Sonetos bajo la Cruz del Sur

Sonetos bajo la Cruz del Sur

Portada del libro, obra de Rodrigo Rojas-Goldsack

El pasado día 12 de enero se presentó en el Santuario de Santa Eulalia de Vilapicina, en Barcelona, el libro de poemas “Sonetos bajo la Cruz del Sur» de Alfredo Rubio de Castarlenas, editado por la Editorial Edimurtra, con texto introductorio de José Ernesto Parra e ilustrado en su portada por Rodrigo Rojas.

La presentación del libro fue a cargo de Lourdes Flavià, Agustí Viñas, Josep Lluís Socías y Jaume Aymar, que desde su conocimiento tanto personal como de estudio de la obra del prolífico autor, aportaron interesantes puntos de vista y conclusiones sobre su obra.

Lourdes Flavià que inició la presentación, informó sobre los orígenes de este libro en concreto, escrito por el autor en 1993, durante su estancia en Chile. En esos días, y aquejado por un grave problema de salud, Alfredo Rubio escribió los sonetos que componen el libro, alargando además su estancia en el país de febrero a mayo de ese año.

El título de la obra hace referencia a La Cruz del Sur, o chackana, que es la principal constelación del mundo andino, y a la que el autor consideraba metafóricamente como la constelación que nos dirigía desde una “Europa tambaleante y racionalista hacia el sur y oeste del continente americano”.

Como indicaba además Josep Lluís Socías resulta curioso como a través de los sonetos del autor podemos descubrir su perfil biográfico, ya que además en muchos de ellos existe una presentación o explicación del propio autor, que detalla los diferentes episodios que, a lo largo de su vida, consolidaron su profunda amistad con Cristo.

Agustín Viñas, amigo también y profundo conocedor de la obra del autor, nos habló de las vivencias místicas que este maestro supo transmitir a través de la poesía y de la gran influencia que la realidad de Latinoamérica, que pudo conocer, tiene en esta obra en concreto.

Por su parte, Jaume Aymar, gran estudioso de los sonetos de Alfredo Rubio de Castarlenas, nos comentaba como el autor supo actualizar y revitalizar la figura poética del soneto, en ocasiones visto como algo arcaico o ya caído en el olvido. Por otra parte, destacó como estos versos se leen como si fueran oraciones del autor a Dios Padre, a Jesús o a la Virgen María, así como también en ocasiones mensajes concretos a determinadas personas.

Para finalizar el acto fueron leídos dos de los sonetos del libro, por Marina Villa Rubio, sobrina del autor, uno de los cuales aportamos seguidamente en este artículo.

 Soneto

Bien unido a vosotros, Padre e Hijo,
salgo al mundo sin pausa ni temor
Del Espíritu Santo, que es Amor
yo mismo soy su templo y bien lo rijo.

He puesto en el dintel, un crucifijo;
del todo abro, sus puertas sin rencor.
Llamando a todos con un gran clamor
mientras en Ti, Amor, mis ojos fijo.  

Aprendí que es lenguaje con Dios Padre
sus obras contemplar desde su encuadre.
Con Cristo en cambio, el dulce conversar.

Y tú Espíritu en tu Sagrario
que soy yo, dime: ¿cuál tu abecedario?
¡Sí! A todos amar y sólo amar…

Marina VILLA RUBIO
Rapsoda
Barcelona (España)
Mayo de 2022

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