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	<title>Habitat / caseidad | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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	<title>Habitat / caseidad | Revista RE Castellano</title>
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		<title>Premios María Bori</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Josep Alegre]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Dec 2024 05:57:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Habitat / caseidad]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Lourdes FLAVIA FORCADA]]></category>
		<category><![CDATA[Premios María Bori]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Lourdes FLAVIÀ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/12/premios-maria-bori/">Premios María Bori</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_21271" aria-describedby="caption-attachment-21271" style="width: 379px" class="wp-caption alignleft"><a style="font-size: 16px;" class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/12/Carles-Abarca-IMG-20241129-WA0008-1.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-21271" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/12/Carles-Abarca-IMG-20241129-WA0008-1.jpg" alt="" width="379" height="268" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/12/Carles-Abarca-IMG-20241129-WA0008-1.jpg 922w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/12/Carles-Abarca-IMG-20241129-WA0008-1-300x212.jpg 300w" sizes="(max-width: 379px) 100vw, 379px" /></a><figcaption id="caption-attachment-21271" class="wp-caption-text">Fotografía: Carles Abarca</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;"><span style="text-align: justify;">El pasado 13 de noviembre se celebró en Santiago de Chile la primera versión de los Premios María Bori, coincidiendo con el 5º aniversario de su fallecimiento. Estos premios llevan el nombre de una mujer que a lo largo de su no tan larga vida -murió a los 55 años- dio testimonio de entrega, solidaridad, tenacidad, responsabilidad, cuidadora de los demás y de su entorno… Como educadora hizo un gran servicio en el Colegio San Francisco Javier, de Pudahuel (Santiago) y posteriormente como Directora de Casabierta, una residencia que acoge a niños quemados y a sus familiares mientras dura su tratamiento en Coaniquem (Corporación de Ayuda al Niño Quemado). Asimismo puso en pie una Escuela Hospitalaria para que los niños no pierdan la escolaridad durante el tiempo que necesiten permanecer en ese centro de rehabilitación de sus quemaduras.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="text-align: justify;">Cuidaba el espacio laboral como si fuera su casa, su familia, creando un ambiente de sano compañerismo. Su formación pedagógica se expresaba en las diversas situaciones y lugares que habitaba.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="text-align: justify;">En su memoria y para honrar el legado que ella dejó, quisimos instaurar estos premios que en esta convocatoria se circunscribieron a personas del ámbito educativo que se destacaran por su profesionalismo y por representar el buen trato y la creación de espacios de paz y armonía en sus instituciones. Los candidatos/as fueron presentados por cuatro instituciones chilenas:</span></p>
<div class="mceTemp">
<ul style="text-align: justify;">
<li>El Colegio San Francisco Javier presentó como candidata a la Prof. Ana Luisa León Pichincura, profesora en ese centro educativo desde el año 1988, mostrando una gran dedicación en su incansable trabajo por los niños y niñas durante 36 años. Siempre dispuesta a cumplir con la misión humanizadora que forma parte del proyecto educativo del Colegio, con una gran calidad humana y un compromiso genuino.</li>
<li>La Fundación Carolina Labra y REDLACEH (Red Latinoamericana y del Caribe) presentó a la Sra. Alicia Bobadilla Pinto, abogada que trabaja por los niños y niñas en situación de enfermedad tanto en Chile como en América Latina y el Caribe. Se reconoció el valor y la excelencia que la premiada aporta a cada proyecto de promoción en las políticas públicas para el desarrollo de la Pedagogía Hospitalaria y en el Parlamento Latinoamericano (PARLATINO).</li>
<li>La Universidad de Santiago presentó al Prof. Adrián Darío Torres Canales, académico de la Escuelas de Obstetricia y Medicina y de las Facultades de Arquitectura y Ciencias Médicas de la USACH, en reconocimiento a su destacada labor y extensa trayectoria profesional y académica. Complementada, además, con un firme compromiso con actividades de carácter comunitario.</li>
<li>La Corporación de Ayuda al Niño Quemado (COANIQUEM) presentó a su candidata Sra. Tamara Constanzo Jara, destacando su labor como Directora del Colegio Hospitalario Casabierta-Coaniquem y miembro del Directorio de la Confraternidad de Cristo Flagelado. Reconocimiento de su compromiso por crear equipo junto a las profesoras del Colegio Casabierta, especialmente en tiempos difíciles y que en tres años de trabajo evidencia el profesionalismo y el impacto positivo que ha tenido en quienes conforman su equipo.</li>
</ul>
<p><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/12/Lourdes-Flavia-IMG-20241129-WA0001-1.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-21273 alignright" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/12/Lourdes-Flavia-IMG-20241129-WA0001-1.jpg" alt="" width="378" height="296" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/12/Lourdes-Flavia-IMG-20241129-WA0001-1.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/12/Lourdes-Flavia-IMG-20241129-WA0001-1-300x235.jpg 300w" sizes="(max-width: 378px) 100vw, 378px" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">Todos los premiados se destacan por desempeñar su quehacer educativo demostrando tener cualidades humanizadoras y espirituales: espíritu de servicio, de acogida gozosa, profunda solidaridad, sencillez y alegría y vivencia de una fe sincera en Dios y en la humanidad.</p>
<p style="text-align: justify;">El acto estuvo excelentemente conducido por la Prof. Fabiola Ahumada y se llevó a cabo en las dependencias del Colegio Luis Campino, comuna de Providencia (Santiago). Antes de la entrega de la premiación se visualizó un video que mostraba brevemente algunos rasgos y momentos de la vida de María Bori Soucheiron.  A continuación se hizo entrega de los premios a las distintas entidades educativas y a sus candidatos/as. Los premios estuvieron realizados por manos artesanas con maderas de árboles provenientes de los bosques del sur de Chile y con cerámica gres y cobre oxidado del norte de Chile. De alguna manera, los premios representaban el “alma” de María.</p>
<p style="text-align: justify;">Posteriormente dijo unas palabras Lourdes Flavià, como presidenta de la Corporación Santa María del Silencio, entidad auspiciadora de estos premios, la cual se refirió a María Bori como una persona que podía hacer todo lo que hacía gracias a los espacios de soledad y silencio personal que incorporaba en su vida cotidiana. En una de las estadías que María hizo en la Murtra Santa María del Silencio, espacio de silencio que tiene esta Corporación en Chiu-Chiu, salió a caminar por el desierto y se encontró con muchas botellas de vidrio y escribió lo siguiente:</p>
<p style="text-align: justify;"><em>“Caminando por el desierto he visto muchas botellas de vidrio botadas. El desierto sostiene esas botellas que no tienen ningún futuro a menos que alguien las vea, recoja y lleve donde poder reciclarse.</em></p>
<p style="text-align: justify;"><em>Hay mucha gente botada en el camino y es Dios el que los sostiene hasta que alguien los recoge y les ayuda a reciclarse como personas. Recoger al que está botado requiere mucho esfuerzo y mucho calor para que llegue a nueva vida.</em></p>
<p style="text-align: justify;"><em>El calor del amor funde lo viejo para hacer nacer a lo nuevo…” </em></p>
<p style="text-align: justify;">Seguidamente, Agustín Viñas, promotor de los Premios María Bori, habló sobre el origen y  sentido de estos premios. Se finalizó el acto con las emotivas palabras que expresó cada uno de los premiados y con la bella actuación del grupo folclórico “Agrupación Artística Raíces Latinoamericanas”.</p>
<p><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/12/Lourdes-Flavia-IMG-20241129-WA0000-1.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-21272 alignleft" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/12/Lourdes-Flavia-IMG-20241129-WA0000-1-662x1024.jpg" alt="" width="299" height="462" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/12/Lourdes-Flavia-IMG-20241129-WA0000-1-662x1024.jpg 662w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/12/Lourdes-Flavia-IMG-20241129-WA0000-1-194x300.jpg 194w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/12/Lourdes-Flavia-IMG-20241129-WA0000-1.jpg 720w" sizes="(max-width: 299px) 100vw, 299px" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">PALABRAS PREMIOS MBS</p>
<p style="text-align: justify;">¡Buenas tardes! Gracias a todos los que hoy nos acompañan en esta primera versión de los Premios María Bori, cuando se cumplen 5 años de su partida. Pudiera parecer que con el paso del tiempo se fuera difuminando su recuerdo. Sin embargo, es todo lo contrario. Los años pasan, el tiempo transcurre, pero el recuerdo de María sigue intacto y plenamente vivo. Su vida y su legado nos siguen inspirando.</p>
<p style="text-align: justify;">Desde la Corporación Santa María del Silencio hemos querido impulsar y dar cobijo a esta iniciativa de la creación de los premios María Bori para destacar, realzar y dar a conocer los valores que impregnaron su vida y premiar a aquellas personas que, de alguna manera, en su ámbito personal, familiar, laboral o profesional son también portadores y difusores de estos valores: solidaridad, generosidad, servicio, entusiasmo, alegría, compañerismo, amistad, sensibilidad ante las necesidades del prójimo, empatía… Todos estos valores estaban incorporados en la vida de María. No eran solo algo innato en ella, sino que los cultivó, los trabajó, los abonó… y los puso al servicio de la realidad donde estaba inserta.</p>
<p style="text-align: justify;">Su día a día era de una enorme intensidad. Todo lo vivía con pasión. Nada ni nadie le era ajeno, ni extraño. Se involucraba, se comprometía y le hubiera encantado tener una varita mágica para poder solucionar los problemas de tanta gente.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Qué había detrás de toda su ingente actividad? ¿Qué era lo que la sostenía? ¿Lo que daba fuerza, sentido y orientación a su vida, a su quehacer diario? Sin duda, los tiempos y espacios que buscaba para poder estar a solas y en silencio. A solas y en silencio consigo misma y con Dios Padre, en quien descansaba y se abandonaba. A Él le entregaba sus cansancios, problemas, dificultades. También sus alegrías y esperanzas. La pequeña habitación de su casa era el espacio donde en soledad y silencio se iba gestando un trabajo interior. También, siempre que podía, iba a la Murtra Santa María del Silencio, un espacio que tiene esta Corporación en Chiu-Chiu, en el altiplano de la II Región. En la Murtra, rodeada de un entorno de desierto, cordillera, sol, viento, con un firmamento cuajado de estrellas y un silencio denso y penetrante, María podía aquietarse, sosegarse y encontrar paz, serenidad y luz. Después de esos tiempos más prolongados de soledad y silencio, ella sentía que más piezas se habían colocado o re-colocado en el puzzle de su interioridad.</p>
<p>María era esencialmente cuidadora. Cuidaba de las personas, de los proyectos, de los lugares que habitaba, cuidaba su entorno…</p>
<p style="text-align: justify;">En una de sus estadías en la Murtra Sta. María del Silencio, salió a caminar por el desierto y se encontró con muchas botellas de vidrio y escribió lo siguiente:</p>
<p style="text-align: justify;"><em>“Caminando por el desierto he visto muchas botellas de vidrio botadas. El desierto sostiene esas botellas que no tienen ningún futuro a menos que alguien las vea, recoja y lleve donde poder reciclarse.</em></p>
<p style="text-align: justify;"><em>Hay mucha gente botada en el camino y es Dios el que los sostiene hasta que alguien los recoge y les ayuda a reciclarse como personas. Recoger al que está botado requiere mucho esfuerzo y mucho calor para que llegue a nueva vida.</em></p>
<p style="text-align: left;"><em>El calor del amor funde lo viejo para hacer nacer a lo nuevo…”  </em></p>
<p style="text-align: justify;">Nos emociona y nos alegra profundamente poder entregar los premios María Bori a personas que cuidan, que son agentes de paz, de alegría, espíritu de servicio y generosidad. Muchas gracias Alicia, Ana Luisa, Tamara y Adrián por ser recicladores capaces de dar nueva vida, de re-crear la vida en sus respectivos entornos. Y gracias también a las  instituciones que los han presentado y que han sabido ver y reconocer en cada uno de ustedes esos valores que tan necesarios son en la sociedad actual.</p>
<p style="text-align: justify;">Gracias a todas y todos por hacer de este encuentro una fiesta de amistad y solidaridad.</p>
