El motor de la investigación científica

El motor de la investigación científica

Fotografía: Mauricio Chinchilla

La etimología indica que «investigar» es «seguir las huellas» de un problema. No existe una diferencia esencial entre los problemas de la vida diaria y los de la investigación científica. Lo importante es identificar el problema y plantear la pregunta correspondiente. Sin una buena pregunta de investigación, resulta muy difícil diseñar y llevar a cabo un estudio sobre la realidad que nos rodea. La pregunta de investigación debe ser formulada de manera clara y precisa.

Ante el inicio de un nuevo proyecto de investigación las cuestiones claves a plantearse son la actualidad del tema, su viabilidad y la pertinencia. Las preguntas que se plantean tienen que ayudarnos a fijar tanto la novedad del proyecto como su actualidad, ya que debe integrarse en el contexto social del momento y debe contribuir a la solución de problemas sociales existentes. En esta primera fase, la pregunta clave sería: ¿Qué conocemos acerca del problema? El primer paso a realizar es rescatar el conocimiento previo mediante una revisión exhaustiva de los resultados de la propia experiencia y de los trabajos publicados por otros grupos de investigación.

El paso siguiente es evaluar la viabilidad del proyecto, hay que ser razonable en cuanto a la capacidad y el tiempo disponible para la realización. Para ello debemos plantearnos algunas cosas: El tiempo que requeriría la investigación ¿es proporcionado a nuestra capacidad? ¿Disponemos de los recursos humanos y materiales adecuados para la realización de nuestro estudio? Muy probablemente la respuesta a esta segunda pregunta sea no. Como consecuencia de ello, se procederá a la redacción de solicitudes de financiación a diferentes organismos y fundaciones. En estas solicitudes se plasmarán los diferentes interrogantes surgidos en la preparación del proyecto, propuestos en forma de hipótesis de trabajo, la cual debe ser presentada de la manera más concisa posible, sintetizando el núcleo del problema. Así mismo se mostrará un cronograma para la realización del proyecto, el cual responderá a la primera pregunta formulada en este párrafo. La idoneidad del diseño, de las preguntas presentadas, de las posibilidades reales de llevarlo a cabo potenciarán las probabilidades de éxito de financiación.

De forma paralela hay que establecer la pertinencia del proyecto planteado. ¿Qué metodología resultaría más útil para dar respuesta a nuestros interrogantes? ¿Contamos con la formación metodológica adecuada para el proyecto que pretendemos abordar? Y, muy importante, ¿qué aspectos éticos deben considerarse en el abordaje del problema? Es fundamental mantener siempre una actitud positiva ante nuevas aportaciones provenientes de otros grupos de investigación o de nuevas preguntas que vayan surgiendo a medida que vayan obteniéndose resultados. Mantener la mente abierta puede conducir a descubrir líneas de investigación paralelas u obligar a replantearse la hipótesis inicial. Todo ello actúa de forma sinérgica para lograr los objetivos planteados.

Albert Einstein decía que lo importante es no dejar de hacerse preguntas. Si bien, para hacer nuevas preguntas o considerar anteriores desde otro punto de vista se requiere creatividad. La creatividad no es sólo un don natural: es el fruto del trabajo y la disciplina.

Josefina CASAS BRUGULAT
Investigador Científico del CSIC
Depto. de Química Biomédica
IQAC (Instituto de Química Avanzada de Cataluña)
Barcelona

Publicado en RE n.69, febrero 2010

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