amorosamente. O sea, amar aquello que tenemos, somos y vemos, que estamos aprendiendo a contemplar y gestionar. A diferencia del buenismo, que a veces nos genera dependencias y culpas, el amor requiere responsabilidad y corresponsabilidad. Amar más y mejor genera prioridades y obliga a discernir cuando y con quienes tenemos que estar. Quizá implicarse en el vecindario, jugarnos en lo que realmente podemos ser un aporte y dar lo mejor en cada circunstancia, lo que nuevamente, será subversión. Porque la subversión es romper esquemas, salirse de lo que está establecido y cuando somos actores conscientes y optamos por amar más y mejor, rompemos esquemas.</p>
<p style="text-align: justify;">Y hay otro paso más en este ser subversivo que es elegir ser libre. Nuevamente un concepto muy viciado y poco nítido. La libertad está idealizada como si fuera un absoluto y se parece más a un equilibrio y búsqueda entre lo posible y lo deseable en una progresión en que ya estamos aplicando el discernimiento y el amar más y mejor. La libertad, por ser humana, es limitada, se adapta al entorno, a los demás y al sistema en el que estamos. No es imposición, ni lucha de poder cansina, desgastante y frustrante. El camino de la libertad es también con otros, con crecimiento, apertura y escucha.</p>
<p style="text-align: justify;">Así para ser parte de la cocreación de un mundo mejor, más alegre, pacífico y festivo, tenemos que ser capaces de cambiar el orden, innovar, transformar y para ello primero tomar conciencia de que somos parte de este cambio.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Elisabet JUANOLA SORIA</em><br />
<em>Periodista</em><br />
<em>Santiago de Chile, Chile</em><br />
<em>Enero de 2025</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/01/un-acto-subversivo/">Un acto subversivo</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.revistare.com/2025/01/un-acto-subversivo/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¿Se repite el siglo XX?</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/07/se-repite-el-siglo-xx/</link>
					<comments>https://www.revistare.com/2024/07/se-repite-el-siglo-xx/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Jul 2024 04:58:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[David Álvarez]]></category>
		<category><![CDATA[Guerra]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[SIglo XX]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=17279</guid>

					<description><![CDATA[<p>David ÁLVAREZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/07/se-repite-el-siglo-xx/">¿Se repite el siglo XX?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_17280" aria-describedby="caption-attachment-17280" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/pngtree-scene-of-people-walking-down-a-destroyed-street-picture-image_2879954.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-large wp-image-17280" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/pngtree-scene-of-people-walking-down-a-destroyed-street-picture-image_2879954-1024x574.png" alt="" width="660" height="370" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/pngtree-scene-of-people-walking-down-a-destroyed-street-picture-image_2879954-1024x574.png 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/pngtree-scene-of-people-walking-down-a-destroyed-street-picture-image_2879954-300x168.png 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/pngtree-scene-of-people-walking-down-a-destroyed-street-picture-image_2879954.png 1200w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-17280" class="wp-caption-text">Fotografía: PNGTREE</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Escribo estas líneas cuando millones de hombres y mujeres temen en lo más profundo de sus corazones el retorno de la extrema derecha al poder en Europa, Estados Unidos y América Latina. Luciría que el siglo XXI imita al siglo XX en sus procesos políticos, ya que justo hace cien años el fascismo tomaba el poder en Italia y luego en Alemania, conduciendo al mundo entero a una guerra que concluiría luego de decenas y decenas de millones de muertos y las detonaciones de dos armas nucleares sobre ciudades japonesas.</p>
<p style="text-align: justify;">Siempre el futuro es incierto. Hace cinco años no pensábamos que una pandemia enclaustraría a la humanidad por muchos meses, tampoco que habría un intento de golpe de Estado en Estados Unidos dirigido por su presidente, menos que Europa viviría una guerra en su territorio y ni imaginábamos los miles y miles de muertos palestinos y la destrucción física de la Franja de Gaza, luego de un brutal ataque contra la población israelí del grupo Hamas.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Qué ocurrirá antes de terminar esta década que desde el presente no podemos prever? Una cosa es no poder adivinar hechos concretos, pero sí entender los procesos económicos, sociales y políticos que viven los pueblos y el mundo, y advertir sus consecuencias a grandes trazos.</p>
<p style="text-align: justify;">Volviendo a los ejemplos mencionados: hace décadas se señaló que la intromisión de los seres humanos en ecosistemas diversos nos vincularía con virus que dañarían la salud humana; los discursos autoritarios de Trump movilizaron a grupos fanatizados a hechos de violencia antes de enero del 2021; el golpe de Estado del 2014 en Ucrania y la presión de la OTAN para alinear dicho país en contra de Rusia suponía una respuesta de Putin; y una vez constituido el gobierno de ultraderecha con Netanyahu a la cabeza (diciembre del 2022) era cuestión de tiempo un genocidio como el actual, sobre todo con un Hamas esencialmente agresivo contra Israel.</p>
<p style="text-align: justify;">Ahora que enfrentamos el ascenso de liderazgos políticos que denominamos en conjunto como la extrema derecha, que tienen agendas nacionalistas chovinistas, discursos misóginos y homofóbicos, propuestas agresivas contra los migrantes y los sectores más pobres de sus respectivos países, que buscan desmontar los sistemas educativos, de salud y jubilaciones que cubren a toda la población, y que rechazan la ciencia y difunden bulos y teorías conspiranoicas, nos debemos preguntar cómo llegamos a este punto. Y todavía más relevante la pregunta de por qué estas propuestas han reclutado el voto de mayorías crecientes, tanto entre gente de edad madura, como en los jóvenes, y las clases medias, aprovechando precisamente la democracia para propiciar su desmantelamiento.</p>
<p style="text-align: justify;">Hace un siglo Mussolini alcanzó el poder en Italia (1922) mediante mecanismos constitucionales con cierto grado de democracia y, una década después, en Alemania (1933) con semejantes procedimientos lo hizo Adolfo Hitler. Y en ambos casos los factores económicos jugaron un papel importante, tanto el Tratado de Versalles (1919), como el Crac de la bolsa de New York (1929), que afectó a la economía de todo el mundo. En ese escenario no podemos olvidar el impacto político que tuvo a escala planetaria el triunfo de la Revolución Soviética (1917) que impulsó, sobre todo en Europa, el ascenso de los diversos sectores socialistas, anarquistas, comunistas y sindicales motivados por el triunfo de una revolución anticapitalista a la manera que lo hicieron Lenin y los bolcheviques.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo que ocurre en la actualidad tiene como gran antecedente económico y político la expansión del neoliberalismo (definido como la reducción del tamaño del Estado y la privatización de la mayor parte de la economía nacional, desregularizando la actividad financiera y dejando la protección social bajo la responsabilidad de los individuos) que surgió con fuerza bajo los gobiernos de Thatcher y Reagan en los años 80 del siglo pasado y paulatinamente penetró en todo el sistema económico occidental.</p>