</div>
<figure id="attachment_21274" aria-describedby="caption-attachment-21274" style="width: 390px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/12/Lourdes-Flavia-IMG-20241129-WA0002-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-21274 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/12/Lourdes-Flavia-IMG-20241129-WA0002-1-1024x486.jpg" alt="" width="390" height="185" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/12/Lourdes-Flavia-IMG-20241129-WA0002-1-1024x486.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/12/Lourdes-Flavia-IMG-20241129-WA0002-1-300x142.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/12/Lourdes-Flavia-IMG-20241129-WA0002-1.jpg 1265w" sizes="auto, (max-width: 390px) 100vw, 390px" /></a><figcaption id="caption-attachment-21274" class="wp-caption-text">Fotografía: Lourdes Flavià</figcaption></figure>
<p><em>Lourdes FLAVIA FORCADA</em><br />
<em>Antropóloga</em><br />
<em>Chile</em><br />
<em>Diciembre de 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/12/premios-maria-bori/">Premios María Bori</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Reforestarse siempre, un imperativo ético</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/09/reforestarse-siempre-un-imperativo-etico/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Josep Alegre]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Sep 2024 16:57:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Habitat / caseidad]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Claudia TZANIS]]></category>
		<category><![CDATA[Reforestarse siempre un imperativo ético]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Claudia Tzanis</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/09/reforestarse-siempre-un-imperativo-etico/">Reforestarse siempre, un imperativo ético</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_14789" aria-describedby="caption-attachment-14789" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/Pixabay-1-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-14789" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/Pixabay-1-1-300x233.jpg" alt="" width="300" height="233" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/Pixabay-1-1-300x233.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/Pixabay-1-1.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-14789" class="wp-caption-text">Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;"><strong>Devastación </strong></p>
<p style="text-align: justify;">Este verano 2024, los incendios forestales han asolado Chile. Catalogada como “tragedia nacional”. Lloramos a los más de 150 muertos, y tantos animalitos, que solo en la región de Valparaíso, zona centro de Chile, y antiguo puerto principal, ha paralizado el corazón del país. Sin embargo y como siempre se movilizado un cordón de otro fuego, el de la solidaridad ciudadana, que con el corazón partido, están reconstruyéndolo todo, casas, colegios, iglesias. Ofreciendo ayuda psicológica, medica, veterinaria etc. Un país ave fénix, siempre reconstruyéndose de las cenizas.</p>
<figure id="attachment_14787" aria-describedby="caption-attachment-14787" style="width: 313px" class="wp-caption alignright"><a href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/GettyImages-1978450531.webp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-14787" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/GettyImages-1978450531-300x185.webp" alt="" width="313" height="193" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/GettyImages-1978450531-300x185.webp 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/GettyImages-1978450531.webp 1024w" sizes="auto, (max-width: 313px) 100vw, 313px" /></a><figcaption id="caption-attachment-14787" class="wp-caption-text">Vista aérea de casas quemadas después de <br />un incendio forestal en Quilpue, Viña del Mar, <br />Chile, tomada el 4 de febrero de 2024. <br />Crédito: RODRIGO ARANGUA/AFP vía Getty Images</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">También impactó, en febrero 6, la muerte del ex presidente de la república Sebastián Piñera, que tras una mala maniobra pilotando su helicóptero, este se precipito al lago Ranco, en la zona sur del país, siendo el exmandatario la única víctima fatal, sobreviviendo su hermana, cuñado y sobrino conmoviendo al país, y a sus partidarios grandemente.</p>
<p style="text-align: justify;">Retomando el tema de los incendios, no puedo menos que compartir con ustedes algunas reflexiones que están brotando en mi interior y espero que también les haga eco.</p>
<p style="text-align: justify;">Investigando, es lejos la más grande devastación hecha por el hombre a nivel mundial– todo indica que han sido incendios intencionados, sumado a las altas temperaturas y los vientos, se explica por qué costó tanto controlar y extinguir. Se le compara, en relación con víctimas fatales y extensas áreas devastadas con lo que vivimos en el terremoto &#8211; maremoto del 27 de febrero de 2010.</p>
<figure id="attachment_14788" aria-describedby="caption-attachment-14788" style="width: 335px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/Incendios-Valparaiso-Radio-U-de-Chile-2-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-14788" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/Incendios-Valparaiso-Radio-U-de-Chile-2-300x200.jpg" alt="" width="335" height="224" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/Incendios-Valparaiso-Radio-U-de-Chile-2-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/Incendios-Valparaiso-Radio-U-de-Chile-2-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/Incendios-Valparaiso-Radio-U-de-Chile-2-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/Incendios-Valparaiso-Radio-U-de-Chile-2-2048x1365.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/Incendios-Valparaiso-Radio-U-de-Chile-2-1320x880.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 335px) 100vw, 335px" /></a><figcaption id="caption-attachment-14788" class="wp-caption-text">Viña del Mar, 3 de febrero 2024.<br />Incendio propaga en el sector de <br />Villa Olímpica en Viña del Mar. Radio U de Chile<br />Luis Hidalgo/Aton Chile</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Pero nada de esto explica <strong>por qué</strong> alguien o “alguienes”… . Siento horror por la inconciencia y terror ante la conciencia de quienes, según las autoridades, resulten responsables tras ya una larga y a la fecha impotente investigación y solo pienso en este proverbio africano que reza así: <strong>“</strong><strong><em>EL NIÑO QUE NO SEA ABRAZADO POR SU TRIBU, CUANDO SEA ADULTO, QUEMARÁ LA ALDEA PARA PODER SENTIR SU CALOR”. </em></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Nuestra casa común esta deforestada </strong></p>
<p style="text-align: justify;">Gracias a los avances y profundidad de los estudios de los últimos años se alzan voces desde el ámbito de la ciencia ambiental, quienes nos espejean una realidad alarmante y seria. Nuestra casa común esta deforestada, es decir: despojada un terreno de plantas rústicas -de lo básico y primigenio- explica la rae y pienso ¿despojado, saqueado, desolado, no abrazado…?</p>
<p style="text-align: justify;">El Papa Francisco en mayo de 2015, en su carta “Laudato SI” <em>«Lo que le está pasando a nuestra casa común», </em>resume el alcance de los problemas actuales relacionados con el medio ambiente. Entre los temas tratados se encuentran la contaminación, el cambio climático, la escasez de agua, la pérdida de biodiversidad y la desigualdad global. Una ecología integral» presentaría la principal solución a los actuales problemas sociales y medioambientales.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Ecología integral</strong> (rae: Ciencia que estudia los seres vivos como habitantes de un medio, y las relaciones que mantienen entre sí y con el propio medio)</p>
<p style="text-align: justify;">Esta afirma de la encíclica, nos exhorta a todos los existentes que formamos parte de un mundo más amplio <em>«soluciones integrales que consideren las interacciones de los sistemas naturales entre sí y con los sistemas sociales» (LS 139)</em>.</p>
<p style="text-align: justify;">La ecología integral amplía este paradigma para considerar las dimensiones éticas y espirituales de cómo los seres humanos deben relacionarse entre sí y con el mundo natural, basándose en la cultura, la familia, la comunidad con valores como la integridad, la dignidad, la honradez, la relación con lo trascendente, la religión y el respeto por el bien propio y común entre otros.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Un imperativo ético</strong> actual y fundamental es el de saber habitar la casa común, sin duda alguna, Sin embargo, la evidencia sobresalta. Hay un mundo entre lo que para unos y otros es habitar la casa común. Qué duda cabe, que hay mucho de deforestación, desolación; conciencia e inconciencia humana, que no se ha sopesado lo suficiente, y aunque parezca obvio, la realidad cuando golpea y nos duele, no hacen pensar que el cuido de la casa común, desde una ecología integral, suena lógico, pero nada de obvio. Faltan pasos previos: saber habitarnos a nosotros mismos primero, creo que es el primero de varios pasos y de una decisión adulta y madura, ya no más es que los otros o hasta que los otros, sino mas bien es de un yo sano propositivo y adulto asumo -hago para que mis acciones reflejen ese saber habitarse o no y que puedo integrar, cambiar para no ir incendiando mi vida y la de los demás.</p>
<figure id="attachment_14790" aria-describedby="caption-attachment-14790" style="width: 300px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/pixabay-4.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-14790" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/pixabay-4-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/pixabay-4-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/pixabay-4.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-14790" class="wp-caption-text">Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Espero que estas reflexiones, abran un diálogo fecundo, como está siendo en mi interior, ya sea que pueda darse con ustedes mismos o con sus próximos, que vaya mas allá, de si reciclamos o no, cuidamos el agua nuestras mascotas, etc</p>
<ol style="text-align: justify;">
<li><strong>Confianza lucida:</strong>  José Andrés Murillo, filósofo chileno, sobreviviente de abusos en el ámbito eclesial en Chile, ha creado el concepto de confianza lúcida, que limita con la desconfianza por un lado y con la confianza ciega por el otro. La confianza lúcida es en el fondo una declaración de principios según la cual ningún abuso –sabiendo que el abuso de poder es el primero de los abusos– tiene derecho a robar lo más preciado del ser humano: Confiar en otros y en uno mismo.  La confianza ciega ya no corre, como tampoco vivir en la total desconfianza es imposible porque sería un verdadero infierno.</li>
<li><strong>Reconocer las banderas rojas –red flags–</strong> nos piden los expertos del autocuidado. Límites sanos y firmes, harán que más pronto que tarde, las personas nos vayamos mostrando como somos, y en la medida de nuestra sanidad e integridad, criterio y confianza, podamos establecer vínculos que nos nutran, tales como el amor, la amistad, las relaciones, familiares, laborales, etc.</li>
<li><strong>La lucidez propia y para con los otro,</strong> terminará por develar al personaje tras la persona. Por una parte, se fortalecerán lazos y vínculos realistas existenciales, de plena aceptación y con gozo podremos seguir caminando juntos o no y desde una sana coexistencia pacífica, adulta y bien tratante, no forzar una amistad, una relación laboral, unas dinámicas familiares, etc.</li>
<li><strong>Conocimiento: </strong>de quien uno es, y de nuestros otros. La madurez es saber vivir, y dejar vivir. Es no consumir energía -psíquica, espiritual, física, desplazando, el no tener o no estar feliz con la vida propia, hacia la vida de quienes nos rodean.</li>
<li><strong>Contemplar</strong> desde unos sanos límites, esas banderas rojas que no son más que alertas para salir de situaciones o relaciones, actitudes tóxicas, tanto propias como de nuestros otros. Esto requiere un trabajo autocrítico profundo. No compremos humo: como fluir. Para que tu fluyas yo u otros estamos construyendo diques, alcantarillando aguas servidas, implicando vida y corazón en ajardinar el mundo. Contemplar es todo lo contrario, quien contempla despierta a su conciencia, y está dispuesto a amar, y vibrar bonito, cueste lo que cueste, sobre todo asumiendo la propia sombra, basura que se puede incendiar… Cortar con los llamados “personajes” que no podrán sostener palabra, acuerdos, códigos, integridad, amistad etc., quedando así un triste reflejo de un interlocutor, un ser humano deforestado, desintegrado y narcisista en algunos casos, capaz de pisotear –desolar– la tierra sagrada de sus prójimos por la insaciable búsqueda de atención, por querer lo que otros tienen, incluso teniéndolo mil veces.</li>
