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	<title>Acogida | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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	<title>Acogida | Revista RE Castellano</title>
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		<title>Confianza básica: un regalo de larga duración</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Sep 2024 16:56:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[Acogida]]></category>
		<category><![CDATA[aprendizaje]]></category>
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		<category><![CDATA[crecimiento]]></category>
		<category><![CDATA[Leticia Soberón Mainero]]></category>
		<category><![CDATA[límite]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Leticia SOBERÓN</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/09/confianza-basica-un-regalo-de-larga-duracion/">Confianza básica: un regalo de larga duración</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_17182" aria-describedby="caption-attachment-17182" style="width: 345px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/family-1237701_1280.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-17182" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/family-1237701_1280-300x240.jpg" alt="" width="345" height="276" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/family-1237701_1280-300x240.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/family-1237701_1280-1024x819.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/family-1237701_1280.jpg 1280w" sizes="(max-width: 345px) 100vw, 345px" /></a><figcaption id="caption-attachment-17182" class="wp-caption-text">«Cuando el niño empieza a moverse y deambular,<br />deberá saber hasta dónde y en qué condiciones hacerlo.»<br />Imagen de serrano1004 en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Todos conocemos personas con seguridad en sí mismas, que confíen en las propias capacidades, se arriesgan a explorar experiencias e iniciativas nuevas; se sienten confortables en el entorno social, establecen vínculos con quienes los rodean y están convencidas de que superarán las adversidades. En el otro extremo estarían aquellas que viven su vida en un tono de inseguridad y desconfianza general, temen ser engañadas, generan tendencia al aislamiento y a veces dificultad para emprender cambios y superar obstáculos. Entre estos dos extremos nos podemos situar la mayoría de las personas.</p>
<p style="text-align: justify;">Estas actitudes de confianza/desconfianza se desarrollan en base a las experiencias previas, que condicionan la manera en que desarrollamos nuestra vida. Y las experiencias más originarias se sitúan en la primerísima infancia.</p>
<p style="text-align: justify;">En el argot psicológico —siguiendo la escuela de Erik Erikson— se habla de la &#8216;confianza básica&#8217; como origen de estas actitudes. Esta confianza o seguridad básica se genera entre los 0 y los 3 años; se empieza a desarrollar desde el momento mismo del nacimiento en que la supervivencia del bebé depende completamente de los cuidados que reciba de quienes lo rodean.</p>
<p style="text-align: justify;">Del parto en adelante, las relaciones del recién nacido con su entorno dejan de ser sólo biológicas (como sucedía en el vientre materno), y empiezan a ser, además, simbólicas (gestos, tono de voz, lenguaje). El recién nacido se encuentra en situaciones que pueden ir desde la aceptación y la acogida, o la relativa indiferencia, hasta el rechazo, con todos los matices intermedios.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta acogida o el rechazo de los adultos hacia el niño se manifiesta en la calidad de la relación que establece, y en los cuidados que le otorgan. Estas pueden ser satisfactorias (limpieza, alimentación, cuidados, estímulos, afecto) y ofrecidas de manera rítmica y sostenida, o insatisfactorias en el sentido de escasas, arrítmicas o aleatorias, imprevisibles y hasta hostiles.</p>
<p style="text-align: justify;">La acogida del bebé genera un vínculo fuerte con quien lo cuida. La aceptación incondicional de esta nueva persona fundamenta la experiencia —por descontado previa al pensamiento y la palabra— de seguridad y de confianza. El bebé percibe el entorno como un lugar amable donde se puede vivir, y él o ella como alguien digno de ser amado.</p>
<p style="text-align: justify;">Por el contrario, el rechazo genera la aparición de vivencias de precariedad e inseguridad. El entorno se vive como hostil y peligroso, y él o ella como indigno de recibir amor.</p>
<p style="text-align: justify;">A lo largo de los primeros tres años, estas experiencias se van consolidando, desde las maneras más elementales a unas más elaboradas, configurando la experiencia individual de seguridad ante el mundo y confianza ante la vida.</p>
<figure id="attachment_17189" aria-describedby="caption-attachment-17189" style="width: 1280px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/hands-1797401_1280.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-17189 size-full" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/hands-1797401_1280.jpg" alt="" width="1280" height="853" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/hands-1797401_1280.jpg 1280w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/hands-1797401_1280-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/07/hands-1797401_1280-1024x682.jpg 1024w" sizes="(max-width: 1280px) 100vw, 1280px" /></a><figcaption id="caption-attachment-17189" class="wp-caption-text">«La acogida del bebé genera un vínculo fuerte con quien lo cuida.» Imagen de Myriams-Fotos en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Por descontado que este proceso está modulado, además, por el temperamento innato del niño: activo/pasivo, explorador/desinteresado, alegre/ melancólico. Y en las progresivas interacciones con el ambiente, desde su propio estilo irá construyendo su personalidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Para gestionar estas vivencias, el pequeño desarrolla mecanismos de defensa e integración cada vez más conscientes, y se van asociando progresivamente algunas palabras que describen lo que siente.<a href="#nota"><sup>1</sup></a></p>
<p style="text-align: justify;">A este proceso fundamental siguen otros desafíos (autonomía vs. vergüenza y duda, laboriosidad vs. pasividad&#8230;) que irán configurando a la persona como alguien más o menos capaz de gestionar la vida, crear vínculos con quienes lo rodean y alcanzar unos objetivos.</p>
<p style="text-align: justify;">Todas estas consideraciones hacen ver lo que es vital —y en cierto modo, no tan difícil— que es hacerles a los bebés este regalo de largo alcance: las condiciones de atención, de cuidados y de acogida para que crezcan con una vivencia de confianza básica.</p>
<p style="text-align: justify;">Estas condiciones no implican que el adulto que cuida al pequeño tenga que estar ligado a él, ni que satisfaga instantáneamente todas las necesidades; la acogida sincera y la aceptación incondicional pueden convivir con momentos de ausencia o postergación de la atención, así como progresivamente con el establecimiento de límites. Cuando el niño empieza a moverse y deambular, deberá saber hasta dónde y en qué condiciones hacerlo, dónde están los límites que le aportan seguridad y una vivencia de estar protegido.</p>
<p style="text-align: justify;">Los límites deben ponerse sin ira y sin complejos de culpa, ya que siempre encontrarán resistencia. Pero está visto que los pequeños que han vivido sin haber sido confrontados con límites desarrollan actitudes tiránicas e incapacidad para posponer la satisfacción de sus deseos.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo importante es que la tónica general sea de regularidad y estabilidad en los ritmos de alimentación, limpieza, juego, sueño. Y los mensajes verbales, el tono de voz, las interacciones entre los adultos alrededor del niño, cuanto más serenidad y armonía transmitan, mejor.</p>
<p style="text-align: justify;">El mundo ideal no existe, y siempre habrá rozaduras, diferencias, situaciones incómodas que el bebé de alguna manera percibirá. Pero como digo, si la tónica general es de acogida y de serenidad, estaremos dando a esta nueva persona el regalo más importante y fundamental: las condiciones para que viva con seguridad y confianza básica. Esta es la primera piedra de una vida vivida con experiencia de plenitud.</p>
<p><em>Leticia SOBERÓN MAINERO<br />
</em><em>Psicóloga<br />
</em><em>España<br />
</em><em>Artículo publicado originalmente en la Revista</em><em> RE num. 117, edición catalana,</em><em> en enero 2024</em><br />
<a name="nota"></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Notas<br />
1 &#8211; Cfr. E. Baca: <em>Breviario del animal humano</em>. Triacastela. 2019. ISBN 978-84-17252-08-3</p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/09/confianza-basica-un-regalo-de-larga-duracion/">Confianza básica: un regalo de larga duración</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Paz</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Josep Alegre]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Mar 2022 05:57:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Habitat / caseidad]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Acogida]]></category>
		<category><![CDATA[Carta de la Paz]]></category>
		<category><![CDATA[Claudia TZANIS]]></category>
		<category><![CDATA[Guerra]]></category>
