Buscando el perfil

Buscando el perfil

Es sabido que «Recursos Humanos» designa el área empresarial que atiende el conjunto de empleados o colaboradores de alguna organización, correspondiéndole seleccionar, contratar, formar y hacer el seguimiento pertinente. Cuando no hay un departamento específico para ello, sus funciones quedan distribuidas entre diversas secciones (pensemos en aspectos tales como la administración de las nóminas, el manejo de las relaciones con sindicatos, etc.)

Fotografía: Alberto Jiménez

Para ejecutar la estrategia de toda organización es fundamental la administración de los recursos humanos, lo que implica considerar conceptos tales como la comunicación y la cultura organizacional, el liderazgo, el trabajo en equipo y la negociación. De ahí que la selección del personal sea tan importante, pues supone la primera toma de contacto con la persona que opta a formar parte de ese engranaje. En este momento entran en función diferentes instrumentos de medición de las capacidades, virtudes y puntos débiles de los candidatos. La entrevista personal y el análisis funcional por parte de un técnico en recursos humanos, donde se obtenga de forma breve el máximo de información personal del candidato resultan fundamentales.

Obvio que aquí las preguntas abundan, siendo una etapa especialmente delicada: se empieza a tener conocimiento del aspirante, acercándose a una parte íntima del ser humano, sólo con el objetivo de conocer al máximo el perfil laboral. Nombre, apellidos, nacionalidad, estado civil, aficiones, número de hijos, fuente de ingresos, condiciones de la vivienda —si es de propiedad o de alquiler—, experiencia laboral… pueden ser preguntas de fácil respuesta y que nos faciliten información básica. En cambio, algunas otras como los motivos por los cuales se ha finalizado la relación laboral con anteriores empresas puede ser bastante delicado el formularlas.

Actualmente también hay que considerar las implicaciones de una sociedad marcadamente multicultural y contemplar el encaje de las distintas costumbres dentro de la empresa, para evitar malestar o incomodidad a todos los implicados. En este punto es básico que la forma de preguntar denote un profundo respeto por la persona que se tiene delante, ya que cada uno lleva a cuestas una historia, unas costumbres y una cultura determinadas. Y a cualquiera resulta bastante molesto que alguien pregunte y pregunte sin ningún sentido del respeto. Preguntar es invitar, sugerir y respetar; no imponer, someter o exigir. Todos buscamos el buen trato y el verdadero respeto.

Dado que la empresa también tiene una responsabilidad social por cumplir, ha de velar por que su departamento de recursos humanos cuente con profesionales que sepan preguntar de este modo y que, sobre todo, creen espacios adecuados para que las personas se sientan cómodas pudiendo mostrar al máximo sus capacidades, puntos fuertes y competencias laborales. Así podrá concluirse si reúne o no los requisitos necesarios para el puesto de trabajo. Y, sin duda, desde ese carácter, se contribuirá a generar un ambiente apto para las nuevas ideas, la creatividad, y la imaginación.

 

Thelma Gil-Samaniego
Técnica en inserción laboral Fundació Privada Integramenet
Barcelona

Publicado en RE n. 69, febrero 2010

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