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	<title>autoestima | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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	<title>autoestima | Revista RE Castellano</title>
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		<title>Humor con sentido</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Jul 2025 04:56:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[agresividad]]></category>
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		<category><![CDATA[autoafirmación y afiliativo]]></category>
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		<category><![CDATA[Humor con sentido]]></category>
		<category><![CDATA[Sara Canca Repiso]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Sara CANCA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/07/humor-con-sentido/">Humor con sentido</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_25246" aria-describedby="caption-attachment-25246" style="width: 400px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/humor-con-sentido.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-25246" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/humor-con-sentido-300x200.jpg" alt="" width="400" height="267" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/humor-con-sentido-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/humor-con-sentido-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/humor-con-sentido-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/humor-con-sentido-1320x880.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/humor-con-sentido.jpg 1920w" sizes="(max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a><figcaption id="caption-attachment-25246" class="wp-caption-text">«¡Es tan necesario este humor de autoafirmación donde<br />nos dejamos sorprender por la vida!» Imagen en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Una chica tenía tres cabellos. Su madre le preguntó cómo se quería peinar ese día y su hija le respondió que prefería una trenza. Al peinarla, le cayó uno de los cabellos, quedándole dos. Le comentó a la hija y ésta, rehaciéndose, le pidió que le hiciera una cola de caballo. Volvió a peinarla, y le cayó otro cabello. «Lo siento mucho, hija mía, solo te queda un cabello». Y la hija le respondió: «No te preocupes, mamá, hoy iré con el pelo suelto».</p>
<p style="text-align: justify;">Lejos del simplismo que pudiera encontrarse en este suceso, cabe resaltar la capacidad de adaptación, con gran sentido del humor, que nos sugiere el afrontamiento de esta chica. No es huida sino integración de la realidad. Ante un mismo hecho, uno puede tener una visión catastrofista, afligida y derrotista por la pérdida –a veces irrecuperable–, porque se acaban las opciones, porque la vida es injusta. No obstante, elige la aceptación y reubicarse con las opciones reales y posibles.</p>
<p style="text-align: justify;">Acostumbra a pasarle al ser humano que, ante un problema, se centra en la amenaza, en lo adverso, en la carencia: debe estar preparado para luchar y defender su territorio. Es lícito, aún más porque esta disposición ha posicionado la perpetuación de la especie. Sin embargo, cuando las opciones son escasas y no nos gusta ninguna, la lucha se convierte más en una batalla con uno mismo que en un <em>brainstorming</em> creativo e, incluso, de humor con sentido.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando hablamos de humor, nos referimos a una de nuestras fortalezas donde «tanto el humor como la risa son universales en los seres humanos» (Bergson, 1939; Cassaretto &amp; Martínez, 2009). Ciertamente, el buen humor y el estado de ánimo positivo tienen diversos efectos en la salud a nivel físico, cognitivo y psicológico, y es una estrategia de afrontamiento e interpretación eficaz de las distorsiones cognitivas. Porque la comicidad no sólo provoca la risa, sino que también es capaz de hacer otra perspectiva del asunto –como el pintor ante su obra cuando da unos pasos atrás para contemplarla mejor–, de desbloquear recelos enquistados, de cambiar la mirada o de hacer pensar. Es decir, nos emplaza a una manera nueva de tomarnos la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">El psicólogo R. Martin teorizó sobre diferentes estilos de humor, basándose en los ejes intra-interpersonal y en la valencia positiva-negativa, con graduaciones continuas, es decir, que se pueden mezclar entre ellos y no darse en estado puro. El interpersonal negativo sería humor agresivo, donde se busca el mal al otro; el interpersonal positivo sería humor afiliativo, donde comparten momentos placenteros; el intrapersonal negativo se definiría como descalificación personal, utilizando los defectos propios para lo cómico; un estilo de humor intrapersonal positivo sería el humor auto afirmativo, con la visión humorística del mundo y dejarse sorprender. Los estilos positivos –afiliativo y acto afirmativo–, se relacionan con más autoestima, bienestar y apoyo social, mientras que los desadaptativos –agresivo y descalificación personal–, impiden el desarrollo de estos factores. Por todo ello, cabe preguntarse de qué manera utilizamos el humor en nuestra vida, ya que así estaré cuidando mi salud y la de los que están a mi alrededor.</p>
<p style="text-align: justify;">Ejercitar el humor de manera positiva provoca múltiples beneficios físicos, psíquicos, emocionales o espirituales: desde la relajación muscular, cuando te hacen cosquillas o ríes a carcajadas, hasta la mejora del sistema inmunitario o el alivio del dolor, por dejar de lado las hormonas del estrés. ¡Es tan necesario este humor de autoafirmación donde nos dejamos sorprender por la vida!</p>
<figure id="attachment_25248" aria-describedby="caption-attachment-25248" style="width: 465px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/humor-y-sentido.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-25248" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/humor-y-sentido-300x200.jpg" alt="" width="465" height="310" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/humor-y-sentido-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/humor-y-sentido-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/humor-y-sentido-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/humor-y-sentido-1320x880.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/04/humor-y-sentido.jpg 1920w" sizes="(max-width: 465px) 100vw, 465px" /></a><figcaption id="caption-attachment-25248" class="wp-caption-text">«La comicidad no sólo provoca la risa, sino que también es capaz de<br />hacer otra perspectiva del asunto, de desbloquear recelos enquistados,<br />de cambiar la mirada o de hacer pensar. Es decir, nos emplaza a <br />una manera nueva de tomarnos la vida.» Imagen de Agnieszka en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Por el contrario, también encontramos actuaciones &#8216;humorísticas&#8217; que no son graciosas y pueden estar fuera de contexto. Me refiero a otro estilo de humor, el humor agresivo, donde el sarcasmo, el ridículo o la ironía aparecen en escena, a través de la manipulación y/o la hostilidad. No somos capaces de expresar directamente los sentimientos negativos, por falta de asertividad, y recurrimos a quedarnos callados o a transmitir estas impresiones de manera punzante, extremista o indirecta. Es un mal uso y con infortunio, abuso del humor.</p>
<p style="text-align: justify;">Del mismo modo, el humor de autodescalificación puede enmascarar sentimientos negativos y evitar afrontar aquello que una persona rechaza de sí misma, menospreciándose, con dependencia emocional y baja autoestima. Este uso del humor se asocia, a menudo, a la ansiedad y la depresión, generando estrés y tensión.</p>
<p style="text-align: justify;">Estos últimos tipos de humor no generan bienestar psíquico, mientras que el humor de autoafirmación y afiliativo pronostican personalidades más abiertas, con una plasticidad neuronal y una flexibilidad mejor a la hora de encajar las circunstancias. Este humor bien empleado atenúa situaciones desagradables de la vida cotidiana y nos ayuda a regular el estado de ánimo. Nos lleva a preguntarnos: cuándo y cómo aplicaremos el humor: ¿Será receptiva la persona con quien comparto mi humor? ¿Su lenguaje corporal me transmite que es un buen momento? ¿Seré demasiado pesado repitiendo la broma una y otra vez?</p>
<p style="text-align: justify;">Acabando de escribir este artículo, me llega la noticia de que una amiga tiene un ganglio afectado y el tratamiento, al principio descartado, posiblemente será quimioterapia. Al terminar la explicación médica, mi amiga le preguntó si podría conducir, a lo que el médico le respondió: ¿tiene carnet y sabe conducir? Entonces sí. Este médico supo, por la disposición, la cordialidad y el buen ánimo de mi amiga, que se producía esa simbiosis perfecta donde el cuándo y el cómo permitían aplicar el humor.</p>
<p style="text-align: justify;">No es frivolidad, ni ingenuidad, ni incapacidad para evaluar los riesgos. Es la convicción de que estamos preparados para afrontar lo que venga.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Sara CANCA REPISO<br />
</em><em>Psicóloga<br />
</em><em>España<br />
</em><em>Publicado originalmente en en la Revista RE num. 120, edición catalana</em></p>
<p style="text-align: justify; padding-left: 40px;">&#8211; Bergson, H. (1939), <em>El reír</em>. Ediciones de la Ela Geminada, 2022.<br />
