El arte, ¿lenguaje puente?

El arte, ¿lenguaje puente?

En una exposición de cuadros, en un concierto o contemplando una escultura, uno se puede peguntar, porqué esta obra me llega tanto a los sentidos que mueve incluso mis sentimientos, que es capaz de hacerme llorar y en cambio otra, semejante, me deja indiferente.

¿Qué pasa en mi interior cuando descubro que una obra de arte me hace gozar pero no sé explicar el porqué? ¿Es que mi mente no es capaz de razonar?

En el campo de la música, por ejemplo, uno puede caer en la tentación de estar constantemente con la atención puesta en qué tonalidad está escrita tal o cual obra y puede que cuando uno está en periodo de aprendizaje, la novedad del conocimiento le haga estar más pendiente de lo técnico que del goce estético que le produce. Pero, si se quiere realmente disfrutar, tiene que soltarse de ese estar en continua investigación, como en vigilia, para abrirse a la novedad de cada nota, de cada silencio, de cada ritmo, de cada… y dejarse penetrar por lo que llega a los poros.

Fotografía: Javier Bustamante

Al definir el arte y quiénes son los artistas, se entra en el terreno de lo intangible, de aquellos valores estéticos que nos atraen, quizá por nuestros genes, por las costumbres, por los ideales, por los deseos, incluso por nuestros sueños o fantasías. ¿Y cómo se explica esto?

Siempre se ha dicho que el arte puede ser un vehículo idóneo de comunicación entre las personas, las culturas, las civilizaciones. El arte, a través de su potencia comunicativa, es capaz de saltar barreras, puede ser puente para comunicar caminos, en el que muchas veces la razón no justifica los sentimientos del corazón que le pueden llevar a lo muy racional o a lo irracional.

En ocasión de una Cena Hora Europea del Ámbito María Corral en Barcelona, José M. Subirats, autor de las esculturas de la fachada de la Pasión de la Sagrada Familia de Barcelona, decía: «El arte se situaría en la frontera de lo racional y lo irracional, elementos que juegan fundidos de una manera inseparable». «El lenguaje artístico, la poesía en caso máximo, permite hablar de la frontera del misterio, intenta atrapar la existencia o la esencia de los objetos, de los momentos o de los hechos, más allá de la simple contingencia». «Permite acercarse, desde una contemplación extasiada y exaltada, al espectáculo magnífico y seductor de la vida en un intento de fijar lo que es efímero».

Diríase que el arte, con su posibilidad de creación, puede ser la salida a una agudeza en la percepción de toda la realidad que nos envuelve y no sabemos qué nombre darle pero nos conforma y nos sostiene.

En nuestro interior todos los seres humanos, incluso de distintas culturas o épocas, buscamos aquello que nos place, que nos satisface, que nos produce sensación de plenitud, y ahí es cuando el arte puede ser plaza mayor donde seguramente todos podemos encontrarnos.

 

Montserrat ESPAÑOL
Cantante
Barcelona (España)
Marzo de 2018

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