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	<title>Jaume Aymar | Revista RE Castellano</title>
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	<description>Revista de pensamiento y opnión</description>
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	<title>Jaume Aymar | Revista RE Castellano</title>
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		<title>El arte oral</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Sep 2025 05:00:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Jaume AYMAR</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_31686" aria-describedby="caption-attachment-31686" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/09/pexels-cottonbro-6974808-scaled.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="size-large wp-image-31686" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/09/pexels-cottonbro-6974808-1024x683.jpg" alt="" width="660" height="440" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/09/pexels-cottonbro-6974808-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/09/pexels-cottonbro-6974808-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/09/pexels-cottonbro-6974808-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/09/pexels-cottonbro-6974808-2048x1365.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2025/09/pexels-cottonbro-6974808-1320x880.jpg 1320w" sizes="(max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-31686" class="wp-caption-text">Fotografía: pexels-cottonbro-6974808</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;"><strong><br />
</strong>El arte oral es una forma de expresión cultural rica y variada que se transmite de generación en generación a través de la palabra hablada. Dice el refrán que “por el son se conoce a la campana y al hombre por su palabra”. La palabra hace posible que nos mostremos como somos. Según Soledad Mateluna Páez, traductora, la palabra hablada, cantada o susurrada, traspasa límites, es capaz de penetrar el alma y comunicar la interioridad. El arte oral incluye historias, leyendas, mitos, poemas, canciones y otros géneros de la tradición. Está estrechamente ligado a la cultura y a la identidad de un pueblo.</p>
<p style="text-align: justify;">En Catalunya, en las largas veladas de invierno, la familia se reunía “<em>a la vora del foc</em>” (cerca del fuego encendido en la chimenea). Contemplando la llama, al calor de la brasa, entre las sombras. Este era el lugar propicio para conversar, ancianos, adultos y niños, por ejemplo, para contar cuentos, con toda su carga simbólica y con un cierto margen para la creatividad.</p>
<p style="text-align: justify;">También se explicaban leyendas locales o hechos históricos más o menos fidedignos, pero que creaban un ambiente atractivo y, a la vez, misterioso.</p>
<p style="text-align: justify;">El que cuenta cuentos e historias suele ser el anciano, el más respetable y respetado. Pero puede ser también una persona joven.</p>
<p style="text-align: justify;">Tanto en Senegal como en Gambia, los <em>griots</em> son artistas orales que se encargan de transmitir la historia y la cultura de estos países a través de la música, la poesía y la narración de historias.</p>
<p style="text-align: justify;">En Chile, los <em>payadores</em> son cantores populares que improvisan versos, crean décimas con los versos de ocho sílabas. En Chile esta poesía popular improvisada, que le conecta a otros países latinoamericanos, ha sido declarada patrimonio cultural.</p>
<p style="text-align: justify;">El denominador común es que todo ello conduce a crear un ambiente numinoso, un concepto que fue divulgado por el pensador alemán Rudolf Otto en su obra <em>Das Heilige</em> (<em>Lo sagrado</em>), publicada en 1917. En este libro, Otto describe lo numinoso como una experiencia de lo divino o lo sagrado que es, al mismo tiempo, fascinante y aterradora, es decir, atractiva, seductora, estremecedora y turbadora. Pero el estremecimiento y la turbación pueden dar paso a la serenidad y al recto cumplimiento de la misión.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Jaume AYMAR RAGOLTA<br />
</em><em>Doctor en Historia del Arte<br />
</em><em>Badalona(España)<br />
Septiembre de 2025</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2025/09/el-arte-oral/">El arte oral</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>El Cristo de San Juan de la Cruz de Dalí</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 07 Mar 2024 06:00:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
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		<category><![CDATA[Cristo]]></category>
		<category><![CDATA[El Cristo de San Juan de la Cruz de Dalí]]></category>
		<category><![CDATA[Jaume Aymar]]></category>
		<category><![CDATA[pintura]]></category>
		<category><![CDATA[Salvador Dalí]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Jaume AYMAR</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_14709" aria-describedby="caption-attachment-14709" style="width: 534px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/cristo-de-dali-e1709470116211.jpg"><img decoding="async" class="wp-image-14709" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/03/cristo-de-dali-e1709470116211-716x1024.jpg" alt="" width="534" height="805" /></a><figcaption id="caption-attachment-14709" class="wp-caption-text">«Cristo de san Juan de la Cruz» (1951), Salvador Dalí</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Hasta el próximo 30 de abril de 2024 se podrá contemplar en el Teatro-Museo Dalí de Figueres, (Catalunya, España) el <em>Cristo de San Juan de la Cruz</em> de Salvador Dalí. Es la imagen más popular de todas las pintadas por el artista ampurdanés. La composición está inspirada en un dibujo de San Juan de la Cruz, realizado en un estado de éxtasis del gran místico que se conserva en el Convento de la Encarnación de Ávila. Quien le habló de él a Dalí, por primera vez, fue el P. Bruno de Jesús María, carmelita descalzo (nombre de religión de Jacques Froissart (Bourbourg,1892–París,1962), especialista en espiritualidad carmelita y autor de un libro sobre San Juan de la Cruz que fue prologado por Jacques Maritain.</p>
<p style="text-align: justify;">El mismo Dalí explica: «Cuando gracias a las indicaciones del padre Bruno, vi el Cristo dibujado por San Juan de la Cruz, resolví geométricamente un triángulo y un círculo en una figura que estéticamente resume todas mis experiencias precedentes (&#8230;) Y puse a mi Cristo en aquel triángulo». Dalí opinaba que este dibujo tuvo que ser hecho a consecuencia de un éxtasis: «la primera vez que vi el dibujo, me impresionó tanto que, más tarde, en California, vi en sueños a Cristo en la misma posición, pero en el paisaje de Port Lligat, y oí unas voces que me decían “Dalí, tienes que pintar a este Cristo”. Empecé a pintarlo al día siguiente. Justo en el momento preciso que empecé la composición, tenía la intención de incluir todos los atributos de la crucifixión -clavos, corona de espinas, etc.- y de convertir la sangre en claveles rojos clavados en manos y pies, con tres jazmines brotando de la herida de al lado. Las flores habrían sido ejecutadas al modo ascético de Zurbarán.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero justo antes de terminar el cuadro, un segundo sueño cambió todo esto, quizá con la ayuda de la influencia de un refrán español que dice: “A mal Cristo, mucha sangre”. En este segundo sueño, volví a ver mi cuadro sin sus atributos anecdóticos: nada más que la belleza metafísica de Cristo-Dios.» Dalí explicaba también cómo ya casi treinta años antes había quedado deslumbrado por los poemas de San Juan de la Cruz que le recitaba García Lorca, exaltado. En 1951, Dalí escribió su <em>Manifiesto místico</em>, publicado el año siguiente. «Mi principal preocupación era pintar a un Cristo bello, como el mismo Dios que él encarna», decía el pintor surrealista. Como un contrapunto de tantos pintores que habían representado siempre a Cristo visto desde abajo, Dalí lo pinta visto desde arriba. Es un Cristo que, elevado a la cruz, ya resucita. Dalí decía que si Jesucristo era hijo de Dios, la visión más original de su martirio en la cruz era tal y como él veía a Dios Padre. También es la posición en la que un moribundo ve la cruz que el sacerdote le hace besar.</p>