&#8211; Cassaretto, M. &amp; Martínez, P. (2009), <em>Facturación de la Escala del Sentido del Humor en estudiantes universitarios</em>. Revista de Psicología, vol. 27 (2), 287-309.</p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/07/humor-con-sentido/">Humor con sentido</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>El esfuerzo de conocerse</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/06/el-esfuerzo-de-conocerse/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Jun 2024 04:59:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relaciones humanas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Leticia SOBERÓN</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/06/el-esfuerzo-de-conocerse/">El esfuerzo de conocerse</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">A lo largo de los años me he encontrado a muchas personas que expresaban <strong>incomodidad</strong> en los <strong>espacios y tiempos vacíos</strong>, porque el <strong>silencio y la soledad</strong> les exponía a los <strong>ecos incómodos</strong> provenientes <strong>de su interior</strong> que preferían no escuchar. Unos y otros encontraban escapatorias fáciles en nuestros días: ruido / música constantes, conversación a toda costa y con cualquier persona, trabajo sin fin, entretenimiento, series, redes sociales&#8230; dispersión para no ver ni escuchar eso que les venía de dentro.</p>
<p style="text-align: justify;">Una de las muchas <strong>consecuencias</strong> de esta <strong>fuga constante</strong> es que la persona <strong>no se conoce a sí misma</strong>. No sabe por qué actúa como lo hace, no toma conciencia sobre sus propios <strong>patrones repetitivos</strong> de pensamiento y conducta, <strong>no aprende de sus errores</strong>, no se toma tiempo para <strong>valorar sus propias reacciones</strong> o conocer sus <strong>emociones dominantes</strong>, y si considera <strong>cambiar o mejorar</strong> en algún sentido, es probable que elija un <strong>objetivo poco realista</strong> y <strong>no concorde</strong> con sus capacidades reales&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando uno no se conoce a sí mismo, <strong>va ciego por la vida</strong>, no tiene una noción clara de <strong>lo que le motiva</strong>, y es normal que <strong>se tope con paredes u obstáculos</strong> que no vio mientras caminaba.</p>
<figure id="attachment_16726" aria-describedby="caption-attachment-16726" style="width: 419px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/06/man-2564902_1280.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-16726" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/06/man-2564902_1280-300x200.jpg" alt="" width="419" height="279" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/06/man-2564902_1280-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/06/man-2564902_1280-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/06/man-2564902_1280-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/06/man-2564902_1280.jpg 1280w" sizes="(max-width: 419px) 100vw, 419px" /></a><figcaption id="caption-attachment-16726" class="wp-caption-text">Foto Stocksnap en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Otra consecuencia es que las <strong>reacciones de los demás</strong> también le<strong> toman por sorpresa</strong>: no dedica tiempo a reflexionar sobre cómo son las personas de su entorno, qué les gusta o motiva, cómo son sus reacciones. Y es entonces cuando surge, con gran carga emocional, el interrogante: <strong>«¿Por qué me pasa esto a mí?»</strong> No debería de sorprendernos que las cosas nos sucedan impreparados, si no dedicamos atención y tiempo a ver nuestra propia trayectoria.</p>
<p style="text-align: justify;">Conocerse a uno mismo no es tarea fácil, ni siempre grata. Solemos tener una<strong> idea vaga</strong> —y con frecuencia negativa— sobre nosotros mismos, tomada en gran parte de lo que nos <strong>dijeron en la infancia</strong>, de <strong>cómo nos trataron</strong> y qué experiencia tuvimos durante <strong>la fase escolar</strong>. En la <strong>adolescencia</strong> esa imagen seguramente <strong>cambió mucho</strong>, y empezó a depender del tipo de cuerpo que desarrollamos en esa etapa, lo que nos expresaban los amigos y amigas, la comparación con los modelos de referencia (actrices y actores, cantantes, futbolistas, influencers, etc.)&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Pero de nuevo: no podemos tener un conocimiento de nosotros mismos a base de mensajes más o menos inconexos, divergentes a veces, emitidos con mayor o menor afecto y lucidez. Es necesario tomarse tiempo para analizarlos y asimilarlos de manera personal, filtrar lo más veraz y dejar fuera lo falso. Y sobre todo: para <strong>construir nuestra propia</strong> y <strong>madura</strong> <strong>imagen de nosotros mismos</strong> necesitamos ver cómo es nuestra actuación real en la vida. Qué es lo que realmente hacemos. Allí nos conocemos con nitidez.</p>
<h4 style="text-align: justify;">Una dinámica de vivencia/aceptación/conocimiento</h4>
<p style="text-align: justify;">¿Por dónde se empieza?</p>
<ol style="text-align: justify;">
<li>Curiosamente, por la <strong>experiencia de vivir</strong>. La <strong>vivencia de ser</strong> es el «clavo» del que pueden colgarse la aceptación y el conocimiento de sí mismos. El<strong> conocimiento de sí no es</strong> antes que nada un <strong>ejercicio intelectual</strong>, sino <strong>previamente es vital</strong>. Experimentarnos vivos es pararse, tomar conciencia de existir, paladeando el momento presente. Y para ello requerimos silencio.</li>
<li>Al paladear el simple hecho de existir, si lo valoramos, surge la experiencia de que es algo bueno, algo en realidad sorprendente y valioso: viene entonces<strong> la aceptación</strong> <strong>de ese estar existiendo</strong>. Si no nos damos un «sí» de entrada, difícilmente nos atreveremos a entrar en el conocimiento de los detalles. Esa aceptación que nos damos por el simple hecho de ser, es condición necesaria para dar el siguiente paso.</li>
<li>Entonces podemos adentrarnos en <strong>conocer y comprender</strong> la maraña del cómo somos, qué nos pasa, por qué nos pasa&#8230; y empezar a procesar lo que los demás nos indican sobre nosotros mismos. Soy quien soy y como soy&#8230; o nada. ¡Y ver que, al existir, estamos en constante transformación (hacia adelante o no, depende de nosotros&#8230;). Soy lo que soy, más lo que puedo llegar a ser. Tengo en mi interior la semilla de mi propio futuro.</li>
<li>Para ello es también necesaria la<strong> amistad auténtica</strong> con personas que te ayuden en este no fácil proceso. Alguien <strong>que te quiere y acepta</strong>, ojalá, <strong>tal como eres</strong>, para poder sostenerte cuando es difícil asumir eventos o decisiones de tu propia vida que desearías no haber tomado.</li>
</ol>
<p style="text-align: justify;">Parte clave de la <strong>madurez en las personas</strong> consiste precisamente en <strong>aceptarnos</strong> <strong>sabiendo quiénes somos</strong>, en un proceso progresivo y dinámico entre aceptarse / conocerse / transformarse / aceptarse / conocerse&#8230;.</p>
<p style="text-align: justify;">Este es un <strong>camino esforzado</strong>, pero nos ayuda a vivir cada día con<strong> mayor paz y sosiego</strong>, dejando que el silencio no sea un enemigo a evitar, sino el gran compañero que nos ayuda a entendernos mejor y desarrollarnos como personas.</p>
<p><em>Leticia SOBERÓN MAINERO<br />
</em><em>Psicóloga y doctora en comunicación<br />
</em><em>Madrid, junio 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/06/el-esfuerzo-de-conocerse/">El esfuerzo de conocerse</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>¿Yo soy mi cuerpo?</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/10/yo-soy-mi-cuerpo/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Oct 2023 04:59:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relaciones humanas]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[autoestima]]></category>
		<category><![CDATA[Leticia Soberón]]></category>
		<category><![CDATA[Un mundo injustamente desigual]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Leticia SOBERÓN</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/10/yo-soy-mi-cuerpo/">¿Yo soy mi cuerpo?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Se suele decir que uno no «tiene un cuerpo», sino que «<strong>es su cuerpo</strong>«. A mi entender es una gran verdad, aunque <strong>parcial</strong> como veremos.</p>
<p style="text-align: justify;">Cada persona es irrepetible, <strong>Empieza a existir</strong> a partir de la configuración de su código genético único, cuando se unen ese espermatozoo y ese óvulo precisos que dieron lugar a su existencia. <strong>El cuerpo y su dotación genética</strong> son factores básicos que determinan, en gran medida, lo que la persona experimenta como su<strong> identidad individual</strong>. Y es la sede inevitable de todo el desarrollo de nuestra vida: complexión, color de piel, ojos y cabello, responsividad básica del sistema nervioso, genética de partida en cuanto a nuestra salud&#8230;</p>
<p style="text-align: justify;">Al mismo tiempo, <strong>somos seres sociales. Nacemos e interactuamos</strong> desde antes de nacer, <strong>con otras personas</strong>. Primero con la madre, e inmediatamente después, con quien nos cuida, en un ambiente más o menos positivo, seguro y estimulante. Empezamos a entrar en una <strong>simbología propia de la cultura</strong> en que nacimos: gestos, ritmo de cuidados, <strong>lenguaje</strong>, tipo de alimentación. Y todo ese entorno es la base para <strong>construir el significado, el valor mayor o menor</strong> que nos daremos <strong>a nosotros mismos</strong>, a los demás y a lo que nos rodea.</p>