<li><strong>Humildad </strong>La sabia definición de Santa Teresa de Jesús, nos propone poéticamente, la humildad “<em>como andar en verdad”,</em> porque gracias a la humildad, adquirimos el justo conocimiento de quiénes somos, tanto de nuestra grandeza y dignidad, como de nuestra pequeñez y miseria. Una sana y constate practica de la humildad y el buen trato, como dice Alfredo Rubio, la amistad es libre o no es, nos hace “andar en verdad”. Aireados del peso de la máscara dirán los psicólogos.</li>
<li><strong>Sabernos contingentes,</strong> es lo menos simple y sencillo del mundo. Y yo moriré y seguirá el naranjo dando fruto, la brisa acariciando mejillas, el fuego abrazando mi tierra…. Y no pasara nada, me lloraran como yo lloro a los que han partido, y gradezco su existencia …este juicio de realidad interpela y contextualiza lo importante de lo urgente Airea el corazón y por qué no instala el sentido del humor para no tomarse tan enserio uno mismo, perdonen el atrevimiento, pero saber reírse de uno mismo, es sano, sino, como en mi caso, aparece la ironía que como indican los expertos es un mecanismo de defensa ante una agresión pasiva y desalmada, reflejo de una gran rabia y frustración Esa introspección nos hace ser seres sociales, si bien vulnerables y necesitados de los otros, humildes, aireados, de buen humor  y con confianza lucida, se pondrán límites sanos y claros, no para quedarnos temerosos y estáticos, horrorizados o aterrados. Todo lo contrario</li>
<li><strong>En Salida</strong> a forestar el mundo, personal y colectivo, nuestra casa común Ese es el imperativo ético. tender una mano, limpia, firme, no resbalosa, a nuestros otros para que habiten en uno y hagan morada sin el miedo del abuso y el daño, o la desconfianza de que el otro se te ha vuelto un total desconocido. Ser casa madura y acogedora, firme, segura y traslúcida, que proporcione una cálida acogida para que quienes lleguen, se sientan amados y no exigidos a llenar vacíos existenciales o materiales. Vínculos sanos, respetuosos y libres.</li>
<li><strong>La amistad es libre o no es amistad </strong>Cuantas convivencias vacías, sin sentido. Cuantos ruegos nulos: “seamos amigos, seamos comunidad, seamos más herman@s” <em>La amistad no se puede imponer. Nadie puede hacerse amigo de otra persona a la fuerza, sino respetando su libertad. La amistad es libre o no es amistad. La amistad es veraz. La amistad no se puede simular. Tampoco se pueden falsear los sentimientos ni aparentar ser lo que no se es. No se puede cultivar una amistad con engaños, en la amistad se ha de ser veraz”, nos regala su autor Alfredo Rubio, mas explicaciones sobran. </em>A partir de una amistad verdadera se podrá ajardinar el mundo.</li>
<li><strong>Silenciosos y Pausados </strong>“Escuchar para ser”, del autor Franz Jalics, parafraseado por Pablo Dörs, quien, en su cuarta enseñanza nos propone lo que dicen los místicos, quienes a un coro se complementan maestro y aprendiz, <em>“la prisa es, pues, enemiga de la contemplación y de la verdadera comunicación. La comunicación vertiginosa no es verdadera comunicación, sino manipulación” …explican…” Dicho de otro modo, que el silencio es, en el fondo, el signo de que el receptor realmente importa”. </em></li>
<li><strong>Amar a alguien es preguntarle ¿qué le duele? </strong>Simone Weil, filosofa francesa, de cuna judía y de pensamiento agnóstico, acuña esta frase que nos habla de ella, un ser humano extraordinario. Se refleja en tan pocas palabras un delicado –sagrado– y profundo respeto- amor por el ser humano. Hasta el día de hoy se debate sobre si su pensamiento es obra de una conversión del judaísmo al cristianismo reduciendo a mi gusto, su conversión al amor, el salto cualitativo más interesante: dejar de pensar en sí mismo y se vuelca, desde el corazón hacia los demás, implique lo que implique que deba cambiar, modelar, o rectificar derechamente. En algunas ocasiones y esto a título personal, no existe nada más desconcertante que una persona que consideras amiga-amigo, en plena conversación, te atreves a guardar silencio y es silencio se prolonga… no por comodidad y plenitud…sino que se transforma en una pausa incomoda, extraña pero develadora…y jamás llega la contra pregunta…. algunos ya saben de lo que hablo, por que sucede mucho<strong><em>, si, un simple pero vital: ¿y tú, ¿cómo estás? </em></strong>y un consiguiente sostener la respuesta, la mirada, genuinamente, pero nada. De pronto caes en cuenta que has abierto tu corazón, tu vida, pero ¿porque y a quién? ¿Y se instaló la duda de si le importaba realmente? Asumirlo es crecer. Aceptarlo es madurar, confianza lúcida y realista existencial.</li>
</ol>
<figure id="attachment_14786" aria-describedby="caption-attachment-14786" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/Foto-U-Catolica.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-14786" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/Foto-U-Catolica-300x164.jpg" alt="" width="300" height="164" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/Foto-U-Catolica-300x164.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/Foto-U-Catolica-1024x560.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/Foto-U-Catolica.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-14786" class="wp-caption-text">U Catolica</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">En conclusión, no podemos imponernos a nadie. Es cargar al otro con unas responsabilidades innecesarias e incongruentes. Y a esta edad, maravillosa, por cierto, ya que me encuentro existiendo, ofrezco relaciones y vínculos sostenibles, integrales y nutritivos, recíprocos y resilientes, desde una profunda y sana reforestación, hacia los próximos años, no se cuantos me quedan y tengo una serena impaciencia por vivirlos seria y profundamente alegres.</p>
<p style="text-align: justify;">Espero que estas reflexiones, que a mí me han hecho bien ante tanto dolor social y personal, les ayuden a aceptar que sí se quiebran las relaciones y es mejor un corte sano que alargarlas y que estas se vuelvan meramente funcionales, o con francos monólogos fastidiosos, miradas esquivas. Se incendia el alma innecesariamente,  se amuralla el corazón y no da cabida para abrirse en verdad y no hay nada mas noble que una digna distancia, que una forzada amistad.</p>
<p style="text-align: justify;">Estamos llamados a cuidar la casa común, ser arboles bien plantados y fuertes, que demos apoyo y sustento y frutos, cada uno en la maceta que le corresponde, partamos pues por saber habitarnos, echar raíces; hacer caseidad de verdad, con confianza lucida, sacar la basura, cuidar la interioridad, valorar la existencia y si se da la gratuidad del encuentro, con humildad, cultivar relaciones, o vínculos, sean cuales sean desde una integridad. Así podremos salir a ajardinar el mundo, con las herramientas necesarias, sean espirituales, psicológicas, etc., para saber estar, cuidar y dar frutos que nutran la existencia en común.</p>
<p><em>Claudia TZANIS EISSLER<br />
</em><em>Periodista. Acompañante Espiritual. Asesora Salvaguarda de niños niñas y personas vulnerables.<br />
</em><em>Santiago de Chile<br />
</em><em>Marzo 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/09/reforestarse-siempre-un-imperativo-etico/">Reforestarse siempre, un imperativo ético</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Espiritualidad cotidiana</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/12/espiritualidad-cotidiana/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Josep Alegre]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Dec 2023 05:57:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Habitat / caseidad]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Caseidad]]></category>
		<category><![CDATA[espacio interior]]></category>
		<category><![CDATA[Espiritualidad cotidiana]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad Mateluna Páez]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Soledad MATELUNA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/12/espiritualidad-cotidiana/">Espiritualidad cotidiana</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_12989" aria-describedby="caption-attachment-12989" style="width: 309px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/12/candles-Pixabay-Portada-.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-12989" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/12/candles-Pixabay-Portada--300x200.jpg" alt="" width="309" height="206" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/12/candles-Pixabay-Portada--300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/12/candles-Pixabay-Portada-.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 309px) 100vw, 309px" /></a><figcaption id="caption-attachment-12989" class="wp-caption-text">Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Al ser la <em>caseidad</em> la disciplina que pone de manifiesto una cualidad natural del ser humano, a saber, la acogida, como la capacidad de hacer lugar a otros en la propia existencia, favoreciendo espacios habitables, propicios al desarrollo personal, cabe pensar que ésta ofrece también un aspecto espiritual digno de considerarse y no suficientemente desarrollado hasta ahora.</p>
<p style="text-align: justify;">Puesto que, en ediciones anteriores de esta publicación, hemos abordado la <em>caseidad</em> desde distintos puntos de vista, como, por ejemplo, la <strong>habitabilidad</strong> de los espacios, el <strong>clima social</strong> que la favorece o perjudica o la <strong>vida saludable</strong>, que es su causa y consecuencia, y que pudieran considerarse, más bien, aspectos prácticos o externos, hoy queremos detenernos a pensar qué matices espirituales descubrimos en ella que ofrecen posibilidad de crecimiento y maduración humana, como actitud necesaria para que no sea solo una práctica aprendida de memoria, sino un fundamento valórico que propicie trascender lo puramente natural. En otras palabras, la <em>caseidad </em>posibilita “dar un sentido a la vida y que se relaciona con lo valórico y las creencias que se tenga”.</p>
<figure id="attachment_12987" aria-describedby="caption-attachment-12987" style="width: 300px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/12/Espirtualidad-pixabay-3.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-12987" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/12/Espirtualidad-pixabay-3-300x214.jpg" alt="" width="300" height="214" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/12/Espirtualidad-pixabay-3-300x214.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/12/Espirtualidad-pixabay-3.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-12987" class="wp-caption-text">Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;"><strong>Buscar nuestro espacio interior</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Existir, de alguna manera, significa habitar nuestro propio cuerpo y todo lo que está dentro de esa “área” acotada que somos cada uno. No obstante, también tenemos la íntima certeza de que nuestra realidad vital es infinitamente más profunda que nuestra corporalidad. Habitar nuestro espacio interior propone la osadía de transitarnos -hacia adentro- hasta conquistar esos “lugares”, a veces poblados, a veces inhóspitos, de lo que somos, con el fin de aprender a navegar nuestras aguas, no egocéntricamente, sino dándonos la oportunidad de acogernos a nosotros mismos y a quienes quieran navegarlas en nuestra compañía.</p>
<p style="text-align: justify;">Reencontrarse consigo mismo -en el mejor de los casos, en la habitación interior- es reconciliarse consigo y, en consecuencia, habitarse también serenamente, para abrir espacios genuinos de acogida y hospitalidad, en los que intervienen valores como: la resiliencia, que permite llegar a gozar de la vida porque en ella se han hallado nuevos sentidos a la experiencia de ser contingentes que trascienden; la libertad, que da el autoconocimiento y que, a su vez, permite la humildad; la dignidad, que nos abre a la cotidianidad diáfana y gozosa de compartir las vivencias más íntimas y profundas con sencillez y alegría festiva.</p>
<figure id="attachment_12988" aria-describedby="caption-attachment-12988" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/12/Espirutalidad-en-lo-cotidiano-Pixabay-3-.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-12988" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/12/Espirutalidad-en-lo-cotidiano-Pixabay-3--300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/12/Espirutalidad-en-lo-cotidiano-Pixabay-3--300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/12/Espirutalidad-en-lo-cotidiano-Pixabay-3--1024x682.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/12/Espirutalidad-en-lo-cotidiano-Pixabay-3-.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-12988" class="wp-caption-text">Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Pronto estamos a vivir fechas fundantes en nuestra existencia, que desde la mas tierna infancia nos han norteado la relación con los otros, a través de vínculos que, en esta ocasión han transitado por celebraciones, como navidad, por ejemplo. También estos hitos, nos abren a un mundo espiritual, lleno de sentido, mediado por nuestras familias, tradiciones y costumbres y que en muchos casos dejan un perfume a fiesta, a fraternidad, a esperanza … Les proponemos a cada uno de ustedes, que, en algún momento de estas próximas semanas, puedan sentir la importancia de la espiritualidad en la caseidad, no solo la que sentimos en fechas especiales entre regalos, cenas y brindis, y nos atrevamos a vivirla y ofrecerla, cada día.</p>