<p style="text-align: justify;">La figura, impresionante, domina la bahía de Port Lligat. Los personajes situados junto a la barca están inspirados en un cuadro del pintor francés del barroco Louis Le Nain y un dibujo de Velázquez para la <em>Rendición de Breda</em>.</p>
<p style="text-align: justify;">El modelo de Cristo crucificado fue Russ Saunders, un joven acróbata que trabajaba de doble en la industria del cine, como sustituto de grandes actores. Saunders fue suspendido del techo por permitir a Dalí visualizar el cuerpo humano bajo el estrés de la crucifixión.</p>
<p style="text-align: justify;">La primera vez que vi una reproducción fue en el Casal Parroquial Obispo Cartañà de Calonge (Girona). Al párroco, mosén Pere Surribas, hijo también de Figueres, le complacía mucho la obra de Dalí y le citaba en sus homilías. Esta representación del Cristo de Dalí, es una homilía sin palabras. Es sintónico con los versos del poeta también figuerense y nacido en la misma calle de Salvador Dalí, Carles Fages de Climent: «<em>Braços en creu damunt la pia fusta/Senyor empareu la closa i el sembrat/doneu el verd exacte al nostre prat/ i mesureu la tramuntana justa/ que eixugui l’herba i no ens espolsi el blat</em>.»<a href="applewebdata://5F97C69D-2A33-42FB-8D8A-DC1094845271#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a></p>
<p><a href="applewebdata://5F97C69D-2A33-42FB-8D8A-DC1094845271#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a>  «Brazos en cruz sobre la pía madera/Señor ampara la cerca y el sembrado/da el verde exacto a nuestro prado/ y mide la tramontana justa/ que seque la hierba y no nos sacuda el trigo.»</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Jaume AYMAR RAGOLTA</em><br />
<em>Historiador del arte</em><br />
<em>Barcelona,  España</em><br />
<em>Marzo de 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/03/el-cristo-de-san-juan-de-la-cruz-de-dali/">El Cristo de San Juan de la Cruz de Dalí</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Anastasia</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Feb 2024 06:00:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
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		<category><![CDATA[Marina de Castarlenas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Departamento de ARTE</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/02/tertulia-marina-de-castarlenas_anastasia.jpg"><img decoding="async" class=" wp-image-14006 alignleft" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/02/tertulia-marina-de-castarlenas_anastasia.jpg" alt="" width="308" height="456" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/02/tertulia-marina-de-castarlenas_anastasia.jpg 591w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/02/tertulia-marina-de-castarlenas_anastasia-203x300.jpg 203w" sizes="(max-width: 308px) 100vw, 308px" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">En la primera escena aparece una joven mujer rusa por las calles de París tosiendo. Unos hombres parecen reconocerla y comienzan a seguirla. Ella se da cuenta y se pierde entre las calles hasta llegar cerca de un puente con intenciones de quitarse la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">Así comienza la película <em>Anastasia</em>, la cual relata el gran interrogante sobre si la hija de los zares de Rusia sobrevivió a la matanza que los bolcheviques perpetraran a la familia real en 1918.</p>
<p style="text-align: justify;">El pasado mes de enero de 2024, el Departamento de arte de la Universitas Albertiana ofreció un video fórum sobre la película Anastasia. El video fórum se desarrolló como parte de la Tertulia artística Marina de Castarlenas, una de las actividades que promueve dicho Departamento en la ciudad de Barcelona. En esta edición fue dirigido por el historiador del arte Jaume Aymar, quien introdujo la película poniendo en contexto la familia de los zares dentro del panorama europeo de comienzos del siglo XX y la política que prevalecía en aquel momento.</p>
<p style="text-align: justify;">La película es obra del cineasta Anatole Litvak y fue rodada en 1956, basada en un texto de Arthur Laurents. Destaca la actuación de Ingrid Bergman, quien recibiera el Óscar a la mejor actriz por esta película.</p>
<p style="text-align: justify;">Al final de la proyección, se abrió el diálogo. En la sala había personas nacidas en Rusia que dieron también algunas claves para entender el argumento de la película y la situación actual de Rusia.</p>
<p style="text-align: justify;">Una de las grandes conclusiones del video fórum fue el tema de la libertad. La escena final es clave. La abuela de Anastasia, sabia por edad y también por todo lo que había pasado tras el asesinato de su familia, da la más grande lección a su presunta nieta, enseñándole cuán importante es ser feliz y que el único camino para serlo profundamente es ser libre.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>Departamento de ARTE</em><br />
<em>Universitas Albertiana</em><br />
<em>Febrero de 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/02/anastasia/">Anastasia</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Marginación y manipulación</title>
		<link>https://www.revistare.com/2024/02/marginacion-y-manipulacion/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Elena Giménez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Feb 2024 06:00:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[Jaume Aymar]]></category>
		<category><![CDATA[Marginación y manipulación]]></category>
		<category><![CDATA[perdón]]></category>
		<category><![CDATA[vulnerabilidad]]></category>
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					<description><![CDATA[<p style="text-align: justify;">El contacto con gente vulnerable o en riesgo de exclusión y apercibirme de su forma&#8230;</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">El contacto con gente vulnerable o en riesgo de exclusión y apercibirme de su forma de comportarse a menudo maliciosa y artera, me ha llevado a la conclusión de que la marginación lleva a la manipulación. Pero creo que esta afirmación debe matizarse en cuanto a la forma y al fondo. En primer lugar, siempre que hablemos de marginados pensamos que son otros los que están al margen del camino, pero todos en un momento u otro de nuestra vida nos hemos sentido o hemos sido marginados. Recuerdo que, a los quince años, en el colegio de Barcelona me acosaron algunos compañeros de mi edad y mayores con bromas de mal gusto e insultos en plena calle. Pasados ​​casi treinta años, uno de esos compañeros vino a pedirme perdón. Confieso que de entrada no me acordaba de los hechos y así se lo manifesté. No sé si me creyó, pero se marchó liberado. Otro, que creo que me odiaba, haciendo judo en el gimnasio de la escuela, me echó al suelo con tanta furia que la respiración se me bloqueó durante unos minutos y tuvo que venir el profesor a hacerme unos ejercicios lentos de abrir y cerrar los brazos hasta que se normalizó. Esto le sirvió al instructor para reunirnos después a todos y hacernos unas reflexiones que, personalmente, encontré débiles e insuficientes. Pero no tengo intención de remover nada. ¿Como voy a vengarme de un muerto si mis convicciones me prohíben vengarme de un vivo?</p>
<figure id="attachment_14041" aria-describedby="caption-attachment-14041" style="width: 660px" class="wp-caption alignnone"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/02/desperate-2293377_1280-Anemone123.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-14041 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/02/desperate-2293377_1280-Anemone123-1024x666.jpg" alt="" width="660" height="429" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/02/desperate-2293377_1280-Anemone123-1024x666.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/02/desperate-2293377_1280-Anemone123-300x195.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2024/02/desperate-2293377_1280-Anemone123.jpg 1280w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-14041" class="wp-caption-text"><span style="font-size: 12pt;">«&#8230;todos en un momento u otro de nuestra vida nos hemos sentido o hemos sido marginados.»</span><br />Fotografía de Anemone123 en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Hace poco me enteré de que el compañero que me había echado al suelo había muerto, de enfermedad, relativamente joven. En ese caso me dolió no haberle manifestado que yo le había perdonado y que, casi, lo había olvidado. Vivir sin enemigos es sabio. Pero volvamos al hilo del artículo: todos nos hemos sentido en algún momento de la vida marginados. Un amigo empresario me contó que se separó de su mujer porque esta le había humillado; espontáneamente pensamos que es una forma de marginación. Naturalmente no conozco la versión de la esposa y, por lo tanto, como decía un viejo profesor de derecho canónico: “quien no lo sabe todo, no sabe nada” pero si así fue como mi amigo dice, debo precaverle que una marginación de antaño, hogaño puede llevarle a la manipulación.</p>