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		<category><![CDATA[refugiados]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Claudia TZANIS</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/ucrania-Aris-Messinis-AFP.png"><img decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-7834" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/ucrania-Aris-Messinis-AFP-300x225.png" alt="AFP " width="300" height="225" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/ucrania-Aris-Messinis-AFP-300x225.png 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/ucrania-Aris-Messinis-AFP-600x450.png 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/ucrania-Aris-Messinis-AFP-90x68.png 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/ucrania-Aris-Messinis-AFP.png 800w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a>No dejo de repetirme la introducción del documento “Carta de la Paz, dirigida a la ONU”, la sé de memoria: <strong><em>“Amigos, amigas:</em> <em>La mayoría de las personas desean en lo más profundo de su ser, la paz. Sin embargo, son patentes las trágicas y continuas quiebras de la paz entre los distintos pueblos del mundo. No es fácil la tarea de buscar soluciones adecuadas para alcanzarla. Muchos son los obstáculos.”</em></strong> La firmé y adherir a ella el año 1995, en la ciudad de Santiago. En estos 27 años, créanme que sigo encontrando La Paz, inmensamente frágil. La paz personal, familiar, social, mundial requiere voluntad, esfuerzo, trabajo personal, humildearse mucho y estar abierto a los otros, mis otros y sus particularidades. Para nadie hoy es indiferente lo que ocurre entre Rusia y Ucrania. No vengo aquí a dar razones del conflicto. Tampoco pretendo un análisis. Sí me permito ofrecer una reflexión, una mirada que me surge ante este horror siempre incomprensible.</p>
<p style="text-align: justify;">Los medios de comunicación nos acercan y ofrecen con gran despliegue una cobertura en vivo y en directo de lo que esta pasando. Me he quedado con una imagen, una realidad y un ensayo.</p>
<p style="text-align: left;"><strong>Una realidad:<a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/BBC.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-7832 alignright" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/BBC-300x169.jpg" alt="" width="379" height="213" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/BBC-300x169.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/BBC-600x338.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/BBC.jpg 640w" sizes="auto, (max-width: 379px) 100vw, 379px" /></a> </strong></p>
<p style="text-align: justify;">Los hombres entre 18 y 60 años están obligados a quedarse en Ucrania. Las mujeres y niños esperan horas para cruzar, avanzando con la mirada puesta en sus hombres, hermanos, esposos, abuelo o padres inmóviles en la frontera, en su país, su hogar, su casa y desde allí las ven partir, ven, palpan que ellas son el signo invisible del horror y con ellas se va la paz. Ellas deben huir. Los hombres que se quedan albergan en el alma la esperanza que sus hijas, esposas, nietas, amigas, sean acogidas en Polonia, en Eslovaquia, Hungría, Rumanía y Moldavia. Las fronteras abiertas dan un respiro. Las noticias sobre que las autoridades y ciudadanos se están volcando en la acogida a estos refugiados, alivian, dan cordura ante lo incomprensible de esta situación. Ya sea por la proximidad que dan la geografía y la historia, junto a la conexión íntima que confieren que allí los esperan familiares, amigos o conocidos o que simplemente los vínculos culturales y religiosos, hacen del recibimiento, la acogida, y el refugio una realidad esperanzadora. Las fronteras abiertas para los que arrancan del horror; las cuarentenas anticovid paradas, los refugiados son prioridad.</p>
<p style="text-align: justify;">Ante este punto de partida les ofrezco un poema de Santiago Kovadloff, argentino, ensayista, poeta, traductor de literatura de lengua portuguesa y autor de relatos para niños argentino. Les invito a cambiar la palabra mujer por paz. No, no es desde un homenaje por este 8 de marzo, es más bien un ejercicio con una pizca de anhelo, de ser mujeres nuevas, portadoras de paz, comunión y solidaridad.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/COPE.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft wp-image-7833" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/COPE-300x200.jpg" alt="" width="347" height="231" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/COPE-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/COPE-600x400.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/COPE-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/COPE.jpg 976w" sizes="auto, (max-width: 347px) 100vw, 347px" /></a>Un ensayo</strong></p>
<p style="text-align: justify;">MI CASA, ESTA MUJER</p>
<p style="text-align: justify;">«Mi casa es esta mujer que ahora duerme a mi lado. Como ella, con ella, todo a mi alrededor reposa. Cuando ella despierte, también lo harán las cosas. Volverán a abrirse las puertas, correrá el agua otra vez, los pasos avivarán la vieja escalera, caerá de nuevo la luz sobre las plantas. Yo retornaré a mi mesa, a las palabras, y su voz, como un halo, circundará mi día. Cuando ella se haya ido a su trabajo, alzaré los ojos de la página, y un tapiz, un clavel, un amuleto inesperado en la cocina de la casa repetirán el nombre de esta mujer que todo lo pobló con su presencia y el acierto de sus manos. Ella es mi casa, puerta mayor de acceso al sentido de estos cuartos. Si el egoísmo o la indiferencia quiebran nuestro encuentro, la casa se oscurece. Como una dura denuncia de soledad sin remedio, las paredes se cargan de presagios, se repliega el color de cada cosa, la casa se vacía, y habitarla es quedar a la intemperie. Mi casa es esta mujer que ahora duerme a mi lado. Cuando ella anda lejana, todo es lejano en la casa; con ella se van en tropel las cosas de mi entorno, y estar aquí se vuelve una tortura; acosa cada sitio, cada paso lastima, rincones y objetos se hacen inservibles. Y la casa recuerda, en un susurro triste, que alguna vez supimos ser mejores. Si renace la alegría, renace la casa. Cuando la lucidez o el deseo vuelven a reunirnos, la casa otra vez se ilumina: tienen sentido mis papeles, cada cuarto es la evidencia de un proyecto. La casa entera es una fiesta y por la vieja escalera vuelve a correr el aliento suave y denso<a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/vaticannews.jpeg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-7835 alignright" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/vaticannews-300x169.jpeg" alt="" width="336" height="189" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/vaticannews-300x169.jpeg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/vaticannews-600x338.jpeg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/03/vaticannews.jpeg 750w" sizes="auto, (max-width: 336px) 100vw, 336px" /></a> de la vida».</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Claudia TZANIS EISSLER<br />
</em><em>Periodista<br />
</em><em>Santiago, Chile<br />
</em><em>Marzo de 2022</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/03/paz/">Paz</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Escucha, esencial hoy</title>
		<link>https://www.revistare.com/2021/01/escucha-esencial-hoy/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Jan 2021 05:58:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Social / Solidaridad]]></category>
		<category><![CDATA[Acogida]]></category>
		<category><![CDATA[coronavirus]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Esther BORREGO</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/01/escucha-esencial-hoy/">Escucha, esencial hoy</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Desde hace un tiempo contemplando la sociedad que tenemos, lo que nos sucede en este tiempo de pandemia, algo tan inesperado y tan increíble que aún hoy, meses después de su inicio, me sorprende que lo estemos viviendo, que a una humanidad que pensaba tenía el control de la naturaleza, de la vida, de la muerte,… le haya podido sorprender un virus y llevarla a esta situación de incertidumbre y descontrol… es increíble.</p>
<p style="text-align: justify;">Quizás sea sorprendente pero si miramos con perspectiva, ya hace tiempo que recibimos señales de que nuestro sistema de vida, sí el nuestro, el que tu y yo tenemos, ese que nos permite vivir con menos calor en verano y con menos frío en invierno, el que nos permite tener aquí y ahora algo que está a miles y miles de kilómetros, el que nos permite hablar y ver a alguien que está al otro lado de algún océano como si estuviera en la sala de al lado, … ese que me permite comer cerezas en enero en Barcelona, o tomar aceite de oliva en pleno desierto de Atacama o de Sonora, o…</p>
<p style="text-align: justify;">Ya en 2014 el IPCC publicó su <a href="http://www.ipcc.ch/pdf/assessment-report/ar5/wg1/WG1AR5_SummaryVolume_FINAL_SPANISH.pdf" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Quinto Informe de Evaluación</a>. Su conclusión, fue categórica: el cambio climático es real y las actividades humanas son sus principales causantes.</p>
<p style="text-align: justify;">Según la BBC, en el estudio publicado en la revista «<strong>PNAS</strong>«, los investigadores de la Universidad de Copenhague en Dinamarca, descubrieron que el aumento de la frecuencia de tifones en 330 por ciento en comparación con hace 100 años se debe principalmente al incremento de la temperatura del aire.</p>