<p><em>Soledad MATELUNA PÁEZ<br />
</em><em>Coordinadora Santuario Coaniquem<br />
</em><em>Santiago de Chile<br />
</em><em>Diciembre 2023</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/12/espiritualidad-cotidiana/">Espiritualidad cotidiana</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>¿La caseidad se aprende?</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/09/la-caseidad-se-aprende/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Josep Alegre]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Sep 2023 04:57:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Habitat / caseidad]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Carola Córdoba]]></category>
		<category><![CDATA[¿La caseidad se aprende?]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Carola CÓRDOBA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/09/la-caseidad-se-aprende/">¿La caseidad se aprende?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_11949" aria-describedby="caption-attachment-11949" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/2.-FB_IMG_1691978473056-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-11949" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/2.-FB_IMG_1691978473056-1-300x214.jpg" alt="" width="300" height="214" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/2.-FB_IMG_1691978473056-1-300x214.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/2.-FB_IMG_1691978473056-1.jpg 399w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-11949" class="wp-caption-text">Fotografía: Carola Córdoba</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">A lo largo de nuestra vida nos corresponde aprender una serie de cosas. Desde el mismo momento del nacimiento nos vemos en el reto de aprender a respirar, nuestros cerebros han de entender los estímulos del mundo para ir incorporado habilidades necesarias para la vida, alimentarnos, desplazarnos, generar vínculos humanos, y un gran etcétera que nos acompaña durante toda nuestra existencia.</p>
<p style="text-align: justify;">Estos procesos de aprendizaje los vamos desarrollando en diferentes espacios, lugares que en distinta escala, nos acogen mientras crecemos y nos integran. El primero de ellos, nuestra casa, esa extensión del vientre materno que nos recibe y nos permite aprender la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">Al reflexionar sobre la casa, nos remontamos al concepto descrito por María Bori, “lugar íntimo, de uno, propio y comunitario al mismo tiempo, que conocemos y nos identifica personalmente. Es aquel lugar donde moramos, donde nos sentimos más nosotros mismos que en ningún otro lugar”<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a>. De este modo, la caseidad viene a ser el cuidado de este espacio y de quienes los habitan.</p>
<p style="text-align: justify;">Una vez que somos adultos, normalmente las personas buscan formar su propio hogar, y para ello resulta importante haber “aprendido” a ser casa, es necesario haber hecho escuela de caseidad. Pero ¿esto se aprende?, ¿cómo se aprende -y se enseña- la caseidad? ¿Cómo se relaciona con la crianza? ¿Existe un momento en la vida en que ya se ha dominado la caseidad, como si fuera un conocimiento o un oficio?</p>
<figure id="attachment_11948" aria-describedby="caption-attachment-11948" style="width: 220px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/1.-FB_IMG_1691979018785.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-11948" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/1.-FB_IMG_1691979018785-220x300.jpg" alt="" width="220" height="300" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/1.-FB_IMG_1691979018785-220x300.jpg 220w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/1.-FB_IMG_1691979018785-752x1024.jpg 752w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/1.-FB_IMG_1691979018785.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 220px) 100vw, 220px" /></a><figcaption id="caption-attachment-11948" class="wp-caption-text">Fotografía: Carola Córdoba</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">He podido conocer la experiencia de una familia muy concreta. Una madre, un padre y un niño. En el proceso de crianza han inculcado en su hijo los valores de la acogida como algo importante, el cuidado de unos a otros, el respeto, el cariño. Es esta etapa, donde el pequeño ya tiene 10 años de edad, han recibido en casa a una ahijada de 18 años que viene a estudiar a la ciudad.</p>
<p style="text-align: justify;">Ha sido un proceso no exento de dificultades pero sin duda muy bello, donde les resuenan esas preguntas y se les agrega la inquietud de ¿cómo enseñar la caseidad a una persona que no recibió esta formación de la misma manera en que ellos la han entregado a su hijo? ¿Pueden hacerlo? ¿Saben <em>ser casa</em>?</p>
<p style="text-align: justify;">Así ha sido como emprendieron este camino estableciendo una premisa inicial, de que esa casa, la casa familiar, también es suya, de la ahijada. Es ir haciendo gestos y decir con palabras, que “esta casa es tu lugar, propio y comunitario al mismo tiempo”, como lo describiera María Bori.</p>
<p style="text-align: justify;">En segundo lugar, han ido afirmando con claridad que no se trata sólo del techo para dormir, comer y estar, sino del lugar donde todos van a seguir creciendo juntos. Aprender a vivir la caseidad que va más allá de estar en un lugar físico y pernoctar en él, sino adentrarse en sus modos de hacer, incorporar la forma de relacionarse entre las personas y a su vez, aportar desde la propia experiencia a quienes habitan la casa. En esta familia la ahijada está aprendiendo a ser adulta, tomar conciencia de su rol, de sus amplias capacidades, de que puede contribuir a esta casa, así como a la sociedad, esta gran casa de todos. Que para eso hay que observar e integrar la realidad tal cual es, tomar decisiones libremente y afrontar las consecuencias de ellas.</p>
<figure id="attachment_11947" aria-describedby="caption-attachment-11947" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/3.-20230812_225451-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-11947" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/3.-20230812_225451-300x168.jpg" alt="" width="300" height="168" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/3.-20230812_225451-300x168.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/3.-20230812_225451-1024x573.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/3.-20230812_225451-1536x860.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/3.-20230812_225451-2048x1146.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/09/3.-20230812_225451-1320x739.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-11947" class="wp-caption-text">Fotografía: Carola Córdoba</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Por parte de los padrinos han estado aprendiendo y se han dado cuenta de que hay elementos que tenían muy claros y que pensaban que estaban bien, pero poco a poco constatan que nos les resultan tan fáciles de llevar a cabo, porque la caseidad también requiere energía, poner la voluntad día a día, en los pequeños y grandes detalles, desde la limpieza de  la casa, por mencionar un ejemplo, la conversación atenta a lo que la otra persona me quiere decir así como respetar sus silencios prolongados. Cuando la acogida es para alguien distinto a nosotros, también hay que poner en práctica una cierta humildad para darnos cuenta de que la forma en que antes abordábamos las dificultades cotidianas o los problemas más complejos, ahora quizá deba ser diferente, porque esa persona tiene otros modos, que pueden ser incluso mejores que los propios, y por lo tanto aprender de ella.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta vivencia nos permite afirmar que la caseidad requiere una conciencia de su importancia y poner la voluntad en llevarla a cabo, y respondernos que es un continuo dinámico, donde siempre vamos a estar aprendiendo y enseñando, donde es bueno ir cuestionando si aquello en lo que fundamos nuestras certezas es lo mejor. Siendo así, la caseidad se repasa constantemente, no es un proceso con un final determinado y claro, sino que se renueva y propicia nuevas realidades para que las personas se desarrollen a plenitud.</p>
<p><em>Carola CÓRDOBA<br />
</em><em>Administradora Pública<br />
</em><em>Santiago de Chile<br />
</em><em>Septiembre de 2023</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> María BORI SOUCHEIRON, Revista RE. “La caseidad, algo de toda la vida”. 2017</p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/09/la-caseidad-se-aprende/">¿La caseidad se aprende?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Todo lo que puedo hacer</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/03/todo-lo-que-puedo-hacer/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Josep Alegre]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Mar 2023 05:57:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Habitat / caseidad]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Claudia TZANIS]]></category>
		<category><![CDATA[Todo lo que puedo hacer]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Claudia TZANIS</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/03/todo-lo-que-puedo-hacer/">Todo lo que puedo hacer</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/03/jesus-homeless_9_1200x480-metropoli.jpeg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-9640 alignleft" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/03/jesus-homeless_9_1200x480-metropoli-300x120.jpeg" alt="" width="300" height="120" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/03/jesus-homeless_9_1200x480-metropoli-300x120.jpeg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/03/jesus-homeless_9_1200x480-metropoli-1024x410.jpeg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/03/jesus-homeless_9_1200x480-metropoli.jpeg 1200w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a> Actualmente, hay alrededor de 1.800 millones de personas (más del 20% de la población mundial) que carecen de un alojamiento adecuado y esta cifra se prevé que aumente hasta los 3.000 millones de personas en 2030, según un estudio de la ONU del 2020.</p>
<p style="text-align: justify;">En septiembre de 2022 a las 3:30 am y de camino al aeropuerto, en Santiago de Chile iba rumbo a Roma, me fui mirando la ciudad, como quien sabe que en mucho tiempo no volverá a ver el paisaje. Se me quedo grabada las imágenes de carpas que en fila se disponían a lo largo del bandejón central de la calle llamada Alameda de las Delicias, es una Avenida importante, conecta la cordillera con la autopista central, que une de norte a sur y también tiene acceso a la costa y al aeropuerto.</p>
<p style="text-align: justify;">De pronto me escuche entre un resoplo murmurado “Alameda de las Delicias” el chofer me preguntó ¿qué dice?: le indique hacia la calle. “Ahí están esos flojos que quieren que se los den todo” grito”.</p>
<p style="text-align: justify;">Se me instaló una imagen triste y se me aguaron los ojos. Esa es la última imagen que tengo de mi país, de mi casa, de mi tierra. Una fila de rucas, como ellos mismo prefieren llamarlas que es más cercano a chozas. El 80 % son migrantes que comparten con los locales, y un sabor amargo me quedo en el paladar.<a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/03/El-Mostrador.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-9643 alignright" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/03/El-Mostrador.jpg" alt="" width="275" height="183" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">Tras un largo viaje, con escalas de más de 9 horas, llegue de madrugada a Roma, me esperaban. El trayecto del aeropuerto al lugar donde he vivido por más de 5 meses fue agradable y empezó a amanecer. Después de más de 24 horas sin ver mas que el techo y piso de aeropuertos, cafeterías y baños, abrí la ventana, el calor me asalto de golpe. La imagen me devolvió la sonrisa y una cierta levedad se apodero de mí, atrás quedo el cansancio y sobre todo la imagen de las rucas, y sus habitantes.</p>
<p style="text-align: justify;">Roma se imponía. Amaneciendo recorrimos los grandes hitos, el Coliseo romano, Circo Máximo, Plaza Venecia. No hacía más que pensar, cuanta belleza, cuanta historia. Tenía una semana para aprender a moverme,  conocer, hacer papeleos, etc., todo antes de comenzar las clases.</p>