<p style="text-align: justify;">Las convulsiones que generó ese modelo en muchos países de América Latina, África y Asia, ahora llegan a Estados Unidos y Europa. Las respuestas fueron diferentes a las actuales europeas, en algunos casos ganaron elecciones fuerzas políticas de izquierda (Chávez, Evo Morales o Lula) mediante elecciones, en otros escenarios movimientos integristas religiosos (Talibanes, Al Qaeda, Hamas) ganaron fuerza mediante acciones armadas, pero no olvidemos también la llamada Primavera Árabe (2010-2012), y en todos los casos se generalizaron apelaciones ultranacionalistas para enfrentar los efectos del neoliberalismo.</p>
<p style="text-align: justify;">Gravita sobre ese escenario la desaparición de la Unión Soviética (1991), interpretada por Fukuyama como el fin de la historia, ya que el orden mundial quedó en manos de Estados Unidos y sus socios menores europeos, aunque iniciando el siglo XXI surgen con fuerza China e India como competidores de ese auto pretendido foco hegemónico de la economía, la tecnología y la política global.</p>
<p style="text-align: justify;">Frente al desplome de la calidad de vida de los sectores más pobres y las clases medias, la penetración intensa de capitales foráneos y la disolución de los estilos de vida tradicionales, surgen liderazgos extremos (de derecha, izquierda, integristas y chovinistas), que sin corregir las causas del problema, buscan el poder para establecer regímenes que reduzcan el Estado de derecho y minimicen aún más la capacidad del Estado para generar equidad social y económica. Se apoyan en discursos violentos y de odio contra minorías, que lamentablemente calan en las emociones pero que no son capaces racionalmente de justificar la forma en que resolverán los problemas, por tanto son tendencias que despolitizan a la población, las enajena de la solución de sus verdaderos problemas y benefician a los causantes de la crisis: los dueños de los grandes capitales.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Cuánto poder alcanzarán esos movimientos de extrema derecha? ¿Qué efecto tendrá sobre el bienestar de la población, la calidad de la democracia y el respeto de los derechos humanos? ¿Cuál es el futuro del modelo neoliberal visto los graves daños que ha provocado? Son preguntas que debemos responder entre todos si queremos un siglo XXI diferente al XX.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>David ÁLVAREZ MARTÍN</em><br />
<em>Filósofo</em><br />
<em>Santo Domingo, República Dominicana</em><br />
<em>Julio de 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/07/se-repite-el-siglo-xx/">¿Se repite el siglo XX?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.revistare.com/2024/07/se-repite-el-siglo-xx/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La co-responsabilidad política</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/04/la-co-responsabilidad-politica/</link>
					<comments>https://www.revistare.com/2024/04/la-co-responsabilidad-politica/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Elena Giménez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Apr 2024 05:00:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Democracia]]></category>
		<category><![CDATA[gobierno]]></category>
		<category><![CDATA[La co-responsabilidad política]]></category>
		<category><![CDATA[Leticia Soberón]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=15643</guid>

					<description><![CDATA[<p>Se habla del deterioro de la "clase política" y ...</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/04/la-co-responsabilidad-politica/">La co-responsabilidad política</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">En estos últimos años se ha hablado mucho del deterioro en la llamada “clase política”, y la ciudadanía ve con desagrado y temor el tono áspero con que se tratan los representantes de unos y otros partidos. Se señala con preocupación el ínfimo nivel de análisis en los debates dentro y fuera de los Parlamentos, en los que el tiempo se va en insultos mutuos mientras los auténticos problemas de la sociedad están simplemente ausentes.</p>
<figure id="attachment_15667" aria-describedby="caption-attachment-15667" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/houses-of-parliament-Imagen-de-Florian-Pircher-en-Pixabay.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-15667 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/houses-of-parliament-Imagen-de-Florian-Pircher-en-Pixabay-1024x683.jpg" alt="" width="660" height="440" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/houses-of-parliament-Imagen-de-Florian-Pircher-en-Pixabay-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/houses-of-parliament-Imagen-de-Florian-Pircher-en-Pixabay-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/houses-of-parliament-Imagen-de-Florian-Pircher-en-Pixabay-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/houses-of-parliament-Imagen-de-Florian-Pircher-en-Pixabay-1320x880.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/houses-of-parliament-Imagen-de-Florian-Pircher-en-Pixabay.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-15667" class="wp-caption-text">Imagen de Florian Pircher en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Pero esta indignación ciudadana tiene un punto de hipocresía y permanece en la esterilidad si no hace algo más que señalar ese deterioro.</p>
<p style="text-align: justify;">No olvidemos que los <strong>políticos reflejan perfectamente a la sociedad</strong> <strong>que los eligió</strong>. Provienen de ella, <strong>son premiados</strong> justamente <strong>por comportarse como lo hacen.</strong> Y se desenvuelven de modo que la gente vuelva a votarlos. Dan a su electorado lo que éste espera, <strong>le hablan con lo que le agrada escuchar</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">En la sociedad digital se verifica esto con mayor evidencia aún, pues si vamos a mirar lo que <strong>se comparte en redes sociales</strong> —incluso depurando los mensajes provenientes de los bots y trolls generados digitalmente— percibiremos <strong>un alto porcentaje de insidia</strong> y uno bajísimo de auténtico intercambio y deliberación.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>La sociedad no es inmaculada</strong>. La sociedad somos las personas de carne y hueso que nos comportamos con los demás de una determinada forma, que aplaudimos a los pícaros, que <strong>sostenemos con nuestro voto y nuestro apoyo a los canallas</strong>, quizá en el fondo envidiándoles el arrojo de mostrarse tal cual son en el foro público, ganar mucho dinero y tener notoriedad.</p>
<p style="text-align: justify;">Las democracias vigentes en el momento actual tienen un enorme <strong>margen de mejora</strong>, no tanto porque las leyes deban cambiar, que seguramente sí en muchos casos, sino en la <strong>calidad de la ciudadanía</strong>, capaz de <strong>plantear preguntas serias</strong> sobre temas auténticamente importantes, capaz de exigir a sus representantes que dejen de comportarse como púgiles pagados para golpearse sin matarse, entreteniendo a quienes actúan como un público sediento de espectáculo.</p>
<p style="text-align: justify;">Nos corresponde participar aportando<strong> datos</strong>,<strong> cuestionamientos</strong>,<strong> propuestas</strong>, iniciativas, comportamientos valientes y <strong>generadores de oportunidades</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Y, sobre todo, exigiendo a los políticos un nivel de <strong>diálogo y negociación</strong> digno de tal nombre. Los desafíos que tenemos ante nosotros no permiten más tiempo de frivolidad colectiva.</p>