<figure id="attachment_6350" aria-describedby="caption-attachment-6350" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/escucha.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-6350 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/escucha-1024x683.jpg" alt="" width="660" height="440" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/escucha-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/escucha-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/escucha-600x400.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/escucha-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/01/escucha.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-6350" class="wp-caption-text">«Todos nos vemos afectados por la situación, sin embargo, hay personas que la viven y vivirán<br />con mayor fragilidad … como sociedad no podemos darles la espalda, &#8230; <br />Además, conscientes de que hoy, todos somos igualmente vulnerables ante lo que vendrá.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">De hecho, hemos de recordar que hará un año en Cataluña vivimos los efectos de la tormenta Gloria que nos dejó con las costas y muchos pueblos muy afectados, algo muy poco habitual en nuestros lares.</p>
<p style="text-align: justify;">Todos recordamos la explosión en un edificio de Bangladesh donde trabajaban para industrias textiles, que nos evidenció de manera indiscutible que para que nosotros, el primer mundo, compremos cada vez más barato hay personas que malviven trabajando en condiciones infrahumanas, jugándose la vida. Sin embargo, aún sucede, siguen existiendo esos talleres clandestinos en los que cada día miles de personas se dejan la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">Después de meses en que la pandemia provocada por el Covid’19 forma parte de nuestro día a día, son muchos los días en que al observar nuestro entorno más o menos cercano vemos que pocas cosas han cambiado, ni aún pudiendo tener clara la evidencia de que un virus puede trastocar de esa forma nuestra vida, hemos sido capaces de aprovechar esta situación para entender que ante lo esencial de la vida somos todos iguales.</p>
<p style="text-align: justify;">Uno de los grandes aprendizajes que al principio de la pandemia parecía que podríamos sostener era que, sólo trabajando unidos, juntos podríamos salir de esta situación, parecía que al salir a aplaudir al balcón mirábamos al vecino, al que no habíamos visto jamás y nos sentíamos unidos ante la situación, nos unimos de verdad para sostener la incertidumbre inicial, … nació una comunidad en las calles que se extendía a las ciudades, regiones, … incluso países, parecía que sí que habíamos entendido que en lo esencial somos iguales y que, juntos podemos salir adelante.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero pasa el tiempo y ya no es esa la experiencia que tenemos, no, ni por parte de las administraciones: muy perdidas en lo que sucede y sin capacidad de gestión suficiente, ni en la ciudadanía que ha perdido esa solidaridad innata inicial, ahora ya volvemos a estar encerrados y sin querer mirar a nuestro alrededor quizás por si vemos alguna cosa que nos pueda afectar y distorsionar nuestra visión de lo que sucede, recordándonos lo que al inicio atisbó.</p>
<p style="text-align: justify;">Hay una actitud esencial en la vida, pero sobre todo cuando una quiere vivir en contacto con lo que sucede, con aquello que pasa a nuestro alrededor y por tanto, nos afecta en la medida que somos un sistema, es simple, y suele ser innata, es la actitud de escucha, sí, esa que nos permite estar alerta cuando es necesario, pero también la que nos permite estar atentos y dispuestos a acoger aquello que llegará. Heidegger habla de la persona oyente, que escuchando obedece, está atenta, no está distraída y no está despistada, en la luna, sino atenta a ella misma, para poder captar lo que sucede a su alrededor en la grandeza que sucede.</p>
<p style="text-align: justify;">Quizás hoy más que nunca necesitamos personas de escucha, interna y externa, para saber que es lo que sucede y poder acogerlo en el corazón, ofreciendo lo mejor para ello. Todos deberíamos hacer un esfuerzo en esta bella actitud que nos lleva a sentirnos capaces, dispuestos y generosos ante lo que nos rodea, posibilitando una respuesta eficaz y abierta.</p>
<p style="text-align: justify;">Nuestros gobernantes deberían ser personas oyentes, escuchar lo que la sociedad vive, siente, dice… el palpitar del pueblo y de los acontecimientos, para poder dar la respuesta adecuada.</p>
<p style="text-align: justify;">Todos nos vemos afectados por la situación, sin embargo, hay personas que la viven y vivirán con mayor fragilidad por el motivo que sea: salud, economía, soledad, … como sociedad no podemos darles la espalda, en un momento así. Además, conscientes de que hoy, todos somos igualmente vulnerables ante lo que vendrá.</p>
<p><em>Esther BORREGO LINARES<br />
</em><em>Trabajadora social<br />
</em><em>España<br />
</em><em>Enero de 2021</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/01/escucha-esencial-hoy/">Escucha, esencial hoy</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>El buen humor antídoto frente a las dificultades</title>
		<link>https://www.revistare.com/2020/09/el-buen-humor-antidoto-frente-a-las-dificultades/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Sep 2020 04:58:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Economía]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Acogida]]></category>
		<category><![CDATA[complicidad]]></category>
		<category><![CDATA[comunicación]]></category>
		<category><![CDATA[crisis]]></category>
		<category><![CDATA[David Martínez]]></category>
		<category><![CDATA[El buen humor antídoto frente a las dificultades]]></category>
		<category><![CDATA[humor]]></category>
		<category><![CDATA[humor positivo]]></category>
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		<category><![CDATA[pandemia]]></category>
		<category><![CDATA[relaciones interpersonales]]></category>
		<category><![CDATA[sentido del humor]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>David MARTÍNEZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/09/el-buen-humor-antidoto-frente-a-las-dificultades/">El buen humor antídoto frente a las dificultades</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_5866" aria-describedby="caption-attachment-5866" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/09/El-buen-Humor-ante-dificultades.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-5866 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/09/El-buen-Humor-ante-dificultades-1024x682.jpg" alt="" width="660" height="440" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/09/El-buen-Humor-ante-dificultades-1024x682.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/09/El-buen-Humor-ante-dificultades-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/09/El-buen-Humor-ante-dificultades-600x400.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/09/El-buen-Humor-ante-dificultades-1536x1023.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/09/El-buen-Humor-ante-dificultades.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-5866" class="wp-caption-text">Imagen de rivaldo13 en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Es muy difícil establecer un límite bien definido entre el humor y la tragedia, de hecho, podríamos decir que hay pocos temas que la comedia no se atreva interpretar. Por lo tanto, no es de extrañar que muchas veces tengamos la sensación de que el humor puede ser un antídoto eficaz para soportar mejor la dureza que conlleva vivir una situación de crisis.</p>
<p style="text-align: justify;">Hacer humor de las cosas no es complejo, incluso para algunas personas es una cualidad innata.  La clave es saber qué tipo de humor nos lleva a ser mejores personas y cuáles son las virtudes que el buen humor puede aportar para ayudarnos a desenvolver mejor frente a aquellas dificultades que implican entornos de crisis y transformación.</p>
<p style="text-align: justify;">En este sentido, el humor positivo es aquel que nos sirve para afrontar de manera muy consciente las dificultades de la vida, desde un punto de vista crítico y a la vez constructivo. Es un humor que tiene como objetivo superar los obstáculos y al que no le importa reírse de la multitud de absurdos que la vida nos pone delante cada día. Es este humor el que actúa como facilitador de las relaciones interpersonales y que ayuda a construir también una red de relaciones positivas.</p>
<p style="text-align: justify;">Las personas con este sentido del humor son a menudo irónicas e incisivas, pero tienen una especial sensibilidad para no herir ni ser ofensivas, lo cual las hace ser especialmente conciliadoras y dialogantes. Las personas que siembran a su alrededor este sentido del humor positivo tienen la capacidad de darle la vuelta a los problemas, romper situaciones inamovibles, doblegar las reglas sin que esto implique un conflicto y contrarrestar las relaciones más tóxicas. En resumen, son aquellas que dentro de un grupo transmiten energía y emociones positivas.</p>
<p style="text-align: justify;">Reírnos de lo que nos hace más temerosos o de aquellas situaciones que generan incertidumbre no es una actitud infantil, sino, como dijo Freud, «el humor es la manifestación más alta de los mecanismos de adaptación del individuo» y por ello buscamos el humor como herramienta necesaria que nos ayude a vivir un poco mejor.  Por eso, ante una crisis en el ámbito sanitario, social y económica como la que ha generado el coronavirus, podemos utilizar el humor como herramienta de autodefensa, actuando éste como un refugio que nos ayuda a mejorar nuestro estado emocional y, en consecuencia, nuestro estado físico.</p>