<p style="text-align: justify;">Sucede que <strong>en torno a los 3 años</strong>, en situaciones normales, <strong>emerge un «yo» individual</strong>, que es la vivencia subjetiva de uno mismo, que empieza a <strong>«darse cuenta» de que existe</strong>; empieza a recoger <strong>información para valorar</strong> (asignar la calificación de «amable» o «rechazable») a ese cuerpo, al conjunto de lo que se es. De pequeños vamos <strong>interpretando lo que nos sucede</strong>, y que nos orienta, nos sitúa.</p>
<p style="text-align: justify;">A lo largo de la infancia, cuando uno dice «yo», es <strong>un yo en construcción</strong>, en desarrollo. La identidad personal se desarrolla en un <strong>diálogo interno y externo</strong>, consigo mismo y con los demás. La persona va siendo, va sintiéndose sí misma en relación con los «tú» que le rodean.</p>
<p style="text-align: justify;">En este diálogo y en esa construcción, incide fuertemente <strong>el entorno cultural</strong> en el que vivimos.</p>
<p style="text-align: justify;">El factor social aquí es importante. Primero, porque el ambiente familiar más cercano <strong>nos hace de espejo</strong>. Y <strong>no siempre</strong> es un <strong>espejo amable</strong>. Con frecuencia, niños que <strong>han vivido en su casa el rechazo</strong> a su persona o a alguien que convive cercanamente, <strong>son a su vez rechazantes y generadores de bullying</strong> o acoso.  En las escuelas y en las redes, el bullying suele referirse a la <strong>valoración negativa</strong> sobre<strong> la corporalidad</strong> de las víctimas. ¡Cuánto sufrimiento inútil e injusto con los que lo padecen! Todos estamos inextricablemente unidos a nuestro cuerpo, no podemos vivir sin él. Nadie tiene mérito ni culpa sobre su dotación genética ni de cómo fue tratado en la infancia.</p>
<p style="text-align: justify;">Nuestra<strong> sociedad digital y de la imagen</strong> da un gran valor a los <strong>modelos de belleza en boga,</strong> y millones de personas dedican mucho tiempo -si pueden- a modelarse a sí mismas de acuerdo con esos parámetros. Para la mayoría de las personas, si empiezan a vivenciar una sensación <strong>de extrañeza y rechazo</strong> del propio <strong>cuerpo,</strong> padecen<strong> infelicidad y desazón</strong>. Y origina en muchos de ellos, en nuestro tiempo, la decisión de realizarse <strong>cirugías estéticas</strong> más o menos invasivas, que <strong>homologan</strong> cada cuerpo con el estándar admitido como bello. Tratan su piel como si fuera plástico que se puede cortar por aquí o por allá sin consecuencias.</p>
<h3 style="text-align: justify;">La decisión clave</h3>
<p style="text-align: justify;">Por eso, cuando culmina su desarrollo personal, la persona se ve abocada a tomar <strong>una decisión</strong> más o menos consciente: <strong>ser ella misma queriendo serlo</strong> y acogiendo su realidad, o <strong>ser ella misma rechazándose</strong> y despreciando sus fundamentos (su cuerpo, su genética, su yo).</p>
<p style="text-align: justify;">Esta opción, según lo que decidamos hacer, nos conduce por <strong>caminos vitales muy distintos</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Asumir con sencillez nuestra realidad</strong> <strong>de base</strong> nos ayuda precisamente a <strong>desarrollar lo más posible nuestras capacidades, y </strong>comportarnos del modo que elijamos. Nos facilita cuidar el cuerpo -ese que nos configura y en el que vivimos hasta la muerte-, gestionando sus límites con<strong> buen humor</strong> y flexibilidad. A esta opción la llamamos autoestima. Conocerse, aceptarse y quererse.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Rechazar nuestro cuerpo</strong> y <strong>desarraigarnos</strong> de él, nos conducirá finalmente a un<strong> callejón sin salida de desencanto</strong> e infelicidad, aunque lo transformemos en un <strong>maniquí aparentemente perfecto</strong>. Esa perfección no se alcanzará nunca porque está en nuestra mente. Y esta escasa estima de la propia realidad nos empobrece también <strong>en las relaciones con los demás</strong>.</p>
<figure id="attachment_12239" aria-describedby="caption-attachment-12239" style="width: 458px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/pretty-woman-635258_1280.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-12239" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/pretty-woman-635258_1280-300x200.jpg" alt="Ser bella según el estándar" width="458" height="305" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/pretty-woman-635258_1280-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/pretty-woman-635258_1280-1024x682.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/pretty-woman-635258_1280-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/10/pretty-woman-635258_1280.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 458px) 100vw, 458px" /></a><figcaption id="caption-attachment-12239" class="wp-caption-text"><em>Nos queremos homologar a la belleza estándar</em></figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Así que se suele vivir, sobre todo en la juventud, entre el deseo de aprecio por parte de otros, y el fastidio de que eso no se logra del todo.</p>
<p style="text-align: justify;">Es<strong> difícil entendernos a nosotros mismos</strong>. Los seres humanos somos de una complejidad extraordinaria. Solemos <strong>valorar muy poco</strong> lo que nos muestran los <strong>sorprendentes descubrimientos</strong> de la neurociencia sobre cómo funciona el cerebro, cómo todo en nuestro sistema nervioso está conectado también con el sistema digestivo, cómo emergen las emociones y de qué manera y todo el resto de avances científicos acerca de la genética, la epigenética, la microbiota&#8230; Todo ello <strong>puede pasar inadvertido</strong> a quien sólo desea <strong>tener una imagen aceptada por otros</strong>.</p>
<h3 style="text-align: justify;">¿Qué hacer, entonces?</h3>
<p style="text-align: justify;">Ya que nuestro &#8216;yo&#8217; es capaz de <strong>tomar conciencia de sí</strong>, capaz de «darse cuenta de que se da cuenta», valorarse y plantearse objetivos, avancemos en la<strong> aceptación de los fundamentos de nuestro ser y que no podemos cambiar.</strong> Y entonces tendremos la energía y la alegría para desarrollarnos del mejor modo posible, eligiendo ser nuestra «mejor versión».</p>
<p style="text-align: justify;">Asumir que somos nuestro cuerpo, pero también somos la actitud que tenemos respecto a él; nos configura nuestro modo de acoger la realidad o rechazarla, y en síntesis, nuestra capacidad de ser felices.</p>
<p><em>Leticia SOBERÓN MAINERO<br />
</em><em>Psicóloga y doctora en comunicación<br />
</em><em>Madrid, octubre 2023</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/10/yo-soy-mi-cuerpo/">¿Yo soy mi cuerpo?</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Reducir el estrés para saborear la vida</title>
		<link>https://www.revistare.com/2022/09/reducir-el-estres-para-saborear-la-vida/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Sep 2022 04:57:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[autoestima]]></category>
		<category><![CDATA[Daniel Gabarró]]></category>
		<category><![CDATA[estrés]]></category>
		<category><![CDATA[eustrés]]></category>
		<category><![CDATA[psicopedagogía]]></category>
		<category><![CDATA[Reducir el estrés para saborear la vida]]></category>
		<category><![CDATA[saborear la vida]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Daniel GABARRÓ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/09/reducir-el-estres-para-saborear-la-vida/">Reducir el estrés para saborear la vida</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_8342" aria-describedby="caption-attachment-8342" style="width: 400px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/saborear-la-vida.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-8342" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/saborear-la-vida-300x200.jpg" alt="saborear la vida" width="400" height="267" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/saborear-la-vida-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/saborear-la-vida-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/saborear-la-vida-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/saborear-la-vida-1320x880.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/saborear-la-vida.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8342" class="wp-caption-text">«Otro elemento importante es la naturaleza y lo que se llama<br />&#8216;baños de bosque&#8217;, es decir, tener contacto con la naturaleza,<br />ya que esto equilibra nuestra biología.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">A menudo cuando estamos estresados percibimos la realidad de manera desenfocada y no deja centrarnos en lo que realmente es significativo hacer.</p>
<p style="text-align: justify;">Una cierta cantidad de estrés, el <em>eustrés</em>, es buena porque permite estar activos, hacer cosas&#8230; Lo que pasa es que cuando esta potencia es desmesurada nos sentimos abrumados y agotados, y nos preguntamos: «Cuando mi vida se llena de estrés, ¿qué estrategias puedo usar?».</p>
<p style="text-align: justify;">Ofrezco cinco pautas muy prácticas que pueden ser útiles para reducir nuestro estrés:</p>