<p><em>Abril de 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/04/la-co-responsabilidad-politica/">La co-responsabilidad política</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.revistare.com/2024/04/la-co-responsabilidad-politica/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Interculturalidad: el encuentro en nuestras diferencias</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/04/interculturalidad-el-encuentro-en-nuestras-diferencias/</link>
					<comments>https://www.revistare.com/2024/04/interculturalidad-el-encuentro-en-nuestras-diferencias/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Apr 2024 04:58:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Chile]]></category>
		<category><![CDATA[encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[Interculturalidad]]></category>
		<category><![CDATA[Interculturalidad: el encuentro en nuestras diferencias]]></category>
		<category><![CDATA[María BORI]]></category>
		<category><![CDATA[Pedro Torres Quintrel]]></category>
		<category><![CDATA[Yo soy así]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=15548</guid>

					<description><![CDATA[<p>Pedro TORRES</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/04/interculturalidad-el-encuentro-en-nuestras-diferencias/">Interculturalidad: el encuentro en nuestras diferencias</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_15549" aria-describedby="caption-attachment-15549" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/IMG20240218200847.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-large wp-image-15549" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/IMG20240218200847-771x1024.jpg" alt="" width="660" height="877" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/IMG20240218200847-771x1024.jpg 771w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/IMG20240218200847-226x300.jpg 226w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/IMG20240218200847-1157x1536.jpg 1157w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/IMG20240218200847-1320x1753.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/04/IMG20240218200847.jpg 1536w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-15549" class="wp-caption-text">Fotografía: Javier Bustamante</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Una de las características humanas más evidentes, complejas y maravillosas y que en educación reiteramos casi hasta el cansancio, es nuestra condición de únicos e irrepetibles. Casi 8 mil millones de humanos, como singulares granos de arena en una inmensa playa esférica, una finita casa compartida llamada planeta Tierra, nuestro hogar. 8 mil millones de mentes, de mundos emocionales, de cuerpos haciendo lo posible por darle algún sentido a este paso breve por la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">Podemos compartir una nacionalidad, una familia en común, una cultura, gustos musicales, vivencias similares, podemos ser hermanos de la misma madre y del mismo padre, ser gemelos, mellizos, vivir juntos un largo período de tiempo, y pese a todo aquello, nuestra mirada particular verá el mundo desde una esquina tan especial, cargada con emociones tan únicas, tan nuestras, que frente a un mismo hecho podemos tener versiones diametralmente opuestas. Quizá por eso nos es tan difícil establecer acuerdos, encontrar puntos medios en nuestras diferencias. Quizá ahí radique uno de nuestros temas inconclusos y pendientes como humanidad; quizá ahí, en ese misterio que cada una y uno de nosotros somos, se albergue también la magia de la existencia, en nuestra particularidad radica el valor intrínseco de cada uno de nosotros y nosotras, nuestro sello. Es, precisamente, esa distinción que nos diferencia de los demás, la que nos abre las puertas del aprendizaje. Siempre hay algo que el otro o la otra puede enseñarme, siempre hay algo que puedo enseñar dada mi particular experiencia de vida. Cuando aprendo algo de los demás, ese nuevo aprendizaje transforma mi modo de ver y de estar en el mundo, aprender es, entonces, el arte de la transformación.</p>
<p style="text-align: justify;">Recuerdo, en el contexto de mi proceso de formación como Coach Ontológico, una bella ponencia del maestro Julio Olalla<a href="applewebdata://7A4ACA0A-B517-4D6E-9C83-308091051263#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a>, en Santiago de Chile hace algunos años. En esa oportunidad parte de su presentación buscaba hacernos reflexionar respecto de nuestro habitar la vida. Para ello, el maestro recurrió a dos eminentes filósofos presocráticos: Parménides y Heráclito.</p>
<p style="text-align: justify;">Desde la perspectiva de <strong>Parménides</strong>, señalaba el maestro Olalla, nuestro habitar la vida se caracteriza por la inmutabilidad, por la ausencia de cambio. “¡<strong>Yo soy así!</strong>”, suele decir la gente siguiendo el modo de Parménides. ¡Soy así!, ¡los cambios y los nuevos aprendizajes no alteran mi modo de ver las cosas! ¡Soy más poderoso que los contextos externos que giran en mi entorno, no me muevo de mi sitio pese a los avatares de la vida, a las experiencias que a diario me nutren, no salgo, en definitiva, de mi zona de confort!</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Heráclito</strong>, conocido como el “oscuro”, postulaba la idea del permanente fluir. El mundo de la naturaleza y el de los seres humanos están sometidos a leyes dinámicas e irreversibles que apuntan a la permanente transformación. Hoy podemos aseverar, siguiendo la lógica del viejo Heráclito, que cada experiencia vivida, cada situación, anécdota, conflicto, relación con otros y otras, me nutre de nuevas formas de interpretar la realidad, de nuevas distinciones, nuevos saberes. En ese sentido, el “<strong>¡yo soy así!</strong>” de Parménides, se transforma en el “<strong>¡Yo estoy siendo así!</strong>” es decir, en una condición en tránsito, en una situación en permanente proceso de cambio. Lo vivido, lo aprendido, me transforma, me nutre de experiencia, en definitiva, de sabiduría. Esta dialéctica del “estar siendo” fue considerada posteriormente por la filosofía clásica alemana, particularmente por Heidegger a través del concepto del <em>dasein</em> y su idea de “ser en el mundo”.</p>
<p style="text-align: justify;">Nuestro ser en el mundo, nuestro modo de ver y de actuar, nuestra “puesta en escena” y las relaciones que establecemos con los demás y con el mundo natural, están determinadas por las experiencias previas que hemos vivido. Nuestras experiencias se constituyen en una suerte de lente a través del cual observamos y actuamos en la realidad. Consciente o inconscientemente “teñimos” nuestras relaciones con las situaciones que nos han ocurrido y que han golpeado o estremecido nuestro mundo emocional y que determinan el universo de nuestras creencias. Una persona que ha vivido duras situaciones de dolor, se vinculará con el mundo desde la desconfianza o desde la pena, o quizá desde el resentimiento si en su búsqueda aprende a culpar a otros de su situación.</p>
<p style="text-align: justify;">Ese “ser siendo” que somos, con su mundo emocional a cuestas, sus historias dolorosas, sus grandes triunfos, anhelos, esperanzas, rabias y alegrías, está obligado a interactuar con otros “seres siendo” con igual cantidad de peso en sus mochilas de vida y en esas fisuras de la comunicación, en esos miedos adquiridos a lo largo de la historia, en esas construcciones culturales que hemos adoptado como herencias de nuestro tiempo, surge la tensión respecto del otro u otra.</p>