<p style="text-align: justify;">Otra virtud del humor positivo es que actúa como punto de unión entre las personas, ya que el humor es viral y contagioso, y empuja al individuo a compartirlo con los demás para encontrar una sintonía que gratifique mutuamente al grupo. Porque el humor no niega la realidad, sino que es un instrumento que nos ayuda a aceptarla e incluso a transformarla.</p>
<p style="text-align: justify;">El humor positivo no frivoliza ni banaliza las situaciones, sino que es capaz de cambiar una realidad, por trágica que sea, en algo irónico, con la finalidad de reducir la tensión y la intensidad de la preocupación, por lo que ayuda a generar un sentido de unidad entre el grupo de personas que comparten esa situación.</p>
<p style="text-align: justify;">De alguna manera, el sentido del humor, por sí solo no resuelve las situaciones, pero sirve para ayudar a digerir circunstancias difíciles, actúa como paliativo en situaciones que pueden ser dificultosas y largas de digerir. Recordamos la magnífica película «La vida es bella» del director Roberto Benigni, donde el sentido del humor es la herramienta que el padre utiliza para ocultar a su hijo del horror que se vive en un campo de exterminio nazi.</p>
<p style="text-align: justify;">Si nos trasladamos al mundo laboral, el humor positivo enriquece el ambiente, lo hace más amigable y crea un entorno de complicidad y acogida que atrae y potencia la emprendeduría y la creatividad. El humor es capaz de reducir el estrés, mejorar la salud y potenciar las habilidades y capacidades de los trabajadores. Asimismo, refuerza los vínculos y sirve para fortalecer la motivación individual y grupal.</p>
<p style="text-align: justify;">Los individuos prefieren trabajar en ambientes amigables que agresivos, razón por la cual el sentido del humor es un antídoto contra la toxicidad. Un ambiente de trabajo desenfadado y que potencie la capacidad de reírse de situaciones absurdas y de uno mismo, facilita la retención del talento y es generador del sentido de pertenencia.</p>
<p style="text-align: justify;">Parece que el humor debería ser ajeno al mundo laboral. Cuando alguien ríe en su puesto de trabajo es sinónimo de falta de productividad. Pero nada más lejos de la realidad, el humor optimiza la comunicación interna, ya que a menudo puede suavizar la dureza o la negatividad que llevan implícitas algunas decisiones o comunicaciones que muchas veces son inevitables.</p>
<p style="text-align: justify;">En definitiva, alimentar el buen humor en un sentido positivo en las situaciones más trágicas o difíciles, nos ayudará a mantener relaciones interpersonales más sólidas y duraderas, facilitando al mismo tiempo la creación de espacios de convivencia más humanos y gratificantes.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>David MARTÍNEZ<br />
</em><em>Economista<br />
</em><em>Barcelona (España)<br />
</em><em>Septiembre de 2020</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/09/el-buen-humor-antidoto-frente-a-las-dificultades/">El buen humor antídoto frente a las dificultades</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>El arco iris de la caseidad 居家学</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Josep Alegre]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Sep 2018 04:57:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Habitat / caseidad]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Acogida]]></category>
		<category><![CDATA[comunicación]]></category>
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		<category><![CDATA[El arco iris de la caseidad 居家学]]></category>
		<category><![CDATA[estar abiertos]]></category>
		<category><![CDATA[Lili ZHOU]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Lili ZHOU</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/09/el-arco-iris-de-la-caseidad-%e5%b1%85%e5%ae%b6%e5%ad%a6/">El arco iris de la caseidad 居家学</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_3584" aria-describedby="caption-attachment-3584" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/09/IMG_8635_爱奇艺.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-3584 size-medium" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/09/IMG_8635_爱奇艺-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/09/IMG_8635_爱奇艺-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/09/IMG_8635_爱奇艺-1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/09/IMG_8635_爱奇艺-600x450.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/09/IMG_8635_爱奇艺-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/09/IMG_8635_爱奇艺.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-3584" class="wp-caption-text">Lili Zhou. Primer taller, sobre el tema: “La mujer como la primera casa de todo ser humano” se trabajó en grupos, tipo rompecabezas y al finalizar se construyó el concepto caseidad entre todos.</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;"><span style="text-align: justify; font-size: 16px;">La convivencia es algo propio del ser humano. Tiene variados colores y formas que se desarrollan de diversas formas dependiendo de la cultura donde se lleva a cabo. Es por ello que, en China durante el año 2018, un grupo de personas estamos realizando un taller sobre aprender el arte de la convivencia, basado en la experiencia vivida y trabajada en Chile desde el año 2014 hasta febrero de este año. Todo el aprendizaje está enmarcado desde la caseidad, neologismo acuñado por Alfredo Rubio.  El objetivo propuesto para el taller es estudiar este tema desde nuestra cultura oriental, con la finalidad de dar mejor calidad a nuestra convivencia.</span></p>
<p style="text-align: justify;">La metodología del taller es diversa. En cada sesión, se presenta una dinámica diferente para aproximarnos al tema, lo que ha gustado mucho por la novedad que representa y por la riqueza que significa trabajar juntos, tener espacios para compartir las ideas y las experiencias, así como también para hacer preguntas y sugerencias.</p>
<p style="text-align: justify;">La metodología del taller para aproximarnos al tema, gustó mucho, porque fue novedosa, se expresó que quedan ideas para reflexionar después del taller, así como también quedan los frutos para practicar en la vida diaria.</p>
<p style="text-align: justify;">En nuestra cultura china la Caseidad, se escribe <strong>居家学</strong> (ju jiaxue), cuyo significado literal seria el estudio de vivir en casa.</p>
<p style="text-align: justify;">Podríamos decir que la caseidad se relaciona con la esencia del ser mujer por el plus de ser la primera casa de todo ser humano. Con el correr del tiempo el rol de la mujer también se ha ido expandiendo a otros ámbitos fuera de la casa, saliendo así del rol  casi de su exclusiva injerencia, al  encargarse de todo lo que implica, como por ejemplo, las tareas administrativas, la acogida, el cuidado, etc. La mujer del siglo XXI también ha podido compatibilizar, cada vez más junto al hombre, el llevar una casa y salir a trabajar.</p>
<figure id="attachment_3585" aria-describedby="caption-attachment-3585" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/09/IMG_8648_爱奇艺.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-3585" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/09/IMG_8648_爱奇艺-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/09/IMG_8648_爱奇艺-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/09/IMG_8648_爱奇艺-1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/09/IMG_8648_爱奇艺-600x450.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/09/IMG_8648_爱奇艺-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/09/IMG_8648_爱奇艺.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-3585" class="wp-caption-text">Lili Zhou</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">También, hemos descubierto que desde la caseidad se crean espacios para elevar la amistad; un espacio donde sentir el respeto por la familia, por los amigos etc., porque es a través de la acogida, que las personas se sienten amadas; es ahí donde se piensa en las necesidades del otro, donde se ofrecen y se dan espacios agradables desde la libertad, en donde nunca se obliga a una persona a estar en un lugar o a hacer tal cosa, nunca…</p>
<p style="text-align: justify;">Otro descubrimiento del taller es que la caseidad es un estudio práctico. En la vida diaria, quizás ya estamos haciendo las cosas que forman parte de este concepto y sus múltiples definiciones, pero no sabemos o no lo conceptualizamos ni ponemos un nombre, por ejemplo, la acogida, el recibimiento de los amigos, de los invitados, de la familia. Por eso es muy importante equilibrar el peso de la práctica y de la teoría.</p>
<p style="text-align: justify;">Por otra parte, a lo largo de las sesiones también hemos trabajado cuatro componentes de caseidad, extraídos de un estudio previo que se realizó en Chile y que se definieron del siguiente modo: <em>Habitalidad, Clima social, Desarrollo Armónico y Vida Saludable</em>. Durante el taller se dividió al grupo, según estos 4 componentes para poder compartir acerca de lo que se pensaba sobre ellos. El resultado fue muy enriquecedor y desde la concepción de nuestra cultura oriental se consideró la necesidad de aportar otros cuatro componentes más que serían:</p>
<figure id="attachment_3586" aria-describedby="caption-attachment-3586" style="width: 300px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/09/Arco-iris.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-3586" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/09/Arco-iris-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/09/Arco-iris-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/09/Arco-iris-1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/09/Arco-iris-600x450.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/09/Arco-iris-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/09/Arco-iris.jpg 2000w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-3586" class="wp-caption-text">Lili Zhou &#8211;<br />La riqueza de trabajar juntos se expresó en que siempre hay preguntas para compartir, al igual que ideas, experiencias y sus sugerencias.</figcaption></figure>