<p style="text-align: justify;">Por otra parte, la palabra “manipulación” admite una diversidad de sentidos. Yo no lo uso como la acción consciente de utilizar información alterada para influir indebidamente sobre una persona, con el fin de que actúe de acuerdo con intereses que le son ajenos. Ni como esa práctica comunicativa e interaccional en la que el manipulador ejerce control sobre otras personas generalmente en contra de su voluntad o en contra de sus intereses. Ni tampoco como cambiar con las manos el aspecto de un determinado producto o almacenarlo. Me refiero a la manipulación que se concreta en la mentira, en el <em>fake</em>, en el engaño. La manipulación, así entendida, es un arma de quienes se mueven por ánimo de poder, pero lo hacen porque de una u otra manera en algún momento de la vida se han sentido marginados. Es la estrategia del esclavo de la que hablaba el doctor Rubio de Castarlenas. Es pensar erróneamente que el fin justifica los medios, una frase atribuida erróneamente a Maquiavelo, pero que en realidad es de Napoleón Bonaparte -uno de los hombres más poderosos de la historia que la dijo después de leer <em>El Príncipe</em> de Maquiavelo, una obra que, por cierto, comentó. Pero Napoleón no era un intelectual y parece que ni con ello fue original porque la mayoría de expertos e historiadores coinciden en señalar que la famosa cita atribuida a Maquiavelo, es en realidad el resultado y la transformación de una frase del jesuita y teólogo alemán Hermmann Busenbaum: <em>Cum finis est licitus, etiam media sunt licita</em>, cuando el fin es lícito también lo son los medios. Pues no, reverendo Busenbaum, esa lógica falla: por más lícito que sea el fin, los medios también deben serlo.</p>
<p style="text-align: justify;">Con la mano en el corazón, invito al lector de RE a preguntarse: ¿Me siento o me he sentido marginado en algún aspecto de mi vida? ¿Esta marginación me lleva a actuaciones innobles, mentirosas, o a estrategias tóxicas? ¿Cómo combatirlas?</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Jaume AYMAR RAGOLTA<br />
Presidente de la Fundación Legado Roca i Pi. Badalona<br />
<a href="mailto:jaumeaymar@gmail.com">jaumeaymar@gmail.com</a><br />
Febrero de 2024</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2024/02/marginacion-y-manipulacion/">Marginación y manipulación</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Diez tesis sobre el estudio de la historia</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/08/diez-tesis-sobre-el-estudio-de-la-historia/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Elena Giménez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Aug 2023 05:00:57 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[identidad]]></category>
		<category><![CDATA[Jaume Aymar]]></category>
		<category><![CDATA[repetir la historia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=11641</guid>

					<description><![CDATA[<p>¿Repercusiones de conocer o no la historia?</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/08/diez-tesis-sobre-el-estudio-de-la-historia/">Diez tesis sobre el estudio de la historia</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_0902.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-11652 alignright" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_0902-881x1024.jpg" alt="" width="317" height="369" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_0902-881x1024.jpg 881w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_0902-258x300.jpg 258w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_0902.jpg 1125w" sizes="auto, (max-width: 317px) 100vw, 317px" /></a>Corre por <em>facebook</em> esta viñeta con su agudo pie: «Los que no estudian la historia están condenados a repetirla. Y los que la estudian, están condenados a ver como la historia se repite por culpa de los que no la estudian.» Después de sonreír, empiezo a preocuparme. Voy a explicar mi preocupación en las siguientes tesis sobre la historia, inspirándome en los postulados del realismo existencial. Son cuestiones —con algunos modestos intentos de respuesta— que brindo al respetable lector:</p>
<ol style="text-align: justify;">
<li>¿Por qué estudio historia?, ¿para huir del presente?, ¿para justificar que cualquier tiempo pasado fue mejor?, ¿para refugiarme en el pasado y volverme un campeón de la nostalgia? Si estas son las motivaciones, estoy adulterando el objetivo del estudio de la historia. Y ¿por qué no estudio historia?, ¿por qué lo encuentro innecesario?, ¿por qué agua pasada no mueve molino? Menospreciar la historia puede ser un acto de soberbia. Si la historia no hubiese sido la que fue y como fue, yo no existiría. Los que pierden el origen, pierden la identidad.</li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="2">
<li>¿Es cierto que la historia se repite? Cierto, pero no del todo. Afirmarlo sin matices, sería creer en el eterno retorno. Más que un círculo, la historia crece en espiral, no puede repetirse del todo porque el contexto es cambiante. Por otra parte, es evidente que la ley del péndulo sigue existiendo, y que podemos caer en fundamentalismos de todas clases. Recuerdo que, en una ocasión, encargué a una diseñadora el dibujo de un estandarte para confeccionarlo y sacarlo a la calle en una manifestación. A mi amigo Luis le molestó la recuperación del estandarte. «Todo vuelve, Luis», le dije sonriendo. Pasados unos días, Luis —que era de efectos retardados— me dijo algo enfadado y muy rotundo: «todo vuelve si se hace volver.» ¡Es bien cierto!</li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="3">
<li>Cicerón escribió que la historia es la maestra de la vida. Pero, a la vista del momento actual, una de dos: o la historia es una mala maestra o nosotros somos unos malos alumnos, porque por más historia que estudiemos seguimos incurriendo en los mismos errores de antaño: despotismo (más o menos ilustrado); guerras crueles; desequilibrios sociales; sufrimientos innecesarios… El 90% de nuestros errores serían evitables y parece que nos empecinemos en caer en ellos una y otra vez.</li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="4">
<li>La continua repetición de errores, nos hacer caer en el pesimismo antropológico. Aquel que se traduce en: ¡Cómo somos! ¡Somos incorregibles! ¡La historia se repite! Pero dicho esto, parece que nos encante reincidir en nuestras caídas y seguimos lamentándonos, para seguir tropezando en las mismas piedras. ¿Habrá algo de masoquista en todo ello?</li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="5">
<li>Nuestra viñeta tiene un acierto casi incontestable: «la historia se repite por culpa de los que no la estudian.» Digo casi, porque la historia se repite también por culpa de los que la estudian. Lo que hay que cambiar es la razón formal del estudio de la historia (Rubio de Castarlenas): ya no se puede estudiar historia para pretender prevenir los errores, lo que hay que plantearse es un cambio de las razones formales por las cuales estudiamos historia. Hemos de explicar desde qué reglas de enunciación pretendemos acercarnos a la historia (Fortuny, filósofo) que es para ser descrita, no para volver a ser escrita (Mayor Zaragoza).</li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="6">
<li>Estudiar historia, como contar historias, incluso inventar historias, buscar la intrahistoria (Unamuno) puede llegar a ser un juego. Y una fuente de gozo. Estudiar historia por puro placer (Rosàs, historiador) es recomendable. Pero todo tiene sus rayas rojas que no es lícito traspasar: decía el prosista Josep Pla que en los pueblos pequeños la gente inventaba historias increíbles de sus vecinos, para contarlas a otros. Lo que llamamos leyenda es el perfume de la historia, pero si nos inventamos y difundimos leyendas falsas para destruir al otro, estamos adulterando la historia y banalizando la leyenda.