<p style="text-align: justify;"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/03/roma-Claudia-tzanis-.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-9642 alignleft" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/03/roma-Claudia-tzanis--300x135.jpg" alt="" width="300" height="135" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/03/roma-Claudia-tzanis--300x135.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/03/roma-Claudia-tzanis-.jpg 512w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>Fue una semana donde pasé tratando de adaptarme. Conocer la ruta a la universidad, los autobuses, metros, la casa misma donde viví, es un lugar acogedor, con aire acondicionado para el calor abrazador, y con calefacción para este duro invierno. Les debo confesar, que tales comodidades no he tenido jamás y disfrute muchísimo, de todo.</p>
<p style="text-align: justify;">Al pasar los días, y ya con horario de clases, me aprendí una ruta para llegar a tiempo. Ya  con los días y  con la confianza que da el “conocer” me fui atreviendo a cruzar por otras calles, acortando caminos por pasajes, y veía en el suelo gente sin techo, personas solas, mayores o jóvenes.</p>
<p style="text-align: justify;">No sé en qué momento fue, no lo recuerdo. Pero ya los veía siempre, ya no los dejo de ver. Pequeños montoncitos debajo de cartones, de plásticos.  y sigo pensando no solo en aquella imagen de las rucas de Santiago de Chile, sino de todos los que no tienen techo, y que según las proyecciones las cifras no bajarían, muy por el contrario, están previstas que aumenten.</p>
<p style="text-align: justify;">La migración, la pobreza, la guerra, la soledad, las adicciones, los problemas de salud mental, la lista es interminable. Todo se resume a vulnerabilidad. Quedarnos sin techo no es solo no tener para una pieza, una vivienda; no es solo lo material, que si es muy importante, pero es algo más profundo aun: es el abandono más extremo.</p>
<p style="text-align: justify;">Es no tener cobijo, no tener a nadie. Un amigo nos contaba en estos días, que el pasaje bíblico llamado comúnmente El buen samaritano, no es que él no tuviera donde alojar al enfermo y herido, es que no podía,  por las razones que fueran, pero se ocupó de él, hizo todo lo que pudo.</p>
<p style="text-align: justify;">Como me llena de esperanza saber que tanto en Santiago de Chile, como en Roma, como en muchísimos lugares hay personas que se ocupan, de llevar un café, un pan, de conversar de dignificar a las personas que no tienen donde vivir.</p>
<p style="text-align: justify;">Me parece hasta grotesco narrar aquí temas de viajes y lugares y la extraordinaria vida que tengo. Ciertamente no tengo nada material, pero estoy rodeada de amor, de cuidado, de manos, de abrazos, de contención… de techos.</p>
<p style="text-align: justify;">Hoy cada día me voy a realizar mis prácticas profesionales, que requieren, por estos meses, que a las 7 am ya este caminando por las calles de Barcelona. Y veo como en los portales de los bancos, arrimados a los negocios, sigo viendo montoncitos de cartones, sé que están ahí. Otros en cambio se levantan temprano y arreglan sus cosas, están acomodando sus pertenencias en sus carros de supermercado.</p>
<p style="text-align: justify;">En una de las caminatas, de tarde y de regreso a la casa donde estoy, casa amiga, abierta y llena de gente, que ya a estas alturas –casi 27 años de amistad- son mi familia, pasé por la parroquia Santa Anna de Barcelona y veo la estatua <strong>&#8216;Jesús homeless&#8217;</strong>, una representación del escultor canadiense Timothy Schmalz de <strong>Jesús durmiendo en un banco</strong>, que simboliza a las personas sin hogar que duermen en la calle.<a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/03/Pixabay.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-9641 alignright" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/03/Pixabay-300x162.jpg" alt="" width="300" height="162" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/03/Pixabay-300x162.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/03/Pixabay.jpg 305w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">Seguramente mañana al amanecer podre ir mirando a  varios “Jesuses”, por ejemplo los de calle Bruc, o los de la calle Gerona o la misma calle Trafalgar, algunos madrugadores ya permiten que les sonría, y es todo lo que puedo hacer, como el cuento del colibrí…. Que ante un gran incendio en medio del bosque todos salen despavoridos, las personas, los animales y un animalito mira al colibrí y le pregunta que hace devolviéndose, y el colibrí le dice, voy al lago cargo una gota y la dejo caer sobre el fuego, es todo lo que puedo hacer.</p>
<p><em>Claudia TZANIS EISSLER<br />
</em><em>Periodista<br />
</em><em>Barcelona, España<br />
</em><em>Marzo de 2023</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/03/todo-lo-que-puedo-hacer/">Todo lo que puedo hacer</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Fundamentos de la caseidad</title>
		<link>https://www.revistare.com/2022/12/fundamentos-de-la-caseidad/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Josep Alegre]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Dec 2022 05:57:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Habitat / caseidad]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[fundamentos de la caseidad.]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad MATELUNA]]></category>
		<category><![CDATA[vida saludable]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Soledad MATELUNA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/12/fundamentos-de-la-caseidad/">Fundamentos de la caseidad</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/12/PIXABAY-3-.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-8954 alignleft" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/12/PIXABAY-3--300x225.jpg" alt="" width="315" height="237" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/12/PIXABAY-3--300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/12/PIXABAY-3--90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/12/PIXABAY-3-.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 315px) 100vw, 315px" /></a>En distintos artículos anteriores de esta misma sección hemos desarrollado aspectos de la c<em>aseidad,</em> basándonos en el trabajo realizado por María Bori Soucheiron, quien plasmó parte de su experiencia vital en el trabajo que realizó con ocasión del Master en Pedagogía Hospitalaria a lo largo de la vida, de la Universidad de Barcelona, durante el 2018.</p>
<p style="text-align: justify;">En él la autora presenta los beneficios de la <em>caseidad </em>para niños, niñas y jóvenes desde la óptica de las casas de acogida.</p>
<p style="text-align: justify;">No obstante, lo anterior, la <em>caseidad </em>se ha convertido en una disciplina aplicable a todo ámbito en el que podamos encontrar sus condiciones que, a modo de recordatorio, diremos que son: <strong>habitabilidad</strong>, el ser humano es habitado y habitable y, desde esa condición, proporciona y recibe cobijo y abrigo y que todo acto hospitalario o acogedor tiene su origen en la misma naturaleza que compartimos. El desarrollo armónico, permite comprender el concepto <em>caseidad</em> desde el desarrollo progresivo y paulatino del ser humano e implica su crecimiento personal, lo que le permite llegar a sentirse seguro en la convivencia con otros propiciando ambientes saludables y, desde esta experiencia, hacer procesos de aprendizaje tanto en el plano cognitivo, como en otros aspectos emocionales y sociales. <strong>Aprender a</strong> <strong>ser, aprender a vivir juntos; aprender a actuar y aprender a conocer </strong>favorecen la convivencia pacífica y gozosa.<a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/12/PIXABAY-2.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-8953 alignright" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/12/PIXABAY-2-300x200.jpg" alt="" width="332" height="221" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/12/PIXABAY-2-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/12/PIXABAY-2-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/12/PIXABAY-2.jpg 720w" sizes="auto, (max-width: 332px) 100vw, 332px" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">Ahora bien, <strong><em>la vida saludable</em></strong>, como uno más de los fundamentos de la <em>caseidad</em> nos remite a una finalidad vital: la salud integral entendida, más que como ausencia de enfermedad, como el despliegue de las potencialidades del ser humano que favorecen alcanzar la independencia, entendida como una forma de vivir autónoma, mas en constante relación sana y sanadora con el medio y consigo mismo, desplegando las propias capacidades de toma de decisiones, de compartir libremente los espacios vitales que habitamos y de gozarse de existir en consonancia con otros seres, especialmente con quienes comparten nuestra condición de seres humanos. La vida saludable apunta más allá de la consecución del bienestar propio. Es una cualidad de la<em> caseidad</em> que enseña, por una parte, a “ser casa <strong>para</strong> otro porque se tiene autonomía y capacidad de acogida desde el encuentro y el diálogo adulto” y, por otra, propicia el disfrute y el gozo de vivir en una casa <strong>con</strong> otros” por el gozo de compartir espacios de crecimiento mutuo y de encuentro entre seres que, en su base, comparten la  misma dignidad humana, <a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/12/PIXABAY-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-8955 alignleft" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/12/PIXABAY-1-300x200.jpg" alt="" width="323" height="215" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/12/PIXABAY-1-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/12/PIXABAY-1-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/12/PIXABAY-1.jpg 720w" sizes="auto, (max-width: 323px) 100vw, 323px" /></a>dando cabida a la solidaridad, entendida como compartir el mismo suelo o, en este caso, “el mismo techo”.</p>
<p style="text-align: justify;">La vida saludable, planteada desde el punto de vista de la <em>caseidad</em>, propicia el desarrollo de la felicidad personal, grupal y social porque, al establecer relaciones sanas también se afianzan la alegría y la paz que, en definitiva, manifiestan la adhesión a la vida como camino hacia la plenitud, aun cuando está presente dificultades en su devenir, porque es  la invitación a la aceptación gozosa de la realidad.</p>
<p><em>Soledad MATELUNA PÁEZ</em><br />
<em>Santiago de Chile</em><br />
<em>Diciembre de 2022</em></p>
<p><a name="_ftn1"></a><a href="https://www.revistare.com/2022/09/habitabilidad/#_ftnref1">[1]</a> Estudio del neologismo caseidad. Sus beneficios para niños, niñas y jóvenes en situación de enfermedad y sus familias. Una mirada desde las casas de acogida.</p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/12/fundamentos-de-la-caseidad/">Fundamentos de la caseidad</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Habitabilidad</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Josep Alegre]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Sep 2022 04:57:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Habitat / caseidad]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Habitabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad Mateluna Páez]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Soledad MATELUNA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/09/habitabilidad/">Habitabilidad</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_8554" aria-describedby="caption-attachment-8554" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/enlacenorte.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-8554" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/enlacenorte-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/enlacenorte-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/enlacenorte-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/enlacenorte.jpg 960w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8554" class="wp-caption-text">enlacenorte</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">FUNDAMENTOS DE LA CASEIDAD</p>
<p style="text-align: justify;">En el artículo anterior de esta misma sección de nuestra revista comenzamos la exposición de los distintos fundamentos de la <em>caseidad</em>, según un trabajo investigativo realizado por María Bori Soucheiron en 2018<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a>. En él nos fijamos especialmente en uno de sus cuatro pilares, denominado <em>Desarrollo Armónico, </em>y afirmamos que aquel permite comprender el concepto <em>caseidad</em> desde el desarrollo progresivo y paulatino del ser humano, puesto que implica que la persona vaya desarrollándose con el fin de llegar a sentirse segura en la convivencia con otros, propiciando ambientes saludables y, desde esta experiencia, hacer procesos de aprendizaje tanto en el plano cognitivo, como en los aspectos  emocionales y sociales. <strong>Aprender a</strong> <strong>ser, aprender a vivir juntos; aprender a actuar y aprender a conocer </strong>favorecen la convivencia pacífica y gozosa.</p>