<ul style="text-align: justify;">
<li><em>El Crecimiento</em>: Una persona crece incluyendo tres partes, según su biología; según su cultura y su espiritualidad. Una persona no solo va creciendo según su edad y etapa biológica, sino que según vaya conociendo su cultura, también crece su alma y su espiritualidad. Estas tres áreas van juntas en la persona.</li>
<li><em>La Comunicación</em>: en relación a la escucha activa y lo que se expresa. Se ve la importancia de una buena comunicación entre las personas. Decimos que cuando una persona sabe comunicarse bien, también es una persona que sabe escuchar y expresarse, ayudando a la convivencia y las relaciones entre las personas.</li>
<li><em>Estar abiertos</em>, como decía Alfredo Rubio: “yo no elijo a alguien para ser mi amigo, sino estoy abierto a todos”.</li>
<li><em>Seguridad o confianza</em>, es decir que una persona no solo es importante que se sienta seguro, sino que también tiene que aprender esta capacidad básica. ¿Cómo se entiende esto? Si una persona siempre dice que se siente segura, pero no sabe manejarse en cómo ayudar al otro, quiere decir que solamente siente la seguridad desde teoría. Se ha reflexionado que para que uno se sienta seguro de verdad, tiene que aprender algunas pericias, como por ejemplo, aprender a nadar, saber cómo vendar una herida pequeña etc….</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Pensamos que estos aspectos que hemos incorporado son interesantes y se deben seguir reflexionando. Sabemos que es un comienzo y que nos queda mucho por desarrollar. Los talleres sobre caseidad están siendo un como un arcoíris que van desplegando sus colores.</p>
<p style="text-align: justify;">Finalmente se ha destacado que la caseidad también incluye el <em>arte de la visitación</em>, porque es el encuentro del fruto del amor, como la visitación entre las personas, de vivir la fiesta con alegría. En este encuentro es donde se da el fruto de caseidad: ser capaces de compartir sus experiencias y sus alegrías con los demás. Y es que la caseidad no es solo para quedarse para uno mismo, sino que tiene que ser capaz de dar, de darse. Es como una mujer que da a la luz, que da la vida al otro.</p>
<p style="text-align: justify;">A título personal, dar el taller de caseidad, me ha servido mucho, porque ha significado preparar las materias, pensar cómo hacerlo , presentar cada sesión, reflexionar que es lo que mejor puedo dar a los integrantes del taller, pensar qué es lo que necesita cada uno y como grupo. Es por ello que en general procuré dar el tiempo para que cada uno pudiera expresar sus experiencias, dar alguna sugerencia, comunicar sus ideas, sus dudas etc… Todo esto ha creado un espacio de confianza y comodidad, desde donde podemos allí profundizar cada uno de los temas. Además, se visualiza en la práctica de la vida diaria, porque la caseidad no es aquello que se entiende desde la teoría. No es así, hay que integrarlo en la vida de cada persona, descubrir la riqueza que nos da o la sorpresa que nos da en la convivencia.</p>
<p style="text-align: justify;">Para mí la caseidad también es la guía de la vida, es como un faro que nos da luz para seguir la vida con buena calidad hacia adelante, porque nos puede dar otro aire en la familia o en el grupo.</p>
<p style="text-align: justify;">El arcoíris son siete colores, y la caseidad es como este arcoíris, porque en donde la practicas, ya sea en el trabajo, en la familia, o en otros grupos, da una gama de colores de arcoíris, y estos colores dan una chispa al ambiente y a la gente, de modo que la convivencia y la comunicación en el espacio donde estas sea cada vez mejor.</p>
<p><em>Lili ZHOU</em><br />
<em>China</em><br />
<em>Septiembre de 2018</em></p>
<p>&nbsp;</p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/09/el-arco-iris-de-la-caseidad-%e5%b1%85%e5%ae%b6%e5%ad%a6/">El arco iris de la caseidad 居家学</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Sin nada</title>
		<link>https://www.revistare.com/2018/07/sin-nada/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Jul 2018 04:58:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Social / Solidaridad]]></category>
		<category><![CDATA[Acogida]]></category>
		<category><![CDATA[autoestima]]></category>
		<category><![CDATA[dignidad]]></category>
		<category><![CDATA[diversidad]]></category>
		<category><![CDATA[Esther Borrego Linares]]></category>
		<category><![CDATA[fraternidad]]></category>
		<category><![CDATA[igualdad]]></category>
		<category><![CDATA[migración]]></category>
		<category><![CDATA[Sin nada]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=3352</guid>

					<description><![CDATA[<p>Esther BORREGO</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/07/sin-nada/">Sin nada</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Hace unos días viví una de las situaciones más difíciles profesionalmente que me ha tocado, no lo esperaba, al menos no tal como sucedió.</p>
<p style="text-align: justify;">Vivir en una casa de acogida porque tu situación te ha llevado a perderlo todo, ya es de por sí, difícil de asumir, aún cuando vienes de años privado de libertad y de dos meses esperando la deportación, todo ello no te hace recibir la oportunidad como tal de forma natural y mucho menos agradecerla.</p>
<p style="text-align: justify;">Sí, esta es muy resumida la historia del protagonista que inspira mi reflexión de hace unos días y de aún hoy.</p>
<figure id="attachment_3353" aria-describedby="caption-attachment-3353" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/07/sin-nada.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-3353 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/07/sin-nada-1024x556.jpg" alt="" width="660" height="358" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/07/sin-nada-1024x556.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/07/sin-nada-300x163.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/07/sin-nada-600x326.jpg 600w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-3353" class="wp-caption-text">Fotografía: Ismael Suárez</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Cuando has dejado todo: familia, país, tierra, historia, raíz&#8230; todo lo que te ha configurado para buscar un porvenir, y al llegar a destino lo que vives es muy complicado, y además lo vives sin «papeles» sin nada que te otorgue una identidad jurídica en ningún país, entonces lo que parece vivirse es en un túnel largo, tan largo que no te permite ver la salida, ni tan siquiera la luz, probablemente ni intuir que está ahí por mucho que te lo digan.</p>
<p style="text-align: justify;">Así era la vida de este señor, de tal modo que sus llegadas a casa eran cada vez más conflictivas, por lo que llegó el día que había que decirle que no viniera.</p>
<p style="text-align: justify;">Y fue en ese momento que nos brindó toda clase de ofensas, en especial, y sorprendentemente para mí, por inesperada e increíble, se escudó en el color de su piel para sentirse maltratado, ninguneado, &#8230; ofendido.</p>
<p style="text-align: justify;">Sé que puede parecer extraño, pero me dolió que nos acusara de eso, cuando yo ni tan solo había percibido esa diferencia como tal, y así se lo expresé. «El hecho de que las normas se han de cumplir y no hacerlo en una casa tenga consecuencias es una de las razones que demuestra que no distinguimos por nada más que actitudes»</p>
<p style="text-align: justify;">¿Cómo puede ser que alguien se considere tan distinto por el color de su piel aún hoy?</p>
<p style="text-align: justify;">Me sorprendió y me hizo pensar en qué debemos hacer para que esto no siga sucediendo y no hablo de que debemos hacer unos u otros, sino todos, porque está claro que ya no es un problema de color, sino en este caso de autoestima, de considerarse igual en dignidad que el otro y esa es la misma sea cual sea el color de nuestra piel, nuestro origen o situación legal.</p>
<p style="text-align: justify;">Sólo eliminando las barreras interiores podemos conseguir que vivamos libres de ellas también exteriormente y empecemos a convivir mirándonos a los ojos de verdad.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Esther BORREGO LINARES<br />
</em><em>Trabajadora social<br />
</em><em>Barcelona (España)<br />
Julio de 2018</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/07/sin-nada/">Sin nada</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>La hospitalidad, sendero para la convivencia</title>
		<link>https://www.revistare.com/2018/04/la-hospitalidad-sendero-para-la-convivencia/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Apr 2018 04:58:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Social / Solidaridad]]></category>
		<category><![CDATA[Acogida]]></category>
		<category><![CDATA[Alteridad]]></category>
		<category><![CDATA[Caterine Galaz]]></category>
		<category><![CDATA[Convivencia]]></category>
		<category><![CDATA[Diferencia]]></category>
		<category><![CDATA[Emigración]]></category>
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		<category><![CDATA[Prejuicios]]></category>