<figure id="attachment_11669" aria-describedby="caption-attachment-11669" style="width: 605px" class="wp-caption alignleft"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_0903-scaled.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-11669" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_0903-1024x683.jpg" alt="" width="605" height="403" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_0903-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_0903-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_0903-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_0903-2048x1365.jpg 2048w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_0903-331x219.jpg 331w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_0903-1320x880.jpg 1320w" sizes="auto, (max-width: 605px) 100vw, 605px" /></a><figcaption id="caption-attachment-11669" class="wp-caption-text"><span style="font-size: 12pt;">Es recomendable estudiar historia por puro placer.</span> Fotografía de Karolina Grabowska en Pexels.</figcaption></figure></li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="7">
<li>La historia es un barrizal: conflictos entre religiones, guerras, asesinatos, crueldades, juicios <em>post mortem,</em> invasiones, genocidios… debemos ir con sumo cuidado para no embrutecer la mente estudiando historia ni caer en fatalismos. Hay que estudiar historia para buscar las piedras preciosas y los diamantes que contiene, es decir para investigar y dar a conocer las personas y las instituciones que, a lo largo de la historia, han colaborado al progreso de la humanidad.</li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="8">
<li>Los que no estudian la historia pueden pensar que con ellos acabó la historia (Fukuyama, 1992) o bien que la historia les trajo hasta el presente de modo irremediable porque un ser supremo les había soñado desde la eternidad y había previsto hasta el cargo que ocuparían. Crasos errores. Si la historia no hubiese discurrido como discurrió, con toda su pus y sus lágrimas, ninguno de los presentes estaríamos aquí para contarla.</li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="9">
<li>El problema radica en que los ignorantes de la historia, o los que hacen de ella una peaña para aupar su propio ego, llegan a ocupar lugares de responsabilidad. Ignorantes de la historia pueden cometer errores fatales. Es preciso que se cree en todo el mundo instituciones interdisciplinares en los que la historia entre en diálogo con otras disciplinas y se acerque a la realidad describiendo su complejidad.</li>
</ol>
<ol style="text-align: justify;" start="10">
<li>Es esperanzador contemplar como hoy se valora la historia de la cotidianeidad, de la mujer, de los niños, es decir de aspectos y colectivos humanos que antaño habían sido marginados y pasaban desapercibidos para los historiadores. Pero siempre es importante hacer emerger del lodazal aquellas pepitas de oro que realmente nos servirán para vivir en armonía.</li>
</ol>
<p style="text-align: justify;">En síntesis, nuestra viñeta tiene un núcleo de verdad importante: urge estudiar historia. No hacerlo, acarrea consecuencias graves. Pero debe ser un estudio que penda de unos postulados vitales realistas, con amplitud de miras, rigurosos y, a la vez, humildes, que permitan hacer emerger aquella sabiduría perenne cultivada por nuestros ancestros y perpetuada en personas e instituciones capaces de iluminar el presente y de ayudarnos a diseñar el futuro.</p>
<p><em>Jaume AYMAR RAGOLTA</em><br />
<em>Historiador</em><br />
<em>Agosto de 2023</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/08/diez-tesis-sobre-el-estudio-de-la-historia/">Diez tesis sobre el estudio de la historia</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<item>
		<title>Arte y fe: fe en el arte</title>
		<link>https://www.revistare.com/2023/01/arte-y-fe-fe-en-el-arte/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Jan 2023 06:00:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[arte y fe]]></category>
		<category><![CDATA[Assumpció Rodà]]></category>
		<category><![CDATA[Jaume Aymar]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Assumpció RODÀ</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/01/arte-y-fe-fe-en-el-arte/">Arte y fe: fe en el arte</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_9040" aria-describedby="caption-attachment-9040" style="width: 1024px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/01/FOTO-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-9040" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/01/FOTO-1.jpg" alt="" width="1024" height="337" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/01/FOTO-1.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/01/FOTO-1-300x99.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></a><figcaption id="caption-attachment-9040" class="wp-caption-text">Fotografía: Juan David Escorcia</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">El pasado 28 de septiembre se celebró el 65 aniversario de Jaume Aymar Ragolta y nos deleitaron, junto con su amigo Josep Bracons Clapés, y en el magnífico marco de Sant Jeroni de la Murtra, con un debate que buscaba poner en perspectiva el arte y la fe.</p>
<p style="text-align: justify;">El tema habla de dos caminos, de dos vías del conocimiento que se van cruzando. Habla de caminos, de amistad, de belleza, de gozo.</p>
<p style="text-align: justify;">Hay un camino común, de relación, pero también la existencia del arte separado de la fe.</p>
<p style="text-align: justify;">El punto de partida de esta relación es el gran ciclo del arte occidental que comienza con el románico y lleva hasta el presente pasando por el punto de inflexión que es el barroco. Es un ciclo de libertad creadora, con gran capacidad de invención, de gran capacidad de emoción a través del arte y ello es posible porque desde el punto de vista de la fe, en un momento determinado, cuando se ha producido la crisis del mundo clásico y de la antigüedad clásica, el mundo entorno al Mediterráneo ha quedado dividido en tres grandes áreas culturales y religiosas: el islam en el Norte de África, que desconfía de las imágenes y rehúsa su uso. El mundo bizantino que, a partir del Concilio de Nicea, permite incorporar imágenes, pero con una codificación estricta, los iconos. En cambio, el cristianismo romano, adopta una actitud con las imágenes muy rica en matices, que permite la pedagogía de la fe y ello permitirá a los artistas poder desarrollar de una manera más libre su creatividad y potenciará un desarrollo extraordinario del arte.</p>
<p style="text-align: justify;">Los caminos de peregrinación son una vía fundamental para ejercitar el arte y la pedagogía de la fe y es un punto de arranque del tema. Jaume cita a Segarra: «Camí, quina cosa més curta de dir i quina cosa més llarga de seguir».</p>
<figure id="attachment_9041" aria-describedby="caption-attachment-9041" style="width: 336px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/01/FOTO-2.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-9041" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/01/FOTO-2.jpg" alt="" width="336" height="448" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/01/FOTO-2.jpg 768w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2023/01/FOTO-2-225x300.jpg 225w" sizes="auto, (max-width: 336px) 100vw, 336px" /></a><figcaption id="caption-attachment-9041" class="wp-caption-text">Josep Bracons y Jaume Aymar</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">Cuando los caminos de peregrinación hacen su expansión se empieza a hacer escultura monumental en las portadas de las iglesias. Cuando el peregrino llega a Santiago y ve el pórtico de la Gloria le debe parecer que llega al cielo. Esta escultura monumental era la biblia de los iletrados, algunos no lo entendían, pero sí intuían el misterio.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Por qué hoy hay tanta gente que también hace el Camino de Santiago? Porqué es un ámbito de libertad, marcas tu horario, tu ritmo, vas ligero de equipaje. Qué bien que tanta gente haga el camino como experiencia de libertad y ver la libertad creadora de los artistas.</p>