<p style="text-align: justify;">Nos identificamos con aquello que le hace sentido a nuestro sistema de creencias, con aquello conocido, con quienes compartimos determinados modos de ser y de estar. Nacemos en comunidades idiomáticas, que profesan determinadas formas de interpretar la realidad, que visten de una particular manera, con gustos culinarios definidos, con una historia compartida, con símbolos e íconos que nos dan una determinada identidad, que atomizan nuestra humanidad y la restringen a parámetros muy reducidos, como pequeños feudos de realidad. El proceso de globalización de los últimos años y las últimas oleadas inmigratorias han golpeado fuertemente en nuestra ventana, obligándonos a revisar y repensar nuestro modo de ver, nuestro ser y estar en la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">Las relaciones que establecemos con los demás suelen estar mediatizadas por una suerte de espejo en el que nos reflejamos. Interactuamos con los otros y las otras, pero estamos viendo nuestra propia sombra cuando los miramos. La diferencia nos hace ruido, la diferencia es algo incómodo, algo que nos provoca inquietud, desazón, miedo y rechazo.</p>
<p style="text-align: justify;">Volvemos a ver en el otro, en el diferente, al bárbaro al estilo helénico, el que no es igual que nosotros, el que no comparte nuestros principios, nuestras costumbres y, por ende, que se encuentra en desventaja respecto de nosotros. El bárbaro, entendido como el incivilizado, el inculto, el que no está a nuestra altura se comienza a transformar en un otro incómodo. Establecemos relaciones de poder completamente asimétricas respecto del otro, tanto porque es un inmigrante, porque su color de piel es distinta de la nuestra, porque su condición social no es la misma que la mía, porque su acento no es tan puro, porque sus apellidos o el lugar donde estudió lo hacen diferente a mí. El bárbaro viene a romper mi seguridad, me atemoriza, es el responsable de los delitos que a diario se cometen y en los casos más extremos, está ocupando la tierra que por derecho divino me corresponde a mí habitar, lo que justifica todo tipo de violencia que pueda aplicar contra él, incluida su aniquilación, como tristemente podemos observar en la franja de Gaza en la historia reciente, o en el proceso que significó la conquista de América en la historia pasada.</p>
<p style="text-align: justify;">Recuerdo una hermosa, aunque impactante y muy pertinente frase del célebre filósofo musulmán y nacido en Córdova, Averroes, que dice lo siguiente: “<strong>La ignorancia lleva al miedo, el miedo lleva al odio y el odio lleva a la violencia. Esa es la ecuación</strong>”. Averroes se constituyó en un puente entre occidente y el mundo musulmán, dos mundos más parecidos de lo que pudiésemos pensar, pero que han transitado, a lo largo de la historia, en una permanente tensión y violencia. Su interés genuino por el saber lo llevó a convertirse en traductor de Aristóteles y en una profunda influencia para el pensamiento escolástico.</p>
<p style="text-align: justify;">Nuestro desconocimiento del otro, colmado en la mayoría de los casos de juicios ficticios, nos impide encontrarnos. El <strong>encuentro</strong>, cuya raíz etimológica nos remite a estar frente a frente, de cara, mirándonos y entregándonos a la aventura de conocer y aprender del o de la que está frente a nosotros, es la clave para fortalecer una relación intercultural respetuosa y creadora.</p>
<p style="text-align: justify;">María Bori<a href="applewebdata://7A4ACA0A-B517-4D6E-9C83-308091051263#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a>, una querida y entrañable amiga, cuya pascua recordaremos en el mes de noviembre, con su ejemplo cotidiano me enseñó que en cada persona hay belleza, una preciosa luz de genuinidad, una chispa de sacralidad, incluso en aquellas que se empecinan en negar, en esconder sus capacidades y virtudes. El regalo de María para quienes la conocimos fue el de ver en cada uno y una de nosotros algo más allá de lo evidente, más allá de la ropa con la que vestíamos, más allá de nuestros discursos, algo profundo que nos hacía especiales, únicos, irrepetibles.</p>
<p style="text-align: justify;">Cada ser humano tiene un valor en sí mismo y parte de la grandeza de la vida radica, precisamente, en reconocer ese valor, esa “legitimidad del otro”, como diría el biólogo chileno Humberto Maturana<a href="applewebdata://7A4ACA0A-B517-4D6E-9C83-308091051263#_ftn3" name="_ftnref3">[3]</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Reconocer que todos, en nuestras particulares diferencias, somos legítimos otros, implica un profundo trabajo respecto de la aceptación de que existen diversidades, algunas de ellas ubicadas al otro lado de mi sistema de creencias, muchas de ellas reñidas con mis principios.</p>
<p style="text-align: justify;">El camino de la coexistencia entre culturas es complejo y colmado de desafíos. Hasta ahora la experiencia humana parece indicar que la senda que hemos tomado ha sido la de imponer nuestro modelo de creencias a otros pueblos a través de la violencia. Hemos legitimado nuestra visión de mundo de la manera más extrema, negando al otro y a su legitimidad. En aproximadamente 10 mil años de modelo patriarcal hemos aprendido a constituir sociedades profundamente desiguales, clasistas, racistas, arbitrarias, depredadoras de los ecosistemas, generadoras de infelicidad, basadas en modelos de competencia en los que prima la ley del más fuerte.</p>
<p style="text-align: justify;">El modelo matriarcal, que se sostuvo más de 100.000 años y que se esconde bajo el eufemístico concepto de prehistoria, fortaleció relaciones humanas basadas en la cooperación. Para muchos teóricos, incluido el mismo Maturana, ha sido la cooperación la característica humana más singular y la que nos ha permitido forjar la noción de sociedad, movilizarnos como especie, sobrevivir a las inclemencias climáticas y a las fieras depredadoras. La cooperación debiese ser un sello humano movilizador, un ámbito que aglutine a nuestras comunidades, que nos fortalezca como especie y nos haga mirar el porvenir con tranquilidad y no con la profunda desazón con la que pensamos el futuro en estos días.</p>
<p style="text-align: justify;">La competencia nos hace ver en los demás a rivales, a enemigos a quienes tenemos que vencer, controlar, dominar, como sugiere el brutal corto animado “A Brief Disagreement”<a href="applewebdata://7A4ACA0A-B517-4D6E-9C83-308091051263#_ftn4" name="_ftnref4">[4]</a> de Steve Cutts. Una sociedad que pierde la capacidad de comunicarse, de reflexionarse, de escucharse y caminar juntos, está condenada a su ocaso y este proceso lleva intrínseco el fenómeno de la violencia. Encontrarnos en nuestras diferencias es un camino hacia la paz y la paz, dado el actual escenario internacional, es la única alternativa que nos permitirá trascender como especie.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Pedro TORRES QUINTREL<br />
</em><em>Profesor de Educación General Básica<br />
</em><em>Académico Adjunto Universidad de las Américas (UDLA)<br />
</em><em>Pedagogo Social<br />
</em><em>Coach Ontológico<br />
</em><em>Santiago de Chile, Chile<br />
</em><em>Abril de 2024</em></p>
<p style="text-align: justify;"><a href="applewebdata://7A4ACA0A-B517-4D6E-9C83-308091051263#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> Julio Olalla es creador de Newfield Network, institución pionera en la práctica del coaching ontológico en Chile y el mundo.<br />
<a href="applewebdata://7A4ACA0A-B517-4D6E-9C83-308091051263#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> Maria Bori Soucheiron (1964 – 2019) Educadora. Directora de Gestión Educativa Casabierta COANIQUEM, Santiago de Chile<br />
<a href="applewebdata://7A4ACA0A-B517-4D6E-9C83-308091051263#_ftnref3" name="_ftn3">[3]</a> Humberto Maturana, (1928 – 2021)“La realidad ¿objetiva o construida?. Editorial Anthropos, 1995. España<br />