<p style="text-align: justify;"><em>La primera es la biología</em>: Cuando queremos reducir el estrés debemos tener presente que tenemos un cuerpo que tiene su dinámica, su normativa y debemos cuidarlo para tener menos estrés. Los estudios científicos dicen que dormir un mínimo de siete horas facilita no tener estrés, y las personas que duermen menos tienen una tendencia a no descansar bien y, a menudo, nuestra mente no funciona como debería funcionar. Por eso, hay que vigilar con la dieta física y psicológica, es decir, no mirar la televisión, las telenovelas, un thriller justo antes de dormir, porque lo último que entra en nuestra mente es lo que marca nuestro sueño.</p>
<p style="text-align: justify;">También es importante la respiración, ya que calma la mente y el cuerpo. Cuando respiramos con calma y profundamente, automáticamente nuestra mente se calma. Esta evidencia científica es muy útil enseñarla incluso a los niños.</p>
<p style="text-align: justify;">Otro elemento importante es la naturaleza y lo que se llama «baños de bosque», es decir, tener contacto con la naturaleza, ya que esto equilibra nuestra biología. Además, hacer deporte suave, tener cada día un rato de movimiento, tener una alimentación sana: comer preferentemente fruta, y verdura y mantener relaciones humanas cercanas y gozosas.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>La segunda estrategia es reeducar la mente</em>: Para gestionar nuestro estrés es importante gobernar la propia mente. El estrés es una tensión que sentimos dentro nuestro. ¿Cuál es el origen de lo que yo siento? ¿El origen de todos mis sentimientos? ¿De dónde han aparecido? Mientras no sepamos cómo funcionamos por dentro, difícilmente podremos gobernar nuestro interior. Y lo más importante para poder tener una vida significativa es que yo mande dentro de mí. Es decir, gobernar lo que siento, lo que he decidido ser, lo que genera la atmósfera emocional y sentimental. Todo lo que yo siento nace de lo que yo pienso, tiene que ver con mis voces interiores. Si nos hubieran enseñado a ser amigos de nuestras voces, podríamos estar feliz con nuestros pensamientos.</p>
<figure id="attachment_8382" aria-describedby="caption-attachment-8382" style="width: 360px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/reloj.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-8382" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/reloj-300x200.jpg" alt="" width="360" height="240" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/reloj-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/reloj-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/reloj-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/reloj-1320x880.jpg 1320w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/07/reloj.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8382" class="wp-caption-text">«Los estudios científicos dicen que dormir un mínimo<br />de siete horas facilita no tener estrés.»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Para reeducar la mente hay que identificar los pensamientos y voces que tenemos, que nos maltratan: que juzgan, comparan&#8230; Esto significa que no te aceptas tal y como eres, que no te quieres. Identificarlos y no fusionarnos con ellos, es decir, no luchar contra ellos porque entonces crecen. No hacerles caso. Abrazarlos desde un espacio de calma y reeducarlos para que me hablen diferente. Les das una forma nueva de relacionarte contigo, un nuevo idioma. Sustituir lo que te dicen por cosas que valgan la pena.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>La tercera estrategia es parar, respirar y mirar: </em>Es necesario que te detengas un rato y tomar conciencia de ti mismo y mientras respiras te das cuenta de ti y que «yo» estoy mirando, «yo» estoy aquí, ese «yo» que está inmóvil y siempre es idéntico. Cuando nos paramos llegamos a tocar el fondo del ser humano. Esto lo puedes hacer en cualquier momento y lugar, buscar tu fondo y allí hay un espacio de calma que va mucho más allá del estrés.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>La cuarta es la higiene emocional</em>: Cada día hacemos una higiene física, pero a lo largo del día también nos cargamos emocionalmente y tenemos que tener un espacio para dejar ir las tensiones. Hay una serie de actividades que dejan ir estas tensiones emocionales con la voz y con el cuerpo. Buscar un entorno seguro y un sistema sencillo como la piscina, bailar, cantar, gritar, pero hay que mover el cuerpo para no tensarse.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>La quinta y última estrategia es actuar desde los valores</em>: El primer paso es descubrir los propios valores y una forma bastante razonable de hacerlo es en acción, en cosas que ya hago, no en aquellas que me gustaría hacer. Nosotros vivimos exactamente la cantidad de amor que somos capaces de movilizar, es decir, yo no puedo vivir el amor que tú me tienes, sino el amor que yo te tengo a ti. Y visto desde esta perspectiva, debemos descubrir nuestros valores para actuar desde ellos y nuestra vida se llenará de autoestima porque nos sentiremos valiosos, es decir, la autoestima aparece como una consecuencia natural. Una vez descubiertos los valores, actuar sólo dentro de tu realidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Todo este recorrido invita a hacer las cosas sin obligación, lo hacemos porque lo hemos decidido.</p>
<p><em>Daniel GABARRÓ<br />
</em><em>Maestro y psicopedagogo<br />
</em><em>Publicado originalmente en RE catalán núm. 107</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/09/reducir-el-estres-para-saborear-la-vida/">Reducir el estrés para saborear la vida</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>La dialéctica de los espejos</title>
		<link>https://www.revistare.com/2020/06/la-dialectica-de-los-espejos/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Jun 2020 04:57:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pliego monográfico]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[aceptación]]></category>
		<category><![CDATA[autoestima]]></category>
		<category><![CDATA[Gemma Cánovas Saus]]></category>
		<category><![CDATA[imagen corporal]]></category>
		<category><![CDATA[imagen subjetiva]]></category>
		<category><![CDATA[La dialéctica de los espejos]]></category>
		<category><![CDATA[moda]]></category>
		<category><![CDATA[percepción]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Gemma CÁNOVAS</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/06/la-dialectica-de-los-espejos/">La dialéctica de los espejos</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>La percepción subjetiva de la imagen corporal y la autoestima profunda</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Referirnos a la percepción de la imagen corporal inevitablemente conecta con la imagen que nos devuelven los espejos. Por una parte, el espejo no únicamente en el concepto de espejo físico en el que nos miramos a diario para arreglarnos, sino también aquel tipo de espejo en el que se percibe la imagen de la propia identidad. Así de esta forma interactúa la imagen que el espejo real nos devuelve con el espejo interior que tiene que ver con la percepción subjetiva de cada uno de nosotros, y no siempre los dos devuelven la misma percepción. En esta dialéctica entre el espejo real y el espejo subjetivo se establece la concordancia o disonancia de la propia imagen del cuerpo real que podemos tocar y que analizan los médicos cuando es necesario. El cuerpo real está conectado al cuerpo emocional, prueba de ello es que determinados estados emocionales pueden afectar al organismo y se pueden somatizar las emociones poco elaboradas psicológicamente y que el inconsciente registra.</p>
<figure id="attachment_5429" aria-describedby="caption-attachment-5429" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/04/espejos-dialectica.jpeg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-5429 size-medium" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/04/espejos-dialectica-300x240.jpeg" alt="" width="300" height="240" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/04/espejos-dialectica-300x240.jpeg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/04/espejos-dialectica-600x480.jpeg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/04/espejos-dialectica.jpeg 721w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-5429" class="wp-caption-text">«Sabemos que la presión tradicional<br />está ejercida hacia las mujeres y<br />hacia las todavía niñas»<br />(imagen: Hans van Reenen)</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Así pues, la imagen que percibimos del propio cuerpo tiene mucho que ver con la autoestima profunda, no con una autoestima superficial que solo contempla la adecuación o inadecuación a unos cánones sociales establecidos, lo que a menudo se llama tener «una buena presencia», sino que tiene que ver con la aceptación global y profunda del ser en toda su dimensión; la esencia de la identidad personal, con el conjunto de creencias, criterios, valores, aprendizaje vital, afán de superación, recorrido vital, limitaciones, etc., siendo conscientes que estamos siempre haciendo un camino evolutivo en el cual los errores y los fracasos forman parte también del proceso de crecimiento personal.</p>