<figure id="attachment_8555" aria-describedby="caption-attachment-8555" style="width: 311px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/Pixabay-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-8555 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/Pixabay-1-300x225.jpg" alt="" width="311" height="233" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/Pixabay-1-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/Pixabay-1-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/Pixabay-1.jpg 960w" sizes="auto, (max-width: 311px) 100vw, 311px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8555" class="wp-caption-text">Fotografía de Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">En esta ocasión resumiremos otro componente de la <em>caseidad</em> denominado <strong>Habitabilidad</strong>, que se relaciona directamente con las características propias del ser humano, capaz no solo de habitar en distintos espacios, sino también de ser habitado, como es el caso de la mujer durante los meses de embarazo. Esta última característica, propia femenina, se extiende —por decir de alguna manera— en círculos concéntricos que incluyen a otros, a quienes asumen esa capacidad de acogida, de empatizar y de compartir desde su propia naturaleza humana. Así, lo que se origina en el seno materno, tiene su espejo en la oquedad de cualquier ser humano, idóneo para acoger en su interior la vida de otros. Oquedad que no es vacío, sino convexidad que contiene y sostiene, además de adaptarse paulatinamente a los cambios requeridos por esa vida contenida, como es el caso del útero materno.</p>
<figure id="attachment_8556" aria-describedby="caption-attachment-8556" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/Pixabay-4.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-8556" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/Pixabay-4-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/Pixabay-4-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/Pixabay-4-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/Pixabay-4.jpg 960w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8556" class="wp-caption-text">Fotografía de Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">La <strong>habitabilidad</strong> tiene también la característica de la inculturación. La autora plantea que para considerar un lugar como espacio habitable también tiene que proporcionar identidad y pertenencia, de lo contrario solo se generaría una ocupación efímera e individualista del lugar.</p>
<figure id="attachment_8558" aria-describedby="caption-attachment-8558" style="width: 300px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/Prxabay-5.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-8558" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/Prxabay-5-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/Prxabay-5-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/Prxabay-5.jpg 509w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8558" class="wp-caption-text">Fotografía de Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Otro elemento que favorece la <strong>habitabilidad</strong> es el <strong>diseño ambiental. </strong>No obstante, el aspecto arquitectónico de los espacios ocupa también un lugar preponderante en la comodidad de que se goza durante la permanencia en ciertos lugares, la luz, los colores, las texturas, el mobiliario o la falta de él, etc., influyen en la percepción de bienestar o, por el contrario, de incomodidad y sensación de no sentirse acogido.</p>
<figure id="attachment_8558" aria-describedby="caption-attachment-8558" style="width: 308px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/Prxabay-5.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-8558" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/Prxabay-5-300x200.jpg" alt="" width="308" height="205" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/Prxabay-5-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/Prxabay-5-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/09/Prxabay-5.jpg 509w" sizes="auto, (max-width: 308px) 100vw, 308px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8558" class="wp-caption-text">Fotografía de Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Por último, una tercera característica de este fundamento de la <em>caseidad</em> es <strong>la organización y el cuidado del espacio habitado, </strong>entendido como la organización de la convivencia doméstica, con el fin de orientar la convivencia desde la libertad y la razón para que proporcione felicidad a quienes cohabitan en un lugar, ya sea por períodos cortos o por largas estadías compartidas.</p>
<p style="text-align: justify;">Considerar la <em>caseidad</em> ofrece alcances inimaginables de profundidad porque toca los aspectos más cotidianos y concretos de la vida humana, sin olvidar que toda acogida tiene su origen en la misma naturaleza que compartimos: somos seres habitables y, sobre todo, habitados física y espiritualmente.</p>
<p><em>Soledad MATELUNA PÁEZ</em><br />
<em>Santiago de Chile</em><br />
<em>Septiembre de 2022</em></p>
<p style="padding-left: 40px;"><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> Estudio del neologismo caseidad. Sus beneficios para niños, niñas y jóvenes en situación de enfermedad y sus familias. Una mirada desde las casas de acogida.</p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/09/habitabilidad/">Habitabilidad</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Humanizar la vivencia de la hospitalidad</title>
		<link>https://www.revistare.com/2022/06/humanizar-la-vivencia-de-la-hospitalidad/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Josep Alegre]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Jun 2022 04:57:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Habitat / caseidad]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[fundamentos de la caseidad.]]></category>
		<category><![CDATA[Humanizar la vivencia de la hospitalidad]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad Mateluna Páez]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Soledad MATELUNA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/06/humanizar-la-vivencia-de-la-hospitalidad/">Humanizar la vivencia de la hospitalidad</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/06/apachata.pe-.png"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-8237 alignleft" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/06/apachata.pe--300x225.png" alt="" width="340" height="255" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/06/apachata.pe--300x225.png 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/06/apachata.pe--1024x768.png 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/06/apachata.pe--600x450.png 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/06/apachata.pe--90x68.png 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/06/apachata.pe-.png 1280w" sizes="auto, (max-width: 340px) 100vw, 340px" /></a>Existen diversas y destacadas reflexiones de distintos autores referidas a la acogida, que no solo es recibir y dar cabida en un espacio físico a una persona distinta a nosotros mismos, sino que, más bien, es la capacidad de hacer “lugar” al otro en la propia existencia, así como propiciar espacios habitables para, efectivamente, habitarlos y habitarnos, devenir y desarrollarse, entendido esto último no solo como  existir —que ya es una gran prerrogativa— sino también como humanizar la vivencia de la hospitalidad, de otorgar cobijo que refugie y ampare a quien está necesitado de ello.</p>
<p style="text-align: justify;">Desde este punto de vista, la vulnerabilidad, propia del ser humano, es el punto de partida del acto de acoger. El hecho de que todos somos vulnerables nos sitúa como personas dignificadas por la capacidad de acoger y ser acogidos; de cobijar y ser cobijados, ya que, en los ámbitos social, material, afectivo y espiritual —en nuestra convivencia con otros, “norteados por la naturaleza”— desde nuestros orígenes, precisamos unas condiciones mínimas de habitabilidad que nos otorguen posibilidades de crecimiento y maduración humana y, así, desarrollarnos convenientemente.</p>
<figure id="attachment_8239" aria-describedby="caption-attachment-8239" style="width: 313px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/06/Foto-2-Mauricio-Chinchilla-.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-8239" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/06/Foto-2-Mauricio-Chinchilla--300x225.jpg" alt="" width="313" height="235" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/06/Foto-2-Mauricio-Chinchilla--300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/06/Foto-2-Mauricio-Chinchilla--1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/06/Foto-2-Mauricio-Chinchilla--600x450.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/06/Foto-2-Mauricio-Chinchilla--90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/06/Foto-2-Mauricio-Chinchilla-.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 313px) 100vw, 313px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8239" class="wp-caption-text">Fotografía: Mauricio Chinchilla</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Basado en la tesis elaborada por María Bori en 2018 acerca de la <em>caseidad</em> (Bori, 2018), elaborada en el contexto de sus estudios de Master en Pedagogía Hospitalaria, enfocada desde la mirada de las casas de acogida, desarrollaremos este tema afirmando que esta disciplina en desarrollo —la <em>caseidad</em>— tiene  cuatro bases fundamentales: <strong><em>la habitabilidad, el clima social, el desarrollo armónico y la vida saludable</em></strong><em> y, a</em> su vez, cada uno de ellos se asienta sobre algunos pilares propios que desarrollaremos progresivamente.</p>
<p style="text-align: justify;">En el presente artículo nos centraremos en el tercer fundamento mencionado, no obstante, en el documento citado se menciona en tercer lugar, detenernos en él permite comprender el concepto <em>caseidad</em> desde el desarrollo progresivo y paulatino del ser humano.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>El <em>desarrollo armónico</em></strong>, como tercer componente de la <em>caseidad</em>, se entiende como un proceso de crecimiento que implica que la persona vaya desarrollándose con el fin de llegar a sentirse segura en la convivencia con otros, propiciando ambientes saludables y, desde esta experiencia, hacer procesos de aprendizaje tanto en el plano cognitivo, como en el emocional y lo social.</p>
<p style="text-align: justify;">El desarrollo armónico como uno de los fundamentos de la <em>caseidad</em>, a su vez, se sustenta en cuatro pilares, descritos de la siguiente manera:</p>
<figure id="attachment_8238" aria-describedby="caption-attachment-8238" style="width: 346px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/06/Foto-1-Mauricio-Chinchilla-.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-8238" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/06/Foto-1-Mauricio-Chinchilla--300x169.jpg" alt="" width="346" height="195" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/06/Foto-1-Mauricio-Chinchilla--300x169.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/06/Foto-1-Mauricio-Chinchilla--1024x576.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/06/Foto-1-Mauricio-Chinchilla--600x337.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/06/Foto-1-Mauricio-Chinchilla--1536x864.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/06/Foto-1-Mauricio-Chinchilla-.jpg 1599w" sizes="auto, (max-width: 346px) 100vw, 346px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8238" class="wp-caption-text">Fotografía: Mauricio Chinchilla</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>Aprender a ser</em></strong> implica alcanzar la capacidad de autonomía y “florecer”, según la autora, de modo que también se alcance paulatinamente la responsabilidad personal, teniendo en cuenta que la aceptación propia pasa por el autoconocimiento y también por lo que otros nos muestran a partir de la acogida, desde la <em>caseidad</em>.</p>
<p style="text-align: justify;">Por su parte, el segundo pilar es <strong><em>aprender a vivir juntos</em></strong> y nace de la convivencia con otros, pule la propia personalidad, favorecer la realización de proyectos comunes y prepara para abordar eventuales conflictos que supone la convivencia, incluso permite modificar convenientemente las conductas que se dan en las relaciones interpersonales, todo esto conducente a la consecución de valores como la comprensión mutua y la paz.</p>
<p style="text-align: justify;">Adquirir habilidades que permitan enfrentar diversas situaciones es lo que identificamos como tercer pilar de este componente de la <em>caseidad</em>, <strong>aprender a ser o a actuar</strong>, con el consiguiente aprendizaje empírico, es decir, de la vida que deviene con sus altos y bajos, con sus aciertos y desaciertos, lo que favorece el trabajo en equipo y permite diversas experiencias e iniciativas sociales.</p>