<a href="applewebdata://7A4ACA0A-B517-4D6E-9C83-308091051263#_ftnref4" name="_ftn4">[4]</a> A Brief Disagreement, “Un breve desacuerdo”. <a href="https://www.youtube.com/watch?v=9x7FGbW3IVc" target="_blank" rel="noopener">Disponible en el enlace.</a></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/04/interculturalidad-el-encuentro-en-nuestras-diferencias/">Interculturalidad: el encuentro en nuestras diferencias</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.revistare.com/2024/04/interculturalidad-el-encuentro-en-nuestras-diferencias/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Shalom</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/01/shalom/</link>
					<comments>https://www.revistare.com/2024/01/shalom/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Jan 2024 05:58:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Gaza]]></category>
		<category><![CDATA[Israel]]></category>
		<category><![CDATA[paz]]></category>
		<category><![CDATA[Shalom]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=13396</guid>

					<description><![CDATA[<p>Carmen RIERA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/01/shalom/">Shalom</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_13397" aria-describedby="caption-attachment-13397" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/vecteezy_cupula-de-la-roca-en-israel_1271837-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-large wp-image-13397" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/vecteezy_cupula-de-la-roca-en-israel_1271837-1024x683.jpg" alt="" width="660" height="440" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/vecteezy_cupula-de-la-roca-en-israel_1271837-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/vecteezy_cupula-de-la-roca-en-israel_1271837-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/vecteezy_cupula-de-la-roca-en-israel_1271837-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/vecteezy_cupula-de-la-roca-en-israel_1271837-2048x1365.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/01/vecteezy_cupula-de-la-roca-en-israel_1271837-1320x880.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-13397" class="wp-caption-text">Foto: marla66 / vecteezy  cúpula de la roca en Israel</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Quería hablaros un poquito, solo un poquito de una tierra hermosa y significativa para muchísima gente. Quería hablaros desde dentro, de una tierra a la que amo, que, aunque no me vio nacer, considero mi hogar. Os hablaré un poquito, solo un poquito de Israel.</p>
<p style="text-align: justify;">Hasta hace poco mis recuerdos de Israel me llevaban a Jerusalén, a sus calles, plazas, a su gente… recuerdos hermosos. El día 7 de octubre algo se rompió, un jarrón del más precioso cristal se hizo añicos, o así lo viví yo.</p>
<p style="text-align: justify;">Estaba desayunando frente al televisor y vi las noticias. Una terrible masacre se estaba produciendo en Israel. Lo que se estima fueron unos 3000 terroristas habían entrado en el país, matando y violando indiscriminadamente, primero en una rave, fiesta, donde había muchos jóvenes de diferentes países y religiones, no solo judíos, no solo israelíes, y posteriormente en las zonas pobladas, kibutzim y ciudades. Las sirenas no paraban de sonar por los muchísimos misiles enviados desde Gaza, interceptados la mayoría por la cúpula de hierro. Los habitantes de los kibutzim se refugiaron en los cuartos blindados que las casas poseen, no sirvieron de mucho, los terroristas de Hamás fueron casa por casa, incendiando, matando y agrediendo a cualquiera. A medida que pasaban las horas y días se conocían más datos, cada uno más estremecedor que el anterior. Las imágenes que en días posteriores aparecían eran imposibles de contemplar, los testimonios horribles.</p>
<p style="text-align: justify;">En aquel momento, cuando me estremecí al ver imágenes de la alegría mostrada en las calles de Gaza, con gran griterío, al paso de los rehenes israelíes capturados, niños, ancianos, mujeres, una de ellas ya sin vida, desnuda, ultrajada, cientos de manos tocándolos llenos de una euforia de la que me ahorro el adjetivo, en este momento apareció ante mí un recuerdo antiguo:  año 1998, aparentemente época de paz. Estuve en un hostal en la ciudad vieja de Jerusalén, a escasos metros de la torre de David y de la puerta de Jaffa. El hostel en cuestión estaba regentado por israelíes-americanos y sus huéspedes, judíos y cristianos de diferentes denominaciones y zonas del mundo. Los propietarios, sin embargo, eran árabes. Hasta aquí aparentemente normal, no solo normal sino perfecto, un ambiente de paz. Aparentemente. Un día, al entrar, pasando por la zona donde siempre estaban los propietarios del hostel los vi de celebración, pregunté (ellos sabían de mi ascendencia española) a qué se debía su alegría. Celebraban el éxito de un atentado con varios muertos israelíes, me lo contaron sin ningún pudor.</p>
<p style="text-align: justify;">Quiero aclarar que conservo un gran recuerdo de amigos árabes que tuve, muchos, a parte de que la población árabe israelí es simplemente israelí, no hay diferencias, ninguna. En este momento me impresiona ver la impasibilidad del mundo frente a lo sucedido en octubre. Sigue habiendo 130 rehenes y desde Gaza se bombardea Israel a diario.</p>
<p style="text-align: justify;">Las historias que cuentan los liberados son inexpresables. Quiero, no obstante, hacer hincapié en un par de temas.</p>
<p style="text-align: justify;">Los kibutzim del sur eran los más proclives a un buen vecindario con Gaza, así como contratación exhaustiva de trabajadores de Gaza, muchos activistas para la paz. En concreto, existía una ONG que se dedicaba a traer niños con cáncer de Gaza a hospitales israelíes para su tratamiento, cubriendo todos los gastos, la fundadora de la ONG fue brutalmente asesinada. Hay muchos testimonios similares.</p>
<p style="text-align: justify;">Dato: desde el 2005 Gaza es totalmente autónoma en su gobierno, sin interferencia israelí de ningún tipo, no como en Cisjordania. Como curiosidad, Hamás celebró la entrada del año con un bombardeo masivo hacia el centro de Israel.</p>
<p style="text-align: justify;">Otra «curiosidad»: Jesús no era palestino, a pesar de la insistencia de muchos en identificarlo como tal. De hecho, ni siquiera existía Palestina en su época, nombre que aparece por primera vez en el año 135 DC como represalia de Roma a la rebelión de los judíos. Palestina es la latinización de Filistea, enemigo natural de los judíos. Por cierto, los filisteos en la época del emperador Adriano ya no existían como pueblo, fue un cambio para humillar a los judíos. Jesús nació en Belén de Judea, provincia romana en aquel tiempo. Judío, de familia judía, descendiente del rey David, con cultura y formación judía, circuncidado el octavo día. Me ha parecido importante subrayarlo.</p>
<p style="text-align: justify;">Hoy Israel está intentando vivir el día a día, recuperarse de la agresión sufrida. La herida es profunda, muy profunda. El fallo de seguridad abismal. Los motivos del porqué y cómo se sabrán, ahora aún no es el momento. Quedan 130 rehenes en manos de Hamás y muchas lágrimas por los que no están.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta guerra es terrible, para todos, pero me gusta recordar que el 6 de octubre había paz, los niños en Gaza reían. Hamás decidió romper la paz, sigue teniendo en sus manos el parar la guerra. No puedo imaginarme tanto sufrimiento.</p>
<p style="text-align: justify;">Frente a quienes quieren su desaparición, Israel ha decidido permanecer, frente a quienes lo quieren muerto, Israel ha decidido vivir, ha decidido luchar por su vida. Espero el momento en que las calles y plazas vuelvan a reír. Shalom.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Rosa YAGO MIRALLES<br />