<p style="text-align: justify;">Una parte del discurso social nos muestra imágenes de cuerpos ideales: publicidad, series de TV, revistas del corazón, moda&#8230; Pero en el mundo real la diversidad de cuerpos es tan múltiple como la diversidad de las personas. Estas imágenes sociales ideales, que actualmente se dirigen también a los hombres como posibles consumidores. Pero sabemos que la presión tradicional está ejercida hacia las mujeres y hacia las todavía niñas hasta el punto que muchas madres se quejan de no encontrar en las tiendas ropa infantil a partir de los ocho o nueve años de edad para sus hijas, favoreciendo así la precocidad desconectada de la etapa evolutiva; a veces se pueden observar niñas con tacones o maquilladas para ir por la calle o al colegio sin ser precisamente carnaval. Son manifestaciones de este estado de cosas. Las cirugías estéticas para modificar el volumen del pecho en adolescentes u otro tipo de modificaciones quirúrgicas innecesarias, especialmente en etapas vulnerables del desarrollo, son otro ejemplo de estas influencias que conducen a la no aceptación del cuerpo tal como es y a la idealización de un cuerpo estándar. Esta situación patológica se puede considerar un síntoma social, que asociada a posibles conflictos emocionales, puede dar lugar a trastornos en la alimentación en preadolescentes, adolescentes o también en la vida adulta.</p>
<figure id="attachment_5427" aria-describedby="caption-attachment-5427" style="width: 331px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/04/espejos-dialectica.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-5427 size-bd-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/04/espejos-dialectica-331x219.jpg" alt="" width="331" height="219" /></a><figcaption id="caption-attachment-5427" class="wp-caption-text">«La autoestima profunda &#8230; tiene que ver con<br />la aceptación global del ser en toda su dimensión»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Un ejemplo ilustrativo: una niña a la que llamaré Ingrid, para preservar su identidad, de trece años, se pasaba horas en los probadores de ropa poniendo a prueba la paciencia de su madre, ya que ninguna pieza de ropa le parecía que le quedaba bien, con todas se sentía «fea y gorda» según sus propias palabras, y acostumbraba a volver a casa, después de toda una tarde de tiendas, sin haber adquirido nada. Esta misma jovencita que hacía psicoterapia en mi consulta, le confesaba a su tutora que no se gustaba y ésta profesional, con toda su buena fe para ayudarla, le recomendaba que se situara delante del espejo y se dijera cada día a sí misma: «soy estupenda y soy guapa», pero a pesar de estos esfuerzos, el espejo siempre le devolvía la imagen subjetiva de ella misma, una imagen desvalorizada que no tenía que ver únicamente con su cuerpo físico real, sino con la falta de autovaloración personal profunda en otras áreas de su personalidad como, por ejemplo, el no convencimiento de su potencial creativo, cognoscitivo, capacidad empática hacía los demás, etc., ya que no podía ni destacar tres virtudes suyas cuando se le preguntaba al respecto. Conforme pudo ir superando la percepción distorsionada de sí misma en otros aspectos, en paralelo pudo, también de forma progresiva modificar la imagen corporal.</p>
<p style="text-align: justify;">El concepto de salud, evidentemente, ha de contemplar la salud corporal y esto quiere decir que si hay sobrepeso excesivo que puede afectar a la salud personal se deberán tomar medidas al respecto, al igual que pasa con un peso por debajo de lo recomendable. Esto tiene que ver con cuidarse sin obsesiones, quererse de forma sana y no depender de determinados ideales de belleza impuestos desde el exterior.</p>
<p style="text-align: justify;">El primer espejo que encuentra un recién nacido es la figura materna que le devuelve el sentido de su existencia como sujeto diferenciado. A los seis meses aproximadamente aparece lo que se define en la literatura especializada como la «etapa del espejo» o «alegría delante del espejo»; el niño se alegra cuando encuentra su imagen reflejada y esta alegría tiene que ver con el reconocimiento de su nueva identidad, la base del «yo». Esta misma aceptación y satisfacción del hecho de vivir es la que debemos reencontrar a lo largo de la vida en sus diferentes etapas y no se trata de un narcisismo patológico, es necesario aclararlo, sino de celebrar la propia existencia.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Gemma CÁNOVAS SAUS<br />
</em><em>Psicóloga Clínica-Psicoterapeuta<br />
</em><em>Publicado originalmente en RE catalán núm. 98</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/06/la-dialectica-de-los-espejos/">La dialéctica de los espejos</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Propósitos de año nuevo</title>
		<link>https://www.revistare.com/2020/01/propositos-de-ano-nuevo/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Elena Giménez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Jan 2020 06:00:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[año nuevo]]></category>
		<category><![CDATA[autoestima]]></category>
		<category><![CDATA[Elena Giménez]]></category>
		<category><![CDATA[objetivos]]></category>
		<category><![CDATA[propósitos]]></category>
		<category><![CDATA[Propósitos de año nuevo]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Ir al gimnasio, hacer dieta, tener salud, suerte... forman parte de las listas de propósitos o deseos que...</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/01/propositos-de-ano-nuevo/">Propósitos de año nuevo</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Ir al gimnasio, hacer dieta, dejar de fumar, hacer un viaje…, tener salud, suerte, trabajo…, o cuestiones más universales como desear la paz en el mundo, forman parte de muchas de las listas que frecuentemente las personas elaboran al inicio de un nuevo año. Animados por la “magia” de las fiestas, el bullicio de la sociedad despidiendo un año y dando la bienvenida al otro, en todos los países del Este al Oeste, progresivamente, desde las islas Kiritimati, Samoa y Tokelau en el Océano Pacífico. Como si el paso de un año a otro abriera una gran puerta por la que acceder a nuevas oportunidades, a posibles cambios en la vida o a una vida nueva; son 365 días «por llenar» y se abre un amplio abanico de posibilidades.</p>
<figure id="attachment_5132" aria-describedby="caption-attachment-5132" style="width: 423px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/Globo.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-5132 " src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/Globo-300x235.jpg" alt="" width="423" height="332" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/Globo-300x235.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/Globo-1024x802.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/Globo-600x470.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/Globo-1536x1202.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/Globo.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 423px) 100vw, 423px" /></a><figcaption id="caption-attachment-5132" class="wp-caption-text">Según cuenta la tradición, los globos mensajeros llevan los deseos donde se hacen realidad, y entre más alto lleguen, es más probable que desde el cielo respondan a esas peticiones.</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Por otro lado, estarían también los propósitos o deseos inducidos como por ejemplo sería que, al empezar el mes de enero (también al inicio del curso), se lanzan al mercado múltiples colecciones de objetos, libros, fascículos encuadernables, nuevas o repetidas del anterior año. Su publicidad invita a empezarlas con el año nuevo, alimentando la sensación de que poco a poco conseguir un objetivo propuesto, aunque sea influido por la propaganda: completar toda la colección de coches de época, muñecas de porcelana, construir un barco, etc. Pero, no siempre se consigue, en muchas ocasiones no se pasa de las primeras entregas. No era tan real la motivación para hacer la colección, o no cumple la expectativa que se tiene al iniciarla, o&#8230; ¿Posible riesgo?, que acreciente el peso de ¡una cosa más que empiezo y no acabo!</p>
<p style="text-align: justify;">No es fácil que todo aquello que se ha incluido en la lista para el nuevo año se consiga. Queda claro que no es lo mismo hacer una lista de deseos o de propósitos. Muchas veces parte de esa lista fracasa al plantearse propósitos de forma vaga o deseos infundados. A veces es necesario aplicar técnicas o pautas que pueden ayudar a alcanzar los objetivos. Incluso se pueden encontrar consejos diarios para facilitar el alcanzar el reto planteado al realizar cada día el paso indicado para, según indican, perder peso, ser feliz, etc. Ante todo evitar que, tras repetir año tras año los mismos propósitos que no se cumplen o realizan, cause un aumento progresivo del sentimiento de fracaso.</p>
<figure id="attachment_5126" aria-describedby="caption-attachment-5126" style="width: 401px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/árbol-de-los-deseos.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-5126" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/árbol-de-los-deseos-300x300.jpg" alt="" width="401" height="401" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/árbol-de-los-deseos-300x300.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/árbol-de-los-deseos-1024x1024.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/árbol-de-los-deseos-150x150.jpg 150w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/árbol-de-los-deseos-600x600.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/árbol-de-los-deseos-1536x1536.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2020/01/árbol-de-los-deseos.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 401px) 100vw, 401px" /></a><figcaption id="caption-attachment-5126" class="wp-caption-text">«Cuenta la leyenda que el árbol, que representa el universo, nos dará aquello que a través de nuestros deseos proyectemos en él&#8230;»</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Es importante plantearse siempre nuevos propósitos, retos y proyectos. Y fechas como el inicio del año, el aniversario o después de vacaciones, con el inicio del curso escolar, invitan a hacerlo. Son necesarios para seguir avanzando conscientemente en el día a día, para crecer y desarrollarse, para vivir plenamente como ser humano.</p>
