Cómo nos relacionamos

Cómo nos relacionamos

La expresión «lo social» la usamos con muchas variantes. Una de ellas es la relación con los otros, es la abertura de nuestro yo a los demás.

«Ojalá que nos instaláramos en la verdad agradable y,
cuando sea necesario, en la verdad no agradable.»

El Padre Jordi Ribas, jesuita catalán, que vivió muchos años en la India, en una charla a la que pude asistir, con claridad y acierto nos explicaba cómo en la relación con los demás usando la palabra verdad y la palabra agradable, había cuatro posibilidades: VA, verdades agradables; NVA, no verdades agradables, VNA, verdades no agradables; NVNA, no verdades no agradables. Deberíamos instalarnos en la verdad y ojalá que siempre dijéramos verdades agradables y, cuando sea necesario, verdades no agradables, y huir de las no verdades agradables y de las no verdades no agradables.

VA, verdades agradables, sería que al instalarnos en la verdad surgiera «agradabilidad» en el otro; por ejemplo: te quiero, qué bueno que existas, te acepto tal como eres.

NVA, las no verdades agradables suponen la adulación. Pronunciar no verdades que pueden causar «agradabilidad» en el receptor, es decir, elogios y afirmaciones agradables para el otro, pero que al estar sustentados en la no verdad se desvirtúan completamente y bloquean el hecho que usemos verdades agradables por miedo a que se interpreten como adulación.

VNA, las verdades no agradables, es la corrección fraterna y el uso de ellas para el crecimiento del otro.

NVNA, no verdades no agradables. Dicen los expertos que cada día usamos unas trescientas veces no verdades no agradables en nuestra relación con los demás. Todos los insultos, todas las falsas verdades, todas las falsas noticias… suelen ser no verdades no agradables. La forma de reprender se vuelve no verdad cuando está preñada de exageración: siempre llegas tarde, nunca llegas a tiempo, todo lo haces mal. Ojo con el uso de «siempre», «nunca», «todo». Descalificar a una persona diciéndole: eres un animal, eres un burro, eres un … es siempre no verdad no agradable.

Ojalá que nos instaláramos en la verdad agradable y, cuando sea necesario, en la verdad no agradable.

Agustí VIÑAS REXACH
Graduado Social y licenciado en Teología
Barcelona
Mayo de 2019

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