<p style="text-align: justify;">En el contexto de la Ilustración a finales del siglo XVIII, el desarrollo de la sociedad industrial y la cultura burguesa del siglo XIX, hacen que el uso preferente del arte en el ámbito religioso deje de serlo. Aparece una gran devoción por el arte, casi como una religión, el arte por el arte. Esta fe en el arte hace que su escaparate sean los museos. Así como la pedagogía de la fe sitúa el ámbito de creación artística en el entorno eclesiástico, la fe en el arte lo sitúa en los museos. Un modelo claro de este concepto del arte por el arte lo tenemos en Vincent Van Gogh, que vive el arte con pasión casi extrema, como si en ello le fuera la vida. En esta sociedad de fe en el arte, llega un momento en que se preguntan cómo se puede contrapesar fe y arte.</p>
<p style="text-align: justify;">A finales del siglo XIX, ambos caminos se vuelven a cruzar y todos estos cambios se plasman en el Centro Artístico de Sant Lluc en Barcelona, cuya finalidad es contribuir desde el arte en la pedagogía de la fe. Un exponente claro es el pintor Joan Llimona que vive un proceso personal de conversión y quiere reflejarlo en sus cuadros y al buscar como consiliario al obispo Torres i Bages, este le convence de que el trabajo del artista no es hacer apología, ni moral, ni teología, sino plasmar la belleza de la creación. Este obispo supo respetar y potenciar a los artistas y se sentía muy cercano a ellos.</p>
<p style="text-align: justify;">Del Círculo artístico de Sant Lluc salen personajes como Llimona, Torres García (gran apóstol de la abstracción en América del Sur), y Antoni Gaudí. Y dicho centro se convierte en el gran renovador del arte litúrgico en Catalunya, en la primera mitad del siglo XX.</p>
<p style="text-align: justify;">La museología es un tema en debate, ¿cómo hacer que las visitas a museos sea algo más que ver cuadros? Lo importante es que las obras sean polisémicas. Todos tenemos un sentido de belleza y este dialoga con las obras de arte. Debemos fiarnos de la libertad de las personas para ir al encuentro de aquello que dialoga con su sensibilidad.</p>
<p style="text-align: justify;">El arte contemporáneo es interesante porque nos plantea la idea de misterio, es un arte que no es explícito, que habla a través de símbolos, que habla más del vacío que de lo pleno, que habla a través de lo inmaterial: luz, espacio, focos, sombras… Miró, Tàpies, pretenden activar el pensamiento y la reflexión. Sus obras requieren de un entorno para favorecer la reflexión y la contemplación. Cada vez hay más artistas que piensan que la mejor manera de potenciar la percepción de su propio arte es la creación de capillas laicas. El concepto de capilla como espacio de introspección y encuentro con el arte, espacio de contemplación religiosa, o estética, lugar de abertura de la sensibilidad, de abertura del espíritu, de conexión con el mundo, de celebración de la belleza.</p>
<p style="text-align: justify;">Estas capillas contemporáneas son buen ejemplo de los caminos del arte y de la fe y de la fe en el arte que son caminos que se van encontrando y que nos van acompañando y, sobre la base de la libertad, los podemos transitar y disfrutar hoy aquí de manera celebrativa.</p>
<p style="text-align: justify;">En 1999 Juan Pablo II escribe una carta a los artistas diciendo que la Iglesia necesita de los artistas y estos también necesitan de la Iglesia.</p>
<p style="text-align: justify;">Hasta aquí, ambos ponentes, eruditos, profesores y grandes amigos, han recorrido un camino que no tiene fin, pero que es interesante, que se puede ampliar y reprender en cualquier momento. No es un camino cerrado, si no abierto al futuro.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Assumpció RODÀ CORTEY<br />
</em><em>Profesora<br />
</em><em>Barcelona (España)<br />
</em><em>Enero de 2023 </em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2023/01/arte-y-fe-fe-en-el-arte/">Arte y fe: fe en el arte</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Arte cotidiano</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Aug 2022 05:00:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Arte cotidiano]]></category>
		<category><![CDATA[Caseidad]]></category>
		<category><![CDATA[Jaume Aymar]]></category>
		<category><![CDATA[Marta Orlowska]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Jaume AYMAR</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/08/arte-cotidiano/">Arte cotidiano</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_8473" aria-describedby="caption-attachment-8473" style="width: 480px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/08/Marta-Orlowska.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-8473 size-full" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/08/Marta-Orlowska.jpg" alt="" width="480" height="640" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/08/Marta-Orlowska.jpg 480w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/08/Marta-Orlowska-225x300.jpg 225w" sizes="auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px" /></a><figcaption id="caption-attachment-8473" class="wp-caption-text">Obra: Marta Orlowska</figcaption></figure>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify;">Se está rodando <em>Teresa</em>, una nueva película sobre Santa Teresa de Jesús, versión libre de la premiada obra de teatro <em>La lengua en pedazos</em> de Juan Mayorga, basada, a su vez, en <em>El Libro de la Vida</em> de la Santa por antonomasia. Está dirigida por Paula Ortíz. Algunas escenas cruciales transcurren en la cocina, allí donde, entre pucheros, Teresa adivinaba la presencia del Amado. Allí, mientras ella prepara los alimentos, el inquisidor la va interrogando y, a la vez, se va transformando porque descubre la hondura de aquella mujer fuerte en pleno trabajo doméstico.</p>
<p style="text-align: justify;">Una de las acepciones del verbo cocinar es tramar, conspirar… pero, cocinar tiene también la connotación de prever, preparar… Se ha dicho que la cocina es la estancia principal de la casa, donde se dialoga y se debate, donde todo se cuece. El libro de José Jiménez Lozano <em>Duelo en la casa grande</em>, culmina con la significativa frase: “en la cocina había silencio”.</p>
<p style="text-align: justify;">Martín de Porres, dominico peruano del siglo XVI, se popularizó gracias a la película <em>Fray Escoba</em>, porque realizaba su misión de barrer el convento con el fervor de una plegaria. Un amigo que, sin ser monje, hace vida monástica en un gran cenobio, sufre una neuralgia de trigémino, un intenso dolor crónico, semejante a una periódica descarga eléctrica. Me cuenta que lo único que alivia estos episodios dolorosos es barrer con mimo el claustro, le relaja.</p>
<p style="text-align: justify;">Ha fallecido hace poco una gran cupletista catalana, Núria Feliu, que interpretaba un divertido cuplé dedicado a las porteras, aquellas mujeres avispadas que, mientras barrían la acera, aprovechaban para intercambiar con humor dimes y diretes del barrio. En la canción, los compases del barrido se convierten en danza.</p>
<p style="text-align: justify;">Lavar era antaño una labor que solía llevarse a cabo comunitariamente, en el río o en lavaderos comunitarios. Lavar tiene sentido de purificación, de renovación… las amas de casa se esmeraban para conseguir la mayor blancura. Así sigue siendo en muchos lugares del mundo. En Catalunya el lavadero se conoce como <em>safareig</em> y la expresión <em>fer safareig</em> sugiere una animada conversación, cuchicheo y algarabía. El lavadero comunal es punto de encuentro, de reunión y de intercambio. En los iconos de la Natividad suelen aparecer dos lavanderas que limpian en el río los pañales del Niño (signo inequívoco de su humanidad). Hasta un antiguo villancico popular, describe a la misma Virgen lavando pañales y tendiéndolos en el romero.</p>