<p style="text-align: justify;">Vivir un día podría ser similar a toda una vida, desde el nacimiento hasta la muerte, siendo el abandono del dormir como un ensayo para aprender a morir. También cada día se puede ejercitar el vivir la motivación que lleva a preparar la lista de deseos y propósitos, el entusiasmo y esperanza que genera el tenerla y la alegría que surge de cada objetivo que se alcanza.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Enero 2020</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2020/01/propositos-de-ano-nuevo/">Propósitos de año nuevo</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Aprender a bien querer</title>
		<link>https://www.revistare.com/2018/08/aprender-a-bien-querer/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Elena Giménez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Aug 2018 05:00:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[aceptación]]></category>
		<category><![CDATA[aprender a bien querer]]></category>
		<category><![CDATA[autoestima]]></category>
		<category><![CDATA[Natàlia Plá]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La autoestima tiene mucho de adecuación a la realidad y casi nada de esa tendencia a la sobrevaloración a la que coloquialmente se la asocia. Más bien tiene que ver con una aceptación afectiva de la realidad.</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/08/aprender-a-bien-querer/">Aprender a bien querer</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-size: 14pt;"><em><strong>Pilar de la autoestima</strong></em></span></p>
<p style="text-align: justify;">En los últimos años se han multiplicado las publicaciones, cursos y conferencias que se desarrollan alrededor del tema de la autoestima. Tal vez eso no sea ajeno al contexto sociocultural circundante, tremendamente interesado en la denominada «calidad de vida». Siguiendo esa intuición, podríamos considerar significativo que las personas perciban que sentirse a gusto consigo mismas es una base adecuada y hasta necesaria para poder disfrutar de dicha calidad de vida. En último término, se hallaría relacionado con la capacidad de disfrutar de la mera vida en sí, independientemente de las circunstancias que la rodeen.</p>
<figure id="attachment_3508" aria-describedby="caption-attachment-3508" style="width: 510px" class="wp-caption alignnone"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/08/Imagen-PORTADA-63.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-3508" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/08/Imagen-PORTADA-63-300x300.jpg" alt="" width="510" height="510" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/08/Imagen-PORTADA-63-300x300.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/08/Imagen-PORTADA-63-150x150.jpg 150w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/08/Imagen-PORTADA-63-1022x1024.jpg 1022w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/08/Imagen-PORTADA-63-600x601.jpg 600w" sizes="auto, (max-width: 510px) 100vw, 510px" /></a><figcaption id="caption-attachment-3508" class="wp-caption-text">Diseño: Espai Visual</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">De otro lado, podemos inducir de esa misma proliferación de materiales sobre la autoestima, que buen número de personas andan poco o nada conformes con su modo de ser. Y, en la otra cara de la medalla, que otros tantos se relacionan con sus semejantes desde las premisas del no aprecio y la no aceptación de su concreta forma de ser. La materia prima para el conflicto, personal y social, está servida.</p>
<p style="text-align: justify;">La autoestima tiene mucho de adecuación a la realidad y casi nada de esa tendencia a la sobrevaloración a la que coloquialmente se la asocia. Tener la autoestima alta no debería ser sinónimo de convencimiento de que uno es poco menos que la octava maravilla del mundo. En puridad, podríamos decir que todo ser humano, por el mero hecho de existir ya es esa maravilla; sin necesidad de que le adornen unas u otras condiciones. La autoestima pasa por ser capaz de valorar la desnudez de la existencia en sí misma. Las «22 historias clínicas —<em>progresivas</em>— de realismo existencial» de Alfredo Rubio terminan diciendo: «Y&#8230; quizá te diría que para ser digno de amor, basta casi sólo con existir&#8230; Con existir realmente.»</p>
<p style="text-align: justify;">De ahí que no coincidamos con esas pseudoterapias para el aumento de la autoestima que en aras de un supuesto crecimiento personal abonan comportamientos egocéntricos, inmaduros o insolidarios. Autoestimarse no supone convertirse en el único centro del universo. Amarse bien no implica considerarse casi lo único digno de ser amado. Ser considerados consigo mismos no implica no serlo con los demás. El verdadero crecimiento humano de la persona pasa por ser capaces de considerar que todos somos centros en este mundo y realidad que compartimos. Por tanto, centros relativos con capacidad de descentrarse de sí mismos para admitir en determinadas circunstancias al otro, que, a su vez, también es un centro relativo. Es decir, todos somos tremendamente importantes al tiempo que todos somos igualmente precindibles. En un mundo donde la estructura de red se extiende a cada vez más aspectos, la autoestima pasa por reconocerse un nudo de esa red; un nudo de los muchos que la constituyen y la hacen ser lo que es. Todos importantes pero todos contingentes.</p>
<p style="text-align: justify;">Desde esta premisa podemos también reubicar los conceptos a los que se asocia la autoestima. Esta tiene que ver con el aprecio, con la valoración, con el ajustamiento. Por supuesto que también tiene que ver con un tipo de amor; en el fondo, casi todo en esta vida tiene que ver algo con ello. Pero en absoluto remite a ningún tipo de <em>amor ciego</em>. La autoestima es tremendamente realista. Aprecia aquello que es por el hecho de ser y por ser precisamente así, del único modo que le es posible a cada uno. La autoestima es un modo de acercarse a la propia realidad —también a la ajena— y quererla en lo que es, tanto en sus grandezas como en sus pequeñas miserias. Es una justa valoración, o sea, una valoración llena de justicia que no es otra cosa que conformidad al ser.</p>
<p style="text-align: justify;">Sí, la autoestima tendría mucho que ver con una aceptación afectiva de la realidad. Y también con la generación de valores, esas cualidades positivas que hacen estimable una realidad —por tanto, también una persona— y la hacen considerar beneficiosa para toda la sociedad.</p>
<p style="text-align: justify;">Por todos estos argumentos expuestos, se comprenderá que en este monográfico dedicado al tema huyamos de la banalización de este concepto, de la simplicación un tanto burda en la que se cae cuando se intenta edulcorar la realidad como si de una estrategia de marketing se tratara. No hay que vender el producto de nuestra persona. No hay que disfrazar engañosamente la realidad para que sea digna de ser amada; se trata de adquirir la madurez suficiente para ser capaces de amar la verdad de lo que somos, personal y socialmente.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Elena GIMÉNEZ y Natàlia PLÁ</em><br />
<em>Publicado en RE 63</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/08/aprender-a-bien-querer/">Aprender a bien querer</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Sin nada</title>
		<link>https://www.revistare.com/2018/07/sin-nada/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Jul 2018 04:58:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Social / Solidaridad]]></category>
		<category><![CDATA[Acogida]]></category>
		<category><![CDATA[autoestima]]></category>
		<category><![CDATA[dignidad]]></category>
		<category><![CDATA[diversidad]]></category>
		<category><![CDATA[Esther Borrego Linares]]></category>
		<category><![CDATA[fraternidad]]></category>
		<category><![CDATA[igualdad]]></category>
		<category><![CDATA[migración]]></category>
		<category><![CDATA[Sin nada]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Esther BORREGO</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/07/sin-nada/">Sin nada</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Hace unos días viví una de las situaciones más difíciles profesionalmente que me ha tocado, no lo esperaba, al menos no tal como sucedió.</p>
<p style="text-align: justify;">Vivir en una casa de acogida porque tu situación te ha llevado a perderlo todo, ya es de por sí, difícil de asumir, aún cuando vienes de años privado de libertad y de dos meses esperando la deportación, todo ello no te hace recibir la oportunidad como tal de forma natural y mucho menos agradecerla.</p>
<p style="text-align: justify;">Sí, esta es muy resumida la historia del protagonista que inspira mi reflexión de hace unos días y de aún hoy.</p>
