Granadas de verano

Granadas de verano

Primaveras tardías que adelantan el otoño. Tiempos de florecer que estallan regalando un fruto gestado en el no saber y el silencio.

A veces la vida se desborda tras años de barbecho soportados en una espera, incluso contra toda esperanza razonable. Solo el amor, sea cual sea su expresión, tiene tal potencia fecundadora. El amor que todo lo espera porque todo lo entrega. Amor que es confianza. Confianza que es fe.

El verano se ve comprometido a secundar y el invierno solo se avista como un tiempo de sosiego en que decantar tanta exuberancia.

Porque la vida, cuando resiste y se resiste a ser mermada, provoca veranos que, a su debido tiempo, en vez de agostar, mayean…

Vida…

Vida en una pureza despojada de contexto que remite a la verdad.

natàlia plá
Agosto de 2019

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