<p style="text-align: justify;">Y después del lavado, el tendido. Las prendas, tendidas al sol, son como velas desplegadas al viento. El verbo airear se usa en el sentido de difundir algo que no puede quedar oculto, que debe divulgarse. Una muestra cotidiana de arte efímero en los balcones y los patios es la ropa tendida. La pintora polaca Marta Orlowaska pinta una mujer vestida de blanco que parece levitar junto a las camisetas tendidas y agitadas por el viento.</p>
<p style="text-align: justify;">Miles de años de vida cotidiana, avalan que las labores domésticas pueden llegar a ser auténticas <em>performance</em>. La <em>caseidad</em>, el arte de llevar la casa, puede vivirse como una tediosa obligación o como una manifestación de belleza donde cada uno puede expresar lo mejor de sí mismo.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Jaume AYMAR RAGOLTA</em><br />
<em>Historiador del Arte</em><br />
<em>Barcelona, España</em><br />
<em>Agosto de 2022</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/08/arte-cotidiano/">Arte cotidiano</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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			</item>
		<item>
		<title>Jaime Sandoval &#038; Anke Blaue</title>
		<link>https://www.revistare.com/2022/02/jaime-sandoval-anke-blaue/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 07 Feb 2022 06:00:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Anke Blaue]]></category>
		<category><![CDATA[Jaime Sandoval]]></category>
		<category><![CDATA[Jaume Aymar]]></category>
		<category><![CDATA[pintura]]></category>
		<category><![CDATA[poesía]]></category>
		<category><![CDATA[Silencio]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.revistare.com/?p=7665</guid>

					<description><![CDATA[<p>Jaume AYMAR</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/02/jaime-sandoval-anke-blaue/">Jaime Sandoval & Anke Blaue</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_7669" aria-describedby="caption-attachment-7669" style="width: 710px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/AB_AB548_2019_100x190-cm_Acrylic-on-old-linen_V2-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-7669" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/AB_AB548_2019_100x190-cm_Acrylic-on-old-linen_V2-1.jpg" alt="" width="710" height="375" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/AB_AB548_2019_100x190-cm_Acrylic-on-old-linen_V2-1.jpg 400w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/AB_AB548_2019_100x190-cm_Acrylic-on-old-linen_V2-1-300x158.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/AB_AB548_2019_100x190-cm_Acrylic-on-old-linen_V2-1-310x165.jpg 310w" sizes="auto, (max-width: 710px) 100vw, 710px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7669" class="wp-caption-text">AB548, 2019</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;"><em>– Recientemente Anke ha presentado en Barcelona una exposición “Metafísica del color”, con textos de Jaime. La Sagrada Familia -el emblemático templo de la Ciutat Comtal- es una sinfonía de luz y de color, para Gaudí el color es altamente simbólico, y confiaba en el gusto de los artistas que le sucederían. Una tesis doctoral reciente del profesor Francesc Torralba versa sobre la fachada de la Gloria, todavía pendiente de realización, ¿alguna sugerencia artística desde vuestra “metafísica del color” para la llamada “Catedral de Europa”?</em></p>
<p style="text-align: justify;">– Nuestra primera sugerencia sería que el color a utilizar, la paleta dominante fuese una aproximación al color preexistente en el templo. No buscar una ruptura sino continuidad. Sugerir un color que no interrumpiese el silencio que permanece en cualquier templo. El color de la piedra, de la piedra erosionada por el paso del tiempo: marrón pálido, beiges desiguales, ocres terrosos… un color ‘antiguo’.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>– ¿Qué aporta vuestro diálogo de esposos en el proceso creativo?</em></p>
<p style="text-align: justify;">– Somos conscientes que el proceso creativo que compartimos, cuando los caminos de la pintura y la escritura se cruzan, nuestra convivencia de algo más de 20 años se fortalece. Nuestro rol naturalmente asumido de marido o mujer, de madre o de padre (somos padres de Elia y Sophia), se transforma en un proceso veloz donde hay conversaciones intensas, donde contemplar conjuntamente, aconsejar, criticar constructivamente, ayudar al otro cuando se queda exhausto, avanzar y avanzar hasta llegar Anke a sus lienzos y yo a mis textos. Para mí, Jaime, escribir sobre la pintura de Anke, profundizar sobre ella, me permite conocerla cada vez un poco más como persona: y esto fortalece positivamente nuestra vida en común.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>– ¿De qué modo vuestros hijos participan de vuestras epifanías de belleza?</em></p>
<p style="text-align: justify;">– Ellos han vivido la obra pictórica, el taller, los bastidores, los lienzos, pinceles, potes de pintura… desde que han nacido. Anke siempre les ha ‘abierto la puerta’ del taller, les ha puesto una gran hoja en blanco en el suelo y les ha puesto un pincel en las manos. Aunque Elia se dedica a la música y Sophia, aún en la escuela, parece que se va a dedicar a la danza contemporánea, ambos pintan muy bien. Dos detalles: el primero es que los únicos cuadros que Anke tiene colgados, ¡desde siempre!, en su taller son ‘obras’ pintadas por Elía y Sophia. A ella le parece increíble la libertad y desapego con el que pinta un niño. El segundo es que el primer fin de semana de enero celebramos junto con otra familia de Berlín, con dos hijos también, el primer <em>Familienkunstworkshop</em>, es decir, el primer taller de arte en familia: nos juntamos los ocho en el taller de Anke, y cada uno ofreció su saber (en relación a la pintura) y cada uno recibió ese saber de otro. En el caso de Anke, ella quiso aprender como Erland, el hijo de la otra familia, un chico de 12 años pintaba sus óleos sobre tela.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>– Pasáis temporadas (y cantáis) en Santes Creus, el antiguo cenobio cisterciense donde el pueblo recogió la antorcha de la extinta Comunidad. ¿En qué medida son necesarios hoy los espacios neomonásticos?</em></p>
<p style="text-align: justify;">– La vida nos ha regalado poder pasar una temporada al año en Santes Creus. En la plaza de Sant Bernat, presidida por la fachada silenciosa de la iglesia. Cuando estamos en Santes Creus, cada día vamos a caminar por los alrededores del Monasterio, caminos de tierra que evocan, con sus ‘<em>marges</em>’ de piedra, el trabajo anónimo de tantas generaciones de campesinos. Todavía se nota esa fuerza latente aunque esté extinta.</p>
<p style="text-align: justify;">Y también cada día vamos a visitar el monasterio. Lo recorremos en calma, cada vez se descubre algo nuevo. Con frecuencia recuerdo algo nuevo porque yo mismo fui monaguillo durante unos años en la iglesia del Monasterio. El sacerdote de entonces, mi estimado Mossèn Clemente, me educó en el respeto hacia el Monasterio, su historia y hacia la música. Él fue un gran melómano, creador de los famosos «<em>Dissabtes musicals a Santes Creus»</em>, cada verano durante muchos años. Y sí, todo esto mezclado con que en Alemania hay una fuerte tradición con el canto, aumentado con el hecho que Elia estudia música en Hamburgo, cuando estamos en el Monasterio, más exactamente en lo que fue el refectorio, donde la acústica es maravillosa, cantamos. Cantamos a dos o tres voces, a canon, a una sola voz. Y eso, de alguna manera inexplicable, nos une un poco más. Por todo esto, por cada experiencia que pueda regalarnos un templo con tanta historia, justamente por eso son necesarios los espacios neomonásticos.</p>