Artista y pintora<br />
</em><em>Barcelona, España<br />
</em><em>Enero de 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/01/shalom/">Shalom</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.revistare.com/2024/01/shalom/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El masacre se pasa a pie</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/10/el-masacre-se-pasa-a-pie/</link>
					<comments>https://www.revistare.com/2023/10/el-masacre-se-pasa-a-pie/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Oct 2023 04:58:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[derechos humanos]]></category>
		<category><![CDATA[Haití]]></category>
		<category><![CDATA[masacre]]></category>
		<category><![CDATA[minorías]]></category>
		<category><![CDATA[República Dominicana]]></category>
		<category><![CDATA[Thelma Vanahí]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=12206</guid>

					<description><![CDATA[<p>David ÁLVAREZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/10/el-masacre-se-pasa-a-pie/">El masacre se pasa a pie</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_12207" aria-describedby="caption-attachment-12207" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/DSC_0749-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-large wp-image-12207" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/DSC_0749-1024x681.jpg" alt="" width="660" height="439" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/DSC_0749-1024x681.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/DSC_0749-300x199.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/DSC_0749-1536x1021.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/DSC_0749-2048x1362.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/DSC_0749-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/DSC_0749-1320x878.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-12207" class="wp-caption-text">Montaje digital: Thelma Vanahí</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">La República de Haití y la República Dominicana comparten la isla de Santo Domingo en el centro de El Caribe. La primera nació como Estado en 1804 luego de una guerra terrible contra Francia, la segunda logró su independencia en 1844 contra el dominio haitiano. En el caso dominicano la pérdida de su soberanía en 1861, por la anexión española, la llevó a enfrentar militarmente a la potencia ibérica, con ayuda de Haití, y lograr la restauración de su independencia en 1865.</p>
<p style="text-align: justify;"> Entre 1844 y 1856 gobernantes haitianos intentaron recuperar la parte este de la isla sin éxito. Luego de ese periodo no hubo otra expedición militar haitiana hacia la República Dominicana. Los dominicanos padecieron la ocupación española de 1861 al 1865 y las invasiones de Estados Unidos entre 1916 al 1924 y entre el 1965 al 1966.</p>
<p style="text-align: justify;">La matanza ordenada por Trujillo en 1937 contra la población negra en la frontera norte, haitianos y dominicanos, es el hecho más terrible que ha marcado la historia reciente entre ambos lados de la frontera. Cuatro años después Trujillo desató una intensa campaña de antihaitianismo fruto de que el presidente de Haití, Elie Lescot, se negó a enviarle trabajadores haitianos a los campos de caña del dictador. Esa propaganda antihaitiana se mantuvo entre los sectores más radicales de su régimen y cuando es ajusticiado el tirano en 1961 los sectores militares y la extrema derecha dominicana mantuvieron en su discurso el rechazo a los haitianos.</p>
<p style="text-align: justify;">Tres días antes del golpe de Estado contra Juan Bosch, en septiembre de 1963, ocurrió un incidente en que lucía que el ejército haitiano atacaba una población dominicana en la frontera. Pocas horas después se develó que un opositor a Duvalier, a la sazón dictador de Haití, llamado León Cantave, con la ayuda del ejercito dominicano y el respaldo de los Estados Unidos, pero ocultándolo al presidente Bosch, había atacado desde territorio dominicano a una población haitiana y la respuesta del ejército haitiano alcanzaba al pueblo dominicano de Dajabón. Una vez Bosch descubre el hecho pide respuestas a sus militares y ordena llevar el caso a la OEA, pero el golpe de Estado impidió que eso ocurriera.</p>
<p style="text-align: justify;">Al iniciar la década de los 60 del siglo pasado el PBI de Haití y República eran semejantes, pero desde entonces el progreso económico de la sociedad dominicana se incrementó a tales niveles que un economista dominicano demostró hace pocos años que para la sociedad dominicana era más fácil alcanzar el nivel de la sociedad estadounidense que a la haitiana lograr llegar al desarrollo dominicano.</p>
<p style="text-align: justify;">Durante todo el siglo XX la solicitud del Estado Dominicano y empresarios para importar mano de obra haitiana para el negocio de la caña se mantuvo, salvo el periodo de Lescot, y cuando el azúcar eclosionó en los años 80 del siglo pasado, los migrantes haitianos pasaron a la construcción, la actividad agrícola en fincas dominicanas, el comercio y hasta la industria hotelera. Actualmente la mano de obra haitiana representa más del 50% en algunas de las actividades económicas mencionadas.</p>
<p style="text-align: justify;">Haití es el segundo socio comercial de la República Dominicana, representando más del 90% de beneficio para el lado dominicano del intercambio entre ambas naciones. La frontera, articulada en los mercados binacionales, representa millones de dólares anuales para beneficio de la población de ambos lados de esa zona.</p>
<p style="text-align: justify;"> La regularización y naturalización de los migrantes está bloqueada en parte por la decisión del Tribunal Constitucional dominicano que en el 2013 decidió dejar de reconocer la posibilidad de la nacionalidad a todos los emigrantes desde el 1929. El actual gobierno, heredero del liderazgo político de José Francisco Peña Gómez, haitiano de origen, ha sido cooptado por sectores de extrema derecha e impulsado procesos de persecución contra los migrantes con claras violaciones a los derechos humanos, como la búsqueda de mujeres haitianas embarazadas en los hospitales y su expulsión hacia Haití, algunas en proceso de parto.</p>
<p style="text-align: justify;">El actual conflicto por la construcción de un canal del lado haitiano para obtener agua del Rio Masacre ha conducido al cierre de la frontera y un accionar permanente en los medios diplomáticos por parte del presidente dominicano pidiendo que se intervenga Haití debido al caos generado por las bandas que controlan Puerto Príncipe. Esto recrudece los sentimientos antihaitianos en la sociedad dominicana. Es un hecho que el gobierno dominicano no tiene del otro lado un interlocutor válido después del asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse en el 2021.</p>
<p style="text-align: justify;">Voces diversas solicitan apaciguar los discursos de odio y la búsqueda de una solución a los migrantes haitianos en dominicana y abrir la frontera al comercio que está afectando a la población dominicana y haitiana. No existe solución para ambos pueblos, el dominicano y el haitiano, si no es por la vía del diálogo y la colaboración. El odio predicado por minorías de extrema derecha contra los haitianos debe ser enfrentado con la razón y respeto por la dignidad humana de todos. Apoyémonos en la grave pregunta de Antón de Montesinos en 1511 al defender a la población aborigen, aplicable hoy a la población haitiana: “¿Acaso no son seres humanos”.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>David ÁLVAREZ MARTÍN</em><br />
<em>Filósofo</em><br />
<em>República Dominicana, Santo Domingo</em><br />