<p style="text-align: justify;">Por último<em>, <strong>aprender a conocer</strong></em> es “aprender a aprender… en este último pilar tiene lugar toda la experiencia previa de vida, que permite sistematizar la sabiduría y tener conciencia de que se conoce aquello que se ha sido, vivido, experimentado” (Bori, 2018).</p>
<p><em>Soledad MATELUNA PÁEZ<br />
</em><em>Santiago de Chile<br />
</em><em>Junio de 2022</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/06/humanizar-la-vivencia-de-la-hospitalidad/">Humanizar la vivencia de la hospitalidad</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Paz</title>
		<link>https://www.revistare.com/2022/03/paz/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Josep Alegre]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Mar 2022 05:57:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Habitat / caseidad]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Acogida]]></category>
		<category><![CDATA[Carta de la Paz]]></category>
		<category><![CDATA[Claudia TZANIS]]></category>
		<category><![CDATA[Guerra]]></category>
		<category><![CDATA[paz]]></category>
		<category><![CDATA[refugiados]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Claudia TZANIS</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/03/paz/">Paz</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/ucrania-Aris-Messinis-AFP.png"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-7834" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/ucrania-Aris-Messinis-AFP-300x225.png" alt="AFP " width="300" height="225" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/ucrania-Aris-Messinis-AFP-300x225.png 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/ucrania-Aris-Messinis-AFP-600x450.png 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/ucrania-Aris-Messinis-AFP-90x68.png 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/ucrania-Aris-Messinis-AFP.png 800w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>No dejo de repetirme la introducción del documento “Carta de la Paz, dirigida a la ONU”, la sé de memoria: <strong><em>“Amigos, amigas:</em> <em>La mayoría de las personas desean en lo más profundo de su ser, la paz. Sin embargo, son patentes las trágicas y continuas quiebras de la paz entre los distintos pueblos del mundo. No es fácil la tarea de buscar soluciones adecuadas para alcanzarla. Muchos son los obstáculos.”</em></strong> La firmé y adherir a ella el año 1995, en la ciudad de Santiago. En estos 27 años, créanme que sigo encontrando La Paz, inmensamente frágil. La paz personal, familiar, social, mundial requiere voluntad, esfuerzo, trabajo personal, humildearse mucho y estar abierto a los otros, mis otros y sus particularidades. Para nadie hoy es indiferente lo que ocurre entre Rusia y Ucrania. No vengo aquí a dar razones del conflicto. Tampoco pretendo un análisis. Sí me permito ofrecer una reflexión, una mirada que me surge ante este horror siempre incomprensible.</p>
<p style="text-align: justify;">Los medios de comunicación nos acercan y ofrecen con gran despliegue una cobertura en vivo y en directo de lo que esta pasando. Me he quedado con una imagen, una realidad y un ensayo.</p>
<p style="text-align: left;"><strong>Una realidad:<a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/BBC.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-7832 alignright" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/BBC-300x169.jpg" alt="" width="379" height="213" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/BBC-300x169.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/BBC-600x338.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/BBC.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 379px) 100vw, 379px" /></a> </strong></p>
<p style="text-align: justify;">Los hombres entre 18 y 60 años están obligados a quedarse en Ucrania. Las mujeres y niños esperan horas para cruzar, avanzando con la mirada puesta en sus hombres, hermanos, esposos, abuelo o padres inmóviles en la frontera, en su país, su hogar, su casa y desde allí las ven partir, ven, palpan que ellas son el signo invisible del horror y con ellas se va la paz. Ellas deben huir. Los hombres que se quedan albergan en el alma la esperanza que sus hijas, esposas, nietas, amigas, sean acogidas en Polonia, en Eslovaquia, Hungría, Rumanía y Moldavia. Las fronteras abiertas dan un respiro. Las noticias sobre que las autoridades y ciudadanos se están volcando en la acogida a estos refugiados, alivian, dan cordura ante lo incomprensible de esta situación. Ya sea por la proximidad que dan la geografía y la historia, junto a la conexión íntima que confieren que allí los esperan familiares, amigos o conocidos o que simplemente los vínculos culturales y religiosos, hacen del recibimiento, la acogida, y el refugio una realidad esperanzadora. Las fronteras abiertas para los que arrancan del horror; las cuarentenas anticovid paradas, los refugiados son prioridad.</p>
<p style="text-align: justify;">Ante este punto de partida les ofrezco un poema de Santiago Kovadloff, argentino, ensayista, poeta, traductor de literatura de lengua portuguesa y autor de relatos para niños argentino. Les invito a cambiar la palabra mujer por paz. No, no es desde un homenaje por este 8 de marzo, es más bien un ejercicio con una pizca de anhelo, de ser mujeres nuevas, portadoras de paz, comunión y solidaridad.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/COPE.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft wp-image-7833" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/COPE-300x200.jpg" alt="" width="347" height="231" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/COPE-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/COPE-600x400.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/COPE-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/COPE.jpg 976w" sizes="auto, (max-width: 347px) 100vw, 347px" /></a>Un ensayo</strong></p>
<p style="text-align: justify;">MI CASA, ESTA MUJER</p>
<p style="text-align: justify;">«Mi casa es esta mujer que ahora duerme a mi lado. Como ella, con ella, todo a mi alrededor reposa. Cuando ella despierte, también lo harán las cosas. Volverán a abrirse las puertas, correrá el agua otra vez, los pasos avivarán la vieja escalera, caerá de nuevo la luz sobre las plantas. Yo retornaré a mi mesa, a las palabras, y su voz, como un halo, circundará mi día. Cuando ella se haya ido a su trabajo, alzaré los ojos de la página, y un tapiz, un clavel, un amuleto inesperado en la cocina de la casa repetirán el nombre de esta mujer que todo lo pobló con su presencia y el acierto de sus manos. Ella es mi casa, puerta mayor de acceso al sentido de estos cuartos. Si el egoísmo o la indiferencia quiebran nuestro encuentro, la casa se oscurece. Como una dura denuncia de soledad sin remedio, las paredes se cargan de presagios, se repliega el color de cada cosa, la casa se vacía, y habitarla es quedar a la intemperie. Mi casa es esta mujer que ahora duerme a mi lado. Cuando ella anda lejana, todo es lejano en la casa; con ella se van en tropel las cosas de mi entorno, y estar aquí se vuelve una tortura; acosa cada sitio, cada paso lastima, rincones y objetos se hacen inservibles. Y la casa recuerda, en un susurro triste, que alguna vez supimos ser mejores. Si renace la alegría, renace la casa. Cuando la lucidez o el deseo vuelven a reunirnos, la casa otra vez se ilumina: tienen sentido mis papeles, cada cuarto es la evidencia de un proyecto. La casa entera es una fiesta y por la vieja escalera vuelve a correr el aliento suave y denso<a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/vaticannews.jpeg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-7835 alignright" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/vaticannews-300x169.jpeg" alt="" width="336" height="189" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/vaticannews-300x169.jpeg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/vaticannews-600x338.jpeg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/vaticannews.jpeg 750w" sizes="auto, (max-width: 336px) 100vw, 336px" /></a> de la vida».</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Claudia TZANIS EISSLER<br />
</em><em>Periodista<br />
</em><em>Santiago, Chile<br />
</em><em>Marzo de 2022</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/03/paz/">Paz</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>El cuido de nuestra casa común</title>
		<link>https://www.revistare.com/2021/09/el-cuido-de-nuestra-casa-comun/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Josep Alegre]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Sep 2021 04:57:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Habitat / caseidad]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[El cuido de nuestra casa común]]></category>
		<category><![CDATA[Lourdes FLAVIA FORCADA]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Lourdes FLAVIÀ</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_7201" aria-describedby="caption-attachment-7201" style="width: 364px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/nature-3289812_1280-1280x853-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-7201" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/nature-3289812_1280-1280x853-1-300x200.jpg" alt="" width="364" height="243" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/nature-3289812_1280-1280x853-1-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/nature-3289812_1280-1280x853-1-1024x682.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/nature-3289812_1280-1280x853-1-600x400.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/nature-3289812_1280-1280x853-1.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 364px) 100vw, 364px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7201" class="wp-caption-text">Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">A medida que se ha ido tomando más conciencia de lo que significa la preservación del planeta, se han multiplicado todo tipo de iniciativas, bibliografía, estudios, acciones concretas para el cuido de nuestra casa común. Te invitamos a reflexionar juntos sobre esta problemática mundial</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>Cuido de la casa común y humildad</em></strong></p>
<p style="text-align: justify;">El cuido de la creación o nuestra casa común está íntimamente relacionado con la humildad. ¿En qué sentido? Por una parte, partimos de la constatación de que antes no existíamos y en algún momento empezamos a existir, un día moriremos. Entre existir con límites o no existir, prefiero existir. Y, precisamente porque todo lo humano es limitado, con mayor razón hay que cuidarlo. Cuidar mi existir, cuidar el existir de los otros, cuidar el hábitat que posibilita la existencia.</p>
<p style="text-align: justify;">Alfredo Rubio señalaba: <em>“…aquél que está contento con ser lo que él es, ser un ser humano, entonces el universo es algo muy interesante, es algo muy bello, es su casa, es lo que uno tiene que cuidar, es su reino. El que está contento de vivir tal como es, éste cuida con mimo el universo, las cosas que tiene alrededor; cuida la ciencia, la investiga con cariño para ir descubriendo los entresijos de este universo en el que está y del que forma parte… Los ambiciosos desprecian el mundo porque les parece poco y no tienen tiempo de arreglarlo. El humilde tiene paz, tiene tiempo y gusta, disfruta, es feliz, con el “cuido” de las cosas, de las personas y de todo.”</em></p>
<p style="text-align: justify;">El cuido de la creación engloba a todos los seres, todo lo que existe, también me incluyo yo. Yo también tengo que cuidarme para poder cuidar de otros, de las cosas… Y este cuidarme implica velar por mi proceso de personalización, de crecimiento hacia la madurez, la plenitud, es un camino que conlleva muchas luchas interiores y capacidad para ver mi propia realidad y responsabilidad en cuidar.</p>
<figure id="attachment_7203" aria-describedby="caption-attachment-7203" style="width: 324px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/Presentacion1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-7203" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/Presentacion1-300x225.jpg" alt="" width="324" height="243" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/Presentacion1-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/Presentacion1-600x450.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/Presentacion1-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/Presentacion1.jpg 960w" sizes="auto, (max-width: 324px) 100vw, 324px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7203" class="wp-caption-text">Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">¿Cómo voy trabajando mi ser para humildearlo? ¿Cómo detecto mis nudos, resistencias, o indiferencia, para irlos desanudando?</p>
<p style="text-align: justify;">Darnos cuenta de que no somos dioses y aceptar nuestra contingencia posibilita una convivencia armoniosa. Juan Miguel González Feria decía, “que, si los seres humanos no nos sobredimensionamos, todos cabemos. Si creemos que somos más, nos hinchamos, ocupamos más, consumimos más y nos convertimos en depredadores voraces del planeta”.</p>