<figure id="attachment_7670" aria-describedby="caption-attachment-7670" style="width: 355px" class="wp-caption alignright"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/images.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-7670" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/02/images.jpg" alt="" width="355" height="457" /></a><figcaption id="caption-attachment-7670" class="wp-caption-text">AB254, 2015</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;"><em>– ¿Qué papel juega el silencio en vuestra vida cotidiana y en vuestras reflexiones plásticas?</em></p>
<p style="text-align: justify;">– Nosotros vivimos en el norte de Alemania, en el campo, en un «<em>Hof</em>«, es decir, lo que se entiende por un manso. El sonido del viento, de la lluvia, de los pájaros, de la nieve, de la noche… todos esos sonidos son una evocación del silencio. No puedo evitar evocar la figura de San Juan de la Cruz y su verso “la música callada, la soledad sonora”. El silencio en nuestro entorno, aunque vaya acompañado de los sonidos que proceden de la lluvia al caer sobre la tierra o los árboles o la casa, es profundo y conmovedor. Son sonidos que fluyen naturalmente, sin premeditación o control alguno, van y vienen, como la naturaleza misma suele manifestarse en su natural discurrir. El silencio como creemos conocerlo, es decir, la ausencia de cualquier sonido natural o artificial, también se da, y de forma inesperada, no sólo por la noche. Puede ser al amanecer o, sorprendentemente, por la tarde. Todo queda suspendido en la incertidumbre de su duración. Y nosotros, que ya vivimos aquí en esta casa, en este lugar llamado Holt, desde hace unos 15 años, aún y sabiendo que esto es así, cuando nos sorprendemos escuchando este silencio o la respiración profunda de la naturaleza en cualquiera de sus manifestaciones, entonces comprendemos qué importante es saber escuchar, estar atentos, ser receptivos… porque entonces descubrimos todo aquello que hay más allá de nosotros mismos.</p>
<p style="text-align: justify;">Los tres cuadernos de textos anteriores a «Metafísica del color», cuadernos también fruto de la contemplación de los lienzos de Anke pintados en este entorno, se titulan:</p>
<p style="text-align: justify;">«El silencio de la palabra», «El silencio del color» y «El silencio de la luz».</p>
<p style="text-align: justify;"><em>– ¡Muchas gracias!</em></p>
<p style="text-align: justify;"><em>Jaume AYMAR RAGOLTA</em><br />
<em>Historiador del arte</em><br />
<em>Barcelona, España</em><br />
<em>Febrero de 2022</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/02/jaime-sandoval-anke-blaue/">Jaime Sandoval & Anke Blaue</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>Las lecciones de la Covid-19</title>
		<link>https://www.revistare.com/2022/01/las-lecciones-de-la-covid-19/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Elena Giménez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Jan 2022 06:00:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Editorial]]></category>
		<category><![CDATA[SLIDER]]></category>
		<category><![CDATA[covid-19]]></category>
		<category><![CDATA[Jaume Aymar]]></category>
		<category><![CDATA[Las lecciones de la Covid-19]]></category>
		<category><![CDATA[pandemia]]></category>
		<category><![CDATA[realismo existencial]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Una mirada sobre las consecuencias de la pandemia</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<figure id="attachment_7589" aria-describedby="caption-attachment-7589" style="width: 660px" class="wp-caption aligncenter"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/01/EDITORIAL-grupo-pandemia.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-7589 size-large" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/01/EDITORIAL-grupo-pandemia-1024x683.jpg" alt="" width="660" height="440" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/01/EDITORIAL-grupo-pandemia-1024x683.jpg 1024w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/01/EDITORIAL-grupo-pandemia-300x200.jpg 300w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/01/EDITORIAL-grupo-pandemia-600x400.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/01/EDITORIAL-grupo-pandemia-1536x1024.jpg 1536w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2022/01/EDITORIAL-grupo-pandemia.jpg 1920w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a><figcaption id="caption-attachment-7589" class="wp-caption-text">Fotografía: Surprising_Shots en Pixabay</figcaption></figure>
<p style="text-align: justify;">El fenómeno planetario de la Covid-19, con su larga estela de infectados y fallecidos, ha tenido y sigue teniendo todavía graves consecuencias corporales y psicológicas en la humanidad. No vamos a abundar en ellas. Muchos le han tildado de “maldito virus”, y la mayoría esperan su final como la salida de una pesadilla, pero también es cierto que después de estos dos largos años nos hemos dado cuenta de que de todo aprendemos, incluso de las adversidades. Desde el realismo existencial deberíamos anotar también algunas consecuencias positivas de la pandemia.</p>
<p style="text-align: justify;">1.— <strong>La desaceleración</strong>. El principio, generalmente extendido y erróneo, de que lo mejor es lo más rápido, ha entrado definitivamente en crisis. Entre otros lo profetizó Lipovetski en su <em>Elogio de la lentitud</em>. Ahora lo que quedaba restringido a círculos selectos de expertos se ha universalizado. La pandemia nos ha obligado a confinarnos y, por lo tanto, a detenernos, a tomarnos la vida de otra manera, a frenar la carrera loca de la que no nos habíamos apeado desde la revolución industrial.</p>
<p style="text-align: justify;">2.— <strong>Valorar la casa y el arte de llevarla o caseidad</strong>. Hemos aprovechado los confinamientos para volver los ojos a nuestros hogares, para sanearlos y mejorarlos. Para prescindir de lo superfluo. Para valorar lo esencial. El filósofo Josep Maria Esquirol sostiene que la casa es siempre el símbolo de la intimidad descansada. Entrar en casa es sinónimo de adentrarnos en un recinto seguro y nunca como hasta ahora habíamos pasado tantas horas en ella.</p>
<p style="text-align: justify;">3.— <strong>El teletrabajo</strong> —con sus limitaciones, que también las tiene— nos ha permitido a menudo la conciliación de la vida personal y laboral, un menor estrés, una mayor flexibilidad de horarios, reducción de gastos, mayor productividad, menores costes, mejores candidatos. Incluso ha reducido el absentismo laboral.</p>
<p style="text-align: justify;">4.— <strong>Aprender a estar solos</strong>. Es un verdadero arte. El riesgo de interactuar con otras personas de nuestro mismo domicilio nos ha llevado, a menudo, a enclaustrarnos en nuestra habitación. A estar solos y a veces también en silencio, largas horas. A descubrir las bondades de la soledad poblada y del silencio pleno de resonancias.</p>
<p style="text-align: justify;">5.— <strong>Integrar la incertidumbre</strong>. Edgar Morin, centenario filósofo francés, se pregunta «cómo confrontar, seleccionar, organizar los conocimientos de manera adecuada y relacionarlos integrando en ellos la incertidumbre?». En nuestros pensamientos, planeamientos y decisiones, interviene un factor nuevo, el de la incertidumbre: no podemos prever, hemos de diferir nuestras decisiones, estamos imposibilitados de hacer planes a largo y a veces ni a corto plazo.</p>
<p style="text-align: justify;">6.— <strong>Vivir el tiempo de otra manera</strong>. Fruto de la aceleración, el futuro se nos convertía en pasado sin apenas ser presente. Ahora nos hemos dado cuenta de la importancia de valorar el aquí y el ahora. De contemplarlo. De saborearlo. Sin presentismos reduccionistas, dedicando tiempo también a hacer memoria agradecida del pasado y de arriesgarnos a soñar el futuro.</p>
<p style="text-align: justify;">7.— <strong>Aprender a reunirnos</strong>. Las reuniones telemáticas se han generalizado. Nos hemos ahorrado muchos desplazamientos. Hemos ensayado unas reuniones más breves (más de una hora en un zoom es tedioso) y concisas: solemos saber cuándo empiezan y cuando acaban. Buscamos las palabras más oportunas para comunicarnos. El moderador puede silenciarnos justificadamente en cualquier momento. Hemos aprendido a pedir la palabra sin interrumpirnos ni mantener conversaciones colaterales en voz alta.</p>