<em>Octubre de 2023</em></p>
<p>NOTA: El título de este artículo es el de la novela de Freddy Prestol Castillo, donde da testimonio del crimen de la matanza del 1937.</p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/10/el-masacre-se-pasa-a-pie/">El masacre se pasa a pie</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.revistare.com/2023/10/el-masacre-se-pasa-a-pie/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El cincuentenario del 1973 chileno</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/07/el-cincuentenario-del-1973-chileno/</link>
					<comments>https://www.revistare.com/2023/07/el-cincuentenario-del-1973-chileno/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Jul 2023 04:58:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[1973]]></category>
		<category><![CDATA[Chile]]></category>
		<category><![CDATA[El cincuentenario del 1973 chileno]]></category>
		<category><![CDATA[Elisabet Juanola]]></category>
		<category><![CDATA[golpe de estado]]></category>
		<category><![CDATA[Maximiliano Salinas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=11131</guid>

					<description><![CDATA[<p>Elisabet JUANOLA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/07/el-cincuentenario-del-1973-chileno/">El cincuentenario del 1973 chileno</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong>REARTICULANDO SENTIDOS DISTINTOS DEL VIVIR Y DEL CONVIVIR:<br />
</strong><strong>EL CINCUENTENARIO DE 1973</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Este septiembre se cumplen en Chile 50 años del Golpe de Estado una fecha que Maximiliano Salinas Campos<a href="applewebdata://C607FD8B-3CF1-40A1-B494-DAC83AAA8856#_edn1" name="_ednref1">[i]</a>, historiador, ve como una oportunidad de entendernos como humanidad en un contexto mucho más amplio. Con él conversamos…</p>
<p style="text-align: justify;"><em>– Maximiliano, ¿qué podemos aprender de esta fecha tan significativa?</em></p>
<p style="text-align: justify;">– Creo que nos haría bien comprender este cincuentenario chileno desde 1973 ubicándonos en una perspectiva histórica mundial de la humanidad, lo que permitiría comprender el golpe de estado de Chile 1973 no sólo como la pérdida y el naufragio de nuestra democracia local. Es lógico que hay una dimensión evidente de crisis y de pérdida. Pero creo que es más importante advertir un proceso mundial de historia social, política, económica y religiosa aún mucho más vasto. A nivel planetario a partir de 1968 se generó un antes y un después. Hay allí una fractura mundial, de época. Quizás hasta el presente estamos viviendo un proceso de reordenamiento, de reformulación de muchas cosas que tiene que ver con una crisis irremediable de la cultura occidental, de la cultura capitalista. Se empieza a desencadenar un acontecer político, económico, cultural e ideológico que nos ubica en una época de transición hacia un mundo distinto, muy distinto y donde el mundo que conocimos hasta 1968 ya no existe más. Se trata de la superación de un orden más o menos establecido que venía de los siglos XIX y XX. Empiezan a darse inéditas transformaciones donde los paradigmas dejan de funcionar tal como están. Uno podría ubicar los cincuenta años chilenos dentro de esta gran batahola mundial donde se están rearticulando sentidos distintos del vivir y del convivir.</p>
<figure id="attachment_11132" aria-describedby="caption-attachment-11132" style="width: 376px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/golpe-de-estado.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-11132" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/golpe-de-estado.jpg" alt="" width="376" height="250" /></a><figcaption id="caption-attachment-11132" class="wp-caption-text">Golpe de estado en Santiago de Chile, 1973</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">El proyecto de la Unidad Popular fue la expresión de un proceso global mundial donde se buscó repensar las expresiones sociales revolucionarias, que terminara en un callejón sin salida no significa que no alcanzara la validez de algo que todavía debe en gran parte reflexionarse. La propuesta que hago es vernos como humanidad en una transición que se está repensando por completo, más que vernos en la permanente desgracia de la que no salimos. Yo invito a repensar los cincuenta años como una posibilidad de revisar el proceso histórico, no solamente como una crítica al neoliberalismo, o a la crisis constitucional. Sería nefasto verlo todo como una sucesiva colección de fracasos. De tumbo en tumbo. ¿De qué le sirve eso a las nuevas generaciones? ¡Me parece más animador verlo como parte de un proceso evolutivo!</p>
<p style="text-align: justify;"><em>– ¿Cómo construcción de nuevos paradigmas y viendo una concepción antropológica nueva?</em></p>
<p style="text-align: justify;">– Sin esquivar el hecho de la crisis, pero la crisis por sí misma no explica más nada si no está dentro de un proceso de transformación mayor. Hay que comprender esta situación dolorosa no en la mirada trágica y compungida de las puras peleas sino con una visión política y espiritual mucho más inspiradora, de mayor vuelo.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>– Falta la reflexión y la visión que nos de esperanza que nos ayude a comprendernos como humanidad, más allá de las diferencias, ¿qué estamos construyendo y cómo ello nos muestra una ruta?</em></p>
<p style="text-align: justify;">– Yo siento que estamos en un clima discursivo que nos va encerrando en un callejón donde se impone la adversidad de cada día, el catastrofismo. Se habla de izquierdas y de derechas como si habláramos de buenos y malos. Dele que suene. ¿Dónde tenemos el foco? ¿Dónde se instala el saber? Hay que aprender entre todos formas distintas de saber. Creo que estamos situados y enmarañados en una forma de saber, en un orden previo a 1968, de finales de los sesenta. Bueno sería pensar de una manera nueva, donde ciertamente hay que huir de los derrotismos, de lo negativo, escapar de las dinámicas decadentes. No tengo obviamente las respuestas, pero tenemos que irlas descubriendo en conjunto. Tenemos que desaprender el espíritu de la necrofilia, el patriarcal barril sin fondo de buenos y malos. Esta es una pugna permanente que no se resuelve y que no tiene resolución y que versa todo el tiempo en la pelea por lo perdido. Como si la lucha fuera en sí misma el fin de todo.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>– ¿Ya sería una respuesta tomar conciencia de la pugna permanente tesis-antítesis que no logra encontrar una hay salida?<br />
</em></p>
<figure id="attachment_11137" aria-describedby="caption-attachment-11137" style="width: 203px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/salinas.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-11137" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/07/salinas.jpg" alt="" width="203" height="248" /></a><figcaption id="caption-attachment-11137" class="wp-caption-text">Maximiliano Salinas. Fuente: Wikipedia</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">– Hay que inventar categorías nuevas. Necesitamos dejar de estar siempre en lo mismo. No salimos de la mismidad. Del ensimismamiento. En 1968 quedaron preguntas que aún no recogemos. En 1989 cayó el muro de Berlín y siento que todavía no logramos procesarlo. Hay preguntas de 1968, de 1989, de 2019 que son mundiales y que van balbuceando algo distinto. Para esto tenemos que conversar, que conversarnos mucho más. Encontrarnos con todos. Como dijo Roberto Matta en los ochentas: “Una de las virtudes más formidables del ser humano es conversar y conversando convencerse y converger. Versando verterse uno en el otro.” (<em>Matta conversaciones</em>, 1987, 137).</p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;"><a href="applewebdata://C607FD8B-3CF1-40A1-B494-DAC83AAA8856#_ednref1" name="_edn1">[i]</a> https://es.wikipedia.org/wiki/Maximiliano_Salinas</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt;"><em>Elisabet JUANOLA SORIA</em></span><br />