		<category><![CDATA[Social]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Caterine GALAZ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/04/la-hospitalidad-sendero-para-la-convivencia/">La hospitalidad, sendero para la convivencia</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Aventurarse a cruzar espacios. Cambiar tierra, paisajes, cientos, rostros. Llegar a un territorio nuevo y comenzar a caminar. Todo pareciera que pesara cuando se inicia una aventura que no se sabe nunca dónde irá a parar. Venir de lugares lejanos, latitudes perdidas, donde quizás ya en otras épocas «otros» experimentaron ese mismo sentimiento de «extrañeza» ante otros ojos, otras manos, otras cosmovisiones que les recibían sin dejar de sentirse distintos. Sin duda, el encuentro entre personas que se consideran como «diferentes» no deja de evidenciar el desconocimiento humano y despertar, a su vez, la curiosidad. <em>¿De qué forma, entonces, posibilitar el diálogo y el encuentro, si esas anteojeras de la diferencia radical nos nublan a veces la mirada?</em></p>
<p style="text-align: justify;">Después de que el tiempo se hace sentir para quienes se asientan en su nueva estadía, todo lo que parecía seguro comienza a desdibujarse: el «otro» mantiene algunas tradiciones, costumbres y puntos de vista de esa tierra originaria, pero poco a poco, incorpora también nuevas formas de hacer, de pensar, y otros estilos de relación. Suma y resta. Resta y suma. Anticipa una acomodación a lo nuevo. Se convierte en una persona en constante cambio: no es completamente de «allá», de esos horizontes tan conocidos, tan seguros, pero tampoco completamente «de acá», de este lado, donde pareciera estar solo.</p>
<figure id="attachment_1626" aria-describedby="caption-attachment-1626" style="width: 300px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/02/06-09-03-35-El-cajón-del-Maipo.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-1626" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/02/06-09-03-35-El-cajón-del-Maipo-300x225.jpg" alt="Fotografía: Natalia Plá" width="300" height="225" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/02/06-09-03-35-El-cajón-del-Maipo-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/02/06-09-03-35-El-cajón-del-Maipo-1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/02/06-09-03-35-El-cajón-del-Maipo-600x450.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/02/06-09-03-35-El-cajón-del-Maipo-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/02/06-09-03-35-El-cajón-del-Maipo.jpg 1632w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-1626" class="wp-caption-text"><em>                                           Fotografía: Natalia Plá</em></figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Se combinan las nostalgias de lo dejado, y las alegrías de conocer nuevas personas, nuevas manos que te abrazan, que te acogen. Pese a que no siempre resulte así, y tal vez muchas veces, las puertas de este nuevo contexto se cierran con un sabor amargo de injusticia, no se pueden negar también todas esas voces y ojos que te reciben en esta nueva casa, esas personas profundamente empáticas que superan prejuicios y estereotipos por conocer verdaderamente a quienes llegan desde latitudes tan lejanas.</p>
<p style="text-align: justify;">Cambiarse, habitar una nueva ciudad no es fácil, y muchas veces, tampoco tan agradable: la discriminación y la exclusión se pueden encontrar a la vuelta de la esquina. La esperanza de aprender, de conocer más a fondo a otras personas, otros estilos de vida, animan a la persona, y anima con ello a quienes, con una mente y un corazón abierto, están dispuestos también a incluir, a hacerle sentir como un vecino más, sin fijarse en dónde ha nacido, de qué cultura proviene o qué nacionalidad posee. Ver en esos ojos que podemos ser, paradójicamente, diferentes en muchas costumbres cotidianas, pero también iguales como seres humanos.</p>
<p style="text-align: justify;">Caminar hacia el diálogo y la apertura implica reconocer la alteridad como legítima, asumir al «otro» como legítimo«otro» más allá de las diferencias que en algunas costumbres puedan evidenciarse. Este reconocimiento del«otro» implica respeto y no mera tolerancia. Esta última solo apunta a una cierta suspensión de una negación implícita, escondida. <em>Tolero</em> que el «otro» se instale a mi lado, pero ello, no lleva a establecer una interrelación con él, sino a una simple aceptación de <em>coexistencia</em>. Ergo, no <em>convivencia</em>. Por el contrario, el respeto es aceptar que la otra persona, venga de donde venga, tiene legitimidad, que me lleva a emerger de mí mismo, de mi etnocentrismo, para salir a su encuentro, convertirme en acogida y relacionarme con una actitud de <em>deferencia,</em> y no solo de <em>diferencia</em>. Abrirse implica dar acogida, desarrollar relaciones hospitalarias.</p>
<p style="text-align: justify;">La convivencia entre sujetos con referentes culturales diferentes es posible desde esta disposición de apertura que ya algunas personas de la comunidad de recepción manifiestan. De allí, que cada vez más resulte importante desarrollar una suerte de <em>ética de la hospitalidad</em>, una ética donde nos descentremos, salgamos de nosotros mismos para salir al encuentro de la alteridad, de esos otros que consideramos a priori diferentes. Y en esa apertura, aceptar que la complejidad de estas relaciones interculturales implica aprender a aceptar un juego dialéctico de ida y vuelta, convivir con la paradoja de decir que «somos todos iguales», pero a la vez,«todos diferentes».</p>
<p style="text-align: justify;">Así mismo, dejar la tierra originaria, la tierra de la seguridad para aventurarse en otros continentes a lo desconocido, significa aceptar una constante mezcla en evolución: que en algunos momentos, todos nos sintamos extranjeros en un estado permanente, añorante de tantos sabores humanos, preguntándonos en qué momentos dejaremos de ser «distintos» y «ajenos» en este nuevo horizonte, y en otros instantes, sentirnos incluidos, acogidos como vecinos en igualdad. Caminar hacia la convivencia, entonces, implicaría correr el riesgo de seguir trabajando la posibilidad de incluir lo que parece extraño a mi propio paisaje, y de dar a conocer los mejores rasgos propios a quienes en la nueva tierra de acogida desean también abrirse a la hospitalidad, a la posibilidad de cambio y respeto mutuo.</p>
<p><em>Caterine GALAZ<br />
</em><em>Periodista<br />
</em><em> Santiago (Chile)</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/04/la-hospitalidad-sendero-para-la-convivencia/">La hospitalidad, sendero para la convivencia</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Cobijo en el cajero</title>
		<link>https://www.revistare.com/2017/07/compartir-en-un-cajero-o-acogida-en-un-cajero/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Jul 2017 04:58:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Social / Solidaridad]]></category>
		<category><![CDATA[Acogida]]></category>
		<category><![CDATA[acogida en un cajero]]></category>
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		<category><![CDATA[Esther Borrego]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Esther BORREGO LINARES</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2017/07/compartir-en-un-cajero-o-acogida-en-un-cajero/">Cobijo en el cajero</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Esta noche cuando llegaba a casa he recordado que tenía que entrar en el cajero; tengo uno muy cerca por lo que me he acercado. En la puerta había un chico joven pidiendo, nunca lo hace, sí que duerme en este cajero pero nunca le había visto pedir.</p>
<p style="text-align: justify;">Nos hemos saludado y mientras yo entraba en el cajero, me ha preguntado qué tal el día; sí, una pregunta que en otro contexto no hubiera tenido mayor importancia. No he cerrado la puerta del cajero y hemos seguido hablando mientras yo intentaba hacer la gestión, sin demasiado éxito.</p>
<figure id="attachment_2416" aria-describedby="caption-attachment-2416" style="width: 400px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/07/Cobijo2-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-2416" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/07/Cobijo2-1-300x136.jpg" alt="" width="400" height="181" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/07/Cobijo2-1-300x136.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/07/Cobijo2-1.jpg 600w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a><figcaption id="caption-attachment-2416" class="wp-caption-text">Fotografía: Esther Borrego</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Una vez finalizada mi gestión, he salido y le he preguntado de dónde era, cuánto tiempo llevaba aquí, qué hacía… él respondía a mis preguntas y a su vez me las devolvía, por lo que he optado por sentarme con tranquilidad a su lado y charlar un rato sin prisas.</p>
<p style="text-align: justify;">Mientras regresaba a casa con esa sensación de haber pasado un rato agradable, regalado y disfrutado —como deberíamos vivir cada uno de estos momentos—, he pensado en la importancia de sentirse acogido en las relaciones.</p>
<p style="text-align: justify;">El hecho de sentarse y mantener una agradable conversación con un desconocido no es habitual, y mucho menos cuando esa persona se encuentra en una situación tan especial; pero cuando uno lo hace, sí, cuando uno se toma el tiempo y se sienta a corresponder a su «osadía» de querer hablar, uno puede descubrir a la persona que hay detrás de esa situación concreta y compartir un momento especial, tanto como lo es compartir desde el ser, más que desde el hacer o tener.</p>