<p style="text-align: justify;">La soberbia es la causante de los muchos males que aquejan al ser humano y al planeta, a toda la creación. No ocupamos los recursos de la tierra con mesura, sino que los sobrexplotamos buscando la máxima ganancia, que siempre es de unos pocos.</p>
<p style="text-align: justify;">Extraemos los recursos de la tierra como quien va a la gasolinera a llenar el depósito y se va. En los pueblos andinos, al sur de América Latina, se realiza el pago a la Pachamama –ofrenda a la madre tierra- Es un ritual de agradecimiento por todo lo que ella nos proporciona. Se realiza antes de sembrar, o antes de iniciar la construcción de una casa, por ejemplo.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo importante para el futuro es buscar el bien de los presentes, de los existentes. Pero ¿qué significa y qué conlleva el bien de los presentes? Procurar una vida digna para todos, pero sin caer en el consumismo y materialismo que todo lo degrada, como así también, no hipotecar a las generaciones futuras.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>Cuido de la casa común y ultimidad</em></strong></p>
<p style="text-align: justify;">El cuido de la casa común implica situarse también en la ultimidad. No establecer relaciones de poder o dominio, ni conmigo ni con los demás, ni con las cosas, ni con los animales, ni con todo lo creado.  Nadie tiene potestad sobre nadie. La ultimidad es hija de la humildad y la caridad. El motor de actuación no es el poder, es el amor, el servicio por amor.</p>
<p style="text-align: justify;">La ultimidad nos sitúa ante la vida en un plano de igualdad y fraternidad con todo lo creado, generando un tipo de relación más armónica y un estilo de vida que se aparta del consumismo voraz y de la ambición por tener más y más. Apuesta por una vida sencilla y más acorde con la naturaleza ¡los humanos somos parte de esta naturaleza! ¿Cómo nos acercamos a ella? ¿Con espíritu depredador? ¿O desde el respeto?</p>
<p style="text-align: justify;"><em>«Las nubes ácidas acaban los bosques; las contaminaciones matan los peces de mares y ríos; las epidemias acaban con la vida. Si no se ve la naturaleza, la vida como un don, no se respetará su misterio y se la degradará con grave daño para todo, inclusive para los mismos humanos.», </em>señalaba Alfredo Rubio ya en los años ochenta<em>.</em></p>
<p style="text-align: justify;">La ultimidad nos hace sentirnos hermanos de todo lo creado. Tenemos que revisar cómo tratamos a los seres existentes, sean o no de la especie humana. Muchas veces los tratamos con un sentido de superioridad y de dominio, maltratándolos. Queremos dominarlo todo sin límite alguno. Tenemos que tomar conciencia de que hay que tender hacia la comunión con los demás seres del universo. Es decir, no estamos desconectados de las demás criaturas.</p>
<figure id="attachment_7202" aria-describedby="caption-attachment-7202" style="width: 219px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/woman-1246318_960_720.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-7202" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/woman-1246318_960_720-219x300.jpg" alt="" width="219" height="300" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/woman-1246318_960_720-219x300.jpg 219w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/woman-1246318_960_720.jpg 526w" sizes="auto, (max-width: 219px) 100vw, 219px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7202" class="wp-caption-text">Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>Cuido de la creación y caseidad</em></strong></p>
<p style="text-align: justify;">El cuido de la creación empieza por lo más simple y cotidiano, como es el hecho de cuidar de la casa, del hogar, y de la vida que ella alberga: el cuido de las personas y de las cosas.</p>
<p style="text-align: justify;">Alfredo Rubio acuñó el término <em>“caseidad”</em> para significar ‘el arte de llevar una casa’. <em>“La mujer ha sido la primera casa de todo ser humano”</em>, decía a menudo, y la casa es por ello una prolongación de la mujer. En llevar la casa hemos de trabajar todos, con responsabilidad propia y no solamente ‘ayudando’ como se suele decir. El arte de la caseidad comporta, no solo el llevar la materialidad y la organización de la vivienda donde mora la familia sino también el organizar la convivencia, es decir, el cuido de las personas: <em>“…una mujer cuando piensa en sí, piensa en sí de modo global: ella y la casa, la casa que es ella pero que se prolonga en casa de paredes, de jardín, de Iglesia, del universo. Vuestra caseidad tiene los límites del universo; si pudierais, tendríais que ir a otra constelación a arreglarla y a ajardinarla, porque os pertenece.” (A. Rubio)</em></p>
<p style="text-align: justify;">Tiene que haber una correspondencia entre la casa que habitamos y nosotros mismos decía Rubio, porque si no es como una especie de esquizofrenia. Es decir, tiene que haber coherencia entre nuestra interioridad y nuestra exterioridad, entre nuestro espacio interior y el espacio que habitamos. <em> </em>Importancia de no descuidar lo pequeño, nuestra pequeña guarida. La tentación es estar permanentemente en la exterioridad, en el espacio público por la valoración, brillantez, etc. que te puede aportar. Descuidando el espacio donde se cuaja y nutre la convivencia, la amistad.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><em>Cuido de la casa común desde el Sumak kawsay</em></strong></p>
<p style="text-align: justify;">El<strong> Sumak Kawsay</strong> es una palabra quechua referida a las cosmovisiones de los pueblos originarios de América Latina. Desde finales del siglo XX es también una propuesta política desarrollada principalmente en Ecuador y Bolivia (y que creo que está contemplada en la constitución de ambos países) En <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ecuador">Ecuador</a> se ha traducido como «<strong>Buen vivir</strong>» aunque expertos en <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Lenguas_quechuas">lengua quechua</a> coinciden en señalar que la traducción más precisa sería <strong>la vida en plenitud.</strong> En <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Bolivia">Bolivia</a> la palabra original en aimara es <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Suma_Qama%C3%B1a"><strong>Suma Qamaña</strong></a> que se ha traducido como «<strong>Vivir bien</strong>«.</p>
<p style="text-align: justify;">Existen nociones similares en otros pueblos indígenas, como los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pueblo_mapuche">Mapuche</a>s en Chile, los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Guaran%C3%ADes">Guaranís</a> de Bolivia y Paraguay que hablan de Ñande Riko (vida armoniosa) y de Tiko Kavi (vida buena), también en la tradición <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cultura_maya">Maya</a> de Guatemala, en <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Chiapas">Chiapas</a>, México, entre los Kunas de Panamá, entre otros.</p>
<p style="text-align: justify;">El Sumak Kawsay es la vida en plenitud. Es saber vivir en armonía y equilibrio, en armonía con los ciclos de la Madre Tierra, del cosmos, de la vida y de la historia, y en equilibrio con toda forma de existencia. Y ese justamente es el camino y el horizonte de la comunidad; implica primero saber vivir y luego convivir. No se puede vivir bien si los demás viven mal o si se daña la Madre Naturaleza. Vivir Bien significa comprender que el deterioro de una especie es el deterioro del conjunto.</p>
<figure id="attachment_7204" aria-describedby="caption-attachment-7204" style="width: 328px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/Presentacion12.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-7204" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/Presentacion12-300x225.jpg" alt="" width="328" height="246" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/Presentacion12-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/Presentacion12-600x450.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/Presentacion12-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/Presentacion12.jpg 960w" sizes="auto, (max-width: 328px) 100vw, 328px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7204" class="wp-caption-text">Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">El Sumak Kawsay se desarrolla como una propuesta política que busca el «<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Bien_com%C3%BAn_%28econom%C3%ADa_pol%C3%ADtica%29">bien común</a>» y la responsabilidad social a partir de su relación con la Madre Naturaleza y el freno a la acumulación sin fin y que surge como alternativa al modelo de desarrollo tradicional.</p>
<p style="text-align: justify;">El Sumak Kawsay ancestral considera a las personas como un elemento de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pachamama">Pachamama</a> o Madre Tierra. A diferencia de otros <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Paradigma">paradigmas</a>, el <em>buen vivir </em>moderno, inspirado en la tradición indígena, buscaría el equilibrio con la naturaleza en la satisfacción de las necesidades («tomar solo lo necesario»), sobre el mero crecimiento económico.</p>
<p style="text-align: justify;">El Sumak Kawsay choca con la idea de progreso ilimitado. La <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pachamama">Pachamama</a> o la madre naturaleza tiene un límite, que impide un desarrollo ilimitado, un crecimiento a costa del “otro”-a costa de la naturaleza que incluye a los seres humanos-. Para asumir esta relación en armonía se requiere aplicar la complementariedad y la cooperación –no la acumulación-.</p>
<p style="text-align: justify;">El Sumak Kawsay contempla la relación de armonía con la sociedad, entendida ésta como el espacio más amplio, “globalizado”, y ámbito del sistema y cultura dominante, en la intención de recrear y ejercer la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Interculturalidad">interculturalidad</a>, y la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Plurinacionalismo">plurinacionalidad</a>, preceptos fundamentales de esta propuesta de vida.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/David_Choquehuanca">Choquehuanca</a>, explica que el Sumak Kawsay es <em>vivir en armonía con los demás seres humanos y la naturaleza, sobre la base de la unidad, la solidaridad y la empatía, retomando los principios ancestrales de los pueblos de la región. Esta mirada no es antropocéntrica y ni siquiera egocéntrica: formamos parte de la misma unidad y así como “nosotros somos montañas que caminan, los árboles son nuestros hermanos”. Del mismo modo, el Buen Vivir es buscar la vida en comunidad, donde todos los integrantes se preocupan por todos. Lo más importante es la vida en un sentido amplio, no el individuo ni la propiedad. Tal cosmovisión en búsqueda de la armonía exige, como es obvio, la renuncia a todo tipo de acumulación</em>.</p>
<figure id="attachment_7200" aria-describedby="caption-attachment-7200" style="width: 331px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/1434-reutilizar-e-um-dos-tres-r-s-da-sustenta-article_content_img-2.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-7200" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/1434-reutilizar-e-um-dos-tres-r-s-da-sustenta-article_content_img-2-300x210.jpg" alt="" width="331" height="232" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/1434-reutilizar-e-um-dos-tres-r-s-da-sustenta-article_content_img-2-300x210.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/1434-reutilizar-e-um-dos-tres-r-s-da-sustenta-article_content_img-2-600x419.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/09/1434-reutilizar-e-um-dos-tres-r-s-da-sustenta-article_content_img-2.jpg 790w" sizes="auto, (max-width: 331px) 100vw, 331px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7200" class="wp-caption-text">Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Podemos empezar en este ejercicio reflexivo sobre el cuidado de la casa común con algunas preguntas,</p>
<p style="text-align: justify;">¿Cómo podemos desbloquear nuestra mirada de los fines meramente utilitaristas y generar una mirada más contemplativa y fraterna?</p>
<p style="text-align: justify;">¿Cómo cuidamos nuestro espacio interior para que desde él podamos cuidar nuestro entorno?</p>
<p style="text-align: justify;">El cuido de la casa común exige pequeños gestos cotidianos, ¿Como cuáles?</p>
<p style="text-align: justify;">¿Cuáles serían para ti los principios del Sumak Kawsay o vida en plenitud para nuestro momento presente?</p>
<p><em>Lourdes FLAVIA FORCADA</em><br />
<em>Antropóloga</em><br />
<em>Chile</em><br />
<em>Septiembre de 2021</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/09/el-cuido-de-nuestra-casa-comun/">El cuido de nuestra casa común</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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