Relaciones sanas en las redes sociales

Relaciones sanas en las redes sociales

Hace pocos años no existían ni Facebook ni Twitter, ni Instagram… Las redes sociales tienen como mucho, 20 años de vida activa. Hoy son espacios digitales donde millones de personas intercambian mensajes, imágenes, verdades y mentiras, elogios e insultos… Como un gran mercado vocinglero donde oímos de todo. El barullo parece ocultar las conversaciones más próximas y significativas, que también las hay. Ya en sus inicios se decía que en esas redes digitales surgirían nuevas formas de comunidad en las que las personas se relacionarían para satisfacer, en cierta forma, las naturales ansias de proximidad, pertenencia, comprensión, diálogo, significado… Y así ha sido.

Pero también ha sorprendido a muchos el surgimiento de dinámicas destructivas que proliferan en esas mismas redes. Se dan entre personas conocidas (ciberacoso o bullying), y también hacia personalidades y famosos en la explosión de “haters” (“odiadores”) que aprovechan el anonimato para lanzar mensajes negativos y denigrantes.

Ante ese espacio humano con sus grandezas y sus miserias, muchos claman por un control, algún modo de evitar la aspereza de las expresiones más agresivas. Pero… ¿dónde está el límite entre la sana actitud crítica, o incluso el humor que relativiza a los poderosos o famosos, y la violencia inadmisible? ¿Cómo evitar el acoso entre personas -jóvenes y no tan jóvenes- que causan tanto sufrimiento en las víctimas?

Existen unos criterios básicos que nos ayudan a orientarnos y a orientar a otros sobre este tema, que es de siempre pero que se expresa hoy en nuevas formas. Se trata de 10 claves para unas relaciones humanas saludables, que Alfredo Rubio vivió y enseñó a vivir para mantener sano ese tesoro que es la amistad entre personas.

Aquí una breve glosa de cada una ellas, primero en sí misma y luego aplicada al espacio digital de las redes sociales.

  1. No forzar: La amistad y el amor no pueden ser obligatorios. O son libres, o no son auténticos. En las redes sociales no debemos intentar convencer a los demás con palabras duras, descalificaciones sobre sus opiniones… No se puede doblegar por la fuerza o el insulto el pensamiento de los demás.
  2. No engañar: Ser veraces y sinceros es básico para que haya confianza. Si mentimos sobre lo que somos, no hay amistad. En el mundo digital es fácil esconderse detrás de un avatar o seudónimo para evitar las consecuencias de lo que decimos. O colgar fotos en situaciones falsas y diseñadas para parecer lo que no somos… Pero al final la transparencia de las redes desenmascara a las personas y se valora más a los auténticos.
  3. No comprometerNo podemos divulgar las confidencias que el otro nos hace, dejándole en evidencia ante los demás. Poner en evidencia a los amigos o exparejas, contando o publicando lo que compartieron en la intimidad, es una vileza que desprestigia mucho más a quien ha traicionado esa confianza, que al expuesto a la vergüenza pública.
  4. No ser egoísta: Quien sólo exige y recibe, sin dar nada, termina quedándose solo. Ser únicamente consumidores, receptores, sin dar nada a cambio, ni siquiera compensar económicamente lo que consumimos (pirateo) nos convierte en parásitos de la sociedad digital.
  5. No comprar ni prostituir: La otra persona, si se siente usada para otros fines, sentirá frustración. Es importante amar al otro por lo que es y tal como es. Seguir a alguien “para quedar bien” es una manera de adornarnos con la otra persona, usándola para nuestra conveniencia. También los “followers” más auténticos serán los más valorados.
  6. No ilusionar vanamente: Si prometemos lo que no vamos a cumplir, pronto desilusionaremos al otro. Más vale ser realistas. ¡Cuántas fotos trucadas, publicidades engañosas, para “encantar” a muchos sin luego responder de lo ofrecido! En el mundo digital también hay que cumplir con lo que se dice. A eso ayudan las opiniones de los usuarios.
  7. No ironizar: Quien ríe a costa del otro y lo hace quedar en ridículo ante sí mismo o ante los demás, será temido, pero no amado. El recurso a la ironía puede ser usado con medida en el espacio público, pero nunca en el interpersonal. El dolor de ser objeto de risas y sarcasmo deja heridas de larga duración, y más si están en medios digitales donde muchos lo ven. El ciberbullying es una de las deformaciones más terribles de la relación digital.
  8. No mandar ni dejarse mandar: La relación de amistad y de amor auténticos son entre iguales. No cabe la sumisión ni el dominio. Se trata de evitar el control ejercido sobre el otro -si no se trata de un niño(a), sobre sus redes y sus llamadas de teléfono. ¡Nadie tiene potestad sobre nadie! Tampoco en el mundo digital.
  9. No cazar ni dejarse cazar: Las relaciones posesivas y encerradas son agobiantes y terminan provocando mucha frustración y agresividad. Uno de los grandes riesgos de las redes sociales: ser ingenuos y dejarse atrapar en relaciones que terminarán limitándonos la libertad. Para muchos es cómodo, pero tiene difícil salida.
  10. Amar y dejarse amar: Tan importante como dar amor, es recibirlo. Amar y dejarse amar es una gran sabiduría. En el mundo digital, amor se identifica con respeto, palabras y gestos de aprecio, facilitando el desarrollo y la libertad de los otros, los conozcamos o no. Este clima de respeto abre oasis de paz en el barullo del ciberespacio.

Leticia SOBERÓN MAINERO
Psicóloga y doctora en comunicación
La Herradura, Granada
Agosto 2019

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