<p style="text-align: justify;">En una ciudad como Barcelona, las personas que viven situaciones muy vulnerables, las que muchas noches duermen en la calle, pueden encontrar comida en los comedores sociales, e incluso, en muchos lugares donde, gracias a la solidaridad de tantas personas, se les ofrece algo para llenar el estómago. Lo material no es en la mayoría de casos la mayor dificultad.</p>
<p style="text-align: justify;">En cambio, hay algo tan necesario y propio que muchas veces no somos capaces de ofrecer, o incluso de aceptar, un rato de compañía en el que sentirse ser con el otro.</p>
<p style="text-align: justify;">Reconocer al otro, quien sea, como una persona con su historia y su mochila propia —como la mía—, ser capaz de mirarle a los ojos, y posibilitarnos el conocerle, ofrecernos la oportunidad de compartir, de descubrir la grandeza de la otra vida. Sí, dejémonos sorprender por un mundo lleno de historias, seguramente muy distintas a la nuestra.</p>
<p style="text-align: justify;">En este mirarnos y escucharnos, acogernos en lo que somos, nos posibilitamos mutuamente la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">Hoy quiero agradecer a Christian este buen rato y la acogida que me ha mostrado a la puerta de lo que esta noche, como tantas otras, será su casa, su cobijo… que ha compartido conmigo generosamente.</p>
<p><em>Esther BORREGO LINARES<br />
Trabajadora social<br />
Barcelona (España)<br />
Julio de 2017</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2017/07/compartir-en-un-cajero-o-acogida-en-un-cajero/">Cobijo en el cajero</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Miradas sobre la casa</title>
		<link>https://www.revistare.com/2017/06/miradas-sobre-la-casa/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Natàlia Plá]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Jun 2017 05:37:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Habitat / caseidad]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Acogida]]></category>
		<category><![CDATA[arquitectura]]></category>
		<category><![CDATA[Carlos Muñoz Parra]]></category>
		<category><![CDATA[Caseidad]]></category>
		<category><![CDATA[espacio]]></category>
		<category><![CDATA[hogar]]></category>
		<category><![CDATA[Miradas sobre la casa]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Carlos MUÑOZ PARRA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2017/06/miradas-sobre-la-casa/">Miradas sobre la casa</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong>Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa, la base de la «Caseidad»</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Desde tiempos muy remotos, los hombres se juntaban para construir abrigos y cultivar la tierra; labores que, aunque primitivas, exigían un mínimo de planificación (J. Eduardo Caamaño). Cuando nos referimos al ámbito de habitar y al contexto que lo estructura, lo queremos abordar desde cuatro aspectos, es decir, <strong>desde lo útil, lo lógico, lo estético y lo social</strong>, siendo estos aspectos a la hora de comprar, arrendar y/o elegir un espacio según la necesidad que tengamos, desde estas cuatro dimensiones. La vivienda en general es la expresión física de una cultura que expresa las modalidades del vivir individual y colectivo, de esta forma la tradición es parte del inconsciente colectivo que ha resuelto sus necesidades, transmitiéndolo a sus siguientes generaciones con el agregado de su identidad personal. Además, pensando en que cada persona es actor relevante a la hora de configurar su hábitat y se guía según sus expectativas de satisfacción por lo que este le puede deparar.</p>
<figure id="attachment_2301" aria-describedby="caption-attachment-2301" style="width: 149px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/caseidad-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-2301" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/caseidad-1-168x300.jpg" alt="" width="149" height="266" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/caseidad-1-168x300.jpg 168w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/caseidad-1-575x1024.jpg 575w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/caseidad-1-600x1068.jpg 600w" sizes="auto, (max-width: 149px) 100vw, 149px" /></a><figcaption id="caption-attachment-2301" class="wp-caption-text">Fotografía: Claudia Tzanis</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;"><strong>Lo útil</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Aquí lo relevante es la adecuación de lo construido en función de que se desarrollen las actividades pensadas para el habitante. Es un sistema constructivo empleado, sin exceso ni faltas, mientras más apegada se encuentre la forma a la función, mejor es la solución.</p>
<p>Con esto queremos poner en valor al derecho que tenemos los usuarios cotidianos de los espacios de este hábitat residencial, a que sean propicios para aportarnos satisfacción y calidad de vida, que en alguna medida son conducentes a la felicidad integral de las personas.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Lo lógico</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Tenemos que en el espacio cotidiano en el que nos desenvolvemos, es posible identificar al menos tres tipos de actividades, las que a grosso modo podemos identificar de acuerdo a la mayor o menor necesidad que tenemos de hacerlas, y por este motivo requieren un tratamiento muy diferenciado del ámbito donde ellas se llevan a cabo. Así se las identifica al hacer un paralelo con los usos del espacio público en el que nos desenvolvemos en el medio urbano como: actividades necesarias, actividades opcionales y actividades sociales (Gehl, Jan 2006. Página 17).</p>
<p style="text-align: justify;">En el caso de las necesarias los residentes no tenemos opción, las debemos llevar a cabo cotidianamente, como lo son dormir, comer, usar el baño, realizar las tareas y gestiones complementarias del diario vivir y son autónomas del contexto y del momento en que se realizan, y se reconocen como las tareas inherentes a la vida en el hogar.<a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/caseidad-2.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignright wp-image-2302" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/caseidad-2-300x168.jpg" alt="" width="291" height="163" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/caseidad-2-300x168.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/caseidad-2-1024x575.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/caseidad-2-600x337.jpg 600w" sizes="auto, (max-width: 291px) 100vw, 291px" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">Luego se tiene las actividades opcionales, las cuales se desarrollan solo si las condiciones de contexto son las apropiadas, es decir, si hay voluntad de hacerlas, y si son propicias las condiciones climatológicas, así como el espacio y tiempo disponible para efectuarlas. Identificamos actividades como leer, estudiar, mirar televisión, escuchar música, salir al patio o jardín para tomar el sol, o el aire, sentarse a disfrutar de las condiciones del día sólo por el goce de la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">Y las actividades sociales, que están supeditadas a la presencia de otras personas en nuestro hogar, donde es posible identificar los juegos de niños, las conversaciones, los encuentros, las participativas que serían más bien los contactos de carácter pasivo para ver y oír a otras personas. El contexto donde se desarrollan estas actividades es variado al interior del hogar. Se tiene que estas actividades pueden ser programadas, como las visitas de amigos o familiares para actividades predeterminadas, o ser espontáneas o resultantes de la actividad que pueden estar llevando a cabo los residentes de un hogar determinado, como por ejemplo con conocidos o amigos donde se saludan, se hablan, interactúan.  El carácter de estas actividades sociales estará condicionado por las características de la conformación del espacio habitable donde se producen y del nivel de intimidad que tienen los actores entre sí; así se producen diferentes niveles de intensidad de las mismas, desde el nivel más próximo como una pareja de enamorados hasta el más distante, que solo produce un contacto pasivo como el mirar y escuchar.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Lo estético</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La función de un recinto para habitar no debe dejar de lado lo que nos produce agrado por su aspecto, teniéndose que lo bello es condicionado a lo bueno o útil. Por tanto, sus características formales nos parecerán agradables, que se asocian al uso de formas puras vinculadas a la estructura del recinto proporcionándole gran valor, lo cual incide en que el simbolismo se hace presente logrando gran dignidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Todo lo anterior se debe desarrollar en la vivienda que nuestros profesionales han configurado y que no siempre han sido precisamente las más propicias para dar cabida de forma eficiente a estas actividades. A partir de esto se abre un abanico de posibilidades para plantearse que hay oportunidades de otorgar un espacio residencial que aporte efectivamente al desarrollo de la calidad de vida de los habitantes y por tanto, de la felicidad.</p>
