A qué digo sí cuando digo no

A qué digo sí cuando digo no

Fotografía: María de Jesús Chávez-Camacho Pedraza

He leído un pequeño libro muy interesante de Rosette Poletti[1] escrito en francés que se podría traducir por “Atreverse a ser libre y elegir la felicidad”. Relata el camino de Bernadette, una joven adoptada, de origen indio, desde su difícil matrimonio, hasta su divorcio y la ardua senda emprendida en la búsqueda de sus raíces para encontrar a su madre biológica y conocer el por qué su madre tuvo dolorosamente que desprenderse de ella. Un camino marcado de momentos importantes de soltar amarras, de tomas de decisión, de asumir su propia historia. De establecer una nueva relación con sus padres adoptivos al igual que con su madre biológica. También permitirse ser ella misma con sus limitaciones y sus potencialidades. Un largo camino de libertad…

Cada itinerario personal es único, no hay dos iguales, como no hay dos seres humanos iguales en este mundo. Sin embargo, el adentrarse en la historia y en el proceso personal de alguien que avanza hacia una mayor libertad y madurez, puede darnos luz al nuestro.

Nuestra vida está hecha cada día de constantes tomas de decisiones que inciden en nuestra vida y también en la de los otros. Decisiones importantes como las de Bernadette y decisiones en nuestro vivir cotidiano que requieren una seria reflexión para poder optar por lo que creemos que es lo mejor en ese momento. Con frecuencia nos encontramos llenos de compromisos sin lograr decir “no”. A veces por no querer disgustar o apenar a alguien cercano. Otras, por creer que lograremos llevar a cabo todo lo que hemos aceptado de realizar.

Estando en Suiza, estuve a cargo de varias actividades. Una de ellas dio lugar más tarde a una serie de dificultades. El tiempo pasó y lo que al principio esa tarea era fuente de alegría dejó de serlo hasta el punto de minar mi energía de manera seria. Una amiga me preguntó: ¿Te sientes libre para hablar con las personas concernidas y dejar esta tarea? Yo le contesté: No, no me siento libre. Y esta amiga me dijo: tienes que profundizar en esto, en el por qué no te sientes libre. Pasado el tiempo, recordé un curso dado por Rosette Poletti[2] y Barbara Dobbs[3]sobre salud global. En esta formación, entre los muchos temas que trataron,  hablaron de algo que me hizo bien: “¿A qué digo ; cuando digo no?” Al principio no entendí a qué se referían. ¿A qué digo sí; cuando digo no? Cuando digo no a realizar una tarea, a aceptar un compromiso es porque digo a otras tareas que considero prioritarias. Cuando digo no a participar en algún encuentro, cuando digo no a realizar una nueva tarea, es porque digo a otras tareas que luego de haber reflexionado pienso que he de dar preferencia y no puedo aceptar realizar otras por cuestiones de tiempo, de energías, de salud.

¿Me siento libre de decir no a algunos compromisos, para decir sí a otros que me parece he de priorizar? Este también es un ejercicio de libertad en lo cotidiano de la vida, que nos va llevando a una aceptación gozosa de mí misma, desplegando mis talentos desde lo que soy, con mis límites y mis potencialidades. Y desarrollar una relación más madura con los demás; respirando a fondo y gozando cada día del regalo de la vida.

Dice Anthony de Mello[4] que gracias a la libertad interior es posible maravillarse ante la creación, ante los seres humanos, ante Dios. El ser humano libre interiormente es capaz de maravillarse, sabe que la vida es un regalo inmerecido. El sentimiento predominante del que es libre interiormente es la gratitud.

María de Jesús CHÁVEZ-CAMACHO PEDRAZA
Pineda de Mar, España
Junio de 2022

[1] Oser la liberté… et choisi le bonheur, Jouvence éditions, 2011.
[2] Enfermera, docente, autora y psicoterapeuta suiza
[3] Enfermera, docente, autora, doctora en naturopatía, suiza
[4] Sacerdote jesuita, psicoterapeuta, autor, conferencista, Bombay 1931- Nueva York 1987

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