<figure id="attachment_3353" aria-describedby="caption-attachment-3353" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/07/sin-nada.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-3353 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/07/sin-nada-1024x556.jpg" alt="" width="660" height="358" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/07/sin-nada-1024x556.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/07/sin-nada-300x163.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/07/sin-nada-600x326.jpg 600w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-3353" class="wp-caption-text">Fotografía: Ismael Suárez</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Cuando has dejado todo: familia, país, tierra, historia, raíz&#8230; todo lo que te ha configurado para buscar un porvenir, y al llegar a destino lo que vives es muy complicado, y además lo vives sin «papeles» sin nada que te otorgue una identidad jurídica en ningún país, entonces lo que parece vivirse es en un túnel largo, tan largo que no te permite ver la salida, ni tan siquiera la luz, probablemente ni intuir que está ahí por mucho que te lo digan.</p>
<p style="text-align: justify;">Así era la vida de este señor, de tal modo que sus llegadas a casa eran cada vez más conflictivas, por lo que llegó el día que había que decirle que no viniera.</p>
<p style="text-align: justify;">Y fue en ese momento que nos brindó toda clase de ofensas, en especial, y sorprendentemente para mí, por inesperada e increíble, se escudó en el color de su piel para sentirse maltratado, ninguneado, &#8230; ofendido.</p>
<p style="text-align: justify;">Sé que puede parecer extraño, pero me dolió que nos acusara de eso, cuando yo ni tan solo había percibido esa diferencia como tal, y así se lo expresé. «El hecho de que las normas se han de cumplir y no hacerlo en una casa tenga consecuencias es una de las razones que demuestra que no distinguimos por nada más que actitudes»</p>
<p style="text-align: justify;">¿Cómo puede ser que alguien se considere tan distinto por el color de su piel aún hoy?</p>
<p style="text-align: justify;">Me sorprendió y me hizo pensar en qué debemos hacer para que esto no siga sucediendo y no hablo de que debemos hacer unos u otros, sino todos, porque está claro que ya no es un problema de color, sino en este caso de autoestima, de considerarse igual en dignidad que el otro y esa es la misma sea cual sea el color de nuestra piel, nuestro origen o situación legal.</p>
<p style="text-align: justify;">Sólo eliminando las barreras interiores podemos conseguir que vivamos libres de ellas también exteriormente y empecemos a convivir mirándonos a los ojos de verdad.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Esther BORREGO LINARES<br />
</em><em>Trabajadora social<br />
</em><em>Barcelona (España)<br />
Julio de 2018</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/07/sin-nada/">Sin nada</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>La familia, cuna de valores</title>
		<link>https://www.revistare.com/2018/05/la-familia-cuna-de-valores/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Patricia Castillo]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 May 2018 04:58:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Social / Solidaridad]]></category>
		<category><![CDATA[autoestima]]></category>
		<category><![CDATA[cariño]]></category>
		<category><![CDATA[educación]]></category>
		<category><![CDATA[ejemplo]]></category>
		<category><![CDATA[Empatía]]></category>
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		<category><![CDATA[La familia cuna de valores]]></category>
		<category><![CDATA[Paco García Bastida]]></category>
		<category><![CDATA[respeto]]></category>
		<category><![CDATA[responsabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[seguridad en sí mismo]]></category>
		<category><![CDATA[valores]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Paco GARCÍA BASTIDA</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/05/la-familia-cuna-de-valores/">La familia, cuna de valores</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Hablar del tema de la familia siempre es muy complejo, además no soy ni sociólogo ni psicólogo; tampoco me interesa desde el punto de vista que intento exponer los diferentes tipos de familia que se dan en el mundo actual: familia tradicional, monoparental, las formadas por parejas homosexuales, etc. Para hablar de la familia solo lo puedo hacer desde el punto de vista de un padre de familia en la que hemos tenido que educar seis hijos. Es por esta razón que creo en la importancia  que tiene la familia, en la educación y formación de cualquier persona.</p>
<p style="text-align: justify;">La familia, (y en eso estaremos todos de acuerdo) es la primera célula o grupo social en la que cualquier persona entra en contacto con la sociedad, por lo que estos primeros años de vida van a marcar, en gran medida, toda la educación del individuo.</p>
<p style="text-align: justify;">Es por ello que para mí, la familia es una auténtica escuela de valores (y por desgracia de contra valores) que pueden determinar en gran medida la educación de la persona.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando se habla de educación, muchas veces se confunde con un determinado sistema de enseñanza, pero es aquí, en la educación de valores, donde la familia tiene una tarea esencial. La educación de los hijos no se puede delegar en la escuela, (la cual debe tener un carácter complementario), porque es uno de los deberes más importantes de la familia.</p>
<figure id="attachment_3198" aria-describedby="caption-attachment-3198" style="width: 470px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/05/hand-3343738_960_720.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-3198" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/05/hand-3343738_960_720-660x330.jpg" alt="" width="470" height="320" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/05/hand-3343738_960_720-300x204.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/05/hand-3343738_960_720-600x409.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2018/05/hand-3343738_960_720.jpg 960w" sizes="auto, (max-width: 470px) 100vw, 470px" /></a><figcaption id="caption-attachment-3198" class="wp-caption-text">Fotografía: Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">No se trata de enseñar a los hijos una serie de conocimientos que en muchos casos puede ser que los padres carezcan de ellos, no. La educación es algo más sencillo y a la vez mucho más importante; se trata de educar a los hijos en una serie de valores, y no se pueden transmitir con una o varias lecciones sobre los mismos, valores que solo pueden ser enseñados de una forma práctica, es decir con <strong>el ejemplo,</strong> de forma que esos valores están presentes de una forma permanente en el ambiente familiar.</p>
<p style="text-align: justify;">Valores como el<strong> cariño</strong>: la persona en el momento en el que nace ya detecta el ambiente de la familia y el bebé ya es capaz de percibir el cariño con el que es tratado, que hace que el niño viva feliz y sin complejos. <strong>El</strong> <strong>respeto</strong>: cuando existe respeto en la familia tanto entre los adultos como entre el adulto y el menor, éste lo asume de una forma muy natural, sobre todo cuando se le corrigen acciones que no hace como es debido, el menor acepta la corrección y la asimila sin ningún tipo de problema, porque entiende perfectamente que es lo que más le conviene a su persona, solo necesita que se le explique el por qué de la corrección. <strong>La igualdad hombre-mujer: </strong>es evidente que en la medida que esto se viva en el ambiente familiar, el pequeño la va a vivir en su vida de adulto como muy natural, mientras que el menor que haya vivido en una familia donde el machismo sea lo que impera, lógicamente este valor formará parte de su educación que además se va a ver potenciado por una sociedad que desgraciadamente aun no tiene asumido del todo esta igualdad. <strong>La responsabilidad:</strong> cuando cada miembro de la familia asume de una forma natural sus diferentes responsabilidades (trabajo, tareas del hogar etc.) el niño también va aprendiendo de una forma muy natural que todos tenemos responsabilidades, cada uno de acuerdo con su edad, rol, etc., y que lo más natural es cumplir con ellas aunque a veces cueste un poco.</p>
<p style="text-align: justify;">Estos valores aprendidos en el seno familiar ayudan a la persona a insertarse en la sociedad de una forma natural, ya que los valores señalados dan origen a otros tipos de valores como pueden ser: <strong>La empatía con el</strong> <strong>otro</strong>: cuando la persona disfruta sobre todo del cariño y el respeto, no siente necesidad de entrar en competencia con el otro.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>La  autoestima y la seguridad en uno mismo</strong> que generan estos valores hacen que su relación con otras personas sea mucho más fluida y sin que tenga necesidad de entrar en conflicto con el otro.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero desde la familia también se pueden transmitir contravalores. En un ambiente familiar donde se viva la desigualdad entre géneros, la falta de interés por el trabajo y/o el estudio, una familia que no cultive la amistad con sus familiares y amigos, se hace difícil que la persona se forme en estos valores, y tendrá muy asumidos todos estos contravalores como algo de lo más normal, y más teniendo en cuenta que en muchos casos es la propia sociedad quien potencia estos <strong>contravalores.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Y si bien es cierto que en no pocas ocasiones la sociedad potencia esta serie de contravalores, también es verdad que el individuo cuando llega a ser adulto, también tiene la “<strong>responsabilidad”</strong> de <strong>educarse</strong> o de <strong>reeducarse</strong> a sí mismo, porque aunque falle la familia en este tipo de valores siempre le queda al individuo la posibilidad, cuando ya empieza  a ser adulto, de relacionarse con personas en las que este tipo de valores sea su estilo de vida, y si tiene la suerte de empatizar con ellas, seguro que de alguna forma intentará y muchas veces logrará reeducarse en este tipo de valores que no ha  podido practicar en su vida y en la medida que los vaya conociendo, los irá asimilando.</p>