<figure id="attachment_2303" aria-describedby="caption-attachment-2303" style="width: 398px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/caseidad-3.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-2303" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/caseidad-3-300x225.jpg" alt="" width="398" height="299" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/caseidad-3-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/caseidad-3-1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/caseidad-3-600x450.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/caseidad-3-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/caseidad-3.jpg 1348w" sizes="auto, (max-width: 398px) 100vw, 398px" /></a><figcaption id="caption-attachment-2303" class="wp-caption-text">Hotel en antiguo convento, Ollantaitambo, Cuzco, Perú. Fotografía: Carlos Muñoz.</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;"><strong>Lo social</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La vivienda en general es la expresión física de una cultura que expresa las modalidades del vivir individual y colectivo, de esta forma la tradición es parte del inconsciente colectivo que ha resuelto sus necesidades, transmitiéndolo a sus siguientes generaciones con el agregado de su identidad personal.</p>
<p style="text-align: justify;">Por lo tanto, el habitar no tiene nada de ingenuo ni de espontáneo, son constantes elementos de la tradición, de lo útil, de lo necesario y de lo posible al alcance del habitante.</p>
<p style="text-align: justify;">Es necesario ocuparnos entonces de revisar los espacios existentes que dan cabida a las actividades sociales y a las actividades opcionales de manera fundamental, ya que aquellas catalogadas como necesarias, se podrán canalizar desde otra perspectiva más vinculada al estándar del hábitat residencial. De esta manera, nos  referimos a aquellas actividades que percibimos como de vinculación con y entre los residentes de la vivienda, es decir de sus interacciones, para lo cual es válido revisar aquellos espacios que las acogen y el grado de logro de su función en virtud de las expectativas en común de estos  usuarios, identificando aquellos aspectos del diseño residencial que las favorecen y aquellos que las dificultan o simplemente no contribuyen en nada a facilitar las actividades deseadas.</p>
<figure id="attachment_2304" aria-describedby="caption-attachment-2304" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/caseidad-4.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-2304 size-medium" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/caseidad-4-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/caseidad-4-300x225.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/caseidad-4-1024x768.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/caseidad-4-600x450.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/caseidad-4-90x68.jpg 90w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/06/caseidad-4.jpg 1350w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-2304" class="wp-caption-text">Tiempo de celebrar. Fotografía: Carlos Muñoz.</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">De esta manera estaremos buscando el camino para atender las condicionantes necesarias para dar cabida a las interacciones sociales de los residentes de un hogar en sus espacios residenciales de encuentro, que permitan generar contactos de mejor calidad y afianzar así identidades de lugar, satisfacción y pertenencia en el uso del mismo. Esto porque la arquitectura de un espacio en particular, puede influir en algún grado en facilitar o dificultar las expectativas de ocupación de los residentes para sus actividades optativas o sociales que inciden en definitiva en la interacción que desarrollan, siendo una herramienta de diseño para adaptar las condiciones de acuerdo a la necesaria mejora de la calidad de vida del hábitat residencial.</p>
<p><em>Carlos MUÑOZ PARRA<br />
</em><em>Arquitecto, Profesor Universitario<br />
</em><em>Santiago de Chile<br />
Junio de 2017</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2017/06/miradas-sobre-la-casa/">Miradas sobre la casa</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Acoger, servicio necesario</title>
		<link>https://www.revistare.com/2017/05/acoger-servicio-necesario/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 06 May 2017 04:58:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Social / Solidaridad]]></category>
		<category><![CDATA[acoger servicio necesario]]></category>
		<category><![CDATA[Acogida]]></category>
		<category><![CDATA[compasión]]></category>
		<category><![CDATA[encuentro]]></category>
		<category><![CDATA[exclusión social]]></category>
		<category><![CDATA[fraternidad]]></category>
		<category><![CDATA[Pilar Torres Rocha]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Pilar TORRES</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_2028" aria-describedby="caption-attachment-2028" style="width: 324px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/04/acoger.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-2028" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/04/acoger-300x199.jpg" alt="Acoger, servicio necesario" width="324" height="220" /></a><figcaption id="caption-attachment-2028" class="wp-caption-text"><em>Fotografía: Esther Borrego</em></figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">María es de origen andaluz. Sus padres emigraron a Cataluña cuando ella era muy pequeña, por lo que está totalmente integrada y se siente del país. Tiene sesenta y cinco años, aunque por su aspecto parece que tenga bastantes más. Vive con su marido que tiene Alzheimer. También cuida de tres nietos, hijos de su hija mayor que, por circunstancias especiales, tuvo que dejarlos. Ahora también tiene a su cargo a su hija mediana, que padece una enfermedad mental, y a los hijos de esta: una niña de siete años (con una enfermedad crónica que le ha hecho pasar treinta y nueve veces por el quirófano) y a su hermano, un niño de diez años. Sus ingresos no superan los 1000 euros. María es una persona serena, generosa, que desprende bondad y ternura.</p>
<p style="text-align: justify;">Ayana significa «flor hermosa»; como su nombre indica, así es ella. De origen africano, tuvo que salir de su país por los malos tratos que su marido le propinaba. En una sociedad tan machista, excluida socialmente por las denuncias de su situación, no tuvo más remedio que huir. Después de mucho sufrimiento durante el trascurso del viaje, pudo llegar aquí. Sin papeles, sola y sin trabajo. Dejó en su país a dos hijos por los que llora cada noche. A pesar de todo, Ayana es una mujer fuerte y, hasta en algunos momentos, alegre. Tiene esperanza. Está convencida de que saldrá adelante y podrá traer a sus hijos.</p>
<p style="text-align: justify;">Y Carmen; y Ashia; y Ana Lucía; y Sharik; y Martha y&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Personas en situaciones de pobreza extrema, exclusión, marginación, violencia, que tienen la necesidad y, aún diría más, el derecho de ser acogidas, es decir, escuchadas, comprendidas, acompañadas y ayudadas.</p>
<p style="text-align: justify;">La acogida es el primer paso para que estas personas en situación de fragilidad puedan superar los mecanismos que les han llevado a la exclusión. Es la primera fase de acercamiento interpersonal. Es esta actitud de cercanía y encuentro lo que nos permitirá iniciar una relación entre iguales. Igualdad que expresaremos estableciendo relaciones de co-responsabilidad, cooperación y acompañamiento; sabiendo y aceptando que debemos entendernos por encima de nuestras diferencias culturales, sociales y vivenciales.</p>
<figure id="attachment_2029" aria-describedby="caption-attachment-2029" style="width: 222px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/04/acoger3.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-2029" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/04/acoger3-199x300.jpg" alt="Acoger, servicio necesario" width="222" height="339" /></a><figcaption id="caption-attachment-2029" class="wp-caption-text"><em>Fotografía: Esther Borrego</em></figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">El diálogo es la herramienta con la que vamos a realizar la acogida. Es una alternancia de voz y escucha, de palabras y silencios, como puente entre las personas, para que pueda surgir una comprensión de la realidad. La persona que acoge ha de estar exenta de prejuicios y estereotipos.</p>
<p style="text-align: justify;">En estos espacios de encuentro la persona acogida ha de sentirse valorada, comprendida y aceptada tal como realmente es. Ha de salir reforzada en su dignidad y autoestima, confiada en sus valores, para sentirse capaz de poder resolver sus problemas.</p>
<p style="text-align: justify;">Hemos de abrir el corazón y poner a su disposición todos los recursos de ayuda posibles, tanto personales como sociales, para que la integración en la sociedad y la transformación de su situación sea posible.</p>
<p style="text-align: justify;">La actitud y la capacidad de acogida son válidas tanto en el ámbito personal como en el social.</p>
<p style="text-align: justify;">Como dice Benedicto XVI en la carta encíclica <em>Spe salvi:</em> <em>«la grandeza de la humanidad está determinada esencialmente por su relación con la persona sufriente. Una sociedad que no logra aceptar a los que sufren y no es capaz de contribuir mediante la compasión a que el sufrimiento sea compartido y sobrellevado, es una sociedad cruel e inhumana. A su vez, la sociedad no puede aceptar a los que sufren y acompañarlos si los individuos que forman esta sociedad no son capaces de hacerlo».</em></p>
<p><em>Pilar TORRES ROCHA<br />
</em><em>Veterinaria jubilada<br />
</em><em>Caldes de Montbuí (España)<br />
Mayo de 2017<br />
</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2017/05/acoger-servicio-necesario/">Acoger, servicio necesario</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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