<em>Periodista</em><br />
<em>Santiago de Chile, Chile</em><br />
<em>Julio de 2023</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/07/el-cincuentenario-del-1973-chileno/">El cincuentenario del 1973 chileno</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.revistare.com/2023/07/el-cincuentenario-del-1973-chileno/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La salud de la democracia en el presente</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/01/la-salud-de-la-democracia-en-el-presente/</link>
					<comments>https://www.revistare.com/2023/01/la-salud-de-la-democracia-en-el-presente/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Jan 2023 05:58:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Carta de la Paz]]></category>
		<category><![CDATA[David Álvarez Martín]]></category>
		<category><![CDATA[Democracia]]></category>
		<category><![CDATA[La salud de la democracia en el presente]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=9030</guid>

					<description><![CDATA[<p>David ÁLVAREZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/01/la-salud-de-la-democracia-en-el-presente/">La salud de la democracia en el presente</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_9032" aria-describedby="caption-attachment-9032" style="width: 500px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/01/Democracy_Index_2020-1.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-9032" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/01/Democracy_Index_2020-1.png" alt="" width="500" height="254" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/01/Democracy_Index_2020-1.png 500w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/01/Democracy_Index_2020-1-300x152.png 300w" sizes="auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px" /></a><figcaption id="caption-attachment-9032" class="wp-caption-text">Imagen: Wikipedia</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">La segunda mitad del siglo XX fue testigo de la ampliación, al mayor nivel históricamente conocido, de las naciones que se organizaron bajo criterios democráticos o pretendiendo serlo. El concepto de democracia se presta a equívocos. La amplia y diversa cantidad de referencias que usamos al referirnos a democracia o sociedad democrática complica cualquier análisis sobre el tema. En muchos casos se reduce la denominación de un gobierno democrático a que es fruto de elecciones, relativamente libres y competitivas.</p>
<p style="text-align: justify;">La Carta de la Paz nos brinda un marco de referencia sobre la democracia más amplio que la consulta electoral: “…el derecho a pensar, expresarnos y agruparnos libremente, respetando siempre la dignidad y los derechos de los demás (…) el derecho a vivir su vida (cada uno) en este mundo de modo coherente con aquello que sinceramente piensa”. Y fruto de esos supuestos formula una apuesta a lo que llama el salto cualitativo de la democracia: “…que toda persona pueda vivir de acuerdo con su conciencia sin atentar nunca, por supuesto, a la libertad de nadie ni provocar daños a los demás ni a uno mismo”. Mas, esta apuesta por la evolución de la democracia se enfrenta en la actualidad a fuerzas que pulsan por su retroceso, e incluso por su anulación como modelo político, o el riesgo de vaciar la denominación política de los regímenes democráticos de su real significado.</p>
<p style="text-align: justify;">Si la democracia en el siglo pasado en prácticamente todos los continentes fue cancelada en diversas ocasiones por sangrientos golpes de Estado o las pretensiones de gobernantes de prolongarse más allá de sus mandatos constitucionales, lo cierto es que los pueblos y muchos de sus dirigentes lograron, no sin grandes dificultades, retornar al cauce democrático, a veces luego de padecer décadas de tiranías.</p>
<p style="text-align: justify;">Los riesgos de la democracia en el presente se ubican en dos direcciones: 1) Una suerte de cansancio de muchos pueblos por la democracia fruto de la corrupción pública y el incremento de la desigualdad económica y social. 2) La polarización extrema de los discursos políticos para movilizar las emociones de los votantes en base a consignas que no representan verdaderas necesidades de los pueblos. En torno a esos dos factores se articulan argumentos con etiquetas como: populismo, neofascismo, extrema derecha o socialismo del siglo XXI, entre otras, ante la falta de sentido de los tradicionales términos de derecha, izquierda, socialismo o democracia, y todas sus combinaciones.</p>
<p style="text-align: justify;">Muchos de los nuevos liderazgos con discursos radicales centran sus propuestas en argumentos xenófobos, racistas, misóginos, con fuertes tintes aporofóbicos, y en algunos casos con argumentos nacionalistas vaciados de contenido social. Se busca inventar “un enemigo” que permita consolidar el respaldo de electores hacia un liderazgo con tintes de redentor frente al peligro imaginado. En algunos casos la misma democracia es presentada como el obstáculo a vencer. La democracia y sus valores se difuminan frente a apelaciones a la patria, el pueblo, la raza, la lengua o la religión.</p>
<p style="text-align: justify;">La salud del modelo democrático está comprometida. Muchos actores políticos y sociales militan contra ella en la actualidad. Diversos integrismos confesionales pugnan por imponer sus criterios sobre naciones completas, rechazando militantemente otras creencias, priorizando lo emocional frente a lo racional. El desprecio por los emigrantes se convierte en bandera de lucha implicando el rechazo de la dignidad de todo ser humano. Las mujeres son sometidas a políticas públicas que afectan su salud física y mental y se levantan miles de obstáculos para su plena igualdad. Bajo las apelaciones al <em>pueblo</em> se excluyen las necesidades de las mayorías más empobrecidas. Los criterios fenotípicos y lingüísticos intentan anular el Estado de Derecho alcanzado por las democracias más desarrolladas. El autoritarismo se ha fortalecido por las medidas tomadas por casi todos los Estados para enfrentar la pandemia, signando a la democracia como incapaz de enfrentar peligros tan importantes para la humanidad. En síntesis, son muchos los enemigos de la democracia y pocos sus defensores.</p>
<p style="text-align: justify;">Edificar y reconstruir la democracia demanda responder desde la misma democracia a sus detractores. Desde las experiencias de la familia y la escuela, pasando por los estamentos organizacionales medios de toda sociedad, convocando a las experiencias económicas y sociales, hasta llegar al mismo núcleo de la participación política y la sociedad civil, se debe promover y fortalecer la democracia como medio y fin, como mecanismo y objetivo, para una vida decente y plena de todos los miembros de la comunidad. Los problemas de la democracia se resuelven con más democracia, con más reconocimiento de los derechos de todos los seres humanos y con un ejercicio lúcido de la política.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>David ÁLVAREZ MARTÍN</em><br />
<em>Filósofo</em><br />
<em>Santo Domingo, República Dominicana</em><br />
<em>Enero de 2023</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/01/la-salud-de-la-democracia-en-el-presente/">La salud de la democracia en el presente</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.revistare.com/2023/01/la-salud-de-la-democracia-en-el-presente/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