<p style="text-align: justify;">8.— <strong>Tomarnos en serio a los demás</strong>. El hecho de compartir más horas con los seres que comparten nuestro techo nos ha llevado a escucharlos, a valorarlos, incluso a descubrirlos. En ocasiones nos hemos apercibido que convivíamos con grandes desconocidos. Les hemos reconocido, y dicen que hace más feliz reconocer que conocer. También hemos comprendido mejor los sentimientos de los enfermos y de los más vulnerables.</p>
<p style="text-align: justify;">9.— <strong>Festejar de otra manera</strong>. Los toques de queda nos han enseñado que para hacer fiesta no es necesario sacrificar horas de sueño, ni concentrarnos en locales asfixiantes con ruidos aturdidores, ni ponernos al volante de madrugada. En las fiestas navideñas hemos aprendido que la familia no es obligatoria, que no tenemos que vernos forzados a celebrar la nochebuena o la nochevieja con aquellos con quienes nos unen solamente vínculos de consanguinidad, pero no de verdadera amistad.</p>
<p style="text-align: justify;">10.— <strong>Vivir en comunión con la naturaleza</strong>. Tal vez hemos contemplado amaneceres y atardeceres como nunca antes. Quizás hemos corrido por parques periurbanos, o hemos paseado por escenarios no habituales. Tal vez hemos empezado a valorar los alimentos de proximidad. Muchos nos hemos apercibido del cambio de comportamiento de los animales, tan sensibles que detectan los cambios antes que los humanos. Y, especialmente, nos hemos dado cuenta de que somos naturaleza humana, que nace, crece, se reproduce, envejece y muere.</p>
<p style="text-align: justify;">Decididamente el Covid-19 nos sigue dando grandes lecciones. A pesar de todo el dolor que sigue provocando me resisto a maldecirlo.</p>
<p><em>Jaume AYMAR i RAGOLTA</em><br />
<em>Historiador</em><br />
<em>Enero de 2022</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2022/01/las-lecciones-de-la-covid-19/">Las lecciones de la Covid-19</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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		<title>El San José de la Casa Batlló</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Bustamante]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Dec 2021 06:00:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[SCROLLER]]></category>
		<category><![CDATA[Barcelona]]></category>
		<category><![CDATA[Jaume Aymar]]></category>
		<category><![CDATA[Sagrada Familia]]></category>
		<category><![CDATA[San José]]></category>
		<category><![CDATA[San José de la Casa Batlló]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Jaume AYMAR</p>
<p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/12/el-san-jose-de-la-casa-batllo/">El San José de la Casa Batlló</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><a class="pop-img-bd" href="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/12/Retaule-de-la-Casa-Batllo.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-large wp-image-7454" src="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/12/Retaule-de-la-Casa-Batllo-768x1024.jpg" alt="" width="660" height="880" srcset="https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/12/Retaule-de-la-Casa-Batllo-768x1024.jpg 768w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/12/Retaule-de-la-Casa-Batllo-225x300.jpg 225w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/12/Retaule-de-la-Casa-Batllo-600x800.jpg 600w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/12/Retaule-de-la-Casa-Batllo-1152x1536.jpg 1152w, https://www.revistare.com/wp-content/uploads/2021/12/Retaule-de-la-Casa-Batllo.jpg 1536w" sizes="auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">La casa Batlló, del Paseo de Gracia 43 de Barcelona, siempre es noticia. Recientemente la compositora Dani Howard (Hong-Kong, 1993) ha creado la banda sonora de la Casa, una melodía de emociones inspirada en el arte espiritual de Gaudí. La también reciente inauguración de la torre de María de la Sagrada Familia, suscitará en muchos el interés por la obra gaudiniana y bien seguro que motivará un crecimiento también los visitantes que recorren las diversas dependencias de esta casa excepcional que fue totalmente reformada por el “arquitecto de Dios”.</p>
<p style="text-align: justify;">Dentro del gran salón del piso principal de la Casa Batlló, hubo un oratorio ubicado dentro de la forma cóncava de la pared del fondo. Estaba cerrado con unos grandes paneles de madera que, al abrirlos, permitían convertir fácilmente el salón en capilla. Contenía un pequeño altar y un retablo de madera de roble con una Sagrada Familia (Jesús, María y José) realizada por Josep Llimona Bruguera (Barcelona, 1860-1926), escultor, miembro del <em>Cercle Artístic de Sant Lluc</em>, colaborador de Gaudí y converso al catolicismo. En él se ve un Jesús adolescente besando la mano de José ante un banco de carpintero, mientras María contempla la escena. En una sociedad patriarcal besar la mano del padre de familia era un signo de veneración. En catalán se denominaba “<em>fer l’amistat</em>” (literalmente “hacer la amistad”). Esta representación es poco frecuente dentro de la iconografía josefina. Gaudí, que nunca fue padre biológico, era devoto del glorioso patriarca y valoraba especialmente la paternidad difusiva que este simbolizaba, como la que el mismo arquitecto ejerció con su sobrina Rosita Egea. Él además, como artista global, estaba pendiente de todos los detalles de los edificios que diseñaba (muebles, pomos de las puertas, mosaicos…) y muy probablemente le sugirió que plasmase este gesto al escultor. Además Gaudí y Llimona siempre solían partir de modelos reales. Hoy este retablo preside el altar mayor de la cripta de la Sagrada Familia.</p>
<p style="text-align: justify;">Gaudí tenía también un delicado respeto hacia sus clientes. El propietario de la casa reformada era el señor Josep Batlló Casanovas (Barcelona, 1855-1934), un hombre de negocios del sector textil catalán que en 1904 le había encargado la reforma integral de este edificio. Por lo tanto, al honrar a San José, el arquitecto estaba honrando también a su cliente, como lo había de hacer también en la Pedrera proyectando una imagen de Nuestra Señora del Rosario en la parte superior de la fachada en homenaje a la esposa del propietario, Roser Segimon. La exaltación de la Sagrada Familia de Nazaret -modelo y referente de la familia cristiana- también está presente en la Casa Batlló en tres anagramas situados helicoidalmente en el torreón coronado con la cruz de los cuatro brazos y orientado, por tanto, a los cuatro puntos cardinales: IHS (Jesús Salvador del hombre), María (M coronada) y José (JP), en grandes letras blancas en relieve, sobre la fachada multicolor que son visibles de día desde el Paseo de Gracia.</p>
<p style="text-align: justify;">Hoy, en la visita a la Casa Batlló, en el lugar que ocupaba el oratorio se puede ver simplemente un muro de tonalidades gris claras casi blancas con líneas irregulares siguiendo los diseños del estuco original restaurado del resto del salón iluminado por unos lampadarios con pequeños cirios. La Casa es visitada cada año por millones de personas. La visita a la cripta de la Sagrada Familia será un buen complemento al recorrido de la Casa Batlló, porque los visitantes apercibidos pondrán mentalmente el retablo josefino en el muro del antiguo oratorio gaudiniano y todo el salón cobrará otra dimensión.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Jaume AYMAR RAGOLTA</em><br />
<em>Doctor en Historia del Arte</em><br />
<em>Barcelona, España</em><br />
<em>Diciembre de 2021</em></p><p>The post <a href="https://www.revistare.com/2021/12/el-san-jose-de-la-casa-batllo/">El San José de la Casa Batlló</a> first appeared on <a href="https://www.revistare.com">Revista RE Castellano</a>.</p>]]></content:encoded>
					
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