<p style="text-align: justify;">Es por ello, la importancia que tiene en la vida de una persona el saber escoger y dejarse acoger por <strong>amigos</strong> <strong>educados en valores.</strong></p>
<p><em>Paco GARCÍA BASTIDA<br />
</em><em>Delineante<br />
</em><em>Santa Coloma de Gramenet (España)<br />
</em><em>Mayo de 2018</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2018/05/la-familia-cuna-de-valores/">La familia, cuna de valores</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Las bases de la autoestima</title>
		<link>https://www.revistare.com/2017/08/las-bases-de-la-autoestima/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Aug 2017 04:59:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Relaciones humanas]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA["Bases de la autoestima"]]></category>
		<category><![CDATA[autoestima]]></category>
		<category><![CDATA[entusiasmo]]></category>
		<category><![CDATA[Leticia Soberón]]></category>
		<category><![CDATA[realismo existencial]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=2490</guid>

					<description><![CDATA[<p>Leticia SOBERÓN</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2017/08/las-bases-de-la-autoestima/">Las bases de la autoestima</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">«Autoestima» es una palabra cada vez más usada pero en realidad poco comprendida. Parecería que para estar bien con uno mismo, debería bastar con decirse frases positivas, repetir fórmulas como «tú vales mucho», y lanzarse a afrontar la vida evitando el decaimiento de sentirse poca cosa.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero la autoestima es algo muy serio, pues la imagen que tenemos de nosotros mismos y nuestro aprecio de ella es un factor clave de nuestra actuación diaria, aunque no nos demos cuenta de ello. Las relaciones con los demás, la clave de interpretación de lo que nos sucede, están basadas en ese intangible que llamamos autoestima.</p>
<p style="text-align: justify;">La autoestima puede entenderse como <b>el grado de aprecio y valoración que tenemos hacia nosotros mismos</b>, y que resulta de la concordancia o discordancia entre lo que soy, lo que creo ser y lo que desearía ser ( mi «yo ideal»), que es ese «alguien» con quien constantemente me comparo.</p>
<p style="text-align: justify;">A mayor distancia entre lo que somos, lo que creemos ser y lo que desearíamos ser, más intensa la fricción con uno mismo y con los demás. La autoestima resulta de la concordacia o distancia entre esas tres imágenes. Se manifiesta en el aprecio que tenemos hacia nosotros mismos.</p>
<p style="text-align: justify;">Ahora bien: ¿cómo se construye la autoestima? ¿Es posible repararla en la edad adulta, si es muy baja y nos provoca desazón y tristeza estarnos sintiendo siempre inadecuados?</p>
<p style="text-align: justify;">La autoestima se construye sobre dos pilares:</p>
<ol style="text-align: justify;">
<li>Nuestra historia personal y los mensajes que nos han dado sobre nosotros mismos, y</li>
<li>Por una decisión propia: aceptarnos o no, para empezar a caminar de otro modo.</li>
</ol>
<p style="text-align: justify;"><strong>1. La historia personal</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Desde que nacemos recibimos, con palabras y sin ellas, una serie de mensajes que nos hacen sentir más o menos dignos de recibir afecto, más o menos gratos y aceptables por parte de los demás.</p>
<p style="text-align: justify;">Las primeras bases de la autoestima se configuran entre los 0 y los 3 años, en que las personas adquirimos o no una vivencia de <b>confianza y seguridad básicas</b>. La satisfacción de nuestras necesidades básicas de alimento, limpieza, caricias y cercanía del adulto que nos cuida, marca profundamente la sensación vital de que el mundo es un lugar seguro y que uno está bien instalado en él.</p>
<p style="text-align: justify;">A partir de los 3-4 años empezamos a construir la futura <b>autonomía</b>, según las facilidades o inhibiciones que nuestro entorno nos ofrezca en la exploración del ambiente, la posibilidad de preguntar y recibir respuestas, el estímulo para aprender cosas nuevas y probar las propias capacidades.</p>
<p style="text-align: justify;">A lo largo de la infancia nos vamos construyendo una imagen de nosotros mismos a base de las experiencias, los mensajes verbales y no verbales que los demás nos envían sobre nosotros mismos. Esa imagen recibida de las personas de referencia nos configura, en cierto modo nos define, aunque al confrontarla con el mundo interior nos hacemos una idea más personalizada sobre quiénes y cómo somos, qué tan “aceptables” resultamos para esas personas, y en definitiva si somos o no, dignos de aprecio.</p>
<p style="text-align: justify;">En la adolescencia la imagen que tenemos de nosotros mismos entra en crisis, pues se transforma y se redefine al modificarse profundamente nuestro cuerpo e iniciar la madurez sexual.</p>
<p style="text-align: justify;">Ese período de paso produce casi siempre una lucha interior, una vivencia de indefinición y uno se pregunta: ¿Quién soy? ¿cómo soy realmente?</p>
<p style="text-align: justify;">Lo que solemos estar convencidos es de NO QUERER SER como nuestros padres y adultos de referencia hasta entonces. Se buscan otros modelos y nos encontramos confortablemente en el grupo de pares donde intentamos ser aceptados y queridos.</p>
<p style="text-align: justify;">En estos momentos de transición, la seguridad de contar con el afecto de los adultos de referencia no parece importarnos, pero sigue siendo un elemento de valor para atravesar este pasaje con éxito</p>
<p style="text-align: justify;">No todo el mundo sale de esta fase con una identidad personal muy definida; depende también de cómo se han cimentado las fases anteriores. Sea como sea, éste será un nuevo punto de partida para emprender la vida adulta.</p>
<p style="text-align: justify;">Probablemente la edad adulta es el mejor momento para darnos cuenta de que de otros padres no habríamos nacido, que ser quienes somos es nuestra única posibilidad de existir en el universo&#8230; y asumir la propia vida es una opción de la libertad que no puede hacer nadie más que nosotros mismos. Sea cual sea nuestra historia, podemos plantearnos pasar al siguiente escalón.</p>
<p style="text-align: justify;"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/08/Ojo-colores.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-bd-medium wp-image-2491" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2017/08/Ojo-colores-310x165.jpg" alt="" width="310" height="165" /></a></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>2. Decidir quererse</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Pero la persona no sólo es resultado de lo que los demás hacen de ella. También hay un elemento importante de auto-construcción; hay un punto de libertad en dar el paso de aceptarse a uno mismo o no. Por eso habría que completar dos frases muy célebres que marcan la cultura occidental:</p>
<p style="text-align: justify;">Conócete a ti mismo (Frontispicio de Delfos): <em>Conócete (y acéptate) a ti mismo</em>.</p>
<p style="text-align: justify;">Ser la persona que se es (Kirkergaard): <em>Ser la persona que se es</em>, (<em>para ser la que puedes llegar a ser</em>).</p>
<p style="text-align: justify;">Una autoestima sana se fundamenta en lo que realmente somos: nuestra condición humana y nuestro modo de ser tal cual somos hoy, para poder crecer. Es un punto de partida.</p>
<p style="text-align: justify;">Es bueno impulsar el círculo virtuoso [Aceptarse -&gt; conocerse -&gt; aceptarse] para avanzar y desarrollar las propias potencias, lo que podemos llegar a ser.</p>
<p style="text-align: justify;">La autoestima tiene que evolucionar con nosotros. No puede anclarse en una edad de tal manera que cualquier cambio signifique una disminución de nuestro aprecio por nosotros mismos. Asumir la propia vida nos hace tomar las riendas de lo que nos suceda en adelante.</p>
<p style="text-align: justify;">Favorecer la autoestima de otros no es fácil pero tampoco imposible. Sobre todo si intentamos focalizar las acciones (asertividad) más que el clima interior, que se nos escapa.</p>
<p style="text-align: justify;">No podemos cambiar nuestra historia personal, pero sí la manera de leerla e interpretarla. Ir caminando en el sentido de dedicar apreciarnos es clave para caminar con más paz y entusiasmo.</p>
<p><em>Leticia SOBERÓN<br />
</em><em>Psicóloga<br />
</em><em>La Herradura, Granada (España)<br />
</em><em>Agosto 2017</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2017/08/las-bases-de-la-autoestima/">Las bases de la autoestima</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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